Disclaimer: No me pertenecen ni los personajes, ni los lugares, ni ciertas partes de la trama. El saldo de mi cuenta bancaria sigue siendo igual de miserable después de publicar y no creo que mi imagen se revalorice con esto.
TILL DEATH DO US PART
Previously, en Till Death Do Us Part: Lily intenta hablar con James pero él no parece interesado. Por si fuera poco, Lily se siente la persona más narcisista del mundo cuando descubre que a Max quien de verdad le gusta es Mary, y no ella. Sirius sigue con su actitud "difícil", pero le confiesa a Remus que él también cree que Lily y James están hechos el uno para el otro.
7. Terror en Hogsmeade
Soundtrack: Over My Head- Sum 41
Los días siguientes al partido la alegría de los Gryffindor seguía llenando la Sala Común y los pasillos de la escuela. El tiempo parecía estar acorde con el humor de los alumnos y, pese a que el aire era frío, el sol resplandecía y se empezaba a sentir el inicio de la primavera.
El sábado de la visita a Hogsmeade el bullicio en el desayuno era considerable y el buen humor casi contagioso. En la mesa de Gryffindor, las amigas de Lily se reían y esperaban con impaciencia el momento de marcharse al pueblo. Lily, un poco ajena a la alegría general, pensaba que distraerse un rato le vendría muy bien.
-¡Aún no me puedo creer que vayas a salir con Volmer, Mary!- exclamó Sarah con una carcajada, mientras se servía tarta- Es tan gracioso que voy a tener que hacer esfuerzos para no seguiros a escondidas y espiaros.
- Si no quieres levantarte calva mañana, será mejor que no lo hagas.
Mary le lanzó una mirada de advertencia a Sarah. Llevaban así desde el fin de semana anterior, cuando para sorpresa de Violet y Sarah, Max le había pedido una cita a Mary en la cena. Luego Lily les contó que ella ya lo sabía y que todo estaba bien. Así Sarah pudo pasar a mofarse tranquilamente de lo torpe que había sido Mary al hablar con Max.
- Es que es tan ideal…- continuó Sarah aparentemente inmune a las amenazas de Mary- Tú, saliendo de tu guarida de libros y diagramas, para irte a Madam Tudipié a comerte el morro con Volmer…
- ¡Sarah!- protestó Violet con el ceño fruncido y casi escupiendo el café que acababa de tomar, la chica siguió riéndose acompañada por Lily.
- Primero; iba a ir igualmente a Hogsmeade, así que no pierdo tiempo de estudio- contestó Mary con irritación y un poco nerviosa- y segundo, nadie ha dicho nada de Madam Tudipié ni de comerse el morro.
- ¡Mary!- la reprendió de nuevo Violet
- Está claro que nadie va a querer hacer eso con vosotras, con la boca que tenéis- dijo Lily imitando la cara de circunstancias de Violet, lo que hizo mucha gracia a todas las chicas.
- No deberías reírte tanto- Sarah fingió seriedad de repente, mirando a Mary- Le has levantado el noviete a Lily, y todas sabíamos que necesitaba cariño.
- Podrías prestarle a Peter Pettigrew- murmuró para que el resto de compañeros no la oyeran.
Lily y Violet se echaron a reír de nuevo mientras Sarah le dedicaba una mirada afilada a su amiga.
- Golpes bajos, ¿eh?
- Si sirve de algo, no necesito cariño- interrumpió Lily con ánimo conciliador- Sarah se puede quedar a Pettigrew enterito para ella.
La buscadora miró a sus amigas con fastidio.
- No sé para qué os cuento nada, en serio. Bastante vergüenza pasé yo al decirle que ya tenía planes para hoy. Y eso que al menos tengo una cita con Thorpe, ¡porque si no le tendría que haber dicho que no sin tener excusa!
- Pobre, parecía triste- dijo Violet recordando la cara de Peter la tarde anterior, cuando Sarah tuvo que rechazar su invitación para ir a Hogsmeade.
- Sí Lily, te lo perdiste- añadió Mary con una sonrisa malvada, bajo la mirada de censura de Violet- ¿Dónde estabas, por cierto?
- Con el profesor Flitwick. Tenía que devolverle unos manuales que me prestó hace tiempo.
Lily observó con alivio que su mentira no había levantado sospechas. En realidad no había estado con el profesor de Encantamientos, sino en el despacho de Dumbledore, con Remus.
El día del partido Dumbledore se había acercado para hablar con ella porque Slughorn le había comentado su interés en Damocles. Lily se había puesto nerviosa y había intentado inventarse una excusa sobre un trabajo a marchas forzadas, pero sospechaba que no le había salido muy bien. De cualquier modo, el director parecía haber disfrutado mucho de sus dotes de mala mentirosa, a juzgar por su sonrisa misteriosa y después de tranquilizarla, la había citado con Remus en su despacho.
Ella temió haberse entrometido demasiado y haber creado un problema a su amigo, pero a Remus no se enfadó; y menos después de que el director les diese noticias algo más halagüeñas que las que habían obtenido del profesor de Pociones.
- O sea Lily, que eres la solterona del grupo- se burló Sarah, cuando una vez finalizado el desayuno se dirigían a la entrada- ¿Planeas hacer ganchillo sentada en la plaza del pueblo?
Lily enarcó las cejas y bufó con indiferencia exagerada.
- Para que lo sepas, tengo un día muy ocupado. He quedado con Marlenne para bajar al pueblo, dado que supongo que a ninguna de vuestras fabulosas citas le gustará cargar conmigo.
- Puedes venir con nosotros- se ofreció Mary con demasiado entusiasmo, parecía estar cada vez más alterada y no dejaba de mirar en todas direcciones con nerviosismo- O puedes ir tú por mí.
- Claro, Max no lo notaría- contestó Lily con sarcasmo.
- ¡Te lo vas a pasar genial, Mary!- la animó Violet dándole un achuchón- Y Lily no es ninguna solterona… ¿Nos vemos luego en "Gladrags"?- preguntó al ver que Paul le hacía señas desde la otra punta del vestíbulo.
Las chicas asintieron y Violet desapareció entre los estudiantes. Pocos segundos después, Daniel Thorpe, el buscador de Ravenclaw fue a buscar a Sarah.
- Estoy un poco nerviosa- murmuró Mary cuando Lily y ella se quedaron solas- La voy a cagar infinitamente.
- ¿Por qué dices esas tonterías? No la vas a cagar- Lily se rió y le apretó el hombro para darle ánimos- Sé tú misma.
- ¡A la gente no le suele gustar cuando "soy yo misma"!- protestó Mary con fatalismo- Soy borde, pedante y tengo muy mal humor.
Lily volvió a reírse e hizo un gesto afirmativo con la cabeza.
- Es cierto que eres todo eso, pero aún así Max se ha fijado en ti. No le debe molestar mucho.
Mary iba a volver a protestar, pero se calló al ver llegar a Max. El chico las saludó con una sonrisa radiante, llevaba el jersey azul que Lily pensaba que le quedaba tan bien. Las mejillas arreboladas de Mary parecían indicar que ella también lo pensaba.
- Hola- saludó el chico con timidez- ¿Qué tal?
Lily devolvió el saludo y Mary murmuró algo incomprensible mirando al suelo.
- Yo me marcho a buscar a Marlenne.
Se alejó rápidamente de la pareja, pero aún así pudo oír como Max le decía a Mary que estaba muy guapa y ella gruñía algo así como que si era una broma. Esperaba que se lo pasasen bien… o al menos que Max no acabase con la autoestima por los suelos alimentando a los patos del parque y Mary a su lado estudiando.
- ¿Te he contado mi plan de conquista para hoy?- preguntó Marlenne unos minutos después, cuando llegaban a Hogsmeade.
- No, creo que no- contestó Lily divertida- ¿Ponerte escote?
Marlenne negó con la cabeza.
- Voy a ir allí y le voy a pedir una cita directamente. Si me dice que no…- hizo chasquear los dedos con un gesto elocuente- Marlenne McKinnon está cansada de perder el tiempo- dijo con altanería.
Lily se echó a reír y le dio su aprobación al plan diciendo que era lo mejor que podía hacer. Con un poco de suerte el dependiente de Dominic Maestro's le diría que no y Marlenne podría encontrar el chico cariñoso y atento que se merecía.
- Por cierto, ¿Mary con Max Volmer?- preguntó la chica mientras entraban en Honeydunks- Llevo queriendo preguntártelo toda la semana, pero no te he pillado sola.
Lily se encogió de hombros mientras empezaba a llenar una bolsa de caramelos de menta.
- No sufras, ya no me gusta Max- dijo de manera simple- Y creo que él lleva colado por Mary un tiempo.
- Aquí no te puedes despistar ni un día… A ti no te gusta Max, Beckett ha salido con Daniel, Potter lo deja (otra vez) con King- Marlenne hizo un gesto de impaciencia con la mano- ¡Esto vuestro no es serio!
- ¿Cómo "esto nuestro"?- preguntó Lily mientras pagaba sus caramelos.
- Lo de los Gryffindor.
- Mar, tienes que superar de una vez lo de la Copa de Quidditch. Te empiezas a poner de color verde envidia, y eso no va ayudar a tu plan para ligar.
Marlenne le hizo una mueca a Lily y ambas chicas se rieron
- Hablando en serio, lo de Potter y King debe de estar cerca de batir algún récord ¿Cuánto duraron? ¿Cuatro días?
- No sé…- Lily sabía perfectamente que habían sido cinco días, pero no estaba dispuesta a admitirlo- Puede. Más o menos eso.
- Está claro que sigue coladito por ti, el pobre ¿No te da penita?
- No demasiada. Lleva sin hablarme más de un mes ¿A ti te parece normal?
- ¡Es un tío!- exclamó Marlenne, como si fuese algo obvio- No son normales, Lily.
Las dos chicas se rieron y salieron de la tienda entre bromas. Lily acompañó a su amiga hasta la entrada de la tienda de discos y le deseó suerte con su plan, prometiéndose comentar todos los detalles más tarde. Luego miró el reloj, había quedado con Violet y Sarah en la tienda de túnicas, pero aún quedaba una hora larga para eso. Decidió ir a curiosear la sección de novelas en "Tomes and Scrolls", pero cambió de idea al ver a Dirk Cresswell dentro, no estaba de humor para una de sus pesadas conversaciones.
Abrió el paquete de caramelos y decidió dar un paseo para pasar el rato. Lo de hacer ganchillo sentada en la plaza del pueblo no parecía tan mal plan entonces. Sobre todo porque temía sumergirse en una nueva y larga sesión mental de "¿Por-qué-me-van-tan-mal-las-cosas?".
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Los Merodeadores mientras tanto, estaban en una mesa de las "Tres Escobas" bebiendo cerveza y bromeando con Madam Rosmerta, que siempre estaba encantada de ver a Sirius y a James por allí.
- El sábado pasado ganamos la Copa, éste estamos en Hogsmeade y el próximo vacaciones- dijo James sorbiendo su cerveza- Esto es vida.
- ¿Vacaciones?- preguntó Remus alzando las cejas- Puedo medir los deberes que tenemos por kilos.
- No toques los huevos poniéndote en "modo Evans"- protestó Sirius chasqueando la lengua- Disfruta del sábado y vamos a mirar el desfile de mujeres en minifalda- Remus puso los ojos en blanco y dio un trago a su cerveza- Mira, hablando del diablo…
Por delante de las ventanas del bar pasaron Lily y Marlenne riéndose y sin darse cuenta de que las estaban observando. James se fijó, muy a su pesar, en que Lily llevaba el vestido que le había regalado su madre para Navidad…. ¿Por qué coño tenía que seguir recordando esas cosas?
- He visto a Mcdonald con Volmer, antes- comentó Peter mirando el culo de su jarra vacía, intentando sonar casual- Han bajado al pueblo con Sarah y el bobo de Thorpe.
- No te deprimas Wormy, hay muchas tías a parte de Beckett… y algunas están más buenas- dijo Sirius, y tras reflexionar unos momentos añadió- ¿Mcdonald y Volmer?
Remus asintió y se echó a reír imaginándose a su arisca compañera de estudios en una cita.
- Es fuerte ¿verdad? Lily me lo contó ayer, después de hablar con Dumbledore.
- No pegan nada, es como si un puerco espín saliese con un corderito. Y el puerco espín sería Mcdonald- explicó James con una sonrisa maliciosa. A la vez, en algún punto inconfesable de su cerebro, se estaba celebrando una fiesta porque fuese Mary y no Lily la que estuviese con Max – Por cierto, aún nos tienes que explicar por qué Evans se ha metido en lo de tu "problema peludo".
- Aunque Peter está mucho más relajado desde que sabe que la prefecta perfecta no se estaba chivando de nosotros- añadió Sirius con una mirada maliciosa a su amigo- Ya puedes dejar de mirar debajo de la cama por las noches para ver si Mcgonagall se esconde ahí.
Peter frunció el ceño y Remus suspiró exageradamente, como si estuviese harto de hablar del mismo tema.
- No se metió, ya os lo he contado. Le preguntó a Slughorn, él se lo comentó a Dumbledore de casualidad… Y Dumbledore, es Dumbledore. Sabe las cosas antes de que pasen.
- Bueno, hay cosas que no sabe- murmuró James con los ojos brillantes y una sonrisa traviesa, pensando en sus aventuras por el Bosque Prohibido y Hogsmeade las noches de luna llena- Muchas cosas.
- No me lo recuerdes, bastante culpable me siento después de todo lo que ha hecho por mí- dijo Remus pensativo- Dumbledore conoce al tipo que ha descubierto la poción, Damocles, y nos dijo que cree que un par de años estará lista para usarse… Aunque no cree que de manera oficial.
- ¿Cómo?- preguntó Sirius sin entender- ¿Será ilegal? ¿Por qué no la iban a aprobar?
- Los licántropos no son los mejores amigos del Ministerio ahora mismo. Pero da igual- se apresuró a decir Remus ante las protestas e insultos que ya empezaban a proferir sus amigos- Dumbledore dijo que estaba convencido de que Damocles no tendría problemas en "enseñar" a alguien de manera alegal a hacer la poción, una vez sea definitiva.
- ¿Alguien?- preguntó Peter sin entender- ¿A quién?
- A Lily- contestó James- ¿No? Es la mejor en Pociones, después de Snivellus. Y sabe lo tuyo- añadió no sin cierto fastidio.
- ¿A quién le puede gustar Pociones?- murmuró Peter con incredulidad
- Sí, Dumbledore había pensado en Lily- dijo Remus con una sonrisa ignorando el comentario de Peter- Puede que el año que viene. Aunque claro, todavía todo está en el aire. Pero está bien tener algo bueno que esperar…- apuró la cerveza de un trago.
- …ya que McKinnon parece empeñada en ligar con el subnormal de la tienda de discos- añadió Sirius viendo donde entraba Marlenne desde la ventana.
Remus volvió a poner los ojos en blanco, sin ganas de contestar, y Peter se rió.
- Voy a empezar a pensar que te gusta a ti, Padfoot- dijo James recogiendo las jarras de sus amigos para ir a pedir otra ronda- Es la tía de la que más te he oído hablar este año.
- Bueno, sólo quiero que la vida amorosa de alguno de vosotros no apeste- se defendió Sirius, haciéndose el ofendido- A mí ya sabéis que me importan una mierda las tías… ¡pero os tendríais que ver la cara a vosotros tres! ¡Empezáis a dar penita de verdad!
Remus se apoyó en la silla y le dedicó una mirada poco amistosa a Sirius.
- ¿Qué te preocupas por nuestra vida amorosa? Conociéndote, la mejor ayuda que nos puedes dar es mantenerte al margen. Como a cien mil kilómetros.
- Claro, porque te va muy bien a ti solo- contestó Sirius alzando las cejas con un gesto burlón- Has hecho muchos avances con McKinnon.
James llegó con cuatro jarras llenas y se sentó de nuevo en la mesa. Remus cogió su cerveza y le dio un trago largo antes de hablar.
- Eres muy, muy cansino, Padfoot. Si no hago "avances", como dices tú, con Marlenne… ¿no se te ha ocurrido que es porque no quiero hacerlos? ¿Porque es sólo mi amiga?
- Eh… no- contestó Sirius encogiendo los hombros- Me parece que eres imbécil y te quedas mirando con cara de cachorrito triste cada vez que McKinnon habla con otro tío, eso me parece.
Remus levantó las manos al aire en señal de frustración y se dio por vencido.
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Lily había llegado a la zona residencial del pueblo y estaba observando las flores del balcón de una de las casitas. Eran como geranios, pero tenían la particularidad de ir cambiando de color continuamente, y despedían un olor que recordaba a los polvos de talco. Era una lástima que no pudiese poner unas plantas como aquellas en casa; a Petunia le daría un ataque al corazón.
Estaba un poco aburrida de dar vueltas y casi empezaba a arrepentirse de no haber ido a la librería para hablar un rato con Dirk. Se iba a volver por donde había llegado cuando oyó unos ruidos raros en el callejón lateral de la casa.
Escuchó más atentamente, y volvió a oírlo, esta vez más fuerte. Como golpes sobre una tabla. Decidió ir a echar un vistazo, por si algún gato se había quedado atrapado en un cubo de la basura o algo por el estilo.
No estaba preparada para lo que vio al asomarse al callejón. A pocos metros de ella, dos figuras con capas negras y encapuchadas tenían las varitas alzadas. Lily llevaba meses leyendo sobre ellos, pero verlos en persona resultaba mucho más aterrador. Eran mortífagos.
Contra la pared del callejón levitando unos metros por encima del suelo, había un chico y una chica; él parecía desmayado o muerto, pero la chica se estaba retorciendo contra la pared y golpeaba con los pies y las manos encima de las contraventanas de madera de la casa, explicando el ruido que había oído. Los reconocía de la escuela, eran alumnos de cuarto.
- ¡Deja de resistirte!- siseó una voz femenina, suave y cortante a la vez- O te pasará como a tu amiguito.
Lily se había quedado plantada como un poste de teléfonos a la entrada del callejón y era cuestión de segundos que los mortífagos la descubriesen. Así que hizo lo único que se le ocurrió en ese momento.
- ¡Reducto!- chilló apuntando hacia la pared contraria en la que estaban los chicos, la pared estalló y una lluvia de ladrillos cayó sobre los sorprendidos encapuchados.
Los alumnos se desplomaron en el suelo y Lily corrió hacia ellos, uno de los encapuchados, que de cerca parecía un hombre, había perdido su varita; la mujer en cambio, ya estaba apuntando a Lily.
-¡Crucio!- gritó.
- ¡Protego!- Lily fue capaz de ponerse delante de los alumnos, la chica había conseguido levantarse y estaba intentando despertar a su compañero- ¡Corre!- le chilló obligándola a levantarse y esquivando una nueva maldición. Parecía aturdida, pero no dudó en obedecer a Lily y salió del callejón tropezando con los escombros- ¡Desmaius!- gritó para permitir que escapase
La bruja hizo rebotar el hechizo con un gesto de su varita, pero éste acertó a su compañero, que acababa justo de recuperar la varita.
Lily se situó delante del chico, no sabía si estaba muerto o inconsciente. El callejón estaba lleno de runa y la mortífaga, que parecía estar sopesándola, se estaba riendo. No tenía ninguna duda: no tenía ni una posibilidad contra aquella mujer. Su cerebro funcionaba a toda velocidad pero no hallaba una manera de salir de allí llevándose al chico. ¡Ni siquiera había conseguido aparecerse ella sola como para intentar hacerlo con una persona inconsciente!
De repente se dio cuenta de que era muy probable que no saliese viva de allí. Y el terror le atenazó el pecho.
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Remus, Peter, Sirius y James habían decidido acabar su día en Hogsmeade devorando una gran bolsa de chucherías (esta vez pagadas y no robadas directamente del almacén) y hablando de chicas y Quidditch. Estaban medio escondidos en un callejón del pueblo, donde podían ver sin ser vistos con tranquilidad.
Llevaban un rato mirando a las alumnas que pasaban por delante, poniéndoles puntuación y repartiéndoselas entre ellos, cuando una de las chicas captó la atención de Sirius.
- ¡Mirad que coincidencia! McKinnon ya sale de Dominic Maestro's ¡Vamos a llamarla!- exclamó contento, como si llevase esperando ese momento mucho tiempo- ¡McKinnon!¡Ei McKinnon!
- Eres un puto retrasado de los cojones- murmuró Remus enfadado, Sirius sonreía con insolencia- ¿Qué le vas a decir? ¡Ni se te ocurra…!
Pero Remus tuvo que dejar la amenaza a medias porque Marlenne había entrado en el callejón y se había acercado hasta ellos.
- Ah, sois vosotros- dijo un poco extrañada al verles- ¿Qué pasa?- no parecía estar muy contenta, y las sonrisas de James, Peter y Sirius acrecentaban su mal humor.
- Sirius está haciendo el capullo- se explicó Remus, levantándose rápidamente del banco donde estaban sentados- Perdona, Mar.
Marlenne frunció el ceño y miró a Remus con desconfianza, luego a los otros tres chicos, que seguían sonriendo como bobos. Se encogió de hombros, claramente no tenía ganas de tonterías.
- Está bien. No s vemos en la escuela- dijo dispuesta a marcharse, despidiéndose con una pequeña sonrisa a Remus.
- ¡Espera McKinnon!- exclamó James riéndose, entrando en el juego de su amigo- Remus quiere preguntarte una cosa
- No, no quiero preguntarle nada- contestó de forma cortante Remus girándose hacia sus amigos, con la amenaza implícita en el tono de su voz.
Marlenne enarcó las cejas, cada vez más enfadada.
- Me voy- dijo con disgusto- Os vais a ir a reír de vuestras respectivas madres.
- La mía no tiene muy buen humor- comentó Sirius entre las risas de James y Peter- Por cierto…¿Qué tal en la tienda de discos, McKinnon?
Remus empezó a restregarse la frente, rojo de vergüenza. La chica se cruzó de brazos.
- ¿Tú eres así de tonto de forma natural o te entrenas por las noches?- los chicos se carcajearon de nuevo, muy divertidos por el juego y la ira de la chica- Remus, tus amigos son subnormales.
- Ya lo sé- contestó él sin atreverse a mirarla a los ojos- Pero…
- ¡Ayuda!- una chica interrumpió las explicaciones de Remus, corría, tenía la cara manchada y una hinchazón debajo del ojo- ¡Ayuda! ¡Mortífagos!
James y Sirius se levantaron como empujados por resortes del banco, la sonrisa convertida en un gesto de preocupación y alerta. Marlenne ya se había acercado a la chica y la sostenía por los hombros.
- ¡¿Qué ha pasado? ¿Dónde?
La chica tragó saliva, estaba llorando.
- A las afueras… Dos mortífagos… Tienen a Mylor…- volvió a tragar saliva con dificultad y se limpió las lágrimas con una mano- Y a la prefecta pelirroja.
James no se quedó a escuchar como Sirius mandaba a Peter con la chica herida a las "Tres escobas", ni como los otros tres echaban a correr. Había sabido inmediatamente que la chica hablaba de Lily, y todo su cuerpo había reaccionado a l noticia con una descarga de adrenalina brutal.
Sin pensarlo y con la única idea en mente de encontrarla, James se desapareció por primera vez en su vida.
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Lily había contado con el factor sorpresa pero la mortífaga sin duda ya se había sobrepuesto. Y estaba rabiosa con ella porque la otra alumna había podido escapar.
- Vaya, vaya la sangre-sucia Evans- murmuró la mujer con furia contenida- ¿Jugando a las heroínas? No deberías haber hecho eso.
Lily asió la varita, aún más nerviosa. La mujer la conocía, sabía quien era. ¡Sabía que podía con ella! De reojo vio como el otro mortífago se empezaba a mover.
- ¡Religo!- gritó la mortífaga captando su distracción.
- ¡Expulso! ¡Desmaius!
Lily se había tirado al suelo para esquivar el maleficio, ¡esos dos hechizos no los había conjurado ella! Intentó levantarse para seguir defendiéndose, pero no pudo; había algo que no estaba bien con su pierna.
- ¡Expulso!- lanzó el hechizo sin saber muy bien a donde apuntaba, y pese al dolor consiguió sentarse sobre su pierna sana. ¡No se lo podía creer, James estaba a pocos metros de ella, y acababa de lanzar un conjuro!
La mortífaga profirió un grito de frustración, sorprendida seguramente por la rapidez con la que había llegado la ayuda y tras lanzar un último maleficio que James consiguió bloquear, desapareció con su compañero.
El silencio cayó en el callejón súbitamente, como una losa pesada.
Lo primero de lo que fue consciente Lily fue la respiración pesada de James, que seguía tenso y alerta en medio del callejón. Luego notó el dolor punzante de su pierna. Y por último vio de nuevo al chico que yacía inánime a un metro de ella. Intentó arrastrarse hacia él, pero el dolor la atravesó, dejándola sin respiración.
- ¡No te muevas Lily! ¡Ahora llega ayuda!- James se arrodilló a su lado y la cogió por un hombro.
- No sé si está… no sé…- empezó a decir ella sin apartar los ojos del chico, la realidad de lo que acababa de pasar se estaba apoderando de ella, ahogándola.
- Tranquila Lily. Tranquila- James la obligó a mirarle a los ojos y ella se sintió atrapada dentro de su cabeza. El callejón empezó a llenarse de voces, pero Lily las oía como si estuviesen dentro de una caja- Todo está bien.
- James…- notó como una lágrima resbalaba por su mejilla, estaba llorando. El dolor empezaba a alejarla de sus sentidos- Creo que me han dado…
- ¿Qué?- exclamó James con ansiedad, Lily notó como alguien intentaba apartarle, pero él se resistió. Lily llevó una mano a su mejilla, como si intentase tranquilizarle- ¿Dónde?
- La… pierna- murmuró Lily, James puso su mano sobre la de ella- James… lo siento.
Luego sólo hubo un fogonazo cegador de luz seguido de la más absoluta oscuridad.
¡Hola lindas y puede que algún lindo! ¿Cómo estáis desde la última vez? Espero que la mayoría de vosotros cerca de las vacaciones y de acabar los exámenes, y los que trabajan con planes de cogerse unos días de merecido descanso.
Muchas gracias por añadirme a favoritos o por ponerme en alerts, pero sobretodo gracias por los reviews, me habéis hecho muy muy feliz estas dos semanas. Os lo agradezco a todos, pero quiero darle las gracias en especial a Noeliaiglez por todos sus rr. Y, como siempre, tenéis respuesta a vuestros rr desde logoff y los que no aceptáis mp en el último rr de este capítulo.
Bueno, bueno… capítulo con marcha. No voy a decir nada, sé que estaréis enfadados a) por el final abrupto y repentino y b) porque es más corto. Espero no obstante que os haya gustado y que no os enfadéis demasiado. Para compensar, el próximo es más largo ^^. Estoy deseando que me comentéis qué os han parecido Lily y James en este capítulo!
Un beso enorme, mucha suerte a todos con vuestros exámenes y recordad:
Dejar un review hace que tu profe de física/ cálculo/ estadística/ econometría/ derecho romano/ *cualquier-asignatura-chunga-y-horrible-que-se-os-ocurra* se sienta feliz y opte por el aprobado general.
