Hola, por fin actualizo este fic, la verdad me costó algo de trabajo intentar acabar este capítulo, tratare de no demorar bastante en el siguiente, pero no prometo mucho, aun así espero que les guste y haga reír.

Por la lejanía de las calles se podía apreciar la tarde candida y reluciente con un hermosso sol coronado en lo alto del cielo, los pajaros cantando incontrolablemente y las personas caminando con gracia por las calles de la gran Tokio, entonces en aquel magnifico día dos columnas de humo se veian a la lejanía, al ras de la tierra, una un poco mas adelantada que la otra

-miren es un cohete-exclamo un niñito con ilusión en sus ojos

-no, son unas señoras que de seguro se enteraron que hay barata en el centro comercial-hablo una mujer

-¡de seguro son los hermanos Ishida peleando otra vez!-hablo el encargado de la puerta de los departamentos donde vivian

Tal y como habia dicho el amable señor (que después de vivir lidiando con los Ishida creía que ya nada podía sorprenderlo), las columnas de humo pertenecían a los dos rubios, una soltando suplicas a diestra y siniestra, mientras intentaba convencer a su hermano de que no tenia un buen sabor, y el mas pequeño soltando blafemia y media en contra la humanidad y todas sus creaciones

-por favor Takeru, recuerda el autocomportamiento, recuerda que soy el único hermano que tienes

-me estoy comportando de la mejor forma, y siempre quise saber que se sentía ser hijo único-grito el rubio

Una ancianita de unos noventa años estaba esperando el acensor en la planta baja del edificio, el cual marcaba su lento descenso, la nacianita miro de reojo el tranquilo ambiente que se respiraba afuera en la calle, volvió la vista hacia el escensor, ya casi estaba abajo, cuando por fin llego a la planta baja estaba preparada para subir a este, de pornto un chico de cabello rubio corrió hacia el ascensor

-lo siento, es una emeregncia-dijo Matt, la viejita salió volando hacia la izquierda debido a la fuerza que Matt traia

-aaayyy mi columna-solto la pobre viejita que el único pexado que habia cometido due vivir en al mismo edificio en que los rubios lo hacían

Takeru corrió lo mas que pudo sin embargo no alcanzo a entrar al elevador, lo único que vio fue la cara de alivio de Matt, mientras la viejita se iba parando agarradonse del barandal de las escaleras, Takeru vio las escaleras y corrió hacia ellas, tirando a la pobre ancianita otra vez

-aaaaayyyyyyyyy, mi espalda… esta mejor-soltó sorprendida, para después dar un paso y volverse a caer

Takeru subía las escaleras de dos en dos, los saltos de cualquier basquetbolista no se comparaban con los que el daba, llego a la entrada de su departamento y pudo ver como Matt azotaba la puerta e intentaba cerrar el paso

-abre la puerta-grita Takaishi que a este grado la vena de la sien parece que va reventar

-solo si prometes tranquilizarte-menciona temeroso Matt

-tienes tres, o si no le contare a Sora de tu pequeño accidente con Mimi-vocifera, Matt que esta adentro de la casa empieza a sudar-uno…dos…tres-termina la cuenta Takeru, para después sacar su celular y empezar a buscar el numero de Sora

-bueno-se escucha atravez del auricular, Matt escucha la voz de Sora y abre la puerta para después taclear al ya mallugado Takeru

-Sora mi amor, que bueno que contestas-dice con nerviosismo

-Matt ¿Qué haces llamando del celular de Takeru?

-me lo presto para decirte lo mucho que te quiero

-aja…que mas

-nada más-dice con el sudor resbalando por toda su frente

-bueno te creeré por ahora-dice Sora antes de terminar la llamada

-ahhh, estuvo cerca-suelta el suspiro, entonces escucha un quejido debajo de Matt, gira la vista hacia abajo para encontrarse a Takeru con la cara morada, su hermano no puede respirar-Takeru respira-menciono en tanto con su mano.

En algún lugar de las calles de Japón

Las chicas subieron al autobús, en el se habían sentado en la parte de en medio, todas menos Mimi, que por ser la última y despistada se había quedado sin lugar

-¿es que ya no existen caballeros?-pregunto molesta porque había algunos hombres sentados

-señorita-hablo quedamente un chico de unos veinte años de edad-si hay caballeros-Mimi ve con gusto como el chico se para y va hasta donde esta ella-lo que no hay son asientos-le susurra en el oído para después volver a sentarse

Mimi se quedo pensativa un rato, no puede negar que el chico tiene razón, unos segundos después ve con recelo a sus compañeras que están sentadas

-¿oigan creen que pueda sentarme en sus piernas?

Todas las chicas se miran entre si, cargar a Mimi no seria difícil, lo difícil seria tratar de llevar una conversación coherente con ella

-puedes sentarte ahí-señala Yolei, Mimi va hacia donde le dide su amiga

-ahí ¡no!-dice Hikari que ve como Mimi se habia sentado en las piernas de una señora embarazada

-ay perdón-dice la castaña

-dije ahí-vuelve a hablar Yolei

-aquí-dijo señalando en donde una viejita iba dormida y con la saliva colgando

-no ahí tampoco-grito preocupada Sora

-no entiendo, ¿entonces donde?-pregunto mas que nunca confundida

-ahí-Yolei señala las escaleras

-pero ahí no me gusta, esta sucio, hay un borrachito tirado y lo peor, ¡los colores del suelo no combinan con mi vestido!-se queja efusivamente

El chofer ya harto de escuchar las voces de la chica frena repentinamente

-¡Basta, ya siéntate aquí y deja de quejarte!-exclama con los nervios de punta, al instante en que señala un asiento que esta al lado de el

-gracias señor chofer-el condutor no sabe en el lio en el que se ha metido.

Deparatamento de Davis

-lalalalararala-tarareaba Davis con mucho ritmo

-¿asi te vas a ir a la boda?-pregunto Ken mirando a Davis con un payasito de color azul marino

-claro en todo un clásico para las fiestas de disfraces

-¡no es una fiesta de sifraces es la boda de Takeru!-las palabras de Ken hacen que Davis suelte unas lagrimas

-porque...porque…hubiera sido tan feliz, porque-mencionaba desesperado y triste Davis

-tranquilo Davis seguro encontraras a alguien que te quiera como eres-solapa Ken que siente un efecto pinocho en la nariz

-¿de que hablas Ken?-pregunta Davis confundido por la respuesta de su amigo

-de que habrá alguien que es para ti en el mundo-nuevamente el efecto pinocho se hace presente en la nariz de ken

-ahh si lo que digas-tira de a loco Davis a Ken

-eso es lo que le pasa a alguien por querer ayudar-brama Ken que no se da cuenta de que el lamento de Davis fue porque en la tele se anunciaba que la telenovela de las nueve iba a finalizar ese mismo día, solo que con un cambio de horario

-NOOOOOOOOOOOO Margara Francisca…..NOOOOOOOOOOOO-soltó al cielo Davis

-este...uhm…no…mejor este-mencionaba Tai que es estaba probando trajes para fiestas

-¿seguro que quiere comprar ese traje?-pregunto una mujer, que era una encargada de la tienda donde estaba Tai

-si ¿por qué?-cuestiono exasperado Tai-ahh ya veo, usted es una de esas personas que cree que como me visto es como soy-menciono ya que Tai sabía perfectamente que su apariencia actual asustaría hasta la madre Teresa- pues déjeme decirle señorita, que yo seré un importante diplomático, y tendré dinero para comprar mil y un trajes como este y muchos más, las personas superficiales como ustedes es la razón por la cual el mundo está como esta-seguía con su sermón Tai, la encargada solo afirmaba o negaba con la cabeza a la cátedra de valores morales que Tai estaba dando-así que para la próxima piénselo mejor antes de discriminar-sentencio Tai

-lo siento mucho señor, pero le pregunte por que el traje que agarro es de mujer-interrumpió la amble Señorita vendedora

-oh…de todos modos me lo llevo, es para mi hermana-soltó con compostura falsa Tai que por ser demasiado orgulloso no se disculpo por lo que había dicho

...

Hasta aquí por este capítulo, si creyeron que en este se debrayaron esperen a ver el siguiente (si es que puedo plasmarlo tal y como yo quiero), nos vemos en la próxima.