Hola, aquí está el nuevo capítulo de la serie, ya tenía muchas ganitas de seguirle porque he tenido muchas buenas ideas jugando a cooperativas con Thresh cada vez que había una Jinx, Vi o Caitlyn en el equipo, esto y por jugar un ratito a los Sims 3.
Habian pasado 20 minutos o 4 horas en la vida real desde que la batalla tuvo comienzo, todo iba en favor del equipo rojo, 5/1 de Jinx, 0/2/8 de Thresh, había estado presente en casi todos los asesinatos de su equipo, su Fizz estaba fuera de la partida, iba 0/3, Darius iba… regular, 2/1, Syndra se volvía poderosa con su 3/0 y el servicial Lee Sin iba 1/1, había matado a Amumu una vez muy temprano en la partida, quitándole el bufo y robándole mucha experiencia.
Jinx estaba en la línea inferior matando gente pequeña, Thresh iba llegando del rio, ahí, el equipo azul solo tenía la torreta del inhibidor mientras que el equipo rojo aún tenía la torreta interior, Fizz llego para intentar defender, pero ese no fue problema para Jinx, quien lo mato de 4 ataques básicos perdiendo un poco de vida, suficiente para que Jax apareciera también para intentar matarla.
Corrió para encontrarse con su amigo que justo había llegado, Jax no le tenía mucho miedo a él, había llegado su momento en el que se volvía una máquina, corrieron ambos lo más rápido que pudieron para meterse en el arbusto triple de su lado, la peli-azul coloco trampas inmovilizadoras, que cariñosamente llamaba mascafuegos en el límite del arbusto mientras que Thresh activo la prisión de muros espectrales cubriendo todo el matorral, Jax entro confiado sin saber su posición, fue inmovilizado por Jinx y realentizado por Thresh, dando tiempo suficiente a Jinx para conectarle 4 ataques antes de que adoptara una posición defensiva y esquivara las balas, iba a desarmarla cuando el carcelero le empujó hacia adelante, dejando su pecho expuesto y recibiendo un tiro letal en el corazón, el maestro de armas había caído.
La peli-azul hizo un gesto de alivio mientras Thresh se alejaba tranquilamente. Sintió algo en el pecho, como si una de sus cadenas se le hubiera amarrado, no sería la primera vez que le pasaba, en vez de eso, Jinx estaba rodeándolo con los brazos.
"Gracias por estar aquí" le dijo sinceramente
"Es mi trabajo"
"Aun así, si no hubieras venido, estaría muerta ahora mismo"
"Si, si, lo que sea, ahora vamos con los demás" Thresh dijo todo con su voz normal
Caminaron juntos por el rio sin decirse nada cuando oyeron un llamado de ayuda de Lee, había sido acorralado en el bufo rojo enemigo, a toda velocidad, Thresh lanzo su linterna hacia el agujero salvándole del peligro.
"Te doy las gracias" le dijo el monje
"Hago mi trabajo"
Pasaron 10 minutos y termino la batalla, el equipo rojo se había alzado con la victoria tras una pelea en la fosa del barón donde el equipo rojo le había asesinado.
Salieron de la habitación todos los campeones participantes, excepto Thresh, que había elegido aparecer en su habitación, reviso su reloj y eran las seis de la tarde, justo el momento de cierre de la academia. Los campeones podían salir y entrar cuando gusten. Además, ese día era fin de semana, 2 días completamente libres para disfrutarse, el solía irse a su hogar en las Islas de la Sombra, pero esa vez sentía ganas de quedarse a disfrutar un poco la vida, o bueno, la no-vida.
Los fines de semana, la cafetería era transformada en un bar, las mesas y sillas eran removidas y reemplazadas por asientos más apropiados, la cocina era cerrada y los campeones se servían bebidas a su gusto. El lugar era habituado por campeones humanos y yordles, y ese día no era excepción, los campeones buscaban amigos con los que pelear hombro con hombro.
Thresh decidió ir allí para conocer el lugar. A su entrada vio a Darius y Katarina tomando cerveza en una misma mesa, lo mismo con Riven y Yasuo y Ezreal y Lux. También le pareció ver a Jarvan IV en un asiento hablando con una mujer de espaldas que no alcanzaba a reconocer, pero era una campeona seguramente.
Todos voltearon a verle cuando entró, nunca había entrado un espectro a ese lugar, en vez de decir algo, miro el lugar y camino hacia un taburete cercano a la barra que estaba libre y alejado de la gente. Se sentó mirando la barra mientras se acercó Gragas a atenderle:
"¿Hay algo en que pueda ayudarte?" le hablo el revoltoso
"Solo algo de… whisky… si, eso" respondió el carcelero algo indeciso
"Esta bien" se agacho para sacar una botella y un vaso mediano, sirvió y extendió el trago hacia Thresh
"Gracias" dijo mientras se volteaba a examinar el lugar.
Todos tenían trajes considerados elegantes de su lugar de origen y el lugar estaba dividido por las guerras antes de la fundación del Instituto, habían campeones demacianos en un lado y noxianos en el otro, ni siquiera se volteaban a ver.
Tomo un trago y se volvió a voltear, colocando su vaso en la barra, estaba a la mitad. Cruzo los brazos apoyándose –Estupidos humanos con remordimientos-.
"¿Qué haces tú aquí?" le pregunto una voz a lado de él bastante familiar
"Esperando a que alguien preguntara" no se volteó
"Mira, no me provoques, algo tramas, si no, no estarías aquí"
"Vi…-se volteó-¿acaso ya no puedo venir a disfrutar algo sin que nadie me diga nada?"
Thresh estaba molesto, intercambiaba miradas con Vi, quien no respondió ante su pregunta, sus caras estaban a escasos 20 centímetros de distancia.
"Te miro y solo veo el alma de una mujer que a su edad no conoce su propósito en la vida, la de una niña criminal que tuvo que ser salvada por su compañera de acabar muerta a manos de un mundo cruel"
Thresh había visto su alma hasta el fondo y conocido su vida en cuestión de segundos, sacándole a relucir quien era realmente.
"Y yo veo a un fantasmita que murió hace muchos años que perdió su mugroso cuchillo que le regalo su padre después de ser arrestado por criminal."
"No conoces ni la más mínima idea de quien soy"
La furia era percibida en los ojos de cada uno, la peli-rosa apretaba sus dientes intentando contenerse mientras que el carcelero apretaba el puño, sin saberlo, acabaron a tan solo 5 centímetros sus frentes. Estaban a punto de pelear cuando apareció Caitlyn con un vestido diferente al normal, era color blanco y morado, dividido en 2 franjas en diagonal.
"Si se van a besar mejor sálganse de aquí" dijo mientras los separaba.
Ambos la miraron sin cambiar sus expresiones, Caitlyn había cometido un error y lo sabía, puso cara de preocupada.
"Repite… una… vez… mas… lo que dijiste" dijo Vi
"Q-que, ahm, dejen de pelear"
"Más te vale" dijo Thresh
El carcelero había vuelto a su tono normal, se volteó hacia la barra tomando un trago de su bebida y cerró los ojos –en la próxima batalla que nos veamos, no me llevare su alma, sería más un tormento para mí que para ella-
"¿Y ahora qué demonios hiciste, Vi?" pregunto Caitlyn
"Alguien como él no viene aquí así porque así, algo trama"
"¿Ves? Por eso no le gustas a la gente, mejor vámonos"
"Bien, porque ya se me arruino la noche"
Vi estaba alegre de irse de ahí, Thresh no le inspiraba confianza desde ese momento. Acompaño a Caitlyn mientras la sheriff le hablaba, parecían estar discutiendo.
Thresh termino su bebida y dejo el dinero en el mismo lugar. Salió y se dirigió a su habitación por el elevador, había anochecido y lo único que alumbraban los pasillos eran luces hextech ligeras que detectaban movimiento. Se sentía cómodo con poca luz, le recordaba bastante a las noches en la cárcel donde las antorchas alumbraban su oficina.
Finalmente llego a su habitación, se sentía aburrido, así que entro por primera vez al dormitorio, debían haber insectos en toda la habitación, pero para él no era problema, no le podían hacer nada, abrió su armario y vio una colección de trajes y máscaras que solía utilizar a petición de los invocadores, tenía una máscara de criatura marina, además de un atuendo color azul, también vio algo nuevo, un traje rojo y blanco y una máscara blanca con cuernos y colmillos, le parecía algo ridículo.
Miro hacia su cama, era de una manta blanca, bastante grande, con espacio para 2 personas, él era bastante corpulento, cabía perfectamente ahí dentro. Pero no le convencía el color de la manta, así que tras levantar la mano un tiempo, se cambió a color verde, así era como los campeones decoraban sus habitaciones, lo mismo hizo con las paredes, ahora era algo más de su estilo.
Tras terminar se sentó en su cama durante unos segundos, miro su reloj, eran las 7:30 de la noche. Se recostó y apoyo su cabeza en la almohada, mirando hacia arriba, comenzó a recordar su vida, su muerte y todo lo bueno que le había ocurrido, tan bien se la paso con su familia cuando era joven antes de ser criminal, ¿Por qué se convirtió en uno?
Abrió los ojos y se volvió a parar mientras miraba de nuevo la hora, las diez de la noche, ¿en serio se la paso tanto tiempo pensando?. En cualquier caso, abrió la puerta y se vistió con un traje que compro poco tiempo después de su llegada, era una gabardina negra con 4 grandes rayas rojas oscuras horizontales desde la izquierda hasta el centro, donde estaban los botones, el atuendo venía con unas botas negras y unos pantalones sueltos. Algo que se le había olvidado que podía hacer era cambiar el color de su "piel", lo recordó cuando miro el traje y se preguntaba desde cuando lo tenía.
Termino de vestirse para cambiar de color a un color blanco claro y limpio, se veía de fábula. Y salió dispuesto a volver a ese lugar en el que estuvo hace unas horas.
Hasta aquí el capitulo de la larga noche, ¿Qué les parecio? Algo de pelea nunca viene mal, ¿verdad?
