hola! hola!

Bien Espero que se encuentre muy bien donde quiera que esten.

como siempre quiero darles las gracias a todas aquellas personitas que se que van a leer esto las gracias por dejar sus comentario son grandiosos muchas gracias: Vero. O CPMS, chaiina cullen, jupy, Kriss 21, Andysuperchula, jesk, Bellie-Bells Cullen, viivii alice, .Pxa. Muchísimas Gracias por sus comentarios.

También y no menos importantes a las que siguen la historia y se dejan ver con su favoritos: Bianca S, NadizZhka, missbuhler, cullen masen, lo0bithahh, salserita15. muchísimas gracias

y si olvide a alguien, mil disculpas, pero el cap pasado me sorprendí al ver todos los correos en mi bandeja de entrada. uff los 45 reviews me tienen tan soprendida no pense que fue a lograrlo

también quería avisarles que hoy he subido el cap tal cual lo he terminado por que prometí actualizar antes de fin de semana y ayer tuve un pequeño percance al cerrar Word sin guardar los cambios en el documento, literalmente quería soltarme llorando, por que ya era muy tarde. bueno dejo hasta los problemas de mi vida y les dejo el cap el cual en los próximos días sera corregido como debidamente al igual que cap anteriores por que he notado que se me han ido unos cuando detalles a la hora de escribir y que a yuli también se le han pasado.

si les sorprende ver esto al principio, les diré una cosa, es un secreto pero quiero darle efecto al final del cap y si lo leen se darán cuenta de que hablo


Capitulo 7: Diferencias

Bella POV

El rítmico golpeteo en mi ventana me despertó, perezosamente mire hacia afuera y vi la lluvia golpear con fuerza el cristal.

Estire mi mano para tomar mi celular de la mesa se noche y después de unos intentos logre tomarlo, eran las 8:00am. No había olvidado ni por un segundo que hoy iría a casa de Edward pero aun era temprano así que me acurruqué entre las almohadas y mire la lluvia caer mientras rememoraba los recuerdos del día anterior.

FlashBack

Mentalmente me golpee, estaba convirtiéndome en una acosadora profesional. Todo por culpa de mi compañero de laboratorio Edward.

No sabía si eran cosas mías o de verdad había cosas detrás de todas las sonrisas y las miradas de Edward. Siento que hay algo más algo, que me estaba perdiendo y que no llegaba a comprender del todo.

Si bien después del día de mi revelación, cuando acepte que me encontraba celosa de que a Edward le gustara Rosalie o cualquier otra chica. Había podido entablar una "amistad" con el aunque eso no fuera todo lo que yo quisiera.

Cada día fue pasando y cada uno de ellos descubría algo que me sorprendía y me agradaba al mismo tiempo. El me parecía único, nadie que hubiese conocido en lo que llevaba de vida se le parecía en lo más mínimo. Si tenía que admitirlo, me gustaba mucho, más de lo que yo quisiera pero era algo que no podía controlar.

Bien dicen que el corazón no se manda.

Esta mañana se me había hecho eterna, en lo único que podía pensar era en Edward. No había nada mas en mi cabeza que el.

Estaba en mi tercera clase del día, pero el libro con el que estamos trabajando lo conocía mejor que a mí misma. Así que tenía una hora completa era que no haría absolutamente nada que pensar en el dueño de unos esplendidos ojos verdes.

Lo único que quería era que el tiempo pasara más rápido para así poder llegar a biología.

Viaje la vista por el salón solamente me detuve a mirar el reloj que se encontraba justo encima de la puerta, tiempo no transcurría tan rápido como a mí me gustaría mire atreves de la ventana y a pesar de que el sol no brillaba, hacia un día muy bonito.

Fije la vista en el árbol que estaba junto frente a la ventana, me llamo la atención que alguien estuviera ahí, pero el cabello cobrizo delataba su identidad, lo mire fijamente.

Deje escapar un suspiro. "Edward". No sabía que había hecho conmigo pero esto nada propio de mí.

Estaba tan distraída que no me di cuenta que me llamaba el profesor hasta que Ángela que se sentaba detrás de mi me toco el hombro.

Volví la mirada al profesor tenía una expresión molesta, sin saber que me había dicho o que me había preguntado.

Señorita Swan... ¿responderá la pregunta? – Me miro fijamente y supe que estaba al tanto de que no le había puesto atención – Señorita Swan… hágase un favor y ponga atención así tal vez la próxima vez podría contestar –

Me ruborice sin poder evitarlo y escuche unas risas muy mal disimuladas a mí alrededor. A pesar del regaño y los problemas que me podría causar si me volvía a distraer, seguí contemplándolo.

El sonido del timbre me despertó de mi ensueño. Al llegar a la cafetería note que Rosalie y Jasper ya se encontraban en nuestra mesa habitual. Hice fila para comprar mi almuerzo, mientras espero que avance, mire hacia la mesa de los Cullen suponiendo que uno de los integrantes no se encontraba, lo cual pude comprobar rápidamente al solo ver a sus hermano.

Cuando fue mi turno compre un jugo y algo de fruta, camine directamente a la mesa donde se encontraban Rosalie y Jasper. Solo para descubrir que estaban enfrascados en una de sus tantas peleas en las que nadie podía ganar y las que habitualmente yo terminaba. Pero hoy no fue así, solamente comí en silencio, escuchando frases aisladas de su conversación.

Pocos minutos antes de que el almuerzo terminara me excuse, y fui en busca de Edward, camine por el lateral del edificio donde se encontraba el aula de literatura, al llegar al árbol, me detuve y contemple fijamente la imagen que tenia frente a mí.

Edward estaba completamente dormido con la espalda recargada en el tronco del árbol, con la cabeza ladeada, y con unos audífonos en los oídos, era simplemente adorable, que no pude despertarlo, y seguí mirando atentamente grabando esa imagen de postal en mi mente.

Cuando solo faltaban unos segundos para que el timbre sonara así que me acerque a donde estaba y lo primero que hice fue quitar los audífonos de sus oídos y tomar el teléfono de su mano. Mire la canción que se estaba reproduciendo en ese momento, "Claro de luna".

Cuando volví a alzar la mirada en su dirección note que estaba comenzando a despertar y me alegre por ello, al abrir sus ojos note la sorpresa en ellos y en un segundo lo vi alejar la cabeza para después escuchar el golpe que se dio contra el árbol

Oh... lo siento. No quería despertarte pero la clase está por comenzar – dije

¿Cómo me encontraste? –pregunto confundido

Te vi desde la ventana de mi clase de literatura –señale la ventana del salón de literatura – vamos –le apresure. No quería que llegáramos tarde a clase

Con una expresión confundida lo vi llevarse una mano al oído. Me reí

¿Buscabas esto? –pregunte mostrando el celular

Si –

Yo te los quite. Por eso despertaste– dije

En ese momento sonó la campana anunciado el almuerzo

Edward se puso de pie y yo le devolví su teléfono. Caminamos en silencio hacia clase al entrar note las miradas curiosas. Trate de ignorarlas lo mejor que pude.

El maestro entro justo detrás de nosotros y después de un corto saludo hizo el anuncio acerca de que no asistiría las siguientes tres clases, pero antes de que pudiera pensar cualquier cosa, aviso que tendríamos que hacer un proyecto en pareja, la cual sería correspondientemente tu compañero de mesa. Mire a mi lado lo más disimuladamente que pude y sonreí.

Y como si el tiempo me estuviera jugando una mala pasada, ahora que estoy en su compañía, corre más rápido de lo que quisiera.

Antes de salir le llame:

Edward – él me miro interrogante – ¿Qué tal si nos vemos en el estacionamiento después de clases? –pregunte

Claro– acepto rápidamente

Al cambiar de clase el tiempo volvió correr más lento de lo que quisiera, pero cuando el timbre que anunciaba el término de las clases sonó, salí casi corriendo al estacionamiento. Al llegar, camine directamente a su auto, pocos pasos separaba mi camioneta del volvo. Me apoye en la puerta del conductor del auto plateado y espere.

Lo vi salir del edificio, lo identifique rápidamente. El sobresalía de entre los demás, al mirar en mi dirección noto mi presencia y vi que una sonrisa le ilumino el rostro.

Hola – salude una vez que estuvo a mi lado

Hola Bella –

¿Qué haremos? – pregunte, tenía muchas esperanzas en que este trabajo pudiera darme la oportunidad de sincerarme con el

Te importaría ir a mi casa –

No – dije y me sorprendí de lo rápida de mi respuesta – ¿Te importaría que fuera ahora? –

Mientras más pronto mejor – dijo y sonrió

Lo mire fijamente con aquella sonrisa en el rostro y en cosa de segundos su expresión se lleno de dolor. Cerró los ojos y estiró su brazo, rápidamente le tome el brazo pero el peso me gano, caí de de rodillas a su lado y solamente fui consciente del sonido que hizo su cabeza al golpear contra el pavimento.

Me embargo el pánico, no tenía idea de que estaba pasando, comencé a notar el revuelo a mi alrededor.

¡Edward! –el grito lleno de pánico rasgo al aire. Mire en esa dirección y vi a su hermana correr en su dirección.

Comenzó a despertar, al abrir los ojos nos miramos fijamente y note que algo había cambiado dentro de él, lo que veo se asemeja a como lo conocí el primer día que lo vi, quiso incorporarse y lo detuve

Edward tal vez deberías esperar – dije – han llamado al hospital, una ambulancia viene por ti –

Después de aquello y con la sensación tan horrible que me llenaba el cuerpo y que hacía que mi corazón latiera rápidamente, todo pareció ocurrir en un segundo

Cuando el tiempo volvió a correr como debería. Yo me encontraba saliendo de mi camioneta en el aparcamiento del hospital.

Al entrar vi a los hermanos Cullen junto con una mujer de cabello castaño que tenía una expresión preocupada. Al verme la chica se acerco a mí.

Tú debes ser Bella – me dijo, asentí – mucho gusto soy Alice –

Encantada Alice – dije y no pude evitar preguntar – ¿Qué ha pasado? –

Bueno tal vez deberías preguntarle a Edward cuando puedas, tal vez el te explique –

Ella me presento a su hermano Emmett que era el mayor y a su madre Esme.

Estuve platicando con ellos y le conté a Alice acerca del trabajo que haríamos para biología, ella me dio el número de célular de Edward y me dio instrucciones para llegar su casa.

No pasaron muchos minutos cuando vimos a Edward caminar lentamente hacia donde nos encontrábamos. Yo solamente quería cerciorarme de que se encontraba bien, me acerque caminando hacia donde él estaba.

¿Está bien? – pregunte

Si –

Que bien – sonreí– me has dado un susto de muerte – le acuse

Lo siento – su mirada bajo hacia el piso y me reprendí. No tenía que haber dicho eso

No importa – dije tomando una de sus manos – no ha sido culpa tuya. Lo que importa es que estas bien – suave cosquilleo que nacía de la unión de nuestras manos me recorrió el cuerpo

Si bueno, estoy un poco adolorido –dijo un poco más relajado– pero por lo demás muy bien. Gracias por venir no tenias porque –

Lo sé– dije– en ese caso no veremos mañana –dijo

¿Mañana? – pregunto

Tenemos un proyecto que hacer –

Puedo trabajar hoy si quieres –

No tu descansa –ordene – mañana trabajaremos, te llamo más tarde – retire mi mano

¿Te paso mi número de teléfono? –

Te han ganado, tu hermana me lo dio. Hasta luego Edward – dije a modo de despedida

Hasta luego Bella – se despidió

Volví a mirar el reloj y había pasado más tiempo del que me gustaría. Rápidamente me levante y fui al baño tome una ducha en tiempo record. Al regresar a mi cuarto tome mi ropa un jeans y una camisa azul de manga larga además de mi chaqueta para protegerme de la lluvia que aun caía.

Baje a la cocina donde me encontré una nota de Charlie, se había ido a pescar y no volvería hasta después de la cena. Lo que me daba todo el día para mi, tome mi mochila y salí apresurada hacia la camioneta.

El viaje a casa de los Cullen fue relativamente rápido, al llegar contuve el aliento, la imponente casa de tres pisos me sorprendió. Nos espera encontrarme con algo así, ventanales de tamaño de paredes completas me daba una maravillosa vista del interior y vi a Edward salir de la casa con un gran paraguas hasta llegar a mi puerta y abrirla.

–Hola – saludo bajo el ruido del agua golpeando

– Hola Edward – salude y tome mis cosas para bajar rápidamente y caminar a su lado hasta la seguridad del techo de su casa

– Cuanta lluvia – comento cuando entramos

– Bueno estamos en Forks, tendrás que acostumbrarte –sonreí – ¿Cómo sigues? –pregunte

–Muy bien. Gracias por preguntar –

– ¿Dónde puedo poner esto? –digo alzando mi mochila

– Podemos trabajar en la sala si no te importa –

– No está bien –

Lo seguí atravesando la casa, que era igualmente hermosa por dentro que por fuera. Al llegar a la sala pude ver que la casa estaba completamente en silencio.

– ¿Y tu familia? – pregunte

– Mi madre y Alice salieron de compras y a Emmett le toco cargar las bolsas. Mi padre está en el trabajo –

–Ok –el me señalo un sofá bajo de color blanco para que me siente mientras acerca la mesa de centro. – y bien has pensado en algo? – pregunte

– Soy bueno dibujando –dijo – no sé si eso sirva de algo –

Algo me llamo la atención en él y lo mire detenidamente, parecía moverse de manera diferente, el tono de su voz era más bajo y suave, nada comparado con lo enérgico de su hablar de los días anteriores. "Fue por el accidente" me dije a mi misma

– Tal vez podríamos hacer un dibujo para apoyarnos con la presentación –

– Qué tal si trabajamos con el ciclo de kreps, yo ya lo he llevado en mi antigua escuela, pero parece que van un poco atrasados aquí – dijo con una ligera sonrisa asomando de sus labios

– Bueno es nuestro próximo tema, no creo que el maestro se moleste por adelantarnos un poco– dije

Hicimos una lista de los materiales que necesitaríamos para trabajar y después desapareció para ir a la habitación de su hermana Alice.

Comencé a meditar en lo que había pensado hace unos momentos, me daba la sensación de que era una persona completamente opuesta a la que había conocido en los días anteriores, la aura de seguridad que siempre lo rodeaba, había desaparecido y ahora parecía tímido, su ropa parecía distinta también o tal vez solamente se vistió diferente porque hoy es sábado.

Estaba completamente segura que ayer cuando abrió los ojos había algo diferente en ellos, como si viera en los ojos de otra persona.

Tan concentrada como estaba no me di cuenta de que había regresado hasta que dejo las cosas que había traído en la mesa.

– Comencemos –anuncio

Trabajamos tranquilamente por un par de horas hasta que su familia llego, y su madre anuncio que prepararía el almuerzo

– Tal vez es hora de que me valla, ya hemos trabajado suficiente – dije, avanzamos mucho así que no había necesidad de que me quedara, aunque yo lo quisiera.

– No – soltó la palabra precipitadamente – digo quédate a almorzar – pidió con un mirada anhelante

– Bien, me quedare – su sonrisa se amplio

Comenzamos a recoger en silencio, y entonces la palabras de su hermana me regresaron a la mente "Deberías preguntarle a Edward cuando puedas, tal vez el te explique", la curiosidad me gano. Mire alrededor y vi que estábamos solos.

– Edward –le llame – ¿puedo preguntarte algo? –

– Claro –

– ¿Qué sucedió ayer? – Pregunte – Eso es no es normal – añadí. Su expresión cambio completamente y la tristeza invadió sus ojos – no tienes porque decirme –murmure cuando vi el cambio en su expresión.

– No está bien – susurro

– Edward –dije su nombre en un suspiro. Acercándome a él. Me senté a su lado, mis rodillas tocaban las de él, y estábamos tan cerca que podía percibir su aroma. Lo mire fijamente y supe que era ahora o nunca – no sé si es un bueno momento, pero tengo que decirlo, ayer sentí como si mi corazón se detuviera cuando te vi desvanecerte frente a mí. ¿Sabes por qué me paso eso? –pregunte con una ligera sonrisa, el negó y la cálida mirada que me regalo me dio ánimos de seguir – porque me gustas, Edward, mucho – acaricie su mejilla y el cerro los ojos al sentir el contacto de mi mano.

– ¿Hablas enserio? –pregunto

– Nunca he hablado mas enserio – murmure

– En ese caso – abrió los ojos y me miro fijamente. Tomo mi mano que descansaba en su mejilla y le dio un pequeño apretón – si después de lo que te contare decides irte, está bien, pero quiero que escuches atentamente…