CAPITULO 7: impacientes
Caminar al lado de Sakuma era diferente, Sakura siempre trataba de entablar conversación pero su hermanita era tranquila, no sentía necesidad de hablar en todo momento. Sasuke pudo apreciar las diferencias entre las dos hermanas en ese sencillo momento.
Cuando llegaron al mercado, Sakuma empezó a tomar algunas cosas, Sasuke pudo ver como contaba mentalmente el dinero para que le alcanzara para comprar las cosas que necesitaba. Estaba desconcertado pues nunca pensó que los Haruno tuvieran problemas económicos.
Observo un gesto que hizo Sakuma y supo enseguida que el dinero no le alcanzaba, el nunca dudaba pero, tal vez, ofrecer dinero era algo desagradable. Aun así se arriesgó, después de todo él quería obtener algún tipo de información de la menor de las Haruno.
—Si te falta dinero, te puedo prestar. —le ofreció Sasuke desinteresadamente.
—Eso sería de gran ayuda, gracias. —respondió Sakuma después de pensarlo por algunos segundos.
—¿Tienen problemas económicos? —preguntó el pelinegro.
—Como todas las familias. —le cortó la niña, pero Sasuke no estaba dispuesto a ceder, él quería un poco más de información.
Sakuma tomó un poco de dinero prestado de Sasuke y juntos salieron del mercado. Sasuke ayudaba a la pequeña con algunas bolsas, en realidad, no había comprado muchas cosas pero le pareció cortes. Aunque estaba tratando de encontrar el momento preciso para preguntarle a la niña sobre Sakura, llegaron rápidamente a la casa. Era ahora o nunca.
—¿Algo malo pasa en sus vidas? —le soltó Sasuke.
—Hmm. —la niña dejó sus bolsas en el suelo mientras buscaba la llave de su casa. —digamos que no estamos en nuestro mejor momento.
—¿Qué pasa?
Sakuma se enderezó y se giró para quedar frente a frente con Sasuke, el azabache le sacaba más de una cabeza pero levanto su vista para mirarlo fijamente a los ojos.
—¿Por qué no se lo preguntas a ella? —le dijo con una nota irritada en su voz. —Sakura es una niña muy valiente. Ya sé lo que piensas de ella, es molesta y débil y… debes saber que muchas veces ella me habla de ti, te admira, todo tu pasado y cómo quieres salir adelante. Bueno, ella también te quiere mucho, nadie podría soportar tu genio, según lo que me cuenta. Mira, nuestras vidas han cambiado un poco y Sakura lo está haciendo lo mejor que puede, pero a veces se sobre esfuerza y por eso ha estado muy fatigada. Para saber más detalles, ¡pregúntale! Ella te lo contaría todo si mostraras un poco de interés. Lo mismo va para el rubio, ambos son su ejemplo a seguir, ella los quiere mucho pero yo creo que ustedes no están a la altura de su cariño. —Sakuma le dio la espalda al pelinegro que apenas estaba asimilando las palabras de la niña. —¿sigues? —agregó descomplicadamente.
Sasuke entró a la casa y con el permiso de Sakuma se dirigió a la habitación de Sakura, estaba profundamente dormida y por la expresión de su rostro se podía deducir fácilmente que estaba durmiendo plácidamente. La observo durante algunos instantes y no pudo evitar sentirse un poco culpable por no haber cuidado de su compañera como debía, tal vez si se hubiera mostrado un poco interesado cuando noto las sombras en sus ojos, o que había adelgazado mucho en los últimos meses, o que ya no estaba tan alegre como siempre aunque se esforzara por disimularlo, tal vez si lo hubiera hecho no tendría tantas dudas.
Terminó su visita después de un rato, se despidió de Sakuma y salió. Quería hablar con Naruto, así que se dirigió a la casa del rubio. Cuando llegó golpeó muy fuerte la puerta, tan fuerte que hizo que las ventanas vibraran. Naruto salió con su pijama puesta, era un pantalón y una camisa azul, tenía un gorro con ojos puesto, su cabello estaba alborotado y se estaba frotando los ojos. En medio de un bostezo saludó a su compañero no de muy buena gana.
—Sasuke. —gruño. —¿Qué haces aquí?
—Quiero hablar contigo. —respondió Sasuke con desdén mientras lo observaba de pies a cabeza. —Es muy temprano, ¿estabas dormido? —preguntó casi sin poder creerlo.
—No, me gusta andar en pijama por mi casa. —el tono irónico en la voz del rubio irritó a Sasuke.
—Cierto, no sé porque me sorprendí. Estamos hablando de ti.
—Mira, ¡ya casi va a empezar a anochecer! Me gusta dormir temprano para estar siempre en forma. —decía el rubio mientras recordaba que la noche anterior se acostó muy tarde jugando algo infantil con Konohamaru, un amigo suyo y nieto del hokague.
—Como sea, vamos a hablar. —Sasuke empujó a su amigo con fuerza para quitarlo de la puerta y entrar a su casa. Estaba muy desordenada, había mucha basura tirada por los alrededores, principalmente latas que en algún momento contuvieron ramen precalentado, el suelo estaba negro y no precisamente porque ese fuera el color natural y todos sus elementos ninjas estaban puestos sin ningún orden en las sillas, las mesas e incluso debajo de la cama de Naruto, el pelinegro que siempre era tan observador notó todo esto apenas puso un pie adentro y se le revolvió el estómago sin poder evitarlo. —Ugh, que desordenado eres. —le dijo con asco mientras tiraba al piso algunas armas ninjas y paquetes de basura para sentarse en un viejo sofá roto.
—Si no te gusta puedes irte, yo no dije que vinieras y mucho menos te invité a pasar.
—No. Naruto, tenemos que averiguar que está pasando en la vida de Sakura. —le dijo Sasuke con voz firme.
Naruto abrió mucho sus ojos por la sorpresa pero no le quitó la mirada a su compañero. Sasuke no era del tipo que se preocupaba por sus compañeros, al menos no que él supiera. Pero se sintió extrañamente feliz, una sensación de alivio lo embriago durante unos segundos.
—Por supuesto. —respondió con una sonrisa en su boca. —es un hecho, ya verás. —estas palabras las dijo con tanta seriedad que Sasuke pensó que este era Naruto cuando dejaba de ser bromista, cuando alguien se metía con sus amigos.
—¿Qué quieres decir?
—No creas que no he estado preocupado por Sakura-chan, también. He presionado mucho a Kakashi-sensei, y él está recogiendo información, y con esto me refiero que debe estar hablando con el hokague en estos momentos. Me prometió que vendría después. Mientras esperaba me dio tanto sueño que no pude soportarlo. Pero puedes esperar aquí, me voy a la cama. Avísame cuando venga Kakashi. —dio media vuelta para ir a su habitación.
—¿Por qué no me dijeron? —le preguntó Sasuke claramente enfadado.
—Sasuke… —dijo Naruto sin mirarlo. —no somos adivinos, no podemos leer las mentes y tú eres tan cerrado, nunca sabemos qué estás pensando. Pero ahora puedo verlo, estás preocupado por Sakura y eso me pone muy feliz. Discúlpame por no darme cuenta antes, somos un equipo, claro que debes querer saber qué pasa con nuestra compañera, es solo que… a veces pienso que no te importamos. Afortunadamente, me equivoque.
Claro que estaba equivocado, pensó Sasuke, él siempre se había preocupado por su equipo, no de la forma abierta en que Naruto, Kakashi o Sakura lo hacían pero él siempre buscaba el bienestar para todos. Era cierto, no lo demostraba muy seguido pero no pudo evitar sentirse un poco herido por el hecho de que Naruto ignorara lo mucho que cuidaba de sus compañeros.
Sasuke podía escuchar los ronquidos de su compañero de equipo mientras la paciencia se le agotaba, ¿Cuánto tiempo debería seguir esperando a Kakashi?. Habían pasado dos horas y el sol empezaba a esconderse. ¿Vendría de verdad?
—¡Hola! ¿Me esperabas? —Sasuke se sobresaltó y giró su cabeza para encontrarse con su maestro que quien sabe por dónde había logrado entrar. Tan sigiloso como siempre, el ninja de alto rango no hizo ningún ruido cuando llegó a la casa de Naruto.
Sorprendentemente Naruto estuvo en un abrir y cerrar de ojos al lado de Sasuke, no hubo necesidad de despertarlo, él ya estaba atento a todo lo que estaba sucediendo.
—¿Trajiste información? —preguntó el rubio.
—Sí, tengo información. —Naruto y Sasuke esperaron impacientes que su maestro continuara pero esto nunca paso.
—¡Habla ya, Kakashi! —le dijo un desesperado Naruto.
—No puedo.
—¿Qué? ¿Qué quieres decir con 'no puedo'? —preguntó Sasuke irritado.
—Ciertamente el hokague me habló de algunas cosas que resultaron muy interesantes, pero las hablaremos una vez Sakura despierte. Creo que tenemos una misión importante. —les dijo Kakashi tajantemente.
Bueno, este fue todo el cap.
En el próximo capítulo... La misión :)
