Arreglo de un hermano desesperado.
6. Quiero… besarte.
Toshiro POV
Al acabar de cenar cada uno nos fuimos a nuestro cuarto… aunque el mío no era mío, era de Ichigo… pero daba igual… supongo que sería mi última noche allí… ya que al día siguiente vendrían los shinigami… me pregunto qué diría Matsumoto de verme con Karin… aagh, seguro que salta con alguna tontería suya, que, además, seguramente no tendría nada que ver con el tema…
Pero había algo que debía descubrir.
Porque antes, cuando vi a Karin… eeh, besando mi gigai… fue realmente algo extraño. Parecía que realmente lo hacía con cariño…pero, ese no era yo, y de alguna forma me fastidiaba. Supongo que, aunque fuera obra de Urahara, lo había hecho así para que no repercutiera en mi trabajo… pero, ¿qué quería exactamente Urahara con eso?
Sin saber cómo, me encontraba delante de la puerta de la habitación de Karin. La abrí y entré.
Dormía boca arriba. Parecía realmente cansada. La veía por la luz que entraba por la ventana. Era flojita pero dejaba distingir las formas.
Era realmente hermosa. No era esa belleza que tiene Matsumoto, o Rukia… era simple pero complicada a la vez. Era común pero extraña a la vez. El caso era que no era una chica cualquiera, y que tampoco destacaba por su físico… era … perfecta.
Me acordaba de Hinamori… muchas veces soltaban indirectas sobre nosotros, pero, ¿qué tontería? Ella es mi amiga, alguien como una hermana grande… y además, era muy inocente… cada vez que recordaba lo de Aizen hervía de furia.
En cambio, Karin era muy complicada. Parecía que tenía una especie de radar de cantidad de sentimiento emitido, que cuando se pasaba, evadía soltando una indirecta…
Pero me gustaba ver sus mejillas arder… no pasaba muchas veces, pero estaba preciosa.
Ahora que lo miro de otra manera, y la visión de antes, parecía un sueño. Era como ver un sueño en que ella me besaba… y lo mejor es que no fue un sueño.
No se lo dije, pero al entrar en el gigai pude sentir todavía el tacto que me había ofrecido.
Estaba de rodillas enfrente de su cama, viéndola dormir. En ese momento, algo dentro de mí despertó de nuevo. El vacío ese extraño… por primera vez en mi vida, tuve ganas de besar a una chica. Y esa era Karin. Pero cuando estaba cerca de ella cambió la posición.
Me quedé observándola un momento. Juraría que tenía una sonrisa de idiota. Y me quedé dormido allí mismo.
Karin POV
Al día siguiente era un día normal… estaba en mi habitación… y tenía a Toshiro dormido al lado… espera… eso no era del todo normal… vale que era una situación muy rara… pero eso era pasarse…
Pareció que se despertaba… abría los ojos lentamente… tenía una cara de dormido…
-¡Uaaaaaah! ¡Pervertidooo!-grité, a esto que él se acabó levantando.
Se abrió la puerta. Era Yuzu.
-¡KARIIIINNN! –me gritó contenta- ¿TOSHIROOO? ¿Venías a despertarla?
-…eh sí…-dijo él.
-Bueno, pues venid a desayunar… pero, Karin… ¿tanto te gusta esa canción?-preguntó Yuzu dudosa.
-¡Pues claro que sí! ¡Es la caña!-dije haciendo un gesto con mis brazos.
Yuzu se fue de la habitación.
-Sí, vamos, preciosa… -dijo Toshiro cansado.
-¿Y tú qué hacías aquí?-le pregunté un poco enfadada, ¿cómo se portaba así después de ser él el culpable de todo?
-¿Yo? Ah… es que creo que soy sonámbulo… siento haberte molestado… no era mi intención quedarme aquí dormido… -eso lo dijo sinceramente.
-En fiiiin… ahora qué más da…-dije entrecerrando los ojos.
-Ah, bueno, me voy a la tienda de Urahara, que hoy vendrán los refuerzos…- dijo saliendo de la habitación.
-¡Sí! ¡Cazaremos al carnicero y a la pescatera!-dije otra vez con el gesto 'fuerza' de antes.
-¿Cazaremos?-preguntó parado en la puerta, como si hubiese oído mal.
Pero le eché con una patada.
Mientras me cambiaba iba escuchando los agradables gritos de Toshiro diciendo cosas como: ¡KAARIIIIN! ¡No te atrevas a hacer nada! ,¡Cómo vayas a sacarle los cuchillos a alguien te juro que te mato!
Qué pesado podía llegar a ser…
-Pero…-dije abriendo la puerta, pero estaba justo en frente mío, porque, estaba gritando frente a la puerta.- …eh… ¿yo también conoceré a los shinigami?
-…Ehh… supongo… -dijo mirando hacia otro lado, y desapareció.
Al salir del instituto tenía un hollow frente a mí.
¡Qué bien!
Como siempre, sin que Toshiro se diera cuenta, me había llevado un aparatejo de Urahara y unas cuantas vendas por si acaso, así que saqué el aparato y empecé a atacar al hollow… a ver, eran canicas, pero todo el mundo sabe que los hollows son estúpidos, así que, al tropezar con las canicas, se autodestruirían al caer contra el suelo.
Pero este hollow se rió de mí. Y no me extraña. Era bastante ridículo que una chica de 15 años se pusiera a tirar canicas al suelo como si la vida dependiera de ello. Entrecerré los ojos por la reacción del hollow.
¿Por qué todavía no era shinigami?
¿Había traído algo más? Me puse a buscar en la mochila, pero parecía que el hollow tuviera hambre, así que le di mi merienda… espera… ¡hoy tenía llegaría tarde a casa! Mierda… me quedaría con hambre… También podía saltármelo… o pedirle a Urahara… pero es que es un rancio…
Espera Karin, ¿quieres concentrarte en el hollow?
Vaya, acaba de desaparecer.
¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Derecha?¿Izquierda?
Nops.
Sólo un shinigami delante…
Aagh, bien. Bajito y con el pelo blanco.
-¡OOOOOHHH! ¡Mi salvadoooor!-empecé a adularle.
-¿Se puede saber qué hacías? Podías haber corrido, digo yo, en vez de tirarle unas canicas… -dijo con una gota en la cabeza.
-Vale, sí, era ridícula la idea de las canicas… pero lo peor, es que ese hollow se ha comido mi merienda.- me quejé con el ceño fruncido.
-Anda, vamos, a ver a los demás.-dijo ignorándome.
-¿Ya han llegado?-dije mientras me cogía del suelo.
-No, si te parece, nos vamos al seiretei.
Me quedé mirándolo desde debajo de su brazo… que parecía un saco de patatas, y se me iluminó la cara.
-Nooo, ¿En serio?-pregunté con los ojos abiertos.
-¿Tú hoy no has despertado bien, no?-me preguntó confuso.
-Será que me afecta la cercanía de shinigamis en mi cama…-le reté. Vale, esa era una frase bastante rara…
Toshiro abrió los ojos y juraría que se puso algo colorado.
-Ya te dije… que creo que soy sonámbulo…
-Pues otra vez, que tu subconsciente te lleve a la habitación de Yuzu… o a la de Isshin, ¿a ver qué dicen?
Siguiendo con la conversación estúpida, llegamos al quiosco Urahara.
-¡TAAAAIICHOOOO!-gritó una voz desde dentro.
-Oh, no…-dijo Toshiro dándose una ostia en la cara.
-¿Sabes? Es malo el masoquismo.-le aconsejé.
Al instante me soltó del brazo, pero no sé cómo estaba yo que me caí al suelo.
-¡Taaicho! ¿Quién es esta chica que está como una alfombra?
-Es la hermana de Kurosaki.
-Hola… Me llamo Karin, dijo la alfombra.
-Oh, yo Rangiku Matsumoto. Taicho, tiene un reiatsu alto… -dijo la shinigami señalándome.
-Eh… sí, creo que el otro día iban a por ella.-dijo Toshiro.
-Vaya… ¿Y cómo os conocisteis? –preguntó la shinigami con ojos brillantes.
-Ehh… en mi casa.-dije.- este shinigami actualmente es un okupa.
-Oh, vaya, taicho, no conocía esa afición tuya.-dijo ella poniendo una mano en la boca.
-Ya ves, Matsumoto, qué cosas tan sorprendentes tiene la naturaleza…- ¿la naturaleza? ¿Por qué todavía estaba en el suelo?
-¡Ah, Karin-chan! ¿Tú también viste a los tipos peligrosos?
-Eeh…-me puse a recordar el momento.- pues… no. Él me lo impidió.-dije señalando a Toshiro.
-Vaya, qué pena.-dijo Matsumoto.
-Pues nada,- empezó a decir Toshiro.-id a dar un rodeo a ver si encontráis algo.
-¡Claro! Taicho, ya verá qué cosas tan bonitas me compraré… -dijo efusivamente Rangiku.
-¡MATSUMOTOO!-gritó Toshiro en una voz de enfado, aunque no entendía a qué venía, pero parecía que ese grito ya estaba ensayado… -¡Que vayáis a buscar a los sospechosos!
-Ah, claro.-y se fue.
-¿Y ahora qué hacemos?-le pregunté a Toshiro.
Él se giró hacia mí y me ayudó a levantar.
-¿Qué tal si vamos a jugar a fútbol?-me preguntó con una sonrisa. Era muy difícil verle una… y, era increíble… jajajaja
-Me parece bien.-le respondí con una sonrisa reprimida.
-¿Te pasa algo? ¿Estás estreñida? –me preguntó con los ojos abiertos.
-¿Serás idiota? –le dije dándole un puñetazo en la cabeza.
Al fin llegamos al campo de fútbol, cuando caí en que iba en uniforme.
-¡Uaaaah! ¡Pervertidooo! –grité.
-Vaya, Karin. Creía que eso era algo repentino en esas ocasiones, pero con esto, voy a acabar creyendo que de verdad se trataba de una canción.- dijo Toshiro indiferente.
-¡No es eso! Es que… ¿Cómo quieres que juegue a fútbol con este uniforme?-le grité señalándome.
Toshiro se llevó la mano a la cara dándose una ostia y me dijo.
-No se trata de que te vaya a mirar las bragas.-dijo enfadado…
Vaya… qué cosas, ¿enfadado?
-Umm… está bien… pero como te vea una sola vez mirando a…
-Karin, si miro hacia abajo será que estoy mirando la bola… no tu… -se paró mirando mis piernas.
-Vale, ya, estúpido.-le dije dándole en la cabeza.
-¡Estaba mirando la herida! –se quejó.
-¡Ya está curada! ¡No como las tuyas! –le devolví el grito.
-Sí que lo están…-dijo con la vena de la frente hinchada. Le di un golpecillo en la espalda a lo que se quejó.
-¿Ves? Todavía no estás curado.-le dije con una sonrisa.
-Las pagarás por esto.-me dijo cogiéndome la mano y atrayéndome a él.
Y en ese momento, caí. Le miré a los ojos. Maldita sea. ¿Por qué eran tan bonitos? Sentía que cada vez me acercaba más a él. Notaba un hormigueo en el estómago… sería el hambre, seguro. Todavía no había merendado… El caso es que me estaba acercando, inconscientemente iba cerrando los ojos… cuando me dio en la cabeza. Sí, Toshiro me había dado en la cabeza un golpe.
-¿Serás cabrón? ¡Me has hecho daño! –me quejé.
-No fue mi intención… -dijo él sobándose también la cabeza.- me han dado un pelotazo…
Lo miré con una gota en la cabeza, parecía que decía la verdad. Entonces el cielo se abrió y apareció un hollow.
-Anda, mira. Un hollow.-le dije señalándolo como la cosa más normal del mundo.
-Joer… ahora me duele la cabeza… en fin, Karin, apártate… y no tires canicas- me dijo amenazante.- no me apetece caer.
-Está bien.-le dije sentándome por ahí para observar cómo se cargaba al hollow.
Él ya había dejado al gigai por ahí corriendo y ya sacaba a Hyorinmaru, pero al parecer, le hice gracia al hollow, ya que miraba la escena como una espectadora, y se acercó a mí. Cuando le tenía enfrente le saludé. Sí, le saludé, ¿vale?
-Hola, hollow. ¿Sabes que te va a matar?-le dije cansada.
-Ya lo veremos, humana. –me dijo alargando su mano hacia mí.
-¡KAARIIIN! ¡Apártatee! –me gritó Toshiro corriendo hacia mí.
Pero no podía moverme, el hollow me cogió, y le dio un manotazo a Toshiro que lo tiró por ahí. ¿Era tonto o qué? ¿No era un capitán? Debía haberlo esquivado.
-Me caes bien.-me dijo el hollow.
-¿A sí? Pues qué bien. Ahora harás como King Kong y me dejarás pacíficamente en el suelo, ¿verdad?-le dije poniendo ojitos.
-Eh… no. Más bien, te voy a devorar.
-Anda, no seas desagradable… -le dije cruzando los brazos.
-Lo siento, pero es que soy desagradable… -se disculpó el hollow.
-Si tanto lo sientes, no me hagas nada.- le reté.
-No he dicho que lo sienta mucho. Te devoraré de todas formas… -y pensar que los hollows eran tontos…
El hollow acercaba su puño conmigo dentro a su boca… vale, me iba a comer. Qué gracia. Y eso que era hermana de un shinigami, y que tenía a un capitán como canguro, por así decirlo.
Otra vez… ¿Por qué no era shinigami? Si hubiera sido esto la siguiente semana, ya sería shinigami…
Pero cuando creía que ya no sobreviviría, Toshiro le cortó el brazo. Lo veía agitado. Estaba sudando, pero pese a ello, me cogió en brazos y me dejó en el suelo.
Pero el hollow seguía vivo, y Toshiro cayó encima de mí agotado. Tenía toda la espalda llena de sangre.
El hollow tiraba su puño contra nosotros cuando algo se puso en medio. Era… Rangiku.
-Karin-chan.-me dijo sin apartar la mirada del hollow.-yo me encargo. Tú ocúpate del capitán.
Lo arrastré hasta el césped y lo recosté con cuidado. Estaba todo lleno de sangre… ¿y ahora qué hacía? ¡Ah! Verdad, había traído vendas…
No era ningún milagro, pero era mejor que nada.
Le incorporé para sacarle el haori, le desabroché el lazo para sacarle las mangas del traje, y dejé su pecho al descubierto.
Era, como decirlo… perfecto… y era morenito… no sé, pero ahora no podía pensar en eso, pese a mis ganas de apoyar las manos ahí… le abracé, o algo parecido para pasar las vendas por detrás suyo. Mis manos se impregnaban en sangre, su cabeza estaba en mi hombro… y las iba pasando de adelante a atrás de su torso… era una sensación extraña. Los dos ahí sentados… él medio muerto… espera, ¿se podía morir cuando ya estabas muerto?
Cuando acabé, le volví a poner el traje bien, para que no me llamara no se qué. Parecía que tuviera fiebre. Pero… ¿cómo debía ponerlo ahora? Boca arriba no, porque le dolería mucho, y boca acajo se ahogaría… así que decidí que reposara la cabeza en mi hombro, como antes… sería la manera en que estuviera más cómodo… aunque era embarazosa. Yo también estaba cansanda, y apoyé mi cabeza en su pelo… aunque me hubiese quejado… me encantaba cómo olía…
Buenooops... he tardado más... u.u lo siento xD
Pero, en fin, ha aparecido la sangre, han comenzado las relaciones entre Karin y los hollows, y han aparecido los shinigamis. Tará, tará taráaaaa
¿Qué pasará? Tenemos otra vez a Toshiro inconsciente...
Pues nada, espero vuestros reviews con adulación, y seguid leyendo :)
Arigaatoooo y Sayounaraaa .
Mashetsu
