Indiferencia

Edward POV

Tener seis meses de abstinencia sexual es malo, no niego que me la pase bien con Lauren, y quien se hubiera resistido a la lencería francesa que estaba usando. Se que no hice nada malo soy un adulto responsable y libre, pero no podía quitarme esta sensación de traición.

Como si mis frustraciones no fueran suficientes, Bella estaba de un humor terrible, hace cinco días que no toma sus clases, come todos los días fuera de la casa, cuando no es con sus amigas es en el centro comercial, era haciendo las compras de para su viaje. En dos días nos íbamos a Miami y ella apenas me dirigía la palabra.

Ella bajo como alma que lleva el diablo hacia la puerta.

—Hoy no requeriré tus servicios Cullen— me avisó en tono agrio.

Si ella había retomado su vieja costumbre, ya no me llamaba Edward o Eddie como lo había hecho a lo largo de los meses, ahora solo era Cullen.

—Eso no lo decides tú— le recordé.

—Ya lo se— me dijo lanzando dardos de desprecio con la mirada— pero si le llamas a Charlie, te dirá que me dio permiso para ir a dormir a casa de Rose sin seguridad, tómalo como tu día libre, el señor Hale pasará por mi en cualquier momento.

Sin mirarme se fue hacia la sala. Como media hora mas tarde, tocaron la puerta, Jessica corrió a abrir, era un señor rubio de traje, estaba hablando por teléfono.

Cuando reparo en mi, solo me preguntó por Bella.

—Brian, por fin llegaste— le dijo ella saliendo del vestíbulo.

—Lo siento Bella mi junta se retrasó, podemos irnos ya, todavía hay que pasar por Alice y Rose, el vuelo de Jasper llega en 45 minutos.

Bella tomó su mochila y se despidió con un "hasta luego Jessica" ni siquiera un "hasta pronto Cullen".

Nunca entenderé a las mujeres, menos si son adolescentes.

Bella POV

Me sentí fatal después de presenciar la escenita de Edward y Lauren revolcándose en el cuarto de servicios, soy una estúpida, pensar que estuve a punto de confesarle a Edward que lo quiero, no, yo no lo quiero, ahora lo detesto y me va a pagar cada lagrima que derramé por su culpa. Pensar que todo este tiempo se burló de mí, porque él me engañó. ¿Que pasó con esos… "tu piel es muy suave Bella" "me gusta el olor a fresas de tu cabello" "tus ojos son hermosos Bells"' él jugo conmigo, le dio alas al monstruo y ahora lo iba a conocer.

Anoche lloré, pataleé y supliqué por teléfono a mi papá para que me dejara dormir en casa de Rosalie, sin Cullen por supuesto, pero finalmente mis súplicas dieron resultado porque aceptó.

Brian y Anne Hale parecían muy jóvenes para tener un hijo de veintiún años, hace como tres años que no miramos al hermano de Rosalie, cuando tenía dieciocho Jasper se enlisto en el ejercito.

Ahora mismo nos dirigíamos a Seattle por él, se supone que su vuelo llegaría hace como veinte minutos pero el papá de Rosalie se retrasó en el trabajo.

Treinta minutos después llegamos al aeropuerto Sea—Tac, allí estaba Jasper, mas hermoso de lo que esperaba, con su sedoso cabello rubio y sus ojos melados, rápidamente abrazó a sus padres, después a Rosalie y por último a mi y Alice, que recibió su abrazo con mucho entusiasmo.

Fuimos a cenar y Jazz nos contó anécdotas de cuando estuvo en Vietnam, algunos días malos, otros peores y los días buenos, escasos pero existentes.

Cuando regresamos a Forks, Alice se fue a atender una llamada de Alec y Rose llamó a Emmett, me pareció que solo fue una táctica para dejarnos solos s a Jasper y a mí.

Estuvimos en silencio buen rato, no es como que en el pasado hubiéramos sido grandes amigos, y no es que me cayera mal, pero siempre fue muy misterioso, tampoco me sentía incomoda en su presencia, Jasper tenía la capacidad de transmitir su tranquilidad, siempre que el estaba cerca me sentía en Paz.

— ¿Que tal de escuela?— preguntó rompiendo el silencio.

—Bien, no ha cambiado mucho desde que te graduaste.

—El profesor Banner aún tiene mal aliento.

—Sí— reí— y la señora Cope aún usa esa horrorosa blusa morada.

—Me retire a tiempo entonces.

Otro silencio.

— ¿Y sales con alguien?

—No, antes sí, pero ya no.

—Genial.

No podía decirle a Jasper que mi corazón estaba roto, gracias a cierta persona de cabellos cobrizos y ojos verdes, ni siquiera se lo había dicho a mis amigas, aunque dudo que no se hayan dado cuanta.

—Tal vez podríamos hacer algo juntos un día de estos, claro si tu quieres…— parecía nervioso.

— Sí claro, si me gustaría.

Nunca he creído que un clavo saca otro clavo, pero nada se pierde intentarlo ¿no?

—Podría ser mañana— agregó rápidamente.

—No lo creo— carita triste— mañana es día de solo chicas, ya sabes como son Alice y tu hermana respecto a eso y este fin de semana nos vamos a Miami.

—Oh— dijo algo decepcionado.

Entonces se me ocurrió una idea brillante.

—Pero que tal si nos acompañas, vamos a celebrar mi cumpleaños— me acerqué un poco mas a él sonriendo seductoramente y acariciando el cuello de su camisa.

—Me encantaría—dijo acompañando sus palabras con una sonrisa sexy.

Ya veremos la cara que pondrá Eddie cuando me vea en los brazos de semejante soldado. Casi sentí en mi lengua el sabor de la dulce venganza, Edward nunca sabría lo que causa en mí porque yo estaría ocupada con un dulce rubio a mi lado.

—Bella, es hora de que vengas con nosotras— me llamó Alice en desde arriba de las escaleras.

Me despedí de Jasper con un beso en la comisura de sus labios.

—Buenas noches— susurré en su oído.

—Buenas noches— se despidió agitado.

Trate de andar sexi cuando subí, como alguna ve lo hice con el niñero y a la mitad del camino me gire para corroborar que me estaba viendo y guiñarle el ojo, el solo sonrió.

—Te vi —me reprochó Alice.

— ¿Qué?— puse carita de niña que han pillado haciendo una travesura.

Alice entrecerró los ojos, como buscando algo en mi expresión, después se encogió de hombros y nos fuimos al cuarto de Rose.

—Bella se está ligando a Jasper— dijo la condenada enana en cuando entramos.

Mi rubia amiga abrió los ojos como platos y tiro en la colcha el barniz rojo sangre que estaba aplicando a las uñas de sus pies.

— ¿Y Kevin?— inquirió sorprendiéndome.

—Tan transparente soy— suspire y me deje caer de espalda en la cama sin importarme la pintura.

—Con nosotras sí— respondió Alice a la pregunta que me había hecho más a mi misma que a ellas.

— ¿Qué esta pasando Bella?— Rose se miraba preocupada.

—Ni yo misma lo se— admití— Edward me gusta— dije sin ver sus rostros— y yo pensé que también le gustaba pero…— suspire— el otro día lo vi revolcándose con la sirvienta de mi casa— una traicionera lagrima cayo por mi mejilla— me sentí tan humillada… en serio pensé que me quería— levante la vista para poder ver sus expresiones.

Alice estaba molesta, pero Rosalie estaba furiosa, sus finas cejas casi se juntaban.

— ¿Cual de las dos?— casi grito.

— ¿Que?— pregunté sin saber a que se refería.

— Con cual de las dos perras que trabajan en tu casa se acostó Edward— era la primera vez que lo llamaba por su nombre.

—Con Lauren.

— Y ya te vengaste terció Alice.

Sonreí levemente.

—Le eché polvo pica-pica en el cajón de ropa interior.

—Eso no es nada Bella— Allí estaba mi amiga Rose la protectora.

—Además el niñero también necesita un escarmiento— esta vez fue Alice la que hablo.

Por eso amaba que fueran mis amigas.

—No se preocupen chicas, de Cullen me encargo yo.

Edward POV

Bella tenía fuera la noche de ayer y todo el día de hoy, estaba incomodo y desolado, como me sentía cada vez que ella estaba lejos, su actitud en los últimos días me tenía desesperado.

Estaba contando los minutos para que Bella cruzara la maldita puerta, estas horas sin verla me estaban matando. Nada era interesante sin ella, estuve horas en el cuarto de seguridad, observando una ardilla en los monitores de las cámaras, leí un libro de superación personal, e huí de los coqueteos de Lauren y Jessica, la ultima se la pasaba acosándome seguro ya se había enterado que estaba en desventaja gracias a su comunicativa compañera.

Veinte minutos más tarde escuche risas provenientes del porche. Sentí como si respirara por primera vez, era Bella. Mi respiro no duró mucho tiempo junto a ella venían Alice y Rosalie y un tipo rubio que la tenía agarrada de la cintura. Me dieron ganas de partirle su tonta carita de modelo ruso y quitarle esa estúpida sonrisa de la cara.

—Demetre— su voz me pareció un repique de campanas— por favor baje las maletas del auto del señor Hale— ¡JESSICA!— grito— prepara una habitación de huéspedes para Jasper, se va a quedar esta noche— ordeno cuando esta apareció.

La susodicha devoraba al tal Jasper con los ojos.

— ¿La habitación junto a la suya señorita?— la sangre me hirvió.

—La de la planta baja.

Se volteó a ver al rubiecito con gesto de disculpa.

—Lo siento Jazz esa habitación esta cerca de los cuartos de servicio, pero es la única condición que puso papá para que te quedaras a dormir.

—No te preocupes cariño, no hubiera habido problema con pasar a recogerlas mañana estoy impuesto a madrugar…

—Tonterías Jasper, apenas si tendremos tiempo para tomar el avión— le corto Rosalie.

—Además yo quería que vinieras— le dijo Bella con un lindo puchero.

Esperen un momento ¿cariño?, por que el la llamaba así, y lo de tomar el vuelo, ¿acaso el idiota ese vendría a Miami?

—Cullen—dijo ella entonces en un tono muy frío y monótono— cambiamos el vuelo para las 6:20 de la mañana, Jasper irá con nosotras — me informo, yo solo asentí.

— Puedes retirarte— indico después, claramente indicándome que no cenaría con ellos.

No me sentí ofendido, al fin y al cabo yo era un empleado mas, lo que me dolió fue su indiferencia.

Estaba cenado en la cocina junto con Eleazar cuando Rosalie entro a pedirle un jugo de naranja a Lauren, cuando esta se lo entregó lo probó y al instante en que el liquido entró en su boca se lo escupió en la cara.

—Este jugo es de cartón, yo solo tomo jugos naturales, deberías saberlo chacha— con el mismo desdén con el que entró salió de la cocina.

— ¡Estúpida rubia teñida, hija de papi!— renegó Lauren.

Desolado y triste, por la actitud de Bella para conmigo me fui a mi habitación, pensando en ella, como siempre, me quedé dormido.

Mas tarde escuche unos golpes y quejidos provenientes del cuarto de huéspedes. Salí rápidamente de la cama y tomé mi arma. Camine en guardia por el pasillo y cuando me fui acercando a la puerta pude escuchar con mas claridad…

— Oh si, así…— era la voz de Bella— mas fuerte, me encanta como lo haces, Oh Jasper, un poco mas a la izquierda, ahhh eres un dios.

— ¿Te gusta?— le pregunto él con voz ronca.

—Me… encanta, respondió ella entre gemidos.

Un fuerte sentimiento de rabia, me embargó, estaba punto de entrar y asesinar al rubiecito, mi mano estaba en el picaporte, entonces sentí una mano suave que me detuvo.

— Se están divirtiendo allí adentro ¿no?— era Lauren— ¿Por qué no vamos a tu cuarto y seguimos su ejemplo?

—Ahora no Lauren— respondí tajante— tengo que madrugar mañana.

—A ellos— hizo una señal hacia la puerta— no parece importarles.

—Hasta mañana Lauren— con una mueca se fue rumbo a su cuarto.

Fui a mi habitación i guardé la pistola antes de hacer algo de lo que me pudiera arrepentir, después salí al pasillo y me quedé esperándola, exactamente como una ladrona salió de la habitación diez minutos después de que sus gemidos cesaran, traía de pijama un short rosa, que en ves de eso parecía ropa interior y una blusa azul cielo de tirantes.

Dio un salto cuando me vio.

— ¡Cullen!, ¡me asustaste!

— ¿Me puedes explicar que hacías ahí metida?

— ¿De verdad necesitas que te lo explique?— enarcó la cejas y sonrió ladinamente— ¿mamá y papá no te dieron la charla de las avejitas?

—Lo que hiciste no es correcto.

— ¿Por qué no? tu lo haces con las sirvientas.

Se me heló hasta la última gota de sangre en las venas.

—Tú… tu como sabes eso.

—Digamos que las criadas no son muy discretas que digamos.

—Eso no importa, yo soy un adulto, no un adolescente de dieciséis años como tú— contraataqué.

—Te recuerdo que en dos días es mi cumpleaños, además Jasper es tan guapo…

Dio un exagerado suspiro.

—Bella…— dije entre dientes y apretando los puños.

— ¿Que? te molesta que no haya sido contigo— me dijo airada.

— Esta loca— en el fondo sabía que no era así.

Su expresión se relajó se acerco a mí y se paró en la punta de sus pies para susurrar en mi oído un "duerme bien Cullen" me dio un sonoro beso en la mejilla y se fue dejándome enfadado.

Hola después de mil años, aquí esta la tan esperada venganza de Bella ¿que les pareció?