Lo siento, estoy algo llorona, no pondré mucho T.T!. Un saludo y agradecimiento a todas aquellas que siguen este fic, se les quiere mucho! nOn!

Este capítulo traté de hacerlo triste, aunque eso del drama no se me da muy bien, creo que manejo mas el humor xD!

Pero una cancion siempre ayuda a sentirla mas n,n, asi que si quieren coloquen alguna canción medianamente triste xD! Cuando la escribí, coloque esta...no es triste.... pero no sé, me inspiro xD! ( Coloquen la pagina inicial de youtube y peguen esto al lado de la URL xDU! Es que no acepta con el "www Dx)"

/watch?v=d16K-KX445k

Disclaimer: Naruto y compañía no me pertenece.... eso xD

- Capítulo 7-

- Naruto, desde su asiento, miraba acongojado a su amigo en la camilla. Ya era de noche, no hacía frío, pero estar tanto tiempo sin moverse le hacía dar pequeños y breves temblores que ignoraba completamente. Estaba preocupado.

"No quiere despertar, eso está claro, y concuerdo con ustedes... es por Hinata"

Esas habían sido las palabras de la Gondaime después de que le contaran lo relatado por Sasuke. Miró el rostro apacible del pelinegro.

"Ni siquiera me dan ánimos de sacarlo de su sueño, se ve demasiado tranquilo"

Y ahora que prestaba real atención a los rasgos de su rostro, podía decir incluso que se le veía feliz. Sonrió un poco mas calmado, al menos, Sasuke no lo estaba pasando del todo mal.

- Pero...- se levantó del asiento y sintió sus músculos adoloridos por estar tanto tiempo en la misma posición-... eres un cobarde temme... huyendo así de la realidad.- Estiró sus brazos y con una última mirada hacia su amigo, se dispuso a dar por terminada su visita. Pero justo antes de cruzar el umbral de la puerta, escuchó un susurro.

- Hinata...- Abrió en demasía los ojos, totalmente sorprendido, para después girarse muy lentamente y enfocar su vista azulada en la camilla, pero contrario a sus pensamientos, Sasuke no mostraba signos de haberse movido.

-¿Sa-Sasuke..?- Con lentitud se acercó nuevamente a él y lo escudriñó con la mirada. La imagen que presenciaba ahí... no se la esperaba.

- Hi-Hinata...- Sollozaba entre sueños, mientras lágrimas recorrían sus mejillas y terminaban en su mandíbula tensa, reprimiendo quizás un quejido. De repente dejó escapar un gemido tan angustiante que a Naruto le rompió el corazón. - ¡¡HINATA!!-

El desgarrador grito recorrió los pasillos del hospital, llegando a oídos de Tsunade, Shizune, Sakura e Ino, quienes estaban en turno aquella noche. Con una rapidez impresionante invadieron la habitación del Uchiha, encontrando a Naruto sentado en el suelo con sus ojos puestos en la camilla, como si estuviera viendo un ser sobrenatural.

- ¿¡Qué ha pasado?!- Pero sólo recibió como respuesta los sollozos y jadeos cada vez mas fuertes de Sasuke.

- ¡Tsunade-sama, sus latidos están muy acelerados!- Dijo alarmante Shizune con una mano fuertemente puesta sobre el pecho del joven. - ¡Si no lo despertamos podría tener un ataque!- Naruto y Sakura sintieron un balde de agua helada caerles en la cabeza.

- ¡Sakura, Naruto, denle su chakra a Ino!- Ambos se acercaron desesperados a la rubia, quien tenia ambas manos puesta en los costados de la cabeza de Sasuke. - ¡Ino!-

- ¡Hai!- Ino cerró sus ojos y apretó fuertemente la cabeza del pelinegro. Este gruñó como una animal y empezó a tratar de safarse, pero Shizune y Tsunade lo tenían amarrados con chakra a la cama.

- ¡¡¡¡¡¡HINATA!!!!!!- Les dolía ver a Sasuke de esa manera, pero tenían que despertarlo, por mucho que sufriera. - ¡¡HINATA!!- Sin darse cuenta, había liberado uno de sus pies y con una fuerza descomunal mandó a volar a Sakura por la ventana.

- ¡¡Sakura-chan!!-

- ¡¡No te sueltes de Ino Naruto!- Muy tarde.- ¡¡Naruto!!-

-¡Suélteme Obaa-s-...!- Las medi-ninjas vieron sorprendidas como Sasuke lo agarraba firmemente del brazo. - ¡¡Argh!!- El rubio se tomó la cabeza con la mano libre y empezó a moverla frenéticamente.

-¡¿Naruto?!- Tenía la vista perdida y abría la boca de a ratos, como queriendo gritar pero sin poder. Empezó a sudar y a lagrimear.- Oh no...

- Está recibiendo lo que tuvo que haber visto Ino-san...- Susurró Shizune preocupada.

- No está acostumbrado a recibir recuerdos ajenos tan de golpe como en mi familia, y creo que estos son muy potentes- Agregó la rubia viendo como Naruto lloraba con una intensidad parecida a la de Sasuke- Sentirá el mismo dolor de Sasuke-kun-

- Espero que aguante- Mientras, en la mente de Naruto, la infancia de Sasuke invadía su cabeza tan rápidamente que parecieran recuerdos propios. No podía creer cuanto había sufrido....

Aburrido, estaba jodidamente aburrido en aquella reunión de clanes. No sabía como hacía su hermano para escaquearse en estas situaciones, pero él, con sólo 6 años, no podía aún formular alguna excusa creíble, es decir ¿Qué otra cosa puede hacer un niño de 6 años mas que estar en casa o entrenar? Bufó molesto, viendo como su padre conversaba animadamente con, el que parecía, el cabecilla del Clan Hyuuga.

- Hijo, tu padre creo que demorará mas de lo previsto- Miró esperanzado a su madre, esperando el "Puedes irte a casa" que tanto anhelaba- Pero el señor Hiashi me ha comentado que tiene una niña que será tu compañera en la Academia el próximo mes- Su sonrisa iba decayendo en los labios del infante- ¿Por qué no vas a jugar con ella?- Terminó con una sonrisa cálida. Sasuke la miró un breve momento, como pidiéndole en silencio que si se podía ir ya a su casa. – Hijo, si te vas tu padre se enfadará -

- Pero mamá, las niñas se me lanzan encima, no quiero-

- Dale una oportunidad hijo, me han dicho que es muy linda, además, sera solo mientras tu padre termine de conversar-

- Está bien madre- Dijo a regañadientes. Se levantó y con un seco "Permiso" dirigido a los del otro clan se retiró para buscar a la dichosa niña.

- Está en el patio de entrenamiento- Escuchó a su madre decir. Apresuró un poco mas el paso, mas tranquilo ya que pensaba la chica podría entrenar con él y si no, solo.

Descorrió la puerta que dirigía a donde la niña Hyuuga.

- ¿Eres tú la hija de... de... de....?- Sasuke se avergonzó un poco, no recordaba el nombre del Jefe del Clan.

- Soy Hi-Hinata Hyuuga, mi papá es el ca-cabeza del Clan – Interrumpió insegura y tímida la niña de aspecto frágil. Sasuke la quedó mirando. Parecía demasiado delicada como para convertirse en la Líder de algún Clan y más para Ninja.

- Soy Sasuke Uchiha- Dijo a secas. Se acercó al centro del patio de entrenamiento, donde estaba la niña sentada, importándole poco si así ensuciaba su azul kimono con la tierra.

- ¿Mi-Mi padre te mandó?- Sasuke se sentó frente a ella.

- No, fue mi madre- Hinata bajó la mirada- ¿Por qué?-

- Es que... los niños no quieren acercarse a mí por tener los ojos blancos.- Sasuke frunció el ceño.- P-Por eso mi papá siempre los obliga a j-jugar conmigo...-

- Mírame-

- ¿Eh?- Mas por inercia que por que se lo haya ordenado, Hinata levantó la mirada. Sasuke sonrió.

- Esos niños son unos tontos-

-¿P-Por qué?-

- Tus ojos son muy bonitos- Hinata se sonrojó- Son grandes y brillantes, como la luna-

- ¿La L-luna?-

- Si- Sasuke se fijó en que la niña lo miraba sin entender- ¿Qué pasa?- Posó su mirada en las pequeñas manitos de su compañera, que jugaban nerviosas.

- E-Es que....- Se sonrojó mas-... y-yo no he visto la luna...-

- ¿Qué?- El pelinegro no cabía en su impresión.

- Siempre m-me mandan a acostar t-temprano...- Respondió en un murmullo.

-Sí que son estrictos...- LA niña solo asintió.- Hmmmm....- Hinata miró curiosa como su visitante cerraba sus ojos y se cruzaba de brazos en actitud pensativa. - ¿Y has visto la noche?-

- U-Una vez, mi papá tuvo visitas que se quedaron hasta tarde, y c-como heredera me obligaron a permanecer despierta-

- Son estrictos....- Hinata volvió a asentir.- Espera- Se levantó y muy rápido se sacudió el pantalón para sacar el polvo. – Voy a ver si nos podemos quedar mas tarde- Dijo ante la cara interrogativa de la niña.

- A-Ah, n-no es necesario- Dijo moviendo sus manitas frenéticamente en negación.

- Sí lo es- Y sin esperar mas reclamos, se fue. Con cautela entró en la sala de reunión y buscó a su madre con la mirada, y para cuando dio con ella se acercó algo apresurado.

- ¿Qué pasa hijo? ¿Viste a la niña?-

- Sip-

- Es linda ¿no?- Sasuke se sonrojó muy levemente.

- Hmpf, por lo menos no me saltó encima-

- ¿Hablaste con ella?-

- Si, me gustó conversar con ella, es muy tranquila- Su madre le sonrió.

- ¿Entonces qué haces aquí?- Sasuke abrió su boca para decirle a su madre que si podrían quedarse un poco mas de rato, pero esta le interrumpió- ¿Quieres invitarla a dormir a casa?-

- ¿Ah?- Mikoto le acarició la cabeza.

- Al parecer el jefe Hyuuga con tu padre planean quedarse toda la noche conversando, se han llevado bien- Sasuke la miró sin hallar su punto- Nosotros nos vamos a casa en breve, pero parece que no quieres separarte de ella-

- ¡Mamá!- Alegó con un rubor ya mas visible.

- Sasuke, no tiene nada de malo ni vergonzoso que te guste una niña.-

- ¡Las niñas son molestas!-

- ¿Te molestó su presencia?- Sasuke cerró su boca inmediatamente, bajó la mirada y negó con la cabeza.- ¿Entonces...?-

- Iré a decirle...- Mikoto le dio un empujoncito cuando su hijo le dio la espalda para partir. Sasuke la miró con los mofletes inflados, pero esta solo le sonrió. Cuando llegó al patio de entrenamiento, vio que Hinata estaba en el mismo lugar y posición en que la había dejado. Se acercó.

- ¿C-Cómo te fue...?- Sasuke se sentó a piernas cruzadas a su lado.

- Bueno...- No sabía como decirle, en su corta vida no había invitado a nadie a nada.

- Etto...- Otra vez aquel juego de deditos- N-no importa si no p-pudiste...-

- No es eso...- Interrumpió posando sus manos en las nerviosas de ellas para que las detenga- Hmmm... ¿Te gustaría venir a dormir a mi casa?-

- ¿ A-A tu casa?-

- Mi madre tuvo la idea- Hubo un pequeño silencio. El niño recordó que tenía sus manos entre las de la Hyuuga cuando sintió como ella tiritaba.

- ¿T-Tu quieres que yo vaya?- No pudo encontrar esa mirada blanquecina, la tapaba aquel flequillo azulado. Lo pensó un rato.

- No me molestas como las demás niñas, así que creo que si- Dijo levantando sus hombros.

- A-Arigatou- Una pequeña sonrisa se formó en su infantil carita. Le devolvió el gesto.

- De nada-

- Anou....- Trató de hacer aquella manía con las manos, pero Sasuke aún tenía las suyas encima.

- ¿Por qué haces eso?- Preguntó curioso levantando las manitas de la niña para examinarlas, como buscando el problema.

- No lo sé, lo ha-hago cuando estoy n-nerviosa...-

- Espero que lo sigas haciendo mas adelante-

- ¿Eh?- Sasuke sonrió arrogante.

- Te ves tierna- Ensanchó su sonrisa cuando veía como la niña no tenía donde esconder su vergüenza.- ¿Qué dices de mi?-

- Etto... Sasuke e-es muy lindo...-

- Lo sé- Fue todo lo que dijo junto con una expresión de superioridad.

- ¡Sasuke, hijo!-Los dos niños se giraron hacia la voz de la madre del pequeño.- ¡Ya nos vamos!- Sasuke se volvió hacia su ahora huésped y le sonrió.

- ¡Vamos Hinata!- Se apresuraron en buscar la ropa de cambio de la niña para poder salir rápido de la mansión. Hiashi se despidió de su hija y Sasuke casi la arrastra hacia el exterior.

- Hijo, no seas tan brusco- Regañó su madre desde un poco atrás de ambos.

- Quiero llegar rápido-

- ¿Qué es esto? ¿Sasuke-chan con novia?- Hinata miro sorprendida como de la nada aparecía un niño mayor que ellos y con un lejano parecido a Sasuke.

- ¡Argh, Aniki! ¡No me llames Sasuke-chan!-

- Oh, lo siento Otouto, no quería avergonzarte frente a tu novia- Itachi reía ante las caretas que ponía su hermanito, pero no pasó en alto algo que le llamó la atención: En ningún momento negó el que esa niña era su novia. Más tarde le preguntaría a su madre sobre eso.

- ¿Ojos blancos?- Hinata se escondió detrás de Sasuke cuando veía como aquel otro chico se acercaba a ella.- No te servirá esconderte detrás de él, es un debilucho-

- ¡ANIKI!-

- Itachi, deja ya a tu hermano y a su novia-

- ¡MAMA!- Aprovechando el descuido de Sasuke, Itachi se acercó, como solo sabe hacerlo un ninja, a la niña que su hermano protegía.

- ¿Hinata, cierto?- La niña dio un respingo ante la sorpresiva aparición.

- H-Hai-

- Déjala Aniki, tu fea cara la asusta- Dijo Sasuke abrazando a su huésped.

- Feo será tu peinado, pelo de gallina- Sasuke se puso rojo de rabia, iba a contestarle algo pero una vocecita suave contestó por él.

- ¡C-Comadreja!- Dijo la niña apuntando a Itachi. Hubo un silencio general. Itachi no tuvo ni ánimos para moverse de su posición, solo acumulaba su rabia al oír como su hermano y madre se reían descaradamente de él. Hinata se sonrojó avergonzada y se rectificó.- U-Una comadreja en su hombro...- Sasuke paró de reír para ver que efectivamente , en el hombro derecho de Itachi había una pequeña comadreja, que cuando se dieron cuenta de su presencia se escabulló.

- ¡Aniki, tu hermano gemelo huyó!- El Uchiha mayor le dio un sopetón. - ¡Auch, Aniki!- Se sobó su cabezita.

- No creo que las niñas y chicas me hayan perseguido cuando pequeño por parecerme a una comadreja-

- Quizás le gustan los animales- Dijo divertido.

- Y las que te siguen a ti parece que le agradan los culos de gallina-

- ¡Itachi, no digas esas palabras delante de los niños!- Itachi bufó.

- Etto... ¿Qué es un culo?- Silencio.

- Mira Hinata-chan....- Dio vuelta a su hermano y le bajó desvergonzadamente sus pantalones- Esto es un culo-

- ¡ANIKI!- Sasuke se subió a la velocidad de un rayo sus pantalones, totalmente rojo. Su madre por su parte solo reía divertida.- ¡Mamá! ¿No le vas a decir nada?-

- Itachi...- Apuntó al suelo-... Creo que tendrás que cargarla hasta la casa- Los dos Uchiha miraron como la pequeña y frágil niña se encontraba tirada en el suelo con la cara mas roja que el Sharingan.

- Otouto, al parecer tu culo es mas bonito que tu cara-

- ¡Cuando aprenda el Katon te lo lanzaré a tu estúpida cola que tienes por pelo, a ver si se te quita lo marica!-

- ¡Itachi, qué palabras le enseñas a tu hermano!- Así estuvieron un rato peleando, pero cuando se dieron cuenta que la niña no despertaba, Itachi no tuvo otra opción que llevarla en brazos hasta su casa, adelantándose a su madre y hermano, que como esperaba, se molestó.

- ¿Por qué Itachi tiene que llevarla?- Preguntó fastidiado cuando su hermano ya no se veía.

- Hijo, tú no puedes cargarla aún-

- ¡Sí que puedo! ¡Yo soy muy fuerte!-

- ¿O estás preocupado por Hinata-chan?- Sasuke se calló de inmediato- Itachi puede quitarte a tu novia hijo-

-¡Hinata es un bebé a su lado!- Exclamó espantado por las ocurrencias de su madre.

- Pero cuando crezca, eso no importará hijo- Sasuke miró el suelo pensativo- Por eso, tienes que cuidar de ella en todo momento, ayudarla cuando esté mal, porque o si no, alguien más puede aparecer y curar sus lágrimas-

- Mamá, soy un chico, esas son cosas de niñitas-

- Sólo espero que lo tengas en cuenta, cuando seas mas grande comprenderás- Esa noche, Sasuke convenció a su hermano para que lo ayude a mantener a Hinata despierta, ya que acostumbrada a su horario de irse a la cama, daba pequeños cabezazos cuando el cielo apenas y se estaba poniendo naranjo.

- ¡Vamos Hinata! ¡No te quedes dormida ya!- Le decía Sasuke zarandeándola muy levemente- ¡Tienes que ver la luna!-

- H-Hai, S-Sasu...- Con una gotita en la cabeza, el pelinegro contempló la cara durmiente de su compañera.

- Hinata, vamos, tienes que ver la Luna...-

- ¿Por qué no le das un beso?- Sasuke dio un saltito ante la idea de su hermano.

- ¡No seas baka Aniki! ¡Sólo tengo 6 años!- Alegó con la cara roja.

- Oh bueno, entonces se lo daré yo- Sasuke abrazó posesivamente a la niña.

- Ni te atrevas- Itachi miró sorprendido como los ojos de su hermano se volvieron por un segundo de color rojo. – Ella será mi novia-

- Oh, sólo tienes 6 años y ya estás pensando en novias- Dijo sarcástico.

- Pero ahora no lo seremos, aún somos niños- Sonrió engreído- La entrenaré para que sea la más fuerte Kunoichi, así podrá ir conmigo a las misiones y nunca nos separaremos, tendremos un hijo que tendrá el Sharingan y el Byakugan y se volverá el Hokage de la aldea y entonces...-

- Ya, ya, me voy, no quiero escuchar una historia rosa de la boca de un niño...-

- ¡No me llames marica!- Itachi se giró divertido.

- No lo he hecho- Y se fue de la habitación.

- Hmmm... algún día lo derrotaré con algún Jutsu que inventaré- Volvió su atención al rostro plácido de la niña Hyuuga. Tomó unos mechones de su cabello- Cuando seas grande, tienes que dejártelo largo, así como mi mamá- Sintió como la habitación se volvía mas oscura y por inercia miró la ventana atrás suyo- Ya es de noche...-

- S-Sasuke...- La niña abrió delicadamente sus ojitos.

- ¡Hinata!- Pero ella no lo miraba a él, sino algo detrás de él.- ¿Mmm?-

- ¡Q-Que linda!- Con delicadeza se separó de su ahora amigo y se acercó a la ventana- ¡Es muy grande y bonita!-

- Como tus ojos- Hinata se sonrojó, pero dejó un poco de lado su vergüenza y le regaló la sonrisa mas radiante que alguien había visto en ella.

- ¡Gracias Sasuke!- Y por pura espontaneidad, le dio un inocente beso en la mejilla.

- D-De nada- Hinata volvió a sonreírle y devolvió su vista a la Luna. Sasuke la miró un rato más, jurando en su interior, que le sacaría mas sonrisas, dirigidas solo a él.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¡Sasuke-kun! ¡Sasuke-kun!- Sasuke se mantuvo inmóvil entre los arbustos. - ¡Hinata!- Sasuke tembló y como pudo, asomó un ojo entre las ramas de la planta. Ahí estaba su Club de Fans alrededor de su Hinata. Estaba atento a lo que hicieran, porque si se les ocurría hacele algo, ya sentirían el poder del Katon.

- Hmmm... al final tuve que aprenderlo solo, aunque Hinata me ayudó con su Byakugan- Susurró inaudible rememorando unas semanas antes. Cuando entraron a la academia, él fue el centro de atención entre el público femenino, aunque igual se ganó la admiración de algunos chicos al mostrar sus habilidades. Pero eso no le importaba, el único aliciente que le gustaba, era la sonrisa de Hinata unos asientos mas atrás del suyo. Si, habían decidido no mostrar su relación de amigos ante lugares públicos, ya que Itachi les había dicho lo que hacían las chicas de los Fan Club a las que se interponían en su camino. Por el bien de Hinata, era mejor mostrarse como unos totales desconocidos, aunque en las tardes y los feriados se juntaran en la casa de los Uchiha para jugar, entrenar o molestar a Itachi. Sasuke le enseñó a Hinata a aprenderse algunos sellos y también a ayudarle a que no se enrede con sus dedos. Unos días después, la niña pudo realizar el Byakugan, aunque al principio se mareba amucho al ver cosas de Kilómetros mas allá o más, cuando vio la red circulatoria de Chakra de Sasuke. Para suerte de ambos, Itachi decidió dedicar un poco de su tiempo para enseñarle a Hinata a controlar su Doujutsu. Luego, con el Byakugan dominado, Hinata le señalaba a Sasuke los errores leves que cometía al tratar de realizar el Katon, aunque a diferencia de ella, Sasuke pudo aprendérselos en unas horas. Ese día juntos fueron a buscar Fugaku para mostrarle las técnicas que habían aprendido. El cabecilla de los Uchiha no pudo menos que sorprenderse y felicitar a ambos por su desempeño. Sasuke se sintió satisfecho consigo mismo, y por supuesto, con Hinata.

- ¿Seguro no lo has visto Hinata? Estamos seguras de que pasó por aquí- Sasuke miró a través de las ramas como la chica negaba nerviosa, y era verdad, no lo había visto. – Si lo ves nos avisas ¿Vale?- La niña asintió. Así las otras se fueron.

- Son una molestia- Hinata dio un respingo asustada.

- ¡Sasuke!-

- ¡Vamos a entrenar Hinata!- Desvaneció su sonrisa cuando vio a Hinata bajar la mirada. - ¿Qué pasa?-

- Anou... Sasuke, hoy no puedo, papá dijo que...- Sasuke frunció las cejas.

- ¡Hinata, deberías de hacerle frente a tu padre! ¡Te trata mas como una sirvienta que a una hija!- Hinata lo miró angustiada, sin rebatirle sus palabras.- Vamos Hinata, inténtalo, yo te apoyaré- Terminó con una sonrisa.

- A-Arigatou Sasuke- Otra vez aquella sonrisa, esa sonrisa que sólo mostraba ante él, porque lo sabía, solo ante él ella era feliz.

- Quiero un premio- Sin esperar respuesta, se acercó a la peliazul y le dio un casto beso en los labios. Cuando se separó pareciera que se podría freír un huevo en su cara- Te ves muy linda así de roja.

- ¡Sasuke!-

- ¿Qué tiene? Ya te dije que serás mi novia cuando seas mas grande y linda, y yo mas fuerte y guapo-

- Yo no soy linda...- Susurró apenada.

- Sí lo eres, cuando seas grande verás como muchos chicos babearán por ti, pero como serás mía no podrán ni tocarte.- Dijo seguro.

- M-Me tengo que ir Sasuke..- Hizo una leve reverencia-. Gracias por todo-

- Mañana nos vemos- Y antes de que esta se girar, le dijo- Y recuerda enfrentarte a tu padre- Hinata asintió con una sonrisa y se fue.

No sabía el poder que tuvieron esas palabras, no sabía las consecuencias que traería, no sabía lo estricto que podían ser las reglas de un clan... cuando lo supo, quiso matarse.

-¿Hi-Hinata?- No lo podía creer, no cabía en su inocente mente, la idea de que una persona pudiera siquiera lastimar a una criatura de aspecto tan frágil, pero eso le abría los ojos ante un mundo cruel que siempre estuvo ahí, pero como infante, no veía.

- Niño, tus clases deben estar por comenzar, mejor vete- Sasuke ignoró al sujeto encargado de la limpieza y siguió con la vista fija en el pequeño cuerpo de su amiga, tendida inerte en una camilla del Hospital de Konoha. –Hi-Hinata...- Sollozando se acercó a la niña, conectada a un respirador. Tomó su manita y se la acarició. No podía aguantar el llanto, aquella imagen destrozaba su corazón y su alma, y todo, todo era por su culpa- Hinata, lo siento...- Gimió-... yo-yo no sabía que tu padre pudiera...- Cerró los ojos con fuerza mientras mas lágrimas viajaban por sus mejillas- ... Lo siento tanto Hinata...- Lloró mas al ver como un parche en la cabeza de Hinata se empapaba de sangre-... ¡¡Hinata!!-

- Iie, padre... me duele....- No, no, no podia aguantar la angustia, su corazón se desgarraba. Hinata estaba reviviendo la golpiza que le dio su padre. Estaba llorando, y por su culpa, por su egoísta idea que le dio ayer.

- ¡Hinata, despierta, me duele también!- La tomó de los hombros y trató de despertarla- ¡Onegai, Hinata!-

- Niño, ella está inconsciente, mejor vuelve mañana- Sasuke se separó de ella con la vista empapada. Con ternura dejó un último beso plantado en su mejilla y se fue a su casa, buscando el consuelo de su madre.

Cuando llegó a los Territorios Uchiha, los vio desolados y con un aire escalofriante.

Ése día... es cuando empezaron sus pesadillas.

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Iie!!!!!!!!!!!!!- Las mujeres tomaron a Naruto y trataron de tranquilizarlo. No había pasado ni un segundo desde que empezó a recibir los recuerdos de Sasuke cuando de un momento a otro se tiró al piso y trató de arrancarse los cabellos.-¡¡Hinata!!¡¡Madre!! ¡¡Padre!!- Empezó a llorar frenéticamente, lanzaba jadeos irregulares y gemidos desgarradores.- ¡No quiero olvidarla! ¡No la borres! ¡ANIKI! ¡NO QUIERO OLVIDAR A HINATA! ¡¡LA GOLPEAA!! ¡¡TENGO QUE CUIDARLA!! ¡¡NO QUIERO QUE SUFRA!!-

Shizune e Ino empezaron a llorar con él.

- Tsunade-sama... hay que pararlo- Sentía una inmensa tristeza y dolor el ver a un chico en aquel estado.

- Iie, tiene que recibir todo lo que aqueja a Sasuke- Dijo segura la Gondaime.

- ¡Demo...!-

- ¡No intervengan, es una orden!-

- Ayuda.... ayuda... Hinata.... ayúdame....- Se balanceaba intranquilo en la camilla, con la vista vacía, perdida. Apenas y podía ahora pronunciar algo, se le confundía entre el llanto- Hinata.... ven... no quiero estar solo....-Naruto se agarró desesperado la cabeza- ¡Te necesito!-

¿Por qué no venía? ¿Por qué cuando la miraba ella no lo hacía? ¿Por qué cuando le hacía sus señales secretas para encontrarse ella no acudía? ¿Por qué no iba a su casa ya a entrenar? ¿Por qué pareciera que ahora ni lo conociera? ¡La necesitaba! No quería estar solo de nuevo, no quería estar solo cuando se le presentaban aquellas horribles pesadillas, cuando Itachi mataba ante sus ojos, una y otra vez, a su clan, a su padre.... a su querida madre. Sus sesos a la vista, su cara desencajada por el dolor, las lágrimas secas, la sangre desparramada por la habitación, y la figura imponente y aterradora de su hermano... ¿¡Por qué ella no estaba con él?! Tenía miedo, no sabía el terror que sentía al estar solo, al no contar con nadie de confianza, se aislaba cada vez más, sonreía menos, gastaba menos bromas, no hablaba con absolutamente nadie... pero si se trataba de ella, la esperaría con los brazos abiertos, quería desahogarse, llorar en compañía de alguien... pero ella no venía. Se enfureció, la odió, no quería saber nada de ella, la ignoró como a todos por casi un mes... hasta que un día, por una lesión sufrida en su entrenamiento, la vio a ella, acostada a una camilla con algunas extremidades dislocadas y su carita ensangrentada. Se acercó para verla y sintió su corazón partirse, aquella imagen se le hacía conocida, creía haber visto a Hinata en un estado similar, pero le dolía la cabeza tratar de recordar.

-¿Hinata...?- Iba a rozarle la mejilla, pero escuchó como unas personas se acercaban. Por acto reflejo se escondió debajo de la camilla. Estos solo se limitaron a ver a la niña desde la entrada y conversaron sobre su estado y a chismosear la razón de la estancia de la chica. Sasuke abrió los ojos enormemente al escucharlos.

- Hinata... yo no sabía.... tu padre... yo quiero protegerte Hinata....- Naruto se abrazó a su mismo y empezó a temblar- ... Hinata.... Lo siento....-

Cuando le dieron de alta, Sasuke la atajó camino a casa, y como esperaba, iba sola.

- Hinata yo...- Apretó los puños impotente, le dolía ver la cara magullada de ella.

- ¿Uchiha-san?- Abrió los ojos sorprendido.

- ¿Cómo...?-

- ¿Q-qué desea Uchiha-san?- Preguntó la niña con una muy leve sonrisa. Sasuke no pudo evitar soltar una lágrima.

- ¿Hinata?-

- ¿Se siente mal?- Preocupada, tomó la mano temblorosa del pelinegro, pero este la apartó bruscamente.

- Si quieres jugar, yo también- Hinata se asustó de la mirada fría y casi despiadada del niño Uchiha.- No me importa si tu padre te mata, allá tú- Y se dio la vuelta molesto.

- ¿¡Por qué no me recuerdas?! ¡¡Yo siempre quise estar a tu lado!! ¡¡Yo te hacía feliz!!¡¡Tú... tú me hacías feliz....- Ino y Shizune se abrazaban desconsoladas, de verdad... que presenciar aquello haría romper en llanto a cualquiera.

Ignorar, ignorar, eso haría, ignoraría completamente a aquella desgraciada que tuvo por amiga y enamorada, la dejaría sola, como ella hizo con él.

-¡Naruto, deja de hacer payasadas!- Sasuke no se reía como los demás niños ante las tonteras que hacía Uzumaki, estaba muy ocupado pensando en la peliazul y maldecirla en silencio. Pero antes de echar su plan a funcionar, quiso dirigirle la última mirada de cariño a su compañera, pero cuando se giró sobre su asiento para mirarla... supo que no volvería a sonreír nunca más.

- ¿¡POR QUE NARUTO?! ¿¡ME OLVIDASTE POR ESE?! – Empezó a golpear como desquiciado las paredes y tuvieron que actuar rápido ante la aparición del chakra del Kyuubi... al parecer, los sentimientos del Uchiha eran demasiado fuertes incluso para alguien como Naruto.

- ¡Shizune, tranquilizantes, en mi armario!-

- ¡Hai!-

Trabajó duro, se esforzó como nadie, pero siempre solo, el no era para trabajo en equipo, por mucho que le hayan asignado a Naruto y Sakura, no pensaba trabajar con ellos, solo si la situación lo ameritaba. Desgraciadamente, mientras mas pasaba el tiempo, mas se encariñaba con ellos, pero seguía sintiendo aquel vacío. Por eso, cuando tuvo la oportunidad de obtener poder, se largó de aquella aldea, no sin antes despedirse. Con sigilo, alumbrado por la Luna, se adentró en la mansión Hyuuga y como cada noche, la observó dormir desde un lado de su cama. No había podido cumplir del todo su promesa, no había podido olvidarse de ella, sólo en público pudo mantener aquella faceta, pero aquí, siendo ella ajena a su presencia, mostraba todo el mar de sentimientos que aún después de tantos años, seguían carcomiéndolo. Y ahora, a unos minutos de su partida de esta Aldea, se dio el lujo de darle un beso de total entrega y soltarle las palabras que no le dijo ni en sus más íntimos momentos.

- Te amo Hinata....- Y Naruto se derrumbó sonoramente en el suelo. Por ahora, las mujeres podían respirar tranquilas, la sesión había terminado y si todo era como esperaban, Sasuke debería despertar mañana.

- Pueden irse, por ahora solo se necesita un descanso.- Las demás no podían estar mas de acuerdo.-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Aquí el ... SasuHina? xDU! Habrá mas, os prometo x3.

Eso es todo por ahora, espero lindos reviews *-*!

Ba bay!!! Gracias a todas por su apoyo!