¡Hola a todos!
Siento la demora, estuve un poquito indispuesta en estos días, pero por suerte mi salud y estado de ánimo han regresado.
¡Muchísimas gracias a todas por el apoyo y la oportunidad que me están dando!
Leo todos sus mensajes, y he puesto en práctica los consejos que me han dejado, no se si existe una forma de responderles, aun soy nueva en esta plataforma.
Un detalle: Esta historia consta de 40 capítulos actualmente ya escritos y resguardados en mi ordenador, no falta mucho para que termine quizás tan solo unos 10 o 15 capítulos más, constara de 2 temporadas, esta es obviamente la primera y la segunda será mucho más corta.
Desde un principio, mucho antes de comenzar a escribirla ya había decidido esto, tengo también otros fic que están en desarrollo, pero que aún no he compartido con ustedes, pero que quizás más adelante pueda compartirlas.
¡En fin!
No les quito más el tiempo, a leer.
Capítulo 7
- "Acaso no escuchaste dicho que te alejaras de ella" - el Daiyoukai formuló con la calma y el rostro enojado con las palabras, pues su hermano parecía un a verse quedado mudo de un momento a otro.
El contrario gruño con fuerzas, y sin intenciones de soltar a la miko- "¿Qué demonios haces aquí?"
Aome estaba estática, sin moveré con las piernas temblando y el corazón a punto de salirse del pecho, este encuentro solo traería problemas, miro asustada al Hanyou suplicando que la dejase libre con solo mirarlo.
- "Tú qué crees" -respondió mirando a la azabache.
El hibrido entendió el mensaje, y se enfadó más por eso, atrajo la azabache hacia sí y dijo: "No me dejes que me abandone un Aome" -algo en el corazón de Aome se encendió al escuchar eso, tal vez Inuyasha si la amaba aunque sea muy poco, aumento las esperanzas en ella.
Los demás presentes se encontraban en silencio, pero igual de alertas por si iniciaban una pelea.
Sesshomaru vio la forma en que los ojos de la miko brillaron, cuando Inuyasha dijo aquello, no le interesaban sus sentimientos aquella mujer había aceptado el trato de casarse y así lo aria aunque tubería que obligarla. El demonio no perdería sus tierras a causa de ella.
- "Ella me pertenece" -aquello salió sin previo aviso un claro tono de posesividad, ni si quiera la misma Aome se lo esperaba, pero Sesshomaru no se inmuto.
- "Aome se queda conmigo, estaba huyendo de ti Sesshomaru"
- "Inuyasha" - la miko finalmente susurro.
- "Tú no tienes derecho a decidir sobre lo que es mío" -el mayor gruño aquellas palabras, de manera amenazante.
- "¡Lo tengo, porque ella nunca será feliz contigo bastardo!"
Sonrió antes de responder: "No creo hacerle más daño del que ya le has hecho" -hiriendo el orgullo del menor
- "Por favor Inuyasha suéltame" - nuevamente se hizo escuchar, pero esta vez más angustiada.
Inuyasha la escucho la súplica, estaba decidida a dejarlo, debido a eso tomo el rostro de la azabache entre sus manos y le dijo: "No, Aome no tienes por qué irte con él, solo porque le temes yo puedo protegerte"
- "No necesitara de ti, Sera mi esposa querido hermano"- y todo pareció detenerse, Aome miro molesta al demonio por decirle aquello, aprovechando el afloje en el agarre se alejó de Inuyasha, quien parecía no caer en la realidad.
Aome se alejó lo más que pudo solo por seguridad.
-"¡Estas mintiendo Aome jamás se casaría con un tipo como tú!"
-"si no me crees pregúntaselo tú mismo"- el Taisho respondió con calma, dedicándole una silenciosa advertencia a la mujer; Inuyasha instintivamente la miro, con ojos dolidos.
-"¿Aome?, dime que no es verdad, dime que no te casaras con él"- y se había olvidado de la existencia de su hermano todo su interés y concentración estaba en la joven miko, que miraba tristemente y asustada al Hanyou.
-"Inu- Inuyasha yo"-las palabras se habían ido volando, no quería mentirle, ya no quería mentir más, pero el hanyou seguía con Kikyo, y ella sentía que no tenía a nadie más que al demonio, tal vez con el tiempo fuera diferente.
El menor de los Taisho negaba lentamente una y otra vez, no queriendo aceptar el silencio de la miko.
-"lo siento..."- ella susurro no solo mirando al Hanyou sino a sus demás compañeros, que se encontraban en silencio e igual se sorprendidos, por la noticia, mas aquellos que sabían era una mentira, ahora estaban confundidos.
Un doloroso nudo en la garganta, apenas la dejaba respirar, Aome odio al youkai.
-"tú no puedes hacer eso, no lo amas…"- él dijo en un intento claramente desesperado, tratando de detener su andar.
Sonaba tan angustiado, como si en el fondo sintiera realmente amor por ella y por eso no quería perderla, Aome quería creer eso, que la amaba y que no lo hacía solo porque se le iba la segunda opción.
- "Es hora de irnos" - el Dai youkai nuevamente se hizo escuchar, Aome asintió.
- "Aome espera ¿en verdad vas a dejarnos? - Shippo fue the first en adelantarse.
- "No, vendré a visitarlos muy pronto"
- "¿Te casas con él?" - Sango preguntó por las manos de la morena entre las suyas, mirándola fijamente a los ojos.
Ella sonrió solo para Sango sin ocultar su tristeza- "... Si me casare con él, pero vendré a verlos y tú también podrás ir a la hora que quieras, se lo pediré y el los dejarás entrar ..."
- "Estas segura de eso" -presionó con fuerza las manos de la morena, las palabras fueron con doble intención.
Aome asintió primeramente con la cabeza y luego dice- "Claro" - separo sus manos para abrazar- "Estaré bien" - susurro y su vista se posó sobre el hanyou.
Él iba a decir algo, debía detenerla, pero-
- "Mueve los pies cariño"- Sesshomaru dijo con burla.
Inuyasha se congelo.
Ella se había ido ...
-"¿Inuyasha te encuentras bien?"- miroku fue el único en acercársele después de que una hora había pasado, desde que la señorita se había ido, el hibrido se había alejado del grupo lo bástate lejos, estando en la misma posición sobre un árbol, ni si quiera había ido a comer con ello.
Inuyasha solo lo miro de costado. ¿Qué podía decir? Incluso la pregunto sonó hiriente y estúpida. ¿Que esperaba que le dijera? Que estaba triste y enfadado, que se sentía culpable por la partida de la miko, que le tomo todo este poco tiempo darse cuenta de que ni si quiera su hermano era el culpable de ello. Muy tarde se había dado cuenta de ello-"yo tengo la culpa…"- el houshi se mantuvo en silencio por unos minutos.
-"debiste haberle dicho Inuyasha, la señorita te estuvo esperando por mucho tiempo"- y odio aquellas palabras, que no decían más que la verdad, se había equivocado encada decisión que tomo, con tal de no alejarla a ninguna, y como era de esperarse.
Una se terminó cansando. ¿Cuán egoísta podía ser? No había pensado en que Aome se podría enamorar de alguien más.
Creyó en que ella no podía estar con ningún otro hombre.
Y menos si ese hombre era Sesshomaru.
¿Aquel romance era tan extraño? Que no le cuadraba del todo.
Continuara ...
¡Saludos hijos de Húrin!
#Como siempre si comentas se agradece.
#También agradecería que me indicaran faltas ortográficas, no temáis, que no me molestan las correcciones, sino todo lo contrario me ayudan a crecer.
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Namárië
