Personajes pertenecientes a Twilight son de SM... Megan y su familia son míos al igual que la historia.
~ Entre los muros del hospital ~
Capitulo 7 Pero yo sí
Carlisle POV
– ¿Carlisle?– volteo hacia todos lados y volvió a preguntar – ¿en dónde estoy?
– En mi casa– respondí –te caíste cerca del lago
–Pero ¿Cómo me encontraste? – me preguntó con voz rasposa
–Al parecer, coincidimos en los lugares para descansar– y cazar tal vez pensé, cosa que me hizo reír –así que cuando tu abuelo y Justin pidieron ayuda, fuimos rápidamente y te ayudamos
– ¿y ellos dónde están? Y tu familia ¿no están molestos por la intrusión? – había pena y preocupación en su voz, quise tranquilizarla pero ella intentó levantarse y perdió el equilibrio, por lo que la tomé del brazo e inmediatamente su calor corporal comenzó a entrar por mis poros. Trate de ignorarlo y le dije
–Con cuidado Megan, te golpeaste la cabeza– ella miraba hacia donde mi mano la sujetaba y recordé que mi tacto era frío y eso tal vez la incomodaba, así que la solté delicadamente y le dije aparentando indiferencia – ellos están en la cocina, y no te preocupes por mi familia, ellos entienden
– ¿qué me paso? – preguntó
–Te caíste por la pendiente del rio– contesté –tienes una herida en la pierna y otra en la cabeza, pero vas a estar bien, no te fracturaste nada
–De acuerdo– se quedó callada un momento y después volvió a preguntar –Carlisle ¿podría ver a mi abuelo? – sabía que querría ver a su familia, pero antes tenía que decirle lo que habría que hacer
–Si, en un momento les pediré que vengan, primero quiero decirte algo– ella asintió y continué –tendrás que descansar por lo menos una semana para que curen bien tus heridas– ella se puso seria y contestó
–No creo que sea para tanto–
–Creo que es el tiempo conveniente– dije aunque me incomodaba la idea de no verla más que en las citas de revisión
–y yo digo que no, vamos ni siquiera me duele– insistió y me pareció adorable lo valiente que era, aunque estaba seguro que no sentía dolor por el efecto de la medicina
–eso lo dices por el medicamento que te di, pero en cuanto se pase el efecto, no querrás levantarte de tu cama– ella pareció enojarse por lo que dije y contestó con decisión
–No me conoces, así que no sabes cuanta resistencia al dolor tengo– su cometario me hizo darme cuenta que ella tenía razón, el hecho de trabajar juntos no me hacía conocerla bien y saber eso me dio mucha tristeza. Traté de ocultar mis sentimientos y dije
–Tienes razón, aún así te lo recomiendo como tu doctor y te lo ordeno como tu jefe, así que en esta semana sólo te quiero ver en el hospital para algún chequeo, de acuerdo
–Está bien– hiso un gesto como de una niña pequeña y eso borró un poco de la tristeza que sentía, pero sólo un poco
–Bueno, ahora voy por tu abuelo– dije y salí rápidamente.
… … …
Encontré a su familia en la cocina platicando plácidamente con mis hijos, aunque en cuanto entré, el señor Forest se levantó y me dijo
–Carlisle ¿Megan ya despertó?
–Así es, y quiere verlo
–En ese caso, no la hagamos esperar– diciendo esto, los tres se levantaron y caminaron detrás de mí, ya que los iba guiado al cuarto donde ella estaba.
Entraron y yo me quede en la puerta, observándolos
– ¿te sientes bien hija? –preguntó la señora Elinor
–Sí, Eli no te preocupes– contestó Megan
–Bueno doctor, ahora ¿Cuál es el procedimiento a seguir? –preguntó el señor Benjamin mirándome
–Le he recomendado a Megan que descanse toda esta semana y eso aunado al medicamento y a una buena alimentación, estoy seguro que se recuperará pronto– miré rápidamente a Megan y ella estaba con el ceño fruncido, mirándome fijamente, parecía molesta conmigo
–Bueno doctor, si eso es lo único, creo que sería conveniente que nos fuéramos, Justin, lleva a Megan a la camioneta por favor– Justin iba a hacer lo que Benjamin le pidió pero Megan lo detuvo diciendo
–No es necesario abuelo, puedo caminar– y ahora parecía furiosa
–Megan, deja de comportarte como una niña y permite que Justin te lleve a la camioneta, no quiero que te vuelvas a lastimar– su abuelo también parecía enojado pero ella insistió, era una mujer muy terca
–Simplemente digo que puedo caminar– y así se levantó y por un momento me pareció que se tambaleaba pero se sostuvo del sillón y salió caminando. Llegó a la sala y saludo a mis hijos, aunque me dio curiosidad que pensó en ese momento porque Edward soltó una sonrisa
–Hola chicos, me da gusto verlos, lástima que haya tenido que ser por algo así– una vez más ella se escuchaba culpable
–No te preocupes Megan, que bueno que no fue nada grave– dijo Edward sonriéndole
– ¿No se van a quedar a cenar? – preguntó Alice e inmediatamente se presentó –hola soy Alice Cullen– se acerco a ella y, fiel a su costumbre, la abrasó y le dijo –papá me ha hablado mucho de ti Megan– ella se ruborizó pero después se puso pálida y pude ver un poco de dolor en su expresión, por lo que dije
–Alice, ¿podrías soltar a Megan? la puedes lastimar– Alice la soltó y me dijo enojada "sólo lo dices porque tienes envidia que yo si la puedo abrazar", obviamente lo dijo sólo para que nosotros lo entendiéramos
–Un placer Alice, lamentablemente no podemos quedarnos– parecía que estaba controlando su voz para que el dolor no fuera visible pero lo noté –de verdad un placer conocerte y volver a verlos y muchas gracias– se movió y Edward me dijo en tono bajo "Carlisle, creo que el dolor es más fuerte ahora" Yo asentí y la miré más atentamente
–Lamento mucho si arruiné su paseo– comenzó a caminar pero sus pasos no se veían muy seguros –en verdad lo siento – no lo pensé dos veces, me acerqué a ella y la tomé en mis brazos saliendo al patio delantero de la casa. Ella se tensó un momento pero después se relajó y dijo
–Carlisle ¿puedes bajarme? – y otra vez estaba enojada –ya dije q…– en ese momento me miró y yo decidí interrumpir sus quejas, quería que se estuviera quieta para que no se lastimara más y tuviera que pasar más tiempo fuera del hospital
–Que puedes tú sola, ya lo escuche, pero te duele y si sigues haciendo esfuerzos, los puntos se pueden abrir– ella bufó y su aliento se coló por mi nariz, volviéndome completamente loco. Traté de serenarme, pero no pude evitar besar su cabello y aspirar su aroma, después con renuencia pero con cuidado, la deposité en el asiento de la camioneta. Ella me miró y dijo
–Gracias – y sonrió haciendo que fuera muy difícil dejarla ir
–De nada– le sonreí de vuelta y me incliné para abrocharle el cinturón de seguridad –te veo en tres días de acuerdo– la proximidad de nuestros rostros me hiso quererla besar, pero me alejé rápidamente antes de cometer una locura.
–Muchas gracias Carlisle– dijo Benjamin –ha sido muy afortunado que te encontráramos en esta emergencia
–No ha sido nada Benjamin, muchas gracias por permitirme ayudar
–Bueno, te mantendré al tanto del progreso de Megan y le pediré a Justin que la acompañe al hospital
–De acuerdo– nos dimos la mano y momentos después, la camioneta salió rumbo a su casa.
Minutos después regresé a la casa y le dije a Alice
– ¿Puedes comunicarles a los demás que ya pueden regresar? – la verdad no tenía ánimos para hacerlo yo mismo. Alice asintió y salió de la sala. Edward se acercó a mí y me dijo
–no sé si este sea un buen momento para ti, pero quería comentarte algo extraño con respecto al supuesto accidente de Megan
– ¿Crees que no lo fue? – pregunté
–No podría decirlo con exactitud, pero si puedo asegurar que había en el lugar una esencia de vampiro– en ese momento me tensé pensando que Megan podría haber atraído a algún vampiro
–No lo creo– dije – en todo el tiempo que hemos estado aquí, no hemos descubierto ninguna amenaza ni vampiros nómadas
–Lo sé, a mí también me pareció extraño pero consideró que deberíamos investigar un poco, y también cuidar a Megan– yo asentí y me levanté. Caminé en círculos pensando en cómo podría ir a la casa del abuelo de Megan para cuidarla pero Edward me interrumpió
–Megan se me hace muy simpática– yo lo miré y agregó –y muy inteligente, además sus pensamientos son fascinantes
– ¿Por qué lo dices? – pregunté deseoso de saber sus pensamientos
–Es muy observadora y se da cuenta de detalles que la mayoría ignoran, pero ella le encuentra una explicación a todo, y aunque no está lejos de la realidad, no es del todo cierto– dijo en tono divertido –realmente es fascinante
–Lo sé, es perfecta– dije sin pensar y Edward comenzó a reír con más fuerza
–Y te tiene en la palma de su mano, aunque creo que no lo sabe– se puso serio y dijo – ¿Sabes que la mayoría del tiempo piensa en su ex prometido?
–Sí– dije –sé por experiencia propia que es muy difícil dejar ir a alguien a quien amaste tanto– Edward asintió y dijo
–Pero hoy la noté un tanto confundida
–Tal vez fue mi culpa– dije –me costó mucho trabajo controlar mis emociones, y tal vez eso influenció en ella
–No lo creo... – se quedó callado y después dijo –será mejor que Bella y yo vayamos por Renesmee, ya estuvo mucho tiempo con Jake– dijo imitando el tono de Bella y yo me comencé a reír, Edward siempre sería sobre protector con su hija. Él me miró y añadió –Además ya debe estar dormida – y sin más salió de la sala dejándome solo con mis pensamientos.
… … …
Los días pasaron y nuestras pequeñas rondas nocturnas en la ciudad no arrojaron mucho, ni tampoco los recorridos que daba cerca de la propiedad de Benjamin. El hecho de imaginarme a Megan siendo perseguida por un vampiro disparaba mi pánico y mi sentido protector hacia ella, pero sentía que estando en casa de su abuelo, ella estaba protegida.
Aunque tenía que aceptar que los días que no la veía, pasaban demasiado lentos para mí. Me había acostumbrado tanto a su presencia que no ahora la extrañaba mucho y sólo contaba las horas para volverla a ver.
Estaba acomodando unos papeles antes de irme al hospital, cuando Alice entro acompañada de Jasper, quien cargaba una gran bolsa
– ¿ya te vas a ir? – preguntó
–Sí, en un momento salgó para el hospital ¿necesitabas algo?
–No, simplemente quería darte esto– le hiso una seña a Jasper y él me entregó la bolsa –lo vas a necesitar– dijo y yo intente abrirla pero ella me lo impidió –No veas lo que trae
– ¿Por qué es tan importante? –
–No insistas Carlisle, ella no te lo dirá– me dijo Jasper
–De acuerdo– tomé mi portafolio y la bolsa y ya iba a pasar la puerta cuando ella se acerco a mí de nuevo y me dijo
–Y por favor, trata de controlarte y piensa muy bien lo que haces y dices– dijo y la miré
– ¿no crees que sería oportuno que me digas que va a pasar para saber qué hacer? – le pregunté
–Prefiero que sea sorpresa– contestó y mejor no insistí, hoy estaba feliz porque vería a Megan en el hospital
… … …
Estaba concentrado completamente en los análisis de un paciente, ya que traté de entretenerme para no volverme loco con la espera. Pero eso no impidió que escuchara el latido de su corazón, además que su característico olor, por alguna razón, era más intenso.
Cuando apareció por la puerta, entendí porque.
Megan estaba mojada completamente de la cabeza a los pies. Su rostro estaba un poco pálido, su cabello despeinado y su cuerpo temblaba ligeramente. Pero lo que más me preocupo fueron sus ojos, que estaban irritados.
Debido a mi escrutinio, supuse, ella bajo su rostro, evitando mi mirada. Así que le pregunté, para que volviera a mirarme
– ¿Qué te pasó Megan? – me levanté y camine hasta colocarme enfrente de ella, tomé su mano y la conduje hacia el sillón junto a su escritorio
–Mientras esperaba un taxi afuera del cementerio, la lluvia comenzó y no pude evitar mojarme– contestó
– ¿No te trajo Justin? – pregunté ya que se suponía que él la iba a acompañar
–Tuvo una emergencia y mi camioneta se quedó con mi abuelo– contestó y me preocupó el hecho de que ella hubiera estado sola
–Ya veo– conteste y la miré y justo ahí recordé la bolsa que me había dado Alice, sonreí y dije –espérame mientras traigo algo de ropa para que te cambies ok, si no te quitas esa ropa mojada te puedes enfermar– la miré antes de salir y me di cuenta que sus temblores habían aumentado.
Corrí rápidamente hacia mi auto y saque la bolsa de la cajuela. No me importo que alguien me viera, éramos rápidos y la verdad, lo único que me importaba ahora era que Megan no enfermara. Regresé a mi consultorio y ella ya se había quitado la sudadera
–Aquí tienes, puedes usar el baño para cambiarte– le entregué la bolsa y rápidamente entró al baño. Pude escuchar el rápido golpeteo de su corazón y también el ruido de sus movimiento, aunque en un momento escuché que avanzó hacia la puerta y la abrió para preguntarme
– ¿Puedes ir a mi casillero por un poco de ropa interior? – parecía apenada y no puedo negar que yo también
–eh… sí en un minuto vuelvo– salí hacia su casillero y me sorprendí que Alice no hubiera incluido un juego de ropa interior a menos que… creo que hoy tendría que hablar con mi hija seriamente. Abrí su casillero sin esfuerzo y saque la ropa que me pidió metiéndola rápidamente en mis bolsillos.
Regrese y me acerqué a la puerta del baño, toqué y ella abrió
–Esto fue lo único que encontré– dije mientras dirigía mi mirada hacia mi escritorio. Ella contestó
–Gracias– y cerró de nuevo la puerta. Después de un momento salió del baño cambiada completamente y aunque todavía se veía pálida, se veía completamente adorable. Se sentó en el sillón otra vez y le entregué un té para que ayudara a eliminar el frío de su cuerpo.
–tómatelo, todavía estas temblando– le dije y comenzó a tomar pequeños sorbos, y el color poco a poco regresó a sus mejillas, pero no había dicho ni una palabra y aunque al principio pensé que era por pena, ahora no estaba tan seguro.
– ¿Qué te paso? Estas muy callada y puedo asegurarte que tú no eres así– me reí un poco y agregué –por lo menos no conmigo– y era cierto, ya que siempre que se encontraba conmigo hablaba casi todo el tiempo
–Hoy no ha sido mi día– dijo en voz baja –y la lluvia solo ha empeorado mi estado de humor– era obvio que algo la agobiaba y traté de infundirle confianza para que me lo dijera –fui a ver a Derek y las flores que le puse estaban arruinadas, eso disparo mi mal humor y comencé a gritar furiosa en contra de la madre de Derek– parecía cansada y avergonzada – ¿acaso puedo ser más patética? – sin pensarlo tomé su mano y le di un apretón, pero ninguno de los dos hiso el intento de retirarla –cuando me di cuenta de lo que hacía, me sentí completamente estúpida, gritándole a la nada como desquiciada y dándome cuenta que me encontraba sola, y me dolió entender que él nunca va a volver – mi mano libre se dirigió a su rostro y delicadamente limpié su rostro de las lagrimas que derramaban sus ojos. Verla así hizo que no pudiera contenerme y le dije
–Tú no estás sola– me partía el corazón verla llorar, así que haría siempre lo imposible porque ella no lo hiciera –tienes un abuelo que te adora, al igual que Elinor y Justin, y bueno si de algo sirve, me tienes a mi– dije quedamente –me considero tu amigo y los amigos se apoyan– sonreí con un poco de tristeza porque lo que más quería era que se diera cuenta que yo estaba aquí para ella, y principalmente, quería decirle que yo la quería mucho más que como sólo amiga.
Y de repente, ella me abrasó y comenzó a llorar más amargamente. Era tanto su dolor, que la abracé con más fuerza y deseé con todas mis fuerzas borrar su tristeza y lastimar a quien fuera el causante de la misma.
Poco a poco se fue calmando, y su corazón comenzó a tranquilizarse, aunque en determinado momento se tensó y se separó de mí. No negaré que me sentí vacio y solo en cuanto se alejó, y la tristeza me invadió al pensar que ella no sentía lo mismo que yo. Me miró y vi un poco de pánico, mismo que yo sentí al darme cuenta de la cercanía que habíamos mantenido y tal vez hoy si hubiera dado con la respuesta correcta a las cosas extrañas en mí.
– ¿Puedes revisarme por favor? – pidió y aparté mi mirada de ella para que no notara la tristeza que amenazaba con ahogarme
–De acuerdo, siéntate en la camilla– le dije y ella se dirigió hacia la camilla. Cuando la miré, me detuve ya que ella estaba en ropa interior. Actué con indiferencia y la revisé rápidamente
–Está muy bien, sigue con los mismos cuidados y cuando creas conveniente te los puedes quitar, ya debes saber cómo hacerlo– sé que soné muy frío pero ya no podía permitir acercarme a ella si sospechaba algo acerca de mi, primero tenía que pensar en mi familia y no ponerla en peligro –las banditas de la cara te las puedo quitar ahora, así tendrás que venir hasta el lunes, te puedes tomar todos estos días– me dolió decirlo pero creí que era lo mejor,
–No creo que sea necesario, mañana mismo me puedo quitar los puntos y el jueves estaré aquí–su tono sonó indiferente, pero pude distinguir la ira bullir dentro de ella, algo que me hizo enojar a mi también
–Ya te dije que necesitas reposo, así que no te quiero ver por aquí hasta el lunes– la miré completamente inexpresivo – ya puedes subirte el pantalón– en verdad me estaba comportando como un patán.
–Si no me quieres ver, simple– dijo entre dientes –enciérrate en tu oficina y te aseguro que así no me veras para nada– bajó de la camilla, subió su pantalón y salió de la oficina dando un portazo.
Me quedé mirando por donde había salido y no reaccioné durante un tiempo. No podía creer lo imbécil que fui y como le respondí, como si fuera una tonta, algo muy alejado de la realidad, pero su rechazó me dolió y no pude controlarlo.
Entonces recordé lo que me dijo Alice y me enfurecí más. Pero no iba a conseguir nada quedándome en la oficina y sumiéndome en mi depresión. Y me di cuenta que el único patético aquí era yo, un vampiro deprimido.
Salí rápidamente por la puerta y seguí la esencia de Megan, pero esta se perdió en la salida, claramente se había ido. Regresé más abatido a mi oficina y me deje caer pesadamente en el sillón.
La lluvia comenzó a caer de nuevo y comprendí que no tenía caso quedarme aquí, así que tomé mis cosas y salí del hospital lo más rápido que pude.
Subí a mi auto y comencé a manejar hacia la casa, pero en el camino me encontré con una silueta que iba caminado sin prisa, de nuevo bajo la lluvia. Y a pesar de la oscuridad, supe inmediatamente que se trataba de Megan. Por muy enojado o deprimido que estuviera, no iba a dejarla en la calle mojándose, con la posibilidad de que se enfermara, así que me acerqué y bajando la ventanilla, le pregunté
Megan, ¿sube por favor? Te llevo a tu casa– ella se detuvo y hacía gestos graciosos lo que me hiso suponer que estaba pensando en mi oferta de transporte, así que para convencerla completamente le dije –si sigues mojándote en verdad enfermaras e irás a trabajar hasta dentro de otra semana–
Así que ya no le quedó de otra más que subirse, y a mí no me importó que se mojara el auto, lo importante era ella. El silencio nos envolvió unos minutos, pero yo me deleitaba con el sonido se su respiración y el golpeteo de su corazón. La observe rápidamente y ella miraba hacia el exterior, hasta que dijo
–Que mala suerte que el sol se haya ido ¿verdad? – me miró y preguntó –¿Qué pasa?
–No puedo creer que hables de la lluvia– sin poder evitarlo me reí
– ¿Qué? – dijo con inocencia –para algunas personas es una tragedia que llueva
–Lo sé, de hecho conozco a alguien así– le contesté, ya que Bella todavía no disfrutaba al cien por ciento de la lluvia
–Lo ves, así que no insinúes que hablo del clima porque es un tema fácil e impersonal – dijo
–Yo no estoy insinuando nada, tú eres la que lo menciono–
–No sé de qué me hablas– se hiso la indiferente y otra vez se puso a observar la oscuridad por la ventana, volviendo al silencio inicial. Yo buscaba iniciar la conversación ya que debía disculparme por mis actos, pero nada llegaba a mí. Ella se movió un poco y me preguntó
– ¿De dónde sacaste la ropa para mí?– me sorprendió que me lo preguntara pero sería obvio ya que no todo el mundo tiene una bolsa de ropa femenina a la mano. Lo peor es que no supe que decirle, y no le podía decir la verdad, así que le dije una parte de ella, por lo menos por ahora
–Alice– y lo que dijo después me sorprendió y me hizo reír
– ¿acaso tienes ropa de mujer para tus conquistas? ¿E involucras a tu hija en eso? Eso es algo que no creía de usted doctor Cullen– aunque por su expresión pareció que no le gustaba la idea, lo que me hizo sentirme feliz
– No y no– dije – y antes de que preguntes, te diré que eso es algo que te contaré otro día, porque por hoy ya llegamos– salvado por la campana, o por lo menos, por el edificio, pensé
–Tienes razón, entonces en ese caso, nos vemos después– estaba a punto de salir, pero no la podía dejar ir sin disculparme así que la tomé del brazo y le dije
–Espera Megan– me miró un poco sorprendida y me preguntó
– ¿Si Carlisle?
–Yo… bueno yo…– me odié porque me estaba comportando como un adolescente, cuando tenía más de 300 años, ella hacía esfuerzos para no reírse y me molesto que a ella le pareciera gracioso, pero tenía que hablar, era ahora o nunca –yo sólo quería disculparme por lo de hace un momento, te ofrecí mi amistad y lo primero que hago es ofenderte, de verdad lo siento–
–No tienes nada de que disculparte, yo fui la que empezó, y si te soy sincera, tu abrazo me hizo mucho bien, pero tuve que separarme porque si alguien entraba, podía imaginarse cosas que no eran, y no quería dar explicaciones– habló un poco rápido, pero no tanto para que no entendiera, y entender que no se había alejado por lo raro en mí, me hizo sentirme tranquilo y feliz, y sin poder controlarme, la tome de las manos y le dije
–En ese caso, tengo que advertirte sobre mis cambios de humor, y pedirte que me tengas mucha paciencia–
–no es nada que no pueda hacer, en cambio tú tendrás que soportar mis locuras y el hecho que no pueda dejar de hablar de alguien que ya no está aquí– iba a replicarle pero ella continuó –estoy prácticamente estancada en el pasado y es algo que ya no me gusta, no sé qué ha pasado para darme cuenta de eso pero quiero volver a vivir
– ¿significa que estás dispuesta a volverte a enamorar? – pregunté esperanzado, pero aunque su respuesta fuera afirmativa, no podía mantenerla a mi lado, era muy peligroso para ella
–no lo sé, de lo único que estoy segura es que quiero ser la misma chica alegre y divertida que era antes, el amor es algo que no puedo subestimar, ya una vez amé con toda mi alma y las cosas no salieron como quise, así que prefiero tomarlo con calma, un fracaso más y mi corazón no lo soportaría, la última vez casi…– se calló un momento y yo sentí pánico al creer que pudo morir –no lo logré
–Te entiendo– dije y apreté sin querer más sus manos entre las mías –pero sea lo que sea que pase, yo estoy aquí y lo estaré todo el tiempo que tú lo quieras– sonrió y dijo
–Gracias– y se acercó y me besó en la mejilla. Demasiado rápido para un humano, salió del auto y corrió hasta su edificio.
Me quedé un momento afuera de su edificio, debatiéndome entre quedarme e irme, al final me decidí por la última, pero para cambiarme y regresar después y poder cuidarla.
Llegué a casa y me cambié rápidamente, y estaba a punto de salir cuando me topé con Rosalie en la puerta
–Si vas a cazar, te acompaño– iba a salir conmigo pero la detuve
–No voy a ir a cazar, Rosalie, ya fui ayer
– ¿Entonces a dónde vas? – preguntó y se notaba molesta
–Voy con Megan
– ¡No puede ser! – gritó y todos mis hijos acudieron ante esto –¿tu también?
– ¿Yo también qué Rosalie?
–Eres un inconsciente como Edward corriendo detrás de una humana… ¿Y Esme qué?
–Rosalie, tu sabes que Esme y yo ya tenemos algún tiempo separados, y fue por decisión suya así que no tienes nada que reprocharme
–Pero ella puede regresar, ella me lo ha dicho– no me sorprendió ya que sabía que ellos mantenían contacto con la que consideraban su madre, lo que si me inquietó fue que quisiera regresar
–Y si así lo quiere, yo no se lo impediré, pero no sé si quiera que volvamos a hacer pareja
–Pues no dejaré que nuevamente una humana separe a mi familia– dijo Rose furiosa
–Lo lamento hija, pero ella es mi amiga y así lo seguirá siendo hasta que ella quiera, y para eso no te voy a pedir autorización, sólo tu comprensión
–Pues nunca la tendrás– dijo y salió de la casa, con Emmett detrás de ella. Suspiré cansado y Bella me dijo
–No te preocupes por ella Carlisle, al final lo entenderá, y sabes que tienes nuestro apoyo– yo asentí dije
–Gracias Bella
–Ahora apresúrate, no queremos que nada le pase– dijo y así me levanté y salí corriendo hacia su departamento.
Cuando llegué, fue fácil introducirme sin ser detectado. Su departamento era sencillo pero acogedor, todo estaba en orden y no pude evitar acercarme a mirar las fotografías que tenía en la salita. Allí se veía a ella de pequeña con un hombre y una mujer, sus padres supuse.
En otra aparecía con Benjamin, la señora Elinor y Justin, este último y ella parecían de 10 años. Pero la fotografía que más llamó mi atención fue una donde aparecía con un chico de cabello un poco rizado y castaño, él la abrazaba y tenía su cabeza apoyada en su hombro. Megan se veía feliz, como nunca la había visto, y en su dedo brillaba un anillo, el de compromiso. Entonces me di cuenta que iba a ser muy difícil que ella dejara el amor por Derek atrás. Pero me prometí que aunque ella nunca me amara, yo siempre iba a estar a su lado como amigo o como sea que ella lo quisiera, porque Dereck ya no estaba con ella… pero yo sí, por toda la eternidad.
Como lo prometí, aquí está el Carlisle POV del capítulo anterior, además esta vez no me tarde tanto en actualizar!
¿Quién será el vampiro que vio Megan?
Bueno, si quieren saber el día de actualización, vayan a mi perfil y ahí lo encontraran!
Gracias por sus alertas y favoritos, ojala lleguemos a los 20 reviews antes del próximo calitulo!
L'S P
