Capítulo 6: Gidget y Wendy en dificultades, y los planes de Magnus.

Thespyderpoison: Vaya gracias; modestia aparte hasta yo sé el verdadero valor que tiene mi fic y esa es una de las cosas que más busco retratar en mis fics: la realidad; hay un dicho que dice: "La realidad supera a la ficción" y he visto muchas veces que esa frase tiene mucha razón. Me alegra que te guste, yo no tengo nada en contra de las relaciones homosexuales es más; me molesta ver gente que aun desaprueba esas relaciones o dejan de verlos como seres humanos solo por eso, es hora de evolucionar de una vez por todas. Entiendo el que todos ustedes quieran verlo muerto; pero por desgracia yo no puedo ponerme completamente en sus zapatos ya que al ser su autor soy por ente alguien objetivo y neutral en cuanto a eso, los autores a veces se aferran mucho a sus personajes. Rose esta tan aferrada y obsesionada con el pensamiento de que Gidget es su hija que sin que ella pueda darse cuenta le causa un serio desequilibrio mental y emocional, tanto; que como veras en este cap; puede llegar a muchos más extremos. Vaya gracias a mi también se me hace muy ingenioso para que puedan darse una clara imagen mental de mis personajes, tanto; como para que los crean reales. No sabría decirte, Will si tendrá cierto papel importante en el fic pero no sabría cómo dejártelo claro, yo no planeo tan futuro; soy más intuitivo. Como puedes ver, aquí está en el nuevo cap; lamento demorarme más pero este semestre ha sido más extenuante que los anteriores, me dejan aún más tarea. Oh tenlo por seguro, aún falta mucho que ver. Oye, te faltaron nexos en tu review; te lo digo porque sin ellos me cuesta más trabajo entender bien tu review.

Hazeldapple: Quiero pedirte un favor, si ni siquiera te molestaste en leer mi fic; por favor no me dejes review, seguro sabes que review es crítica en inglés y como me ensenaron en la escuela; para poder criticar algo primero debes leerlo para analizarlo bien. *Cara de confusión*…Eh…No entendí lo último de tu review la verdad.

The Náhuatl Hernández: Por favor no me hables con jerga porque me cuesta más entenderte, uff amigo y eso es lo suave, solo espera a ver lo que le hará a Gidget en capítulos posteriores. No lo sé; puede ser; tal vez; tratare pero no te prometo nada. No sé qué decirte sobre eso, me deje llevar por el momento. Lo sé, luego de eso lo pensaran 2 veces antes de juzgar a alguien de su familia. Quería que vieran que Tina no les guarda ningún rencor y también para aliviarlos un poco para que tengan fuerzas para seguir adelante. Gracias por la lista de modismos *pulgar arriba* que disfrutes el cap.

Pyro Phoenix bird: Magnus no mato a su mama amigo ¿de qué hablas? Y si, lo dije en el cap anterior. Él es de mente muy abierta, hasta ve con buenos ojos las relaciones inter-familiares (Me niego a decirle incesto). Nala es muy celosa. Lo sé; pero el verdadero momento mágico tendrá que esperar. Ya lo dijiste amigo, eso les sirvió de lección. Tenía que poner alguna forma para que Emily pudiera comunicarse con ellas y me dije; porque no con escritura, los animales son más listos de lo que podemos imaginar, que esperabas de una madre y su hija que viven felices la vida, sí; me base en eso para la súplica de Melody, a mi también me gusta Q.E.P.D Chespirito, Ya ves. Gracias, solo a ver si puedo acomodarlo. Ella era un angelito en vida y lo sigue siendo después de la muerte, esa era la idea; para no torturarte te aseguro que nada pasara si llegan a tener otro hijo o hija. No pude contactar a Cesar cuando escribí eso y por eso no lo puse pero ahora ya me dijo quien hace su voz…pero por desgracia se me volvió a olvidar (Dios mío, soy un caso perdido *Con la mano en la frente y negando con la cabeza, Sale la cara de Troll*). Mangle, perdón si puse Marble. Eso solo yo y el fic lo diremos amigo XD. Gracias, si Iván quiere reclamarme que lo haga; el habla con la verdad y yo también. Sí, eso es de Zoey 101. Y eso solo es la punta del iceberg, espera y veras.

Después del escándalo que había armado en el parque, Rose regreso a casa con Gidget y Jack, ella abrio la puerta, lleva a Gidget en sus brazos quien se movía impetuosamente como pez fuera del agua para intentar zafarse de su agarre, pero por la fuerza de Rose y sus rápidas manos le es casi imposible lograr tal cosa; a estado peleando desde que se la llevo a rastras del parque y no le ha surtido efecto, Rose se metió la casa forcejeando con Gidget, Jack entro a la casa con una cara de preocupación sobre su rostro ya que sabe que esto se va a poner feo y cerró la puerta para evitar la gran cantidad de gritos que su esposa pudiera dar a sus vecinos. Rose se inclinó hacia el piso, finalmente soltó a Gidget, esta cayo en el piso, de inmediato se dio media vuelta y miro a su dueña con enojo.

"¡¿Por qué hiciste eso?!".-Exclamo muy enojada y le gruño.

Rose solo escucho ladridos y vio que le gruño, haciéndola enojar.

"Gidget, no te atrevas a gruñirme; se supone que eres una dama y las damas no gruñen".-Dijo Rose señalándola en advertencia.

"¡No me importa!".-Exclamo la pomerana.-"¡Al diablo con los modales!".-Dijo y de golpe se entristeció y sus ojos se llenaron de lágrimas.-"¿Cómo pudiste, cómo pudiste alejarme de Max de esa manera?, yo lo amo".-Dijo.

Rose solo escucho ladridos, vio que ella la miro con las orejas aplanadas y con tristeza y que dejo escapar un lloriqueo. A pesar de que no le entendió; supo lo que le quiso decir de alguna manera.

"No quiero escucharlo Gidget, escuchaste lo que le dije a la dueña de ese perro de cuarta; tu eres alguien de alta sociedad y debes estar con alguien del mismo nivel social".-Dijo Rose con enojo.

"Pero yo lo amo".-Dijo Gidget con tristeza.

Ella solo escucho lloriqueos de parte de la pomerana.

"No me importa lo que opines Gidget, no volverás a ver a ese perro por el resto de tu vida y será mejor que lo aceptes, no quiero escuchar una sola palabra al respecto".-Dijo Rose con enojo.

Gidget se volvió a enojar, sus lágrimas se volvieron lágrimas de ira y está sintiendo tanta ira que su cuerpecito está temblando.

"No puedes evitarme ver a Max. Yo lo amo más que a nada en este mundo, y no me importa si tengo que desobedecerte; yo volveré a ver a Max y seré feliz con él, y nada de lo hagas podrá evitarlo".-Dijo ella con decisión y enojo.

Rose solo escucho ladridos y al fin se le quedo gruñendo, no le entiendo nada pero sabe; por las reacciones de la pomerana, que no acepto lo que ella le dijo, este fue el colmo para ella, la miro con el ceño fruncido y cerro los puños con fuerza. Se le ocurrió la manera perfecta para hacerle entender; así que lo hizo, levanto el brazo derecho y tan rápido como la velocidad del sonido, le dio una tremenda bofetada en la cara, Gidget grito del dolor pero Rose solo escucho fuertes lloriqueos debido al dolor.

"¡Rose!".-Exclamo Jack preocupado y muy sorprendido.

A Rose no le importaron para nada los lloriqueos de Gidget y acto seguido, le dio una tremenda patada en la cara como si fuera un balón de futbol, debido al pequeño tamaño de Gidget, ella salió volando y se pegó fuerte contra la dura esquina del sofá, ella cayó al suelo y se quejó y lloro por el dolor, Rose solo escucho lloriqueos y aullidos de dolor pero no le importo en lo más mínimo, se le quedo viendo con enojo y fue directo hacia ella. Jack abrio los ojos sorprendido y asustado por esto y corrió hacia allá, él sabe que su esposa es muy controlada con Gidget y si no acata alguna de sus órdenes o se rebela ella puede llegar a no tener escrúpulos para hacerle entender el mensaje. Gidget abrio volteo y vio que Rose esta parada delante de cara con el ceño fruncido, ella no pudo evitar sentir miedo debido a los golpes que le dio, aplano sus orejas, lloriqueo, se cuerpo se encogió y se le quedo viendo; temblando del miedo, Rose levanto el brazo dispuesta a golpearla de nuevo, la pomerana cerro los ojos con fuerza esperando el golpe pero afortunadamente; Jack llego y se interpuso entre ambos.

"Cariño espera; espera, por favor cálmate, solo mira a Gidget, está temblando del miedo".-Dijo mirando a Gidget y Rose hizo lo mismo.-"Recuerda que ella es nuestra hija, ¿y así es como le demuestras tu amor, golpeándola y haciendo que te tema y tiemble del miedo al verte?".-Dijo algo enojado, se arrodillo, atrajo a Gidget hacia su pierna y la abrazo para tranquilizarla un poco.

Afortunadamente las palabras de Jack le llegaron a su esposa, ella bajo la mirada y pensó por unos segundos con el brazo alzado, después de unos segundos termino de pensar, volvió a fruncir el ceño, bajo el brazo, miro a Gidget y la señalo en advertencia, Gidget se sacudió y tembló solo por esa acción debido al miedo que le genero cuando la golpeo y se le quedo viendo.

"Quiero aclarar Gidget, que solo estoy esto por ti".-Dijo Rose con enojo, dejo de señalar y se entristeció de golpe.-"Hago esto solo porque te quiero y quiero lo mejor para ti".-Dijo señalándose a sí misma en su pecho con ambas manos y todos sus dedos menos el pulgar con 2 lágrimas de tristeza brotando súbitamente de sus ojos y deslizándose por sus mejillas.-"Espero que lo entiendas y pienses en ello".-Dijo, se limpió las lágrimas con la manga de su camisa, miro hacia otra lado y sin más que decir, se fue directo a su habitación.

Gidget bajo la mirada al piso después de eso, dejo escapar un respiración temblorosa y un segundo después empezó a llorar; no solo por el dolor de los golpes, sino por el gran dolor emocional de que su dueña la trate de semejante manera solo por estar enamorada de Max y por su corazón partido en 2 de que lo allá alejado de el sin siquiera despedirse, ella se tapó los ojos con las patas y empezó a llorar con fuerza. Jack escucho sus lloriqueos, volteo a verla y en su mirada se hizo presente el dolor y la compasión al verla así.

"Ay Gidget, mi pobre Gidget no sabes cuánto lo siento".-Dijo Jack, la tomo la abrazo y froto su mejilla contra el cuerpo de la pomerana.-"Yo si quiero verte feliz, no me importa con qué clase de perro estés; pero debo admitirte que a mi también me da miedo Rose cuando se pone así, no sé qué le pasa cuando actúa de esa manera".-Dijo mirando hacia su habitación, donde esta Rose, sentada en el borde de la cama mirando al piso con tristeza.-"Pero tranquila, estaremos bien, estaremos bien".-Dijo y puso su mejilla contra el cuerpo de su perrita.

Gidget se tranquilizó un poco pero aún sigue triste y llorando porque la hayan alejado de Max, a pesar de que solo han pasado unos minutos, lo extraña, y mucho.

Mientras, en las calles de Manhattan.

Wendy está caminando sola por la calle en dirección al inframundo para ver a sus amigos y contarles todo lo que vivió el día de ayer, la calle está prácticamente sola, no hay humanos por las calles ni las aceras, pero en los callejones ella veía a algunos animales desechados esculcando en los basureros buscando conseguir algo con que llenarse el estómago, en ese momento Wendy abrio los ojos e irguió sus orejas cuando un extraño y penetrante olor golpeo su nariz, ella empezó a olfatear a alrededor para ver de dónde provenía ese olor, su nariz lo condujo a cierta parte suya que la identifica como hembra cosa que hizo que se sorprendiera.

"¿Pero qué?".-Se dijo así misma sorprendida y olfateo profundamente para cerciorarse, en efecto el olor provenía de ahí; ella no lo sabe pero acaba de entrar en celo.-"¿Me pregunto porque huelo así".-Se preguntó viendo su felpuda cola, no es de extrañar que no sepa; es la primera vez que le pasa y esta vez; su madre no está ahí para explicarle.-"Ay solo espero que los del inframundo no se den cuenta".-Dijo preocupada y reanudo su paso.

Cuando pasaba por callejones donde había perros de cualquier raza por el hecho de estar en celo, ellos captaban su olor y olfateaban alrededor pero Wendy siempre y afortunadamente lograba alejarse antes de que ellos la buscaran, con una excepción; desde un callejón oscuro ya que ahí no llega por completo la luz del sol, cierto lobo mexicano-pastor alemán homicida detecto el olor, desde el fondo del callejón vio pasar a Wendy por la entrada de este y desaparecer detrás de una pared siguiendo su camino pero a diferencia de los otros perros; a Magnus le atrajo especialmente el dulce olor de esa esencia, el respiro con fuerza el aire del ambiente aspirando las feromonas de la vulpina cuando termino; gimió con gozo con una sonrisa sobre su cara, abrio los ojos mirando por donde paso la zorro y se lamio los labios con antojo.

"Quiero probar a esa zorro antes de que otro idiota quiera hacerlo".-Dijo y se dirigió a Sebastián y Trevor, quienes están detrás de él; un par de gatos y 2 perros, les dieron una bolsa que contenía comida con cara de miedo, es una paga de suelo para que puedan seguir conservando lo que para Magnus son; sus miserables vidas pero sonrió cuando se le ocurrió una mejor idea.-"Sebastián; Trevor, vengan".-Dijo haciendo un gesto con su cabeza.

El tejón y el canino voltearon a verlo y asintieron con la cabeza, regresaron a los 2 gatos y a los perros y les gruñeron con furia intimidándolos, ellos se asustaron y les dieron la bolsa la cual Sebastián tomo con su hocico.

"No; no espera, devuélveles eso".-Dijo Magnus girando hacia ellos con una sonrisa inquietante sobre su cara.

Sebastián y Trevor se sorprendieron, voltearon a verlo, intercambiaron una mirada, no dijeron ni pio pero el entendimiento fue mutuo, volvieron a verla y Sebastián dejo la bolsa cerca de ellos. Magnus se les acerco a todos y se dirigió a los animales que deben pagarle.

"Escuchen les diré algo, pueden quedarse con el pago de esta semana; pero a cambio, deberán prestarme sus servicios para algo".-Dijo y termino con una sonrisa malvada.

Wendy seguía caminando por las calles dirigiéndose hacia el inframundo, poco sabía que el peligro y la maldad la están acechando por los callejones de ahí, Magnus, Sebastián, Trevor y los perros y gatos se encuentran ahora en el otro callejón espiando a Wendy desde el final de este; ¿cómo llegaron ahí?, ahora lo sabrán. Cuando Wendy estaba a punto de perderse detrás de la pared de ladrillo de la entrada del callejón; Magnus volteo a ver a sus subordinados e hizo un gesto con la cabeza, él y todos se metieron por un ducto de ventilación debajo de una casa; debajo de la cual hay una tapa de alcantarilla, entre todos la quitaron y se metieron ahí, allá abajo, solo siguieron el camino de las cañerías hasta la siguiente tapa, subieron las escaleras que conducen a esta, la quitaron, esta está en medio de una calle, cuando el semáforo se puso en rojo, miraron alrededor para ver si no había muchos carros, lo cual es así para su suerte, salieron de ahí poniendo nuevamente la tapa, corrieron hacia la cera, hacia el siguiente callejón por el que pasaría Wendy y se escondieron en la esquina de este sin que ella, ni nadie; se diera cuenta. Lo que ellos completamente desconocen, es que; al final de ese callejón, hay alguien que está esculcando en un contenedor de basura, como es más grande que él; tiene que estar trepado, con la tapa cerrada sobre su cintura como si el contenedor se lo quisiera comer, solo se pueden ver sus patas traseras de canino, su pelaje amarillo ocre y negro desde su espalda hasta la punta de su cola y su trasero, el a veces rasgaba la pared del contenedor con sus patas traseras ya que a veces sus unas se desatoraban o no aguantaba el dolor y las quitaba pero esto le costaría caerse del contenedor, como obtener esa posición de nuevo sería un calvario no quería que eso pasara y se aseguraba de recuperar esa posición, pero en determinado momento; se fue más adelante que otra veces y termino cayendo dentro del contenedor, haciendo que el bostezara con pesadez.

En ese momento, Wendy empezó a pasar delante del callejón donde lo están esperando Magnus y sus subordinados, cuando llego a la mitad de la entrada de este uno de los perros la tacleo con fuerza y la tiro al piso de costado, ella grito del dolor por el golpe, antes de que pudiera ponerse de pie, los gatos le cayeron encima, sacaron sus uñas y se las clavaron en las piernas, Wendy grito con fuerza por el dolor, Trevor, Sebastián y el otro perro se le acercaron, ellos la mordieron en la cola, haciendo que gritara nuevamente y la llevaron a rastras al callejón, ella trataba de liberarse pero son más que ella y más fuertes y grandes. Los gatos la pusieron contra la pared clavándole las garras ya que los caninos estaban empezando a perder el juicio por sus feromonas y Magnus la quiere solo para él, el sonrió al verla en total sumisión, se le acerco, su rostro muy cerca del de ella quien está asustada, temblando y con las orejas aplanadas.

"¿Qué…Que quieren?".-Pregunto muy asustada.

"No te preocupes solo…".-Iba a decir Magnus pero se cayó al ver que Sebastián se le acercaba lentamente a Wendy con cara de hipnotizado; este se debe a las feromonas, Magnus lo miro con cara de -_- pero con enojo brillando en sus ojos, rodo los ojos en queja y sin pensarlo; le dio un puñetazo en la cara a Sebastián que lo saco del trance, lo hizo gritar y caer al suelo por lo fuerte que lo golpeo. Volvió a sonreírle a Wendy.-"Solo quiero algo de ti".-Dijo y miro más bajo.

Wendy siguió su mirada y se dio cuenta de a lo que se refería, se asustó, sorprendió y preocupo.

"No. No, no, por favor; lo que sea menos eso".-Dijo empezando a ser presa del pánico, intentaba alejarse de él pero los gatos la tienen bien sujeta.-"¡Ayúdenme, alguien, quien sea, por favor ayúdenme!".-Grito con desesperación, sabe que la quieren violar ya que cuando era cachorra varios lo intentaron pero su madre siempre lograba salvarla a tiempo.

"¡Cállate!".-Le grito Magnus con furia.

Mientras, en el contenedor de basura donde cayó ese perro; la tapa de este se abrio, desde el interior ahí alguien quien empezaba a ver esto, no hay que ser genio para saber que es ese perro que cayo dentro.

Wendy siguió gritando con fuerza y desesperación aun después de la advertencia de Magnus, él puso los ojos mirando al cielo y luego lo miro con aburrimiento por un momento, sabe que eso no funcionara.

"Agachen las cabezas".-Les dijo a los gatos.

Ellos voltearon a verlo y lo obedecieron. Magnus clavo bien firmemente las patas delanteras en el suelo y usando ese lugar como centro de una circunferencia, dio unas patadas traseras giratorias de 360 grados que le dieron a Wendy con fuerza en la cara, en su mejilla derecha, haciéndola gritar con fuerza por el dolor.

"Ay no".-Dijo el perro que está dentro del contenedor viendo todo lo que está pasando.-"Tengo que hacer algo y tengo hacerlo ya".-Dijo, miro el interior del contenedor buscando algo que lo ayudara y se metió completamente dentro de este cerrando la tapa buscando algo que le fuera útil.

A pesar de la patada, Wendy siguió gritando por ayuda Magnus la miro con enojo, le gruño furiosamente, corrió hacia ella y la estampo contra la pared con sus patas sobre su cuello y aplico algo de presión; haciendo que ella se le saliera gran parte del oxígeno de sus pulmones, jadeaba intentando desesperadamente de conseguir algo de oxígeno y Magnus acerco su cara a la de ella de manera intimidante sin dejar de gruñirle, haciendo que ella se asustara y aplanara sus orejas.

"Escucha, vuelve a hacer eso otra vez; trata de resistirte a esto y te juro que no te garantizo que sobrevivas después de esto, ¿eso es lo que quieres, quieres morirte?".-La amenazo.

Wendy abrio los ojos asustada por esto, lo pensó por unos segundos y negó con la cabeza ya que no puede hablar porque la está estrangulando. Magnus sonrió acerco su boca al interior de su oreja y empezó a lamer ese interior, Wendy ponía caras de disgusto y repulsión ya que ella no consintió estas acciones tan desagradables y hacia un gran esfuerzo para no lanzar gemidos de disgusto por temor a que Magnus pudiera golpearla solo por eso.

Mientras, dentro del contenedor; el perro con su visión nocturna buscaba cosas que lo ayudaran para salvar a Wendy, encontró una botella vacía de vidrio, la tomo en su pata y la miro.

"Esto me puede ser útil".-Dijo, la dejo donde la hayo para ubicarse de donde esta y siguió buscando.

Encontró un trapo sucio que alguien tiro, cerca de este hay una botella de plástico con alcohol que usaban para desinfectar heridas y un viejo encendedor, el perro tomo el encendedor en su pata, él sabe cómo encenderlo; lo encendió y vio que aún tiene combustible pues si salió la llama por la boquilla de este, desvió la mirada pensando por un momento y abrio los ojos cuando se le ocurrió una idea para salvar a esa zorro.

"Ya se".-Dijo, apago el encendedor, tomo todas las cosas y rápidamente se puso a trabajar en su idea.

Mientras, Magnus dejo de lamer el interior de la oreja de Wendy, bajo hasta su clavícula y empezó a besarla y a lamerla para excitarse aún más, Wendy cerró los ojos con fuerza con sus dientes pegados y respirando fuertemente por la nariz debido al disgusto y el desagrado de todas las cosas que le está haciendo, después de unos horribles segundos de vivir eso; Magnus dejo lamerla y besarla, acerco su cara a la de ella y le sonrió de manera maliciosa.

"Prepárate porque ya viene la mejor parte".-Dijo, haciendo que Wendy lo mirara asustada y trago saliva con dificultad ya que aún la sigue estrangulando.

Magnus se acomodó poniéndose lo mejor pudo sobre ella, la miro a los ojos y el sonrió, asustando mucho a Wendy ya que sabe lo que le va a pasar; pero antes de Magnus pudieran hacer algo más…

"¡OYE!".-Escucharon un fuerte grito que hizo que todos voltearan a ver en esa dirección, y vieron que una botella de vidrio; la cual había sido convertida en una bomba molotov está yendo directo hacia ellos, dando giros en el aire en horizontal como un frisby para que el alcohol dentro de la botella se revolviera más, empapara cada vez más el paño encendido en fuego y diera un mayor rango de alcance, y una explosión más grande. Al ver la molotov, Magnus aplano las orejas; asustado.

"¡Rápido, muévanse!".-Exclamo lo más rápido que pudo, dejo de estrangular a Wendy y salió corriendo para evitar el radio de alcance de la bomba.

Los gatos soltaron a Wendy y se echaron a correr tras el canino junto con los 2 perros que los acompañaban, Wendy cayó al piso, mientras se ponía de pie tosió y se sobo la garganta por el estrangulamiento de Magnus, miro hacia arriba y vio que la botella va directo hacia ella; está a pocos metros de golpearla.

"¿Pero qué…?".-Dijo extrañada y con una ceja alzada, pero no termino la pregunta ya que alguien la interrumpió.

"¡Muévete de ahí!".-Exclamo alguien, la tomo de la pata, le dio un fuerte jalón y luego la aventó hacia atrás alejándola del rango de alcance de la bomba molotov y luego rodo para alcanzar a esquivarla.

La bomba cayo donde estaban Magnus, Wendy y sus ayudantes, la botella de esta se rompió y una amplia explosión de 2 metros y medio cubrió momentáneamente la zona donde estaban, dejando tras de sí un zona completamente negra por la carbonización con varias llamas pequeñas. Magnus y sus secuaces se detuvieron al ver que estaban a salvo, Magnus miro la zona donde cayó la bomba, frunció el ceño mostrando los dientes enojado y se dirigió a donde esta Wendy.

"¡¿Quién fue el maldito infeliz que hizo eso?!".-Pregunto furioso, vio quien está parado delante de Wendy a varios metros de ella y abrio los ojos; sorprendido para luego volverse a enojar.-"Tu".-Dijo y se puso en postura de combate canino.

Wendy gimió recuperándose de la fuerte sacudida, levanto la cabeza, la sacudió, miro hacia el frente de ella y vio a su salvador, un perro pastor alemán de pelaje color amarillo típico de su raza con toda su espalda de color negro terminando en su cabeza, a manera de hacer parecer que tiene un casco S.W.A.T de la policía pero no es así; es su pelaje y de ojos color café, él está viendo a Magnus con enojo y seriedad y después hablo.

"Hola Magnus, me extrañaste hermano".-Dijo el pastor alemán.

"Vaya, vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí".-Dijo Magnus burlándose.-"¿A qué viniste ahora hermanito?, a arrestarme; oh espera, no puedes!, ya que renunciaste a esa patética carrera que busca de una manera inútil hacer justicia en este mundo".-Dijo.

"No me digas hermanito, sabes que soy mayor que tu Magnus y si vine a detenerte, aunque no cuente con la ayuda de la policía esta vez; no dejare que sigas asesinando a inocentes por placer".-Dijo el pastor alemán con enojo poniéndose en posición defensiva.

"Si tan solo tuviera una salchicha por cada vez que he escuchado eso".-Dijo Magnus con una sonrisa vanidosa, y la borro mirándolo con seriedad y neutralidad.-"Traigan a ese idiota ante mi".-Le dijo a sus secuaces, y Trevor y Sebastián fueron corriendo directo hacia él.

El pastor alemán frunció el ceño con determinación e inmediatamente se preparó para pelear, Sebastián y Trevor corrieron hacia él y cuando estaban a pocos metros, Sebastián salto para aterrizar sobre él, el pastor alemán miro abajo a la derecha y vio un cinturón de cuero muy largo, posiblemente de una persona obesa y regreso su mirada al canino, sabe que no puede esquivarlo así que hizo lo único que se le ocurrió, tomo el cinturón con la boca y dio un latigazo hacia Sebastián, el otro extremo del cinturón se envolvió alrededor del antebrazo izquierdo del canino llamando su atención, el pastor dio un fuerte jalón hacia abajo; haciendo que Sebastián se pegara fuerte y duro contra el piso, quedando acostado pecho tierra y se quejó mientras trataba de ponerse de pie. Trevor aprovecho y trato de saltar y aterrizarle encima para atacar su espalda pero el pastor se dio cuenta, lo esquivo haciéndose a un lado e inmediatamente giro como persiguiendo su cola, aprovechando el impulso dio un salto y le pego con sus patas traseras a manera de patadas como lo hizo Magnus, mandándolo a volar, miro a un lado y hacia abajo, y vio que en un montón de basura hay un cuchillero de madera el cual tiene todos y cada uno de los cuchillos en los huecos delgados donde se depositan.

"¿Quién en su sano juicio habrá tirado todos estos cuchillos".-Pensó el pastor pero lo ignoro y regreso al asunto, tomo el cuchillero con su boca, teniendo cuidado de que ninguno de estos cayera, lo lanzo al aire, rápidamente corrió hacia una pared, salto hacia esta, se apoyó a esta con sus patas de ahí tomo impulso, dio un gran salto hacia el cuchillero y repitió las patadas que acababa de hacerle a Trevor, lanzando los cuchillos directo hacia él. Trevor cayo duro contra el suelo e hizo una rodada al frente por la inercia, se dio cuenta de los cuchillos yendo directo hacia él, abrio los ojos con miedo y rápidamente dio 2 vueltas; rodo como si fuera un tambo esquivando los cuchillos, los cuales al hacer contacto con el duro piso de concreto; al no poder penetrarlo, rebotaron y quedaron votados en el piso. El pastor alemán cayó al piso sobre sus patas con un ruido sordo como si fuera un ninja, los miro enojado, con determinación y gruño mostrándoles todos sus colmillos, Trevor y Sebastián fruncieron el ceño enojados, se pusieron de pie y corrieron hacia él, el pastor alemán se dio cuenta y también corrió hacia ellos, mientras lo hacía; tomo de un montón de basura un palo roto de escoba con su boca, llego a Sebastián y le pego con el palo en sus patas delanteras, haciéndolo gritar por el dolor del golpe y tirándolo al piso pecho tierra, Trevor intento aprovechar esto y salto detrás de el para aterrizar en su espalda y atacarlo, el pastor alemán miro sobre su hombro y se dio cuenta de esto, con unos reflejos fenomenales le dio una patada de mula que le pego en el estómago, Trevor cayó a un metro de ahí por la patada y rápidamente se quejó. El pastor alemán aprovecho dio una voltereta de tornillo (Eso es que giras en el aire en vertical dando varias vueltas, como lo hacen los que practican capoeira) cayendo sobre una de sus patas traseras y delanteras, aprovecho ese impulso que gano y le pego a Sebastián en la corona de la cabeza mientras este trataba de ponerse de pie quejándose por el dolor, el golpe lo volvió a tirar al piso y casi hace que pierda la consciencia, Trevor le gruño al pastor y corrió hacia el para atacarlo, el pastor se dio cuenta mirando sobre su hombro, planto bien las patas delanteras en el piso y giro para hacer unas patadas pero esta vez a manera de barrido de piernas, su barrido tuvo tanta fuerza que; al barrerle los pies al tejón, lo levanto del piso y este dio vueltas mortales hacia atrás de 360 grados, el pastor aprovecho eso, apunto la punta de su palo hacia el e hizo una estocada; picándole en un ojo y aumentando la velocidad de sus vueltas, Trevor cayo con fuerza en el piso y se quejó del dolor, el pastor nuevamente aprovecho eso, dio un salto alto girando en el aire con una voltereta de tornillo y aprovechando ese impulso le dio una patada de hacha (Eso es que poniendo fuerza en tu talón de Aquiles le pegas a tu oponente con fuerza con el canto de tu pie) en la corona de la cabeza, dejándolo tirado en el suelo quejándose del dolor, el pastor alemán miro a Magnus, frunció el ceño hizo la cabeza hacia atrás por su lado derecho, la balanceo hacia adelante con fuerza, le lanzo el palo de escoba y este empezó a ir hacia Magnus como un proyectil en línea recta, Magnus se dio cuenta y rodo hacia su lado derecho, girando sobre su espalda; esquivando el ataque, el palo sigo recto su camino y le pego a uno de los perros que está ayudando a Magnus, le pego directo en la cara y este cayó al piso de costado, noqueado por el golpe.

Magnus se puso de pie, miro sobre su hombro, vio a su subordinado inconsciente y regreso su mirada a su hermano con los ojos abiertos, debe admitirlo; esta sorprendido.

"Veo que no desperdicias el tiempo hermano".-Dijo.

"Yo no me acuesto en cualquier lugar y me dedico a rasgarme la panza Magnus, desde nuestro último encuentro he entrenado más duro que nunca para al fin poder vencerte, como dije; no permitiré que sigues lastimando y matando a inocentes".-Dijo el pastor alemán con enojo, en posición de combate y gruñéndole.

De repente Magnus sonrió con diversión y malicia, y dejó escapar una breve risita de burla.

"¿Qué es lo gracioso?".-Pregunto el pastor sin quitarse de la postura.

"¿Crees que yo también me quede de brazos cruzados desde la última vez que nos vimos hermanito".-Pregunto con una sonrisa divertida y perversa, llamando la atención de Wendy y la de su hermano.-"Yo tampoco me quede haraganeando, es más…reuní a un pequeño ejército".-Dijo mostrando sus colmillos con una sonrisa, respiro hondo, levanto la cabeza y dejo escapar un grande, largo y sonoro aullido que retumbo por toda la cuadra.

Pocos segundos después, el piso debajo de las patas de el pastor alemán, Magnus y Wendy empezó a temblar, este hecho hizo que el pastor y la vulpina se preguntaran que está pasando, Magnus solo se quedó viendo con una sonrisa como ellos dudaban mientras los temblores del piso aumentaban, unos segundos después; una tapa de la alcantarilla que esta entre Magnus y su hermano a unos 3 metros de ambos salió volando, voló varios metros en el aire hasta que la gravedad volvió a hacerla caer, cayendo a un lado del hoyo de la alcantarilla ahora abierto. Esto llamo la atención de Wendy y el pastor quienes miraron con curiosidad el agujero a distancia, por varios segundos parecía que no iba a pasar nada pero de repente; empezaron a salir un montón de animales, asustando al pastor y la vulpina quienes retrocedieron un poco, todos los animales son de origen salvaje o medio salvaje como Magnus, hay tejones, perros de las praderas, glotones, zorros fennec, demonios de Tasmania, dragones de cómodo, serpientes de cascabel, arañas grandes y venenosas como las de Brasil, y por lo general, animales que son rechazados y tachados por la sociedad humana como animales violentos, agresivos y peligrosos como para tenerlos en casa como mascotas, todos ellos se formaron junto con Magnus; haciendo un gran muro con una multitud de animales, el hermano de Magnus sabe que tiene todas las de perder ya que le ganan en número, aunque pelee con todas sus fuerzas no podrá ganar; es algo bastante claro, el aplano las orejas con miedo y retrocedió tanto que solo se detuvo cuando choco con Wendy.

"¿Miren quien se acobarda ahora?, claro típico; cuando te superan en número o te amenazan con alguna clase de arma ya no te sientes tan valiente como cuando lo hacen por si solo o solos y a mano o pata limpia. Es nuestra naturaleza, así como la de la humanidad; somos cobardes desde que nacemos, todos excepto yo".-Dijo y sonrió maliciosamente mostrando los dientes.-" ¿A que esperan? ¡Acábenlos!, pero a la zorro no, quiero saborear su virginidad primero".-Dijo y se saboreó los labios de manera enfermiza.

Los secuaces de Magnus empezaron a acercarse a ellos de manera amenazante, Wendy y el pastor se asustaron y retrocedieron hasta que quedaron contra el contenedor de basura en donde el pastor estaba escondido, están arrinconados; no hay hacia dónde ir, están atrapados, este es su fin pero el pastor miro hacia la derecha y con el rabillo del ojo pudo ver un par de bombas molotov que están enfrente de un arista del contenedor, el hizo más por si llegaba a necesitarlas y las dejo ahí, en eso irguió sus orejas y abrio los ojos cuando de repente se le prendió el foco ocurriéndosele una idea y miro las molotov. Los animales estaban cerca de ellos cuando el pastor rápidamente tomo una de las botellas y con la ayuda de unos cerrillos que están en una cajita botada al lado de ellos encendió el trapo de la bomba.

"¡Atrás, aléjense!, ¡No den un paso más!".-Exclamo el pastor alemán amenazándolos con aventar la botella.

Pero los animales no se detuvieron; siguieron caminando hacia ellos, el pastor supo por qué su advertencia no funciono, seguramente ellos no saben lo que es una bomba molotov así que decidió darles una demostración, el arrojo la botella a una pared de ladrillos que está a su lado, cuando la botella choco contra esta y se rompió en pedazos; hubo una pequeña explosión de fuego debido a la repentina combustión del alcohol. Al ver esto, varios animales gritaron del miedo y todos se asustaron, el pastor aprovecho y rápidamente tomo la otra botella, Magnus se dio cuenta de esto, abrio los ojos, y frunció el ceño en un parpadeo con enojo.

"¡Deténgalo!, ¡Si no está encendida no hace eso, que no la encienda!".-Exclamo ordenándole a sus secuaces.

Los más valientes y tenaces de ellos se armaron de valor, fruncieron el ceño con decisión y corrieron hacia el pastor para detenerlo, él se dio cuenta y abrio los ojos un poco asustado, tomo la cajita de cerrillos, está nervioso y los nervios casi lo traicionan cuando la cajita se le resbalo de las patas y quiso caerse pero logro atraparla antes de que cayera al suelo, rápidamente saco un cerrillo de la cajita, muy irónicamente todos se cayeron y ese fue el único que pudo atrapar, miro hacia los secuaces de Magnus y vio cómo se acercaban rápidamente hacia ellos, se asustó y empezó a frotar rápidamente y con fuerza la punta del cerrillo con fosforo contra la superficie áspera que tienen las cajas de cerrillos, y logro encenderlo. Uno de los secuaces de Magnus, un zorro fennec o zorro del desierto como también se les conoce que es el que está más cerca del pastor, se puso en postura de ataque gruñéndole y medio segundo después dio un gran salto para aterrizar sobre su cara y atacarlo, el pastor se dio cuenta, rápidamente encendió la mecha y luego alzo la botella con amenaza con un grito.

El fennec al darse cuenta de esto; su valentía y determinación se disolvieron en el aire, puso cara de miedo aplano sus largas orejas y como pudo, trato de frenar el vuelo de su trayectoria, el resto de los animales al darse cuenta de esto; se asustaron y retrajeron sus cuerpos, el fennec cayo delante del pastor de panzazo, quejándose del dolor levanto la cabeza, la sacudió para ignorar el dolor, volteo hacia arriba y vio al pastor viéndolo con el ceño fruncido; enojado. El fennec se volvió a asustar aplanando sus orejas y retrayendo su cuerpecito, rápidamente se puso de pie y retrocedió un metro para alejarse de él.

"Ok, ahora escúchenme; esto es lo que va a pasar, nos dejaran pasar, nadie intentara detenerlos y si alguien lo intenta; dejare caer esta cosa y no me importa si todos morimos quemados por eso".-Dijo el pastor con enojo.

"Si claro como no".-Dijo Magnus abriéndose paso por sus secuaces con una sonrisa sobre su cara y ahora se puso hasta delante de todos.-"Chucha tus calzoncotes".-Dijo y frunció el ceño con enojo.-"¿Qué te hace creer que escucharemos lo que dices?".-Pregunto.

El pastor alemán frunció un poco más el ceño y se le quedo viendo enojado.

"¿Quieres probarme eh?".-Dijo y soltó la bomba.

Todos los secuaces de Magnus suspiraron sorprendidos y el abrio los ojos; asustado, pero antes de que la bomba tocara el piso el pastor alemán la atrapo con la otra pata y la levanto a la altura a la que la dejo caer.

"Pues pruébame".-Dijo con enojo y seriedad.

A Magnus se le paso el susto que le dio el que hiciera eso y lo vio con enojo y seriedad mostrando algunos colmillos como queriendo gruñirle, se quedaron viendo por unos segundos sin siquiera parpadear y Magnus fue quien rompió el hielo al hablar nuevamente.

"Déjenlos pasar".-Le ordenó a sus secuaces sin quitarle la mirada de encima a su hermano.

Todos ellos se sorprendieron de esa orden e intercambiaron miradas, Magnus volteo a verlos y vio la duda en sus caras.

"¿Qué hacen ahí parados como estatuas?, ya escucharon; ¡quítense del camino!".-Dijo con enojo y al final con un fuerte grito.

Todos sus secuaces se asustaron y de inmediato lo obedecieron, se pegaron a las paredes dejando un pequeño y estrecho pasillo para que el can y la vulpina pudieran pasar, Magnus volteo a ver a su hermano, frunció el ceño con enojo y con un gesto con la cabeza le dijo que se fueran por ahí. Su hermano se le quedo viendo con seriedad, miro el pasillo que les hicieron y el y Wendy empezaron a irse hacia allá; despacio, para estar pendiente de cualquier cosa que los secuaces de Magnus puedan hacer.

"Muchas gracias por salvarme".-Le dijo Wendy con una sonrisa y puso su pata sobre el hombro del heroico pastor alemán que lo salvo.

"Todavía no me agradezcas".-Le murmuro con seriedad y enojo el pastor alemán, haciendo que ella se asustara un poco y quitara su pata de su hombro.-"Escuchen, si percibo a algún movimiento en falso; suelto esta cosa y todos cerca de nosotros mueren ¿entendido?".-Dijo en voz alta para que los secuaces de Magnus lo escucharan.

Pasaron al lado de Magnus cuando estaban a punto de entrar al pasillo que los secuaces de este hicieron, Wendy lo miro todo el tiempo con miedo; escondida detrás del pastor alemán y este está caminando con 3 patas, manteniendo con la que sujeta la molotov en el aire por si alguno de ellos quiere hacerse el graciosito.

"No creas que esto te salva de mi hermano".-Dijo Magnus, haciendo que el mencionado y Wendy se detuvieran y voltearan a verlo.-"Solo estas retrasando lo inevitable, siempre supe desde que nos vimos hace años; que el destino nos puso para luchar uno contra el otro hasta la muerte, así que solo ganaste unas cuantas horas o días de vida; si yo fuera todo aprovecharía ese tiempo antes de desaparecer para siempre de este mundo".-Dijo, termino mostrándole los dientes y gruñéndole.

Su hermano solo frunció el ceño con enojo, no va a darle el gusto de responderle y el y Wendy se adentraron por el estrecho pasillo que hicieron los secuaces de su hermano menor. Mientras caminaban por este, los secuaces los veían con odio y con enojo, el hermano de Magnus se empeñaba en mantener la bomba alzada en su pata y vigilándolos para que no hicieran alguna estupidez, un demonio de Tasmania que está detrás de Wendy, cerca de una sus patas traseras le gruño furiosamente y le dio un pequeño arañazo en su patita, haciendo que Wendy gritara por el dolor y levantara esa pata.

"¡Oye, aléjate!".-Le grito el hermano de Magnus, el animal no obedeció, él se enojó, levanto la bomba sobre su cabeza y la soltó.

Todos volvieron a suspirar sorprendidos, un miedo apabullante le llego de golpe al demonio de Tasmania, puso cara de miedo aplanando sus orejas y escondió su cara debajo de sus patas delanteras esperando el fin pero antes de que la bomba le cayera encima; el hermano de Magnus la volvió a alcanzar a atrapar.

"¡Atrás dije!".-Grito con fuerza, asustando a los secuaces de Magnus quienes retrocedieron del miedo.

El y Wendy cruzaron sin más dificultades ese peligroso pasillo y se fueron dirigiendo hacia la entrada del callejón, también lentamente y con un ojos sobre los secuaces de Magnus pero hay un problema; la mecha de la bomba molotov de su hermano está empezando a consumirse por el fuego, ahora solo queda la mitad de esta lo que significa que ese escudo que los está protegiendo no va durar mucho más, Magnus paso por el pasillo donde ellos pasaron y una vez del otro lado, sus secuaces cerraron ese pasillo volviendo a reagruparse detrás de él, con todos los ojos encima de la vulpina y el can.

"El trapo de tu cosa esa se está acabando, y algo me dice que sin eso no podremos hacer la gran cosa para protegernos".-Dijo Wendy.

"Ya sé, ya se; ¿crees que no lo sé?".-Le dijo el hermano de Magnus en voz baja para que su hermano menor y sus secuaces no lo escucharan.

"¿Y entonces que vamos a hacer?".-Pregunto la zorro un poco preocupada.

"Estoy pensando, estoy pensando ¿sí?".-Dijo el pastor alemán y regreso su mirada a su hermano menor y sus secuaces.

Ambos están cerca de la entrada del callejón, Magnus se sentó esperando pacientemente a la que la mecha de la bomba de su hermano fuera consumida a la cual solo le queda un cuarto para ser consumida por completo.

"Si tienes un plan, más te vale que lo realices pronto".-Dijo Wendy con preocupación.

Él no le respondió, solo se quedó pensando, a la mecha de su bomba solo le queda un octavo para desaparecer, de repente; se lo ocurrió una idea que hizo que abriera los ojos e irguiera sus orejas.

"Listo, ya tengo algo. Corre".-Le dijo.

"¿Qué?".-Pregunto Wendy confundida.

Su mecha está a punto de ser consumida, Magnus y sus secuaces se dieron cuenta y se prepararon para correr tras de ellos.

"Que corras. Corre; ¡Corre!".-Exclamo el hermano de Magnus.

Wendy se sorprendió pero le hizo caso y de inmediato se echó a correr, saliendo del callejón y doblando por la esquina de la entrada de este.

"¡Atrápenlos!".-Ordeno Magnus con un grito y el sus secuaces se echaron a correr detrás de ellos.

Su hermano volteo a verlos, los vio corriendo hacia ellos, el frunció el ceño y arrojo la bomba molotov hacia ellos en horizontal. La bomba cayó cerca de ellos, la explosión fue lo suficientemente grande para cubrir todo lo ancho del pasillo de ese callejón creando un pequeño muro de fuego para Magnus y sus secuaces que les impide el paso, todos ellos frenaron bruscamente al estar cerca de ese pequeño muro de fuego y se quedaron parados detrás de este con impotencia y sin poder perseguir a sus presas.

"¡No!".-Exclamo Magnus con enojo mirando el pequeño muro de fuego que le llega hasta la nariz, miro hacia la entrada del callejón y vio a su hermano parado junto a esta mirándolo a él, un gran ira recorrió el cuerpo de Magnus, tan grande que hizo que su cuerpo temblara y le gruñera ferozmente a su hermano mostrándole los dientes con la boca ligeramente abierta.

Su hermano solo le dedico una mirada de enojo y seriedad, se le quedo viendo un par de segundos y salió corriendo de ahí detrás de Wendy.

"¡No!, ¡Maldita sea, me lleva la p***he c*****da!".-Exclamo Magnus haciendo una rabieta y dando un par de saltitos de frustración y enojo sin moverse de su lugar, miro al fennec que quiso atacar a su hermano cuando este quiso tomar la molotov que está al lado suyo y lo miro con furia.-"Tu!, todo esto es tu culpa".-Le dijo con enojo.

El fennec volteo a verlo y al verlo molesto y enojado; se asustó, aplanando sus largas orejas y encogiéndose un poco.

"Ay no. No, no señor por fa…".-Dijo el fennec rogándole pero no termino la frase ya que Magnus lo tomo del cuello con sus mandíbulas clavándole los colmillos.

El fennec grito con fuerza debido al dolor, Magnus puso fuerza en ambas mandíbulas, las abrio y cerro rápidamente mordiéndolo con fuerza y ocasionando que escuchara el tronar de unos huesos, todos los secuaces de Magnus se sorprendieron y quedaron perplejos, el fennec de inmediato dejo de pelear, dejo sus 4 patas lindadas en el aire sin fuerza y con sangre escurriendo de su cuello, está muerto; Magnus lo asesino sin ningún remordimiento. El arrojo su cadáver, este cayo quien sabe dónde y él se dirigió al resto de sus secuaces con el ceño fruncido con ira.

"Todos ustedes tienen la culpa, si fueran más rápidos y acataran de inmediato mis órdenes mi hermano y esa delicia no se hubieran escapado".-Dijo con enojo.

"Pero señor, él tenía un arma muy peligrosa".-Objeto uno de sus secuaces, un coyote.

Magnus lo miro, puso su pata sobre su cabeza, con algo fuerza lo puso de pecho contra el piso y presionando un lado de su cabeza contra el suelo con presión debido a la fuerza que está usando.

"Sé perfectamente que él tenía esa maldita bomba, pero esa no es maldita excusa".-Dijo con su cara muy cerca de la de él, intimidándolo, con furia en su mirada, le quito la pata de encima y él pudo levantarse, con miedo debido a esa intimidación.-"Todos ustedes son unos perfectísimos estúpidos!. Ahora escuchen, no descansaremos hasta que encontremos a esos 2 y los aniquilemos".-Dijo hablándoles a todos.

Ellos solo intercambiaron miradas y asintieron asustados, el 99% de ellos no siguen a Magnus por lealtad o por gusto, sino por miedo; ya que saben de lo que él es capaz.

Mientras tanto, a 4 cuadras de ahí, Wendy y el pastor alemán se detuvieron en la esquina de una calle para recuperar oxigeno tras tanto correr mientras lo hacían miraron atrás pero ver si los seguían, al comprobar que por suerte no es así; el pastor alemán se dirigió a la vulpina que acaba de salvar.

"Listo…ahora…ya puedes…agradecerme".-Dijo mientras recuperaba el aire.

"Gra…cias".-Dijo Wendy con una sonrisa, recupero un poco más de aire mientras jadeaba y volvió a hablar.-"Me salvaste la vida allá atrás".-Dijo.

"No fue nada".-Dijo el pastor alemán y se sentó.-"No podía permitir que mi hermano abusara de ti, si ya de por si esa clase de animales me dan asco; ahora que él lo haga ya es aberrante".-Dijo.

"Tienes razón, no entiendo cómo es que hay animales así".-Dijo ella.

"Y humanos, los animales no somos los únicos; los animales que han tenido mínimo un dueño; aprenden todo de él o ella, como los niños de sus padres".-Dijo él.

"Nuevamente tienes razón, y oye ¿Cómo te llamas?"-Pregunto Wendy.

"¿Eh?, oh cierto".-Dijo y se dio un facepalm riéndose de sí mismo on diversión y negando con la cabeza.-"Perdona; lo olvide, me llamo Mario".-Dijo él.

"Mario. Buen nombre; te queda".-Dijo la vulpina con una sonrisa.-"Yo me llamo Wendy".-Dijo y le ofreció la pata para que la estrechara.

Él lo hizo, con una cara neutral y después de unos segundos terminaron de estrecharse las patas.

"Bueno Wendy, fue un gusto haberte salvado y conocido pero ya tengo que irme".-Dijo el, se puso de pie, se dio media vuelta y empezó a irse.

"O-Oye espera".-Dijo Wendy y se apresuró a alcanzarlo.-"¿A dónde vas?".-Pregunto caminando al lado de él.

"A donde me lleve el viento. Regla número 1 de las calles: Cada quien se cuida por su cuenta. Y además, debo seguir; como escuchaste no puedo permitir que mi hermano siga asesinando a inocentes pero con ese ejército que tiene, yo solo no podre ganarle".-Dijo Mario.

"¿Y qué tienes pensado hacer para vencerlo?".-Pregunto Wendy con intriga.

"No lo sé".-Dijo Mario negando con la cabeza con desilusión.-"Algo se me ocurrirá. Siempre lo hago".-Dijo.-"Bueno; como dije ya tengo que irme, cuídate Wendy".-Dijo y empezó a irse.

"Oye".-Dijo Wendy, Mario se detuvo y volteo a verla mirando sobre su hombro.-"¿Te volveré a ver?".-Pregunto.

"No estoy seguro de porqué, pero mi instinto me dice que sí y yo confió mucho en el".-Dijo, regreso su mirada al frente y empezó a irse.

"…Adiós".-Fue lo único que Wendy dijo mientras veía como se iba.

"Adiós".-Dijo Mario en voz alta para que lo oyera y se fue.

Wendy se le quedo viendo hasta que desapareció en la distancia, miro por donde vino y decidió regresar a casa de Cesar, por temor a que Magnus y sus secuaces siguieran en ese callejón donde el trato de violarla.

En la casa de los Hamerstorn, a la mañana de ese día.

Jameson está viéndose en el espejo de su baño acomodándose el cuello de su camisa al estilo leñador de color azul con líneas de color azul ultramar que forman los cuadros de la prenda, levanto sus manos brazos y tomo las mangas largas de su camisa para abotonar los gemelos de esta y que se viera más elegante para la visita que él y Harold tendrán en el orfanato donde adoptaron a Tina para ver si pueden adoptar nuevamente, pero no es tan fácil como parece; se le está dificultando el abotonarse los gemelos, en ese momento; Harold paso por la puerta abierta del baño abotonándose la camisa blanca de cuello y manga corta que lleva puesta, miro dentro del baño terminando de abotonarse, se detuvo, vio a su esposo con problemas para abotonarse los gemelos y quejándose por eso, sonrió al ver esto y se le acercó para ayudarlo.

"Permíteme Cielo".-Dijo Harold, tomo el borde de su manga larga y abotono sus gemelos.

Mientras hacía lo mismo con el otro, Jameson lo miro y sonrió cálida y amorosamente.

Cuando Harold termino de abotonarle ese otro gemelo, levanto la mirada y se encontró a su esposo viéndolo con amor y cariño.

"¿Qué?, ¿Por qué me miras así?".-Dijo con un tono de voz feliz.

Jameson lo miro por un par de segundos más y respondió.

"¿Alguna vez te he dicho lo tierno y lindo que te ves?".-Dijo y tomo su cara con sus manos.

"Como unas, mil veces".-Dijo, haciendo que ambos soltaran una carcajada por esa simpática broma.-"No me habías dicho eso desde que éramos niños amor".-Dijo.

Jameson desvió la mirada rodando los ojos y dejo escapar un suspiro de felicidad.

"Cuando éramos niños. Que buenos tiempos vivimos en esa época ¿no?".-Dijo.

"Si, pero no todos fueron tan buenos".-Respondió Harold poniéndose triste y miro al piso, Jameson sabe perfectamente porque se entristeció.

"Se en lo que estás pensando".-Dijo, tomo su cara e hizo que lo mirara a los ojos.-"Escucha, eso ya es pasado; lo que importa ahora es el presente, el hoy, recuerda que nuestras familias ahora ya aprueban lo nuestro".-Dijo.

"Si claro, después de 20 años".-Dijo Harold con cierto rencor y enojo.

Jameson se dio cuenta, le dio un suave beso en los labios que su esposo acepto y luego lo rompieron.

"Hall, como dije eso ya es pasado, no debes pensar tanto en eso; la psicóloga de nuestro autor le dijo que a veces pensar demasiado en el pasado puede provocarte depresión y esta es la muestra de ello, lo que importa es vivir a todo el presente, no una vida larga y perfecta, sino una vida grande y feliz".-Dijo.

"…Tienes razón, pero no puedo evitar sentirme enojado porque no solo no aprobaban, sino que discriminaban lo nuestro cuando éramos jóvenes".-Dijo Harold.

"A mí también me enoja pero trato ya de no pensar en eso y enfocarme en vivir de ahora en adelante en felicidad contigo".-Dijo Jameson.

Harold lo miro a los ojos y le sonrió.

"Gracias Jamie"-Dijo y lo abrazo, su esposo correspondió el afecto y se quedaron así por unos segundos.-"Oye".-Dijo rompiendo el abrazo pero permaneciendo en los brazos de Jameson.-"Hablando de cuando éramos niños, ¿recuerdas la primera vez que nos conocimos y cuando nos confesamos nuestro amor?".-Pregunto.

"Como olvidarlo".-Dijo Jameson con una sonrisa sobre su cara.

"Si, lo recuerdo como si hubiera sido hace 20 años".-Dijo Harold con la mirada perdida en la nada pensando en eso.

"Harold".-Dijo su esposo con una mirada seria llamando su atención.-"Si fue hace 20 años".-Dijo con amargura.

"Oh cierto; tienes razón".-Dijo Harold con pena y dejo escapar una risita nerviosa.

Flashback. 20 años antes, 1994, New Jersey, Nueva York.

Sonó el timbre, llamada para los alumnos para que entraran a clases en una escuela primaria de New Jersey, fue un timbre de antepenúltima llamada, ya que los alumnos aún tienen 6 minutos para entrar a clases, de los pasillos del instituto con casilleros y con varios niños y niñas alumnos caminando por estos; un Harold de 10 años corría a toda prisa, con un par de libros y cuadernos en sus manos hacia su salón de clases, a pesar que aún faltan 6 minutos para la siguiente clase, él es de esos alumnos que son muy responsables y llegan al salón antes que el maestro o maestra (Para que se den una idea clara de cómo era Harold a los 10 años, él se veía igualito al actor Buddy Handleson, el que interpreta a Wander en Wander y Vinnie). Harold zigzagueaba por los pasillos para evitar a los niños y niñas de su camino para llegar lo más rápido posible al salón, esta vestido con una camisa blanca estereotipo de alumnos aplicados, unos shorts de color caqui, unos calcetines blancos y unos zapatos de agujetas color negro. Doblo un par de esquinas de la institución y al hacer esto en la última de estas, choco contra alguien, ese alguien es un niño vestido con una camisa negra y unos pantalones cortos color negro, el volteo y se encontró a Harold, para su mala suerte; ese niño con el que choco es un brabucón de la escuela.

"Vaya, vaya, vaya, miren que tenemos aquí".-Dijo el niño dándose media vuelta con malicia y empezó a caminar hacia Harold asustándolo.-"Hola tarado".-Dijo (Él se ve igualito a Aang en Avatar la leyenda de Aang cuando tiene pelo, su voz es la de Iban Bastidas conocido por su doblaje de Grey Mitchell en Jurassic World y de Chuck en Maze Runner; Correr o morir).

"Ho-Hola Terrence".-Dijo Harold con miedo y retrocediendo un poco (Su voz es la Handleson cuando hace a Wendell).

"¿A dónde crees que vas, eh?".-Pregunto el con las manos en su cintura y viéndolo de manera maliciosa.

"Pues al sa…".-Harold no termino la frase ya que Terrence llego con él y de un manotazo le tiro los libros y cuadernos que tiene en su mano.

"Upps, lo siento".-Dijo Terrence fingiendo culpa con el comportamiento depredador de un abusón.

Harold miro sus cosas en el piso y luego a Terrence, con miedo en su rostro.

"¿Qué esperas?, rejúntalos".-Dijo Terrence haciendo un gesto a las cosas de el tiradas en el piso.

Harold miro sus libros y cuadernos y luego a Terrence.

"¿Qué pasa, no quieres tus libros?".-Dijo Terrence.

Harold lo miro por un par de segundos, cerró la boca la cual todo el tiempo tuvo levemente abierta, respiro hondo, suspiro, se puso de rodillas y empezó a recoger sus cosas.

Terrence no le quito la mirada de encima; viéndolo con malas intenciones y mientras caminaba de lado a lado detrás de él, Harold recogió sus 2 libros, recogió uno de sus cuadernos e iba a ponerlo encima de sus libros pero de repente Terrence le dio un fuerte estate-quieto, haciendo que Harold gritara del dolor, soltara sus libros y se pusiera una mano en la nuca por el dolor.

"Recógelos".-Dijo Terrence viéndolo con odio.

Harold lo obedeció pero esta vez lo hizo lo más rápido posible para tratar de escapar de él, pero nuevamente la historia se repitió; Terrence le dio un fuerte estate-quieto que lo hizo gritar del dolor.

"Recógelos!".-Le exigió al pobre niño rubio.

"Terrence por favor".-Le rogo Harold con la voz quebrada a punto de llorar.-"Déjame en paz".

"¿Y si no quiero?".-Dijo él.

"Terrence por favor".-Dijo poniéndose de pie.

Terrence lo tomo de la camisa, lo estampo con fuerza contra la pared como él es más alto y fuerte, aprovecho para levantarlo del piso manteniéndolo pegado a la pared y acerco su cara llena de enojo a la de el de manera amenazante, haciendo que el pequeño rubio se encogiera del miedo.

"No recuerdo haberte dicho que podías levantarte".-Dijo Terrence con furia.-"Sabes que, mejor te golpeo".-Dijo levantando su mano en un puno cerrado e hizo para atrás su brazo.

Harold solo cerró los ojos con fuerza esperando el golpe, pero antes de Terrence pudiera disparar su puno hacia adelante para golpearlo alguien le puso una mano encima, esto llamo su atención y desde luego volteo a ver y cuando lo hizo; fue recibido por el puno cerrado de una persona en su cara. Él se tambaleo hacia atrás por la fuerza del golpe, grito debido al dolor y se cubrió la cara con las manos por lo mismo.

Harold se deslizo por el casillero y termino sentado en el piso, el volteo a ver quién fue el que golpeo a Terrence y vio a un niño de 14 años, de cabello color negro, corto, lacio y aplanado, de cabeza ovalada, ojos color verde, vestido con una camisa azul marino de manga corta sin cuello y unos pantalones negros, es Jameson a esa edad, y está viendo a Terrence con el ceño fruncido enojado; apretando los puños con fuerza.

"Oye, déjalo en paz; ¿porque no mejor te metes con alguien de tu tamaño flacucho, eh?".-Dijo Jameson caminando hacia el enojado y le dio un empujón en el pecho (Su voz es la de Aang, en Avatar la leyenda de Aang).

Terrence se sorprendió de lo que lo empujara al igual que Harold, ya que todos los alumnos de la escuela saben lo agresivo y violento que es él y por eso deciden no meterse en problemas con él, en un parpadeo el frunció el ceño con enojo y cerro los puños.

"!Tu no te metas!".-Grito él y trato de darle un puñetazo en la cara.

Jameson evadió el golpe fácilmente y lo repelió con su mano, aprovechando que le quito la defensa, le dio otro puñetazo en la cara con su otra mano, cuando Terrence se sacudió y se quejó por el golpe, Jameson aprovecho, lo tomo del brazo, le dio un fuerte jalón y le dio un rodillazo en el diafragma que le saco el aire, Terrence se quejó y cayó al piso de rodillas con una mano en el estómago por el sofocamiento, Jameson se le quedo viendo enojado, aprovecho que está en esa posición, tomo uno de los libros de Harold del piso que es grueso y le pego con este en la espalda con fuerza, tirándolo por completo al piso. Harold veía cayado y con asombro el cómo ese niño sometía a Terrence, Jameson dejo el libro, tomo a Terrence por la espalda de su camisa, lo obligo a ponerse de pie y acerco su cara a la de él, viéndolo con enojo; Terrence está sintiendo miedo por primera vez ante otro niño.

"Ahora piérdete de mí vista o te perjudicare un poco, ¡Ándale!".-Dijo, lo empujo haciendo que diera media vuelta y aprovecho para darle un puntapié en el trasero para correrlo de ahí.

A Terrence le dolió la patada, se llevó las manos a su trasero, miro sobre su hombro y vio a Jameson.

"!Órale!".-Exclamo Jameson dando un fuerte pisotón en el piso con rabia.

Terrence abrio los ojos asustado.

"!Ah!, ¡Director, director!".-Grito del miedo mientras corría y doblo la esquina.

"Pesado este".-Dijo con enojo, miro a Harold, desvaneció su enojo, camino hacia él y puso una pierna en tierra delante de el.-"¿Estas bien?".-Pregunto.

Pero Harold no le contesto, solo se le quedo viendo apantallado mientras parpadeaba, parecía que ni respiraba.

"¿Te encuentras bien?".-Pregunto Jameson nuevamente, vio que Harold seguía sin reaccionar.-"Oye".-Dijo y le paso la mano por la cara.

Esto finalmente hizo reaccionar a Harold, quien salió de su trance, sacudió su cabeza y miro a Jameson.

"Eh perdón ¿Qué?".-Pregunto.

"Que si te encuentras bien".-Dijo Jameson.

"Ah, sí; si, gracias".-Dijo Harold, se acomodó poniendo una rodilla en tierra y empezó a recoger sus cosas.

"Te ayudo".-Dijo Jameson y empezó a ayudarlo.

Cuando terminaron se pusieron de pie y Jameson le dio sus cosas a Harold, este miro sus cosas, luego a él, sonrió y las tomo.

"Gracias".-Dijo.-"Y también gracias por haberme salvado de Terrence".-Dijo.

"Nah no fue nada".-Dijo Jameson y metió sus manos en sus bolsillos.-"Yo odio a los abusivos más que a nada en el mundo, así que no podía quedarme de brazos cruzados mientras veía como ese mequetrefe te apaleaba de esa forma".-Dijo.

"Sabes te admiro, ningún niño enfrenta a Terrence porque le tienen miedo pero tú lo hiciste".-Dijo Harold.

"Ni fue la gran cosa. Ese mequetrefe se cree duro y fuerte pero por dentro es tan blando como la masa con la que hacen pan".-Dijo Jameson.

"¿Dónde aprendiste a defenderte así oye?, me refiero a la manera con la que golpeaste a Terrence".-Dijo Harold.

"Crecí con 5 hermanos mayores, tenía que aprender a pelear o someterme ante ellos".-Dijo Jameson.

"Ya veo. Oh; soy Harold por cierto, mis amigos me dicen Hall para abreviar".-Dijo ofreciéndole la mano con una sonrisa.

Jameson miro su mano, luego a él y la estrecho.

"Jameson. Puedes decirme James".-Dijo y dejo de estrechar la mano con el.-"Bueno Harold, me gustaría seguir hablando contigo pero seguramente en cualquier momento un maestro o maestra vendrán a castigarme por haber golpeado a Terrence".-Dijo.

Justo en ese momento, una maestra camino por el pasillo hacia ellos, se detuvo a un metro de los niños y cruzó los brazos mientras lo veía con enojo.

"Jameson Hamerstorn".-Dijo ella a manera de reganar.

"Ya sé; ya se, a la oficina del director ahora".-Dijo girando su cuerpo hacia ella con cara de aburrimiento.

"Justo eso iba a decir, que bueno que tú lo dijiste".-Dijo la maestra primero feliz y luego con enojo, fue hacia él, lo tomo del brazo y empezó a llevárselo por el pasillo.

Harold solo vio como se lo llevaban.

Al día siguiente, durante el recreo; Harold busco a Jameson en el recreo, lo encontró, comieron juntos, hablaron y en poco tiempo se hicieron buenos amigos, con el paso de las semanas su relación escalo al escaño de mejores amigos, hacían muchas cosas juntos, cuando les dejaban tarea por pareja ellos siempre se elegían como compañeros, hacían la tarea en la casa del uno o del otro, se invitan uno al otro a comer o cenar con la familia del otro, cuando se hacía muy noche los dejaban dormir en la casa del otro, tenían pijamadas de vez en cuando los fines de semana y se divertían con toda clase de juegos. Al cabo de 7 meses de ser amigos, Harold empezó a sentir por Jameson algo más que una simple amistad, aunque solo era un niño él estaba consciente de ello ya que por más que lo intentaba no podía sacarlo de su cabeza, sus ojos, su cabello, su rostro, su voz al reír y al hablar, él sabía que es algo más que amistad porque meses atrás jamás le había pasado algo como esto, no importa cuánto se esforzaba no podía sacarlo de su mente, no le dijo a sus padres por miedo a que lo reganaran o castigaran así que siguió un consejo que siempre le daba su mama: "Harold, si sientes algo con mucha fuerza y tienes el ansia de sacarlo; hazlo, eso te hará sentir mejor, te hará una mejor persona en el futuro y podría ayudarte de una manera que jamás hayas imaginado". Así que un día, finalmente se decidió a hacerlo.

1 año después de la pelea.

El timbre de salida finalmente sonó, Harold está parado en un pasillo de la escuela, con una sonrisa sobre su cara pero en sus ojos está claro y presente el nerviosismo y tiene en sus manos una carta en la cual expresa todo lo que de verdad siente por Jameson, los estudiantes empezaron a salir de sus salones, a caminar por los pasillos y dirigirse hacia la salida para ir a casa tras un largo día de escuela, la mayoría van platicando con sus amigos y amigas, ellos rodeaban a Harold cuando pasaban enfrente de el para su alivio, él no tenía ninguna intención de moverse de ese lugar; no quería que Jameson lograra eludirlo, esta decido a que lea esa carta para que sepa lo que siente por él. Pasaron 3 minutos, los alumnos siguieron llegando hasta que los últimos pasaron a Harold y se dirigieron hacia la entrada principal de la escuela, Harold abrio un poco los ojos y se dio media vuelta, viendo como los últimos alumnos se iban, miro la carta en sus manos, se entristeció mirando al piso y acaricio el sobre de la carta con las yemas de sus pulgares, no sabe como pero lo más probable es que Jameson le pasara de largo sin que él se diera cuenta; tal parece que su confesión tendrá que esperar, suspiro con tristeza y se dio media vuelta, al hacerlo; choco contra alguien y vio que ese alguien es Jameson, haciendo que se alegrara de golpe y sonriera.

"Oh hola Harold".-Dijo Jameson saludándolo.

"Hola Jameson, me alegra que pude encontrarte".-Dijo el rubio con felicidad.

"¿Enserio?, ¿porque?".-Pregunto Jameson.

Harold no pudo evitar ponerse tenso, apenado y con los nervios comiéndoselo vivo por esa pregunta, tal es su estado que hasta se sonrojo y miro al piso con pena.

"Es que…Quiero…Decirte algo, algo muy…importante".-Dijo viéndolo con una sonrisa nerviosa y moviendo su pie con la punta de este pegada al suelo, su desesperación y emoción son tan fuertes que ya está empezando a temblar pero apenas se nota.

"¿Qué cosa?".-Pregunto Jameson oficialmente intrigado.

Harold miro la carta en sus manos, froto el canto de esta con las palmas de sus manos mirando a un lado con pena, reunió el poco valor suficiente para verlo a los ojos y le tendió la carta, Jameson se extrañó por esto pero la tomo y luego lo miro con confusión.

"Ábrela y léela, por favor".-Dijo Harold con pena y con las manos detrás de su espalda.

Jameson no entendía porque tanto misterio y extrañez pero le hizo caso a su amigo, abrio el sobre, saco la carta, la desdoblo y empezó a leerla, al ver esto; Harold trago saliva con fuerza debido al asesino suspenso en el aire por lo que Jameson va a leer y abrio los ojos sin poder evitar el sentir como el miedo y la inquietud lo abrazaban con fuerza.

Jameson empezó a leer la carta, al principio parecía no ser la gran cosa, pero Harold vio que entrecerró un poco los ojos y forzó la vista; queriendo decir que la epístola logro captar su atención, por cada párrafo que leía; su expresión de sorpresa y perplejidad que aumentaba de forma gradual no tenía precio alguno, la espera torturaba y devoraba mentalmente a Harold pero no le quedaba de otra más que esperar a que acabara de leer para esperar su respuesta. Cuando Jameson acabo de leer la carta estaba sin habla, apantallado y perplejo, alejo la hoja de papel de su cara, revelando su boca ligeramente abierta y miro a Harold, quien se sonrojo con locura, quedando más rojo que un tomate y volvió a tragar saliva con fuerza.

Jameson miro a ambos lados y detrás de el para ver si había alguien cerca, tras hacerlo, miro a Harold y lo tomo gentilmente del brazo.

"Vamos a un lugar más privado".-Dijo y se lo llevo de ahí.

Ambos entraron al cuarto del baño, Harold se quedó en medio de este mirando a Jameson sintiendo mil y una cosas en ese mismo momento, miedo, angustia, duda, intranquilidad, inquietud, incertidumbre, pena, vergüenza y su corazón esta acelerado debido al suspenso, el cual es tan tenso y fuerte que casi parece que puede ser sujetado con las manos. Jameson cerró la puerta del baño con seguro para que nadie los interrumpiera y miro a Harold con perplejidad, ambos se quedaron callados por varios segundos solo mirándose a distancia, los cuales fueron los peores en la vida de Harold, de repente Jameson camino hacia él; haciendo que el corazón del pequeño rubio se acelerara más, Jameson se detuvo a un par de metros de él y finalmente rompió el hielo al hablar.

"Harold…Tu…Lo que dice esta carta es cierto".-Dijo Jameson levantado la hoja de papel y moviéndola un poco para bajarla nuevamente junto con su brazo.-"Tu…Yo…¿Te gusto?".-Pregunto el niño de 15 años.

Harold esta tan frenético por lo que está sintiendo en ese momento que parece una bomba de tiempo lista para explotar, está temblando violentamente haciendo que sus piernas parecieran gelatina, no respondió y solo desvió la mirada con pena y miedo.

"Harold, por favor dime; quiero escucharlo de ti, no de una carta".-Dijo Jameson.

Harold esta tan nervioso que se siente como si se fuera a desmayar pero tuvo la suficiente fuerza para mantenerse de pie, se quedó con la mirada desviada por unos segundos hasta que finalmente tuvo el valor para verlo a los ojos, trago saliva muy nerviosamente, esta tan inquieto que no sabe si va a poder hilar aunque sea una palabra pero lo va intentar, lo que Jameson pueda sentir por él, depende de eso.

"S-S-S-S-S-S-Si".-Dijo con mucha dificultad y con un nudo en la garganta.-"S-S-Si es c-c-c-cierto, t-t-t-tú me gu-gu-gu-gustas Jameson, me gu-gu-gu-gustas mucho".-Dijo finalmente confesándosele.

Jameson abrio los ojos sorprendido, abrio ligeramente la boca y dejo lindando sus brazos ya que la fuerza de sus músculos en esas extremidades lo abandonaron y solo se le quedo viendo.

"Me gu-gu-gustas, y no como a-a-amigo; sino como a-a-a veces las niñas quieren a los niños o los niños a las niñas. Lo sé porque mama me conto una vez el cómo conoció a papa y-y-y estoy seguro que lo que ella me dijo que sintió cuando lo conoció e-e-es lo mismo que yo siento por ti ahora. Me gustas Jameson, y mucho; d-d-desde hace 6 meses ya no me sentía como yo mismo, cada vez que estaba cerca de ti; incluso ahora y más fuerte que nunca, m-me sentía muy feliz, lo más feliz que he estado en toda mi vida, no puedo sacarte de mi cabeza por más que lo intente, no puedo pensar y no puedo dormir, siento como si un montón de mariposas volaran dentro de mi estómago y me siento más seguro que nunca a tu lado. Te quiero James, te quiero".-Dijo el rubio dejando salir finalmente sus sentimientos por él, logrando calmarse por fin, pero esa paz duraría poco porque aún queda la respuesta que Jameson le dará.

Jameson estaba que no lo creía, sentía como si su mente hubiera abandonado su cuerpo y se hubiera trasladado a otro planeta, esta tan perplejo que su mirada se perdió viendo el esternón de Harold solo respirando por la boca como única señal de vida, perdió la fuerza en sus dedos, la carta se resbalo de su mano y cayó al piso. Harold se le quedo viendo con pendiente, quiere saber cómo va reaccionar tras habérsele declarado, pasaron 2 minutos enteros y Jameson no parecía dar señales de que va a reaccionar, tras presenciar esto; todo los sentimientos que inundaban a Harold lo abandonaron en ese momento e inmediatamente fueron intercambiados por una profunda y depresiva tristeza, pensó que echó a perder todo al decirle que le gusta.

"Ya veo…Creo lo arruine todo"-Dijo Harold su voz se rompió en ese momento, las lágrimas se hicieron presentes en sus ojos, rodeo a Jameson y camino hacia la puerta con depresión y mirando al piso.

Jameson al fin dio señales de respuesta al mover los ojos.

Harold llego a la puerta, se detuvo delante de esta, respiro con fuerza por la nariz para contener los mocos, las lágrimas ya empezaron a brotar de sus ojos y a deslizarse por sus mejillas, volteo a ver a Jameson quien está dándole la espalda.

"No te preocupes, ya no te volveré a molestar".-Dijo con la voz rota, dejo escapar un sollozo y quito el seguro de la puerta.

El ruido de esto finalmente hizo que Jameson reaccionara de golpe, miro sobre hombro, vio a Harold dispuesto a salir del baño con el corazón hecho pedazos y al ver esto, el corazón de Jameson dio un vuelco y la angustia lo invadió, e hizo lo único que le llego a la mente.

"Harold espera!".-Exclamo y corrió directo hacia él pisando la carta.

Harold volteo a verlo con su corazón hecho añicos y lo siguiente que paso jamás lo vería venir, Jameson llego con él, lo puso contra la puerta de espaldas, lo tomo por los muslos de las piernas para poder levantarlo ya que él es más alto y le planto un gran beso en los labios cerrando los ojos para disfrutarlo, Harold abrio los ojos sorprendido por esta acción, miro sus labios conectados con los de él y luego lo miro a los ojos, pero como los tiene cerrados solo pudo ver sus parpados. Jameson siguió besándolo por varios segundos hasta finalmente romper el beso, alejo sus labios de los de él, abrio los ojos y lo miro a los de él.

"Pe…Pero…Y, ¿eso porque?".-Pregunto Harold atónito y perplejo por lo que Jameson acaba de hacer.

Jameson lo miro con amor y cariño con los ojos entrecerrados.

"¿No es obvio Romeo?, Tu también me gustas Harold, y mucho".-Dijo.

"E…¿Enserio?".-Pregunto Harold sorprendido.

"Si".-Fue lo único que respondió Jameson con una sonrisa.

La alegría de re pronto invadió al pequeño niño rubio; tanto, que sonrió con la boca abierta, tomo la cara de Jameson con sus manos y lo beso cerrando los ojos, Jameson lo miro con amor y cariño, cerró los ojos y le regreso el beso, el beso rápidamente se convirtió en uno de boca abierta, Jameson; al ser mayor que Harold sentía la necesidad de introducir su lengua en su boca y acariciar sus muslos con sus manos pero él sabe y está consciente que Harold es más joven y esto podría incomodarlo y o desagradarle así que contuvo sus impulsos y siguieron besándose por un minuto entero hasta que rompieron el beso, se vieron un al otro con amor y Harold puso su cabeza en su pecho debajo de su mentón con una sonrisa sobre su cara y los ojos cerrados.

"No sabes lo feliz que estoy en este momento Jameson, te quiero, mucho".-Dijo Harold.

"Yo también".-Dijo Jameson con una sonrisa sobre su cara, de repente se puso a pensar en algo y la sonrisa se borró de su cara, está pensando que si alguien llegara a enterarse; se volverían el hazme reír de la escuela, del distrito o inclusive toda la ciudad y los molestarían por ello, ya que las relaciones homosexuales son mal vistas por la sociedad mundial, no quiere arruinar la ilusión de Harold en este momento tan tierno pero él es joven y sabe que tiene que dejárselo claro desde un principio, respiro hondo y soltó un suspiro.-"Harold".-Dijo.

El niño rubio abrio los ojos, quito su cabeza de su pecho, lo miro a los ojos e hizo un sonido de contestación.

"Escucha, creo…creo que sería mejor que no le dijéramos de esto a nadie; ni siquiera a nuestros padres".-Dijo con tristeza sobre su rostro.

La felicidad de Harold se esfumo y lo miro sorprendido, levemente boquiabierto.

"¿Qué?, ¿Por qué?".-Pregunto.

"Escucha, Harold, tu eres más joven que yo y por eso no lo entiendes pero, a la gente del mundo no le gusta nada lo que tú y yo estamos haciendo en este momento".-Dijo Jameson.

"¿Qué?, ¿Y eso porque?".-Pregunto el rubio.

"Bueno, ellos creen que lo que tú y yo estamos haciendo es, inmoral y anti-natural y no lo ven con aprobación. Harold mira, si enserio me quieres tienes que prometerme que mantendremos esto en secreto, no puedes decírselo a nadie; ni siquiera a tus padres y cada vez que nos besemos o algo así, lo hagamos en privado no en público, créeme; es por nuestro bien confía en mí. Promételo Harold, por favor".-Dijo Jameson.

Harold desvió la mirada hacia la derecha y luego la bajo muy pensativo, estuvo así unos segundos para luego mirar a su nuevo novio a los ojos.

"Bien. Ok, lo prometo".-Dijo Harold.

Jameson sonrió por eso y lo miro con amor y cariño.

"Gracias Cielo".-Dijo.

Harold se sonrojo de inmediato por el apodo cursi que su novio acaba de usar, no está acostumbrado a esa clase de cosas.

"¡James!".-Exclamo apenado y avergonzado.

"Eres tan lindo cuando te avergüenzas Cielo".-Dijo Jameson, haciendo que Harold se sonrojara mas.-"Ay ven aquí".-Dijo lo volvió a besar, Harold correspondió el afecto de inmediato y se quedaron ahí besándose como si no hubiera mañana.

De regreso al presente.

Harold y Jameson están en la misma posición de su recuerdo, Jameson está sujetando a Harold por sus muslos, a pesar que con el paso de los anos Harold creció lo suficiente para al fin alcanzar a Jameson él lo está sujetando de esa manera, debido a que la calidez, ternura y pasión de su recuerdo los excito un poco, igualmente lo tiene contra la puerta de espaldas, besándolo; esta vez con toda la pasión del mundo y acariciando sus muslos con sus manos, ahora que son adultos, casados y con un mundo más tolerante de la homosexualidad, no temen expresar abierta y libremente su ferviente amor, siguieron besándose por unos segundos hasta que finalmente rompieron el beso, alejaron sus caras y se miraron uno al otro con amor y cariño.

"Jejeje, y quien diría lo que pasaría después".-Dijo Harold mientras acariciaba la mejilla de Jameson con su mano.-"A pesar de todo los obstáculos que tuvimos; llevamos casi 20 años juntos, llevamos 5 años casados y ahora nuestros padres ya aceptan nuestra relación".-Dijo.

"Sí. Estos han sido los 20 años más felices de mi vida".-Dijo Jameson con felicidad, pero luego se entristeció y bajo la mirada.-"Bueno en su mayoría".-Dijo, refiriéndose a la oposición y los esfuerzos de separarlo de el por parte de sus padres cuando eran jóvenes y por la muerte de Tina.

Harold puso su otra mano en su mejilla y Jameson lo miro a los ojos.

"Tranquilo, el pasado es pasado; lo que importa ahora es el presente".-Dijo el rubio.

Jameson sonrió.

"Gracias Cielo".-Dijo.

"De nada amor".-Dijo el con una sonrisa.

Se quedaron viéndose con cariño por unos segundos, cuando Harold decidió que ya quería bajarse miro a ambos lados viendo al piso y miro a su esposo a los ojos.

"Jameson, ¿podrías llevarme a la planta baja por favor?".-Dijo, refiriéndose a que lo bajara mientras señalaba el piso.

Jameson se dio cuenta que aún lo tiene elevado del piso, escucho su petición y lo bajo al suelo.

"Eh, perdón".-Dijo sonrojado.

"Tu tranquilo".-Dijo Harold.-"Ahora vámonos, no queremos llegar tarde a nuestra cita en el orfanatorio para tener a nuestro nuevo hijo o hija ¿verdad?".-Dijo.

"No. Pero…".-Dijo Jameson desviando la mirada.

"¿Qué pasa?".-Pregunto Harold preocupado.

"¿Crees que nos vuelvan a dejar adoptar?, toda Nueva York ya debe saber de lo que le paso a Tina".-Dijo Jameson.

Harold le dedico una sonrisa tranquilizadora.

"Tranquilo, claro que podremos volver a adoptar".-Dijo, de repente la escena cambia.

"Ustedes no pueden adoptar de nuevo".-Dijo Heather sentada en una silla detrás de su escritorio, la dueña y directora del orfanatorio donde Jameson y Harold adoptaron a Tina, es una mujer madura de 45 años, ojos color café, color de piel moreno oscuro, de físico subido de peso, cabello negro bien recogido con una cebollita en forma de cola de Pomerane y cabeza redonda y rechoncha (Para que se den una idea muy clara de ella, es igual a la actriz Yvette Nicole Brown, quien interpreta a Helen en Drake y Josh, su voz también es la de ella cuando hace a Helen). Viendo a Harold y Jameson seriamente y con un poco de enojo, esta vestida con una blusa de color blanco elegante con rayas atigradas negras como las de un tigre blanco, lleva unos brazaletes de oro en las muñecas y unos pantalones de color negro.

Harold y Jameson abrieron los ojos sorprendidos por esto.

"¿Qué?, ¿Pero porque?".-Pregunto Harold inclinándose un poco hacia adelante.

"Por esto señor Hamerstorn".-Dijo Heather sin dejar de verlo seriamente, tomo un control remoto, giro su hacia la izquierda; pudo hacerlo ya que su silla tiene ruedas, hacia una pantalla de plana mediana que está en su oficina y la encendió.

Harold y Jameson voltearon y vieron una repetición en las noticias de cuando Jameson ataco y golpeo a los reporteros tras el asesinato de Tina, cuando este término ellos voltearon a ver a Heather quien se giró hacia ellos viéndolos seriamente, Jameson se sintió avergonzado de sí mismo con lo que acaba de ver y miro al piso con sus manos juntas en señal de respeto.

"Eso que acabamos de ver, demuestra que su esposo ya no está capacitado para ser padre, no podemos permitir que una persona con un temperamento tan violento como el que mostro el señor Jameson en televisión pueda adoptar un niño, sepa Dios que sería capaz de hacerle".-Dijo Heather.

"Señora Tubman, usted nos conoce; sabe que yo no sería capaz de una cosa así".-Dijo Jameson llevándose una mano al pecho donde está el corazón.-"Permítame que le explique…".-Ella no lo dejo terminar.

"Señor Hamerstorn".-Dijo Heather levantando la mano en señal de alto para que se detuviera.-"No tiene nada que explicarme".-Dijo y se puso triste.-"Entiendo que la muerte de Tina debió ser muy dura para ustedes, pero esa no es justificación para andar lanzando golpes a diestra y siniestra a todo aquel que se cruce en tu camino".-Dijo nuevamente con seriedad.

"Lo sé, estoy consciente de ello y créame que estoy muy apenado por haberme comportado de esa manera".-Dijo Jameson.

"Lo siento Sr. Hamerstorn pero eso no es suficiente para que vuelvan a adoptar, tengo entendido que también no fueron muy buenos padres para Tina en sus últimas semanas de vida".-Dijo Heather.

Jameson y Harold se sorprendieron, intercambiaron una mirada y volvieron a verla.

"¿Cómo lo sabe?".-Pregunto Harold.

"Como Tina vivía en este orfanato antes de estar en su jurisdicción y al ver la reacción de James en televisión, inicie una investigación; y descubrí por medio de testimonios y declaraciones de sus vecinos que Tina estaba muy inconforme, molesta y enojada con ustedes por la falta de atención que le ponían y eso también demuestra que no están listos para volver a adoptar. Los niños merecen atención, buenos cuidados y cariño, por lo que he visto actualmente ustedes no cumplen con 2 de esos 3 requisitos y no están capacitados para ser padres".-Dijo Heather.

Harold y Jameson abrieron los ojos un poco boquiabiertos, estaban que no lo creían.

"Escuchen, lo siento de verdad, pero no se puede, simplemente no se puede. No pueden volver a adoptar".-Dijo Heather.

"Por favor Señora Tubman, denos otra oportunidad".-Dijon Harold y Jameson asintió con la cabeza estando de acuerdo con él.

Heather suspiro con tristeza por la nariz con sus manos juntas y miro su escritorio con la misma tristeza.

"Miren, me encantaría dárselas pero no depende de solo de mí, veo que enserio amaron y estimaron a Tina; pero la actitud de Jameson demuestra que tiene que volver a aprender cómo ser un buen padre. Les recomiendo que tomen clases de paternidad para comprobar por medio de un estudio y observación profesional que pueden volver a hacerse cargo de un niño".-Dijo, abrio su recopilador que tiene sobre su escritorio, tomo una pluma, escribió algo sobre la primera hoja en la que abrio, arranco ese pedazo, se los tendió y ellos lo tomaron.-"Esa es la dirección y el teléfono de una clase de paternidad a la que asistí para ver sus resultados, es una clase muy efectiva y es impartida por uno de los mejores socio-psicoterapeutas que conozco, si aceptan; estoy seguro que estará más que feliz de atenderlos".-Dijo Heather.

Jameson y Harold se entristecieron, sabían que ya no podían hacer más; así que solo se pusieron de pie, se despidieron de Heather estrechándole la mano y se fueron. En el camino de regreso Harold no se dio cuenta pues solo miraba el suelo con desanimo pero Jameson pensó mucho en el camino y recordó algo que una trabajadora social dijo en un película llamada De la calle a Harvard que cuenta la historia de Lizzie Murray, actualmente una gran escritora y psicóloga que tuve que valérselas sola desde pequeña en las calles debido a los malos cuidados de su padre, y a la esquizofrenia, drogadicción y paranoia de su madre, la actriz que interpreto a la trabajadora dijo que en los orfanatos, a los niños los golpean, los asaltan, les roban todo lo que tienen y no son cuidados por ningún adulto para corregir sus comportamientos y Lizzie vivió eso en carne propia una temporada cuando era niña, entonces Jameson está pensando que si la gente está consciente de eso ¿Por qué no hacen nada para solucionarlo?, pues los niños son el futuro y aunque Lizzie supo cómo afrontar toda adversidad y no haber sido afectada por eso, hay miles de niños en el mundo que no lo ven o no saben cómo hacerlo y por eso al crecer; sus mentes terminan dañadas, ya que todo lo que ellos ven, escuchan y hacen es lo que los forma como seres humanos en sus formas de ser. Al pensar sobre todo esto, la mente de Jameson se ilumino, se le ocurrió algo, una nueva meta u objetivo que lograr en esta vida. Abrir o construir un orfanato donde habrá empleados adultos y los niños serán educados como si ellos fueran sus hijos.

Más tarde ese día.

El anochecer ya había caído sobre toda Nueva York, es una noche fría y tormentosa, la lluvia está cayendo desde los cielos a la par de los rayos y truenos que caen sobre la iluminada gran ciudad estadounidense, las personas y sus mascotas están resguardados de la tormenta en sus casas o departamentos, sintiéndose todos felices y seguros. Bueno, no todos, cierto perro terrier marrón con blanco esta acostado de pecho, con la tristeza muy presente en él, en el sofá de su departamento, habían pasado horas desde que a Max lo habían separado de Gidget de una manera tan poco…Civilizada, por parte de su dueña, le cara aun le duele por la patada que Rose le dio; pero no es nada comparado al fuerte dolor emocional que está sintiendo en este momento, Gidget; la cual siempre fue la canina de sus sueños pero no se dio cuenta debido a su ignorancia, fue alejada de el sin quiera poder haberle dicho adiós, eso no lo hará lo que lo despedazaba, lo que lo hacía es el hecho de que ambos son vecinos desde 2 edificios diferentes, viven cerca uno del otro pero ahora, ya ni siquiera pueden verse en persona, después de lo ocurrido esta tarde, Rose encerró a Gidget en su departamento, no la dejo salir por nada en el mundo y aunque solo llevan varios días juntos, Max se sentía vacío y hueco sin ella; ahora se daba cuenta del poder que tiene el amor sobre los seres vivos.

Un rayo retumbo en los cielos haciendo que el levantara una oreja y luego la otra para luego mirar a la ventana, por la cual chocan y se deslizan las gotas de la lluvia, Max se puso de pie, se paró sobre sus patas traseras y aun con tristeza miro por la ventana, viendo las gotas de agua de la lluvia caer por el cielo como si fueran balas. Desvió su mirada y miro a una ventana del departamento de Gidget, el no veía a nadie; solo la luz amarilla del interior que iluminaba el cuarto, el bajo la mirada, echo un vistazo a la ventana y se sorprendió un poco levantando sus orejas al ver, a Gidget aparecer por esta, seguramente estando sobre el sofá, al igual que él; con una gran tristeza sobre ella y vio que se sentó mientras miraba al piso, Max se puso feliz al verla, a pesar de no poder tocarla o acariciarla, sonrió con la boca abierta y empezó a menear la cola mientras ponía sus patas delanteras sobre el cristal de la ventana.

Gidget volteo a darle un vistazo a la ventana por la que siempre acostumbra ver a Max y se sorprendió al verlo ahí, se puso feliz y empezó a menear su cola, miro alrededor para ver si Rose estaba cerca, luego de comprobarlo se acercó a la ventana viendo a Max, sonrió con sus cejas caídas en un expresión de tristeza y puso una de sus patas delanteras sobre el vidrio de la ventana, Max hizo lo mismo que ella; alineando su pata lo mejor posible con la posición de la ella, ambos buscando aludir a que las plantillas de sus patas se están tocando como si fueran manos y se miraron uno al otro con felicidad.

Pero esa felicidad rápidamente se hizo pedazos cuando Rose apareció detrás de Gidget, miro hacia donde su pomerana está viendo y vio a Max, ella frunció el ceño, cerro los puños con ira y lo fulmino con la mirada. A pesar que no está nada cerca de él, Max no pudo evitar asustarse y bajar sus orejas al mismo tiempo que dejaba de menear su cola, acto seguido; Rose tomo a Gidget y la levanto del sofá, arruinando su feliz momento, la agarro con uno de sus brazos y cerro las cortinas con su mano libre mientras veía al terrier con enojo.

Max volvió a entristecerse mirando al piso y con el ánimo por los suelos se bajó del sofá. A Katie y Duke les dolía el verlo tan triste e intentaron de todo para animarlo, lo incitaban a que jugara con ellos, a que se dieran un abrazo grupal en familia o cualquier otra cosa para levantarle el ánimo pero era inútil, Max no tenía el ánimo, el optimismo y las ganas de hacer algo como eso ahora, lo único que quiere por ahora es estar solo en su tristeza, Katie y Duke se dieran cuenta tras varios intentos que el necesitaba un tiempo a solas, así que se fueron y mañana tratarían de animarlo nuevamente. Todos se fueron a dormir, era la primera vez que se sentían tan distanciados pero entienden porque Max esta así de triste y no van a forzarlo a que se alegre, eso depende de él.

Mientras ellos dormían en la comodidad de su departamento, en una calle de Nueva York, Magnus y sus secuaces se acercaron a una entrada de alcantarilla, esas con barrotes que hay en las calles para que no se inunden.

"Muy bien, ¿están seguros que es aquí?".-Pregunto Magnus volteando a ver a sus secuaces.

Una viuda negra que esta parada sobre un coyote le respondió.

"Sí señor. Yo seguí sus instrucciones como me ordeno, seguí a ese conejo cuando llevo a esa zorro con los suyos y entraron por aquí".-Dijo la viuda negra señalando con una de sus patas la alcantarilla delante de ellos, es la misma alcantarilla por la que entraron Max y Duke cuando Snowball los conoció.-"Yo misma entre para ver el interior y puedo asegurarle que ahí están todos los desechados que siguen a ese conejo".

"¿Nadie te vio?".-Le pregunto Magnus.

"Nadie".-Dijo ella.

"¿Estas segura?".-Pregunto el can de especie mixta.

"Sí señor, use mi color negro a mi favor y me oculte en las sombras; puedo garantizarle que nadie me vio".-Dijo la arácnido muy segura de sí misma.

"Bien".-Dijo Magnus miro la alcantarilla y sonrió malévolamente mostrando sus blancos colmillos que brillaron fuertemente en contraste con la oscuridad de la noche. Se acercó a la alcantarilla dando 2 pasos y en ese momento; un trueno retumbo en los cielos iluminando momentáneamente el lugar en el que él y sus secuaces se hayan.-"Le dije a ese conejo el día que me mate a su esposa y a su hija que se arrepentiría por haberse revelado a mí, y hoy ese día se hará realidad, esos apestosos traidores pagaran precios muy altos por haberse aliado con esa despreciable bola de pelos".-Dijo mirando la alcantarilla.

"¿Es enserio?, ¿enserio tenías porque armar ese momento dramático cliché típico de todo villano?".-Pregunto uno de sus secuaces que es una mangosta.

Todos se quedaron callados y voltearon a verlo sorprendidos, con los ojos muy abiertos, Magnus lentamente volteo a verlo, cuando lo hizo el cielo fue iluminado por otra trueno y al ver la mirada fría, enojada, seria y asesina de Magnus, la mangosta fue invadido por el miedo.

"¿Qué dijiste?".-Pregunto y camino hacia él nada feliz.

La mangosta aplano las orejas asustado, contrajo su cuerpecito y empezó a retroceder sabiendo que su vida ahora peligra.

"No señor, lo que yo…".-No termino la frase ya que Magnus se le abalanzo encima poniéndolo contra el piso de espaldas mientras le gruñía con la boca abierta, mostrándole sus colmillos y babeándole encima, y con un rápido movimiento le corto la garganta con sus garras, la mangosta empezó a ahogarse con su propia sangre mientras se retorcía, Magnus lo dejo morir de esa manera; lenta y dolorosa y se dirigió al resto.

"Bien ahora, ¿algún otro comentario?".-Pregunto en voz alta molesto, y enojado.

Todos sus secuaces se asustaron y retrocedieron un poco negando con la cabeza diciendo varias veces "No", con miedo en sus voces.

"Bien, ahora vayamos a la carga; esos miserables desaparecerán esta noche o me dejo de llamar Magnus".-Dijo, se acercó a la alcantarilla, la abrio y él y sus secuaces se adentraron en ella.

Mientras en el inframundo, la gran mayoría de los desechados se encontraban regados por todo el lugar ocupándose de sus propios asuntos, conversando, riendo, solo caminando, descansando, durmiendo, tomando comida del montón de restos que tienen para alimentarse, tomando agua de la lluvia que entraba por un pequeño tragaluz que hicieron y esa clase de cosas. Pero ellos ni idea tenían de lo que les deparaba, Magnus y varios de sus secuaces se acercaron a los barrotes de la entrada principal que en realidad son las serpientes que vigilan la entrada, mientras; por el resto de las entradas, el resto de los secuaces de Magnus empezaron a aparecer y se resguardaron y escondieron en las tinieblas mirando a todos los desechados, esperando la orden de Magnus para atacar. El can llego hasta las serpientes, estas se ondularon y levantaron su cabeza para verlo.

"Con…".-Iba a decir la primera serpiente, pero abrio los ojos sorprendida y asustada al igual que el resto de sus compañeros al ver a quien tenían enfrente.

"Ma-Ma-Magnus".-Dijo una de ellas, un macho, tartamudeando del miedo.

"El mismo".-Dijo el con una sonrisa con dientes.-"Dulces sueños amigos reptiles".-Dijo, planto bien las patas delanteras, giro sobre su eje derecho y de un zarpazo con sus patas traseras les corto las gargantas.

Las serpientes giraron sus ojos detrás de su cabeza, rápidamente empezaron a perder fuerzas y cayeron muertas sobre el enorme tubo de cañería que tienen debajo. Magnus paso por encima de ellos, importándole un bledo si pisaba sus cadáveres, se paró sobre el tubo de cañería aun sin ser detectado por el resto de los desechados, miro alrededor viendo a todos los desechados y acto seguido, hizo su cabeza hacia abajo y hacia atrás tomando una gran cantidad de oxígeno, levanto la cabeza y dejo escapar un aullido que retumbo en el lugar.

Esto llamo la atención de todos quienes voltearon a ver, después de varios segundos Magnus dejo de aullar y miro a todos los desechados, al verle la cara todos lo reconocieron de inmediato y sus corazones se llenaron de miedo.

"¡Rodéenlos!".-Grito con fuerza.

Inmediatamente sus secuaces empezaron a aparecer de cada entrada y detenían a todos los que podían, algunos trataron de huir pero fueron alcanzados y detenidos por los secuaces, algunos intentaron pelear pero no eran rivales para ellos y fueron rápidamente sometidos, algunos forcejean y se resistían, ganándose golpes, rasguños o mordidas hasta que se detuvieran y en poco tiempo, todos estaban ya sometidos por las fuerzas de Magnus, quien camino tranquilamente sintiéndose rey o más aun; un dios; mientras caminaba hacia el centro del lugar, donde Snowball presento a Max y Duke a todos y donde están los amigos de este, siendo sometidos por sus secuaces. Magnus llego hasta ellos, ellos miraron sus pies, subieron sus miradas para verlo a los ojos y cuando lo hicieron, se aterraron como nunca lo han estado en sus vidas.

Magnus sonrió y dirigió a todos.

"Buenas noches, espero que se encuentren bien bajo el yugo del poder de mis fuerzas, por lo que se; seguramente todos ustedes me conocen, saben quién soy y lo que he hecho, así que les recomiendo de antemano que no se revelen a mi".-Dijo Magnus.

"¡Alto!".-Ladro un cachorro de labrador dorado que está viéndolo con enojo y gruñéndole.-"No haremos lo que tú dices, eres un malvado y no tenemos por qué hacer lo que nos digas".-Dijo el cachorro con mucha valentía, se puso en postura de ataque y empezó a gruñirle.

"¡Juanito no!".-Grito su madre angustiada por él y trato de zafarse del agarre de sus opresores pero era inútil, son más y tiene más fuerza que ella.

Magnus dejo de caminar, sonrió mirando al frente y volteo a ver al pequeño que lo desafiaba, sin el que lo supiera, detrás de él, hay un enorme agujero de un gran tubo de cañería.

"Charles".-Dijo.

De repente, sin que Juanito se diera cuenta; detrás de el por el enorme tubo de cañería apareció un gigantesco oso negro de pecho blanco, el miro al cachorro con furia como queriendo gruñirle, sin hacer ruido se paró sobre sus patas traseras, apunto una de sus patas delanteras a su cabeza y se dejó caer hacia adelante.

"¡Juanito!".-Exclamo su madre con horror y miedo al presenciar esto y trato de zafarse de sus opresores pero era inútil.

Juanito ni se inmuto al escuchar el grito pero si reacciono cuando una enorme sombra empezó a cubrirlo, giro su cabeza y con el rabillo del ojo; se percató de una gigantesca pata iba en dirección hacia él, esto lo hizo abrir el ojo y ligeramente la boca debido al miedo y eso fue lo último que hizo. La gigantesca pata de Charles cayó sobre su cabeza, aplastándolo; debido a su peso se la destrozo como si fuera un huevo, dejando tras de sí nada más que un charco de sangre debajo de la pata de Charles.

"¡NOOOO, JUANITO!".-Grito su madre con desesperación y completamente destrozada, la tristeza no tardo en apoderarse de ella, las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos y empezó a sollozar al ver la forma tan fría y cruel con la que asesinaron a su pequeño.

Varios de los desechados y desechadas gritaron del miedo al ver esto, el terror no tardo en invadir a los demás; incluso los amigos de Snowball, algunos empezaron a murmurar, otros a llorar en silencio por el miedo y cosas por el estilo. Magnus miro con una sonrisa sobre su cara la sangre y el cuerpo decapitado cubierto por la gigantesca pata de Charles del cachorro de labrador dorado y se dirigió a todos los desechados.

"Espero que eso les haya servido de ejemplo".-Dijo.

"¡INFELIZ!, ¡HIJO DE LA C******A!, ¡TE VOY A ASESINAR IDIOTA, TE VOY A ASESINAR!".-Grito la madre de Juanito con furia absoluta buscando liberarse de sus opresores, pero uno puso su pata sobre su cabeza y puso un lado de su cara contra el suelo con la ayuda de sus compañeros, dejándola completamente inmóvil.-"¡VOY A MATARTE!...!VOY-A-MATARTE!, ¡Ajay!".-Dijo tratando de liberarse pero incluso con todos sus esfuerzos le fue inútil quitárselos de encima.

Magnus se detuvo al lado de ella, la miro a los ojos, ella está viéndolo con una furia asesina pero el solo le sonrió de manera maliciosa y se dio media vuelta.

"Mátenla".-Dijo mientras caminaba sin voltear a ver.

Esto hizo que la madre de Juanito abriera los ojos con miedo y antes de que pudiera hacer algo más, todos los secuaces de Magnus que la están reteniendo; dirigieron sus mandíbulas a su cuello y en poco tiempo terminaron con su sufrimiento. Tras esto los desechados volvieron a asustarse, esta vez la mayoría de ellos temblando del miedo; no quieren terminar como Juanito y su mama, los amigos de Snowball intercambiaron miradas; asustados, Magnus se les acerco y ellos lo miraron a los ojos, el solo les sonrió con malicia y acerco un poco su cara a ellos.

"Vaya, vaya, vaya, miren a quienes tenemos aquí".-Dijo Magnus, el conoce a los amigos de Snowball porque poco después que él se salvó de morir en sus patas tuvo un pequeño percance con sus amigos.

"Si estás buscando a Snowball pierdes tu tiempo Magnus, él no está aquí".-Dijo Tatto viéndolo con seriedad.

"Lo sé".-Dijo Magnus y alejo su cara de ellos, sorprendiéndolos por lo que dijo.-"Me topé con el ayer, estuve a punto de matarlo; sé que ahora es una mascota".-Dijo, miro a Tatto, frunció el ceño de golpe y puso una de sus garras en su cuello, asustando al porcino por temor a morir.-"¡Y ustedes aun permiten que entre en este lugar como si fuera su hogar!".-Exclamo con enojo, rasgo un poco el cuello de Tatto dejándole una pequeña herida y alejo su pata de el.-"Me dan náuseas, todos ustedes, no merecen ser llamados desechados; ese título le merece a aquellos que me siguen a mi".-Dijo dirigiéndose a todos.

Todos se quedaron callados por temor a que Magnus matara al que dijera algo en su contra, él se volvió a dirigir a los amigos de Snowball.

"Ustedes no merecen vivir en este mundo, en mi mundo; mejor prepárense porque van a acompañar a ese pequeño y a su madre que se atrevieron a desafiarme. Esto les deparara a todos aquellos que traten de seguir con ese intento de legado que quiere crear ese estúpido conejo ¡Mátenlos a todos!".-Dijo Magnus.

Los amigos de Snowball abrieron los ojos asustados, varias hembras y varios machos con sus hijos gritaron del miedo, los secuaces de Magnus se les abalanzaron; son tantos que taparon la luz que entra por el tragaluz…se volvió una verdadera masacre.

En el departamento de Cesar.

Wendy ya había regresado a casa y Cesar la dejo pasar, él y sus perros se dieron cuenta que se veía algo agitada y le pidieron que hablara con ellos para que se tranquilizara, Wendy al principio se negó pero Cesar y sus perros fueron insistentes y al final cedió, se sentó en el sofá junto con todos; con Mangle acostándose al lado y cerca de ella para tenerla cerca para tristeza y desilusión de Nala; ya que veía ante sus ojos que las palabras que le dijo su hermana en la tarde eran verdad, Mangle se acercó a Wendy en solo unos minutos de lo que ella ha podido hacerlo estos últimos días y eso la deprimía ya que enserio la quiere pero ahora sus chances de poder formar algo con ella son muy escasas con su hermana en casa y haciéndole competencia. Wendy les conto todo lo que le paso, el cómo Magnus trato de violarla, el como Mario la salvo y el como este se fue así sin más, todos se sorprendieron por esto y le rindieron su apoyo, mientras les contaba su historia, Cesar no pudo evitar notar que varias veces mientras lo hacía Atlas y Pelis parecían como estar hipnotizados y se acercaban a Wendy en trance como si fueran zombis, el varias veces tuvo que sacarlos de ese trance y tenía una teoría de porque se están comportando así pero no está 100% seguro.

Luego de eso, todos regresaron a sus actividades antes de dormir excepto Wendy quien solo esta acostada en el sofá, eso la desanimaba; siente que no embona con ellos, como si fuera la pieza sobrante de un rompecabezas pero no hizo nada al respecto y solo se acostó en el sofá con la cabeza sobre sus patas delanteras las cuales cruzo.

Al poco tiempo Cesar llego y se sentó al lado de ella para jugar Fallout después de haber acabado con sus pendientes. Poco después de eso, ese olor que Wendy detecto en la tarde volvió a hacerse presente y miro a Cesar con miedo, teme que vaya a verla raro por ese olor, así que se sentó cubriendo tercamente su zona privada y moviendo mucho la cola para ahuyentar el aroma. Afortunadamente para ella; Cesar no se daba ni cuenta, está demasiado concentrado en su videojuego, a pesar de los esfuerzos de Wendy el olor se iba haciendo paulatinamente más intenso y tuvo que esforzarse más en ocultarlo hasta que…tuvo un accidente…húmedo?, Wendy miro extrañada hacia abajo y vio que el sofá quedo manchado de sangre, esto le preocupo muchísimo y aprovechando que Cesar no está poniendo atención; huyo despavorida de ahí hacia el cuarto.

Cesar no se dio cuenta de la mancha de sangre hasta que termino de jugar y para entonces ya fue tarde para hacer algo, la mancha ya se había secado arruinando su bonito sofá de color blanco, al principio se preguntó cómo es que su sofá se embarro de sangre hasta que recordó que Wendy estuvo acostada ahí mucho tiempo y lo fue la última en estar ahí, fue ahí cuando supo que su teoría era correcta, ella está en celo. Fue a buscarla, la encontró debajo de la cama escondida con vergüenza, Cesar trato de convencerla de hacerla salir; tuvo que ser insiste pero al final lo logro, tuvieron una linda conversación; Wendy le dijo que todo lo que le está pasando en ese momento la tiene muy incómoda y confundida, Cesar le explico que ella está en celo y que no tiene nada porque avergonzarse por ello, ya que es algo por lo que todos los seres vivos, incluso los seres humanos femeninos tienen que pasar, le dijo que no se preocupara por el sofá ya que fue algo que nunca se vería venir y que no tiene que tener miedo por esto ya que su cuerpo está cambiando y madurando pero si enserio le incomoda esto, él puede ayudarla a que ese periodo sea más agradable y tranquilo para ella.

Wendy le agradeció abrazándolo, luego de eso; Cesar le dio otra baño y le humecto una pomada especial que bloquea el aroma de sus feromonas y relaja sus partecitas para evitar que Atlas, Pelis y otros estén tras ella. Luego de eso, Wendy se acomodó en el sofá poniendo su cabeza sobre sus patas delanteras para dormir pero justo cuando estaba a punto de llegar de eso alguien toco la puerta del departamento de Cesar, haciendo que ella levantara la cabeza de golpe, irguiera sus orejas y mirara la puerta. Se bajó del sofá de un salto y fue hacia la puerta, volvió a oír que tocaron, miro la perilla, se paró sobre sus patas traseras para alcanzar la perilla y tuvo que usar los dientes para poder girarla y abrir la puerta, luego de eso volvió a ponerse en 4 patas, se asomó por el borde de la puerta y vio que quienes tocaron fueron Emily y Snowball quien está ayudando a su novio usándola como apoyo ya que Snowball aún está muy herido.

Wendy sonrió al verlo.

"Hola Snowball".-Dijo y abrio mas la puerta, de repente abrio los ojos sorprendida al ver las vendas en su cuerpo.-"Snowball…Santo Dios, ¿qué te paso?".-Pregunto preocupada mientras lo veía.

"Me…atacaron".-Dijo Snowball con cara de agotamiento debido a que por sus heridas se siente más débil de lo normal.

Wendy se sorprendió.

"¿Qué?, ¿Quién?".-Pregunto.

Snowball y Emily se miraron, el asintió con la cabeza y Emily miro a Wendy.

"¿Podemos pasar?".-Pregunto ella.

"Amm…Si, claro".-Dijo Wendy mirando al piso y les abrio paso.

Emily ayudo a Snowball a entrar y una vez dentro, Wendy cerró la puerta empujándola con sus patas traseras esto hizo que sin querer despertara a Will quien está durmiendo en un colchón inflable que está enfrente del sofá a un metro de distancia, este; adormilado volteo hacia la puerta y vio a la zorro y a los 2 conejos, se tallo los ojos para quitarse lo borroso de la vista y levanto la cabeza para verlos mientras se saboreaba la boca.

"Ok, ahora dime Snowball; ¿Quién te ataco?".-Pregunto Wendy aun preocupada.

"Su nombre es…Magnus, y creo que él fue el mato a tu madre".-Dijo el conejo.

Wendy se sorprendió enormemente por esto.

"¿Estás seguro?".-Pregunto.

"Muy seguro. Lo supe desde que vi las heridas en el cuerpo de tu madre…No te dije nada antes porque ya de por si estabas muy tensa y muy afligida con su perdida, siento no habértelo dicho antes Wendy".-Dijo Snowball con algo de tristeza.

"…Ah".-Dijo Wendy y miro al piso aplanando sus orejas para luego regresar su mirada a el.-"No te preocupes Snowball, entiendo que lo hiciste para protegerme; eso fue muy gentil de tu parte, gracias".-Dijo formando una pequeña sonrisa.

Snowball se sorprendió levantando sus orejas y moviendo su naricita, un par de segundos después dejo caer sus orejas y se sobo la nuca desviando la mirada con pena.

"Oh eh, de nada je".-Fue lo único que pudo decir Snowball.

Wendy asintió con la cabeza manteniendo su sonrisa.

"Aww, eres tan lindo, tierno y atractivo cuando te pones penoso mi amor".-Dijo Emily poniendo su pata en una de las mejillas de Snowball y obligándolo a voltear mientras lo veía con amor.

Snowball levanto sus orejas y también la miro con amor.

"Ah ¿enserio?".-Pregunto el entrando en su juego.

"Claro que sí".-Dijo con ella con una voz susurrante y electrizante mientras la acariciaba la mejilla que erizo un poco el pelaje de Snowball.

"Mmm, Cielo; dame un poco de azúcar".-Dijo mientras la abrazaba con sus patitas envueltas alrededor de su cuerpecito y acercando su cara a la de ella haciendo que sus narices se tocaran.

Emily sonrió, envolvió sus patitas alrededor de su cuello, entendió lo que quiso decir y le dio un beso en los labios que el rápidamente correspondió.

Al ver esto, la cara de Wendy lo decía al todo con su boca un poco abierta y la perplejidad en sus ojos; como recuerdan ella está un poco enamorada de Snowball y ver eso le dolió, el beso de ambos conejos pronto se volvió apasionado y empezaron a gemir mientras se frotaban con sus patitas las partes que están abrazando del otro. Estuvieron así varios segundos hasta que rompieron el beso y se miraron uno al otro con amor y cariño y sonrisas sobre sus caras mientras movían sus colitas.

Wendy vio todo y al sentirse incomoda por hacer un mal trio decidió romper el silencio.

"Amm, Snowball".-Dijo llamando la atención de ambos conejos.-"¿Quién es ella?".-Dijo mirando a Emily.

Snowball siguió su mirada y capto el mensaje.

"Oh cierto lo olvide. Wendy, ella es Emily; ella…es…es mi novia".-Dijo mientras miraba a Emily con amor y cariño, sus orejas caídas y suspirando mucho.

Esa respuesta golpeo el corazón de Wendy como si le hubieran arrojado una piedra, le dolió pero no demasiado ya que para su buena suerte no está completamente enamorada de él, aplano las orejas y desvió la mirada con tristeza.

"Tú eres una lindura cuando pones así mi Snowboli".-Dijo Emily tomando su cara con sus patitas mientras lo veía con cariño, junto su naricita con la de él y se dieron un beso esquimal, cuando terminaron, Emily se dirigió y acerco a Wendy después de dejar a Snowball sentado en el piso para que no hiciera esfuerzo.-"Hola, es un gusto conocerte".-Le dijo mientras le tendía una de sus patitas con una sonrisa.

Wendy se quedó perdida en sus pensamientos y su tristeza, Emily se dio cuenta de eso y borro la sonrisa de su cara.

"Oye, ¿estás bien?".-Le pregunto algo preocupada.

"¿Eh?".-Dijo Wendy volteando a verla, regreso en si abriendo los ojos y sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos de su mente.-"Oh, sí; si, estoy bien. El gusto es mío".-Dijo estrechando su patita y saludándola con una pequeña sonrisa forzada y falsa sobre su cara.

Cuando terminaron de estrechar sus patas, Emily regreso al lado de Snowball; y por temor; y queriendo evitar que puedan a volver a ponerse melosos enfrente de ella decidió entablar una conversación.

"Y…¿Cuánto tiempo llevan juntos?".-Pregunto.

"Desde ayer".-Respondió Emily con una sonrisa volteando a verla.

"¿Ayer?".-Pregunto sorprendida.

"Aja. Ella me llevo a la casa de Leonard; el poodle del edificio de acá lado mientras tenía una fiesta con los animales de su edificio y este, todos se dieron cuenta de nosotros y se preocuparon al verme tan lastimado. Yo les conté el cómo es que conozco a Magnus, ella se acercó a consolarme y me beso. Cosa que yo correspondí, luego de eso fuimos a la casa de mi dueña, ella la dejo quedarse con nosotros, me volvió a consolar, lo hicimos anoche y-".-No termino la frase ya que Emily apenada y muy avergonzada; le tapó la boca con sus patas mientras él no dejaba de hablar, pero no se le entendió nada y miro a Emily con molestia.

"¡Snowball!".-Exclamo Emily muy avergonzada, miro a Wendy, dejo caer sus orejas y dejo escapar una risita avergonzada con una sonrisa nerviosa con dientes sobre su cara.

"¡¿Qué ustedes qué?!".-Pregunto Wendy muy sorprendida, tanto que se puso de pie y si pudiera sonrojarse lo estaría, al igual que Emily.

"Jejeje; no lo hagas caso, ya ves lo loquito que esta".-Dijo Emily con nerviosismo forcejeando con Snowball quien quería quitar las patas de su boca pero ella no lo dejaba.

Snowball logro quitarse sus patas de su boca y volvió a hablar.

"No es cierto es verdad, lo hicimos anoche; y fue el mejor que he tenido en mi vida".-Dijo.

"¡Snowball!".-Exclamo Emily molesta y viéndolo con enojo, acto seguido; le dio un fuerte estate quieto en la cabeza.

"¡Auch!, ¡¿oye porque me pegas?!".-Pregunto el molesto y adolorido mientras la veía sobándose la nuca.

"Porque esas cosas no son para gritarlas a los 4 vientos Snowboli, las parejas necesitan su intimidad".-Respondió molesta y enojada.

"Pues solo me lo hubieras dicho, no tenías porque que golpearme".-Protesto él.

"Lo siento Cariño pero es para que entiendas".-Dijo ella, viéndolo con el ceño fruncido.

Snowball cruzo sus patas e hizo un puchero como si fuera un conejito, Emily se tapó la boca con una patita y dejo escapar una linda risita; a veces le gusta que sea tan infantil.

"Bueno, esa fue información más de la necesaria y hare como que no escuche nada, pero aún hay algo que no entiendo. Snowball. ¿Cómo es que conoces al asesino de mi mama?".-Dijo Wendy mirando al conejo blanco.

Snowball y Emily voltearon a verla, Snowball clavo la mirada al piso y dejo escapar un gran suspiro, Emily lo miro, se acercó a él y puso sus patas en sus hombros mientras veía a Wendy.

"Wendy, escucha, se ve que eres una buen zorro; pero esa fue una experiencia fea para Snowball y estoy seguro que no quiere volver a recordarla".-Dijo ella.

"No tranquila Amor, está bien; que la sepa".-Dijo Snowball poniendo una de sus patitas sobre una de las de ella que está en sus hombros.

"¿Estás seguro?".-Pregunto Emily preocupada viéndolo a los ojos con sus orejas suspendidas a medio camino de caerse.-"No quiero que vuelvas a ponerte como lo estabas cuando lo contaste en casa de Leonard, me duele mucho verte así".-Dijo, dejando caer sus orejas.

"Oye, estaré bien".-Dijo el con una pequeña sonrisa y viéndola con cariño.-"Como tu dijiste, el pasado es pasado y no debo dejar que eso envenene mi futuro y mi presente".-Dijo.

Emily miro al piso por unos segundos pensándolo y luego volvió a verlo a los ojos.

"De acuerdo, pero haznos saber si quieres parar ¿Ok?".-Dijo.

"Ok".-Dijo Snowball, le dio un beso en los labios, miro a Wendy y empezó a contarle todo.

Will estuvo observándolo todo, como Cesar; el conoce el lenguaje comunicativo de los animales pero no de los caninos; su especialidad son los roedores, a pesar que no le entendía nada a Wendy, si le entendía perfectamente a Emily y Snowball. El empezó a escuchar junto con Wendy la historia de Snowball, las caras y expresiones que puso cuando escuchaba cada detalle no tenían precio; la historia de Snowball era tan fuerte que lo conmovió y le llego al corazón, vio como Snowball, Wendy y Emily siguieron platicando por un tiempo, luego ellos se despidieron de Wendy, ella les abrio la puerta y se fueron de ahí, durante su charla Snowball también describió a Magnus con detalle y cuando lo escucho; Will estaba que no lo creía, y entonces lo supo; no podía esperar a mañana. Se levantó, entro al cuarto de Cesar y empezó a agitarlo para despertarlo.

"Cesar, Cesar despierta".-Dijo mientras lo hacía.

"Mmm, el baño está a la siguiente esquina a la derecha".-Dijo Cesar aun dormido y se acomodó de costado para evitar el ruido.

"Cesar levántate".-Dijo pero él no le hizo caso.-"Cesar, Cesar, Cesar, ¡Cesar!".-Dijo mientras lo agitaba.

Todo su alboroto finalmente despertó a Cesar, este abrio los ojos; malhumorado por haberte interrumpido su sueño y volteo.

"¡¿Qué?!".-Pregunto molesto, enojado y con voz adormilada. Vio que quien lo despertó fue Will.-"Will con un c****o".-Dijo frotándose los ojos, se levantó un poco de la cama usando sus brazos, tomo su despertador y se lo acerco para ver la hora.-"Es la 1 de la mañana, ¿Qué c***s quieres?".-Pregunto groseramente, no es para menos; su humor esta de perros por haber interrumpido su sueño.

"Lo siento Cesar, sé que es tarde y quieres dormir pero debo contarte algo de lo que acabo de enterarme".-Dijo Will mientras caminaba al otro lado de la cama donde está el.

"Sé lo que sea ¿no puede esperar a la mañana?".-Dijo mientras se volvía a acomodar para volver a dormir y cerraba los ojos.

"¡No!".-Dijo Will jalando el cobertor con el que se está cubriendo dejándolo sin abrigo.-"Esto nos concierne mucho a ambos".-Dijo.

"Will con una m****a, es de noche; ¡quiero dormir!".-Dijo Cesar sentándose en su cama y frotándose los ojos con enojo.

"Y yo que pensé que querías vengar a Toby, ahora me doy cuenta de que no".-Dijo Will viéndolo con enojo e iba a salir de la habitación.

Cesar se sorprendió al escuchar ese nombre y volteo a verlo.

"Oye espera, ¿a qué te refieres?".-Dijo poniéndose de pie.

Will se detuvo y volteo a verlo.

"El volvió Cesar".-Dijo.

"¿Quién?".-Pregunto Cesar confundido, no puede ser Toby porque el lleva muerto años.

"Magnus".-Dijo Will con una cara seria y enojada.-"El chucho dorado, el terror de Wall Street, la bestia de la noche…Su asesino".-Dijo.

Cesar abrio los ojos, estaba que no lo creía. Se despertó de golpe, olvido el sueño que tenía en ese entonces y sin importarle la hora que es y si los llegaba a despertar, llamo por teléfono a un grupo de viejos amigos suyos que lo ayudaran a ponerle fin a esto de una vez por todas.

Si están extrañados por todos los apodos que tiene Magnus, no se preocupen; en el siguiente o en capítulos posteriores les explicare porque tiene todos esos nombres.

Eso todo por esta vez. Dejen sus reviews, dudas y preguntas. Recomienden mi historia si les gusta y la están disfrutando, agradecería mucho que lo hicieran por sus redes sociales. Y nos vemos la próxima :)