Promesa (Gaara)

Disclaimer: Naruto no me pertenece si no al gran Masashi Kishimoto.

Summary: ¿Qué pasaría si Hinata Hyuga, la tierna, dulce y tímida chica de la aldea de Konoha dejara toda esa inocencia por perder lo más importante en su vida? Porque desde que el murió, ella ya no está, dejo de sentir, de respirar… de vivir. Quedo el recuerdo para quienes la amaron, a ella ya no le importa, se marchó dejando todo atrás, soledad y miedo será su única compañía y solo uno podrá volverla a la vida.

Parejas:

GaaHina

SasuHina

NaruHina

"Pensamientos"

Flash Back

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Vio aquel rosal de rosas negras, sonrió con felicidad.

Con sus pequeñas manos, arrancó con fuerza y haciéndose para atrás el palo de aquella rosa extraña. Se cayó sentada en la tierra ensuciando su lindo kimono, miro sus manos y estaban ensangrentadas por las espinas, cerro sus ojos por él dolor, si su madre se enteraba que se acaba de ensuciar y que sus manos estaban lastimadas estaría en graves problemas. Se sonrojo y sonrió dulcemente, a quien le importa, ella debía de darle esa rosa solo a él, solo a él.

Se levantó lentamente y siguió arrancando las rosas, tarareo una canción con alegría. No podía esperar a verlo, estaba tan contenta y se llenaba de felicidad por tener a su primer amigo, estaba tan feliz.

No le había contado sobre el a sus padres, ni a su preciado primo, la razón era para no compartirlo por que sí, ella era muy egoísta con él. Podría considerar a su Neji un amigo, pero no se sentía tan confiada alrededor del ojiperla, que extraño era que no confiabas en tu familia pero si en un desconocido, bueno para ella no era un desconocido si no un gran amigo.

Con las rosas en las manos, las acercó a su nariz y las olio para así sentir su suave aroma. No dejo de sonreír, se dio la vuelta y empezó a caminar hacia el bosque, estaba oscuro pero se sentía confiada, ella ya había pasado varias veces por ahí que ningún animal o alguna persona la había atacado. Por qué lo tenía a él para protegerla.

Se detuvo mirando su alrededor, las hojas de los arboles caían a su alrededor y no había ningún signo de él, suspiró cansada, era tan impuntual.

Se sentó y esperó a que el llegara, miró las rosas negras y empezó a tocar sus pétalos con su dedo sangrando por la espina, tan dulcemente lo acarició. Escucho un ruido detrás de ella y volteó su mirada perla a la negra. Sonrió dulcemente con las mejillas sonrosadas.

-Qué alegría volver a verte…- Dijo alzando sus manos con las rosas en ellas.- Te he extrañado tanto.

-Hinata… Tus manos están sangrando… ¿Quién lo hizo?- Preguntó una voz juvenil, se puso de cuclillas y agarró sus manos buscando una respuesta.- Dime quien lo hizo y lo hare pagar…- Pronunció con rabia volviendo sus ojos negros a un color rojizo. Hinata se desesperó y como un acto de instinto llevó la cabeza de el a su pequeño pecho, sintió su respiración ya tranquila, acarició esos cabellos negros y sedosos cortos, aunque estaban cortos se le veía su hermoso rostro masculino.

-Estas heridas me los hice yo misma. Arranque todas estas rosas negras para ti ya que son tus favoritas.- Habló sin dejar de sonreír.

-Gracias Hinata…- Abrazo fuertemente a la Hyuga para que no se separé de ella.- Prométeme que tú y yo siempre estaremos juntos.- Hinata se sonrojo.

-T-t-te lo pro-prometo…- Su voz temblaba pero por dentro estaba más que decidida, no lo quería lejos de él, ella lo quería demasiado para abandonarlo. Cerro los ojos con fuerza al sentir el aliento de el en sus labios.- Reiji…-Susurró. Entre abrió los ojos y se puso más que sorprendida. Tenía en frente de ella el rostro de su madre. Su cabello azulino opaco y sus ojos de un color lila la acogieron.- M-mamá…

-Hinata…- Dijo con voz débil, intento hablar de nuevo pero salió sangre de su boca, gotas de ese líquido rojizo salpicaron el rostro de la Hyuga.- Debo decirte algo muy importante…- Cerro los ojos lentamente sin dejar de sonreír. El peso de su madre la hizo caer de espaldas al suelo, Hinata se desesperó.

-¡Mamá!

-Cuida de tu hermana… No dejes que "Ellos" le hagan daño.- Agarró el vientre de su madre y esta dio un respingó. La ojiperla miro sus manos y estaban llenas de sangre, no de la suya si no la de su ella.- Y nunca olvides que te amo con toda alma, te amo…- Su voz se estaba apagando y Hinata no dejaba de ver la sangre.- Te amo…

-Mamá…- Susurró pero no le contestó.- Mamá…- Volvió hablar pero más fuerte, su madre no le contesto. Hinata hizo un intento de quitársela de encima pero no pudo.- Mamá… ¡Mamá no te vayas!- Al final gritó con todas sus fuerzas.- ¡Mamá no me dejes! ¡Mamá!

"Mamá"

-¡Mamá!

"Mamá"

-¡Mamá!

-¡Mamá!- Se levantó desesperadamente de su cama gritando con angustia. Miró a su alrededor, estaba en la habitación que le otorgo el ultimo Uchiha. Suspiró aliviada, se limpió la frente llena de sudor.- ¿Qué carajos fue eso?- Preguntó confundida con la respiración agitada, ¿Qué era ese extraño sueño? ¿Será un recuerdo de cómo murió su madre? ¿Quién es ese tipo llamado Reiji? Más y más preguntas que no podían ser respondidas.

Se recostó de nuevo con su mano en la frente, bufo frustrada. Hace unas horas se había ido Naruto por cierto pelinegro que escucho por "casualidad" la conversación que tenían. Sonrojado mandó al Uzumaki lejos de su casa echando humo por la ira, más bien Hinata pensó que estaba avergonzado.

Ahora que lo pensaba, en su sueño, su madre le dijo que cuidará a Hanabi de "Ellos", ¿Por qué? No le veía razón alguna, a la que tenía que cuidar era ella misma, "Ellos" la perseguían y no podía controlar del todo a su Akuma. Era tan frustrante. Sí Hanabi tenía un Akuma en su interior ya se habría dado cuenta.

El día pasado, Hanabi la había visto con sus Caballeros entrando a la aldea, era tan fácil localizarla por su Chakra y por ello, se dio cuenta que era la única de las dos que tenía un Akuma en su interior. Eso la convierte en la más fuerte. Pero… tenía que aclarar sus dudas y saber si es cierto que ella no tiene un Akuma, probablemente sigue dormido y despierte en poco tiempo.

Tenía que ir a ver a su pequeña y tonta hermana menor.

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Se cruzó de brazos con el ceño fruncido.

-¿Es para mí?- Preguntó un tanto desconfiado al ver el collar con una diminuta llave en ella. Matsuri estaba sonrojada a sobremanera con las manos extendidas dejando ver el muy bonito collar que le estaba entregando al Kazekage. Se mordió el labio inferior avergonzada y agacho la mirada, le daba tanta vergüenza.

-L-lo vi en una joyería y quería dárselo…- Apenas habló con un susurro, Gaara lo único que alcanzó a hacer era agrandar su oído. Ver a su discípula comportarse así no significaba algo bueno.

Hace mucho tiempo que se había dado cuenta de los sentimientos de Matsuri, pero él no le correspondía esos sentimientos, haga lo que haga él nunca la vería como una mujer si no como una pequeña hermana. Esa era la realidad y Matsuri quería engañarse a ella misma con tontas ilusiones y falsas esperanzas de convertirse en la señora del Kazekage.

Suspiró cansado, tenía que hacer lo mismo de siempre.

-Lo siento Matsuri, no puedo aceptarlo.- Dijo cortante mientras daba media vuelta caminando, se dirigía al barrio Uchiha para visitar a la ojiperla, no tenía el tiempo suficiente para andarse en tonterías.

Matsuri con los ojos agrandados vio como Gaara rechazaba su regalo y se alegaba a paso lento de ella, apretó el collar con fuerza con su puño, estaba enojada, si enojada que siempre era lo mismo. Cuando ella se comportaba servicial con él, pasa siempre lo mismo, siempre la rechazaba, pero cuando era la peliazul…

Ahora lo recordaba, cuando Gaara contrato a la Hyuga no le importaba el mundo si no ella, ella, ella y ella. Maldita Hinata, ella tenía toda la culpa desde que Gaara la conoció.

-Algún día me las pagarás Hyuga, algún día me las pagaras.- Susurro llena de rabia, ya tendría una idea de cómo deshacerse de ella.

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Hinata arreglo sus guantes sin dedos mientras caminaba hacia la puerta, volteó a su alrededor. Raramente no se encontraba al Uchiha cerca, seguro está en su habitación lleno de la vergüenza de verla a la cara. Hizo una mueca parecida a una sonrisa, cuando se lo encuentre ya verá por haberla llamado Hyuga.

Abrió la puerta con la mirada gacha y dio unos pasos hacia delante, choco con un fuerte pecho que la hizo alzar su mirada.

Abrió los ojos en par con un diminuto sonrojo en las mejillas, no despego su mirada perla a la aguamarina. Se veía al igual de sorprendido que ella que hasta se pudo notar un poco en el su sonrojo más pequeño que el suyo.

Sus rostros estaban demasiado cerca que con un simple empujoncito podían unir sus labios. Gaara que no podía despejar su mirada aguamarina de la perla se fue acercando poco a poco a ella. Carajo, no sabía porque pero quería probar esos duces labios rosados, ahora no importaban las razones, quería hacerlos suyos y marcar su territorio. Era lo que más quería.

Hinata frunció el ceño y se fue alegando mientras el rostro del pelirojo se iba acercando más a ella, ¿Ahora a este que rayos le ocurría? ¿Estará enfermo o qué? Mierda, si no le daba un alto sus labios se juntarían y en verdad eso no lo quería. Con un carraspeo, Gaara abrió los ojos en par y se volvió a su lugar, casi pierde el control.

La ojiperla volteo a ver a su Caballero tranquila, Kaname tenía una gran vena en su sien por invadir el espacio personal de su perla, lo enojaba a sobremanera el pensar que esta con otro hombre en confianza que no sea él.

-Kazekage-sama, usted está invadiendo territorio minado.- Habló con voz serena pero a la vez amenazante.- No me gustaría tener que enfrentarme a usted por invadir su espacio personal.

-Kaname.- Dijo auditoriamente. Kaname bajo la mirada por ser regañado por su perla, enfrentarse al Kazekage también era como faltarle el respeto a Hinata. Se arregló unos mechones detrás de su oreja mientras miraba a Gaara, se veía un poco aturdido por lo que acababa de pasar.

-Hinata… ¿Vas a algún lugar?- Preguntó el ojigranate, cuando estuvo a punto de tocar su hombro, Hinata lo esquivo y tomo la mano del pelirojo llevándoselo con él, Gaara estaba muy sorprendido por su acción.- ¿Pero qué?...

-Sí, saldré a pasear con el Kazekage no se preocupen por mí no tardaré nada.- Habló mientras corría con el Kazekage detrás de ella, Gaara abrió los ojos en par pero no podía evitar dejar de ver esa melena azulina que se movía al compás del viento. Hinata lo llevó lejos de ahí ante la atenta mirada de su Caballero, mierda todo se salía de control gracias a los celos de Kaname.

-Kaname-san debe de estar muy enojado.- Dijo tranquilamente sin dejar de correr, se dejaría llevar esta vez por ese hermoso ángel que estaba frente de él.

-Gracias por notificármelo.- Sarcasmo se notaba en su voz, claro que estaba furioso no por eso lo conocía estos últimos años, era su Caballero y único acompañante en su vida de Akuma, sabía perfectamente cuando Kaname estaba completamente enojado y esta situación lo era.

Recordó aquella vez en la que un chico demasiado apuesto con ganas de ligar se dirigió a ella con esa intención, no bastaron más de cinco minutos al notar Kaname su notoria molestia de tal atrevimiento de hablar con ella, estaba tan furioso que lo mando con un doctor por haberse atrevido tocar más allá de lo que debía.

Kaname es tan celoso que era mejor no meterse con ella en asuntos románticos, claro si Hinata lo permite es otra historia.

-No quiero causarle problemas Hinata-san.

-Él es así de nacimiento no por eso es tan idiota, muy pocas veces es malo en algo o si lo es, siempre hace el mayor esfuerzo de ser el mejor, sus sentimientos por mí son tan puros que me da un poco de miedo corresponderle. Puede parecer alguien imbécil, retrasado mental, idiota, animal, burro, tarado entre otras cosas pero es una muy buena persona, es muy egoísta y sobreprotector conmigo puede volverse un buen dolor de culo por ello.- Ya lejos de la mansión Uchiha y de la gente que los rodeaba comenzaron a caminar a paso lento, Hinata deshizo las manos entrelazadas que a Gaara le causó cierta molestia por no sentir su piel.

-El haberme dicho mapache el día en que los contrate no me hace verlo buena persona.- Con voz serena se acercó a la Hyuga hasta caminar a su lado, se cruzó de brazos y la observo detenidamente.

Pudo ver sus largas pestañas y cejas bien definidas, sus labios rosados carnosos y nariz respingona, la mujer perfecta para cualquier hombre y claro que podía atraer la atención de uno que otro, era tan hermosa que era inevitable verla todo el tiempo. Sin embargo, su estado de soledad no la hace ver cientos de hombres en sus pies, hasta se puede decir que no se da cuenta de todas las espaldas que pisa después de caminar.

Sabía que a Hinata no le interesaban los hombres en estos momentos, más bien quería cumplir su deberes de líder para empezar y después pensar si tener una nueva vida, y si así fuera no dudaría en decirle si quería unirla con la suya. Abrió los ojos en par y sacudió su cabeza ligeramente, el haber pensado eso era fuera de su rango, era un tonto el intentar llamarle su atención pero… ¿Y el abrazo que le dio? ¿No significaba nada para ella? La miró de reojo y solo pudo ver su rostro sereno y lleno de indiferencia a todo lo que le rodea. ¿Qué acaso no le importaba lo que sentía él y su deseo de protegerla?

-Hinata-san, he querido hablar con usted pero su situación con su padre me obligo a no hacerlo, ¿Podría robarle unos minutos de su tiempo?- Hinata se detuvo en seco y giró su cabeza mirándolo.

-Lo escucho.

-Antes de su encuentro con su "según" padre, usted y yo…

-Ya se a lo que va.- Lo interrumpió volteándose completamente mientras se recargaba en una cerca con los brazos cruzados.- Entiendo que este un poco confundido con eso, haberlo abrazado fue algo maleducado de mi parte, no debí hacerlo.- Cerro los ojos al escuchar su silencio.- Fue un descontrol mío y no es que me arrepienta pero…

-¿No se arrepiente?- Preguntó alzando su inexistente ceja.

Hinata se dio cuenta de lo que acaba de decir y se sonrojo un poco.

-M-me refiero a que no debí haberlo abrazado y sentir la calidez que enmendaba sin su permiso, y-yo…

-¿Calidez?- Saco una pequeña sonrisa de lo nerviosa que estaba Hinata, le resultaba satisfactorio.

-¡N-no! Esto…- Unió sus dedos índices y empezó a jugar con ellos.- ¡Puede que lo haya abrazado sin arrepentimientos y sentir la calidez de su cuerpo, pero eso no significa que me haya gustado!- Se volteó frustrada pero a la vez sonrojada sin despegar sus dedos.

-¿No le gusto?- Preguntó acercándose a ella.- Que mal, al menos déjeme satisfacerla con algo mejor.

-¿Eh?...

Abrió los ojos en par al sentir la gran mano de Gaara en su cintura mientras lentamente la llevaba hacia él. Alzó la mirada y no despejo sus ojos perlas en los aguamarina, se sonrojo por la cercanía que la tenía y como rodeaba sus brazos acurrucando su cabeza en su pecho, cerró los ojos con fuerza escondiendo su rostro en el fornido pecho del Kazekage, con las manos intentando apartarlo que hizo abrazarla más fuerte.

Con intentos vanos trato de apartarlo pero sus fuerzas se iban perdiendo para así poder ceder a la calidez de Gaara, suspiró resignada y se dejó llevar por el abrazo, después de todo era un abrazo y no llevaría a algo más ¿no? La respiración del pelirojo estaba en su cuello que la hizo poner los pelos de punta, nunca había estado con una persona así de cerca y menos con un hombre.

Se separó lentamente de ella y la tomo de hombros para no dejarla escapar.

-Me has dejado con unas ganas tremendas de hacer esto…

Acercó lentamente su rostro al sonrojado de la peliazul, Gaara entrecerró los ojos mientras más se iba acercando a sus labios, tenía tantos deseos de dominar esos labios tan dulces que se veían a simple vista, no quería esperar en unirlos para que se den cuenta que él era el único que podía tocarlos. Hinata cerró los ojos fuertemente al sentir la respiración de Gaara mezclada con la suya, los entreabrió y no pudo evitar fijarse en los labios del pelirojo. Estaban demasiado cerca.

-Gaara-sama…

Sin pensarlo dos veces y como un llamado para él, Gaara unió sus labios con un tierno e inexperto beso. Estaban tan calientes. Hinata cerró los ojos lentamente y se dejó llevar, a pesar de ser muy inexperto quería hacer el intento de tomar ritmo a lo que hacía, era muy tierno. El pelirojo mordió su labio inferior, aprovechando la oportunidad que la Hyuga le daba al abrir inesperadamente sus labios, invadió su cavidad bucal con su lengua. Todo de ella era delicioso.

Hinata sintió una descarga eléctrica por tosa su espalda al sentir la lengua del pelirojo jugando con la suya, empezó a excitarse. Abrió los ojos sorprendida, no deberían de hacer esto, no deberían. Tenía que detenerlo. Con intentos de apartarlo, el Kazekage de Suna la abrazo más fuerte y beso salvajemente a la Hyuga, se estaba empezando a desesperar.

-N-no…-Intento hablar, comenzó a alejarlo con sus manos pero la tenía aprisionada.- Detente…- No quería usar la fuerza con el pero la estaba obligando a hacerlo.- Basta…- Dijo de nuevo pero esta vez mordiendo la lengua de Kazekage fuertemente, Gaara liberó sus labios con un hilo de saliva que aun los tenía unidos, con un gesto de dolor la miró confundido.

-Hinata.

Hinata mientras se limpiaba los labios rudamente con su brazo, lo miró enfadada.

-Cuando yo diga que es suficiente es que es suficiente Kazekage-sama.- Le advirtió con el ceño fruncido.

-¿Qué?- Pregunto un tanto aturdido, al principio le correspondió el beso pero luego lo menosprecia por haberla tocado. Cuando estuvo apuntó de hablar para defenderse, una voz lo interrumpió.

-¡Hinata!- La aludida volteó a ver al dueño de esa voz tan reconocida, sus ojos estaban sorprendidos.- ¡Hinata!- Una figura se aventó a ella tirándola al suelo.- ¡Mierda Hinata te estábamos buscando todo este tiempo!

La peliazul estaba más que sorprendida, lo miró. Sus mejillas con las marcas rojas, sus colmillos afilados y su cabello castaño despeinado ya un poco más largo que antes, sus facciones masculinas que lo hacían verse un adulto...

-Kiba-Kun…- Susurró con unas lágrimas en los ojos.- Kiba-Kun…

-¡Eres una maldita escurridiza, no te dejas ver y no quieres que te encuentren!- Le gritó el Inuzuka furioso agarrándola de las muñecas para que no se escape.- ¡Estábamos tan preocupados por ti idiota! ¡¿Por qué lo hiciste?! ¡¿Por qué te rendiste antes de seguir adelante?!- Le apretó más fuerte las muñecas. Mientras más gritaba escondía sus ojos con su flequillo.- Tenía mucho miedo de perderte…

Unas lágrimas mojaron el rostro de la Ex-Hyuga. Lo observo atentamente mientras más lágrimas salían de los ojos del Inuzuka, la miraba muy desesperado. Hinata deshizo su agarre y por instinto llevo su mano en la mejilla de Kiba limpiándole. Sonrió con dulzura, ya no con una falsa si no con una verdadera y honesta.

-Kiba-Kun… Estoy feliz de verte de nuevo.- Habló si dejar de sonreír, intentó ahogar las ganas de llorar pero se rompieron al sentir los enormes brazos de su amigo abrazándola.- Kiba-Kun…- Sollozo humedeciendo sus ojos. Carajo, no tenía que ponerse sentimental.- ¡Kiba-Kun!- Gritó correspondiendo el abrazo llorando dolorosamente.

Solo por hoy… solo por hoy dejaría salir toda esa soledad que tenía encima.

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Miró de reojo a Kohana, esta tenía la mirada gacha por lo muy arrepentida que estaba. ¿Cómo es que se sentía tan asustada? La simple razón era que había desobedecido sus órdenes de no buscar a su mujer y lo hizo, se lo había advertido y ella no vio las consecuencias de sus actos. Se acercó a ella a paso lento, cuanto más pasos daba ella se encogió más por el aura amenazadora que tenía. Toco la mejilla de su seguidora y la acaricio delicadamente.

-No tengas miedo, seré bueno contigo, te dejaré vivir por desobedecerme.- La miró a los ojos y Kohana se sonrojo, de pronto, los ojos negros se volvieron de un tinte escarlata brillante agarrándola de cuello y alzándola al aire.- Te ordene que borraras sus recuerdos pero no lo hiciste, ¿Quieres juntarlos de nuevo?- Pregunto con su rostro sereno. Kohana se removió entre esas manos que la tenían aprisionada, no podía respirar y si seguía así moriría.

Ahora estaba más que arrepentida pero su amor por Reiji y los celos la obligaron a hacer lo que hizo, le había ordenado traerlo de vuelta pero sin ningún recuerdo de la ojiperla, pensó que su amo no se enteraría pero por más que lo escondiera o matara a los testigos, él es el amo y señor de todos que nadie lo puede engañar.

Solo una podía hacerlo, solo una podía volverlo ciego y esa era la maldita Akuma que lo tenía más idiota que nada. La ira la traspasó por completo y por eso revivió a su prometido con los recuerdos amorosos que tenían juntos, quería que el fuera por la ciega ojos perla y se la llevará lejos de ellos dos. De ella y Reiji para sí poder estar juntos. Más todo se volvió en su contra.

-R-Reiji-sama…- Sin nada más que articular, Reiji la soltó tirándola al piso, Kohana se llevó su mano en la garganta y empezó a toser brutalmente, necesitaba aire.

-No importa lo que hayas echo, ese insecto es más frío que un cubo de hielo, no se acercará a mi niña Hinata si es que yo los ordeno. Quien diría que es un muy buen perro guardián.- Caminó tranquilamente a su trono y se sentó apoyando su rostro en su mano.- Tráelo ante mí.- Ordenó secamente.

Kohana lo miró con sus bellos ojos carmesí y salió de la puerta, pasaron unos minutos en que ella entrará con alguien detrás de ella. Kohana tenía su cabello negro como la oscuridad suelto y con un hermoso Kimono, sus labios rojizos los tenía ocultos por el abanico que tenía en la mano.

-Reiji-sama, está aquí…- Dijo monótona pero sin deja de ver la figura masculina de su amo.

Los pasos de la tercera persona se acercaron lentamente a Reiji, sus ojos azul claro frío e inexpresivo chocharon con los negros, su cabello negro largo amarrado por una coleta con dos mechones largos que rozaban su rostro y su vestimenta Anbu sucia. Su rostro se encontraba serio e inexpresivo, lleno de frialdad y su piel tan pálida como un cadáver, sus labios secos y un vació dentro de sus ojos. Reiji por una vez en todo el día sonrió satisfecho.

-De ahora en adelante yo soy tu amo y tú eres mi perro.- Habló auditoriamente.- Harás lo que te diga y me protegerás como alguna vez lo hiciste con ella… Pero si te le acercas, te mataré…- Lo último lo dijo como una advertencia, el chico mostro por primera vez una expresión, frunció el ceño y sus ojos adquirieron furia. Reiji sonrió satisfactoriamente.-Bienvenido Matsumoto Akira.

El chico solo atino a responder con una reverencia.

Ahora todo estaba a su favor.

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-¡¿Qué?!- Preguntó sorprendido el Inuzuka.

-Como lo escuchaste Kiba, pero me duele un poco que te encuentres sorprendido por ello.- Dijo la ojiperla cruzándose de brazos y mirando a la nada. El castaño suspiró y se rascó la nuca.

-Es que… Sakura es la Kunoichi más fuerte de Konoha, claro que me sorprendería que tú la derrotaras con solo usar Taijutsu. ¿Desde cuándo te volviste tan fuerte?

-Desde que me secuestraron y ustedes no me rescataron…- Su voz era muy distante y vacía. Kiba no pudo evitar sentirse mal por ello, es decir, ella tenía todo el derecho de enojarse y golpearlo pero el hecho de que no se regañe a si mismo por no haberla ayudado cuando más lo necesitaba lo hacía sentir como un perdedor.- Más eso no importa ya porque estoy aquí… contigo Kiba.- Se volvió a verla y se sonrojo al ver esa bella y tímida sonrisa que la caracterizaba, no pudo evitar sonreír también, pero su sonrisa se fue desapareciendo por un carraspeo rompiendo esa burbuja de calidez.

-No deberíamos ir ahora a su destino.- Con un intentó vano de atraer de nuevo su atención, la sonrisa de Hinata se borró al escuchar la voz de Gaara interrumpiendo su charla tan amena y amistosa con Kiba. Lo miró de reojo frunciendo el ceño.

-Gracias por recordármelo Kazekage-sama, pero con todo respeto, el usted y yo no existe por su acto de antes.- Con su expresión fría se dirigió a él.

Hinata no pudo evitar soltar un suspiró grande por todo el peso que cargaba encima. Hace tiempo que no había besado a alguien que se podía considerar su primer beso, un beso tierno e inexperto para ella pero muy, muy cálido.

A excepción de que, quizás, lo haya disfrutado tan solo un poco, porque definitivamente no volvería a besar a nadie después de eso. Sin embargo, al ver los ojos del Kazekage cuando estaba con ella, podía ver un brillo intenso a su persona que le estaba empezando a incomodar, el beso de hace unos momentos llego a su mente, al parecer ese beso era el principio de algo desconocido.

Eso le ansiaba mucho.

-Aun así le acompañaré a su destino Hinata-san.- Con sus ojos fríos e inexpresivos, se podía notar un brillo de determinación que hizo un poco de efecto a la ojiperla, pero aún seguía rencorosa con lo que paso.

-Haga lo que quiera.- Sin hacerle más contras se levantó sacudiéndose su pantalón/short y empezó su marcha levantando una mano con señal de despedida del Inuzuka mientras Gaara se posaba a su lado siguiéndole de cerca. Kiba que miraba anonado la escena, pensó que tal vez, solo tal vez, la compañía del pelirojo a su compañera de equipo le haga volver a la realidad… a la vez que cierto rubio apareció en su mente pensando lo mismo.

Sonrió feliz, su mejor amiga, ya era fuerte y ya no necesitaba de ellos.

-¡Kiba!- Una vos muy conocida para él, lo obligó a sacarle de sus pensamientos y voltear a ver a la persona que lo nombraba tan escandalosamente. Sonrió al ver a cierta castaña.

-¿Qué pasa Tenten?- Muy a su curiosidad, la miró confundido al verla respirando agitadamente recargándose en sus propias rodillas para obtener aire. Al parecer a su amiga, había corrido una gran jornada hasta llegar al Inuzuka.

-¡Ah!- Ya recuperado el aire, le sonrió.- ¡Me enteré que Hinata está aquí!

-¿Cómo te enteraste?

-Por la Hokage, es más, vengo a darle un recado de parte de ella, parece que necesita de su ayuda después de todo. ¿No la has visto?- Preguntó poniendo una mano en su cintura mirando a Kiba curiosa. Este sonrió feliz y se cruzó se brazos victorioso.

-La acabo de ver.- Su sonrisa se agrandó más, pero no tardo en que se deshiciera a una nerviosa.- Pero no sé dónde fue, el Kazekage la acompañaba, quizás los encuentres en el camino.- Se sentía realmente estúpido al no poder ayudar a la castaña pero la sonrisa que le brindaba hizo que dejara esos pensares.

-Gracias Kiba te debo una.- Después de lo dicho, corrió hacia la dirección que el castaño le indico. Tenten estaba más que feliz, vería a su mejor amiga, que después de lo que le pasó. Jamás la dejaría sola, la tenía a ella y eso nunca cambiara.

Sin embargo, pensar en el recado que le dio la Hokage para llevarla a su oficina y darle la noticia le pareció extraño. Ahora pensaba que su mejor amiga sí que era una picara para que desobedecieran órdenes de la Hokage y llegar a ese extremo.

Tenía que encontrar a la ojiperla ya.

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Hace mucho tiempo que no sentía lo que estaba sintiendo ahora. Más bien, jamás lo había sentido después de convertirse en una Akuma. No obstante, estas emociones estaban chocando en su pecho y en su mente al mirar como una pequeña figura, golpeaba su pecho sin poder hacerle daño.

Su rostro sereno y su inmovilidad le hacían parecer una estatua de piedra al no ver ninguna expresión en su rostro. ¿Por qué mierdas está ahí? No necesitaba de ella para que sintiera deseos de protegerla, porque realmente no sentía nada más que una simple promesa que las unía, todavía, como hermanas, solo que la diferencia es que la pequeña tenía un padre y el de ella… había muerto hace muchísimos años desde que su madre también murió.

Podía sentir la mirada aguamarina en su persona, esperando pacientemente una reacción a su persona, pero… ¿Qué podía hacer? Ella ya no servía desde hace muchos años en mostrar sus sentimientos y emociones. Pero al verla ahí… siendo golpeada por su hermana menor, la descolocaba un poco.

Su intención de ir a verla era simplemente para aclarar sus sospechas, si tenía un Akuma en su interior o no… pero fueron descubiertas al no sentir ningún ser dentro de ella que indicará ser la elegida. Al parecer, su madre se equivocó el pensar que Hanabi tendría uno.

Ella realmente era la elegida, la que pronto iniciaría una guerra entre humanos y ellos.

Los golpes cesaron hace unos minutos y Hinata no daba inicios de sacar esas palabras hirientes que tenía contra ella. No podía aceptar que, después de todo, existiera un poco de hermanad y cariño hacía su hermana menor. Sus sollozos no se detenían, su cuerpo temblaba en el de la ojiperla mayor que la miraba serenamente, esperando quizás, que hable después de todo el show que hizo.

Poco a poco el rostro de Hanabi se fue levantando. Con los ojos rojos y llorosos sin dejar de brotar lágrimas de ellos, perlas con perlas se encontraron, solo que la diferencia es que, las perlas primeras estaban rojos de irritación y las otras perlas la miraban con un vacío dentro de ellas.

Hanabi movía sus labios pero de ellos no salían palabras algunas. Quería pedirle perdón de su ignorancia, de su superioridad a ella, de su arrogancia y egoísmo, además de su envidia y su deseo de querer matarla, pero no salían esas palabras, no salían aunque quisiera.

-Yo…

-Hyuga Hanabi… hija del líder del clan Hyuga y heredera del mismo.- Su voz era serena, fría y sin emociones, mirando esos ojos parecidos a los suyos pero diferentes a la vez. Ella podía usar esos ojos, más ella como una maldición.- Hija única a no más decir.

-Tú eres mi hermana Hinata.- Soltó un pequeño grito al sentir como Hinata se acercaba a su rostro, ella solo alcanzó a retrocederlo.

-Hijas de la misma madre, pero diferente padre.- Alzó su mano y con una simulación, toco el rostro de la nueva heredera.- Ahora lo único que nos une es una promesa… un pequeño hilo de telaraña que con un solo movimiento se romperá y una de las dos caerá… y te aseguro que no seré yo.- Se alegó de ella casi tirándola al suelo. Hanabi se agarró el pecho, su corazón no dejaba de palpitar. Admitía que el acercamiento de su hermana mayor y sus ojos fríos a su persona la asusto, hasta llegó a temer de su vida.

Nunca la había visto así, su mirada distante y vacía, su piel blanca se volvió más pálida que de costumbre, su piel era fría, su cabello más opaco que de costumbre, además de que su porte y su aura era más que suficiente para temerle.

Ante era muy cálida con ella a pesar de que no se lo devolvía, se preocupaba por su bienestar, su hermana siempre le sonreía en las buenas y en las malas, sus palabras venenosas a la ojiperla mayor eran como clavarles flechas al corazón, pero ahora era diferente. A su hermana ya no le importaba lo que haga o deje de hacer, y como dijo hace unos momentos. Lo único que las une era una promesa, como el hilo de una telaraña que se rompería cuando alguien la toque y estaba segura que, si ella cae, su hermana mayor no irá a su rescate como antes.

-Soy tu hermana Hinata… ¿Por qué me haces esto?- Con un intento de hacerla razonar, Hinata la miro de reojo pero sin moverse de donde estaba, dándole la espalda como ella le hizo una vez mostrándole su superioridad.

-Yo me pregunte lo mismo… "Hanabi-chan es mi hermana y debo de protegerla aunque ella no me quiera" "Hanabi-chan es muy importante para mí porque somos hermanas, debo de cuidarla y no me importa que me ignore y me rechace"

-Aun somos hermanas de sangre.

-¿Tengo cara de que me importe? Solo te mantendré vigilada por que fue la última petición de mi madre. Más no me agrada cuidar contigo por ser hija de ese cobarde.

-Te recuerdo que somos hijas del mismo padre.

-Basta ya.- Gaara, que veía la escena con mucha atención, hablo después de una hora de silenció. No le gustaba ver a dos hermanos pelear, aunque antes el rechazo de la menor hacía la mayor para darle protección era diferente ahora que la mayor la rechazaba y la menor quería de su atención. Jamás imagino meterse en algo tan íntimo para la Akuma.- Si lo único que quería comprobar era si su hermana estaba bien, ¿no cree que sería mejor irnos?- Con un intentó de alegar esa conversación poco amistosa, toco el hombro de la peliazul llamándole la atención.

Hinata lo miró a los ojos y sin hacer más negativas, solo se encogió de hombros quitándole bruscamente la mano que tenía en ella. Gaara frunció el ceño por el acto "suave" con su tacto con el de ella. Más bien le parecía una ofensa por no haber aceptado su acto.

-Me voy, no tengo nada que hacer aquí.- Podía ser brusca, seca, fría y cortante, venenosa a la vez pero el ambiente que se formó le asfixiaba a sobremanera. Tratando de salir de ahí serenamente una voz la detuvo y rodando los ojos se volteó a su ubicación. Se sorprendió a ver dos moños graciosos castaños corriendo hacía a ella y abrazarla posesivamente.

-¡Hinata!- Gritó efusivamente mientras la abrazaba.- ¡Te extrañe mucho!

-Tenten…- Murmuró en sus brazos y la alego poco a poco de ella para mirarla a los ojos.- ¿Qué haces aquí?

-¿Cómo que hago aquí? Vine a verte amiga, además de que la Hokage me mandó un mensaje para ti.

-¿Qué quiere la Hokage?- El Kazekage que miraba a la castaña, le preguntó curioso alzando su ceja inexistente. Sabía que, o por intuición, el mensaje de la Hokage era un mal augurio o simplemente un mensaje que le daría un infarto a la ojiperla mayor.

-Déjame pensar…- Tenten se llevó el dedo indicé en su mentó y se tornó pensativa. Después de unos segundos miro a Hinata seriamente.- Es algo muy importante, que después de que te del mensaje quiere que vayas a su oficina.

-Ya habla.- Impaciente la miró a los ojos con un pizque de preocupación.

-Es sobre Sasuke… tiene fiebre.

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Notas de la autora: ¡Que cuentan mis amores! Hace mucho tiempo que no actualizo el fic que casi me doy un disparó.

Les diré la razón por la que no la actualice, es porque mi teclado no servía y mi computador tenía contraseña ni como entrar para subir la historia. ¡Ahora ya sirve mi teclado y vengo a dejarles este nuevo capítulo!

En este capítulo solo tendrá GaaHina, en el próximo capítulo se nombrará "Fiebre (Sasuke)" en el próximo capítulo solo contendrá SasuHina. No se preocupen NaruHinas que ustedes también tendrán su capítulo :3.

Y a las criaturitas de Dios que dejaron los Reviews esperando mi actualización…

Violetamonster: ¡La alegría es mía por leer un nuevo Reviews tuyo como siempre :3! ese personaje misterioso que está obsesionado con Hinatita dulzona y como ahora dices ya no lo es tanto xD se sabrá su pasado con nuestra protagonista con forme avance la historia. Al Naruto pervertido le hace falta una lección de… ¡Darle una foto de Hinata en paños menores! (Necesita desangrarse el desgraciado xD) Aquella escena casi del beso se me estrujo el corazón porque Kaname no estará con nuestra Hyuga favorita. El tan enamorado de ella y por eso acepto que no sería suya, meda penita ponerlo como el sufrido TnT. ¡Si te gusta el GaaHina espero que te haya gustado este capítulo :3 Gracias por dejar tus Reviews y me da mucha felicidad leerlos O/O!

ViictoOriia Hyuga: ¡Qué felicidad de que te haya gustado :3! El personaje de Reiji y el pasado entrelazado con Hinata se sabrá con forme avance la historia. Eso sí, Reiji esta perdidamente como obsesivamente enamorado de Hinata que podía hacer cualquier cosa por ella, hasta matar a sus respectivos pretendientes como lo hizo con Akira. ¡Vaya que acertaste! Quien diría que Reiji lo odia tanto como para volverlo a revivir xD esa duda se responderá en los próximos capítulos. Si tu pregunta es porque, es porque me encanta hacer sufrir y atormentar a la ojiperla xD Quiero que se confunda con sus sentimientos eso es todo. El duro comportamiento de Hinata hacía Narutín se hará por que me da cierto rencor de que todo lo que hizo ella por él se lo pague por ignorancia *¬¬ Más no te preocupes, los tres son buenos partidos y se quedará con los tres al final. ¡Espero que te guste el capítulo y gracias por dejar tu Reviews :3!

Sarahi99: ¡Me desmayo desmayadamente! ¡El GaaHina y el SasuHina me encantan! El ItaHina no lo leo después de todo pero me da mucha curiosidad como el NejiHina y el que sea incesto no me importaría leerlo ya que me da muchísima curiosidad leer uno, pero sí logró leerlo, quisiera que fuera una historia con muy buena trama y un romance tierno y amoroso :3 al igual que el ItaHina ¿Podrías recomendarme uno? Perdóname si el SasuHina es concurrido, trataré de hacerlo un poco más mejor ¿sí?- Pone ojos de cachorro- ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu Reviews :3!

Gesy: -Se va a Google traductor.- Perdón por mi ignorancia xD es que se me fue la letra S en su nombre xD (¡Mentirosa a miles mocosa!) Shhh déjame ser :3 Aunque seas de otro lugar y de otro idioma se sube mi ego al saber que tengo lectoras de diferentes países y naciones :3 ¡Que te guste y nombres el fic como excelente me desmayo! ¡Espero que te guste el capítulo y gracias por dejar tu Reviews :3!

KattytoNebel: ¡Kyaaaaaaaa que emoción! ¡Kattyto ha dejado un Reviews en mi fic! ¡He leído tu fic de "Obsesión" y también me tiene enganchadisima con el! ¡Que te haya gustado es un nuevo logro para mí! ¡Actualización! ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu estupendo Reviews :3! ¡Saludos igual!

Bien eso es todo y espero que les haya gustado el capítulo dedicado a todos los GaaHinas.

Para los que leen "Mis notas de amor" no se me desesperen que muy pronto llegue su actualización. Y para lo que leen "No muere la esperanza" habrá muy pronto un especial del Ice Bucket Challenge tras el nuevo sentimiento de rivalidad de Hinata masculino a Sasuke :3

Con esto me despido mis criaturitas del señor y cuídense amores.

Los amodoro muchísimo.

Bye-Bye

Att.

SamMeiTukusama.