Capítulo 7:

Miró el reloj por décima vez. Eran la una de la madrugada. Desde que la vio salir con él transformada en una increíble mujer rubia, no la había vuelto a ver. Estaba preocupado. ¿Y ese imbécil le había hecho algo? Nunca se lo perdonaría; nunca podría perdonarse que algo le haya pasado. Pero, al parecer, nada malo había pasado; ya que las noticias malas corren rápido.

Dio un suspiro antes de mirar nuevamente el reloj. Las una y diez minutos. Habían acordado juntarse para evaluar si el plan había funcionado y si Ron y Hermione no habían tenido problemas en su "cita". Y ella no llegaba, no mandaba siquiera una nota rápida por lechuza, no daba señales de vida.

¿Y si Arthur había intentado propasarse con ella? El sólo hecho de pensar en eso le daban unas ganas de golpearlo hasta que muriera, porque no iba a permitir que ese tipo fuera a poner sus manos sobre Ginny. Podría ser que Ginny estuviera bajo la fachada de una rubia espectacular, casi una supermodelo; pero eso no quitaba el hecho de que todavía seguía siendo ella misma.

Miró el reloj. Las una y treinta de la madrugada. Y ella aún no llegaba. ¿Por qué se estaba preocupando tanto? Ya tenía la suficiente edad como para saber lo que es bueno y malo; también recordaba que Ginny era bastante diestra con los hechizos y encantamientos de defensa y ataque, no era tan indefensa. Entonces… ¿Por qué aún seguía de pie, si ella podría venir en la mañana, esperándola con tanta preocupación?

'Sólo estás preocupado por ella. Ese tipo le pudo haber hecho cualquier cosa, porque no es de confianza… Te preocupas por ella, porque es la hermana de tu mejor amigo y últimamente la has conocido mejor y te cae bien' pensó yendo a la cocina para servirse en un gran vaso algo de cerveza de mantequilla. Volvió al living a sentarse en el mullido sofá 'Casi las dos de la mañana y no sé nada de ella'.

Él era auror, era del escuadrón más importante del ministerio y casi era el jefe. Perfectamente podría poner una orden de búsqueda e ir a dónde vivía Arthur Maxplanck a detenerlo por secuestrar a la pelirroja. Aunque… No, esa idea era demasiado fantasiosa como para que fuera verdad. Estaba pensando locuras.

Vio el reloj. Las dos de la madrugada en punto. Ya se había acabado el vaso con cerveza de mantequilla y fue a servirse algo de whisky de fuego mientras la espera se le hacía más tediosa.

-¿Harry? – escuchó un susurro proveniente del living. Era voz de mujer - ¿Estás ahí, Harry?

El muchacho dejó la botella de whisky en la cocina y fue al living. Sonrió aliviado al encontrar a Ginny sentada en el sillón mirándolo ansiosa y con una gran sonrisa triunfante en su rostro.

Al parecer estaba bien y sin ningún daño. Ya no tenía la apariencia de Bárbara Zipper, sino que su cabello pelirrojo estaba recogido en una desordenada coleta, sus ojos castaños demostraban alegría, no tenía algunos relieves tan… grandes como cuando usaba la poción y sus pecas aparecieron en su cara causando ese toque infantil.

-Harry, menos mal que estás despierto… - dijo caminando hasta él. Le dio un abrazo largo – No quería despertaste si estabas dormido.

Fueron al living donde se sentaron cómodamente después de que Harry fue a prepararle un emparedado de queso con jamón, porque la pelirroja venía muerta de hambre, y también le llevó un vaso con gaseosa.

-Estaba preocupado – comentó sonriendo - ¿Dónde estabas?

-Créeme, es una larga historia – respondió antes de dar otra gran mordida al emparedado – Está delicioso. Gracias por alimentarme, guapo – bebió un poco de la gaseosa.

-¿Y crees que podrías resumírmela para saber por qué llegaste a las dos de la madrugada? – preguntó en un tono apacible, pero en realidad se moría de curiosidad por saber qué pasaba.

-Veamos… El Sr. Sexy… - el muchacho arqueó una ceja confundido – Arthur; admite que es guapo… Bueno, nunca admitirías eso, a menos que seas homosexual – agregó sonriendo torpemente – Sr. Sexy me llevó a su apartamento en el centro donde conversamos de temas tan estúpidos. Tuve que hacérmelas de la típica rubia sin cerebro que lo único que hace es dar buenos besos – dio un mordisco al emparedado.

-¿Lo besaste? – preguntó sintiendo como su pulso se aceleraba.

-Sí – asintió – Pero sólo saco unos besos, porque cuando quería ir más allá de eso… Hice algunas cosas con mi varita – sonrió.

-Ah, claro, claro – volvió a mantener la postura seria intentando quitarse de la mente la imagen de Arthur y Ginny besándose.

-Yo voy a cuidar mi virginidad hasta la muerte – agregó. Harry la miró sorprendido, él creía que no era virgen – Oye, puedo ser popular… Pero yo aún soy virgen.

-Ah – suspiró – Y viendo que el plan funcionó… ¿Adónde te vas a quedar a dormir?

-A mi casa, por supuesto – se puso de pie bebiendo lo que quedaba de gaseosa – Gracias, Harry, eres un encanto…

Tomó su bolso que estaba en el sillón y se despidió de Harry con un beso en la mejilla para luego desaparecer con dirección a su departamento.

El chico sólo atinó a llevarse el plato y los vasos sucios al fregadero y dejarlos lavar con un encantamiento pensando en por qué estaba tan consternado con Ginny. Eso no era normal en él.

OoOoO

'Harry:

¿Cómo estás, compañero? Bueno, si te preguntas por mí… Estoy de maravillas. Te juro que nunca había estado tan feliz como cuando derrotamos al Señor Oscuro. Y –por supuesto- la pregunta es¿Por qué?

Fácil, mi buen amigo. Es porque ayer fui al departamento de Hermione para ver cómo estaba después de la fiesta de cumpleaños de Parvati Patil y pasé toda la tarde con ella hablando como seres civilizados. ¡Hasta se rió de mis bromas! Aunque igual me reclamó un poco por mis defectos, pero nada del otro mundo.

Estoy seguro que en esto tuviste que ver en algo con mi hermana, porque tan perfecto como para ser normal es demasiado irreal. ¿Me equivocó? No, no me equivoco.

¡Gracias por todo!

Nos vemos en el almuerzo que dará mi madre el próximo sábado,

Ron'.

OoOoO

'Ginny:

¿Cómo está la señorita Bárbara Zipper? Bueno, espero que hayas dormido bien y todo eso.

Te tengo que decir algo muy bueno: La "cita" de los tortolitos fue perfecta. Así que debemos darnos aplausos por nuestra ardua tarea del día de ayer, porque nuestro plan funcionó a la perfección dando buenos resultados.

¿Qué vas a hacer hoy? Es que necesito algo de ayuda con unos documentos que me dio un contador por mi herencia, y como tú eres abogada podrías darme una buena mano.

Nos vemos pronto,

Harry P.'.

OoOoO

'Mister Guapo Que Vivió:

Ya los sabía, Hermione me mando una carta muy temprano en la mañana interrumpiendo mis horas de sueño –dormí bien, gracias- contándome que estamos haciendo un muy buen trabajo.

Lo siento, Harry, peor hoy me voy a dedicar a hacer unos papeleos en la universidad y a ver si consigo trabajo… Así que estaré ocupada con eso; pero si quieres, mándame los papeles por lechuza o déjamelos en mi departamento y en la noche los reviso. O, bien, pídele ayuda a Hermione… No será abogada, pero su cerebro es un buen aliado.

Nos vemos,

Gin'.

OoOoO

Lunes. Salió de la empresa lo más rápido que pudo y por suerte no se había topado con Ron en todo el día, así no se iba a distraer con su encantadora presencia. Iba pensando en todo lo planeado que tenía para darle un corte de raíz a su reciente problema: Hermione Granger.

Pidió un taxi muggle antes de mirar sentada en el mullido asiento la dirección anotada en el papel. Le pidió al conductor, un señor con un sombrero que le tapaba los ojos y sólo veía su bigote, que la llevara a la calle escrita en el papel.

Mientras veía las fachadas de los antiguos edificios del centro de Londres, Sophie Patil pensaba en ella, su enemiga. Hermione Granger había llegado a arruinar su vida completamente.

Terminó su corta relación con Ron, pero siempre sabía que iban a volver. Pero cuando se juntó nuevamente con su amiga del colegio el panorama cambió radicalmente. Ella ya no era la mujer más importante de su vida –a excepción de su madre y hermana-, sino que todo giraba en torno a la figura de la sanadora y desaliñada Granger.

Al verla como una amenaza intentó hacer de todo para destruirla: Se había juntado con la hermana menor de Ron, Ginny –a quien encontraba una gran amiga- y hasta había puesto algo en la cerveza de mantequilla de Granger en el cumpleaños de su prima haciendo que la castaña quedara en "ridículo" bailando ante todos.

Y a pesar de sus esfuerzos: Nada había logrado. Entonces… Haría tomaría cartas en el asunto e iría a la raíz del problema.

-Señorita, ya llegamos – dijo el conductor sacando de sus divagaciones a Sophie.

-Vaya, vaya, gran lugar para vivir – comentó sonriendo la morena mientras veía los hermoso edificios. Se notaba que ahí vivía gente casi millonaria - ¿Cuánto es? – preguntó revisando si esa era la dirección correcta.

-Son cinco euros – respondió viendo como buscaba en su bolso el dinero por el espejo retrovisor. Notó que había una varita entre sus cosas… Era bruja. Pero a él no le inmuto averiguarlo, porque ya sabía de la existencia de los magos – Se le cayó esto – le pasó una tarjeta de identificación de la empresa de las Saetas de Fuego donde trabajaba.

-Gracias, no me había dado cuenta que se me había caído – guardó la tarjeta torpemente – Acá están – le dio el dinero y se bajó – Gracias, adiós.

-Que tenga un buen día – dijo antes de irse.

Entró al edificio más grande y lujoso. Subió por las escaleras dos pisos y llegó justamente frente a la puerta del departamento que buscaba; pero antes de tocar se preguntó a qué hora salían los medimagos de San Mugo, porque tal vez él no estaba.

Llamó y de inmediato un chico alto y de cabello negro abrió la puerta. La hizo pasar algo sorprendido por su visita.

-¿Y tú te llamas…?

-Sophie Patil – respondió mientras veía la decoración de la sala. Arthur hizo una mueca al escuchar ese apellido, se le hacía familiar – Soy prima de Parvati Patil, la festejada a la fiesta que fuiste este fin de semana – dijo viendo su cara de duda.

-Ah, sí – asintió sonriendo. Con su varita apareció un vaso de jugo y se lo sirvió a la muchacha – Me acuerdo de ti, tú estabas al lado de Ron Weasley – dijo el nombre del pelirrojo con asco.

-Bien, te diré porque vine hasta acá – bebió un poco de jugo y dejo su bolso en el sofá – Te vi aquella noche muy emocionado con Hermione Granger. Se nota que te interesa mucho – dijo causando que el muchacho sonriera nervioso mientras asentía – Pero ella está interesada en Ron Weasley, mi ex-novio al que quiero recuperar…

-Con que era tu novio – murmuró - ¿Qué me estás queriendo decir, Patil?

-Te estoy proponiendo la oportunidad de tu vida para que tú estés con Granger – se acercó sonriendo maliciosamente – Podríamos unirnos para que Ron y Hermione nunca estén juntos… Yo atacó a Granger, tú a Ron. Finalmente tú ayudas a Granger y yo a Ron.

-¿Me estás proponiendo que me una contigo para ir en contra de ellos? – preguntó pensando en lo buena que era la idea, le gustaba mucho pensar que ya era el momento indicado para que Hermione se fijara en él.

-Claro, así todos salimos ganando – bebió el resto de jugo de su vaso y vio ansiosa a Arthur - ¿Aceptas o no?

-Acepto, Patil – estrecharon sus manos cerrando el trato – Nos uniremos contra ellos.


Ubis: GEEEEEEEEEEEEEEEEEEENTE MUNDO cómo están?

Gaby: hooolaaa! cómo andan por acá?... Bueno, nosotras andamos de lo mejor subiendo este capitulo algo... tardío (por decirlo así)

Ubis: Jajaja...mas que por decirlo así... bien tardio lo sheeeeento...el maldito PH pero ya esta el cap

Gaby: Si, nada de reclamos, se los advierto!... Veamos... comentarios del capítulo?... Sólo puedo decir: Harry, mira de lo que te pierdes por ser poco atinado. Tienes a una gran mujer al lado y tu ni cuenta te das

Ubis: Jajaja..eso eso mesmo Harry atina (esto me recuerda a alquien, jajaja) bueno... sino le pegamos para que atine no

Gaby: Podríamos comprar un palo o una pistola para que este atine... jeje. Más comentarios?... Mmm... no sé, mi ultima cosa a agregar es que veamos que va a hacer esta nueva alianza... los problemas se nos vienen!

Ubis: Siii...problemas, problemas...me gusta la idea...me gusta...

Gaby: Bueno, eso seria todo por ahora... GRACIAS POR LOS REVIEWS!

Ubis: Sii..gracias...espero que les guste...y dejen comentarios..un Beso adius

Gaby: Adiós, cuídense, y acuérdense de dejarnos una critica

Ubis: Sip criticas...chau