¡Finalmente, lo que estaban esperando!

En este capítulo no hay nada de juegos en línea, pero tendré en cuenta poner los nombres de usuario y el personaje correspondiente en los próximos capítulos aquí en el inicio.

Como mencioné en el primer capítulo, este fic es una adaptación de una novela de Gu Man "One Smile is Very Alluring" y su versión televisiva "Love 020" ¡Se las recomiendo!

Que disfruten, y recuerden dejar un review. Gracias por el apoyo :)

Disclaimer: Ni los personajes ni la trama me pertenecen. Son propiedad de JKRowling y GuMan respectivamente, yo sólo los tomo prestados un rato porque no puedo superar mi obsesión con esta historia.


El Gran Maestro.

SilentWolf estaba en la misma ciudad que ella, dijo que podía ir a buscarla en la universidad. La emoción la traicionó y Ginny acabó diciendo que podrían reunirse al día siguiente justo después de su examen – él sin duda pensaría que ella estaba desesperada.

¡Conocería al Gran Maestro en persona!

Inmediatamente, Ginny estaba revolviendo su armario buscando qué ponerse para su… encuentro. Era solo en un momento como ese que ella se lamentaba no tener más dinero para gastar en ropas, o que casi todas sus prendas fueran jeans y camisetas.

Tenía dinero ahorrado, pero pensaba usarlo para viajar por el país en las vacaciones…

– Ginny, ¿qué estás haciendo? – preguntó Astoria.

Bueno, una sola vez no haría daño a nadie, ¿o sí?

– Chicas, vengan de compras conmigo.

La sorpresa de sus amigas fue tanta que incluso Hermione se unió voluntariamente al grupo cuando fueron tienda tras tienda.


– Nunca pensé que llegaría el día en que Ginny sugeriría que fuéramos de compras – dijo Luna.

– En verdad, la vida está llena de sorpresas – concordó Hermione.

– ¿Qué tal esto?

– ¿Qué piensan de este vestido?

– Ginny, ¿por qué necesitas comprar ropa nueva de repente? – Hermione preguntó en voz alta lo que todas querían saber.

– Hmmm… tengo una entrevista importante mañana. Ya que debo comprar ropa, pensé que sería mejor comprar todo lo que necesito de una buena vez.

Aquello no era una mentira. En verdad se trataba de una entrevista muy importante, pero ella no se sentía suficientemente confiada como para contárselo a sus amigas. YA ella le gustaba SilentWolf, ¿pero si en persona él era muy diferente?

– ¿Una entrevista los sábados? ¿Qué tipo de entrevista?

– Además, tienes una prueba mañana, ¿una entrevista un sábado en la tarde?

La pelirroja suspiró.

– Ok. Es una cita – Astoria y Luna gritaron de emoción – pero no diré les diré nada más hasta mañana.

Mientras las dos chicas seguían preguntando y haciendo conjeturas sobre donde habría conocido Ginny al chico en cuestión y qué clase de persona lograría atrapar a su amiga, ella se sentó al lado de Hermione.

– Mañana te dejaré saber dónde estaré y a qué hora vuelvo. Sólo no se lo digas a estas dos, son capaces de ir a espiar.

– Está bien. Sólo recuerda…

– …siempre ser cuidadosa, lo prometo.

– ¡Ginny, mira este vestido! ¡El azul claro te sentará muy bien!

– Luna, no sabes nada, este negro le quedará mucho mejor.


Ella lo encontraría a las 11:30, cuando acabase la prueba. A las 11, cuando entregó el examen, Ginny corrió a cambiarse.

¿Cómo sería SilenWolf? Ella trató de imaginárselo, pero no lo consiguió. En el juego, él era demasiado perfecto, pero ¿cómo sería él en verdad? Nunca antes había tenido una cita, y nunca pensó que sería con una persona que aún no había visto nunca, así que mientras caminaba en dirección a su punto de encuentro, Ginny se sintió más y más nerviosa.

"¿Dónde estás?" Escribió ella, "Estoy yendo a la entrada norte. Llevo un vestido azul y chaqueta negra."

Aun era temprano, así que probablemente ella llegaría primero.

En los portones de la entrada norte, habían personas entrando y saliendo, un par de chicas y un grupo de muchachos que también estaban conversando del lado opuesto al que ella estaba. Y del mismo lado que ella, para sorpresa de Ginny, también estaba Cedric Diggory.

En verdad el dios de la universidad parecía estar en todos lados últimamente. Él alzó la vista y su mirada se dirigió inmediatamente a ella. ¿Él sabía quién era ella, que ambos estaban en el mismo departamento? Los segundos pasaban y él la seguía mirando. Ginny suspiró y apartó la vista.

"De acuerdo. También estoy aquí." Contestó SilenWolf.

"¿Dónde? ¿Cómo estás vestido? No veo a nadie más por aquí."

Ella volvió a mirar hacia Cedric Diggory. Él todavía la estaba mirando. Sin saber que más hacer, Ginny sonrió y lo saludó agitando la mano.

Un coche se estacionó frente a ella, SilentWolf no la vería si se quedaba allí. Así que Ginny caminó acercándose más a la entrada, quedando a poca distancia de Cedric Diggory. Sería una descortesía no saludarlo (sin tener en cuenta, sus amigas no le perdonarían)

– Hmm, hola, ¡qué casualidad!

Él sonrió.

– No es casualidad.

¿No es casualidad?

No es casualidad…

– Te estaba esperando.

¡Imposible!

– Tú eres… ¿SilentWolf?

¿Cedric Diggory era SilentWolf? ¿SilentWolf era Cedric Diggory? Pensándolo, alguien tan perfecto como Cedric Diggory, también sería perfecto en WizardingWorld, y la imagen que ella tenía de SilentWolf como su gran Maestro, por su puesto alguien así también sería un Gran Maestro en lo que fuera que hiciera en la vida real!

Pero de todas formas, ¿realmente ella tendría una cita con Cedric Diggory? Aquello parecía una broma.

– ¿Entregaste tu examen temprano? Es bueno que haya venido temprano, si hubiese llegado más tarde, te habría hecho esperar de nuevo.

Por las barbas de Merlín, ¡de verdad era SilentWolf!

– Hmm, no te preocupes por eso.

La situación no podía ser más extraña. ¿Qué debería hacer ella ahora?

– ¿Vamos a comer algo primero?

¿Y si otro SilenWolf aparecía cuando ella se hubiera ido?

– Ginny, ¿te gusta la comida italiana?

Él incluso sabía su nombre. Respirando profundo, tratando de asimilar toda esa situación, ella sonrió.

– Por supuesto. Vamos.


La primera vez que ella vio a Cedric Diggory, fue también cuando nació su admiración por él. Lo vio en una clase de cálculo a la que ella y Luna se colaron gracias a Neville. Él combinó dos raíces cuadradas recíprocas en una sola en cuestión de segundos (Ginny ni siquiera sabía que eso era algo que podía hacerse) Era natural que lo tuviera en un pedestal.

Y por lo mismo, resultaba increíble que estuviera sentada frente a él en ese instante.

– ¿Ginny? – ah, Cedric estaba pasándole el menú.

– Uhmm, lo siento. Aún estoy sorprendida. No esperaba que fuera alguien de mi universidad. – él había dicho que que no era una casualidad, pero – ¿Cómo puede no ser una casualidad?

Además, él sabía su nombre, ¿la había identificado antes? Si se trataba de alguien tan sobresaliente como Cedric Diggory, sin duda era posible. ¿Entonces por qué no le había dicho nada?

Ginny frunció el ceño ligeramente.

Él rió.

– ¿Te gusta la sopa? La sopa minestrone aquí es muy buena.

– ¿Sueles venir seguido a este lugar?

– Los dueños son amigos de mis padres desde hace años. Ellos no suelen cocinar mucho, cuando era más joven solía venir a menudo a comer aquí.

Ella sonrió.

– Bien, probaré esa sopa. – dijo, dejando a un lado el menú – ¿Cómo estás? ¿Después del accidente?

– No fue tan serio. Es solo que los chicos y mis padres se preocuparon demasiado. Papá me ha estado llamando todos los días en estas semanas, algo exagerado considerando que no estamos lejos, ¿verdad?

– Tú y tu padre parecen muy cercanos. Incluso fuiste a una de sus clases solo para escucharlo. Te he visto, tomo una de sus clases como optativa.

– ¿Te quedaste dormida en clase?

– ¡Claro que no!

– Entonces es un milagro.

Ella pestañeó. Él seguía sonriendo tras decir aquello y, finalmente, ella empezó a reír. Los nervios se disiparon.

– Sólo sabe hablar de historia.

– Bueno, ¿no es normal? Mi padre también es así. Él trabaja en la oficina del condado, no precisamente algo emocionante, pero le encanta hablar de su trabajo.

Parecía imposible, pero cuando sonreía, Cedric era todavía más atractivo. Sus ojos brillaban, haciendo que ella no pudiera apartar la vista. Antes de darse cuenta, sus platos estaban vacíos y habían pasado dos horas desde que llegaron. Ginny sólo percibió esto cuando el celular de Cedric sonó.

– Ced, ¿dónde estás? Acaso no vendrás al juego de despedida hoy?

– ¿No es a las seis? Todavía es temprano.

– Ven a calentar con el equipo. Todos te están esperando.

– Estoy ocupado.

– ¿Eh? ¿No completamos ya el trabajo para esta fase? ¿Qué estás haciendo?

– Estoy en una cita.

El corazón de Ginny para. Claro, ella también les había dicho a sus amigas que se trataba de una cita… antes de saber que la persona con la que se reuniría era Cedric Diggory. Escucharlo a él decirlo era diferente de cierta manera.

– Déjame preguntarle.

Él tenía la vista clavada en ella.

– ¿Quieres ir a ver el juego de despedida del equipo de basquetbol de nuestro departamento? – le preguntó.

– Ok- – dijo ella, sin pensarlo realmente.

¡De verdad estaba teniendo una cita con el Gran Maestro! Cuando sus amigas se enteraran, iban a matarla.