-Together-
-¿Crees que sobrevivan?- preguntó Mary con su sobrina durmiendo cómodamente en sus brazos.
-Eso espero, aunque Danny aún está un poco sensible con todo el asunto- comentó Kono sin despegar la mirada de su pequeña y hermosa sobrina.
Ambas suspiraron, esperaban a que Danny saliera del probador con el quinto traje de novio que se probaba, el rubio no se sentía cómodo aún con su cuerpo y menos para llevar uno de esos trajes que se supone deben resaltar las mejores partes de su cuerpo y en cambio, según él, lo hacen ver gordo, tres meses pasaron desde que Grace nació y Steve de pronto anunció que organizaría la boda, Danny no parecía entusiasmado al inicio, primero acostumbrarse a tener un bebé en casa sería un proceso y de no ser porque el ejército de amigos y familia ayudaban y que contrataron a una persona para tener la casa en orden, Danny lucía agotado y Steve no pasaba mucho tiempo con ellos, era difícil de llevar, pero Grace era sana y fuerte y se parecía terriblemente a su padre.
-Este se me ve horrible- se quejó Danny saliendo con un traje blanco que se pegaba a su cuerpo y resaltaba su figura, incluso Kono tuvo que acomodar sus ideas antes de contestar.
-No Danny, te ves precioso con ese traje, con todos, no sé de donde sacas que te queda mal- comentó Mary animada.
-Steve no considera que no quiero casarme sintiéndome así, yo quería esperar un poco más y... A qué él y yo pudiésemos tener una noche de bodas decente...- suspiró sin dejar de verse en el espejo.
-¿Y por qué no hablas con él? Sí no estás listo, él debe entenderlo- Kono sacó su lado racional haciendo que se pregunte ¿Por qué McGarrett no puede ser un poco como ella?
Danny dio un suspiro frustrado y volvió al probador decidiendo que era suficiente y ese día no conseguiría llevarse el traje para la boda. El rubio parecía sufrir con todo eso y se reflejaba en su expresión, de regreso a casa no dijo ni una palabra, se dedicó a acunar a su hija en sus brazos, Kono sabía que ese comportamiento era inusual en Danny y se planteó hablar personalmente con Steve, casarse tan rápido y con un Omega que no parece de acuerdo con ello es una locura.
-¡Llegué!- anunció Steve al llegar a casa, el aroma de la comida recién hecha le dio en la cara y pensó inmediatamente en su prometido, el sonido del llanto de su hija interrumpió sus pensamientos.
-Ya, ya- decía Danny calmando a su pequeña y comenzando a alimentarla.
-Me encanta ver cómo alimentas a nuestra hija- mencionó Steve al cruzar la puerta de la cocina y hallarse con esa hermosa escena.
-¿Qué tal tu día?- preguntó el rubio regalando una sonrisa a su Alpha antes de volver la mirada hacia su bebé.
-Tuvimos un caso sencillo, pero no es lo mismo si no estás allí para gritarme- se acercó a ellos abrazando a Danny por detrás, deseaba pasar tiempo con ellos, cuidarlos, amarlos, necesitaba a su rubio todo el tiempo, quería proteger a su hija... Tantos cambios lo hacían temer que un día pasara lo mismo que con sus padres y Danny se marchara sin decir nada, quizás por eso estaba apurando todo para la boda, no soportaría perderlo.
-Hoy fui a probarme el traje para la boda- comentó Danny en un suspiro, Grace de pronto se durmió, ella era tan pequeña, tan frágil.. -Pensé que podría hacer esto Steve, creí que sería lo mejor pero hoy, con un traje de bodas me di cuenta que no puedo...
-No me dejes Danny- se apuró a suplicar Steve -Sé que soy un imbécil todo el tiempo, que te causó más dolores de cabeza que cualquier otra persona y que no soy el Alpha ideal, pero no me dejes, puedo cambiar- decía Steve abrazándolo con fuerza, sus peores miedos se hacían realidad.
-¿De qué hablas animal?- una risita que buscaba ocultar lo profundamente conmovido que se hallaba, escapó de los labios de Danny -¿Por qué nunca dejas que termine de hablar?
-Tengo miedo de que pienses que no soy bueno para ti- murmuró el Alpha.
-Escucha Steve, después de todo el drama que tuvimos al inicio de esta relación, después de partirte la nariz en el primer caso que trabajos juntos, después de tantas veces que he cuidado tu trasero y has cuidado el mío, después de soportar dolorosas horas de trabajo de parto y que mis caderas nunca serán iguales después de dar a luz a tu hija ¿crees que te dejaría? Estás equivocado, voy a quedarme a tu lado cada día de mi vida para recordarte que eres un peligro para la humanidad y que eres mío y solo mío- amenazó Danny buscando sus labios en un beso lento lleno de amor y deseo.
-Jamás podría ser de nadie más que de ti, mi rubio Omega- murmuró en sus labios -y tu cuerpo sigue siendo un imán de malos pensamientos Danny- sus labios se posaron en su cuello, dejando besos lentos, disfrutando el sabor de su piel, Steve deseaba poseer a Danny, desde el nacimiento de su hija no volvieron a tener intimidad, al inicio fue por recomendación médica, después porque estaban siempre tan cansados...
-Para- Danny sentía su cuerpo arder, pero Grace dormía en sus brazos -Debo llevar a Grace a su cuna, puedes poner la mesa -y sin más se alejó de Steve, no pudo apreciar la expresión de frustración en su prometido y tampoco escuchó la maldición que soltó, no soportaría tanto tiempo sin poder tocar a Danny, lo necesitaba y había un detalle, era posible que en algún momento toda esa falta de actividad en la cama terminara haciendo que su celo apareciera.
Agotado decidió poner la mesa, tal vez si no pensaba en las ganas que tenía de tomar a Danny entre sus brazos y hacerlo gemir su nombre una y otra vez, podría soportar el tiempo que fuese necesario. -Steve, tenemos un problema- Danny apareció con Lilo montada en su hombro cual loro de pirata -Quiere dormir con Grace, pero no puedo dejar que lo haga cuando estuvo jugando con otros gatos, así que debes darle un baño.
-¿Estás loco Danny? ¿Pretendes que bañe a un gato? ¿quieres que muera?
-Eres un SEAL condecorado, un Alpha temerario, vas a bañarla y punto- señaló Danny y Steve no pudo decir nada más, posiblemente debería preparar un botiquín de primeros auxilios y tener el número de los paramédicos a la mano.
-Me encantas cuando te pones así de serio- en un movimiento rápido Lilo huía hacia la sala y Steve estaba comiéndole la boca a Danny frotando su cuerpo contra el de su rubio, necesitaba sentirlo y Danny no ayudaba, cada vez que se aparecía frente a él, no importaba como, era tentador poner sus manos por todo su cuerpo.
-Steve, espera- decía el Omega entre jadeos, también deseaba a Steve, sería muy diferente tener sexo sin estar embarazado, pero aún lo avergonzaba su cuerpo, no se sentía lo suficiente atractivo para su Alpha, después del embarazo aún tenía peso extra y sentía sus caderas enormes, un poco deformes.
-No puedo Danny, te necesito, te deseo, no me detengas- pidió el Alpha, estaba llegando a su límite.
-En la cama- jadeó Danny esas tres palabras y fue todo lo que necesitó Steve para cargarlo por las caderas y llevarlo a su habitación, tras cerrar la puerta dejó a Danny sobre la cama posándose sobre él sin dejar de besarlo y acariciarlo, cuando las manos de su Alpha se colaron bajo su ropa acariciando la piel de su vientre, lo apartó -No, no quiero que toques allí- pidió, no quería que Steve se encontrara con algo que le desagradase.
-¿Por qué no? Quiero tocarte Danny, tócame tú también- pidió confundido.
-Steve, no quiero que me veas así, mi cuerpo cambió... no recupero mi figura de antes y no te gustará verme así..
-Daniel para- dijo serio -sé que tu cuerpo cambió, diste vida a nuestra hija, Danny, es cierto que tu cuerpo me pone duro como no tienes idea, pero no es la única razón por la que te deseo, quiero estar contigo, quiero tocarte porque eres tú, porque no hay nadie más a quien desee. Y digas lo que digas, Danny, incluso estás más bueno que antes, concede piedad a este pobre Alpha que ruega le permitas recorrer el placer contigo- y dicho eso, Steve volvió a colar sus manos por la piel de Danny, inclinándose para dejar besos en la zona del vientre, subiendo por el abdomen y llegando a su pecho.
-Steve, es mejor que hagas eso- pidió Danny cuando Steve se disponía a atender sus pezones, con un gruñido de disgusto el Alpha abandonó su propósito y dirigió su atención al cuelo de Danny, dejando besos sobre su marca, el aroma de su rubio seguía siendo tan hipnótico, delicioso, jamás se cansaría de él.
Una sonrisa apareció en los labios del Alpha cuando las manos de Danny se colaron por su espalda exigiendo que se sacara la camiseta, entonces se apuró a desnudarse y de paso quitar toda prenda del cuerpo de su Omega. Quería tomarlo lentamente, hacerlo gemir su nombre y que juntos alcanzaran el éxtasis del placer.
-Tranquilo- murmuró dejando besos en las piernas de Danny, lamía su piel con el efecto inmediato de los gemidos provenientes del rubio.
-Steve, entra por favor- pidió el rubio tras minutos largos en que Steve jugó con su entrada, haciéndolo ansiar como un desesperado sentir a su pareja.
El Alpha obedeció llevando su miembro erecto a la entrada de Danny, lentamente se fusionó con el cuerpo de su amado, podía escuchar los gemidos provenientes de él que se mezclaban con la deliciosa sensación del placer, en un último movimiento entró por completo en él haciendo que un pequeño grito escapara de los labios del Omega, guió sus labios a los contrarios marcando un ritmo lento en sus embestidas, los brazos de Danny se aferraron a su espalda y Steve aceleró las embestidas generando gemidos llenos de placen en ambos, el rozar de sus pieles, la mezcla de sus aromas, el sabor de los labios fusionados en esos besos deliciosos estaban llevándolos a la locura. Steve guió sus dientes a la marca de Danny volviendo a encajarlos en él, rompiendo la piel de su Omega, llevándolo a la locura del placer, lo sintió apretarlo en su interior y en un grito compartido llegaron al clímax, el orgasmo los sacudió dejándolos sin fuerza pero llenos del placer a causa del otro.
Steve salió de Danny lentamente sin dejar de besarlo -Me encantas Danny- murmuró abrazándolo.
-No me quiero casar Steve- dijo Danny
-¿Qué?
-No es que no me quiera casar nunca Steve, pero ¿no crees que es demasiado pronto? y aún no me siento cómodo con todo esto y la luna de miel, no podremos tener una luna de miel con Grace tan pequeña, una fiesta tan grande...
-¿Y si hacemos una fiesta discreta y cuando Grace sea más grande tomamos la luna de miel? no me importa que tengamos una luna de miel bebiendo café en el patio, pero realmente deseo casarme contigo- pidió el Alpha, quería convencer a su rubio de casarse.
-Eres un imbécil- suspiró Danny tras un silencio en que meditó sus palabras -Solo la familia Steve...
-Seguro, la familia solamente...
Cuando Steve prometió que solo sería la familia, Danny no consideró que su familia era bastante extensa, sus padres, hermanas, sobrinos... todos los de 5-0 y sus familias, incluso Kamekona, Max... sin embargo la lista dejó fuera a Doris a quién nadie quería verla, Mary estaba más que emocionada, jamás considero que existiera alguien tan valiente para casarse con Steve, pero ahora allí estaba, Danny lo hizo real, estaban a unos minutos de iniciar la boda, el jardín lucía hermoso, el mar dejaba sentir una brisa suave que refrescaba a los invitados que venían del continente y Grace descansaba en los brazos del tío Adam.
-¿Me veo bien?- preguntó Danny saliendo con su traje de novio y los cabellos peinados para la ocasión.
-Te ves divino- dijo Mary y casi se pone a llorar, ella adoraba a su cuñado, Danny la trataba bien, él ayudó a que su familia se uniera, volver a tener una familia sonaba bien...
Danny tragó grueso, era el gran día, se casaría por fin con el idiota de Steve, con su idiota, después de vivir tantas cosas juntos, por fin unirían sus vidas ante la ley, acompañado de Mary se encaminó al jardín donde Steve lo esperaba junto al juez, y claro, los invitados estaban allí, pero sus ojos estaban puestos en Steve, en lo hermoso que se veía con ese traje de novio y la sonrisa en su rostro.
-Vamos- susurró Mary a su lado, Danny le pidió a ella que lo entregara en el altar, sin ella jamás hubiesen terminado juntos, Mary era la mejor cuñada que pudo desear, realmente quería hacerla sentir lo importante que es.
Avanzaron al ritmo de la marcha nupcial, Danny sentía que sus piernas se volvían gelatina con cada paso que daba, un nudo se apoderó de su estómago y temió tropezar, pero llegó entero, incluso pudo escuchar como Mary amenazaba a Steve sobre cuidarlo y jamás hacerlo sufrir. Tomó la mano de su Alpha y sintió que todos los nervios lo abandonaban, estaba listo para decir que sí. El juez dijo algo sobre respetarse y amarse, Danny solo podía poner su atención en Steve, estaba perdido en el color de su piel, sus cabellos, su rostro...
-Sus votos por favor- pidió el juez y Steve fue el primero en hablar.
-Danny, yo sé que no iniciamos las cosas como una pareja normal, sé que te arrastré conmigo, que incluso te amenacé con mi inmunidad para que te unieras a mi, desde el momento en que apuntaste un arma a mi cabeza y prometiste meterme un tiro, supe que no eras cualquier Omega, que cambiarías mi vida para mejor. Ahora sé que jamás hubiese permitido que te casaras con nadie más que conmigo, te amé desde el primer momento y te amaré hasta después de la muerte, Danny, mi pequeño gato enojado, acepta a este humilde hombre que se postra ante ti, para compartir tu vida, para que juntos podamos hacer de esta casa un hogar, con nuestra hija y esos hermanitos que llegarán después, estoy dispuesto a seguir aprendiendo como hacerte feliz y te prometo que por muchas veces que discutamos, jamás desearé estar en otro lugar que no sea a tu lado, hoy me entrego a ti, para ser tu compañero de vida y si me lo permites, incluso después de ella.
-Steve, animal, no sabes como quiero arrancar tu cabeza cada vez que haces una estupidez, en cada ocasión que te arriesgas, para ser honesto disfruté mucho darte aquel puñetazo durante nuestra primera búsqueda de un sospechoso... Me arrastraste a tu mundo loco de formar un equipo élite, nunca entendí porqué lo hiciste, pero desde el momento en que nos cruzamos en la cochera de esta casa, supe que serías el mayor dolor en mi trasero... Mi Steve, estar contigo, aquí, ahora, solo me hace pensar que aunque no lo entendía en aquel momento, tomaste mi corazón desde esa ocasión y no tuve oportunidad contra esos sentimientos, todos los caminos de mi vida me llevaron directamente a ti, a estar contigo... tuve que cruzar el mar para hallar al amor de mi vida, a quien será mi compañero eterno. Nuestro hogar siempre será cálido, porque tendrá lo más importante, amor, amor entre nosotros, amor para nuestros hijos y para nuestra familia. Eres un gran padre y serás el mejor esposo que jamás pude desear... te amo Steve.
Ellos se hallaban en su propia burbuja, ignorantes a las lágrimas que escapaban de su pequeña audiencia, nadie pudo negar que ellos nacieron para estar juntos, estaban hechos el uno para el otro, Steve anduvo tantos caminos que lo llevaron a Danny, y el rubio encontró la felicidad cuando ya no la buscaba, en los brazos de su alma gemela.
-Acepto- escuchó la voz de Steve pronunciar y no pudo evitar sentir las lágrimas correr por sus mejillas, ¡malditas hormonas! ¡se prometió que no lloraría! sin embargo, allí estaba, emocionado hasta los cabellos.
-Acepto- dijo con convicción y unió sus labios con los de su Alpha, el primer beso como esposos, ese que iniciaba una nueva aventura en sus vidas.
Los vitores llegaron, festejando su unión, Adam se acercó para entregar a la bebé en brazos de Danny, entonces se tomaron de las manos y caminaron bajo la lluvia de pétalos de rosas blancas, buen augurio de la felicidad que esperaba a su matrimonio, a su familia. Estarían juntos, ellos lo sabían, estaban dispuestos, porque ahora que se encontraron, el camino a seguir solo podrían andarlo así, tomados de las manos, juntos hacia la eternidad.
¡Y llegamos al final!
Muchas gracias a todas las hermosas personas que siguieron "Secret" y "Together". Es por ustedes que este proyecto pudo realizarse, el McDanno es precioso y contribuir un poquito a que más personas se unan al fandom es toda la recompensa que deseo. Espero que volvamos a encontrarnos pronto, que puedan pasarse a mis otros proyectos y que me sigan en el nuevo McDanno que publicaré pronto.
¡Muchas gracias por su apoyo!
Cualquier duda pueden hallarme en Facebook como "Fanfics by KittieBatch"
¡Hasta luego!
