Capítulo 6
Al llegar al pueblo se encontraron con sus habitantes preparándose para alguna batalla, había arqueros improvisados practicando, guerreros y personas comunes y corrientes aprendiendo a usar una espada. Según decían, unos muertos vivientes bajan del castillo y ataca el pueblo todas las noches. Muchos murieron y los que sobrevivieron se quedaron para defender lo poco que queda. El Arl Eamon cayó enfermo y no se sabe nada de él ni de la gente que habita el castillo, han enviado mensajeros y soldados, pero ninguno regresó. En la Capilla se encontraban refugiados las mujeres y niños, Ban Teagan, el hermano del Arl Eamon, se había quedado coordinado parte de la defensa y sumando apoyo.
Deberíamos hablar con él – propuso Alustriel todavía enfadada por la discusión con Alistair. Desde que había discutido con Alistair, permaneció callada y no habló en el resto del trayecto.
Todos asintieron, y nadie se propuso a decir alguna objeción, la guarda gris estaba muy molesta. Al llegar a la capilla se encontraron con Ban Teagan, preguntaron lo que estaba sucediendo y accedieron a ayudar en lo que podían. Después de todo, habían ido para hablar con el Arl Eamon. Al terminar de charlar con Teagan, el grupo se separa excepto Alustriel que se quedó para hablar unos minutos más con él. Alistair, que se había separado de los demás luego de discutir con Alustriel, entra a la capilla y divisa a Teagan hablando muy interesadamente con Alustriel. Alistair recuerda a Teagan como un Don Juán con las mujeres y levanta sospechas en él, así que decide acercarse a la charla. Alustriel aún enfadada, nota la presencia de Alistair y lo ignora, continuando su charla Teagan como si nada.
Entonces… ¿Tienes familia propia, mi Señor? – preguntó Alustriel,
Oh… te refieres a si ¿estoy casado? – preguntó Bann Teagan.
Sí, mi Señor. Si se me permite la pregunta – dijo Alustriel.
Eh… no, nunca he tenido el placer. Y si algún día llego a hacerlo, espero que sea con una mujer tan encantadora como tú – dijo el Lord.
Oh… adulador. - dijo Alustriel sonriendo de la manera empalagosa, esperando alguna reacción por parte de Alistair, el joven guarda gris aún conservaba su mirada enojada y se dispuso a ver en otra dirección.
Y, si me permite la osadía, mi Señora. ¿qué hay de ti? ¿estás casada?
No, mi Señor. –dijo Alustriel sonriendo
Me resulta difícil de creer. Seguro que eso se considera un crimen en alguna parte. –dijo Teagan sonriendo de manera seductora.
Me di vuelta inconscientemente a mirar a Alistair y tenía la mirada más enojada que en la vida había visto, es un tonto.
Me temo que estoy siendo demasiado osado, mi Señora. Y éste no es el momento para tales cosas. Te ruego que aceptes mis disculpas- continuó diciendo Teagan.
A decir verdad, creo que no sois lo bastante osado, mi Señor – dijo Alustriel sonriendo
La amabilidad es una de muchas virtudes que te adornan, mi Señora- dijo Teagan
No quisiera interrumpir su adorable charla, pero ¿no creen que este no es momento para hablar de esas cosas? Tendremos un ataque al anochecer – se atrevió a interrumpir Alistair con cara de enojo.
¡Alistair! No había notado tu presencia… Han pasado varios años, ¿Cómo has estado?
Bien. – dijo con un tono seco y cortante.
Bueno, será mejor prepararnos para la batalla. Si me disculpas, mi Señora, hablaremos mañana si sobrevivimos a esta noche. – dijo Bann Teagan mientras se alejaba.
Alustriel y Alistair abandonaron juntos la capilla sin decir una sola palabra el uno al otro. De repente el silencio se volvió tan incómodo de soportar, que Alistair fue el primero en romperlo.
Así que… Bann Teagan, eh? – dijo con una mirada inquisidora y seria
Bann Teagan, qué? – Alustriel lo miró vagamente con cara de duda… ¿Acaso presenciar la charla con Teagan había despertado celos en Alistair? ¿Celos de qué…? No estaba segura de qué era lo que sentía por ella. Nunca hubo una declaración de nada.
No, nada… simplemente tenía esa duda…
¿Cuál duda? ¿De qué hablas?¿Por qué interrumpiste nuestra charla?- dijo Alustriel.
Ban Teagan es un seductor con las mujeres, si te puso el ojo hará lo que sea para conseguirte, más si eres una noble, lo he visto hacerlo miles de veces.- dijo Alistair
No es asunto tuyo, quizás yo si quiera casarme con alguien como él. – dijo Alustriel viendo hasta dónde podían llegar los celos de Alistair.
¿Casarte?... Si, tienes razón. No es asunto mío, haz de tu vida lo que quieras. – dijo Alistair enojado.
Lo haré. ¡COMO CIERTA PERSONA HACE LO MISMO CON LA SUYA! – le grito Alustriel mientras Alistair se alejaba.
¡Alistair te odio!, cuando justo nos habíamos acercado tanto y nos hicimos amigos, tuviste que arruinarlo todo ocultándome tu secreto. Me siento muy lastimada… Además me haces una escena de celos injustificada…
Al caer la noche, tal y como los sobrevivientes habían dicho, se presentaron los espectros a atacar. Venían del castillo, derrotarlos fue difícil, pero se pudo. Muchos murieron defendiendo su hogar, sin embargo, valió la pena por aquellos que sobrevivieron. Al amanecer, el grupo marcha hacia el castillo para averiguar qué estaba ocurriendo.
coordiné junto con Ban Teagan la incursión al castillo, en medio de la charla Lady Isolda, la esposa del Arl Eamon, se presentó con una actitud rara diciendo que logró escaparse por unos instantes y bajar al pueblo a pedir que Lord Teagan la acompañara, que no había tiempo que perder. Todo me resultaba de lo más sospechoso, pero Teagan insistió en ir y nos mostró un pasadizo secreto en el molino para entrar. Al llegar al castillo luchamos contra espectros y sombras en el patio, en el salón principal nos encontramos con la sorpresa de que el hijo del Arl, Connor, estaba poseído por un demonio que era el responsable de que los zombis atacaran el pueblo y rondaran por el castillo. Lady Isolda nos confesó que el pequeño Connor poseía aptitudes para la magia desde muy chico, pero por temor se ha negado a enviarlo al Círculo de los Hechiceros y lo mantuvo en secreto, no sin antes contratar a un mago, que resultó ser un mago de sangre, para que le enseñe a gobernar su magia. El mago confesó ser contratado para instruir a Connor, pero confesó también que lo enviaron con otra misión encubierta, envenear al Arl Eamon. De todas las maneras que existían de salvar al pequeño niño, encontramos que la más conveniente para todos era pedir ayuda al Círculo, y rogar porque Eamon despertara pronto…
No hay tiempo que perder. Partiremos de nuevo hacia el círculo de los Hechiceros y pediremos ayuda al Primer Encantador Irving. – dijo Alustriel.
¿En serio?, ¿y desviarnos tanto?, ya hemos ido al círculo y los hemos salvado de sus queridas abominaciones, ahora ¿debemos ir de nuevo? – preguntó molesta Morrigan
Sé que es demorarnos más de nuestra misión principal, Morrigan… pero el Círculo no está lejos, si podemos salvar a Connor y evitar que nadie más muera, hay que intentarlo. Además no tenemos por qué ir todos juntos, tardaríamos mucho, iré sola para regresar cuanto antes con el Primer Encantador. Partiré al amanecer, de mientras nos quedaremos en la posada del pueblo y nos aprovisionaremos.- dijo Alustriel
Esta bien… como digas – dijo Morrigan con resignación
El pobre niño… no imagino lo que debe estar pasando atrapado en el Velo siendo tan pequeño…- dijo Wyenne
Ustedes pueden quedarse, Bonnie me acompañará… después de todo es una misión de encomienda y tengo que regresar con el Primer Encantador. –dijo Alustriel
Estoy de acuerdo, ir todos juntos solo retrasará el regreso. –dijo Morrigan
Espera… ¿irás sola? – dijo Alistair con tono de preocupación
No iré sola, dije que Bonnie me acompañará – dijo Alustriel con seriedad.
Aún así no estoy de acuerdo, estamos en una Ruina ¿lo recuerdas? Todavía quedan pequeños grupos de engendros tenebrosos con los que podrías cruzarte – dijo Alistair
Leliana, ¿podrías ir a pedir habitaciones en la posada? Mientras tengo que encargar unas pociones, y mi espada comienza a perder filo. Estaría bien descansar cuanto antes. – dijo Alustriel ignorando a Alistair
Em… pero – dijo Leliana observando la escena incómoda entre ambos guardas grises.
¡¿Estás escuchándome Alustriel?! – dijo Alistair molesto. La guarda gris lo ignoró por completo y desapareció del salón.
ese tonto de Alistair… ahora se preocupa por mi y por lo que me pase… debió haberlo pensado bien antes de ocultarme algo como ser el heredero al trono…
Alustriel se encontró con una habitación donde había un enorme escritorio...
Debe ser el estudio del Arl Eamon…- observó entre sus cajones y encontró un amuleto viejo con grabado de Andraste… lo observó bien y recordó…
*- Recuerdo que tenía un amuleto con el símbolo sagrado de Andraste grabado. Era el único recuerdo de mi madre. Estaba tan furioso de que me enviaran fuera que lo arranqué, lo tiré contra el muro y lo rompí.*
El amuleto de la madre de Alistair… - Alustriel lo guardó en su bolsillo y pensó bien en las palabras del joven guarda gris… se sintió mal por gritarle de ese modo y quería disculparse con él, solo que, no sabía cómo hacerlo.
Al salir del Castillo se encontró con Leliana, le preguntó por Alistair y le dijo que se dirigió al pueblo enfurecido, le dijo que volvería a la posada al anochecer para descansar. Alustriel le comentó que quería disculparse con él y no sabía cómo hacerlo, quería hablar a solas con él y no encontraba el momento y ahora menos que no sabe dónde se encuentra.
Bueno confío en que resolverán sus problemas – dijo Leliana – no te preocupes, las oportunidades siempre se presentan.
Eso espero… me enojó tanto que no confiara en mi que… le dije cosas horribles y actué como una inconsciente. Seguro no fue fácil para él crecer con un secreto así – dijo Alustriel con tristeza.
No te aflijas tanto, entre los mejores amigos siempre hay discusiones y peleas, estoy seguro que él se siente igual.- dijo Leliana con una sonrisa
Bueno iré a hacerle una visita al herrero, y veré qué pociones puedo conseguir. Supongo que ya tendré oportunidad de hablar con él – dijo Alustriel y se marchó.
La noche no tardó en aparecer, y con el equipo listo para partir en la mañana, solo quedaba disfrutar de un descanso reparador. Después de todo, hacia meses que Alustriel no dormía en una cama.
