Todos los personajes de la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojos de Inuyasha Ahaaa v_v… aclarado esto aquí vamos
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Hiding
Por Mimi chan
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Capitulo 6
Si, el amor es complicado, ¿sabes? Siempre deseas más de él de lo que realmente te puede dar.
Siempre deseas que el amor sea total, sincero, interminable, inmortal, completamente cierto y sin ninguna reserva.
Más por más grande que el sentimiento pueda ser, por más firme y grandioso, el amor raramente era así. Ella era una auténtica romántica y realmente creía que el amor verdadero era tan perfecto como en el cine. Tenía fe en ello aunque no tuviera ninguna lógica.
Pero, el amor nunca puede ser todo lo que deseas de él, este era complicado de verdad.
Si el amor fuera sólo uno poco más simple, podría estar enamorada de Cole T. Jordan y tener una relación perfecta con él, con sus sonrisas hermosas, sus besos delicados, su buen humor y su inteligencia; pero no podía amarlo, no ayudaba mucho que ella sabía que de hecho Cole tampoco la amaba a ella.
Sería inteligente amarlo… ¿O no? Sería una cosa muy inteligente poder escoger a la persona a la que le entregaras tus sentimientos y vivirlos con verdadera calma, con sincero afán de ser feliz y sin el dolor que provocaba el rechazo o que tus expectativas no fueran cumplidas.
Pero no, el amor no era así de simple.
A veces pensaba que en Japón los padres en las épocas antiguas eran sabios, tomaban a sus hijos para comprometerlos en matrimonio con buenas uniones. Se ocupaban de que sus hijos tuvieran mujeres fuertes, decentes y amables y que las hijas tuvieran hombres responsables, trabajadores y amables.
Ella creía que, de la amabilidad de dos personas, la continúa convivencia, y de terminar todos los días, sobre el mismo lecho podía muy bien nacer el amor.
El amor, como ella lo veía, nacía del continuo trato, de descubrir en un individuo en particular lo bueno y lo malo dentro de esa persona.
Enamorarse era fácil: Una bonita mirada, una sonrisa que te hiciera sentir las piernas débiles. Enamorarse sólo era un simple contacto.
Amar…
Amar, era poder ver a esa persona todos los días y aun así nunca sentirse cansada de ella. Tener la oportunidad estar con él, o ella, en las horas pequeñas y las grandes. Cuando está bien y cuando está mal. Cuando tiene problemas y cuando hace fiestas.
Amar a una persona es interesarte por ella sinceramente, poder ver detrás de las mascaras que se ponga, y aunque lo que encuentres abajo no sea tan hermoso como lo que anuncia el exterior, quieras aún así estar con ella.
Ella amaba a Inuyasha, no tenía ninguna duda. No importaba lo cruel que hubiera sido amarlo tanto y nunca recibir nada a cambio, o si la había herido profundamente sin saberlo cada día que había estado con Kikyou… Había visto en él ese montón de cosas que hicieron que al final lo resultara amando de corazón: su voluntad, su entereza, su justicia, su tenacidad, su caballerosidad.
Había demostrado con su amada amiga demasiadas cosas que no podría sólo pasar por alto como si nada y seguir adelante fuera de su camino. Él había hecho por ella cosas que nunca olvidaría. Y aunque Inuyasha no lo supiera…
Aunque él nunca se llegara a enterar, lo amaba.
¡Que tontería tan grande realmente! Porque él no la amaba a ella, y eso era definitivo, no podría amarla después de lo que ella estaba ocultándole a él.
Y aunque no había sido directamente ella culpable, eso no cambiaba las cosas. ¿Cómo podría mirarlo a la cara cuando la amargura que lo envolvía se había creado en gran medida por ella? Porqué si ella tuviera el valor de decirle la verdad, quizá, al menos él podría poner sus sentimientos en claro.
Pero lo amaba demasiado para lastimarlo y dejar de amarlo sería complicado también.
Amar y dejar de amar eran las cosas más complicadas que alguna vez hubiera tenido que hacer en su vida.
Al día siguiente Cole llegaría de Estados Unidos, al parecer las cosas se habían arreglado en casa y él regresaba para seguir con sus estudios, para volver con su novia que debería estarlo esperando ansiosa y feliz.
Pero no, no estaba ansiosa, en lo que no podía dejar de pensar era que la recién descubierta intimidad con Inuyasha se terminaría y que era lo mejor.
Ella había tomado una decisión, había formado un plan a seguir y lo haría, pasara lo que pasara lo haría hasta llevarlo a termino, aunque no estuviera del todo segura de cual era el termino de aquella empresa.
Miró su reloj, eran las 12:29 a.m., era hora de apagar las luces y acostarse a dormir. Para relajarse tomó su reproductor de mp3, acomodó los audífonos en sus oídos. La potente y melancólica voz de Chihiro Onitsuka empezó a sonar en sus oídos y lo hizo hasta que se quedo dormida.
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— Hola pequeña.
Kagome recibió con una sonrisa a su novio que estaba entrando al salón, con una de esas resplandecientes sonrisas que Cole siempre portaba y se acercó a ella, Kagome se levantó del pupitre donde estaba sentada y lo recibió con un abrazo, ¡Cielos, que consuelo tan dulce tenerlo cerca de nuevo!
— Cole — dijo despacio e íntimamente para él.
— Oh si, esta es la bienvenida que esperaba — dijo sin soltarla —. Un beso lo completaría con maestría
— Te extrañe mucho Cole T. Jordan
Envolvió sus brazos por su cuello y dulcemente puso un beso en sus labios con sabor a café. Oh, Cole era tan bueno para besar que sintió como el corazón le latía lento y despacio. Su cuerpo entero se ralentizo un poco, como absolviendo del todo la candidez de su beso.
— Oh, sin duda lo mejoró — dijo Cole con una enorme sonrisa cuando rompió el beso.
Ella sólo sonrió contenta de tenerlo de vuelta. Antes de poder preguntarle nada sobre su viaje, el profesor llegó y tuvieron que posponer la plática para otro momento.
Una muy poderosa parte de su instinto femenino, la desagradable porción que hacía a las mujeres irremediablemente curiosas, le pedía a gritos que volteara a ver a Inuyasha y viera la expresión de su cara, que le dijera si había al menos un muy pequeño vistazo de lo que pudieran ser celos en su mirada.
Oh, ¿pero para que torturarse de ese modo? Lo más seguro es que no hubiera nada y ella se sintiera de nuevo mal por eso… No valía la pena siquiera intentarlo. Inuyasha había sido categórico hasta ese momento, podían ser amigos, podían haber descubierto juntos alguna clase de intimidad que años antes no había podido conseguir nunca. Pero eso no significaba más que eso, con todas sus letras ellos eran solo amigos.
Miró mejor a Cole a su lado que volteó un momento para cerrarle un ojo con complicidad, ella sonrió y puso sus ojos en el libro en el pupitre del cual el profesor daba la lección.
Si al menos pudiera convencer tan fácilmente a su corazón como a su cabeza de que Cole era indicado para ella, mucho más que Inuyasha, su vida sería mucho más sencilla.
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— ¿Te morías de ganas por verlo no es así?
Kagome volteó a ver a Inuyasha, que estaba detrás de ella, cuando esta esperaba a Cole, que había ido a la dirección un momento después de clases. Después de faltar tantos días, debía entregar justificantes y cosas por el estilo para que los días de no asistencia no empañaran su expediente.
— Hubiera sobrevivido un poco más, pero si — dijo con sinceridad —. Me alegra mucho que esté de regreso.
— Apuesto a que si — dijo con una expresión fría —. Supongo que la expedición hoy a la biblioteca central queda descartada.
¡Rayos! Habían quedado el día anterior de ir juntos a buscar un libro que el chico necesitaba, pero como Cole nunca le había dado el día exacto de su llegada supuso que tendría un poco más de espacio.
— Lo siento Inuyasha — empezó a disculparse —, pero acaba de llegar y me gustaría saber como le fue en su viaje y…
— No tienes que darme explicaciones, ¿sabes? — dijo interrumpiéndola no con mucha cortesía —. Sería mucho más complicado explicarle a tu flamante novio por qué lo dejarías plantado a él para ir y cumplir otro compromiso — ajustó la correa de su mochila con evidente molestia —. Que pases un muy buen día.
— Inuyasha…
— Hasta mañana.
Inuyasha se alejó de ella con pasos rápidos y bien marcados, mientras ella estaba deseando desesperadamente llamarlo y pedirle una disculpa, decirle que esperara por ella para acompañarlo, lo que fuera que lo hiciera volver y no dejarla con…
— No he estudiado mucho de psicología, pero yo llamaría a eso un arranque de celos.
Kagome volteó a ver a Cole a su espalda. No sabía exactamente qué es lo que había visto, pero se sintió lívida.
— ¡Oh no! ¡Para nada! Inuyasha… Inuyasha, siempre ha sido así, demasiado temperamental.
— Och, yo lo hubiera tildado de frío y reservado — dijo Cole —. Esa intensidad me gusta, insisto me gustaría mucho que pudiéramos ser amigos.
— A Inuyasha le gustaría también mucho si… — suspiró con tristeza — no estuviera tan molesto.
— Si no supiera que eres una chica increíblemente recta, me sentiría seriamente celoso pequeña.
— ¿Celoso? — dijo alarmada.
— Quieres mucho al chico, ¿no es así? — soltó y ella tragó profundamente —. Me dijiste antes que cuando estuvieron en el instituto no habían podido siquiera ser amigos, pero eso no evito que sintieras afecto por él… ¿O me equivoco?
— No — dijo con cierta amargura —. No te equivocas.
Si Cole supiera la más pequeña parte de cómo se sentía respecto al voluntarioso chico de ojos dorados, no diría que ella era una chica recta ni mucho menos.
— Vamos a comer algo — dijo Cole —. Encontré un restaurante de comida thai que seguro te gustara.
— Claro.
Salieron de la escuela por fin para poder platicar tranquilos, pero la pequeña espina estaba clavada. ¿Iría Inuyasha solo a la biblioteca?
No sabía en ese momento qué era peor, ¿darle alguna explicación a Cole por qué no quería fallarle a su amigo? ¿O a si misma de por qué con alguien como Cole seguía obsesionada con Inuyasha?
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Este sentimiento… si eso es lo que en realidad estaba sintiendo y tenía una horrible sospecha que de hecho eso era, una verdadera molestia, una cosa casi como una enfermedad.
Aquella mañana había sentido como algo por dentro se rompía junto con su control. Cole T. Jordan, había entrado al salón y había ido donde su novia para abrazarla y besarla. Escuchó los suspiros de un par de sus compañeras y algunas risas ligeras de sus compañeros, pero sólo como un eco al atronador ruido de sus pensamientos que le dictaban a todo su cuerpo la orden de que fuera hasta donde estaba el chico y le partiera la cara; decirle que no le tocara un sólo pelo a Kagome, que no le pertenecía, que tenía que pasar sobre él para llegar a ella y…
Y el conocimiento de que ninguna de esas cosas era real fue lo que lo detuvo.
Kagome no le pertenecía de nada, salvo dentro de los limites de la amistad y eso… tenía tan poco sentido lo que pensaba y sentía, que se quedo en su lugar y solo los vio saludarse dulce y cariñosamente como la pareja de novios que eran.
¿Por qué hasta ahora?
¿Por qué no se había dado cuenta de lo intensos que eran realmente sus sentimientos por ella en el pasado?
¿En qué momento nos hubiéramos podido enamorar? ¿Antes de que tú cayeras rendido a los pies de mi mejor amiga? No Inuyasha, nosotros no nos hubiéramos podido enamorar nunca.
Eso había dicho ella hacía sólo un par de días, y tenía que reconocer que tenía razón, él había estado tan deslumbrado con la elegancia de Kikyou que le había dado a Kagome había sido mínima a comparación.
Ahora como lamentaba eso.
Fin capitulo 6
08 de diciembre de 2012
11:07 p.m.
Edicion: Suki90
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Nota de autora: hola de nuevo, disculpen la demora pero es que estos días han sido algo complicados, pero también muy felices, este día 4 cumplí dos años de matrimonio con el amor de mi vida y pues ha sido como navidad uno festeja esas fechas por lo menos 3 días jeje... ademas hace mucho frío y yo entró en invernacion cuando hace frío vivía en un lugar realmente cálido y aun no termino de acostumbrarme así que me meto bajo las cobijas y bajo mis respiraciones a 10 por segundo jajaja no me crean pero si lo paso mal con el frío.
bueno me dejo de rodeos, aquí les dejo el siguiente capitulo espero que lo disfruten muchas gracias a todas las personas que leen mi historia espero que la disfruten tanto como yo adaptándola un agradecimiento en especial a: Faby Sama, athena, Hally, Lis-Sama, Calandry, gabyasuka, Hinaru, Ruby Purpura, danita-inu, Natsu M, yuiren3 en esta ocasión llegaron 11 reviews en este capitulo y yo brinco y salto de alegría... hasta que me da frió XD, esperemos que no decaigan.
Por favor si a historia te esta gustando déjame un pequeño mensajito, es mi alimento y soy una chica hambrienta juas juas.
tata
Mimi chan
