Kurt se sentía en el paraíso, o a punto de entrar en el. Estaba en el bar, bailando con los brazos de Starchild anudados en su cintura con fuerza, que provocaban el roce de sus cuerpos. El moreno se estaba volviendo loco por su cercanía, acariciando sus caderas y moviéndolas contra las suyas, tentándole en la pista de baile. Kurt le rodeó el cuello con los brazos, y fijando los ojos en los suyos, comenzó a acercar sus caras.

-Dios, estoy tan enamorado de ti...-susurró antes de posar los labios sobre los suyos.

El beso fue explosivo. Alexander alzó su cara bebiendo con ansia del beso, explorando por primera vez esa boca que llevaba años esperando probar. Devoró sus labios con necesidad, jugando con la lengua dispuesta de Kurt, que estaba luchando por el control del beso. Se derritió contra su boca, dejando incluso de bailar, quedando abrazados en medio de la pista mientras se fundían en uno. Algo se encendió en su cabeza, recordándole las últimas palabras de Kurt. Estaba enamorado de él. El otro le mordió el labio durante el beso, proporcionándole un leve pinchazo de dolor que le hizo ver que no soñaba. Kurt le amaba.

Posiblemente era el mejor momento de su vida.


Se equivocaba, decidió ahora tirado en la cama besando a Kurt. Este era el mejor momento de su vida.

Habían vuelto al apartamento del castaño entre besos y risas, envueltos en los brazos del otro. Kurt había abierto la puerta a tientas, distraído por los besos en el cuello que le dispensaba el otro chico, ambos excitados. Apenas entraron, había presionado al castaño contra la pared, mordiendo su cuello y comenzando a mover sus caderas contra las suyas, alentado por los gemidos temblorosos de Kurt. El castaño se subió a su cintura, envolviendo sus piernas a su alrededor, y comenzó a besarle con hambre sin dejar de frotar sus entrepiernas, llevando al otro al límite. Starchild caminó hacia el cuarto con Kurt en sus caderas, quien no dejaba de moverse contra él gimiendo y marcando su cuello y su clavícula. Le tumbó en la cama mirándolo con posesividad, antes de quitarle la camiseta y sentarse en sus caderas, trazando con besos cada parte de su pecho. El castaño se retorcía entre jadeos debajo suya, con los ojos cerrados y las mejillas sonrojadas por el placer.

Le besó con dulzura mientras su mano encontraba el camino bajo sus bóxers y comenzó a masturbarlo lentamente, sonriendo cuando Kurt se arqueó entre gemidos buscando más contacto. Riendo, Starchild dejó su erección para volver a concentrarse en su pecho, lamiendo los pezones con parsimonia y deleitándose con los quejidos de Kurt y el sabor de su piel. Distrajo a Kurt con besos mientras se deshacía de la ropa sobrante, dejándolos desnudos a ambos. Presionó un dedo contra la entrada de Kurt, sacándole un agudo gemido.

-Shh...Mi amor...-murmuró el moreno besándola para capturar sus quejidos.-¿Duele?

Kurt negó con ojos llorosos, moviéndose contra su dedo. Starchild metió hasta el primer nudillo, notando como el castaño le apretaba en su interior. Le abrió con paciencia, insertando un segundo dedo para abrirle en tijera, ignorando las súplicas del castaño para que fuera más rápido. Estimuló la próstata de Kurt, sonriendo por los gemidos de placer que soltaba el muchacho cada vez que tocaba su punto.

-Y..ya...-gimió de nuevo, arqueándose.-E...estoy listo...

Sonriendo travieso, Starchild sacó los dedos y se posicionó frente a la entrada de Kurt, comenzando a entrar con parsimonia. Gimió al notar lo estrecho que era; incluso estirado, la sensación era asombrosa. Una vez entró totalmente, inició un ritmo lento de embestidas, ignorando las demandas del castaño, intentando alargar al máximo el placer. Kurt se retorció bajo él, alzando sus caderas buscando más contacto, más rapidez, más dureza. El moreno comenzó a moverse más rápido, golpeando su próstata en cada embestida, convirtiendo a Kurt en un amasijo de gemidos e incoherencias que buscaba más y más. Comenzó a masturbarle de nuevo, su boca encontró sus pezones lamiéndolos y mordisqueándolos esta vez, notando como Kurt comenzaba a tensarse, próximo al orgasmo. Empujó con fuerza una última vez, al tiempo que succionaba con dureza su pezón. Kurt se corrió con un grito en su mano, apretándole en su interior y haciéndole alcanzar el éxtasis. El moreno gritó su nombre antes de terminar en su interior.

Se fundieron en un beso perezoso, jugando con sus lenguas.

-Te quiero..-murmuró Kurt contra su boca.

-Y yo a tí, ángel...Quiero que conozcas a alguien...Mañana en el bar...-se apoderó de su boca e nuevo, aumentando el ritmo del beso.

-Está bien..-Kurt separó el beso con un sonido húmedo y se acurrucó en el pecho del moreno, que lo estrechó en sus brazos, acariciando su cuerpo desnudo con los dedos.-Eres el mejor novio del mundo,, dulzura...-murmuró antes de caer rendido en sus brazos, con los labios entreabiertos en una sonrisa.

Mientras le veía dormir, Starchild decidió que nada en este mundo le haría separarse de su ángel.


Te amo

Sebastian se paralizó mirando a Jesse, que había comenzado a ruborizarse. Se incorporó en la manta en la que habían estado tumbados hasta quedar sentado y le observó, en shock. ¿Qué se hacía ahora? ¿Huir? ¿Quedarse? ¿Reír, llorar?

Sebastian solo había estado enamorado antes de Kurt, y había sido fácil. Era un amor platónico, sin ninguna posibilidad de ser correspondido, y eso le ahorraba las temidas charlas de sentimientos. Nunca había sufrido una de esas charlas, pero pudo interpretar a la perfección la mirada en la cara de Jesse. Dolor crudo, el dolor de un amor no correspondido. No pudo soportarlo.

Se inclinó hacia delante, cogiendo su mentón para alzar su cara, y le besó, tratando de decirle todo lo que no era capaz de decir, en ese beso.

Jesse entendió.


Hola :D

Terminé los exámenes3

Espero les guste...Os amo a todos3

Dejadme reviews, anda...

Nina Bane :3