¡Hola minna! Aquí les dejo el siguiente capítulo, ¡disfrutenlo!


—Pronto terminará mi turno.

—Bien, te esperaremos —anunció Hinata, a pesar de que estaba segura de que cuando volvieran a la casa, tanto Hiashi como Hanabi estarían ahí, y cruzar ambos obstáculos era imposible.

Después del incidente con el postre de frutas, Sasuke había decidido simplemente lavarse lo mejor que pudo el cabello, y retomar el trabajo. Cuando se secaba con una pequeña toalla, Naruto había dejado lo que hacía para ir a verle.

—¿Estás bien? —había preguntado, viendo cómo Sasuke se pasaba la toalla por la cabeza, secándose el cabello.

—¿Quién fue? —espetó, molesto. Había besado accidentalmente a Momo, y en su cabello aún había restos de crema y frutilla. Naruto, que sabía del carácter flemático de su amigo, decidió decirle exactamente lo que vio.

—Karin entró tomada de la mano de ese amigo extraño que tiene, y te vio muy cerca de la chica pelirrosa. Se enceló y lanzó lo primero que tuvo a mano —admitió, encogiéndose de hombros—. Oye, teme, sé que yo fui quien te la presento pero… te ves más interesado en esa chica que está junto a Hinata-chan que lo que te llegaste a interesar por Karin.

—¿Y tú que sabes? —preguntó, ahora más molesto que antes.

—Escucha, Sasuke: No tienes porqué corresponderle a una chica que no te gusta solo porque dice "te quiero". No es justo, para ninguno de los dos. Si quieres atarte a ella bien, pero ninguno de los dos será feliz. Tú ni siquiera vas en serio con ella.

—Ah, ¿entonces la defendí de mi familia en vano? ¿Eso no es muestra de qué tan en serio voy con ella? —cuestionó, enfrentándose a Naruto. Muchas veces la diferencia de opiniones los dividía.

—Sasuke, el que digas "te amo" y trates de demostrárselo de una manera u otra no es que realmente la ames. De lo contrario no estarían tan peleados en estos momentos por esa chica.

—¿Cómo…?

—Karin me llamó la primera noche que pasaste con los Hyuuga, preguntándome donde estabas. Como yo no lo sabía, ella empezó a gritarme que te vigilara, que seguramente estabas visitando un burdel o algo así. ¿Esa chica es de uno?

—¿Momo de un burdel? —se burló, la duda sin despegarse de su mirada. Recordó el volante de Shabutte Miyou, que por supuesto no le mencionaría a su amigo hasta no estar completamente seguro que eso tuviera algo que ver con Momo.

Suspiró, sin poder sacarse todo eso de la mente. Era verdad que no le apetecía recibir la ayuda de Karin, que no le gustaba su comida, ni su trato pseudo-posesivo… ¿Era solo por eso que se estaba arriesgando a cuidar de Momo, o de verdad la frágil pelirrosa estaba haciendo mella en él? Hizo un sonido de fastidio, provocando que las clientas volvieran a suspirar por él. Rodó los ojos, deseando que su turno terminara de una buena vez.

~lalalala enamórate Sasu-chii, ¡enamórateeeee! Lalalala~

—¿Sasuke?

—¿Sí?

—Creo que nos siguen —confesó Hinata, mirándole con preocupación. El taxi ya se estacionaba a un costado de la acera de la casa.

Ésta yacía a oscuras. Si había alguien dentro, no estaba de humor para recibir a nadie.

—Será un par de idiotas sin nada mejor qué hacer. Vamos, debemos llevar cuanto antes a Momo hasta la habitación —dijo Sasuke, pagándole en billetes al taxista—. Quédese con el cambio —habló secamente, saliendo a la fría noche, para luego ofrecerle una solícita mano a Momo para que bajara del taxi con su ayuda. Ignoró por completo a su prima, quien también bajo delicadamente del taxi, le dio las gracias al taxista y cerró la puerta para que el hombre se marchara.

Una camioneta se detuvo en la esquina, llamando la atención de Sasuke, aunque éste disimuló no haberla visto llegar. ¿Acaso no era la camioneta que siempre conducía Suigetsu? Qué par de idiotas tan predecibles…

Ambos primos entraron a la oscura casa, agradecidos de que no hubiese obstáculos de por medio para llevar a Momo hasta la habitación sin dificultad alguna.

Afuera, en la acera de en frente, Karin trataba de recuperar el aliento, sofocada. Suigetsu miraba con ojo crítico la casa frente a ellos.

—Eres un idiota. Perdiendo la camioneta y teniendo que ir tras un maldito taxi… —resolló Karin, con la garganta seca por el esfuerzo.

—No era mi intención perder una camioneta que ni siquiera era mía —dijo en tono irónico, devastado. Tendría que pagar demasiado por haber perdido la camioneta de Juugo—. Y serás más idiota tú. ¿Por qué no le preguntaste antes donde viven los Hyuuga?

—Oh, cállate de una vez. Vámonos, mañana volveremos —anunció la chica, caminando entonces hacia la esquina.

Curiosamente, la camioneta que ambos hubiesen reconocido al verla, ya no estaba.

~D: esperemos que no sean fantasmas uiuiuiu! Lalalala~

Cuando Sasuke le dijo a Hinata que ya podía marcharse a su habitación, Hinata le dio las buenas noches a ambos y regresó sobre sus pasos hasta su habitación. Hanabi yacía de frente a la puerta, sentada en la silla del escritorio; con los ojos enrojecidos, miró fijamente a Hinata en cuanto ésta entró. Hinata dio un respingo, pues no esperaba encontrarse con su hermana.

—¿Quién es la chica que está con Sasuke-aniki?

—¿Q-q-qué?

—Nee-chan: ayudaste a Sasuke-aniki a meter a una chica a su habitación. ¿Quién es? —cuestionó. Temblaba ligeramente, lo que la hacia balancearse adelante y atrás en un movimiento apenas imperceptible.

—E-es una, una…

—¿Una qué? —preguntó, incorporándose de golpe. Hinata se alarmó de inmediato—. Dime en estos momentos quién es o iré a echarla_

—¡Una mujerzuela! —admitió, mintiéndole estrepitosamente a su hermana. Jamás en su vida le había dicho la menor mentira, pero protegería a Momo, aún si tenía que mentir a su hermana.

—¿Una puta? ¿De dónde? —cuestionó. Al estar parada, el desequilibrio se hacía más notorio. ¿Acaso se sentía mal? Hinata decidió ignorar el vocabulario de su hermana. Tenía que decirle algo antes de que se exaltara. Tan extraña como estaba, lo mejor era tenerla tranquila.

—De-d-d-de… de Noche Mew Mew —soltó lo primero que le vino a la mente. Una vez Kiba había mencionado el lugar, decía que había toda clase de multimillonarios en busca de chicas, aunque Hinata no estaba segura de si Kiba malgastaba el dinero de la familia en esos antros de mala muerte.

—Pues dile a ese imbécil_

Hanabi dio una arcada en ese momento. Antes de que Hinata pudiese reaccionar para correr hasta su hermana y auxiliarla, ella se había precipitado hasta el baño de la habitación, cerrando con seguro. A través de la puerta, Hinata podía escuchar perfectamente cómo Hanabi devolvía el estómago.

—¿Hanabi? ¿Estás bien?

—¡Lárgate! —fue la contestación de la joven. Hinata se sintió herida. Si Hanabi no la quería cerca, muy poco podía hacer ella porque de todos modos dormían en la misma habitación.

Aun dolida, descubrió un montón de estampillas con diferentes dibujos impresos. ¿Hanabi coleccionaba esas cosas? Tomó dos sin pensarlo, segura de que Sasuke sabría decirle qué era aquello.

—¿Estás bien? —le preguntó Sasuke a Momo, ya que ésta había dado un respingo cuando escuchó el "¡Lárgate!" de Hanabi. Momo asintió, aún abrazada a Sasuke—. Oye, tenemos que dormir, y no he preparado el futón…

Por toda contestación, Momo se limitó a acomodar la cabeza en el pecho del muchacho. Sasuke procuró tratar de olvidarse de que tenía una chica recostada junto a él, o sería muy difícil pegar ojo y estaba realmente cansado por las tonterías que tenía que hacer para ganar dinero.

~sshhh, dejemos dormir a los habitantes de la casa Hyuuga… *coge el micrófono* ¡Lalalala!~

Al despuntar el alba, Hinata se levantó de inmediato para preparar desayuno y almuerzo para cinco. Encendió la radio a bajo volumen y sintonizó una estación al azar, disponiéndose a cocinar de inmediato.

Casi a las siete, Hanabi (desvaída), Sasuke (aún bostezando y por alguna extraña razón, sonrojado) y Hiashi (de mal humor) bajaron ya listos para marcharse, tomando el desayuno que Hinata había preparado para ellos.

La radio y la comida cocinándose eran la única tregua al molesto silencio que reinaba en torno a la mesa. Hiashi y Sasuke eran de pocas palabras, pero en cuanto a las hermanas, hasta hace un mes, solían platicar animadamente de todo, acallando la radio con sus cotilleos y risas. Ahora el silencio sepulcral era usual en la casa, a menos que Hiashi estuviese reprendiendo a su hija menor, entonces los gritos subían a tales decibelios que incluso los vecinos evitaban toparse con los Hyuuga, temiendo ser victimas de los gritos o el mal humor que se había instalado permanente en la casa.

Ciertamente, el único alivio que encontraban tanto Sasuke como Hinata, era el de cuidar a Momo, que con los días se facilitaba debido a que la chica podía moverse mejor y necesitaba cada vez menos ayuda para las tareas simples.

—Vuelvo por la tarde —anunció Hiashi, dejando su plato a medias y tomando la caja de almuerzo de la barra.

—¡Itterashai! —exclamó Hinata. Le comenzaba a preocupar la dieta que había adoptado su padre, siempre dejando a medio comer los platos y los almuerzos.

Hanabi fue la siguiente en marcharse, aunque ni siquiera un "Me voy" murmuró. De todos modos, Hinata la despidió con la misma calidez que a su padre.

—Me marcho yo también, Hinata. No llegues tarde a la escuela —dijo Sasuke, compensando con una sonrisa la frialdad de Hanabi. Definitivamente, Sasuke se estaba derritiendo. Y Hinata ahora sabía porqué.

—¡Momo! ¡Baja a desayunar!

Una vez que Momo desayunó junto a Hinata, y cuando ésta le hubo dado las indicaciones de siempre a la chica, Hinata se marchó con apuro, segura de que llegaría tarde si no cogía el autobús en ese mismo momento.

Momo, como desde hace tres días, subía lentamente las escaleras, cargando la bandeja con su almuerzo y unas cuantas bolas de arroz en caso de que Hinata o Sasuke llegaran a retrasarse allá a donde salían. Sintió mareos en el ultimo momento, y no se dio cuenta de que había estado a punto de caer sino hasta que uno de los onigiris cayó al suelo, arruinándose.

Momo decidió dejar la bandeja de comida en la habitación y luego regresar y buscar una de esas cosas con las que se limpiaba. No recordaba el nombre de momento, pero estaba segura que sabía de qué se trataba, porque tenía la imagen mental y el concepto.

Últimamente era así para ella. Tenía un libro entre las manos, pero no recordaba esos extraños caracteres plasmados en él. Cuando comía, hasta hace poco recordaba cómo sostener un par de palillos. Si tenía que ir al baño, Sasuke llamaba inmediatamente a Hinata, aunque ella aun no comprendía porqué. Comenzaba a tener conciencia, y en algún profundo rincón de su mente, aún no asimilaba que tuviese un nombre como "Momo", como si se diera cuenta inconscientemente de que ese no era su nombre.

De regreso a las escaleras, pasó junto al onigiri destrozado y bajó lentamente, a causa de los moretones que aún acuciaban y un persistente dolor en la espalda que últimamente había remitido notoriamente. Cuando terminó de bajar las escaleras, estaba exhausta. Por eso tanto Sasuke como Hinata tenían tantas atenciones con ella: porque aún no lograba tenerse por si misma el tiempo suficiente.

Recordaba el lugar de donde Hinata había tomado esa cosa para limpiar. Escoba, gritó su mente en el momento en que entró a la cocina y se dirigió lentamente a la puerta de atrás, la que daba al patio.

—¡Anda! —exclamó alguien allá afuera.

Momo se detuvo en seco, preguntándose si Hinata o Sasuke habían tenido que regresar por algún asunto que hubiesen olvidado.

Alguien rompió el vidrio de la ventanilla de la puerta con una simple piedra y entró azotándola. Una muchacha pelirroja. Detrás de ella, un chico trataba de detenerla.

—¿Pero qué…? —alcanzó a preguntar la muchacha al ver a Momo parada en medio de la cocina, estupefacta. Se precipitó de inmediato, sin dar tiempo a Suigetsu de alcanzarla.

—¡Karin! —gritó muy tarde, sin poder detener el golpe que Karin asestó a la muchacha en la cara.

Momo cayó de inmediato, atontada por el golpe, como si hubiese metido la cabeza en una campana y la hubiesen golpeado. Escuchaba un extraño zumbido, y estaba segura de que la cabeza se le estaba partiendo en dos. Cerró los ojos, sin saber porqué de pronto se sentía pesada.

Sintió que apenas había pasado un segundo en el momento en que volvió a abrir los ojos. La muchacha la tomaba de las muñecas. El muchacho la llevaba de los tobillos. Sentía frío. Sabía que la estaban sacando al patio de la casa.

Quien quiera que fuera esa tipa, le regresaría el golpe. Sabía que ellos no se habían dado cuenta de que había despertado, así que se agitó lanzando una fuerte patada a la entrepierna del muchacho. En el momento en que el desconocido la soltó para sostenerse los bajos, Momo se soltó de la pelirroja, se giró hacia ella y le metió un puñetazo en la mejilla izquierda.

Sangre comenzó a escurrir de la nariz de Karin. Cuando el dolor de la patada bajó un poco, Suigetsu se limitó a tomar a Karin y huir con el rabo entre las patas.

—¡No vuelvan! —advirtió la chica, sintiéndose triunfal a pesar del terrible mareo.

Vio a un chico rubio correr hasta ella y sostenerla en brazos en el momento en que le fallaron las piernas. ¿Cómo era que se llamaba?

—Venga, vamos adentro —dijo Naruto, ayudándola a entrar de nuevo a la cocina. Vista de cerca, la chica si que parecía llena de magulladuras y golpes. Sasuke tendría mucho que explicarle.


¿Qué les ha parecido? ¡Espero les haya gustado!

Respuesta a los reviews:

setsuna17: claro :B Gracias!

Be Crazy Be Original: Jajaja, ten en cuenta que el beso fue accidental... aunque al fin y al cabo fue beso u Seee, seamos raras, así el mundo tendrá de que hablar (?) jajajaja. Espera y leerás lo que se viene, espero te guste :B Hanabi es así porque obviamente está pasando algo, y poco a poco lo iremos descubriendo. Saludos! espero te haya gustado éste capítulo :B

TobiasA: ¡Bienvenida! Gracias por el comentario, y qué gusto que te esté gustando la historia u aquí está la conti y espera lo que sigue pasado mañana, cx

Andrea: Jajaja, con razón, se me hizo extraño porque como que estaba cortado, ahora sé porque xD Bueno, con respecto a la amnesia de Sakura me han dado ya bastantes de las teorías que las lectoras se han formado, pero no te diré absolutamente nada de eso para no spoilear jajaja. Aproveché la situación de Ino para mostrar qué tal reaccionan por la desaparición de Sakura, así podemos ver más globalmente la historia y no solo lo que le está pasando a nuestra Saku. Un NaruHina sería divertido 7u7 jajaja, y pues yo estaba muerta de risa cuando decidí poner a Sasuke en un trabajo como ese xD Perdona si los capítulos son un poco cortos. La verdad quisiera hacerlos más largos, pero sería meterles relleno y cosas así y no quiero darles lo mismo que el anime de Naruto les está dando cada vez que se ponen a tope con el manga :c Perdona por eso u.u Todos queremos ver el mejor momento de la historia: cuando Sasuke corte a Karin xD okno jajaja... Sin querer envolví a la historia en un montón de misterios que espero que disfruten xD Había pensado que fuera pura comedia y romance, pero sin un toque de misterio, se me hubiese complicado seguir, así que todos estos cabos sueltos se irán atando conforme pase la historia c:

¡¿Un fanart?! *grita, llora, se tira al suelo, agradece a kami-sama* w Porsupuesto que tienes mi consentimiento, me parece increíble que la historia les esté gustando tanto, y eso me da animos para seguir escribiendola hasta el final :')

Eso es todo:3 ¡Gracias por leer!