Notas de autor: Los personajes no me pertenecen son de Masami Kurumada, yo solo estoy creando esta historia, el único personaje que yo he inventado es Laura.

Gracias por seguir leyendo mi fanfic, de verdad me hacen muy feliz. Voy a hacer ciertos cambios en la saga de Hades para que encaje con mi historia :D

¿Especial? no. Ese momento fue más que especial, fue mágico.

Shun se acercó a su rostro, secó sus lágrimas y acarició su mejilla. La besó en los labios, lenta y dulcemente intentando calamar el sufrimiento de la chica que tanto amaba.

-Gracias, gracias por todo. Te amo- susurró Laura. Besó la mejilla del caballero de Andrómeda y se fue.

Shun sonrió levemente y regresó a su alcoba. Sabía que estaba sufriendo por su familia. La conocía muy bien; y cuando eran pequeños ya habían sucedido situaciones similares. A veces es necesario perder algo para valorar lo que tienes.

Laura por fin entendió todo: perdió a sus padres, a quienes amaba; ahora tenía a Shun, no iba a perderlo también. No dejaría que eso suceda, porque su corazón ya no podría resistir tanto dolor. Él,por ser caballero siempre estaba en riesgo. Pero esto no debía seguir así.Ella teía que luchar por Shun.

-¿Estás bien?-dijo Saori saliendo de su habitación que se encontraba junto a la de Laura

-Sí estoy bien-respondió esbozando una sonrisa

Athena miró atentamente a Laura y se dio cuenta que había estado llorando: tenía los ojos hinchados y la nariz ía saber el motivo por el cual estuvo triste , pero no iba a preguntarle pues ya estaba calmada y no quería que comenzara a llorar otra vez. Aparte la veía algo alegre en vez de decaída así que seguro que el problema ya estaba resuelto.

-Bueno.. yo seguiré durmiendo- añadió Laura después de un pequeño silencio

-Yo también - finalizó Saori

Cada una regresó a su habitación. Nadie se imaginaría el día que les esperaba.

Ya eran las once de la mañana. El sol estaba saliendo, el clima se tornaba cálido y se sentía un viento algo fuerte. Otro día sin hacer nada para los caballeros de bronce. Entonces fue que decidieron organizar una especie de competencias o algo así para pasar el rato y no aburrisrse.

Saori y Laura estaban planeando la mudanza de la diosa al caballeros dorados advirtieron que ahí estaría mas segura ya que la guerra santa se aproximaba. Athena veía tan felices a sus caballeros que no quería contarles lo que pronto sucedería. Una Guerra Santa no era ningún tema de broma, por el contrario era algo muy serio. Ya encontrarían un momento para hablar de aquello.

Laura se había enterado recién esa mañana, y estaba bastante preocupada por Shun. La mayoría de caballeros no sobreviven a esta clase de batallas. Ella no quería que nada le sucediera al caballero de andrómeda y menos el perderlo para siempre. Quería llorar, tenía miedo; pero estaba decidida:algo tenía que hacer.

Salieron a pasear un rato al jardín para despejar sus mentes y descansar, cuando vieron a los chicos armando algo.

-¿Qué están haciendo?- preguntó Saori

-Estamos organizando unas competencias de caballeros- respondió alegremente Seiya.

Las chicas se miraron y sonrieron: parece que tenían la misma idea. Esta vez Laura tomó la palabra.

-Y... ¿podríamos participar también nosotros?- dijo

-¿Ah? pero... pero.. no se.. solo digo.. ustedes son un tanto delicaditas y nosotros mas toscos y sería algo desigual el competir contra ustedes- añadió Seiya en representación de los caballeros de bronce

- Enserio, no queremos hacerles ningún daño- finalizó Shun con una linda sonrisa

Laura miró a Shun. Era tan tierno. Sin embargo se acercó a él muy decidida y cuando sus labios casi se rozaban dijo:

-O... es que nos tienen miedo

Todos se miraron las caras algo sorprendidos y les dió algo de gracia el que una niña que parecía tan tranquila e indefensa osara decir que ellos, caballeros de Athena, les tenían miedo.

-Haber, haber, haber... miedo tenemos de que por toparlas a mitad de competencia se vayan a morir - respondió Ikki, bastante sarcástico.

-Ya veremos- intervinió Saori que quería evitar pleitos entre Laura e Ikki

Realmente ella no podía entender por que es que ese par no se llevaban bien. El caballero del fénix parecía tenerle una antipatía a Laura a pesar que ella no le había hecho nada. Ikki era bastante misterioso y rara vez el resto podía entender sus sentimientos.

Lo que él temía era que Shun terminara con el corazón roto. Conocía muy bien a su hermano, y sabía lo que él sentía por Laura y ella por él. Ikki también se había enamorado, y por eso sufrió por mucho tiempo. Conoció a Esmeralda en la isla de reina la solamente se tenían el uno al otro y realmente se amaban. El santo del fénix era capaz de entregar su vida, sin dudarlo, por esa chica. Cuando ella murió, su corazón y sus esperanzas quedaron destrozadas y hasta el momento él seguía amándola. Sufría cuando pensaba en ella. Lo que más quería era el poder estar con su amada, aunque fuera por tan solo un minuto.

Laura y Shun le hacían recordar a Esmeralda y a él, aunque tuvieran historias diferentes tenían algo en común: el amor puro y sincero que se tenían el uno al otro. Por eso intentaba alejar a Laura de Shun, para que así,si algo le llegara pasar a esa chica, su hermano tal vez no sufriría tanto.

Laura parecía habían hablado pero podía verlo en sus ojos. Ikki adoraba a su hermano y quería que sufra lo menos posible pero alejarlo de ella no era la solución.

-Ya está bien las incluiremos en la competencia- finalizó Hyoga para terminar la discusión

-¡Siiiiii! - gritaron las chicas chocando sus manos.

Corrieron a cambiarse por unos atuendos deportivos y bajaron casi de inmediato.

-¡Listas!, ahora... ¿con qué comenzamos?-preguntó Saori, impaciente

-Bueno, primero realizaremos un circuito de obstáculos,luego tiro al blanco, después de equilibrio, también postas y para finalizar torta en la cara- dijo Shiryu muy serio especificando cada una de las competencias y sus normas - No se vale empujar, golpear,tomar atajos, insultar al contrincante...

-Bla bla bla ¡Solo comencemos! - gritó Ikki

Se dividieron en dos equipos: El primero conformado por Seiya, Shun e Ikki y el segundo por Saori, Laura y Hyoga. Shiryu sería el árbitro y por turnos cambiarían para que todos puedan participar. Hyoga no estaba muy contento pues sabía que su equipo iba perder, pero que podía hacer, lo importante era pasar un buen rato.

Comenzaron la carrera de obstá ían correr a lo largo del jardín de la Mansión Kido, donde habían colocado ramas, llantas y vallas.

Los primeros en participar eran Saori y Seiya. Iniciaron la carrera. El santo de pegaso no tuvo compasión de su adorada diosa y le ganó sin piedad, sin embargo Saori no lo hizo mal.

El turno de Laura y parejos. Laura era bastante rápida corriendo y Shun le daba un poquito de ventaja. Todo iba bien hasta que...

-Con que aquí están los caballeros de Athena- dijo una voz

-¿Qué? ¡¿Quienes son?!- gritó Shun.

Siete individuos, con largos mantos negros que no dejaban ver sus rostros aparecieron frente a ellos.

-Gracias a la bondad del señor Hades, hemos regresado de la muerte y ¡venimos por la cabeza de Athena!

Entonces revelaron su identidad frente a la mirada atónita de todos.

-¡Algos de Perseo, Misty de Lagarto,Moses de Ballena ,Dante de Cerbero,Sirius de Can Mayor, Algethi de Hercules y Dio de Mosca! ¡Son cabaleros de plata que habían muerto!- exclamó Hyoga.

-¡Malditos! ¡¿Cómo pudieron vender sus almas a Hades?! -dijo Seiya indignado y confundido -¡No permitiremos que le hagan daño a Saori!- agregó

Entonces Shiryu le dijo a Athena que se escondiera dentro de la mansión mientras ellos luchaban contra los antiguos santos de plata, que en ese momento vestían unas sapuris del inframundo. Saori obedeció al caballero del dragón y corrió al interior de la mansió ó las escaleras y entró al sótano. Se dió cuenta que la guerra santa había comenzado.

-¡Laura, vete de aquí!- gritó Shun

-Pero.. -dijo Laura

-¡Que te vayas!-respondió Shun.

Laura entró a la Mansión Kido. Tenía un gran dolor en el corazón por no poder hacer nada para que a Shun no lo ó al sótano porque se imaginó que Saori estaría allí. Athena se veía muy angustiada.

-Saori, ¿Qué sucede?- preguntó Laura

-Es que tuve una sensación muy extraña. Cuando aparecieron los caballeros de plata diciendo que venían a matarme, sentí una gran tristeza en sus almas, como si sufrieran por lo que están haciendo- respondió la diosa

Eso era cierto. Laura también sintió algo extraño. Pero ella se sentía mal. No dudaba en la fuerza de los caballeros de bronce, pero sabía que a ellos les costaría atacar a quienes en algún momento tambien lucharon por defender a Athena. Ella temía que por no querer pelear contra los caballeros de plata, que se habían covertido en espectros de Hades ,saliera herido.

Tenía que hacer algo,¿Pero que podía hacer ella?, salvo que... No. Ella no podía hacer nada.

-Laura ¿A dónde vas?-preguntó Saori, preocupada- No puedes salir, podrías morir- agregó

-Tengo que hacer algo- respondió muy decidida Laura

-¿Qué? ¡Laura no salgas! ¡Vas a morir!-gritó la diosa Athena.

E ignorando lo que le decía Saori, Laura salió del sótano y corrió hacia la entrada de la Mansión. A través de la ventana pudo ver la pelea. Algunos de los caballeros de plata, ya habían caí un panorama desolador: sangre, tristeza, dolor; y alguien debía ponerle fin. De los caballeros de bronce los únicos que aún permanecían en pie eran Ikki y Seiya, aunque el último muy mal herido. Shun, Hyoga y Shiryu intentaban levantarse y seguir peleando, pero sus cuerpos ya no podían más.

Laura tomó una decisión. Abrió la puerta y corrió por el jardín hasta colocarse delante de todos los caballeros de bronce.

-¡Laura, regresa a la mansión te harán daño!- gritó Shun desesperado, intentando con todas sus fuerzas levantarse

-¡No seas tonta tu que pues hacer, vete!- agregó Ikki

-¿Una niñita? ¿Enserio? - dijo Argol de Perseo riéndose - ¡Tú también vas a morir!

A pesar que todos los caballeros de bronce le gritaban que se fuera y tras la amenaza de Argol, Laura simplemente no oyó a nadie; cerro los ojos y exclamó:

¡Tesoro del Cieloooo!

Nota de autor: Espero que les haya gustado mi capítulo, enserio estoy intentando superar todos mis errores al escribir (que son muchos) y muchas gracias por dejarme reviews con recomendaciones y sigan leyendo mi historia. Besos