¡Hola! ¿Que tal les va este miércoles amigos lectores? Por aquí esta algo nublado jeje

Antes que nada:

Andrea Frost Queen: Muchas gracias por la observación, la tomare muy en cuenta. Muchas gracias jaja. Y si, lo se ¡HIROGO! Por siempre Cx

Bueno, bueno aquí esta el sexto capítulo del fic.

Espero que les guste y/o les agrade, si es así díganmelo en los reviews (así como observaciones, sugerencias, traumas oooo cosas por el estilo) se los agradecería mucho :P

Y muchas gracias a todas las personas por su tiempo al leer.

Sin mas que decir amigos lectores, nos vemos (¿leemos?) el viernesin.

Cuídense, les mando un abrazo.

Disfrútenlo

"Big Hero 6" no me pertenece, pertenece a Marvel y/o Disney.


Un amigo

Choque con el árbol, afortunadamente no salí herida. Furiosa baje del vehículo y lo azote en el suelo.

-¡Maldita sea!-grite.

No pensaba quedarme ahí, así que camine sin rumbo, hasta que tropecé con un arbusto y caí hacia el borde de un risco.

Me pare rápidamente al ver hacia abajo.

-Fea caída, fea caída…-dije al levantarme después de haber observado hacia abajo.

Me di cuenta de que a partir de ese punto no había hacia a donde ir, así que me senté.

A estas alturas, la lluvia ya no me importaba.

Me la pase ahí dándole vueltas a todo lo que había ocurrido.

Golpee el césped repetidas veces al recordar.

Estaba a punto de derrumbarme cuando ocurrió algo.

La lluvia se suavizo un poco, y el aire movió algunas nubes, pequeños rayos de sol comenzaron a alumbrar a San Fransokio.

No me había dado cuenta de que tenía a la ciudad enfrente de mis narices, podía verla toda…o al menos la mayoría.

Estaba presenciando algo hermoso.

Cualquiera podría decir que eso fue obra de algo climatológico, pero para mí…para mí fue algo como una…señal, incluso como una voz dentro de mi gritándo "¡Despierta!".

Me puse a reflexionar sin quitarle la vista a aquella belleza que yacía frente a mí.

Me sentí plena, sin ninguna preocupación, al fin me sentía bien de nuevo, después de todo lo que había pasado, calmada, tranquila, esboce una pequeña sonrisa.

Entonces me levante.

Escuche algo tras de mí y voltee, sin embargo no había nada, quise interpretarlo como otra señal.

Corrí hacia donde creí que había dejado mi moto y conduje de regreso al instituto. Ya no había nadie, pero no importo, entre a los laboratorios y tome mis planos.

Estaba llena de energía, aun indecisa claro, pero me sentía optimista ante la situación.

La semana que siguió fue extremadamente pesada, aunque honestamente, fue mucho mejor que la anterior.

En los días que pasaban, me daban muchas ganas de volver a aquel lugar que había encontrado, sentía que debía ser algo especial. De hecho no le conté a nadie sobre aquel sitio. Incluso cuando los chicos me preguntaban a donde había ido, mentía con cosas como: A casa de una persona, o a un callejón alejado de la ciudad para gritar. Si lo sé, lugares muy tontos…pero al final me sorprendió que me creyeran.

Un día fui para despejar mi mente, era tan pacifico, sin duda era uno de mis lugares favoritos en San Fransokio. Ir ahí en momentos de desesperación era una buena técnica para calmarme….y lo mejor, era solo mía.

Bueno, casi…

Era jueves y estaba aún decidiéndome entre dos de mis proyectos ¡Rayos! Era tan difícil. El profesor Callaghan de momento se pasaba por mi lugar, aunque al ver que no llevaba avance alguno agachaba la cabeza y daba un largo suspiro. Trataba con todas mis fuerzas de pasar aquello por alto, pero era imposible.

Baje a un stand que estaba cerca del auditorio de la universidad para comprar un café cuando una chica, que en algún momento probablemente conocí, se me quedo viendo.

Nunca me había gustado ser el centro de atención y en ese momento su insistente mirada estaba sacándome de quicio. De repente un *flashback* hizo que reconociera a esa chica, desearía no haberlo hecho.

-Hola…-.

-Gogo…-interrumpí.

-Como digas ¿Me recuerdas?-.

-Quisiera no hacerlo…-.

-Que graciosa ¿Estudias aquí?-.

-Robótica…si ¿Qué haces tú aquí?-.

-Vine a visitar a una amiga en la Universidad, yo estudio en otro lado, claro-.

-Con lo mucho que me intrigaba…-dije con sarcasmo.

-Oh que cosas, el mundo es tan pequeño ¿Recuerdas aquellos tiempos en la secundaria?-.

Claro que los recordaba.

-¿Qué quieres?-pregunte bastante enojada.

-Oh por favor no seas tan ruda-.

Honestamente su nombre era lo que menos me importaba, aunque él no recordarlo con exactitud me tenía bastante intrigada. Creo que era April…quien sabe, pero en la secundaria había sido un dolor incesante de cabeza, esperaba jamás volverla a ver, a veces el destino tiene planes muy diferentes a los que uno se plantea.

-Solo quería saludarte…y ya-.

-Bien…ya lo hiciste, hola y adiós-.

-Bueno Gogo quizá te salude otro día cuando estés de mejor humor-.

-Espero que no-dije para mis adentros.

-Solo espero reconocerte, casi te confundo con un niño-.

Mi sangre hirvió.

-¿Qué dijiste?-pregunte girándome.

-Niño…eso dije-tenía esa sonrisa sínica que no veía desde hace años.

Trate de tranquilizarme, sin embargo, todos mis intentos fueron en vano, a mi mente llegaban miles de escenas de aquella época y cada una con la misma voz, la misma apariencia y la mas irritante sonrisa que conozco.

-Gogo… ¿Qué haces aquí?-preguntó alguien.

Era Tadashi, su voz era inconfundible.

-Oh…estas con alguien-.

-No te preocupes Tadashi…ya se iba-.

-¿No nos presentas Gogo?-su voz era increíblemente aguda, incluso mas de lo que la recordaba.

-No…-respondí de manera cortante.

-Ammm Gogo ¿Estas bien?-susurró el chico de la gorra.

Asentí.

Tomo mi brazo, fue hasta entonces cuando note que tenía los puños cerrados.

-¿Él es tu…?-.

Le dirigí una mirada llena de odio.

-Tranquila chica…-dijo Tadashi.

-Bueno…creo que por lo visto mi presencia no es muy cómoda-.

-Que lista-exclame sarcásticamente.

-Solo algo para el amigo o...lo que sea que eres de ella, no sé qué le ves ¿Sabes? Digo ese cabello, la ropa, incluso fijándose en lo diminuta que es, y sin comentar su carácter claro. Desde la secundaria supe que serías de los seres más inadaptados de esta ciudad-.

Esta vez quise abalanzarme hacia esa odiosa mujer. Tristemente Tadashi me lo impidió.

-Por cierto Gogo ¿Cómo están tus padres?-pregunto antes de darse la media vuelta.

Me detuve. La odiaba…incluso más de lo que ya lo hacía, no podía creer que una persona que no tenía nada que ver en mi vida desde hace años pudiera de repente aparecer y arruinarme mi día en tan solo 5 minutos.

-Gogo…-.

-Déjame Hamada…-exclame soltándome de él.

-Gogo espera por favor-.

-¡Vete! Regresa a tu laboratorio ¡Tengo que irme!-.

-Pero Gogo…-.

Corrí hacia mi moto.

Era un volcán de emociones que estaba a punto de explotar, y no pensaba hacer otra escenita en la escuela. Así como la primera vez, conduje a toda velocidad hacia mí amado lugar.

Comenzó a caer una sutil lluvia, casi una simple brisa, incluso recuerdo que casi no había nubes, se podía ver el sol.

Llegue y me senté.

Recargue mis brazos sobre mis rodillas y observe la ciudad. Después de algunos minutos la tranquilidad fue interrumpida.

-Lindo lugar…-dijo alguien atrás de mí.

Voltee inmediatamente, al mirarme aquella figura me ofreció una cálida sonrisa. Tarde unos segundos en aceptarla, pero al final termine regresándosela.

-¿Qué haces aquí Hamada?-.

-Supuse que estabas aquí…-.

-¿Ah sí?-pregunte confundida.

Asintió.

-¿Cómo?-.

-Cuando te fuiste del instituto hace una semana, ya sabes, después de lo que Callaghan te había dicho, te seguí…-.

-Me di cuenta, tu moto eléctrica es inconfundible…-.

-Eso explica el aumento repentino de velocidad-.

-Si…-solté una pequeña risita-Creí que te había perdido-.

-Por un momento así fue, no fue fácil dar contigo ¿Sabes? Pero después de un rato vi tu rastro hacia el bosque, luego encontré tu moto y al final te halle. Cuando te encontré te veías tan calmada que no quise interrumpir, así que me escondí, pero una estúpida rama casi me delata…-.

-Eso explica el ruido que escuche antes de irme…-.

-Probablemente…-.

-¿Así que estuviste observándome todo el tiempo tras la vegetación?-.

-Técnicamente si…sería un buen resumen…-.

-Eso suena bastante acosador ¿Sabes?-.

-Ja-ja muy graciosa…Es un buen sitio ¿Sabes? Te ayuda a pensar…-.

-Sí...lo es…pero aun no has respondido la pregunta de ¿Qué haces aquí?-.

-Olvidaste el "Hamada"-.

-Como sea-exclame, quería mi respuesta.

-Vine para hablar contigo-.

-Para hablar conmigo…claro…-.

-Sí, así es…específicamente vine para…ayudarte-.

-Siento decirlo pero no recuerdo haber solicitado tu ayuda amigo mío-juro que trate de decirlo de la manera menos ofensiva que pude.

-No, es verdad, estas en lo correcto-.

-¿Entonces?-.

Se acercó a mí.

-No pediste mi ayuda Gogo…pero la necesitas-.

Alce una ceja en señal de confusión.

-Gogo, sé que eres bastante fuerte para querer enfrentarte a todo tu sola…pero…no siempre tiene que ser así, no siempre puedes darte el lujo de cargar todo por tu cuenta. Quiero ayudarte…así me rechaces…-.

Me quede callada.

-Lo que dijo esa chica…todo…-.

-Cállate-dije abrazándolo.

El correspondió a mi abrazo.

-Gracias…-susurre.

El no hablo, creo que no había necesidad de hacerlo. Solo continúo abrazándome.

-Y bien Gogo ¿Crees que podrías compartir el lugar conmigo?-.

-Podría…-reí- Si me prometes, claro, que este lugar quedara entre tú y yo-.

-Acepto-dijo extendiéndome una mano para cerrar el trato.

Afortunadamente cumplió su promesa.

. . .

Los chicos siguieron conversando bajo la sutil lluvia.

Por un momento la chica pensó que el rompería su promesa y que llevaría ahí a alguien, sobre todo a Honey, después de todo era un lugar muy hermoso, y para Gogo no era ningún secreto lo que Tadashi sentía con respecto a la rubia.

Quizá considero hacerlo, pero al final…eso nunca ocurrió...