Capitulo 06- Got The Life

Hashi se preparó para la batalla; si era necesario ponerse serio con el chiquillo, por supuesto que lo haría. Canalizo chakra a su Katana. Tenía que apurarse a acabar con estos ninjas; le empezaba a preocupar la tardanza de su maestro, y si acaso Kakashi había sido capaz de vencerlo debía apresurarse a conseguir refuerzos. Hashi no se sentía capaz de acabar con el legendario Kakashi, pero estos ninjas menores eran por otro lado una historia muy distinta.

El hombre se preparó y corrió hacia ambos Naruto; atacaría primero al que sabía a ciencia cierta debía ser un intruso. Ya conocía la fuerza y habilidad del verdadero, era el intruso quien le preocupaba.

-Muere!- Hashi dio un certero golpe que el intruso bloqueó con su Kunai. Pero esta fue destrozada al instante. Hashi sonrió mientras veía su espada introducirse dentro del enemigo. Pero entonces el intruso desapareció en una pequeña explosión, dejando tras de sí un sello explosivo.

La explosión dio de lleno a Hashi, quien salió despedido; no podía entender que había pasado, eso no era una técnica de sustitución.

-No puedes vencerme- de pronto se vio rodeado de cinco chicos exactamente iguales; debían ser clones, solo eso.

Uno de ellos lo golpeó y Hashi lo bloqueó; ese era el verdadero. Pero entonces otro de ellos dio un certero puñetazo a su abdomen sofocándolo. Otro más aprovecho y le dio una poderosa patada en la cara.

Eso no era posible, había tres personas reales ahí; no, no eran clones comunes. Definitivamente debían ser clones, puesto que tantas personas no pudieron pasar desapercibidas para ellos; pero aun no entendía como esos clones podían dañarlos.

-Combo Naruto!- gritó otro de los clones. Hashi prefirió recibir los golpes para tratar de observar de cerca cada uno de los clones. Debía conocer ese secreto!


-Técnica animal!- exclamó Kiba, transformando a Akamaru sobre su espalda.

Jaoshi estaba en desventaja y lo sabia; pero no tenía otra opción que seguir peleando. Puede que la chica viera sus hilos, pero este era incapaz de hacerlo; cuando menos esa ventaja tenía a su favor.

Ambos Kiba atacaron rápidamente a su oponente; Jaoshi se apresuro a sacar diez kunais de su bolsa y las conecto con chakra. Las arrojo con rapidez, pero ambos las esquivaron con facilidad. Uno de ellos lo golpeo en la cara, pero antes de caer Jaoshi contraataco con una patada. Sin embargo el otro había saltado y estaba sobre de él, dispuesto a propinar el siguiente golpe.

-Idiota!- gritó Jaoshi con furia; con habilidad regreso las kunais con su hilos de chakra. Kiba alcanzo a verlas y se pudo desviar lo suficiente para esquivarlas.

-Kiba!- gritó Hinata desde el centro del tornado-. Es un titiritero como Kankuro; ten cuidado!

-¡¿Qué?- exclamó Jaoshi sorprendido; no se debía que esa chica debiera saber de su habilidad. Era demasiado joven para conocer la técnica secreta de los titiriteros; tal vez los habían subestimado y eran más fuertes de lo que parecían.

Ambos Kiba corrieron con rapidez de nuevo al objetivo.

-Ya basta de juegos!- gritó Jaoshi y conecto sus hilos de chakra a otras diez kunais.

Puso las veinte kunais frente a él en una formación de cinco, cuatro líneas en total; las arrojó a ambos al mismo tiempo. Con su gran rapidez, ambos Kiba las esquivaron y siguieron su curso, pero las kunais giraron sobre sí mismas y persiguieron a sus objetivos; esto no paso desapercibido para ninguno de los Kiba.

-Doble colmillo!- ambos Kiba arremetieron con su ataque contra Jaoshi.

Jaoshi desconecto sus hilos de chakra de las Kunai y los conecto todas sus shuriken; formó once círculos alrededor de sí mismo, cubriendo de manera tosca su cuerpo a una distancia prudente, pero impenetrable para los ataques cuerpo a cuerpo. Con dificultad ambos Kiba se desviaron, pero no fueron lo suficientemente precisos; rozaron el escudo de shuriken. Uno se cortó un hombro mientras otro se cortó la mejilla.

-Desgraciado…- susurró uno de los Kiba.

-¿Crees que soy idiota?- sonrió Jaoshi-. Lo hemos notado, todo el tiempo; todos ustedes son peleadores de corta distancia; por mi parte no soy nada bueno en batallas cuerpo a cuerpo. Pero si puedo mantener este escudo estaré protegido.

Era cierto; no importaba si era fuerte o no ese escudo de shuriken, el punto es que por el impulso de los propios ataques de Kiba, estamparse contra una de esas shuriken le causaría un gran daño; tomando en cuenta que eran más de una, y que seguramente Jaoshi era capaz de concentrarlas en un solo punto o expulsarlas para mayor daño… ¿Cómo diablos enfrentaría aquello?

-Creyeron que no era capaz de nada- se burló Jaoshi-. La única razón por la que le pedí a mi hermano que me ayudara con su técnica es porque me gusta jugar con mis objetivos.

-¿Tu y el hombre lampiño son hermanos?

-Así es, chico bestia- contestó enojado Jaoshi.

-¿Qué diablos quieren?- preguntó Kiba con enojo.

-Matarlos, por supuesto!- sonrió Jaoshi-. No permitiremos que se hagan con el poder!

-¿Poder, de que hablas?

-Nadie hará ese sello!- contestó con furia Jaoshi-. De eso nos vamos a encargar…

Jaoshi descendió con rapidez las shuriken y retomó el control de las Kunai; con rapidez volvió a atacar a ambos Kiba. No le importaba cual fuera el verdadero, mataría a ambos; y después a la chica. Todos morirían, todos aquellos que se atrevieran a ayudar a los desgraciados de su pueblo.


Naruto terminó su combo con un fuerte golpe en el abdomen; tras lo cual se separo del cuerpo de Hashi. Era momento de ir a ayudar a Hinata.

-Cuidado!- gritó uno de sus clones; Naruto se dio la vuelta y vio a uno de sus clones interponerse entre él y la katana de Hashi. La katana atravesó con facilidad al clon, pero su cuerpo había desviado la dirección del arma, que seguramente apuntaba a su cuello. En cambio, Naruto recibió un profundo corte en la mejilla.

-Jeje, si, deben ser clones- sonrió Hashi levantándose-. Y además son muy listillos; tienen masa obviamente puesto que realmente duelen… Bien, los juegos terminan chico; te acabare y me importa poco si eres uno o treinta.

Hashi se estiro y tronó los huesos de su cuello sonriendo; después procedió a respirar profundamente.

-Como sabrás, chico, un buen ninja nunca utiliza su mejor técnica sino hasta el final- dijo el hombre mirando de repaso cada uno de los Naruto que tenía enfrente-. Eres realmente fuerte chico; la razón por la que tus golpes no me han vencido es porque no soy un simple espadachín. En realidad soy un maestro del combate cuerpo a cuerpo, Taijutsu.

-Bien, pues no me importa en realidad- replicó un Naruto-. Te venceré de cualquier forma-dattebayo!

-¿Dattebayo?- Hashi reflexiono un instante-. Tú me recuerdas a alguien… Pero no importa, haz firmado tu sentencia de muerte chico.

Hashi se coloco unos guantes y subió su emblema hasta su frente. Naruto arremetió con todos sus clones contra el enemigo, pero antes de que llegara él ya formaba unos sellos.

-Técnica de velocidad: Estilo dragón!- Un resplandor verde salió en torno al cuerpo de Hashi, quien se tumbo de espaldas ante la arremetida de Naruto. Con increíble agilidad giro sus piernas golpeando a los primeros dos clones que se acercaban a él.

Restaban tres y el original; Hashi giro sobre su cuerpo y se levanto. Todos los Naruto arrojaron sus shuriken a la vez, pero Hashi dio un giro sobre sí mismo y golpeo el suelo con su pierna.

-Patada demoledora!- El golpe en el suelo provoco que fragmentos de tierra se levantaran del suelo, bloqueando por completo el ataque de los shuriken y a su vez levantando una cortina de tierra. Era obvio que no se trataba de una técnica de tierra sino simplemente del efecto de un golpe devastador en el suelo, pero aun así Naruto lo considero un movimiento muy inteligente.

Se enfrentaba contra un oponente muy resistente, y eso era un gran problema; hasta ahora su fuerte había sido ser más resistente que el enemigo. Este hombre ya había recibido varios impactos directos de su parte y aun se movía sin ningún problema. Tenía que encontrar una manera de vencerlo, y sabia que la respuesta no era el Taijutsu; este tipo era peligroso en batalla cuerpo a cuerpo.

Su oponente apareció a la derecha, saliendo entre los escombros y propino una poderosa patada al cuello del Naruto más cercano; claramente Hashi sintió como se rompía el cuello. Pero poco después del impacto, el clon exploto.

-Bien, chico, solo quedan tres de ustedes ¿Quién será el siguiente en morir?


Kiba esquivo los ataques de la Kunai, mientras Akamaru hacia lo mismo; se acerco rápidamente a Jaoshi, y arrojo bombas de humo. Con eso no podría verlo. Arremetió con su doble colmillo sin hacer ruido para no alertar al oponente; pero cuando llego a un metro de distancia el humo se había disipado.

Alcanzo a ver a Jaoshi con su escudo de shuriken alrededor, y esta vez no logro esquivarlo por mucho, ni él ni Akamaru; Akamaru golpeó de lleno el escudo, apenas haciéndolo temblar. Fue arrojado por la fuerza del impacto y volvió a su forma normal. Por su parte él recibió un terrible golpe en el brazo izquierdo.

-Akamaru!- gritó Kiba corriendo hasta su desvanecido amigo.

Lo cogió en brazos y supo que no podría continuar; observo de nuevo a Jaoshi. Su escudo de shuriken estaba girando; el desgraciado había creado una ventisca con su mismo escudo para protegerse del humo y disiparlo. Había arriesgado demasiado en esa estrategia cuando debió haber previsto que Jaoshi sería capaz de hacer algo así.

El escudo volvió a caer al suelo y las kunais arremetieron una vez más contra Kiba; el chico las esquivo con dificultad y se puso a cubierto entre los árboles. Se quito su chamarra y cubrió a su compañero con ella, mientras lo dejaba en el suelo.

-Lo siento, Akamaru- dijo el chico acariciando a su perro-. Ahora debo hacer esto solo.

-Vamos cobarde!- gritó su enemigo- ¿Quieres que vaya por ti?

Debía tener un punto, debía tenerlo; ninguna técnica era perfecta. Necesitaba averiguar el punto débil de esa técnica, y debía hacerlo de cerca; era su única esperanza.


La habilidad del chico titiritero era simplemente impresionante; Kiba estaba obviamente en desventaja cuando era incapaz de acercarse a su oponente. El chico no tenía ni una sola técnica poderosa a larga distancia. De hecho ninguno de ellos tenía una técnica de larga distancia; pero si pudiera salir podría ayudar a Kiba en la batalla. Después de todo solo se trataba de cortar los hilos con suficiente rapidez.

Pero la técnica de viento seguía sin detenerse, y su concentración de chakra seguía siendo enorme; intento atravesar el escudo de viento, pero este la regreso con enorme fuerza al centro del tornado. Tal como cabía esperar.

Tal vez podría aplicar chakra para cortar la técnica y escapar; una vez lo había hecho con una técnica de tierra. Hinata se preparo y con rapidez arremetió contra el muro de viento; golpeó con su mano, aplicando chakra para crear el corte. El muro de viento se corto; sin embargo, tan rápido como se realizo el corte, el muro de viento giro y el corte se desvaneció, volviendo a rechazar a la chica al centro mismo del tornado.

-Es inútil- susurró Hinata decepcionada de sí misma-. Mientras el viento gire no puedo cortarlo; solo se volverá a formar…

Aunque… tal vez cabía una posibilidad; solo asumiendo que lograra ser tan hábil como Neiji. Pero era su única oportunidad por el momento; Kiba y Naruto la necesitaban, sobre todo Kiba. Debía intentarlo.

Hinata se coloco en medio del tornado y respiro profundamente; decidió que su sudadera le estorbaba, por lo cual la arrojó distraídamente; entonces empezó a correr, en la misma dirección que la del viento, a la derecha. Empezó a correr lo más rápido que podía en ese terreno tan reducido; el espacio no era superior a unos ocho metros de circunferencia, por lo cual le costaba trabajo no chocar contra la pared de viento, pero siguió corriendo lo más rápido que podía. Siguió corriendo con todas sus fuerzas, con toda su determinación. Kiba la necesitaba; Naruto la necesitaba. No podía fallarles.

La chica salto hacia la pared del tornado; con agilidad empezó a despedir chakra por sus pies y manos, y giro en forma de rueda hacia la pared. El viento fue cortado por el golpe de chakra y Hinata ingreso a la fuerza del tornado. La inercia la hubiera devuelto al centro, pero ella siguió girando, cortando las capas de viento; en menos de dos segundos salía despedida hacia el exterior por la propia fuerza del tornado, aterrizando dolorosamente sobre su hombro. Pero había logrado salir de la prisión. Lo había logrado.


Kiba arremetió contra Jaoshi con rapidez; el chico simplemente sonrió mientras veía a su oponente acercarse. Realmente era imbécil el chico; había creído que intentaría atacarlo con shuriken o kunais, su defensa era algo pobre contra dos personas que lo atacaran desde distintos ángulos con esas armas. Así mismo era extremadamente débil contra agujas. Pero este imbécil insistía en atacarlo cuerpo a cuerpo. Le daba igual. Conecto sus hilos de chakra y con rapidez subió su defensa de shuriken. Kiba fue repelido por la defensa girante de Jaoshi una vez más.

-Deja de esquivar mis ataques y tu muerte será rápida- declaró Jaoshi sonriendo.

-Nunca me rendiré- dijo Kiba levantándose y volviendo a atacar; intento hacer su ataque de colmillo, pero no importaba que tan fuerte lo hiciera, solo conseguía dañarse aun mas a sí mismo por el impulso. Puede que los hilos de chakra fuesen muy flexibles, pero también se podía mantener suficiente impulso para hacer que el escudo fuera poderoso; en este caso el impulso era la ventaja de las shuriken de poder girar y mantenerse en su mismo lugar.

-Bien, como quieras, morirás desangrado- contestó con serenidad el joven.

Por supuesto que Jaoshi aun estaba en entrenamiento; era terriblemente malo controlando los hilos de chakra y moviéndose al mismo tiempo, pero a cambio era increíblemente veloz con ellos. Por eso había diseñado esa defensa que lo protegía de su mayor desventaja: los ataques de Taijutsu. Por supuesto que normalmente hacia uso de sus habilidades en conjunto con su equipo completo, pero esta era una misión personal. Solo su hermano y él… y el líder. Había tenido que dejar a su equipo atrás para lograr esta misión. Era necesario.

Kiba arrojo de nuevo unas bombas de humo y Jaoshi no pudo menos que sonreír; este tipo no entendía. El humo no era un problema para Jaoshi. Vio venir a Kiba y no pudo menos que sonreír. Kiba arremetió contra la pared de shuriken… y desapareció…

-¿Qué?- exclamó extrañado Jaoshi.

Ese no había sido más que un clon.

-Aquí, idiota- dijo riendo Kiba, justamente encima de Jaoshi.

Su defensa eran aros alrededor de sí mismo; aros. Arriba estaba completamente desprotegido. Kiba ingresó su mano en medio del circulo de protección de Jaoshi y lo tomó de la cabeza; de esta forma logro un punto de equilibrio y giro su cuerpo con rapidez. De manera un tanto tosca, pero rápida, ingreso su pierna derecha y dio una terrible patada contra la cara de Jaoshi. En el proceso tres shuriken se encajaron en su pierna, dos en su espalda y dos en su brazo.

Jaoshi recibió el terrible golpe de lleno y cortó el flujo de chakra de sus hilos; salió despedido contra su propio escudo de shuriken y varios de ellos se encajaron en su cuerpo. El escudo de shuriken cayó inerte al suelo, al igual que su dueño unos metros más adelantes; Kiba aterrizo con dificultad de rodillas, pero tuvo la seguridad de que su batalla había terminado. Justo en ese momento vio como Hinata salía del escudo de viento.

Era hora de acabar con el último desgraciado.


Naruto atacó de nuevo con sus shuriken, sabiendo perfectamente que cualquier ataque de corta distancia seria simplemente inútil; entonces por primera vez en todo el duelo se le ocurrió la idea de vencer al otro joven para liberar a sus amigos. Sin embargo su oponente no lo dejo reflexionar mucho al respecto.

El hombre corrió en dirección a Naruto, y este decidió separar a sus clones restantes; uno a la derecha, uno a la izquierda; el restante y el mismo corrieron en diagonal hacia derecha e izquierda. Hashi se dirigió primero al de la derecha. Los demás Naruto tiraron una Kunai a la espalda de Hashi, pero el hombre lo esquivo con facilidad; alcanzo a Naruto y le propino un rodillazo terrible en la espalda. El clon desapareció.

-Bien, uno menos- sonrió Hashi dándose la vuelta.

-Maldición- susurró Naruto con frustración. Este tipo era tan genial como cejotas, pero además era capaz de usar técnicas de viento. No tenía idea de cómo vencer a este ninja exiliado. Hasta donde alcanzaba a suponer, posiblemente se tratara de un Jounin.

-Oye, pequeño, no es nada personal- dijo Hashi corriendo hacia el siguiente Naruto-. Así es el mundo ninja; creo que hubieras sido un gran ninja en otras circunstancias…

Hashi dio una patada al siguiente Naruto; este la bloqueó con habilidad, pero el impacto lo desplomo aun así. Este no desapareció.

-Por fin di con el verdadero- sonrió el ninja. Levantó su pierna y la dejo caer con toda su fuerza.

Con apenas un instante, Naruto alcanzó a girar sobre sí mismo y evitar el mortal golpe; los clones se acercaban corriendo a proteger al original. Hashi sonrió divertido; este chico sí que era persistente. Con rapidez giró y rompió el cuello de uno de los clones, que desapareció. El otro quiso aprovechar para encajar una Kunai en su espalda, pero Hashi se agacho con rapidez y esquivo el ataque; sintiendo la presencia del clon en el lugar adecuado, tomó impulso y salto asestando un terrible cabezazo en la cara del último clon, que desapareció.

-Ya estamos solos, al fin- comentó Hashi desde el aire-. Lástima que no duró mucho el momento…

Era todo, había perdido; Hashi se precipitó sobre él a una velocidad increíble, con la intención de asestar una última patada mortal. Naruto demasiado adolorido incluso para intentar girar sobre si mismo aun si eso pudiera servir de algo; los golpes de Hashi habían sido muy poderosos, más de lo que jamás había sido golpeado. Tal vez incluso tan fuertes como los de la vieja Tsunade.

"Chico, me necesitas…" susurró la voz del Kyubi con sarna.

"No! Tu eres la causa de todos mis problemas!" replicó él con firmeza "Es por tu culpa que todo el mundo me rechaza; todos te odian"

"¿No lo has entendido? Yo soy tu único camino al poder… En este caso morirás sin mi…"

"Moriré como un ninja, no viviré como un monstruo…"

"Jodete, Naruto…"

La mano de Naruto se alzó y detuvo el golpe ante la sorpresa de Hashi; el ninja miró consternado a Naruto, pero no reconoció su mirada. El chico sonrió de una forma perturbadora, arrojando al ninja contra un árbol; la fuerza fue tal que Hashi rompió el árbol por el impulso.

-¿Qué diablos?- susurró aturdido levantándose.

Vio a Naruto frente a sí; pero esa mirada era diferente, su aura era diferente. Su sonrisa era diferente.

-Nadie puede matarnos- susurró Naruto sonriente.

El ninja estaba a punto de retomar su ataque cuando a su lado aterrizó inconsciente su hermano; tenía severas heridas de shuriken.

-Jaoshi!- gritó el hombre agachándose a su lado.

-Naruto!- grito Hinata detrás del chico; Naruto volteó con esa terrible sonrisa en el rostro. Hinata retrocedió un paso, pero el contacto visual provocó un efecto en Naruto; el chico se arrodillo tapándose la cara. Hinata se acerco de nuevo, preocupada.

Hashi vio sorprendido como la kunoichi y el chico bestia estaban fuera de su tornado; así que con un rápido movimiento cancelo su técnica y tomó en brazo a su hermano.

-Esto no se quedara así, malditos críos- dijo Hashi con enojo-. Tengan por seguro que nos volveremos a enfrentar.

Hashi saltó a lo alto de un árbol y les dedico una última mirada de odio antes de desaparecer entre las ramas; Hinata hizo uso de su Byakugan para asegurarse de que se alejaba, y efectivamente así era.


-Bastardo- susurró Kiba acercándose a Naruto y Hinata, con Akamaru en brazos; cuando llego a unos metros se desplomó en el suelo terriblemente cansado-. Demonios, estoy al límite…

-Naruto…- susurró Hinata al chico que seguía cubriéndose el rostro.

Naruto bajo sus manos y su rostro volvió a ser el mismo de siempre; sonrió a Hinata con cansancio.

-Lo logramos, equipo Hinata- dijo Naruto sonriente.

-Si…- asintió Hinata alegre.

-¿Alguien podría quitarme estas shuriken?- inquirió Kiba-. Estoy muy cansado…

-¿Eh, Hinata?- exclamó Naruto-¿Y tu sudadera?

-¡¿Qué?- Hinata recordó que no traía la sudadera y se tapo el estomago con vergüenza; solo traía una top negro y una camisa entretejida transparente encima-. Lo perdí!

La chica miró alrededor y vio en un árbol su sudadera; totalmente destrozada. Tendría que hacer el resto de la misión sin ella; cuando menos traía un cambio de blusa en su mochila.

-¿Les parece si descansamos un poco?- preguntó Naruto sonriente.

-Hecho- exclamó Kiba cerrando los ojos.

-Sí, creo que necesitamos recuperar fuerzas…- asintió Hinata aun cubriéndose el estomago.

Naruto la observó con curiosidad y sonrió; la chica se sonrojó ante eso. El chico se quitó en un rápido movimiento su chamarra y la coloco sobre los hombros de Hinata.

-Así no tendrás que cubrirte con los brazos- dijo Naruto rascándose la nariz.

-Gracias, Naruto- sonrió ella.

Naruto se desplomó y empezó a roncar; Hinata empezó a quitar los shuriken de Kiba con precaución. Todos ellos estaban heridos, estaban cansados, pero estaban vivos; al final de cuentas, para una misión oscilante entre rango A y rango S, no estaba nada mal, debía admitirlo.

Quitó todas las shuriken del cuerpo de Kiba y aplicó antiséptico con cuidado; después procedió a vendarlo con cuidado.

-Gracias, Hinata- dijo Kiba sonriendo.

-Fue genial tu pelea Kiba- dijo Hinata sonriendo-. Solo le diste un golpe a ese ninja y estoy segura que no podrá levantarse en una semana.

-Su propia técnica fue su perdición- respondió Kiba alzando los hombros-. Ninguna técnica es perfecta.

Hinata asintió y se levantó; pero Kiba la tomó de la mano con rapidez. Ella se detuvo y volteó a verlo.

-Hinata…

-¿Qué ocurre?- preguntó la chica expectante.

-Gane esta batalla gracias a ti; eres una excelente ninja…

-No, Kiba; tu ganaste esta batalla por ti mismo- dijo ella sonriente.

-Hinata… tú me gustas…

Kiba fijo su mirada en Hinata y se levantó rápidamente.

-Me gustas, Hinata. Me gustas mucho…

Fin capitulo 06


Corenote:

Bueno, la primera batalla épica de nuestro equipo se ha llevado a cabo de forma satisfactoria; fue una victoria para Kiba, una "victoria" para Hinata y una casi derrota para Naruto ¿Pero qué esperaban? Es un pobre gennin de trece años contra un Jounin exiliado, jeje…

Bien, de cualquier forma este capítulo fue especialmente satisfactorio; siento que cumplí mi cometido con los primeros enemigos reales de la saga. Siempre me he preguntado ¿De qué diablos sirven los shuriken y Kunais si nunca dan en el blanco? Son el arma ninja por excelencia, pero son muy inútiles :S

Decidí hacer a Jaoshi con la idea de que utilizara las armas convencionales ninjas como habilidad principal; al principio solo estaba la idea del tornado y los shuriken recurrentes. Pero para esto Hashi bastaba e incluso sobraba, y no quería tener a Hinata y Kiba en pasividad mientras Naruto peleaba… Así que incluí a Jaoshi, como el hermano menor de Hashi, quien era un titiritero; hacerlo titiritero fue una idea que nació cuando me di cuenta que no podía mantener a Kiba y Hinata dentro de un tornado siendo atacados por shurikens… Eso era muy aburrido xD… Y como siempre mi obsesión con una buena defensa salió a flote, pero prometo que no es una idea recurrente; de hecho Jaoshi y Hanasuma son hasta ahora los dos únicos personajes defensivos que he planeado.

Al final, me gusto lo que hice con las habilidades de ambos hermanos; espero que a ustedes también =P

PD- Sigan comentando =D

Yo aquí seguiré escribiendo porque esta historia realmente me ha enganchado xD