Volvía de su viaje a los hielos del norte. En su habitación, desempacaba la maleta que había llevado consigo.
Un ofrecimiento que no esperó respuesta para empezar a ayudar.
Su oso dio vuelta el plato de comida en la cocina, incapaz de regresar a lo químico luego de probar su alimento natural.
Su hermano desdobló uno de los abrigos que usó en la faena.
- ¿Canadá, de quién es esta sangre?-
