Capítulo 7: ¿Gorila asqueroso?

-¿alguna novedad? – preguntó Ginny Weasley a su madre, que bajaba de la habitación donde se encontraba Harry.

-nada – negó la mujer tristemente.

Molly Weasley parecía haber envejecido demasiado en tan solo unos meses. A algunas personas les toca vivir una guerra durante su vida, pero a otras, como a ella, les ha tocado vivir dos. Y en esta segunda tenía demasiado que perder. Su tesoro era su familia, y todos ellos estaban más implicados de lo que le habría gustado.

-Pobre chico – comentó Arthur desde la mesa de la cocina, donde todos los ocupantes de la casa estaban desayunando. – quizá ya no…

-ni lo menciones – le cortó su hijo menor.

Ginny sorbió de su zumo, cabizbaja.

-Ron, hay gente que no consigue despertarse nunca, debemos estar preparados para…

-Harry va a despertar – sentenció Ron levantándose de su silla e interrumpiendo a Remus – él nunca se ha rendido – caminó hacia la puerta cuando Bill le detuvo cogiéndole del brazo.

-¿A dónde vas?

-voy a despertarle quiera o no quiera, ya ha dormido bastante – dijo el pelirrojo furioso.

-oh, otga vez el numeguito… - se quejó Fleur.

-cállate Fleur – dijo Ginny levantándose también de su asiento – y tu también Ron, ¡basta! Harry esta enfermo, no debes perturbarle.

-lo que no debemos hacer es comenzar a gritarnos y pelear entre nosotros – dijo Molly Weasley poniendo orden, pues Fleur tenía toda la intención de contestar a su cuñada.

-Ron, vamos – dijo a su hermano cruzando el umbral y adelantandole – Fred y George están arriba con Luna. Seguro que a ellos no les molestan nuestros gritos y discusiones – terminó de malas maneras.

-¡Ginny! – la llamó Molly ofendida.

-déjala – le pidió su marido – el que habla es su sufrimiento. Es joven y su carácter demasiado fuerte. Ellos se entienden mejor.

La mujer asintió apesadumbrada.

Ron y Ginny iban a subir las escaleras cuando se escucharon fuertes golpes en la puerta principal de la madriguera. Se quedaron mirándose estáticos.

-¿mortífagos? – preguntó Ron con cautela.

-no seas estúpido, los mortífagos no llaman a la puerta. – le dijo igualmente en un susurro y en alerta su hermana.

-la orden tampoco llama a la puerta, saben la contraseña – susurró Ron.

Los golpes volvieron a sonar insistentes.

-¿quién es? – preguntó Ginny con fuerza, acercándose a la puerta con decisión.

-somos los Granger – dijo una voz masculina.

La pelirroja miró a su hermano con la sorpresa reflejada en su rostro.

-no puede ser – dijo este – eso es imposible. Tiene que ser una trampa.

-pero nadie con magia puede atravesar la barrera excepto la orden – explicó Ginny.

-no me fio – continuó Ron dudando entre acercarse a su hermana para abrir o ir a buscar a los adultos. – ¿nombre completo de su hija?

-Hermione Jean Granger – contestó una voz de mujer.

-Ron, eso lo sabe todo Hogwarts – se quejó Ginny. Después pensó unos momentos - ¿Cuál fue el primer conjuro que llevó a cabo Hermione?

Hubo una breve pausa.

-levitación – contestó la misma mujer.

-el primer conjuro de Hermione fue un oculus-reparo – dijo Ron - no son ellos.

-si son ellos – confirmó Ginny. Hermione le había contado que una vez, con 5 años, levitó hasta el tejado para coger una pelota, cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo cayó y se hizo un esguince en un brazo. Es desde entonces que le tiene miedo a las alturas.

La pelirroja abrió la puerta, encontrándose con los asustados señores Granger.

-¿Dónde está Hermione? – fue lo primero que preguntó el señor Weasley mientras Ginny se hacía a un lado para dejarles pasar.

Los hermanos se miraron con dolor ¿ellos no sabían nada? ¿Nadie se molestó en avisarles?

-ella no está aquí. – informó Ron.

-te dije que nos habría avisado. Ella no desaparecería sin dar señales de vida a no ser que… - la señora Granger se llevó una mano temblorosa a la boca e intentó ocultar las lágrimas.

-no está muerta, señora Granger – dijo Ginny con determinación cerrando la puerta – solo… no sabemos dónde está.

-¡mama! ¡papa! ¡los padres de Hermione están aquí! – informó Ron a gritos.

El señor Granger rodeó a su mujer por los hombros mientras, entre el barullo de todas las personas que había en la madriguera, los hacían entrar a lo que era el nuevo cuartel de la orden del fénix.

Los sentaron en la mesa de la cocina, hubo tal jaleo por los recién llegados que todos se reunieron allí para escuchar la historia de los Granger.

-¿dicen que un joven encapuchado los trajo hasta aquí? – preguntó Remus receloso.

-dijo que era cuestión de vida o muerte, y que si no íbamos con él nos llevaría a la fuerza – explicó la mujer.

-no fue amable, precisamente, y no sabemos porque nos trajo hasta aquí. – dijo el hombre.

-¿Cómo era el chico? – preguntó Fred.

-no nos dejó verle el rostro, tuvo especial cuidado en ello. – contestó el señor Granger. – pero por su voz, estatura y movimientos tendría más o menos la edad de Hermy, quizá algo más mayor, no lo sé.

-eso no nos ayuda, mandaré a alguien a investigar por qué os sacaron de vuestra casa – dijo Remus – mientras tanto lo mejor es que se queden aquí.

-deben estar cansados – dijo Molly levantándose de su asiento y llevándose a los padres de Hermione a una de las habitaciones de la ampliada y acondicionada madriguera.

-está pasando algo raro, y tiene que ver con Hermione y su desaparición – dijo Ginny en cuanto salió la pareja.

-estoy de acuerdo, pero ahora debemos centrarnos en la misión de salvamento. Nos ocuparemos de esto Ginny, pero no en este momento – le dijo su padre.

-al menos, alguien ahí fuera está del lado de la prefecta – comentó Fred intentando sonar divertido, pero no a muchos les hizo gracia.

Ginny se levantó de la silla y salió de la cocina. Los sentimientos la abrumaban. Subió las escaleras y se escabulló, como tantas otras veces, en la habitación de Harry.

Se acercó silenciosamente hasta su cama, donde Harry parecía no cambiar nunca de posición. Una pequeña máquina junto a la cama enviaba una luz constante a su cabeza, como un hechizo perpetuo.

-hola Harry – le saludo sentándose en la cama y acariciando con cariño su flequillo. – sí, se que ya vine cuando me levanté y que no debería pasarme aquí el día esperando a que despiertes, pero ahora estoy aquí para darte una noticia. Los padres de Hermy están aquí. Eso quiere decir que alguien la está ayudando, quiere decir que está viva ¿no lo crees así? – preguntó la pelirroja, como si realmente esperara que él le diera la razón. – debes despertar ya, te echó de menos, y los adultos no nos hacen caso, te necesitamos con nosotros. – se inclinó y depositó un suave beso sobre los labios del chico – prométeme que vas a despertar, dejaré que te tomes tu tiempo. – después sonrió, como si él le hubiera asentido.


Hermione cortó algunas de las rosas blancas más viejas y que pronto empezarían a marchitarse y dejó las más jóvenes y bellas. De las que había cortado, eligió las dos más bonitas, las colocó en un jarrón y se dirigió a la habitación de Malfoy a recogerla.

Cuando abrió la puerta se encontró allí no solo con Malfoy tumbado a los pies de su cama con los brazos tras la cabeza. Le acompañaban dos chicos más, uno tirado a lo largo de la cama del rubio con los pies encogidos, dejándole el espacio a éste, y otro sentado despreocupadamente en el sillón junto a la cama. Los tres la miraron directamente nada más poner un pie en la habitación.

-lo… - iba a disculparse, pero prefirió no hacerlo – solo iba a… - miró el jarrón en sus manos – pensé que ya te habrías marchado, como siempre. Volveré mas tarde. – y se dispuso a marcharse.

-puedes llevarte el desayuno – dijo Draco incorporándose sobre sus codos. La observó caminar hasta la mesita de cristal, dejar el jarrón elegantemente en el centro de esta y recoger la bandeja. Cuando se dio la vuelta para salir de la habitación, Blaise se interpuso en su camino.

-¿gorila asqueroso? Eso me dolió en el alma, nena - se quejó con una sonrisa juguetona en el rostro.

Hermione recordó la noche anterior, cuando al intentar escapar alguien la detuvo y ella le insultó de esa forma.

-tu impediste que ahora sea libre – le dijo retándole con la mirada, enojada. – no iba a agradecerte ¿no?

-deberías – habló Draco – quizá no seas libre, pero si hubieras escapado las maldiciones habrían llovido sobre ti, y los mortífagos no se andan con chiquilladas. Podrías estar muerta.

El agradecimiento que sentía por el rubio acabó de esfumarse.

-tu eso lo sabes bien, ¿no? – se volvió hacia el moreno – y tu, déjame salir de una vez.

-no hasta que retires lo de gorila y reconozcas mi belleza.

-déjala Blaise, no la molestes – dijo Theo, levantándose de su lugar e interviniendo por primera vez. Hizo a un lado a su amigo para que la chica pudiera pasar – por cierto, siento lo de anoche.

-Theo, no sigas por ahí, ella no debe saberlo. – le avisó Draco.

-tu… ¿lo sientes? – preguntó ella mirando al castaño con extrañeza – pero eres uno de ellos… - su mente le gritaba que se estaba riendo de ella en su cara, pero los ojos verdes de él desprendían tanta sinceridad…

-lo que no quita que lo de anoche fue asqueroso. Yo vomité cuando llegue a casa – dijo Blaise – tres veces.

Hermione miró ahora al moreno confundida por sus palabras.

-ahórranos los detalles – le pidió Draco volviendo a tumbarse sobre el colchón.

Ellos hablaban y comentaban como si fuera algo sin importancia, algo a lo que tomarse a guasa. Se estaban riendo de ella. Desde que había entrado en la habitación le estaban tomando el pelo. No podía importarles lo más mínimo la muerte de dos personas porque mataban a diario.

-no me gusta que se rían de mi. Tengo que irme. – y por fin salió de la habitación.

-¿Por qué no se lo has dicho?

-lo que nosotros hagamos, Theo, no tiene nada que ver con ella ni con su cautiverio. – dijo Draco mirando al techo.

-ya, por eso la salvaste – dijo Blaise tirándose de nuevo sobre la cama haciendo rebotar al rubio.

-fue un arrebato, ya lo sabéis. Ella siempre ha estado en mi vida, justo al otro lado, y sería raro verla muerta. Fue la necesidad de seguir como en el colegio. En ese momento no comprendí que el colegio quedó atrás hace mucho.

-recuerdo como te sacaba de tus casillas. – dijo Theo – llegabas a la sala común echando humo. Reconozco que era divertido.

-y al parecer era la única que lo conseguía. Debo pedirle un autógrafo la próxima vez que la vea. – comentó Blaise.

-ja ja, muy gracioso todo. – se quejó el rubio.

-y aun así la tienes aquí contigo – continuó Theo.

-y salvas a sus padres. – añadió Blaise mientras Theo se sentaba de nuevo.

-ya os dije que eso era para fastidiarle a "él". Es lo que hacemos ¿no? – dijo Draco empezándose a enojar por las insinuaciones de sus amigos.

-sí, pero no hiciste lo mismo con la familia de Vosper.

-ni siquiera lo conocía. Tampoco voy a arriesgarme por placer.

-en cambio, sí que conocías a la profesora Vector, y no intercambiaste a su marido. – contraatacó Theo.

-si habéis venido a sacarme de mis casillas, será mejor que os larguéis – les dijo enfadado el rubio.

Sus amigos rieron, pero dejaron el tema a un lado.


En la madriguera reinaba el silencio mientras Remus leía el informe que le habían mandado sobre la familia Granger. Su ceño se iba arrugando conforme pasaban las líneas.

-¿Qué dice? – preguntó Ginny impaciente.

-la casa de los Granger – miró directamente a los padres de Hermione – vuestra casa, estaba prácticamente destrozada. Encontraron una pareja muerta y mutilada en el salón. Sus rasgos habían sido modificados con magia para que se parecieran a vosotros.

La señora Granger se llevó ambas manos a la cara y el hombre ahogó un grito en su garganta.

-entonces… - intervino Luna – fuera quien fuere ese joven, les salvó la vida.

-y no solo eso, se tomó la molestia de intercambiarlos por otra pareja – dijo Ginny – lo que quiere decir que para todo el mundo, o por lo menos para los asesinos, los señores Granger están muertos.

-¿y porque alguien iba a querer matarnos? entiendo que vuestro mundo este en guerra – dijo el señor Granger – pero nosotros no somos magos, no tenemos nada que ver.

-no os dais cuenta – dijo Ron – si os querían muertos era para hacer daño a alguien, lo que quiere decir…

-¡que Hermione está viva! – gritó Luna con alegría.

La señora Granger abrazó a su marido con alivio ocultando su llanto y este a su vez soltó un suspiro contenido desde hace meses.

-pero también quiere decir – intervino George – que los mortífagos la tienen.

-entonces tendremos que salvarla – sentenció Ginny decidida.


Pues bueno, se que en este capítulo no ha habido mucho dramione, pero ya han aparecido el resto de los personajes y han descubierto, o intuido, que Hermione está viva y que la tienen los mortífagos, aunque también que hay alguien que está de su parte.

También quiero decir que estoy muy contenta con vuestros reviews, y como dije, el subido antes el capítulo xq he recibido más que en el anterior, así que ya sabeis, escribidme, y escribiré, es lo justo ¿no? Jaja

Ahora agradecer a:

miraura21

Pao Crow: actualizo normalmente cada semana, pero si recibo más reviews que en el anterior capítulo suelo adelantarme. Si no es así, la próxima actualización será el lunes que viene. Un besoo.

Marie Malfoy Morales

Emma Felton

Sam Wallflower

Dracoforever

kirstty

alissa-2012

minako marie/JOHIRR5: si, también habrá Theo/ Luna. Son mis tres parejas favoritas jaja.

sailor mercuri o neptune

muchos besitos, nos leemos en el próximo capítulo, que poco a poco comenzaran a ser más interesantes.

Hasta la próxima!