Bueno chicos y chicas, aquí les vengo subiendo el siguiente capitulo de esta historia. Pido disculpas por el ligero retraso, pero esta semana fue bastante atareada y me temo que así serán los días próximos. Prometí nunca retrasarme en los días que debía subir, pero realmente si esto llegará a suceder será porque en verdad el tiempo se me limito mucho y no deseo mostrarles capítulos hechos con prisas ¿ok? Haré mi mayor esfuerzo para que esto no suceda, pero entiendan que si lo hago es porque deseo escribir lo mejor posible para mi y para ustedes claramente.
Sin más les dejó entonces el capitulo.
Muchas gracias nuevamente, y espero lo estén disfrutando mucho.
Capitulo #7
Al día siguiente Logan despertó un poco más tarde de lo habitual. Al parecer los pocos rayos de sol lograron llegar hasta su rostro provocando que abriera lentamente sus ojos. Despertó con ese ligero sabor amargo a vergüenza y culpa al recordar la manera en que había conseguido conciliar el sueño, recordando nuevamente para aminorar esto que solo fue por esta única ocasión y sobre todo para poder estar mejor preparado para lo que vendría hoy. Tomó un baño para despejar su mente lo más que podía e igualmente para terminar de borrar los rastros que Kendall provocó en él.
Una vez limpio y con nuevas ropas sobre él, decidió bajar para tomar algo de desayuno el cual su madre ya había preparado. Se dio cuenta que ella había despertado antes y había desayunado sin él, lo cual no le molesto pues entre más tiempo pasará solo mejor, así podía acomodar su ideas de lo que exactamente tendría que hacer hoy, pero aquel momento de soledad fue interrumpido cuando su madre entro a la cocina.
-No te escuche llegar ayer- su madre, quien lo recibía con una amplia sonrisa, se veía radiante como siempre provocando que Logan sonriera también.
-Oh lo siento, no quise despertarte- Logan recibió de su madre un vaso de jugo de naranja que acompañaría con su desayuno.
-¿Lo pasaste bien? ¿Qué tal el juego?- la mujer tomó asiento frente a él esperando impaciente su historia.
-El juego fue como en la televisión, golpes, frio todo el tiempo y unas cuantas riñas- y de inmediato la imagen de nuevo regresó a su mente –Pero logramos ganar-
-Oh eso suena bastante bien! Espero que nadie haya salido lastimado-
-Descuida, ellos están acostumbrado a eso-
-¿Y la fiesta? ¿Te agrado?- Los ojos del pelinegro se abrieron un poco al recordar aquel escenario, provocando que sus cejas se arquearan prominentemente -¿Eso es un sí?-
-Bueno, digamos que fue bastante diferente a como yo imagine- comió un pedazo del pan tostado que su madre había dejado para él, procurando que esto aminorara un poco su sorpresa en su tono de voz para evitar más cuestionamientos de su madre –Muy…diferente-
-Y eso… ¿es bueno?- el rostro de su madre parecía como la de un niño quien espera impaciente una respuesta exclamativa llena de emoción y felicidad, pero Logan sabía que no podía darle esa clase de contestación.
-Sabes que no soy un chico de fiestas, solo fui como agradecimiento a Carlos por que se ha portado bastante bien conmigo, pero…no tengo intenciones de regresar. No hay nada que…me haya agrado lo suficiente- sabiendo que mentalmente podría ser esto una mentira, le dedicó una pequeña sonrisa a su madre para después terminar su pan.
-Bueno, seguro encontraras mejores fiestas-
Logan solo se limitó a encoger sus hombros. Sintiendo aun un poco de vergüenza al recordar nuevamente que la fiesta había sido todo un suceso para él, su primera fiesta la cual había acabado con cosas que ni él mismo imaginó que algún día vería o haría. Como el hecho de tomar cerveza o sobre todo aquel hecho en particular que le provocó una fractura en su estado anímico, que fue el encontrar a Kendall teniendo sexo, y no solo eso…que uso esa misma escena como salida a su necesidad de dormir pero, debía aceptar, un salida tanto placentera. Pero obviamente no podía decirle todo eso a su madre, no cuando ni una semana ha pasado desde que están aquí y el tema de su homosexualidad es un poco delicado aun, así que simplemente lo evitaría de manera sutil y sin sospechas.
-Oh por cierto, olvide comentarles…- limpió su boca antes de seguir –Un profesor me ha…dicho que seré el tutor de un chico. Al parecer vio mis notas y me dijo que sería buena idea para aumentar mi calificación final y, bueno para…tener una mejor presentación en la Universidad- y se recordó a si mismo que no había olvidado comentarles, sino que al parecer su tutorado había cambiado de opinión un par de veces, sin su consentimiento.
-¿En serio? Oh Logan esas son excelentes noticias, muchas felicidades hijo- su madre cambió su tono de curiosidad por aquel chillón y frágil sonido que las madres hacen al sentir felicidad por sus hijos –Tu primera semana aquí, y ya comenzaste perfectamente. ¿Quién es el chico afortunado que te tendrá como profesor?-
¿Afortunado? Al escuchar eso una ligera sorpresa embistió a Logan, pues recordando la actitud del rubio, realmente no usaría ese término.
-Su nombre es…Kendall, es el capitán del equipo de hockey- dejó salir como suspiro, mientras la tensión regresaba paulatinamente a sus hombros al recordar quien era Kendall.
Su madre se notó aún más sorprendida ante esto.
-Vendrá hoy- recobró su postura llevando el plato y vaso utilizado al lavaplatos –al parecer le urge un poco subir sus notas o lo echarán del equipo-
-Bueno, estoy segura que tú serás de gran ayuda, eres excelente en eso-
Dándole unos segundos la espalda a su madre, la expresión en el rostro del pelinegro no era exactamente la más optimista sino más bien, la de una persona esperando un milagro para que eso fuera verdad. Nunca había sido tutor de nadie, había ayudado a un par de amigos, pero nada serio, nada tan comprometedor como el hecho de que dependía de él y sus tácticas de enseñanza para hacer que Kendall subiera sus calificaciones y así logrará quedarse en el equipo hasta final del año. Logan suele aceptar la presión, pero curiosamente en este momento no la siente como algo bueno.
Un pequeño silencio se formó entre ambos, mientras Logan terminaba de lavar lo que había utilizado. Regresó la mirada a su madre quien se notaba algo inquieta y nerviosa. La curiosidad de Logan, quien hasta ahora no lo ha llevado a buenas decisiones, emergió.
-¿Te encuentras bien?-
Su madre asintió mordiendo su labio inferior y jugando con sus manos, reconociendo estos gestos como propios también, Logan sabía que mentía y que los nervios sucumbían en el cuerpo de su madre.
-Madre, ¿Qué sucede?- Logan se acercó a ella.
-Ok, ok…- su madre se levantó de la silla y tomó camino hacia fuera de la cocina –Sígueme, debo mostrarte algo-
Logan no entendía exactamente que estaba sucediendo, de hecho esto le parecía una clase de broma ya que su madre nunca se ha comportado así, lo cual le provocó una ligera risa nerviosa. El chico siguió a su madre a lo que concluyó como el camino hacía el sótano, el cual solo visitó una vez al dejar cajas de libros que su padre pidió que colocaran ahí, y jamás ha regresado, tampoco es que se le haya ocurrido bajar, no tiene gran cosa su sótano, pero al parecer esta vez sí, al menos algo que está poniendo bastante misteriosa a su madre.
-Bien, quería mostrártelo en una mejor oportunidad, pero realmente no podía esperar más…simplemente la emoción me comía- la voz de su madre sonaba apresurada. Logan seguía sin entender pero con aquella sonrisa nerviosa aun en su rostro –Ven- abrió la puerta de la habitación, y como todo sótano bajaron por las escaleras que los condujo hasta la parte más baja de la casa, ahí su madre esperó un poco a que Logan llegara junto con ella.
-Madre enciende la luz, no logro ver nada- Logan dijo un tanto temeroso de encontrarse en sus pies alguna especie de arácnido o pisar tal vez alguna cosa que pudiera ser importante.
-Perfecto- su madre alcanzó el apagador y contando mentalmente encendió las luces.
Los ojos de Logan en primer instancia se deslumbraron por el cambió tan brusco de iluminación, pero al momento en que estos iban aclarándose comenzaron a notar un gran bloque que según su buena memoria, no debía estar ahí. Cuando por fin pudo ver que era lo que tenía frente a él, sus ojos crearon su propia chispa de luz, y con esto sus labios se curvearon tan enfáticamente que podían salirse de sus mejillas en cualquier momento, su lógica no acreditaba lo que estaba viendo, pero no había tampoco lógica alguna que dijera que no era real. Estaba ahí, frente a él, su piano negro, el mismo que su abuela le heredo antes de morir, estaba frente a él, reluciente como lo recordaba, jurando estúpidamente que hasta el instrumento brilló más al darse cuenta que era su dueño quien lo admiraba como si fuera la primera vez que lo veía en su vida.
-Ma…Mamá- fue lo único que pudo articular…o más bien pareció como un suspiro intentando sonar como palabras –Pero…pero… ¿Cómo?- y lentamente sus pies lo acercaban hasta él. Su mente temía que todo esto fuera una ilusión y que al momento de tocarlo se desvaneciera, pero no fue así, al llegar sus dedos suavemente se deslizaron por la superficie reluciente y dura sintiendo como una ligera descarga de emoción y adrenalina recorría su cuerpo.
Su madre simplemente se limitaba a verlo, contemplando como su hijo no tenía más que una expresión de asombro en su rostro, trayendo con ello recuerdos de su primera navidad o la primera vez que visitaron Disney, y a causa de esto sus ojos se humedecieron.
-Pensé que…pensé que papá lo había vendido antes de venir- Logan lentamente recuperaba su aliento y postura conforme rodeaba el gran instrumento.
-Así fue- su madre contestó –Pero, logre contactar a la persona que lo compró y bueno, sabes que puedo ser bastante persuasiva cuando de ti se trata- le guiño divertida un ojo –Además, no sé, era demasiado hermoso como para dejar que alguien más lo tuviera, y tu…bueno, te ves perfecto en él- su madre, se acercó lentamente hasta donde estaba Logan, tomándolo cariñosamente por los hombros.
-Madre, me…me has dejado sin palabras- los ojos del chico comenzaron también a cristalizarse lentamente –pensé que estaba perdido completamente, que jamás volvería a tocarlo.
-Nunca digas nunca amor- su madre lo rodeo con sus delgados pero largos brazos.
-Es lo único que me queda de la abuela, y ahora…lo tengo nuevamente aquí- pero su semblante de felicidad cambió lentamente –pero, ¿Y si papá lo ve? Se enfurecerá, y no quiero que te culpe…tampoco quiero que lo vuelve a vender, madre no quiero perderlo- sus ojos expresaron a su mamá desesperación y miedo, sujetándola fuertemente.
-Tranquilo, ya se nos ocurrirá algo. Es claro que no podemos ocultarlo aquí todo el tiempo, pero mientras pensamos en algo, podemos hacerlo –besó la frente de su hijo para después deshacer el abrazo –Eres inteligente, algo se te ocurrirá, solo…no dejes pasar mucho tiempo ¿ok? No hay que arriesgarnos-
El chico quien ahora le daba la cara a su madre no hizo más que asentir con mayor tranquilidad, sintiendo aquella esperanza que su madre solía inyectarle. No dudó más y volvió a rodear a su madre con sus brazos, hundiendo su rostro en su pecho y agradeciéndole en la fuerza que aplicaba al abrazo que le deba. Por un instante Logan se sintió en casa, por este momento el chico olvidó todo, borró de su memoria todo lo que había sucedido en esta semana, y simplemente se dejó llevar por la felicidad que su madre causó en él. No podía creerlo, su piano estaba aquí, su amado instrumento había regresado a sus manos, y con esta la esperanza nuevamente de tocarlo, nuevamente de escuchar aquellas melodías que traían a su abuela a su mente engendraban en él una motivación más grande, dándole armas para hacer de esta su nueva vida, algo más fácil de sobrellevar.
El abrazo terminó por parte de su madre, quien se arregló un poco su ropa que Logan había arrugado un poco con su efusivo abrazo.
-Bueno amor, debo darme prisa. Tengo que ir a comprar algunas cosas al supermercado- Su madre caminó hacia las escaleras
-¿Saldrás?- Logan preguntó con un tanto de temor, recordando súbitamente que la hora acordaba para verse con Kendall se acercaba –Pero…-
-¿Algún problema hijo?- su madre esperó respuesta del chico quien solo negó con su cabeza –Oh, el chico es verdad, descuida estarán bien, no tardaré mucho, además dejé un poco de comida en el refrigerador o si prefieren hay lo necesario para hacer emparedados- su madre le devolvió una sonrisa que Logan no quería refutar con sus comentarios productos de su inseguridad y nerviosismo, así que simplemente aceptó y fue hasta ella.
-Está bien, subamos entonces. Y madre, gracias otra vez- la mujer acarició suavemente su mejilla y después de eso ambos subieron apagando la luz detrás de ellos y asegurándose que la puerta quedará bien cerrada.
Logan dejó que su madre hiciera lo necesario antes de irse, mientras en él la intranquilidad tomaba nuevamente control de su cuerpo, un nerviosismo que ni siquiera el pensar nuevamente en su piano podía tranquilizar. Trató viendo un poco de televisión en la sala, pero simplemente fue en vano cuando su madre dio el avisó de que volvería más tarde, dejándolo a él a cargo de todo lo que sucedería después. Poniendo su fe en sus habilidades sociales, porque si lo hacía a su suerte, seguramente esto terminaría mal, así que simplemente comenzó a confiar en él mismo, diciéndole que nada podría salir mal, es decir, el escenario esta de su lado, es su casa, la autoridad aquí es él, pues es el tutor, y el tema en sí es algo que podría hacer con los ojos cerrados, que es resolver problemas y explicar ecuaciones a un chico. Así que, simplemente tiene que confiar en que hoy, todo está de su lado, y que Kendall aquí solo es un chico que viene porque necesita de su ayuda, no es capitán del equipo de futbol, no es alguien supuestamente agresivo…simplemente es su tutorado.
El timbre sonó, y con ello las voces optimistas en su cerebro se callaron, dando paso fácilmente y sin objeción alguna a los nervios que se apoderaron rápidamente del pelinegro nuevamente. Tomó un poco de aire, y pasando saliva para hidratar su garganta se dirigió a la entrada, giró la perilla y al abrirla se encontró con aquel rubio más alto que él, con chaqueta de cuero negra, jeans ajustados, y con una posición que Logan catalogaría como, sumamente relajada.
-Terminemos con esto rápido ¿Quieres?- y sin esperar respuesta alguna, Kendall entro a la casa, dejando a Logan sin aire pero notando aquella estela que su perfume dejó tras él.
Un pequeño silencio se comenzó a formar entre ambos, mientras Kendall daba un rápido vistazo a la casa del pelinegro, que al parecer, para los ojos verdes del rubio parecía inmensa y bastante impecable. Logan se debatía mentalmente en donde llevar a acabo todo, pues estaba la opción de hacerlo en la sala, ya que era un lugar amplio y donde podían estar bastante cómodos, o el más común de los escenarios, que era su habitación. La solución estaba siendo rápidamente descifrada por su mente, quedando esta última como la definitiva ya que llego a la conclusión que era ahí una zona bastante segura para él.
-Vamos- Logan por fin habló señalando las escaleras.
-¿Tu habitación?- Kendall preguntó con un tono de burla arqueando una ceja.
Logan no pudo evitar sonrojarse un poco, tomando una nota mental que en definitiva esto no había sido la mejor idea. Solo negó con la cabeza y rápidamente tomo camino hacía su habitación esperando que Kendall lo siguiera.
Cuando llegaron, Kendall quedó aún más impactado, claro que no lo expresó de forma notoria, pero sus ojos se posaban en cada esquina del limpio y bien ordenado cuarto del chico. Todo parecía estar en su lugar exacto, y de forma tan reluciente que daba la impresión de que el cuarto completo había sido recién comprado. Kendall sintió un tanto de indignación por tan reluciente habitación, que decidió hacerlo un tanto a su manera, dejándose caer en la primera silla que encontró y colocando sus pies encima de la cama de Logan, sin prestar atención a lo que el otro pudiera decir o pensar. Logan por su parte no dijo nada al respecto, simplemente asintió lanzando un nervioso suspiro mientras buscaba sus libros y cuadernos necesarios. Su mente era un caos total, la manera de idear como comenzar esto no podía encontrarla, al menos no sin sonar estúpido o desesperado, sabía que lo primordial era mantener la calma, pero ella desapareció en cuanto el chico cruzó la puerta e imágenes bastante comprometedoras comenzaron a taladrar la mente del pelinegro. Logan trataba de acomodar sus cosas en el escritorio que tenía justo al lado de su cama, ignorando completamente aquel sujeto que sin decir nada aún, mantenía la misma posición, solo observando a su alrededor, sus manos sudaban bastante y un pequeño temblor en ellas comenzaba a molestar al chico, quien simplemente se detuvo, recargando sus manos en la mesa, dando un par de respiraciones y cayendo en la cuenta que si esta estúpida actitud seguía no iba a servir de nada la ayuda que pueda brindarle a Kendall, debía sacar aquellas imágenes que solo provocan desastre en su mente, tenía que tratar al menos de tomar un poco de seguridad para que la actitud del rubio no lo comiera vivo o al menos no en su primera sesión. Debía dejar un tanto fuera al chico tímido y demostrar que aquí la autoridad es él.
Antes de darle la cara nuevamente, tragó un poco de saliva y confiando en aquellos pensamientos optimistas que su cerebro creo con desesperación, aclaró su garganta.
-¿Comenzamos?- Logan pregunto tímidamente.
-Dios, pensé que nunca lo dirías me estaba durmiendo tanto silencio- Kendall bajó los pies de la cama y girando la silla quedó frente al pelinegro quien al mismo tiempo ocupó otra –Bien, vuélveme inteligente-
-Entonces dime, ¿Con que te gustaría empezar?- comenzó a buscar algunos lápices en un pequeño cajón
-¿Aun piensas en lo que viste el día de la fiesta?- Kendall preguntó dibujando con cierta maldad, una sonrisa.
-¿Qué?- la interrogante golpeó en seco al chico que dejó caer el lápiz que ya había logrado encontrar.
-Vamos, tu sabes a lo que me refiero ¿Aun piensas en ello?- Logan sintió un tono seductor y tentador, por lo cual simplemente desvió la mirada a su libreta.
-Esto no ayudará a lo que se supone debemos hacer. Así que mejor empecemos ¿ok?- aclaró su garganta y tomando nuevamente el lápiz comenzó a escribir unas cuantas cifras en el papel –Ok, encuentra la solución de estas ecuaciones-
-Demonios, en serio harás esto ¿cierto?- Kendall habló sorprendido al ver lo que Logan había escrito –es decir, al parecer no tendré oportunidad de persuadirte un poco para que no hagamos esto-
Logan arqueó un tanto ambas cejas encogiendo sus hombros.
-Me temo que no. Esto se supone que debe ayudarte y eso planeo hacer-
-¿Por qué?- Kendall preguntó sin esperar si quiera a que Logan terminará -¿Por qué quieres ayudarme? Ni siquiera me conoces-
Logan regresó la mirada al rubio quien volvía a dejar caer todo su peso en la silla, sin embargo esta vez la mirada verde se posó sobre el chico, la cual ejercía un gran peso en él, no sabía por qué o como, pero simplemente podía sentir la tensión acumularse en sus hombros y puntos más débiles.
-Sé que a todo adolescente le desagrada el no graduarse y además…también sé que si no subes tus notas te expulsarán del equipo y bueno, no creo que eso le agrade a los chicos de la escuela- Logan no supo de donde había sacado la tranquilidad y estabilidad en su voz para que esta no se cortara, y no se iba a detener a averiguarlo, pero al parecer que Kendall comenzara con algunas cuestiones extrañamente lo relajaba un poco.
-No, no…dime la verdad razón, es decir, ¿Qué fue lo que realmente te dijeron para que aceptaras? ¿Mayor calificación? ¿Dinero? ¿Almuerzo especial?-
-¿Disculpa?-
-No aceptaste solo por esas dos estúpidas razones ¿o sí?...nadie lo haría-
-¿Ah no?... ¿Por qué?- el entrecejo del pelinegro se frunció un poco a causa del sabor tan extraño que le estaban dejando estas preguntas.
-Bueno porque son eso, estúpidas. Nadie acepta solo para ayudar a graduarse a un chico o para no expulsarlo de su club, debe haber algo más detrás-
Logan lo miró por unos breves momentos dudando si realmente deseaba contestar aquella pregunta, porque puede ser que se equivoque al tratar de parecer un buen chico que solo desea ayudar, pero también puede empeorar todo al darle la razón a Kendall al saber que hay un interés detrás de esto, un interés que claramente Logan no le presta mucha atención, pero que a Kendall puede hacerlo sentir ofendido. Simplemente deseaba dar la respuesta correcta, exacta para crear en el rubio una razón para quedarse.
-Bueno…sí, sí hay algo más- Pero es Kendall, él no se puede sentir ofendido por eso, no cuando él mismo lo está aceptando –El profesor me dijo que si te ayudaba y lograbas subir tus notas, no tendría que hacer prueba final y me ayudaría con mis cartas de recomendación para la Universidad-
Kendall lo miró un par de segundos más, asintiendo de forma favorable.
-¿Lo ves?...todos tienen su precio. Nada mal para un nerd, tú obtienes lo que quieres y yo también, me parece justo-
-Lo es, pero eso no será posible si no resuelves los ejercicios que te ponga- Logan tomó nuevamente su cuaderno acercándoselo al rubio junto con un lápiz –Así que para hacer esto más justo, hazlo-
La expresión de Kendall cambió a una fatídica, tomando a regañadientes el lápiz y acomodándose mejor en la silla.
Logan esperó a que Kendall resolviera el ejercicio puesto, mientras con su negra mirada recorría a la presencia que tenía en frente. Era un tanto extraño que aquella rubia personalidad fuera tan...ni siquiera puede encontrar una definición a eso, simplemente no acreditaba que realmente fuera todo lo que los demás dicen, es decir, a Logan le parecía alguien un tanto tranquilo, tal vez muy directo y sin inhibición alguna, pero…¿realmente era tan malo como lo mostraban?.
Kendall terminó dejando el lápiz a lado y girando la libreta para que Logan pudiera verificar el resultado. Cuando lo hizo asintió con una ligera sonrisa al ver que estaba correctamente resuelto.
-Lo hiciste bien, eso quiere decir que podemos avanzar un poco más rápido de lo que tenía planeado-
-No me subestimes chico- encogió sus hombros con actitud presuntuosa dedicándole una mirada un tanto retadora el pelinegro. Logan se la devolvió de la misma manera y tomó su cuaderno para escribir un nuevo ejercicio.
-Ok, sorprenderme entonces, veamos si estoy subestimándote-
Kendall rodó sus ojos y tomó nuevamente el lápiz y cuaderno, pero esta vez no escribía nada, simplemente sus ojos estudiaban la fórmula que tenía en frente. Y como último movimiento trono su lengua y aventó el lápiz a la mesa, y le devolvió el cuaderno a Logan sin decir nada más que un cruce de brazos un tanto molesto.
-Descuida, son de las complicadas, incluso a mí me han costado trabajo. Si quieres empezaremos por eso-
-Como quieras, solo date prisa ¿sí?-
-Será difícil conseguir un "por favor" y "gracias" de ti ¿verdad?-
-Pensé que serían tutorías de algebra, no de buenos modales- respondió el alto burlándose notoriamente del chico.
Logan simplemente negó con su cabeza y regresó a su vista a la hoja para comenzar a escribir un par de ejercicios más iguales al que no pudo resolver anteriormente. Mientras lo hacía, el silencio los volvió a comer, dejando que su voz interna le diera ánimos, pues a decir verdad hasta ahora todo está marchando bastante bien, es decir, Kendall no muestra la mejor de las actitudes cooperativas pero Logan se veía peor a estas alturas, y de hecho la actitud que él mismo ha demostrado no ha estado tan mal y eso provoca cierta satisfacción en el chico.
Logan terminó y nuevamente giró la hoja a la vista de Kendall.
-Bien, lo que tenemos aquí son ejercicios donde la manera de encontrar el resultado es…-
-¿Mantendremos esto profesionalmente?- el rubio interrumpió al chico con una pregunta que la expresión de Logan dejó en claro que no la entendía del todo –Porque si deseas pasar a una interacción más…cercana, por mí no hay problema-
-¿Qué quieres decir?- fue lo primero que se le vino a la mente, pues después de haberlo visto teniendo sexo con Jo, lo menos que pensaba era sobre dudar acerca de su orientación sexual, pero ahora…la curiosidad aumentó un poco -¿Eres…eres gay?-
-Bueno, digamos que mis opciones están siempre abiertas. Si me gusta lo que veo, lo tomo. Así de simple-
-¿Entonces me debo sentir halagado por lo que me has preguntado? ¿Acaso esas son tus herramientas de seducción?- El pelinegro formó una expresión de incredulidad en su rostro.
-Llamémoslo "Formas de sobornar al profesor para acabar esta mierda rápido"- y con orgullo Kendall le sonrió.
Logan negó con su cabeza soltando una risa con tinte de incredulidad, y sin dar una respuesta regresó su mirada a la libreta para tratar de recordar donde se había quedado.
-En primera instancia no soy profesor, y en segunda…si en serio quieres acabar esto rápido, entonces te sugiero que al menos avancemos un poco más, y será más fácil se me permites explicar lo que hay aquí-
Kendall suspiró en señal de derrota y fastidio, regresando su mirada verde a los ejercicios.
Logan comenzó a explicar los ejercicios que había hecho, tratando de sonar lo más claro posible en sus ejemplos, y también tratando de que el peso de color verde que se posaba en él, no hiciera efecto alguno, no cuando por fin podía tener la atención del otro sin problema, y sobre todo donde su cuerpo estaba respondiendo bastante bien a esto. Kendall se quedaba callado la mayoría del tiempo, asintiendo cuando se le preguntaba algo o solo respondiendo cortas negaciones cuando era necesario volver a explicar o hacerlo un poco más claro. La respiración agitada y un tanto fastidiosa dejaba más en claro que no era el lugar favorito de Kendall para aprovechar su mañana, pero Logan se esforzaba en ignorar eso, ya que el simple hecho de pensar que él estaba aquí por obligación le enojaba un poco, pero también lo presionaba, ya que deseaba hacer esto lo menos duro para ambos, pero simplemente esa actitud no lo ayudaba, no quería entrar en desesperación pues sabía que si lo hacía entonces todo podría echarse a perder y ya que aceptó ayudar en esto, no puede darse el lujo de quedarse a la mitad, al menos no en su primer intento.
Después de unos cuantos minutos de explicación Logan volvió a los ejercicios, tratando de que Kendall los resolviera por sí solo, sin embargo, tuvo que intervenir con su ayuda un par de veces al ver que tardaba o dudaba un poco en el proceso, lo cual siempre era recompensando con un fuerte quejido por parte del otro o con una mueca de enojo y desesperación. Logan mantenía en todo momento la calma, pues lo menos que deseaba era contestar aquellas muestras de "afecto" y provocar en Kendall un sentimiento de enojo y terminar esto en una pelea y darle al chico una excusa para largarse de ahí.
-Entonces, ¿Quedó claro?- Logan preguntó una vez que Kendall terminó de resolver el último ejercicio acertadamente.
-Me queda claro que estoy cansado de esto- dejó el lápiz con cierto fastidio y estiro ambas extremidades superiores para demostrar aún más su cansancio –me largo-
-¿Qué?...Aun no hemos terminado- Logan dejó salir aquel comentario con un tono autoritario, el cual captó de inmediato la atención de Kendall.
-Bromeas ¿Verdad?- pero Logan no respondió –Llevamos horas haciendo esto! No puedo continuar, estoy harto de esta mierda de números- el rubio se puso de pie mientras la mirada del menor lo seguía.
-Vamos, no ha sido mucho tiempo, y prácticamente no avanzamos bastante-
-No chico, estoy cansando de esto, al menos por hoy, además tengo una fiesta a la cual no llegaré tarde y aun debo conseguir algunas cosas para eso! ¿Por qué no haces lo mismo? ¿Consigues citas? sal con el chico Pena, haz algo más que no sean números y ecuaciones-
Entonces la mente de Logan tomó esas palabras clave, "cita" "salir", y las ligó en forma de recuerdos, y de pronto apareció en su memoria el rostro del chico que había conocido en el juego de hockey y el acuerdo que habían tenido de quedarse de ver hoy justo en la tarde.
-Demonios- susurró entre dientes –De hecho para tu suerte acabo de recordar que efectivamente, tengo algo que hacer-
-Vaya, vaya… ¿una cita? Mírate chico nerd, ni una semana llevas aquí y ya conseguiste a alguien- Kendall lanzó la broma al pelinegro, quien de inmediato se sonrojó un tanto pero evitó contacto visual con él
-No, no es una cita- recogía sus cuadernos y libros, poniéndolos nuevamente en un cajón de su escritorio –Y al parecer estabas desesperado en irte ya ¿no?-
Dejó sin palabras al rubio, quien solo le contestó con un arqueo de cejas, y alzando sus manos en señal de afirmación dio media vuelta, deteniéndose en el filo de la puerta.
-Me largo entonces. Hasta después chico nerd-
Logan simplemente observó como el rubio se desaparecía en las escaleras hasta escuchar como abría y cerraba la puerta principal. Fue entonces donde se dejó caer en su cama lanzando un gran y largo suspiro, llevando ambas manos a su rostro y tallándolo fuertemente. El desgaste mental provocó que una ligera pesadez cayera sobre él, con la advertencia de que esto no iba a ser absolutamente fácil. Y que las sesiones con Kendall iban a ser bastante complicadas de sobrellevar y si requería valor y esfuerzo por permanecer tranquilo, necesitaría de una doble dosis cada vez que se vieran, solo esperaba que su tolerancia y calma tuviera un límite distante.
Se que no dejo algún mensaje al fina, pero quiero hacer esto esperando que funcione.
¿Qué les ha parecido la historia hasta ahora? ¿Muy larga? ¿Muy corta? ¿Demasiado texto y poca acción?
Esperó que me contesten estas preguntas quien sea que este lo este leyendo, me interesa saber sus opiniones.
Gracias nuevamente.
