Lucían
-Lucían Quinton Fabray – comenzó a relatar Santana mientras conducía a la casa de Quinn – él es el hijo primogénito de Russel y Judy Fabray; él se lleva ocho achos con Quinn y tres con Frannie. Se encuentra en una prisión de máxima seguridad en Nasville a donde iremos este fin de semana.
-¿Qué hizo?
-Asesino a seis personas y violo a otras cuantas. Los Fabray no se dieron cuenta de las andanzas del hijo mayor. Para Russel Lucían era el hijo perfecto; perfecto cuerpo, perfectas calificaciones, el perfecto Quarterback y la novia perfecta – suspiro mientras hacía un giro hacia la derecha – una noche de un viernes, los invitaron a una fiesta, Lucían era el único chico de que no había perdido la virginidad debido a que Mara, su novia, había hecho un voto de pureza hasta el matrimonio y aquella noche fue el primer ataque de él – recordó el momento en el que el escandalo estallo – después de una pelea entre los dos porque él estaba bebiendo demasiado, él la tomo por el cabello y la encerró en uno de los cuartos de aquella casa, nadie hizo nada por ayudarla, es más, según cuentan, incluso se reían de escuchar como la chica lloraba y pedía ayuda – apretó los ojos por unos instantes – después de ultrajarla, en compañía de su amigo Tom, llevaron a la chica hasta las afueras de la ciudad y de ella no se volvió a saber nada.
-¿Sus padres no lo averiguaron?
-Lucían les dijo que ella se había ido con las amigas de viaje y que no sabía nada de ella, incluso, Kate, una de las amigas de Mara, llamo a la casa de ella diciendo que estaban juntas. Nadie sospecho nada malo, además, estábamos hablando de Lucían Fabray.
-¿Y entonces que paso?
-Años más tarde cuando lo condenaron por seis homicidios, violación, porte ilegal de armas, venta de estupefacientes y por robo con arma blanca, confeso que el aquella noche, la había matado. Ese fue un gran golpe para Russell Fabray que prefirió ignorar a su hijo en la cárcel y convertir a su hija menor en su nuevo orgullo.
-Pero el nombre de Quinn y el de él se parecen.
- Lucían Quinton y Lucy Quinn. A la rubia…bueno pelirosa – recordó el nuevo color de cabello de su amiga – le colocaron así en honor a él. Físicamente son parecidos, bastante parecidos incluso más que Frannie y Quinn y ambos poseen los ojos avellana, mientras que Frannie los tiene azules.
El resto del viaje fue en completo silencio, ninguna dijo ni aporto nada más. Rachel, se encontraba en un pequeño dilema mental. Ella solo sabía de la existencia de Frannie y le era increíble poder imaginar a un hombre con el físico parecido al de Quinn que cometiera semejantes barbaridades.
La madre de Quinn las dejo ingresar sin ningún problema, ella aún no había llegado de donde quisiera que estuviese, así que las tres chicas subieron a la habitación de Quinn, que se encontraba bastante diferente de la última vez que Santana y Britt estuvieron en ella. Las paredes que antes eran un color crema, se encontraban pintadas de una azul bastante oscuro, el cubrecamas que era blanco, ahora era negro con almohadones rojos. Las imágenes de ellas tres que antes adornaban la pared, habían sido remplazadas por afiches e imágenes de bandas que ellas ni conocían y en un pequeño rincón se encontraba un pequeño marco con cuatro fotos de Beth.
Santana, mientras las demás chicas miraban la habitación, tomo asiento en el escritorio que estaba frente a la cama y encendió la computadora. Comenzó a buscar información acerca de Lucían, por si lo habían cambiado de cárcel o si había cometido algún otro delito dentro de la cárcel. Hacia menos de seis meses, habían notificado a la familia Fabray que Lucían había apuñalado a un guardia de seguridad con un tenedor de plástico, inmediatamente fue aislado y se encontraba en el pabellón de máxima seguridad.
-Miren él es Lucían – les señalo la pantalla. Las dos chicas se acercaron y observaron que efectivamente era parecido físicamente a Quinn, ojos avellanas, cabello rubio, tenía un leve corte en el labio y varios tatuajes que bajan desde su cuello y se perdían en la camiseta que llevaba. La foto había sido tomada poco después de que lo capturaran violando a una niña de 14 años – tenía 21 cuando fue detenido. Quinn tenía 13, la época en la que la molestaban por ser "Lucy Caboosey".
Entre las carpetas de fotos que habían en el computador encontraron varias donde salía Lucían jugando con Quinn y Frannie; la más emotiva de todas ellas era una donde estaban los tres, Lucían tenía a Quinn sobre sus hombros mientras Frannie se abrazaba a él, los tres sonreían felices – para esa foto – hablo Santana – él, ya había matado.
Santana apago la computadora mientras las otras dos tomaban asiento sobre los pies de la cama de Quinn; ninguna dijo nada, solo se miraban fijamente hasta que la puerta fue abierta y tras ella observaron como una Quinn enfadada entraba lanzando la chaqueta que tenía puesta para luego perderse en el baño.
-¿Estas bien Quinn? – le pregunto Santana
-No – respondió desde el baño – he tenido un problema, al parecer hay un topo y el topo lo ha enviado Max y si las cosas no salen como ellos esperan será mi cabeza la que corra.
-¿Hay algo en lo que te podamos ayudar Quinn? – le pregunto la morena apenas la vio salir del baño.
-Debo hablar con Lucían – dijo rascándose la frente – me urge hablar con él.
-Ya les conté quien es Lucían
-Perfecto – respondió lanzándose sobre la mitad de la cama – así me evitan recordar aquella espantosa época.
-¿Cómo era él contigo Quinn? – la interrogo Britt
-Él era cariñoso conmigo, nunca se propaso ni nada – suspiro tapándose la cara con los brazos – siempre me traía algún dulce y si alguien me trataba mal en la escuela, el solo me abrazaba y me decía que no les pusiera cuidado que yo era hermosa y que si ellos me trataban así era porque me tenían envidia.
-Fue un buen hermano mayor…- susurro Rachel
-Si lo fue, por eso para mí fue muy difícil aceptar que él había cometido todos esos delitos de lo que le acusaban, en el fondo esperaba que lo negara, que dijera que no era él, que no había sido él; pero el apenas le leyeron los cargos en el juzgado acepto cada uno y explico cómo era que había asesinado a esas seis personas, ese día asesino a otra cosa más.
-¿Qué cosa?
-Mi infancia.
El viernes en la noche después de que Rachel les dijera a sus padres que pasaría el fin de semana con Kurt y Mercedes y avisarle a estos dos que estaría fuera de la ciudad para que no la fueran a delatar. Partieron hacia Nashville, el viaje duraría cerca de seis horas, por lo que estarían llegando cerca de las tres – cuatro de la mañana. Entre Quinn y Santana se turnaron la silla del piloto mientras que en la parte de atrás Britt y Rachel dormían plácidamente. El sábado lo utilizarían para visitar lugares varios del lugar y comprar alguna que otra cosa con el poco dinero que llevaban. Mientras que el domingo irían bien temprano para poder ingresar y dialogar con Lucían; había algo que a la latina no le gustaba, tenía un pequeño presentimiento que aquella visita en lugar de ayudar a su amiga a salir del problema en el que estaba la terminaría hundiendo más.
A las cuatro y cinco minutos lograron instalarse en dos cuartos de hotel. En uno dormirían Santana y Britt y en el otro Quinn y Rachel. Cerca de las nueve, las chicas, ya desayunadas y bañadas se disponían a caminar por el lugar, llegando así a una ferian en donde pasaron parte de la tarde jugando.
En la noche fueron a ver un pequeño show en vivo que se desarrollaba cerca de una cafetería que estaba repleta de gente mirando aquel comediante. Las horas pasaban y Quinn cada vez más nerviosa se ponía por el reencuentro con su hermano, quien no había visto desde que había sido detenido hacía ya cinco años. Rachel y la latina se dieron cuenta del estado de ánimo que tenía la ex rubia por más que trato de que no se le notara mucho el malestar.
Domingo a las seis de la mañana, Quinn ya se encontraba en la penitenciaria, no había esperado a sus amigas, la noche anterior habían acordado que saldrían todas juntas cerca de las siete para estar presentes en la conversación de los dos hermanos.
-Buenos días a quien viene a visitar – le pregunto un guardia que se encontraba detrás de un computador
-Lucían…A Lucían Quinton Fabray.
