Hola a todos… ¿que tal les va?
Antes de empezar, lo de siempre:
"Estos personajes no son míos, no gano dinero con ellos, solo me divierto y trato de entretener a los demás, además si fueran míos las cosas serían diferentes"
Advertencia: Esta historia contiene relaciones chico/chico implícito, si es que no te gusta eso, no te agrada o te fastidia no es recomendable que leas
DONDE ESTA MI CORAZÓN
CAPITULO 7:
LA UNIVERSIDAD DE LUTON
-A ver preciosa abre la boca- dijo Shane con cariño a una pequeña niña que lucía unas manchas moradas en el rostro y los brazos, al parecer ella y su hermana mayor habrían estado jugando con las varitas de sus padres a escondidas y las consecuencias habían sido las manchas púrpuras en la piel de una y unas terriblemente enormes orejas de burro bailadoras en la otra niña.
-Marleni, abre la boca hija- le dijo la madre al costado de la niña, la niña volvió a negar con la cabeza y cruzándose de brazos. Llevaban mas de 15 minutos tratando de examinarla, pero la niña simplemente se resistía a cooperar, incluso, por lo que pudo notar Shane, la madre parecía estar perdiendo la paciencia. Shane dio un suspiro mientras ideaba otra forma de convencerla.
-¡OH vamos! ¿No quieres acaso que te quitemos esas manchas púrpuras? - preguntó Shane –O deseas quedártelas y que en la escuela te llamen algo así como purpurina?-
La niña abrió los ojos mas aun –No… no quiero eso- miró a Shane un par de segundos mas, como si lo evaluara y luego abrió la boca para que el mendimago la examinara.
Shane sonrió a la madre y se dedicó a examinar a la niña con calma durante mas de quince minutos.
-Bien, Señora, esto será muy simple- dijo finalmente –Le daremos un par de pociones, y con eso desaparecerán todos los rastros del hechizo, ahora se la puede llevar a casa, que descanse y en unas cuantas horas mas ya no tendrá ningún rastro-
-Oh, no sabe cuanto se lo agradezco… - dijo la mujer sonriendo a Shane, pero luego cambió su expresión a una mas seria y miró a la niña –Y tu Marleni, que sea la última vez que tu y tu hermana hacen algo así-
-Pero mamá, solo queríamos divertirnos- argumentó la niña cruzándose de brazos y haciendo un puchero, la madre puso los ojos en blanco y Shane sonrió ante la respuesta de la niña.
-Bien mi ex - niña purpurina, pórtate bien y ya no juegues con las varitas de tus padres- dijo Shane revolviendo el cabello de la niña que le sonrió en respuesta. –En un momento mas una de nuestras enfermeras les traerá las pociones y las ordenes de salida- dijo hacia la madre.
-Gracias, usted cree que mi esposo y mi otra hija ya estén listos para irse?- preguntó la mujer.
-Puedo averiguarlo y se lo haré saber- dijo Shane ya encaminándose a la salida, -Hasta luego, purpurina-
--0o0o0--
Luna caminaba entre los distintos pequeños consultorios de emergencia de San Mungo, hacía demasiado tiempo que no veía a Shane asolas, como antes, ella estaba ya tan acostumbrada a tenerlo cerca que su ausencia le dolía, sabía que desde la noche en que Michael había vuelto. Shane se había vuelto esquivo con ella, y por alguna razón que ella comprendía a medias se sentía en la necesidad de explicarle lo ocurrido, así que decidida a que el chico no se le escapara mas decidió ir en su busca, se sabía sus horarios demasiado bien, así que en solo veinte minutos mas el chico terminaría su turno y no tendría excusas para no desayunar con ella.
En el pasillo izquierdo escuchó su voz, aunque no podía entender lo que decía, aquel tono le era inconfundible, sabía que él odiaba que interrumpieran cuando trabajaba, así que se apoyó en la pared a la espera que el chico saliera para poder saludarlo.
--0o0o0--
Shane salía del consultorio donde atendían a la hermana de Marleni, la cual ya estaba totalmente recuperada. Iba distraído leyendo una historia clínica cuando una mano se aferró a su brazo.
-¡Luna! ¿Qué haces aquí, ha pasado algo?- preguntó algo preocupado por la visita de la chica, temiendo que alguno de sus amigos estuviera herido.
-No, claro que no- respondió ella con una sonrisa –Vine a invitarte a desayunar-
-Ah- dijo él con cierto alivio –Veras, ahora estoy muy cansado… ¿lo podríamos dejar para otro día?-
-Pero… hace mucho que no conversamos… y pensé que tal vez… ¿estas molesto por algo?- preguntó ella algo desconcertada, Shane nunca se había negado a ninguna de sus invitaciones antes.
-No tengo por que estarlo- respondió Shane un poco mas brusco de lo que hubiera deseado, estuvo tentado a preguntarle acerca de su "novio" pero se contuvo.
-Pues lo pareces, es más, estoy segura que lo estas- dijo ella firmemente.
-Te equivocas, no lo estoy-
-Bien, entonces me voy- dijo ella molesta dándose la vuelta para salir, dio un par de pasos y se giró de nuevo hacia Shane –Y por si es de tu interés, no volví con Michael- Luna salió prácticamente corriendo hasta el final del pasillo y empujó la puerta.
Shane la miró desconcertado, nunca había visto a Luna molesta, siempre ponía buena cara a cualquier cosa que pasara, cuando las últimas palabras de la chica llegaron a su mente reaccionó y corrió para alcanzarla, pero la chica simplemente había desaparecido. –¡Idiota!- se reprochó, aunque no pudo evitar una pequeña sonrisa, ella no estaba enamorada de Michael después de todo.
--0o0o0--
El olor a océano no le agradaba a Draco para nada, menos aun encontrándose en aquel lugar, todo le traía demasiados recuerdos, recuerdos desagradables, de aquellos que enterró en su mente y que no quiso ver más, sin embargo allí estaba, caminando junto a los demás en medio del pequeño bosque que escondía aquella casa, en las afueras de Sandbanks, aquella casa donde había pasado las peores horas de su vida, donde había sido humillado y maltratado, donde había deseado morir, donde había matado a alguien por primera vez en su vida. Dio un respingo cuando Daniel tropezó con una piedra y casi cae, estaba demasiado tenso y lo sabía, debía concentrarse, no dejar que su mente divagará entre lo ocurrido, pues eso no ayudaría para nada a los demás, así que trato de volver a enterrar aquellos recuerdos, se dedicó a mirar alrededor, el bosque parecía triste, vacío, no habían animales alrededor, ni un solo sonido, excepto el de sus pasos, eso no era normal, a su lado caminaban Hermione y Daniel, y unos metros mas lejos de ellos, a un lado también, Ron, Harry y Susan, vio que Harry le murmuraba algo a Ron al oído y este le dio una mirada preocupada antes de correr hacia Hermione para murmurarle algo al oído también, imaginando que se trataba de alguna cosa muy privada dejo de mirarlos y se adelantó unos pasos, aun con la varita en alto, examinando los árboles, nunca había hecho ese camino antes, cuando lo secuestraron el despertó dentro de la casa, en aquella horrible habitación, cuando Harry lo había rescatado lo apareció en San Mungo directamente, y en las posteriores investigaciones todos estuvieron de acuerdo en que sería mejor si él no iba nuevamente a ese lugar, evitaría sufrimientos, y aunque el aseguró que estaría bien agradeció el gesto, pero ahora, después de tanto tiempo, cuando creyó que nada de eso lo afectaría, tenía que volver a aquel sitio para comprobar que aun de alguna manera los recuerdos estaban allí. Una mano se posó en su hombro y dio un salto hacia un lado por el susto.
-¡Merlín, Hermione, me asustaste!- reprochó el rubio.
-Lo siento, es solo que…-ella pareció dudar un par de segundos antes de continuar –Estábamos pensando si no sería mejor que volvieras a la oficina-
-¿Eh?- preguntó desconcertado, sobre el hombro de la chica vio como Harry y Ron los veían conversar con miradas preocupadas.
-Es que este sitio tal vez no sea muy apropiado para ti- dijo ella tímidamente, aun sabiendo por la mirada del rubio que se rehusaría a irse y que lo más probable es que se molestara por habérselo insinuado siquiera.
-Este sitio no es recomendable para nadie, hay fluctuaciones de magia, similares a las del orfanato- argumentó Draco hacia la chica sin levantar la voz.
-Lo sé, pero…- intentó contestar ella, pero Draco la interrumpió
-Además, nada de esto me afecta- luego levantó la voz y miró hacia Harry fríamente –Y algunos deberían dejar de meterse en lo que ya no es su problema- Se giró y siguió caminando con la varita en alto, a los pocos segundos escuchó los pasos de sus amigos que lo seguían también, nadie mencionó nada mas del asunto, y en silencio siguieron caminando durante unos minutos mas hasta llegar al centro del bosque, donde un terreno completamente vacío estaba ahora en lugar de la casa que buscaban.
Harry bajó la vista medio avergonzado, cuando Draco había prácticamente gritado aquello, él solo se había preocupado por el rubio, después de todo sus amigos sabían que en ese sitio Draco había sido secuestrado y torturado, pero no todo lo que pasó, recordó lo difícil que fue todo en esa época, y que en mas de una ocasión había pensado que tal vez Draco no lo superaría, no le pareció adecuado que el chico reviviera todo aquello, por eso se lo había sugerido a Ron, que también estuvo de acuerdo, pero casi como ya esperaba Draco se había negado.
-Donde demonios…- murmuró Daniel al lado de Draco, dio un paso hacia adelante, pero el rubio lo detuvo.
-Espera, no te puedes acercar allí, aun no sabemos que es lo que pasó- dijo mientas se agachaba al suelo y recogía algo, segundos después lanzó una piedra sobre el terreno y esta hizo un giro extraño y luego desapareció como tragada por el aire.
-Vaya- murmuró Daniel algo aturdido, pues la idea de que él pudo haber sido desaparecido de la misma forma que la piedra lo preocupó.
-¡El hechizo aun esta activo!- dijo Hermione a un lado.
-Hay que hacer un rastreo- argumentó Harry mientras lanzaba también una piedra hacia el centro del terreno, y esta desaparecía también.
Hermione levantó la varita mientras empezaba a murmurar unos hechizos, dio un par de vueltas frunciendo el ceño hasta que finalmente dio un bufido de fastidio, y ante el grito -¡No!- que dieron sus amigos caminó hasta el centro del terreno, pero nada ocurrió. –¡Lo perdimos, no pude completar ningún hechizo!- gritó molesta.
-Genial- dijo Ron mientras pateaba el piso y una pequeña cantidad de polvo se levantaba.
Harry se sentó en el piso y miró distraídamente el terreno vacío, se sentía demasiado derrotado, por lo que había pasado supo que aquello definitivamente tenía que ver con el orfanato, ya que ese había desaparecido de la misma manera, la pregunta era ¿hacia donde se había ido?.
Draco miró a Harry por un par de segundos, sabía como se sentía, frustrado al igual que él, una necesidad imperiosa de abrazarlo y decirle que pronto todo se resolvería se apropió de él, negó con la cabeza –Odio esos pensamientos- se dijo antes de alcanzar a Hermione y Ron, pasando de largo por donde Harry estaba sentado, él cual no levantó la mirada para verlo.
--0o0o0--
El sonido de una explosión hizo sobre saltar a la clase entera, para Neville aquel sonido lo remontó a la época de la guerra, donde era tan común escucharlo que ya casi se había habituado a el, sin embargo ahora salía de todo contexto, los alumnos se pararon y empezaron a correr, mientras gritaban.
-Cálmense- gritó Neville tratando de hacerse oír sobre los gritos, pero nadie pareció prestarle atención –Sonorus- murmuró apuntando con la varita a su garganta, -HE DICHO QUE SE CALMEN- gritó, esta vez todos se detuvieron, y lo miraron desconcertados, recordó el plan de evacuación que meses antes, y solo por rutina habían practicado. –POR AQUÍ, TODOS EN FILA Y EN ORDEN- volvió a gritar empezando a caminar hacia la puerta, los alumnos lo miraron asustados pero obedecieron, cuando salieron al pasillo había un caos completo, cientos de jóvenes y profesores corrían por el pasillo hacia las puertas de salida, pronto se dejó arrastrar por la multitud, en el camino tropezó varias veces y se detuvo a recoger chicos y chicas que habían caído, una nueva explosión hizo que la gente gritara y corriera con mayor desesperación, Neville pudo identificar que las explosiones venían del lado opuesto a la salida del campus, por un momento la idea de que hubiera sido uno de los laboratorios surgió en su mente, pero fue descartada cuando una tercera explosión destrozó uno de los salones mas cercanos. Se detuvo y se pegó a una de las paredes y, mientras la gente seguía corriendo, tomó aire un par de veces, tratando de regularizar su respiración y calmarse, los gritos y el pánico a su alrededor no le hacían bien, si es que realmente estaban atacando el edificio lo mejor era buscar de no dejar a nadie herido, así que mas calmado y decidido se dirigió en sentido opuesto a la multitud, hacia las aulas que habían explotado.
--0o0o0--
Después de revisar a fondo el bosque y el terreno, en busca de hechizos o pistas Draco, Hermione, Harry, Ron, Susan y Daniel aparecieron en el ministerio, en la sala de apariciones los recibió Katty, que lucía mas pálida de lo normal aunque con la nariz y los ojos rojos, como si hubiera estado llorando.
-Merlín, ¡aparecieron! Estaba tan asustada por ustedes- casi gritó en cuanto los vio
-¿Que ha pasado?- preguntó Hermione con cierto temor en la voz.
-Un laboratorio… uno de los de la corporación Malfoy- dijo mirando a Draco, su voz temblaba, como si en cualquier momento se fuera a quebrar –Fue atacado, el aviso llegó poco después que ustedes se fueran, mandaron al grupo de Norwich, y… hace media hora volvió uno de los aurores de su grupo, todo el laboratorio desapareció…-
-¿Que…?- murmuró Ron incrédulo.
-¿El volvió solo?- preguntó Draco sabiendo que la chica no estaba en tal estado por la sola desaparición de un laboratorio, por mas que sea uno de los de la corporación Malfoy.
-El grupo casi completo… ellos… ¡Oh Merlín! – las lágrimas empezaron a caer nuevamente y Harry se acercó a ella y pasó un brazo sobre su hombro.
-Vamos, tranquila, dinos que pasó- murmuró el moreno, casi sabiendo cual era la respuesta.
-Ellos estaban aun en el laboratorio cuando desapareció, y desaparecieron, no sabemos donde o como están… - dijo finalmente antes de volver a llorar con más fuerza, abrazándose a Harry.
Todos se dieron una mirada de pánico.
-Mierda… tenemos que ir, debe haber algo que hacer- dijo Draco dando vueltas alrededor de la pequeña sala.
-No, Jhonson me dijo que los esperara para que fueran directo a su oficina- dijo Katty soltándose del abrazo de Harry y limpiándose los ojos con el dorso de la mano.
-Pero…- trató de argumentar Draco, pero Ron lo detuvo.
-Si es como pasó con la casa no hay nada que podamos rastrear-
Draco frotó su cara con ambas manos mientras daba un grito de frustración –Tienes razón, tienes razón, vamos-
No terminaron de salir al pasillo cuando un agitado Jhonson les llegó a dar el alcance –¿Están todos bien?- preguntó.
Todos asintieron al mismo tiempo, -Bien, la universidad mágica de Luton esta siendo atacada en este momento- dijo Jhonson pasando entre ellos para entrar nuevamente a la sala de apariciones.
-¡Es un ataque masivo!- gritó Susan.
-No…- gimió Hermione mientras se cubría la boca con una mano –Neville… él, creo que hoy enseña allí-
--0o0o0--
-Vamos… despierta- casi imploró Neville de rodillas junto a la chica inconciente que había encontrado en una de las aulas, junto con varios mas, la mayoría maestros, había logrado sacar a varios heridos, luego de un par de explosiones mas Neville sabía que debían salir rápidamente y que no había mucho mas tiempo. La chica emitió un pequeño gemido, pero no abrió los ojos, Neville apuntó nuevamente con su varita – Mobilicorpus - y el cuerpo de la chica se elevó un poco del piso, esperando que no la golpeara contra nada empezó a salir hacia el pasillo, la gran multitud de alumnos y maestros corriendo se había reducido notablemente, el edificio estaba casi evacuado, caminó con pasos rápidos detrás del cuerpo de la chica, cuyo cabello largo y oscuro caía hasta casi rozar el piso, Neville iba atento a cualquier ruido o señal de ataque, a su lado pasaron corriendo varios magos, ninguno se detuvo a mirar a la chica, dio la vuelta en el último pasillo, estaba ya escasos metros de la puerta.
--0o0o0--
Harry intentaba cruzar entre la multitud de alumnos, profesores y padres que rodeaban el edificio, llevaban 10 minutos tratando de llegar a las puertas, pero les era imposible, de reojo vio como Daniel empujaba a un grupo de ellos y a trompicones empezaba a avanzar, Harry dio una mirada mas a la gente –Permiso… vamos soy auror déjenme pasar- sintió como la multitud lo aplastaba entre gritos de preguntas que no comprendía, no quería empujar a nadie como había hecho Daniel, o tal vez Ron, pero no le quedaba de otra, vio cruzando cerca suyo la manga de una túnica azul, la túnica de los aurores, alguien se abría paso entre la gente con éxito, se lanzó y atropelló a un par de magos, pero logró aferrarse a esa túnica azul, encontrando que aquella era la mejor forma de cruzar entre toda esa multitud, una mano buscó la suya y tiró de él, arrastrándolo entre la gente hacia la entrada de la universidad.
Draco empujaba a todo el que estaba alrededor, no le importaba lastimar a nadie, ni que luego se quejaran, estaban en una situación demasiado riesgosa como para pararse a pensar en aquello, había que asegurarse que no quedara nadie en el edificio, era imposible aparecerse dentro, y eso le dio muy mala espina, pues fue similar lo que paso con el orfanato antes de que desapareciera como tragado por la nada. En el camino, mientras empujaba, metía codazos, golpes, patadas y todo lo que necesitara para avanzar, sintió una mano jalándolo, por un segundo pensó que sería uno mas de las víctimas tratando de detenerlo para preguntarle sobre la situación, o lo que sea que quisieran, hizo un ademán de soltarse, volteando a ver si lograba zafarse y vio el reflejo de una túnica de auror, al parecer era uno mas del grupo que no tenía forma de entrar, aferró la mano del compañero y siguió dando empujones y avanzando.
-¡Por Merlín!- gritó Hermione apuntando la varita a su garganta y su voz sonó amplificada – ¿Como vamos a ayudar si no nos dejan pasar?- siguió haciendo oír su voz sobre la multitud. –Si no se apartan los hechizaré- A su lado sintió como Ron sujetaba su mano y tiraba de ella hacia adelante, instándola a caminar, los gritos de la multitud se volvieron murmullos, tanto el chico como la chica avanzaron con las varitas en alto apuntándolos, lamentaron hacer algo así, pero no había otra forma de entrar, el edificio de la universidad Luton era mucho mas amplio que Hogwarts, y ellos habían aparecido frente a la fachada donde ciento de magos rodeaban todo, queriendo saber de sus familiares, aunque la intención había sido pasar rápidamente hacia la entrada, no había sido posible, pues la multitud comenzó a aplastarlos y en cuestión de solo segundos ya estaban separados casi todos, al fondo del edificio de 5 pisos Hermione y Ron veían con preocupación la humareda de lo que al parecer sería fuego que se extendía con rapidez.
--0o0o0--
El sonido de la explosión llegó segundos antes que el golpe, un dolor agudo en el brazo derecho lo hizo soltar un grito, chispas plateadas aparecieron a su alrededor, quiso mirar donde le dolía y entonces registró que le era difícil mover la cabeza, tomó aire un par de veces sintiendo como el polvo levantado por la explosión entraba a su garganta, la cual empezó a picarle, tosió un par de veces hasta que le fue mas fácil respirar, apretó los dientes con bastante fuerza y giró todo lo que pudo para ver como una gran pared había caído sobre su lado derecho, cubriendo su brazo y su hombro, además de su pierna. Maldijo que la varita estuviera a ese lado, lo mas probable que ya rota por los golpes, miró alrededor, la chica que había traído levitando estaba ahora tirada boca abajo, por suerte no había caído nada encima de ella, pero no por eso dejaba de preocuparle su estado.
-¡Hey!- la llamó – ¿Estas bien? ¡Hey!- insistió, pero nada ocurrió, por un momento tuvo la idea de que si ella despertaba podía traer ayuda, pero estaba allí atrapado, solo, imposibilitado de moverse, en un edificio que pronto colapsaría.
Giró su cuerpo y con el brazo izquierdo empujó la pared que lo tenía apresado, no cedió ni un milímetro, bufó por el esfuerzo antes de tomar aire, gritó dándose fuerza y empujó una vez mas. Era imposible, no tenía forma de hacer que se moviera. Respirando entrecortadamente se dejó caer de espaldas, mirando hacia el pálido techo. Había estado tan cerca de llegar a la salida. El tiempo le pareció que pasaba demasiado lento, y la incertidumbre de no saber que ocurriría a continuación era desesperante, ¿Habría una nueva explosión? ¿Alguien podría llegar a tiempo a rescatarlo a él y a la chica? Trató de moverse nuevamente pero aquello generó que el brazo derecho le doliera mas, -Debe estar roto- pensó sabiendo que ese era uno de los problemas menores en toda la situación.
Pronto escuchó lo que era el ruido de pasos corriendo cerca de él, en algún lado indeterminado, si de verdad estaban atacando el edificio entonces tal vez lo mejor era quedarse callado, pero y si eran ya los aurores, o alguno de los profesores en busca de nuevas víctimas para evacuar lo mejor era gritar. Si tan solo tuviera su varita a mano no estaría en ese problema, pero la varita sepultada ya no respondía a su llamado.
No tuvo que decidir que hacer, en su limitado campo visual apareció lo que era una túnica azul, demasiado conocida para él, acompañado de la voz de una chica, que le sonaba de algún lado, pero no estaba seguro de donde. Parpadeó un par de veces, el dolor en todo el lado derecho de su cuerpo se hacía mas fuerte, por un momento se preguntó si es que alguien no estaría presionando las paredes derrumbadas contra su cuerpo.
-¡Hey! Cálmate, te sacaremos de aquí- pudo escuchar, las paredes y el techo parecían moverse alrededor de él, ¿Podría ser una nueva explosión? Pensó preocupado, sabiendo que de ser cierto, no tendría como protegerse a él ni a la chica que estaba inconciente cerca de él. ¡La chica!, por un momento la había olvidado. Giró hacia la chica de la túnica azul y trató de hablar.
-Ella…- Dolía, la voz salía como desgarrando cada centímetro de su garganta, pero aun así insistió –Ella primero…-
-Tranquilo, Ya la estamos sacando también- le respondió otra vez aquella voz. Trató de asentir en respuesta, evitando hablar, las paredes a su alrededor se movieron con mas velocidad, provocándole una sensación de nauseas, el dolor del brazo de pronto empezó a parecer algo lejano, escuchaba aun la voz de la chica, pero cada vez era mas suave, todo se iba diluyendo poco a poco en su cabeza hasta que de pronto no había nada mas que silencio, a su alrededor todo era negro, parpadeó un par de veces confundido por la situación y no tuvo conciencia de nada mas.
--0o0o0--
Harry sintió como la mano que lo aferraba lo lanzaba hacia delante, soltándolo en el proceso, con las justas pudo apoyar las manos contra la fachada del edificio para no golpearse el rostro, aun agitado giró para ver a Draco que avanzaba hacia él, había sido el rubio el que lo había jalado por entre la multitud.
-Gracias- murmuró poniéndose a su lado mientras ambos avanzaban hacia una de las puertas para entrar.
-Espero que los demás ya estén adentro- respondió Draco, cuando cruzaron la puerta, ambos con las varitas en alto, pudieron ver que el pasillo entero ya estaba casi destruido por completo.
-Si es como el orfanato…- empezó a decir Harry.
-Ya falta muy poco para que se active el hechizo que lo hace desaparecer- terminó Draco por él con gran preocupación.
- Homenum Revelio- gritó Harry agitando su varita, alrededor unas cuantas luces iluminaron los pasillos, tanto al lado derecho como izquierdo de donde ellos dos se encontraban.
-Hay aun demasiados…- murmuró Draco.
-Yo voy por este lado, tu por el otro, si todos esos son aurores habrá que apurarlos a salir- le dijo Harry mientras empezaba a caminar hacia el lado que había mencionado.
Draco no se detuvo a asentir, empezó a caminar hacia donde había visto las luces –Sonurus- apuntó a su garganta y empezó a gritar, su voz se escuchaba amplificada, Draco espero que lo suficiente como para que lo escucharan todos los que aun estaban allí –SALGAN, ESTO VA DESAPARECER, ¡!SALGAN TODOS YA!!-
Harry escuchaba la voz de Draco, y se cruzó con un par de aurores de otro grupo, a los cuales conocía de vista solamente, que venían levitando a algunos mas, inconcientes, recordó que aun habían luces de personas mas al fondo, así que corrió mucho mas rápido hacia el final para poder sacar a los que estuvieran inconcientes antes de que el edificio entero desapareciera, no sabía a ciencia cierta cuanto tiempo mas tendría, y por un momento quiso saber a donde iría el edificio, ¿si él se quedaba adentro podría descubrirlo?
Draco apuntó a una de las paredes del fondo: - Defodio- las paredes se derrumbaron, dejando entrar la luz de la tarde, y la bulla de la gente que estaba afuera. –Por allí, ya no hay tiempo- le dijo a una auror que hacía levitar a un par de personas inconcientes. Ella hizo un asentimiento antes de salir, entre tropezones por las piedras de la derribada pared. Draco pudo ver como Susan, Hermione y Ron corrían hacia él, y se apresuró a darles el alcance –El edificio, creemos que desaparecerá, hay que alejar a todos esos del perímetro- les gritó, pudo ver la cara de horror de las chicas.
-¿Hay aun mucha gente dentro?- preguntó Ron, Draco giró para ver solo tres luces a su lado,
-No, solo tres, yo voy por ellos, Harry esta también sacando gente- respondió antes de girar a correr por lo que quedaba del pasillo en busca de, lo que esperaba sean las tres últimas personas en el edificio.
Ron amplificó su voz, y lo mismo hicieron Hermione y Susan, mientras se dispersaban alrededor del edificio, gritándole a la gente que se debían alejar, por que pronto el edificio desaparecería, al principio los magos no se habían querido mover, pero en cuanto Hermione hechizó a un par, la multitud entendió que ellos no bromeaban y fueron alejándose.
Hermione lamentaba que tanta gente tuviera que ver aquel hechizo funcionando, eso solo traería mas presión sobre ellos. Miró con preocupación el edificio mientras unos cuantos aurores mas salían haciendo levitar a algunos inconcientes, ya no esperaban a llegar a las puertas para salir, simplemente destrozaban las paredes y corrían desesperadamente fuera del edificio, se preguntó si todos ellos estarían al tanto de lo pasado con el grupo de Norwich. Buscó con la mirada a Ron, preocupada por sus amigos, ninguno de los dos había salido aun del edificio, por lo menos no por ese lado.
Ron vio a Hermione y entendió su muda pregunta, negó con la cabeza antes de mirar al interior, -Vamos, demonios, apúrense- gritó aun sabiendo que era poco probable que sus amigos lo escucharan sobre todo el desorden.
Draco llegó hasta la altura de las tres luces que le faltaban evacuar, eran tres chicos, no mas de 18 años según pensó, todos inconcientes, con algunas piedras encima y llenos de polvo, levantó la varita e hizo levitar los escombros sobre ellos, para dejarlos libres y luego los hizo flotar a medio metro de altura para poder llevarlos hacia la salida. Avanzó por el pasillo, a solo unos metros estaba un agujero que seguramente había hecho otro de los aurores para salir, hizo el camino bastante rápido y ya en el exterior vio a Hermione y Susan que lo miraban con alivio mientras le señalaban el lado derecho, donde un grupo de mendimagos estaban ya atendiendo y trasladando a los últimos heridos.
Dejó caer los cuerpos sobre las camillas que le indicaron, una de las mendibrujas lo hizo sentarse en una cuarta camilla.
-Yo estoy bien, no tengo nada- protestó Draco.
-Tu eres hermano de Shane ¿no?- preguntó la chica mientras pasaba la varita sobre los brazos y piernas de Draco.
-Eh, si, soy yo, ¿te conozco?- preguntó algo confundido.
-No lo creo, Shane y yo solíamos salir, hace un año, siempre hablaba de ti, es mas, creo que te vi en la sala de emergencia mas de una vez- explicó ella, detuvo el recorrido de las piernas y empezó con el pecho.
-Oh, Grace, ¿cierto?- recordó él.
-Si, así es, a tu hermano le dará gusto saber que esta vez, efectivamente no has salido herido- dijo ella dando por finalizada la revisión.
-Si, genial- dijo Draco poniéndose de pie, mientras conversaba con la chica no pudo dejar de notar que Harry aun no salía del edificio y aquello definitivamente lo preocupaba, así que sin despedirse siquiera salió rumbo al edificio nuevamente.
-Harry… aun no sale?- preguntó a Hermione deteniéndose.
La chica iba a contestar, pero Susan la interrumpió, señalando detrás de ellos –Allí están,..-
Draco y Hermione se miraron y sonrieron aliviados, mientras Ron y Harry les daban el alcance.
Harry había encontrado a un par de aurores que hacían levitar a un grupo de cinco alumnos, eran ya los últimos que quedaban en el edificio, así que junto a ellos salió por las puertas principales, que era la salida que le quedaba mas cercana, pudo ver como la multitud que rodeaba el edificio había retrocedido considerablemente,
-Genial- dijo uno de los aurores a su lado – ¿Como lograron que se alejaran?, era imposible hace un momento, cuando llegamos-
-Seguro les advirtieron que el edificio desaparecería- dijo Harry mientras hacía señas a los dos aurores para que apuraran el paso.
-¿Desaparecer?- preguntó preocupado el segundo auror sin dejar de apurarse.
-Eso creemos- murmuró llegando ya a la altura de Ron, el cual le sonrió.
-Chicos, los heridos están siendo atendidos por ese lado- apuntó Ron, los dos aurores asintieron y siguieron caminando hacia las camillas, mientras Ron y Harry se alejaban hacia donde estaba Hermione, Draco y Susan.
-Debemos alejarnos mas aun, no sabemos…- empezó a explicar Harry pero la onda de una nueva explosión los hizo agacharse, a su alrededor el ambiente se llenó de una nueva capa de polvo y de los gritos desesperado de la multitud que rodeaba el edificio y que ahora corría para alejarse mas.
Todos los chicos se pusieron de pie y empezaron a alejarse también, cuando la nube de polvo desapareció dejó ver las ruinas del edificio, luego una luz azul lo iluminó por completo, los chicos caminaban hacia atrás, con temor, sin dejar de ver como poco a poco la luz se hacía mas fuerte para luego cegarlos un par de segundos, una nueva onda los hizo caer unos contra otros, y luego el silencio.
Draco parpadeó, mientras se trataba de sentar, a su lado Ron y Susan hacían lo mismo.
Harry le dio la mano a Hermione para ayudarla a ponerse de pie, mientras veía el gran terreno vacío delante suyo, en donde antes había estado la universidad.
-Demonios…- murmuró Draco a su lado,
Los gritos de la gente a su alrededor los hizo girarse para ver como los magos y brujas corrían en todas las direcciones, horrorizados por lo ocurrido.
--0o0o0--
La sala de emergencias de San Mungo estaba tan abarrotada que incluso se tenía que atender a los pacientes en medio de los pasillos, la mayoría presentaba huesos rotos o articulaciones dislocadas. La falta de personal era tal que se había tenido que mandar llamar a los mendimagos que estaban de descanso y cuyos turnos ya habían terminado.
Entre ellos estaba Shane, que verificaba los huesos rotos de una estudiante, que había sido rescatada entre los escombros, cada cierto tiempo miraba con preocupación la entrada de pacientes, esperando que Draco no apareciera herido, pero cuando uno de los aurores que acompañaba a un grupo de pacientes le comentó que el edificio entero había desaparecido, al igual que había pasado con el orfanato, empezó a rogar por que Draco y todos sus amigos aparecieran por esa puerta.
Pero sus preocupaciones fueron dejadas de lado cuando en una de las camillas, inconciente aun, encontró a Neville, recordó que su amigo daba clases en esa universidad algunos días. Se dedicó a examinarlo, tenía rotos todos los huesos del lado derecho del cuerpo, -seguramente una gran pared debió caerle encima- concluyó.
Luego de asegurarse que le dieran una habitación mucho mas rápido que a los demás siguió atendiendo a otros pacientes. –Vamos Draco, ¿donde estas? – pensaba cada cierto tiempo. No fue conciente de cuanto tiempo pasó, pero ya era de noche, y el estomago le rugía de hambre cuando atendió a uno de los últimos pacientes que quedaban en la sala de espera, la mayoría había sido enviado a casa, para descansar con pociones crece huesos, para no sobre copar el hospital, solo los mas graves o delicados se habían quedado internados finalmente.
Estaba inclinado sobre la historia clínica, firmando el alta de su último paciente cuando un vaso de café fue dejado delante de él.
-¡Draco!- dijo aliviado.
-Hey, debes tener hambre- dijo el rubio con una sonrisa mientras le entregaba un pequeño emparedado que había traído de la cafetería.
-Si, Gracias- dijo Shane mientras sacaba la envoltura –Donde te metiste, estaba preocupado por ti- dijo antes de dar una mordida al emparedado. La túnica de Draco estaba desgarrada en algunos puntos y llena de polvo, vio un par de arañones en las manos, su rostro estaba limpio, y se veía sano y salvo.
-Es un caos completo, sabía que no podía mandarte un patronus ni una lechuza para avisarte, por que aquí estarían muy ocupados, lo siento-
-No importa, ¿Todos están bien? Escuché que casi todos los aurores del ministerio estuvieron allí-
-Si, bueno, los chicos están bien, pero ahora la cosa se pone peor, ha habido tres ataques hoy, y en uno de ellos un grupo entero de aurores desapareció- le comentó Draco mientras bebía de su vaso de café.
-Merlín…- murmuró Shane preocupado.
-Vamos, arriba están todos con Neville- le comentó Draco.
--0o0o0--
Ginny sobre voló el campo una vez mas, antes de lanzarse con la escoba hacia el vacío, frenando a pocos metros y volviendo a subir, repetía aquella jugada una y otra vez, tratando de llegar cada vez mas cerca del piso sin perder el control de la escoba ni caer, a su alrededor escuchaba el sonido de las bludgers y de los bates golpeándolas. Volvió a ascender una vez mas cuando se oyó el silbato de la entrenadora deteniendo las prácticas.
-¿Y ahora que hicimos?- preguntó a su lado Johana, una de las cazadoras, Ginny se encogió de hombros antes de dirigir la escoba hacia abajo, Donde Yannel las esperaba, en la sombra que creaban las tribunas se podía ver a alguien mas junto a la entrenadora, pero Ginny no fue capaz de reconocerlo hasta que llegó al piso, era Ron.
-Hola… ¿que haces aquí?- preguntó Ginny hacia su hermano.
-Bueno, chicas, el entrenamiento ha terminado por hoy, lo mejor es que vayan a casa- dijo la entrenadora, todas mostraron su asombro pero no objetaron y empezaron a caminar hacia los vestidores, solo la pelirroja se quedó de pie observando a Ron, con las túnicas sucias, el cabello despeinado y una extraña mirada, Yannel puso una mano en el hombro de la chica –Nos vemos- le murmuró antes de alejarse también.
-¿Ron…-? Preguntó mas asustada.
-Ginny, hoy hubo un ataque, bueno, varios en realidad, uno de los sitios fue la universidad mágica de Luton…- empezó a explicar Ron.
-No… Merlín no por favor…- murmuró Ginny sintiendo gran pánico.
-Neville, él esta bien, esta en San Mungo- aclaró Ron acercándose a la chica.
-Que… ¿que fue lo que le pasó?- preguntó ella mientras sentía como las lágrimas caían.
-Tiene algunos huesos rotos, Shane lo atendió, estará bien, ya su abuela y mamá están allí, vine para llevarte allá-
Ginny asintió y su hermano le puso en la mano un pequeño prendedor de los aurores la tomó del brazo y ambos aparecieron en uno de los pasillos de entrada al hospital, caminaron unos cuantos pasos mas hasta las escaleras, caminaban rápidamente, y aun así a ella le parecía que demoraban bastante en llegar, el mano de Ron aun le sujetaba el brazo, y podía sentir como su corazón latía cada vez mas fuerte y rápido. En la cuarta planta cruzaron una puerta de vidrio mas y entraron a la parte de habitaciones para internos, pudo ver al fondo un grupo de personas, distinguió a Harry, Luna y Hermione, que conversaban con Fred y George mientras bebían del contenido de unos vasos, ni siquiera se detuvo a saludarlos, y entró a la habitación, donde efectivamente su madre y la abuela de Neville estaban cada una al lado de la cama del chico, que dormía tranquilamente, pudo ver un par de golpes en el rostro y en el brazo, pero fuera de eso se veía bien.
-Hija- dijo la señora Weasley poniéndose de pie y acercándose a ella.
-¿Como esta? ¿Qué es lo que han dicho?- preguntó entrecortadamente mientras esquivaba a su madre y llegaba hasta la cama.
-El estará bien, querida- dijo la abuela de Neville – Shane ha hecho un buen trabajo con él, solo debe descansar-
Ginny asintió y se dedicó a mirar mas atentamente el rostro de Neville, sintió a su lado una mano en su hombro y se volteó para ver a su madre, que le ofrecía una pequeña silla para que se pudiera sentar.
-¿Y Draco? – preguntó Ron mientras Hermione le daba un vaso de café, todos habían preferido quedarse fuera de la habitación donde podrían conversar mas tranquilamente mientras esperaban a que Neville despertara.
-Fue por Shane- le informó Luna.
-Les estábamos contando que en el callejón Diagon hubo un gran alboroto cuando se supo lo ocurrido, casi todos los negocios cerraron, y todos corrían a sus casas, alguien dijo que era el mismo Voldemort que había vuelto por venganza- comentó George.
A Harry se le puso la piel de gallina al escuchar aquellas palabras, ¿Sería posible que después de todo no lo hubieran eliminado?.
-Eso no es posible- dijo Hermione ofendida.
-Ella tiene razón- apoyó Ron –Nosotros lo vimos morir, esta vez no desapareció, su cuerpo fue quemado y las cenizas aun están en el ministerio, resguardadas en el departamento de misterios-
-Esto debe ser obra de algunos mortífagos que escaparon en el ataque, nadie mas podría tener una imaginación tan macabra- razonó Harry.
-Chicos, sé que ustedes dicen no saber nada, pero Percy…- empezó a preguntar Fred.
-El era un mortífago ¿verdad?- terminó la pregunta George.
Todos se miraron incómodos, pero Draco y Shane aparecieron en ese momento, evitándoles contestar.
Luna y Shane se dieron una mirada incomoda, pero se saludaron como si nada hubiera ocurrido, antes que el chico entrara a la habitación a examinar a Neville.
--0o0o0--
El pequeño salón estaba iluminado por las velas que flotaban cerca al techo, una chimenea calentaba el lugar, las paredes de piedra no tenían cuadros ni adorno alguno, en el centro una gran mesa circular, de piedra oscura, las sillas, del mismo color estaban ahora ocupadas por una veintena de magos, frente a ellos una copa de vino, y algunos de ellos fumaban tranquilamente, mientras escuchaban los informes del día.
-Todas las recolecciones de hoy se encuentran ya colocadas de acuerdo a lo planeado- informó un mago moreno, con el cabello oscuro y bastante corto, bajo la oscura túnica se podían ver sus marcados músculos. Sus ojos eran marrones y tenía una mirada dura y fría.
-Pero tuvimos un problema- informó Blaise, ahora con el cabello mucho mas largo que antes y entrenzado debajo de la nuca.
-¿Y que problema fue ese?- preguntó Percy inclinándose hacia delante y mirando preocupadamente al chico.
-Un grupo de aurores, 11 para ser mas exactos, ellos aun estaban dentro del laboratorio de Malfoy cuando el hechizo trasladó al edificio- continuó hablando el primer mago.
-Ahora están todos encerrados, les quitamos las varitas, no tienen hechizos de rastreo, y les quitamos cualquier otra cosa que pudieran usar, como trasladores y radios-
-¿Están concientes?- preguntó Percy.
-No, el efecto del traslado debió afectarlos de alguna manera, pues aun no han despertado, aunque comprobamos que todos están vivos-
-Bien, ese no es un gran problema, los tendremos prisioneros por el momento, ya luego se verá que hacer con ellos- concluyó Percy antes de dar un nuevo sorbo a su copa. –Pansy, cuéntame ¿como van nuestros niños?- preguntó luego de un pequeño silencio.
-Bien, yo supongo que en unas cuantas semanas mas podremos tenerlos completamente listos, aunque necesitaríamos hacer una prueba antes-
-El primer grupo de niños ya controla todo a la perfección, aunque no son suficientes para llevar a cabo todo el ataque, así que de todas maneras tendremos que esperar por estos- informó otro mago al lado de la chica.
-Pero con el último grupo de niños que planeamos conseguir no será necesario esperar tanto, solo un par de días antes de poner en marcha todo-
-Esperar no es problema, tenemos demasiado tiempo planeando esto como para echarlo a perder por ser impacientes- comentó Percy.
--0o0o0--
Harry salió de la ducha y se vistió con rapidez, en el espejo vio su reflejo, tenía ojeras bajo los ojos y se veía mucho mas pálido de lo normal, lo cual hacía que la cicatriz de la frente se notará mas, después de que matara a Voldemort, no le había vuelto a doler, aquello era lo único que le hacía confiar en que él no había vuelto, pero la pregunta de Fred y George le había hecho recordar a Percy, después de la última batalla no habían vuelto a saber de él, pero lo cierto es que Percy era demasiado ambicioso como para solo desaparecer del mapa, no se lo imaginaba viviendo en el mundo muggle tampoco, si los mortífagos se habían reagrupado existían muchas probabilidades de que el estuviera entre ellos, pero quien podía ser su líder, después de todo los que habían logrado escaparse eran de los mas jóvenes, ninguno importante o cabecilla, sería necesario investigar mas a fondo, concluyó mientras caminaba a la cocina, se sirvió una taza de café y la bebió calmadamente, el profeta descansaba sobre la pequeña mesa, pero ni se molestó en abrirlo, sabía que comentaría los ataques del día anterior, y no estaba de humor para leer sobre la incompetencia del ministro o de los descuidos del departamento de aurores.
Miró al pequeño reloj que estaba colgado encima de la puerta que dividía la cocina de la sala, 2:00PM, había estado hasta el medio día en San Mungo, hasta que finalmente Neville había despertado, todos sonrieron aliviados al saber que efectivamente estaba bien, todos había dormitado en el pasillo, fuera de la habitación del chico, y casi no había descansado nada, pero no tenían tiempo para eso, ahora debía volver al ministerio y continuar con la investigación. Tomó de uno de los estantes una pequeña caja de galletas, comió un par a prisa, mas por costumbre que por sentir real apetito, antes de salir rumbo a la oficina.
--0o0o0--
Muchas gracias por leer, y también a los que se han dado el tiempito para leer el otro fic que estoy escribiendo, "No sin ti"
Espero que tengan una muy linda y gratificante semana, nos leemos el siguiente lunes, y no olviden, un comentario solo les toma un par de minutos, pero me hará sonreír toda la semana.
Un abrazo
Pao
