disculpen la demora pero espero que lo disfruten, que con cariño y dedicacion le pongo.


Capítulo 7: Navidad y noche de atracción junto la perdida.

Estaba leyendo un libro de tradiciones, recordando todo lo que necesitaba para la fecha de "navidad" aunque en el mundo mágico hacían algo parecido donde se reunía los familiares y se daban regalos pero a la vez los magos hacían una pequeña fogata dando sus buenos deseo para el próximo año y ambiciones, lo llamaban Yule, una muy buena celebración que él no había comprendido hasta ahora, habían perdido muchas cosas, aunque ya había disfrutado el Yule la primera vez con Tom y sus amigos el primer año que estuvo en esa época, le era tan distinto a como lo celebraba en su época, debía reparar algunas cosas si Tom cayera en las manipulaciones de ese vejete senil que arruinó su vida por completo.

Desde que estuvo con la madre magia haciendo lo que había propuesto, la segunda poción que hicieron les resultó por completo, ahora tenía algunos frascos con la poción color azul rey, tuvieron que buscar bien los ingredientes y cuanta cantidad de magia para lograrlo. Sonrió con alegría, podría proteger a su amado aún a la lejanía, aunque también estaba ruborizado al saber que de esta no se escapaba y terminarían teniendo relaciones sexuales, tampoco le disgustaba la idea de lo que sucedería muy pronto.

Con los regalos listos y junto a su nueva mascota y familiar, fue en busca de su Tom, hoy era las vacaciones para el castaño, unos días antes se había cortado un poco el cabello y ahora esta hasta sus hombros, le era más cómodo que dejarlo largo, aun ocultaba su cicatriz después de todo había cosas que debían seguir ocultas para su protección, tomando a Hades se fue hacia la estación de trenes de forma emocionada, se encontró con el padre de Abraxar, también hace unos meses conoció a los padres de Walburga y los de Orión, todos conversaban diversas hasta que llegaron los chicos, Harry beso la frente se Tom, se despidieron de todos prometiendo salidas y juntas próximas, el castaño y el pelinegro se aparecieron en la casa, Tom veía los arreglos de Yule.

-Sera el último ¿Cierto?.-le preguntó mirándole con leve tristeza mostrara en su expresión, aunque no quisiera admitirlo estaba triste y dolido, no quería que el mayor se fuera.

-Lo es, lamentablemente Tom.-le acaricio la mejilla con cariño, sabía que sería muy difícil para el menor pero también lo era para él, pasarían mucho tiempo antes de volver a verse.-Pero sé que serás fuerte, por los dos mi querido Tom.

Sin pensarlo mucho el de ojos azules besaba al contrario, necesitaba sentirlo de esa manera, de una manera intima, especial, sentirse amado por la persona que se había colado en si corazón sin pensarlo, pero no podía con esto, no sabía mucho de su antigua o ¿futura? Vida que tuvo con su Harry, que solo le contaba cosas superficiales diciendo que no podía contar muchas cosas, igual lo comprendía sabiendo los riesgos que podían suceder. Harry ya había cambiado muchos sucesos que ya no eran presentes en su época, muchas familia de sangre pura habían sido extinguirás en la guerra con el amante de Dumbledore, junto con esos chicos que nacían de muggles, aunque no muchos supieran, que gracias a esos magos y brujas, la sangre se volvía más fuerte y las líneas de sangre se volverían más frecuentes y elevadas entre familias, suspiro internamente, el chico de la profecía solo esperaba que todo lo que había hecho fuera para bien, pero Merlín y Evelin habían dicho que cosas hacer y seguir.

Los fundadores querían estar presentes en el castillo pero más adelante, Harry no sabía esas negaciones de sus ya queridos amigos, pero no presionaría más, Salazar era muy educativo con ese vocabulario que daba en parsel. El mayor al recordar su regalo sonrió emocionado "Nagini y Tom volverán a estar juntos como amigos, sé que Nagini hará lo que sea para cuidar a su familiar y más si ese senil de Dumbledore le hace algo como los horrocrux" pensaba para sí mismo.

-¿Harry?.-el futuro señor oscuro miraba con leve preocupación a su tutor y ¿pareja?

-¿Si? Lo siento estaba pensando en cosas sin sentido.-río sin ganas.-Pero vayamos a comer, después hacemos los deseos en la fogata.

-Está bien Harry.-lo miraba extrañado pero prefirió no hablar de eso ahora, no cuando prefería apreciar lo último que le quedaba de su amado.

-Creó que te has acostumbrado en llamarme así. Es raro ¿sabes? Ya me he acostumbrado a ser llamado como Henry o Evans, cuando vuelva me sentiré un poco raro cuando me hablen como Harry o Potter, aunque ese es mi verdadero nombre.-ríe algo divertido.

Los dos sentados y la cena servida, el castaño miraba al viajero fijamente, sabiendo que odiaba muchas cosas y entre ella era que el mayor ocultara cosas de él, pero no podía objetar nada por ahora, muchas cosas en la mente pero aun así no quería arruinar el buen ambiente que había en ese momento y menos con la expresión que le daba Henry aun cuando este no se daba cuenta de lo que su cuerpo estaba mostrando, quizás era porque no estaba tan concentrado a su alrededor.

-Me dirás porque no te gusto mi idea de los horrocrux.-pregunto, no podía quitarse eso de la cabeza, aunque estaba arriesgándose a estropear todo aquel día.

-Tom rompes tu alma ¿Sabes el peligro que conlleva eso?.-le miraba serio.

-Sí, que eres inmortal.

-En parte, pero al hacerlo pierdes la cordura, te volverías loco y lo hiciste una vez!, te volviste un maniático sin sentimientos y sin objetivos, era sólo una máquina de matar y olvidaste lo más importante.-se cruzó de brazos molesto, Harry sin darse cuenta soltaba oleadas de su magia, moviendo las cosas a su alrededor.-¿Crees que uno será suficiente? Pero sé que te volverás ya loco y terminaras haciendo más y más solo por algo de inmortalidad, pero ya te he dicho que ya te daré una mejor cosa que te volverá inmortal.

- Y ¿Es?.-le pregunto alzando una ceja con elegancia.

-Tom ¿conoces el cuento de las reliquias de la muerte?.-suspiro derrotado mirando al futuro lord.

-Sí, pero como pensé que era absurdo encontré a los horrocrux, además las pistas de las reliquias son un incógnita.

-Bien...-suspira.-Yo tengo las tres reliquias. Soy el amo de la muerte, yo soy inmortal.-fue directo, sabía que su amado no quería que fuera con rodeos. Se divertía de cierta manera la reacción del chico que jamás mostraba como se sentía, pero notaba como la máscara de chico perfecto se había ido a dar un paseo.

-¿Qué? ¿Cómo?.

-Relativamente no creo que sea buena idea contarte ahora, ya te he dado bastante información y esta no era una de ellas.-le dijo con seriedad pero al ver la ira del contrario, prefirió volver a hablar.-Y no volverás a hablar del tema, tengo todo planeado así que solo...confía en mí.

-Yo confió en ti Harry, solo que serán 50 años sin volver a verte.-le resalto las cosas.

Suspira-Soy muy consciente de eso Tom, pero aun si pasaran los 50 años te seguiré amando-le acaricia la mejilla mirándole con cariño, le sonrió sutilmente.-No pienses en eso ahora mi Tomy ¿sí?.

-Sigo odiando el apodo.

Ríe divertido.-A mí me gusta.

Bufa rodando los ojos-Bien, cambiando de tema Harry hay algo que deba saber y que sea importante.

-Sí, que te gustara mi regalo.-ríe comiendo, el menor le hizo caso, entre una conversación sobre Hogwarts, había llegado la noche, veían la fogata mirando el fuego cambiar de color gracias a la magia marcara alrededor de ellos, al tirar sus deseos, Harry fue a su cuarto, tomo con cuidado a la pequeña serpiente.

-'Hola preciosa'.-le siseo acomodándola.-'Hoy conocerás a Tom'

-'Que alegría maestro'.

-Hades vamos, tú también ven a disfrutar.-llamo a su familiar, el pequeño cachorro de león le seguía a su lado, cuando llegó a donde había dejado al menor, le encanto ver su reacción.

-Es muy hermosa Harry.-le dijo sin quitarle de la vista a la pequeña serpiente en los brazos del mayor.

-Lo sé, 'No era el único quien lo pensaba preciosa'.-le sisea divertido.

-'Maestros no sigan'.

-¿Cómo se llama?.-miro al azabache emocionado.

-Es tuya, debes tú ponerle un nombre, después de todo será tu familiar.-le comunicó, miro sonriendo.-Como ya viste cuando te recogí, él es Hades, mi familiar, aun no hago el ritual ya que en mi caso no es necesario, Hades me eligió y la magia nos unió.

-Entiendo, ¿Me dirás que hacer?.-le dijo mientras acariciaba a su nueva amiga que iba trepando por su brazo.

-Claro, pero quizás mañana ya que ella debe estar tranquila, hoy estuvo muy nerviosa.

-Ya veo, bueno, ahora es mi turno de entregarte tu regalo.-le paso una caja envuelta.

Harry lo miro feliz antes de abrirla, sorprendido vio una pequeña poción.

-Es para quitarte esa cicatriz que he notado que ocultas mucho ¿Yo lo cause?

-Gracias Tom! Siempre odie mi cicatriz.-desvió un poco aquella pregunta.

-Lo he notado, siempre lo ocultas con tu cabello

El azabache lo abrazo, conversaron un buen rato hasta irse al cuarto de Harry, iban besándose y se miraban de vez en cuando, sabiendo lo que iba a suceder aquella noche, no había nada más que emoción entre los dos, era un nuevo paso para ellos. Tom ni lento ni perezoso comenzaba a quitarle la ropa a su amado igual que Harry al contrario, el ambiente se llenaba de lujuria y amor, una necesidad guardada desde mucho tiempo ahora suelta como una fiera y salvaje; no necesitaban ocultarse más, no el amor que sentía el uno con el otro, Tom besaba el cuello del mayor con ganas, con necesidad de marcarlo, quizás era su última noche, su último momento de tranquilidad antes de la tormenta, antes de no volverse más por muchos años, ¿Seguiría queriéndolo aun cuando haya cambiado? ¿Estaría orgulloso de cómo le fue sin él? Suspiro internamente prefería olvidar aquellas cosas en un momento tan exquisito como este.

-Ngh Tom.-gimió por lo bajo ante las suaves mordidas y besos en su cuello, abrazo al menor, le gustaba la sensación, el contacto, la cercanía.

-Harry~.-lo hizo recostarse sobre la cama poniéndose sobre él, le acariciaba el torso, observando con fascinación la reacción que le provocaba al mayor, se relamía los labios ansioso de probar más y más de esas agradables sensaciones.

Los dos se dejaban llevar por la lujuria y el deseo, ninguno de los dos se quedaban quietos, Harry llevo su mano hacia el miembro del menor acariciándolo lentamente, no sabía en qué momento terminaron los dos sin ropa, pero que le importaba ahora, escuchaba el gemido del contrario por si acción provocando que lo comenzara a masturbar de forma lenta y tortuosa.

-Ngh ah con esa estamos eh.-los dos se miraron, observando como sus rostros estaban rojos, excitados y emocionados, Tom se acercó besándole aprovechando de que Harry tenía la boca abierta para meter su lengua, jugueteaba con el del mayor con gula, ahogando los gemidos de los dos en el proceso, Tom acariciaba el cuerpo del mayor con ansiedad, hasta llegar a los muslos, se ganó entre las piernas del contrario haciendo que sus dos miembros se rozaran, ambos gimieron. El castaño miraba desde su lugar como tenía a su Harry de forma exquisita, el azabache movía sus caderas queriendo más. Ante la fricción ambos se complementaban, tantas caricias y roces hacían que quisieran terminar pero no de esa manera, Tom con un Accio tomó el lubricante que tenía, puso una generosa en su mano para luego dirigirla hacia la entrada del mayor, lo miro aunque jamás lo admitiera tenia nervios, quería que los dos disfrutarán, al ver como Harry asistía lentamente aun jadeante, tentativamente acaricio lentamente su entrada a la vez que lo masturbaba, al verlo tan relajado introdujo un dedo, noto como el mayor se tensaba, trato de distraerlo con besos y caricias a la vez que movía lentamente su dedo, cuando lo noto de nuevo relajado introdujo otro dedo, se estremecía al sentir lo apretado y cálido que era, lo excitaba más al imaginarse como se sintiera al tener su miembro dentro.

-Ngh ah ah Tom más despacio.-le dijo gimiendo al notar que el menor estaba distraído.

-Lo siento.-se disculpó al ver el rostro del contrario con una mueca, estuvieron varios minutos preparando a Harry.

-Ya ngh ah solo mételo Tom.

-¿Seguro?.-le miro no muy convencido.

-S..sí.

Tom saco sus dedos lentamente para no lastimarlo, se acomodó para luego tomar su miembro y dirigirlo a la entrada dilatada, mirando al azabache comenzó a penetrarlo, notando como Harry se tensaba y se aferraba a las sabanas, cuando metió todo, ahogaba sus gemidos, estar dentro era mucho mejor de lo que se imaginaba, espero paciente que Harry se acostumbrada para poder moverse.

-Aah ah Ngh puedes moverte.-le aviso luego de algunos minutos de mimos.

-Está bien.-movió su cadera, dando pequeñas embestidas, gruño de placer-Eres tan estrecho Harry.

-Aah ah Tom!.-lo abrazo gimiéndole en el oído, al principio sentía una mezcla de dolor y placer pero al tiempo que se acostumbraba mas solo sentía placer, movía de vez en cuando su cadera queriendo que fuera más profundo.

Los dos se habían dejado llevar por el placer que sentían hasta llegar al orgasmo, Tom se corrió dentro del mayor haciendo que el contrario se corriera sobre ambos, con la respiración agitada se miraron a los ojos, se dieron un beso lento, disfrutando de lo que habían hecho. Aquella noche durmieron abrazados y felices, al día siguiente, el castaño miraba a Harry que seguía durmiendo plácidamente, escucho los siseos de su serpiente Nagini como ya había pensado nombrarla, despertando así al azabache, cuando se bañaron y ahí se tomó una poción para el dolor para el mayor; fueron a desayunar conversaron de las cosas que podrían hacer en los pocos días que les quedaba, ya que visitarían la mansión Malfoy. Lograron hacer el ritual para volver a la pequeña Nagini a Tom, a su vez Harry probo la poción que era más que nada una crema que debía echarse cada 4 horas por dos días, dependiendo de la cicatriz le había comentado el castaño. Pasaron 3 días donde lo hicieron muchas veces y viajaron a Francia, cuando volvieron Harry sintió un mal presentimiento.

"Es tiempo mi pequeño Harry" se escuchó en sus pensamientos, el viajero del tiempo sabía que significaba, sonrió con tristeza antes de con determinación utilizara un hechizo a dos de los secuaces de Grindelwald sorprendiendo a Tom que rápidamente agarro con firmeza su varita, allí presente estaba el actual señor oscuro Grindelwald y a su lado Dumbledore.

-Vaya, no pensé volver a vernos Grindelwald.-le sonrió con soberbia.

-Maldito mago, no sé cómo pudiste escapar del Avada Kedavra, pero de esta no lo logras.

-Ya lo veremos.

Los dos estaban enfrascados en sus peleas, aunque Harry lo tenía difícil peleaba con dos seres poderosos, a la vez que cuidaba de Tom que mataba a algunos aliados que le eran fáciles, la pelea iba dando hechizos elementales y en su momento de rapidez Henry invoco un tornado que pudo distraer a los dos magos, ya no le estaba quedando energías, así que sin vacilación apunto con su varita a Grindelwald que salía de su tornado el Avada Kedavra acabando de forma inmediata su vida, sonrió un poco ya cansado de tirar y esquivar varios hechizos, escuchó el grito de Dumbledore al ver a su amado morir.

-Tu! Maldito desgraciado, has arruinado muchos de nuestros planes.-le gritaba enfurecido, aunque él también estaba cansado, le edad no le perdonaba. Al ver a Tom distraído sonrió con malicia, dio con el Avada Kedavra hacia su alumno.

Harry al ver lo que iba a pasar protegió el cuerpo del menor con el suyo, teniendo como resultado que el hechizo diera con él, cayó al suelo por el impacto, Dumbledore huyo aprovechándose de la situación, iba a ser que todo el crédito fuera para él, se lo merecía para lograr más rápidamente sus planes, Tom con terror miro a su amado.

-Harry!.-se acercó con miedo, no quería estar nuevamente sólo, menos ahora.

-Lo siento Tom, creo que ya no puedo estar aquí.-le sonrió con tristeza, le acaricio la mejilla con cariño.-Por favor no hagas una locura, ve donde los Malfoy, cuando estés calmado ve a casa y ve hacia mi sala de pociones encontrarás un paquete envuelto, dáselos a tus amigos y tomate una tú, son por decirlo un elixir de vida, alargaran sus vidas, serán como inmortales por cierto tiempo, quizás serán jóvenes cuando vuelva.-sonrió melancólico sintiendo como le daba sueño, un pesado sueño, "Es hora de partir Harry" escuchó la voz de Merlín".-Ya Merlín, déjame despedirme.-no escuchó nada tomándolo como un sí, miro cansado a su Tom.-Vete ya Tom, los aurores llegaran pronto, cuida de Hades por mí, él estará bien, aun cuando es mi familiar no me lo puedo llegar, cuídate mucho, no caigas nunca, eres mi pequeña serpiente.

Era imposible para el nombrado deteniera las pequeñas las lágrimas que caían al oírlo despedirse, le beso, un beso amargo para los dos antes de aparecerse en las barreras de los Malfoy, debía por lo menos cumplir el ultimo pedido de su tutor y amado, tendría que ser paciente para volver a verlo. Cuando Tom se fue, Harry suspiro tranquilo.

-Ya es hora Evelin, hay que seguir con nuestros planes.-murmuro cayendo en un sueño sin notar que desaparecía del lugar, dando como victoria de Dumbledore, que le dieron más poder.

Tom aun agitado notarialmente como su magia se movía alrededor, Abraxar junto con su padre lo miraron preocupado, al contarles lo que paso las noticias habían llegado rápidamente.

-Maldito desgraciado, se quedó con todo el crédito.-hablaba serio al ver el profeta, lo arrugo con molestia.-Debo volver a casa, Nagini y Hades se quedaron en casa ya que ellos llegaron cansados del viaje, Hades debió sentir que su conexión con Henry se rompía.-dijo calmándose.

-Vamos, además nos llegó una carta de Gringotts, tenemos tu custodia hasta que cumplas la mayoría de edad.

-¿Qué? ¿Cómo?.

-Al parecer Henry tenía todo previsto.

Tom no quiso hablar más del tena, sabía que habían cosas que Harry había hecho a su costa pero para su bien, suspiro y al pasar por el Flu sintió rápidamente como su serpiente se subía sobre él.

-'Mi Tom ¿Que paso? Hades estaba inquieto hace unas horas'.-le comunico Nagini.

-'Henry ha muerto Nagini, debió sentir que se rompía su conexión'.-le dijo con pesar, se acercó acompañado de Abraxar.

El pequeño león estaba parado mirando la pequeña bola de energía que estaba cubierta por un cristal, le causó extrañeza aquel objeto, que hace unas horas no estaban, se acercó con cuidado, ahora Hades podría estar en su faceta salvaje al ya no sentir a su amo.

-Hades.-murmuro despacio, el león lo miro molesto, sabía que era su culpa, suspiro para sí mismo, cuando le sorprendió que el pequeño animal le trajera la esfera-¿Qué?.

-'Él desea que se lo pongas, hay en esa esfera la esencia del maestro Henry'-le hablo Nagini mirando la bola de energía.-'El amo no quiso que Hades sufriera que dejo una gran cantidad de magia para que su conexión no se rompiera por completo'

-'¿Es así?'.-miro el objeto antes de invocar el collar del león, color verde esmeralda, con cuidado la puso y al verla segura, le puso hechizos de seguridad antes de ponérselo al cachorro de su amado.-Vamos Hades, Henry volverá ¿sí?.-lo cargo con cuidado no quería irse de su hogar.-Wendy!.

-S.. Si joven amo.-se notaba que la pequeña elfina había sentido la pérdida, suspiro.

-Empaca mis cosas y las cosas de las mascotas iremos a la mansión Malfoy, te puedes quedar allá hasta que cumpla mi mayoría de edad, aunque puedes venir a la casa a limpiarla, por ahora has eso.

-Si joven amo.-hizo una reverencia antes de desaparecer para cumplir lo pedido.

Sin más que hacer en un hogar donde había tantos recuerdos ahora dolorosos por la reciente perdida, volvieron a la mansión del rubio, suspiro ahora estaba cansado. Al día siguiente muchos habían dado como héroe a Dumbledore, le molestaba en cierta manera pero no podía hacer nada, a la vez habían tomado la poción dejada por el querido Henry por los chicos, al llegar a su ultimo año en Hogwarts había notado que ese viejo quería que volviera al orfanato pero para su desgracia y sorpresa en Tom había un testamento de que si Dumbledore regresaba a Tom se le negaba el paso en Hogwarts para siempre y que al nombrado se le daría como emancipado, al dejar esos asunto y que perdería mucho el senil dejo las cosas por ahora, cuando había cumplido 20 años las cosas empeoraron, había algo mal, mas por sus amigos y aliados que lo vieron cambiar. Trataron de descubrir pero cuando llegaron a ver a su amigo Tom como un híbrido serpiente y humano supieron muy tarde que el viejo Dumbledore habría hecho algo, los tiempos pasaban y se reconoció como un nuevo señor oscuro, una guerra que iba de años con Dumbledore, dividiendo el mundo mágico de Inglaterra, cuando se supo la procedía había algo que pasaba dentro de la mente del nuevo lord, al matar a los Potter había algo que lo estaba haciendo sentir culpa, pero al ver al bebé y ver aquellos ojos esmeralda un fuerte dolor de cabeza le llegó haciendo que el cuerpo que tenía comenzada a dolerle, en unos segundos comenzó a sentir como su magia la envolvía cambiando su apariencia a la que tenía cuando tenía 17 años de forma extraña volvió a ver al bebé que ante la transformación accidentalmente algunas cosas habían volado y le había provocado una pequeña cicatriz en la frente, hizo una mueca.

-Oh Harry... Cuando hiciste lo mejor para que esto no sucediera.-frunció el ceño molesto consigo mismo, le acaricio la mejilla al bebé que había fruncido el ceño.-Como pude olvidarlo, espero que pronto vuelvas.-le beso la frente antes de esconderse al sentir que alguien venia.

Desde el gran closet pudo ver la llegada de Sirius que en un momento de locura había vuelto a dejar a Harry al cuidado de Hadrig que para su suerte no tenía tanta lealtad a Dumbledore, al ver que nadie venia de regreso, tomo esa oportunidad para aparecerse en la mansión Slytherin, donde actualmente habitaba. Había olvidado su hogar, el hogar junto a Harry, fruncido el ceño, llamo a su círculo interno, al ver a los aun jóvenes amigos que no cursaban más de 30 años, cosa que sorprendía a muchos pero todo era gracias a Harry.

-¿Tom?.-le hablo Abraxar con cuidado, sabía que había sido hechizado su gran amigo, pero al verlo nuevamente cuando fue joven era una sorpresa.

-Abraxar es bueno haber vuelto a tener mi consciencia ya no nublada con falsa locura.-le hablo entre tranquilo y furioso.

-Oh Tom es bueno volver a ver que estas bien.-le hablo Orión.

Asistió cansado-Quiero que me ayuden, Henry volverá pronto, cuando vuelva le explicaremos muchas cosas, pero ahora quiero que Walburga que tuviste buenas notas en pociones y me hagas una poción que me hagas, una retaurizante y de dolor, no puedo pedirle a nadie más, Severus debe estar ocupado con el lamento de la chica Lily, mis aliados más leales y escondidos sabrán que he vuelto, los demás dejémoslos como si hubiera sido derrotado, quiero dejar tiempo para mejorarme y la espera de Henry.

-Si mi lord.-hicieron una reverencia, sonrieron alegres de que las cosas mejoraban, se retiraron después de conversar.

-Ya solo faltas tú Harry Potter.-murmuro acostándose en su cama y descansar esperando que su amado le perdonara por caer en los trucos de Dumbledore.