Otro capi ¡comenzamos con los finales! ¡Así que! Gócenlo ¡y regálenme sus lindas opiniones en un REVIEW!

Para los interesados, si me decidí a sacar la continuación de este fic, no se preocupen, yo arreglaré los entuertos…o no.

Otra cosa, no le agarren ojeriza a Phanton, fue mi culpa, primero iba a poner a Rey a pelear con Diamante (pero mi musa me amenazó de muerte y Phanton la ayudó) y terminé haciendo esta pareja (porque mi musa y Phanton insistieron y ambos me dieron un ultimátum, si no la colocaba ella me trancaba el serrucho y el renunciaba) así que fue lo que quedó, yo les dije que Phanton era un roba cuna ¿verdad? Eso era en serio, pero ¡no se preocupen! El cruel villano no asaltará ninguna cuna mas (eso espero) que no se le ocurra.

Otra cosa ¡les tengo una sorpresa! ¡A ver si adivinan! Espero que si, si no, no importa ¡la desvelaré mas adelante! Y si vieron que usé la tiara, siempre pensé que ese debía ser un poder básico de todo el mundo, por eso en mis fics todas lo tendrán.

Sailor moon es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo me divierto y trato de hacerlos felices.

La extinción del fuego.

Nos hallábamos allí en el trono los 4 mi ahijado sentado en la silla, hermosa en su regazo, el pequeño Zafiro y yode pie a los lados del mismo –Phanton. Me dijo hermosa –ese es el sitio que has señalado donde habitan las sailors ¿verdad ahijado? el asintió mientras acariciaba con una mano los cabellos de hermosa y con la otra, rodeaba su cintura, era una práctica muy común, mientras ella le colocaba un brazo por el cuello y el otro se dedicaba a su rostro y a su cabello –ese es padrino. Dijo por fin –el famoso templo Ikagua en el siglo 20. Miré a las 4 chicas de negro - ¿Quién es ella? Pregunté con interés señalando a una pelinegra hermosa, sus facciones melancólicas fueron cautivantes –ella es Sailor mars. Dijo hermosa con frialdad –y si no la leo mal, será la primera en venir a hacer el descabellado intento de invadir la base. Asentí –ya veo. Dije, señalé a la pelo marrón –sailor Júpiter. Respondió hermosa, señalé a una decaída rubia –sailor Venus. Respondió por tercera vez –y ella es Sailor mercury. Me dijo antes de dejarme terminar –perfecto, hay que dividirnos, lo mejor es hacerlas creer que separadas podrán derrotarnos. Zafiro asintió –yo les mandaré sueños falsos. Dijo –yo te ayudaré a crearlos. Dijo Serena –vayan y hagan eso. Dije mientras ellos salían dispuestos a trabajar - ¿con cual te quieres quedar? Me preguntó mi ahijado –con Sailor mars, me enloquece. Dije con un poco de lujuria en la voz, el asintió –sabes, que no podrás quedártela por razones de seguridad. Asentí –lo se, no soy idiota. Dije mientras el sonreía –hay padrino, tu y tu debilidad por las jovencitas, así sean tus enemigas. Reí –pueden serlo a muerte, pero si me gustan. Mi ahijado volvió a suspirar –no creo que sea necesario cambiar la arquitectura de la base. Negué –si nunca han entrado, es un trámite innecesario. Dije mientras sonreía –ya estamos listos. Dijeron Serena y Zafiro entrando, nosotros asentimos y esa misma noche comenzamos a mandarles las imágenes.

Me revolvía inquieta en mis sueños, ya que en estos, aparecían imágenes de Serena, de mi amiga Serena siendo forzada por ese maldito,

De Darien, que yo sabía que había muerto, había sentido su espíritu irse y de la pequeña Rini, siendo torturada por Diamante y Zafiro, que personas mas crueles, torturar a una niña así y a Serena, todo lo que ese maldito le hacía a Serena, como la tenía en un cuarto de sábanas rojas atada con cadenas, como la obligaba a hacer esas cosas con el ¡como la había lastimado y traumado al poseerla por primera vez! Desperté bañada en sudor a las 7 de la mañana, cuando me disponía a llamar a Amy, el teléfono sonó –habla Rey. Dije, los sollozos de una histérica Mina me pusieron los pelos de punta –Rey, he tenido una pesadilla. Dijo en un sollozo casi inentendible –yo también Mina, ven al templo, por favor. Pedí mientras colgaba, a las 9 de la mañana, ya todas estábamos discutiendo planes de regresar al futuro, cuando Diamante secuestró a Rini, dejó su llave del tiempo y cuando Darien no regresó mas, y supimos que había muerto, por alguna razón desconocida, la llave apareció en la cómoda de mi habitación, siendo así, podíamos irnos a enfrentar al enemigo y recuperar a Serena y Rini.

Si, habían comenzado los sueños y si, las chicas esas se desesperaban mas y mas, pero yo no podía aguantar, miraba a Sailor mars todo el día y ya me era imposible esperar, debía poseerla aunque sea una vez

Así que me decidí a entrar en el famoso templo Ikagua por fin, abrí la ventana de mi desprevenida Sailor mars, que hermosa se veía durmiendo, parecía un ángel terrenal, sonreí mientras cerraba dicha ventana y me sentaba en su cama, la luz de luna la favorecía mucho eso era normal para una lunense era como si su piel se embelleciera mas por el brillo lunar, me levanté con sigilo y me dirigí a ella, coloqué mi mano en su frente –así que es fuerte. Dije sonriendo me gustan los retos. Mi poder morado

Comenzó a escapar de mi –no puedes resistirte a mi Sailor mars. Comencé a murmurarle mientras ella se debatía fuertemente –no te dejaré…no te dejaré…no te. Pero su rendición fue mas rápida cuando dupliqué mi poder que su fuerza, usé la energía de mi ojo azul, besé su frente –no puedes resistirte a mi sailor mars, mi poder es demasiado para ti. Ella respondió con ese tono de voz monocorde y sumiso que me encanta –no puedo resistirme a ti. Sonreí –claro que no querida, abre los ojos. Ella obedeció, su mirada perdida, con conflección de dormida y los párpados medio caídos era simplemente adorable, todo el mundo se veía bien con esa mirada - ¿me deseas Rey? Le pregunté al oído –te deseo Phanton. Me dijo - ¿mucho? Pregunté con mas insinuación –demasiado. Dijo ella quien comenzaba a mostrar signos de leve excitación, sonreí –desvísteme querida. Ordené, ella obedeció al instante, cuando estuve en toda mi gloria varonil, la miré, la atraje a mi regazo y comencé a desvestirla lentamente, su hermoso camisón rojo era una prenda exquisita y pude notar la libertad con la que sus cenos andaban en ese momento, eso me deleitó mucho, como detestaba la maña de alguno de mis trofeos de dormir con sujetador, pero ella, ella no la tenía, luego, miré su pantaleta roja la cual, quité suavemente y acto seguido, comencé a hacerle el amor, comencé a besarla y besarla mientras ella me respondía los besos de una manera deliciosa, bajé por su cuello y me dediqué a sus hermosos cenos, luego, lambí todo su perfecto abdomen mientras ella gemía y suplicaba ¡dame mas Phanton, quiero mas. Decía entre jadeos –tendrás mas querida, mucho mas. Dije susurrándole en el oído, ella gemía mas y mas mientras mis manos acariciaban su pecho y su vientre y mi traviesa lengua se dedicaba a probar el néctar que salía de su femineidad, esa dulce hambrocía, deliciosa, ella se mojaba mas y mas y yo, bebía mas y mas, la hice alcanzar su primer clímax, luego, ella realizó todos los gestos que yo le había hecho, mas el añadido que besó y lambió toda mi espalda, y esa cicatriz que tengo en ella que a muchas otras les ha parecido muy varonil, cuando la noté lista, me acomodé entre sus piernas –abrázame querida. Le dije mientras ella lo hacía y con cuidado, comencé a introducir mi virilidad dentro de ella, comenzó a gemir de dolor –tranquila querida, solo un poco mas. Dije mientras la besaba, luego repetí mis hambrientas succiones en sus cemos y cuando ella estaba bien excitada, terminé de meter mi virilidad en ella, soltó unas cuantas lágrimas, pero nada que un influjo que le haga desaparecer el dolor no cure y luego de eso, comencé de verdad las penetraciones, diosa, que divina era esa niña que yo hacía mujer, como iba a lamentar deshacerme de ella, pero todo sea por la victoria de mi ahijado, aunque antes de hacerlo, me haré visitante asiduo de su hermoso lecho, mi hermosa Sailor de fuego.

Cuando aparecí en la base al día siguiente, estaba muy pagado de mi mismo, porque había logrado mi objetivo y con creces, si adoraba llevarme jovencitas al lecho imaginen cuanto mas si yo era el que proporcionaba sus primeras experiencias –Phanton. Llamó hermosa, bostecé-perdona hermosa, buenos días. Ella sonrió –se ve que para ti lo fue ayer. Dijo con conciencia - ¿y para ti no? Por lo que se mi ahijado y tu son muy activos. Dije riendo y deleitándome en su rubor, pero la niña llegó y me metió un coscorrón –no, hoy no hemos hecho nada. Dijo por fin con tono ofendido –además, yo lo decía porque lograste tu conquista. Sonreí –claro que la logré, al gran Phanton no se le resiste nadie a menos que el quiera. Ella sonrió –te iba a preguntar ¿Cuándo crees que ella venga? –dentro de poco, mas me atrevería a decir que quizás entre hoy y mañana. –ya nos hemos dividido. Dijo ella lentamente, asentí –tu te quedas con mars, yo peleo con mercury, mi príncipe con Venus y Zafiro con Júpiter. Repetí el gesto - ¿era todo lo que me querías decir? Pregunté, ella negó –ya tus trampas están listas. Dijo –gracias hermosa. Dije –iré a descansar. Ella asintió y siguió su camino –anda, que te hace falta. Dijo mientras se alejaba.

Llegué a un cuarto especial, donde mi príncipe tenía 4 ataúdes de cristal –explícame. Le pedí –son para los cuerpos de las sailors. Dijo el mientras revisaba el último ataúd –no veo porqué lo haces. Dije mientras me acercaba y ponía la mano –no. Me dijo con dulzura pero con seriedad quitándola de la tapa –puedes dejar tu poder allí, es peligroso. Dijo –explícame Díam. Pedí –hermosa, si algún día tuviéramos un enemigo. Comenzó pero lo interrumpí –no tendremos ninguno. Dije –eso no lo sabemos hermosa, siempre habrán enemigos que quieran nuestro reino y nuestro poder. Asentí –si algún día lo tuviéramos ellos podrían querer usar a nuestras grandes enemigas para poder derrotarnos y eso no lo podemos permitir, si ellos tuvieran un cristal e intentaran resucitarlas, no podrían. Sonreí –porque los cuerpos los tendríamos nosotros. Completé, el asintió sonriente –así es y he instalado esos absorbedores de poder para encapsular su magia y si las intentaran ubicar por cuerpo y poder no puedan. Lo besé, el me respondió al instante –eres un príncipe inteligente. Dije –inteligente y meticuloso. Me dijo, asentí –Díam. Me miró - ¿si hermosa? Preguntó –quiero hacer algo lindo esta noche. Sonreí - ¿Cómo que? Preguntó –no lo se, sorpréndeme. Dije mientras salía de la sala pero me sentí agarrada por la cintura y halada hacia el - ¿A dónde vas princesa? Preguntó besando mi cuello –a ver tele supongo. Dije mientras me daba la vuelta –tengo otro plan ¿te interesa? Espero que si. Dijo mientras acariciaba mis curvas –si, ese plan me interesa, pero mas…romántico. Dije zafándome de el y saliendo del cuarto –bien. Dijo con emoción de un reto -manos a la obra. Lo escuché decir mientras me alejaba.

Llegué al parque donde nos habíamos desaparecido por primera vez, sabía que no debía ir sola y que el consejo de Amy era el correcto, pero imaginar a Serena y Rini sufriendo todo el día en manos de ese maldito me revolvía las entrañas, me situé en el medio del parque y alcé la llave y recité el conjuro que le había escuchado a Rini:

¡Cronos amo del tiempo! ¡dame la autorización! ¡abre la puerta del tiempo! Aparecí en el pasillo donde no estaba Sailor plut, esperaba que estuviera bien, llegué al Tokio pero dios ¡que diferente se veía! ¿que estaba pasando? La primera vez cuando perdimos a Serena esto estaba destruido y ahora, un hermoso palacio de cristal como el de esa película de Disney que a Serena le fascina y que yo puedo pasar sin ella, hablo de la bella y la bestia –era lo que coronaba el sitio - ¿Qué le está pasando al futuro? Me pregunté mientras miraba el castillo, era evidente que allí tenía que ir –hay algo raro, no lo puedo creer ¿es Serena? Me pregunté sintiendo su energía - ¡es ella! Pero…está…está ¡cambiada! Me apresuré a correr al castillo de Black moon, pasé por los jardines que eran hermosos, pasé por las primeras puertas y llegué a una sala de tótems de piedra –vaya, que cosas. Dije mientras sacaba uno de mis pergaminos sagrados para contrarrestar energía maligna, pero cuando comencé a decir el conjuro, mi pergamino se disolvió y los tótems cobraron vida, cuando comencé a pelear con ellos, era evidente que los tenía que quemar - ¡dagas de fuego de Marte! Lancé mis dagas de fuego, que tenían la propiedad de un cuchillo hecho de lava pero con la consistencia del fuego, eso les hizo daño, tenía que probar otra vez, cuando unos gritos me desconcentraron junto a unos sollozos:

¡no Diamante! ¡otra vez no! ¡otra vez no! ¡estoy lastimada! ¡espera! ¡espera! ¡haaaaaaaaaa! el respondía con su voz baja mientras yo me quedaba fría por el dolor en la voz de mi amiga –serán esta y todas las veces que quiera hasta que me ames Sailor moon. Ella lloraba y replicaba desafiante - ¡nunca seré tuya! ¡yo siempre seré de Darien! La risa de el era helada –entonces, te ultrajaré hasta que cambies de idea. Por mi distracción el tótem me golpeó y me estrelló en la pared, no podía dejar de llorar de rabia, yo nunca había sido de esas lloronas, pero Serena quien tenía una sonrisa para todos, una palabra de aliento para todos, una dicha que regalar, valía todas las lágrimas de la tierra - ¡fuego de Marte! Invoqué mi esfera de fuego - ¡enciéndete! Grité, los destruí por fin aunque quedé debilitada pero seguía oyendo esos gritos - ¡no! ¡no! ¡no!¡por favor no!¡haaaaa!¡noooooo! corrí hacia la siguiente sala y encontré unas flores comedoras de hombres, las quemé pero cuanto mas lo hacía, mas ellas se regeneraban, y ahora si, escuchaba los sollozos y los gritos histéricos de mi amiga conjuntamente con los gemidos de placer de ese maldito bastardo - ¿Cómo las derrotaré? Si se regeneran con fuego. Saqué mi tiara - ¡tiara de Marte! ¡acción! con eso pude rebanarlas a todas, luego, crucé por un laberinto mientras se escuchaba la culminación de ese acto - ¿Qué dices Sailor moon? ¿me amas ahora? Le preguntaba el –no…no. Decía ella –tonta, así que quieres empezar nuevamente, por mi, no hay problema. Decía y al parecer recomenzaba ese horroroso acto, yo corría por el laberinto, herré unas cuantas veces el camino y al fin llegué a donde se oían los gemidos y llantos de mi amiga, partí la puerta de una patada y entré, la escena de mi sueño se percibía a la perfección - ¡suéltala maldito! Exclamé pero cuando me lancé a la cama para quitarlo de mi amiga…caí al suelo –no, no es posible. Dije parándome –no, no es posible. La puerta se cerró y me di cuenta que eso era un holograma, un hombre cuarentón estaba allí, de cabellos morados hasta la cintura atados en una trenza, una cicatriz en su mejilla, sus ojos azules y una sonrisa petulante -que bueno que has llegado, guerrera de fuego. Dijo - ¿Quién eres tu? Pregunté –soy Phanton, tu verdugo. Me levanté –yo no me dejaré matar por ti. Dije altanera –no, claro que no, yo nunca pensé que hicieras eso. Me acerqué a el - ¡que ha hecho el maldito de Diamante con mi amiga! ¡que ha hecho! Grité histérica –amarla claro. Dijo el hombre calmado –ese sucio cerdo, ha violado a mi amiga, la ha lastimado en su primera experiencia ¡maldito bastardo! –tu amiga había tenido su primera experiencia con alguien que no la merecía pero si, al conocer al príncipe podrías decir que tuvo una realmente buena primera experiencia y claro, ahora es mas mujer y mas guerrera. - ¿de que hablas? Pregunté confundida –tu amiga, es mi princesa, pero lamento que esa información no podrá llegar a tus amigas. El se acercó a mi –morirás querida Sailor mars. Dijo mientras me lanzaba hacia la pared, pude revotar en esta dando una vuelta - ¡aros de fuego de Marte! ¡enciéndanse! lancé pero el los desvió - ¡que has hecho! Exclamé –es solo un poco de brisa querida ¿no me digas que te asusta el viento? Preguntó fanfarrón –para nada ¡fuego de Marte! ¡enciéndete! lancé mientras el reía y volvía a protegerse con la brisa –eso es lo que quieres. Dije mientras me le lanzaba y le daba una patada, el la esquivó –vamos mi niña,

Pensé que jugabas mejor, o ¿solo en la cama eres una diosa? Preguntó el - ¡de que hablas infeliz! ¡Yo jamás he hecho esas cosas! El me sujetó por detrás y comenzó a retorcerme el brazo - ¿ah si? Preguntó besando mi cuello –suéltame, me das asco. Dije tratando de soltarme –no lo creo querida Rey ¿no te acuerdas de mi? Yo fui el hombre que te hizo mujer, si, se que querías a Darien, siempre querrías a Endimiun pero lo dejaste porque así debía ser, porque si tu no lo dejabas, el te dejaría, pero siempre había soñado con el, que cosas, yo fui el que te enseñó el amor. Y como si de una venda se tratace, al caer y dejar libre una fracción de mi memoria, miré a ese hombre que me besaba, que me tocaba, que me hacía suya y yo como me entregué como hice el amor con el, eso explicaba los días que amanecía agotada sin razón –así es Sailor mars, yo te desfloré. Me soltó, rodé, mis lágrimas caían, era verdad, estaba enamorada de Endimiun desde el Milenio de Plata lo había amado pero él nunca había sido para mi, cuando fue mi novio antes de

Enterarnos del título que Serena y el portaban, yo pensaba que mi felicidad era cosa de tiempo, pero luego, lo dejé porque mi amiga lo amaba y era verdad, ellos se habían amado toda la vida y mejor me retiraba con la cara en alto antes de que el me dejara dolorosamente, pero ese maldito, se había atrevido a robar mis confidencias y a hacerme mujer sin yo quererlo, me paré - ¡maldito! Grité mientras comenzábamos un combate de artes marciales, el me dominaba como si yo fuera un cachorro - ¿y estas son las grandes guerreras? Imagino que si cuando están en sus 13 pero si no, son tan fáciles de derrotar sacándolas de casillas. Dijo mientras me regresaba todos los golpes, el era bueno, yo era buena - ¡trueno obscuro! Me dio el poder de lleno, me paré sangrante - ¡fuego de Marte! ¡Enciéndete! Lancé, pero el esquivó - ¡dagas de fuego de Marte! Lancé, esas si las recibió de pleno - ¡lágrima negra! Me lanzó, no pude repelerla - ¡dragón de fuego de Marte! Eso lo golpeó a el –se acabó Sailor mars, dejaré de jugar. Dijo mientras se acercaba a mi - ¡reloj de sombras! Me sentí acostada y usada como manilla, de un mortífero reloj –adiós querida Sailor mars, prometo recordarte. Dijo el, yo solo podía gritar y gritar de dolor -has sido una de las mejores niñas en mi cama, descuida, tu amiga estará bien. El se acercó a mi, pensé que iba a liberarme, pero al arrodillarse a mi lado, me dio un beso donde su lengua invasiva me reclamaba por entero, pero al final de este, sonrió fríamente mientras yo, sentía que algo me explotaba por dentro, comencé a toser y toser sangre, mas y mas…no me deja…respirar…miro los ojos…de mi asesino…¿es tristeza lo que veo?...suelto…una…lágrima –Ser…ena…lo…sie…nto. Digo antes de morir.

Cuando terminé la batalla, miré el cuerpo roto de esa mujer que había sido mi querida Sailor mars –te estás volviendo viejo. Me dije al mirarla otra vez, la verdad, era la primera de mis amantes que debía matar y la segunda verdad, era que al parecer, me había enamorado de esa chiquilla, que espantoso, yo, Phanton enammorado, solté una amarga carcajada –que tarde lo trajiste Nix, que tarde. Dije mientras me acercaba a ella y cortaba un mechón de su cabello, era la manera de recordar a mis amantes, tenía una foto de ella desnuda que le había tomado la tercera noche, solo me falta un mechón de su cabello para mi álbum, ya lo tenía –sailor mars, la 116 y la única que realmente tocó a este corazón.

Dije suavemente, besé su frente saboreando la fría gema de su tiara, la cargué y salí con ella de esa sala, mandé al personal de limpieza, llegué al cuarto donde ya estaba su tumba de cristal abierta, cuando la deposité, antes de cerrar la tapa, besé 2 de mis dedos y los puse en sus fríos labios, una señal de despedida y amor nemesiana, al cerrar la tapa, vi como la energía roja se hacía presente y se concentraba en una gema, la tumba

Desapareció a un estante del fondo, ahora Sailor mars estaría en la muerte al lado de quien había sido su amor prohibido, si pudiera, yo,

Quizás me la hubiera ganado, quien sabe, me quedé mirando su cuerpo por un largo tiempo, luego, salí de la sala.

Luna y Artemis llegaron a un palacio azul, con un lago en su interior –sabes que no debemos llamarlas. Dijo Artemis –lo se, pero nos ordenaron que si las inner fallaban, ellas debían entrar en acción. Replicó Luna, el asintió y entraron al lago –deben regresar. Dijo Luna,

Un espíritu amarillo se vio –aún las inners no han fallado. Dijo este con voz de reproche –pero lo harán. Dijo Artemis –ya Sailor plut lo ha visto. Dijo Luna, un espíritu azul se unió al amarillo –no desesperen, cuando las hayan eliminado a todas apareceremos. Dijo el espíritu azul –no seas insolente. Dijo Artemis –esas han sido órdenes de la reina. Dijo un espíritu gris –y se harán. Dijeron los 3 a coro –deben aparecer. Dijeron Luna y Artemis con furia –a su tiempo. Dijo el espíritu azul –procuren que las demás no mueran como ha muerto mars. Dijo el espíritu amarillo –o haí si deberemos aparecer. Dijo el espíritu gris, mientras se difuminaban en el ambiente del lugar.