VII
Dick convenció a todo el grupo para que fueran a la ciudad a celebrar su cumpleaños. Tenía unas ganas increíbles de echar una juerga. Aunque, en un principio, Dana se negó, al final acabó cediendo.
Así que todos ellos, Mirlo incluido, acabaron en la ciudad. Andaban de bar en bar, cuando Dana vio a una chica sentada en una esquina. Se estaba preparando un chino. Dejó que los demás siguieran adelante y se quedó apoyada en la pared, como si esperara a alguien. Pero en realidad, observando a aquella chica. Tenía un no sabía que… ella no era como todos los demás. ¿Pero qué demonios era aquello que la hacía diferente?
Dana aspiro el aire, con disimulo. Para su asombro, no olía como se esperaba. Olía como si fuera alguna extraña mezcla de algo…era medio humana. ¿Pero que era la otra mitad? Desde luego, vampiresa no era.
-Vamos a ver.-pensó-. ¿Qué seres conozco que habiten en este mundo? No es una vampiresa. Ni tampoco una mujer-lobo. No es ninguna mutante. Por Satán… ¿cómo va a ser una mutante¡Si es preciosa! Concéntrate….Veamos¿Qué puede ser? Un momento… ¿y si es una diablesa? No…imposible.-se paró un momento para volver a mirarla. De pronto, en su mente se hizo la luz-. ¡Ya está¡Pero si es una bruja!
La bruja, fuera quien fuese, estaba sola. Dana esperó a que el chino le hiciera su efecto, mientras se daba perfecta cuenta de que aquella chica le empezaba a resultar realmente bella… Entonces, actuó.
-Hola.-Dana-.
-Hola.-la otra, mirándola con los ojos muy abiertos, como si hubiera aparecido de súbito-.
-¿Vienes mucho por aquí?
-Si. Bueno, vivo en la ciudad.
-Ah…yo soy de Berdingrand.
-Eso queda lejos ¿no?
-Bueno….si. Oye¿cómo te llamas?
-Leil. ¿Y tú?
-Dana.
-Me mola tu aspecto…las ropas y eso.-dijo Leil sonriente-.Siempre me ha gustado la cultura gótica…
-Me visto tal y como soy.-dijo Dana, sentándose ella también-.Oye¿y cómo es que estás sola¿Te has perdido de tus amigos?
-No tengo amigos. Los perdí hace 12 años.-ante la cara de interrogante de Dana, Leil siguió hablando-. Mis padres murieron y al no tener otros familiares, me trasladaron a un orfanato. Allí, jamás he tenido amigos…
-Lo siento.
-No…no lo sientas. No me gusta que la gente se compadezca de mí. ¿Y tú que haces sola?
-No…nada…es que me he fijado en ti.
-Esto…lo siento, pero a mí no me van las tías ¿e?-dijo la otra inquietándose un poco-.
-O…-la otra riéndose-. Tranquila, no es eso…mira, iré al grano. Se que tú no eres completamente humana.
-¿De qué demonios me estás hablando? Oye…me temo que has bebido demasiado…-dijo sonriente-.
-Que no…ah…claro…seguro que aún no lo sabes…
-Mira…no me gusta el tono que ha tomado la conversación…así que me voy.
Y diciendo aquello, Leil se levantó y echo a andar. Dana también se levantó, pero mucho más tarde que la otra. La persiguió con disimulo. Fue tras ella hasta que llegaron a una callejuela desierta y muy oscura. Leil tenía la intención de dormir allí por lo visto…
-Hola otra vez.-Dana-.
-Oye, me gustaría dormir. Así que si no te importa…-y tumbándose en el suelo, se tapó con unos cartones.
-Bueno… ¿no me crees verdad?
-¿Cómo voy a creer que no soy humana¡Tu estás loca¿Qué iba a ser si no humana?
-Mírame.
Cuando Leil la miró, Dana se transformó. Leil se quedó pasmada mirando al murciélago que revoloteaba por encima de su cabeza. De pronto, se puso a frotarse los ojos frenéticamente, negándose a que lo que estaba sucediendo frente a ellos era real. Un rato después, Dana se volvió a transformar.
-¿Y bien¿Me crees ahora?-dijo mirando a la desconcertada Leil.
-Q… ¿qué eres?
-Esto…creo que echarías a correr si te lo dijera… -Leil abrió mucho los ojos-. Así que por ahora no te lo diré. Solo te diré que estoy segura de que tú eres una bruja.
-¡Eso es imposible¡Si nunca jamás he hecho magia!
-Ummm….veamos… ¿cuántos años tienes?
-18
-¿Y seguro que nunca has hecho nada inexplicable cuando estabas enfadada o tenías miedo?
-No…espera…Hace casi un año fui la única superviviente de un trágico accidente. No me hice nada más que un par de rasguños…
-Bueno…por algo se empieza. Pero te aseguro que yo nunca me equivoco al olfatear. Además, no es difícil ver que no eres completamente humana.
-¿Por qué lo dices?
-¿Para ti tener ojos amarillos es normal?
