CAPITULO 6

Lo ultimo que supe fue que me resbale, resbale y estaba convencida de que estaba perdida, que caería y se acabaría todo, y habría sido así de no ser porque un par de manos me sujetaron del brazo en el último segundo.

-¡AHHHHHHH!- Peeta me tenía sujeta de la mano y estaba literalmente colgando de la popa del barco.

-¡tranquila la tengo! ¡Cójase fuerte!- intentaba subirme pero le era imposible ya que yo no podía hacer más que moverme y chillar a todo pulmón.

-¡ayúdeme! ¡Socorro!-

-¡escúcheme! ¡Escúcheme por favor! ¡ESCUCHEME!- ME GRITA- míreme a los ojos- le miro a los ojos para intentar olvidar el dolor del brazo y poder impulsarme hacia arriba- escuche la tengo sujeta ¿vale? Ahora intente agarrarse a la barandilla y suba- suelto la mano izquierda de su brazo mientras hace fuerza para no soltarme, después de dos intentos consigo agarrarme con fuerza a la barandilla y me impulso hacia arriba.

-¡vamos! ¡Eso es!- me anima

Cuando llego arriba me rodea con los brazos para pasarme por encima, pero la barandilla es muy alta y solo nos caemos al suelo, el encima de mí, aunque se las ha apañado para no aplastarme. Estoy temblando y aun le rodeo el cuello con los brazos mientras que el solo me mira, intentando averiguar que estoy bien.

El momento es interrumpido por tres policías del barco, han debido de oír mis gritos. Cuando llegan se nos quedan mirando, peeta se incorpora un poco mientras que yo me quedo en el suelo temblando y aun gimiendo por el miedo, cuando cogen a Peeta y le sujetan con fuerza por los brazos me doy cuenta de que han malinterpretado la escena.

-¡apártese de ella y no se mueva de ahí!- le gritan

Veinte minutos después aparecen Gale y el señor Astor, los oficiales les habrán interrumpido la conversación mientras fumaban en el gran salón.

-¡esto es inadmisible!- grita Gale acercándose a Peeta, a quien ahora mismo están esposando- ¡¿Cómo se ha atrevido a ponerle las manos encima a mi prometida?!- Peeta simplemente me mira pidiéndome ayuda-¡míreme escoria!

-¡Gale!- grito

-¡que intentabas eh!- esta vez le coge de las solapas de la camisa y le zarandea con fuerza, Peeta se mantiene impasible ante todo esto.

-¡Gale basta ha sido un accidente!- le sujeto del brazo para que no pegue a Peeta en la cara

-¿un accidente?- me pregunta como si estuviera loca

-si emmmm…qu-quise asomarme demasiado y resbale...- Peeta me mira con el ceño fruncido sin pillar lo que estoy haciendo- estaba intentando ver las… ammmm… ¿Cómo se llaman?- hago círculos con la mano para intentar explicarme

-¿las hélices?- me pregunta Gale como si fuera tonta

-¡si eso! Emmmm hubiera caído por la borda pero…el señor Mellark me salvo aun a riesgo de caerse el...- cuando miro a Peeta veo que tiene una ligera sonrisa de lado

-Ja, siempre lo he dicho las mujeres y las maquinas son incompatibles- comenta el señor Astor muy oportunamente.

-¿fue así como sucedió señor?- pregunta muy borde uno de los agentes a Peeta- este me mira y yo le miro suplicante para que no diga cuál fue mi primera intención.

-Sí, fue…más o menos así- oh gracias a dios

-pues enhorabuena hijo eres todo un héroe- le dice el señor Astor cuando finalmente le sueltan.

Gale en cambio no estaba tan de acuerdo a esta referencia.

-sin duda alguna merece una compensación- dice el señor Astor pasándole el brazo por el hombro a un muy sorprendido Peeta. Dios espero que no le dé por arrepentirse y me descubra porque entonces sí que me tiro por la borda, después de empujarle al primero claro.

-emmm está bien…- dice Gale- Seneca….dele un billete de veinte- dice llamando a su perrito faldero-con eso bastara…- tras decir esto me agarra de la cintura de forma no muy suave y me incita a caminar.

-¿es ese el precio por salvar a la mujer que amas?- le pregunto irónica, retrasando todo lo que puedo el tener que quedarme a solas con él.

-vaya, vaya, Katniss no está de acuerdo que raro….- comenta, pues que se vaya acostumbrando-ah… ¡ya lo tengo!

Se acerca a Peeta que mantiene su, ya típico, semblante divertido

-le invito a cenar con nosotros mañana, será una gran oportunidad para usted y entretendrá a nuestros invitados contándoles su "gran hazaña"- oh venga ya, solo lo hace para ponerle en ridícula, tanto a Peeta como a mí, por favor que diga que no.

Peeta dirige su mirada hacia a mí como si intentara preguntarme, yo le digo que no con la cara lo más disimuladamente que puedo a lo que él responde con una sonrisa apenas visible y un firme "si".

Mañana será una noche muy larga lo sé.

Gale no ha dicho nada en todo el camino hacia mi camarote, al cual entra sin mi permiso. Mientras él pasea por la cubierta privada amueblada con mobiliario de mimbre y amplias ventanas de cristal, yo me preparo para irme a la cama en mi tocador, estaba tan absorta en todo lo ocurrido horas antes que no había oído a Gale posicionarse detrás de mí.

-¿Qué te ha ocurrido esta noche querida?- pregunta con una calma muy poco común en él.

-estaba mareada y…Salí a tomar el aire un poco- no sé si me ha escuchado si quiera ya que, como de costumbre, cambia de tema.

-tengo algo para ti- de su espalda saca una gran caja de terciopelo azul, al abrirla veo que en su interior está el collar más caro, grande y excéntrico que he visto nunca, es bonito sí, pero no es, ni de lejos, algo que yo llevaría cómodamente.

Se trata de una cadena de oro, de ella cuelga un gran círculo con un pájaro en su interior.

-es de oro puro…-explica Gale mientras me lo pone alrededor del cuello-…se fabricó con el oro de la corona del rey Louis XVI antes de…perder la cabeza- típico chiste malo de los que siempre suelta-…es una de las joyas más exquisitas del mundo, y es toda tuya- se inclina a mi lado para poder verme directamente y no a través de un espejo- y le pusieron un nombre….lo llamaban the Mockingjay que significa….

-Sinsajo- le corto yo

-¡exacto!...como puedes ver Katniss, no hay nada que no pueda darte, claro que…tendré que recibir algo a cambio…..-

* PRESENTE*

-aquel colgante pesaba como un condenado-comenta la anciana Kate, justo cuando va a seguir relatando, mi compañero Brutus se empieza a reír estrepitosamente.

-¡ja ja ja! ¡O sea que según usted fue ese colgante el que le hizo el boquete al barco! ¿No? ¡ja ja ja!-

-Brutus…- le advierto para que se calle

-¡oh es verdad jefe! ¡Aún le faltan tres días! ¡Ja ja ja!-

Miro a la anciana preocupado de que se haya ofendido, pero no parece dar muestras de ello.

-creo que será mejor que me retire a descansar- dice, su nieta se levanta rápidamente para empujar la silla de ruedas.

-¡eh espere!- sujeto la silla para que no siga avanzando- tiene que contarme que hizo con el colgante- pido

-Mi abuela dice que está cansada ¿es que no la ha oído?- el tono de determinación de su nieta me hace echarme atrás, hasta que una mano se posa en mi muñeca.

-no se preocupe señor Lovett, seguiré mañana- me asegura la anciana, pero yo no estoy muy convencido- tranquilícese, no pretendo morirme esta noche- comenta con una sonrisa.

-está bien, que descanse señora Lawrence- cuando se retiran regaño a Brutus.

-¿en que estabas pensando? La has ofendido ¿sabes?-

-vamos jefe solo quiere llamar la atención, nos está vacilando-

Me dirijo a la cubierta a fumar un poco cuando Haymitch me habla sentado en su silla con una botella de licor.

-¿ahora si la crees?-

Sin molestarme si quiera en mirarle, sigo mi camino.

Cuando llego a cubierta veo que la nieta de la señora Lawrence está apoyada en una barandilla, paso por su espalda con la esperanza de que no me oiga, no me apetece hablar con la señorita soy-mejor-que-tu-y-por-eso-no-te-hablo

-señor Lovett- mierda me ha oído

-¿si señorita?- respondo lo más cortes que puedo

-me gustaría poder hacerle una pregunta- que raro, lo ha dicho casi con ¿amabilidad?

-adelante- digo sin moverme

-¿de verdad es necesario hacer pasar por todo esto a mi abuela?- su voz se le quiebra levemente y veo que intenta por todos los medios no echarse a llorar, me acerco a ella apoyándome en la barandilla a su lado.

-nadie está obligando a su abuela a decir nada-

-es que… ha pasado por mucho y…si todo lo que está diciendo es verdad yo…es como si no la conociera en absoluto-

-su abuela es una caja llena de sorpresas, ese tipo de personas logran asombrar incluso a sus más allegados, eso lo que las hace tan especiales- la tranquilizo con una sonrisa, en parte la compadezco, no tiene que ser fácil descubrir que la persona con la que has compartido ciertos momentos de tu vida, resulta ser totalmente distinta.

-gracias señor Lovett-

-llámeme Cato, lo de señor Lovett me recuerda a mi padre- digo con un tono ligeramente molesto aunque sin pretenderlo

-de acuerdo- si ha notado mi tono no lo ha demostrado- yo soy Prim- dice dándome la mano, la verdad es que cuando no frunce el ceño ni me habla con aires de superioridad, es bastante agradable.

-¿de verdad crees que estuvo aquí, en este mismo lugar, hace tantos años?- pregunta mirando el mar extendiéndose bajo nosotros

- claro que sí, soy un verdadero creyente- digo

- al principio no lo hacías- comenta arqueando una ceja-

-¿a qué te dedicas?- pregunto cambiando de tema

-¿eso que tiene que ver con lo que estamos hablando?- pregunta, hago un gesto para que me conteste- soy arquitecta-

-ahh eso lo explica todo- rio

-¿a qué e refieres?- ya vuelve a poner su tono molesto

-a que entiendo que no estés de acuerdo con todo esto, vosotros los arquitectos siempre miráis hacia el futuro-

-eso es porque es lo más lógico, miramos por el tipo de vidas que tendremos el día de mañana, ¡vosotros siempre vivís en el pasado!-

-el pasado nos ayuda a entender lo que somos ahora, tú eres arquitecto precisamente porque un hombre del pasado se le ocurrió hacer casas-

Tengo la sensación de que me quiere decir algo más, pero simplemente mira hacia atrás como si se lo estuviera pensando y por algún motivo decide no hacerlo

-mire, más le vale que mi abuela no sufra nada de ninguno de ustedes, o tendréis que responder ante mí y ante el juez sobre ese proveedor ilegal- ante esto se me hiela la sangre, en vista de que no tengo intención de abrir más la boca se marcha dando un resoplido de frustración. Yo por mi parte me quedo mirando el océano una vez más sin saber qué coño hacer ahora.

¿Cómo se habrá enterado por eso? Aunque quizás la pregunta que debería hacerme seria….

¿Por qué o sabe?