bien aqui les dejo otra actualización de esta historia que la verdad así como las demás amo demasiado como para dejarla.

este capi se lo dedico a mi muy buena socia, mejor amiga y hermana Daniela de la Cruz - fue difícil pero no imposible-

un besote enorme para ustedes chicas que leen mis historias, yo Nina les mando un beso por leer a mis preciosos bebés y también por leer los fics de mi mejor amiga...

les recomiendo que en este capi escuchen la canción "YOKAN" la use porque de verdad amo la cancion y me parecio la mejor opcion para este les dejo el link para que la escuchen:

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no molesto mas JEJEJ XD y disfruten la lectura.

un beso


Capítulo VII: "no sueltes mi mano"

-quiere más té Kagome san?- ella miro a Miroku quien amablemente tenía una pequeña tetera en la mano y le ofrecía servirle.

-no gracias… - le dijo amablemente ofreciéndole una sonrisa- discúlpame por ser una molestia… ya creo que son dos veces que vengo a incomodar…- le dijo un poco avergonzada.

-ni es molestia, ni incomoda… es la novia de mi mejor amigo y esta es su casa, así como es de él también- Inuyasha le sonrió agradecido a su amigo y tomo la mano de Kagome para que se relajara. Ella al mirarlo sonrió con ternura y apretó con cariño la mano que él le ofrecía. Miroku agradeció internamente que su amigo encontrara a alguien que lo quisiera así.

-muchas gracias- dijeron Inuyasha y Kagome a la vez. Ambos sonrieron y Miroku supo que los tenía que dejar solos. Así que discretamente recogió todo de la pequeña mesa y se retiro sin hacer ruido. Kagome comenzó a mirar la casa y sin darse cuenta su mirada se apago, Inuyasha se percato de eso y no pudo contener mas su curiosidad.

-Kagome…- dijo Inuyasha haciendo que ella lo mirara a los ojos- que sucede?

-todo… todo me sucede- ella puso las manos sobre sus ojos para cubrir las lágrimas que comenzaron a salir.

-pero dime… no puedo ayudarte si no me dices que pasa…- Inuyasha la abrazo y trato de consolarla y de evitar que siguieran saliendo los sollozos de los labios de la persona que más quería sin mucho éxito.

-quiero irme de casa… pero no puedo… no puedo…-Kagome se aferro a él buscando protección, Inuyasha la levanto de su lugar y la sentó en sus piernas con el fin de calmarla meciéndola como una niña.

-que te lo impide cariño?- le pregunto suavemente besando su cabeza con ternura.

-no puedo… no puedo- repetía entre hipidos lastimeros. Inuyasha decidió no preguntar más. No es que no quisiese saber, la verdad se sentía demasiado interesado por todo lo que rodeaba a Kagome, pero no quería presionarla si no estaba lista para contarle sus penas.

-estoy escribiendo una canción- le dijo para cambiar el tema. Kagome levanto su cabeza soltando pequeños hipidos.

-enserio?- le pregunto curiosa. Inuyasha asintió con una sonrisa y le limpio con sus dedos las lágrimas que tenía en sus mejillas.

-claro… estoy en el taller de música contigo…- le sonrió con arrogancia y Kagome soltó una risita- soy un buen guitarrista… además se cantar y tocar batería, que te parece?

-wow que multifacético- le dijo ella sin perder la sonrisa besando su frente y mirándolo con picardía- y que mas haces?

-tengo muchos otros talentos preciosa que nadie conoce… bueno, tú conoces otro talento- le movió las cejas sugestivamente y Kagome se echo a reír.

-eres un pervertido sabes?- le dijo dándole un beso en los labios despacio- pero eres mi pervertido hermoso…- el susurro que le soltó a Inuyasha lo dejo con una estúpida sonrisa en la cara y asintió con cara de bobo sin poder evitarlo.

-así es preciosa… y tu solo eres mía…-la mirada de ambos cambio a una brillante lujuriosa y las sonrisas de sus caras se transformaron en sonrisas ladeadas muy provocativas para el otro.

-si Miroku nos viera…- menciono Kagome cambiando de posición y poniéndose a horcajadas sobre Inuyasha para comenzar a mecerse.

-sacaría su cámara de video- Inuyasha lo dijo como una broma, pero su cara no tenía una expresión que dijera que lo era. Más bien él tenía una cara de depredador y ya había elegido quien sería su víctima.

-pues creo que filmaría una película porno no crees?- Kagome no dijo nada más y se lanzo contra los labios de Inuyasha para besarlo con pasión desmedida. Inuyasha soltó un gemido de satisfacción y la estrecho más contra su cuerpo para que sintiera el bulto que se había formado en los pantalones.

-Tadaima!- Inuyasha y Kagome se separaron abruptamente al sentir la voz de la hermana menor de Miroku y como un rayo se sentaron correctamente en el sillón antes de que Koharu los viera en una posición comprometedora. Kagome se fijo en la entrepierna de Inuyasha que aun era bastante obvio y puso un cojín sobre ella, Inuyasha le agradeció con la mirada-oh! Konichiwa!- les dijo la joven con alegría.

-Konichiwa- repitieron ambos. Kagome sin perder la sonrisa, pero con una mirada traviesa, disimuladamente metió su mano bajo el cojín y la puso sobre el bulto que se formaba en la entrepierna de Inuyasha, este al sentir aquello se mordió la lengua para no soltar un gemido y comenzó a sudar.

-como han estado?- les pregunto Koharu sin darse cuenta de lo que pasaba bajo el cojín. Kagome tenía la mitad del cuerpo apoyado en Inuyasha y su mano izquierda quedaba bien oculta de la vista.

-hemos estado bien Koharu chan… cierto Inuyasha?- ella lo miro con una sonrisa impecable. Inuyasha quería morir, Kagome le había comenzado a apretar y el tenia demasiadas ganas de levantar las caderas para envestir esa mano.

-s-si… muy… bien- dijo tartamudeando. Koharu lo miro intrigada pero sin percatarse que bajo el cojín Kagome había comenzado a frotar y a apretar el miembro de Inuyasha sobre los pantalones.

-se ve un poco colorado sempai… está bien?- Kagome miro a Inuyasha y le dedico una significativa mirada traviesa. Inuyasha sintió a la joven y sonrió, aunque más parecía una mueca.

-sí, estoy bien… lo que pasa es que tengo calor nada mas…-Koharu lo miro extrañada y no pudo evitar mirar por la ventana que estaba tras ellos. Afuera había un día nublado y bastante frio.

-si usted lo dice sempai- Koharu miro a Kagome buscando alguna respuesta al comportamiento de Inuyasha, Kagome se encogió de hombros y agito la cabeza dándole a entender que ella tampoco comprendía- me iré a mi habitación… un gusto verlos

-igual- dijo Kagome alegremente. Inuyasha apretó los dientes cuando Koharu se fue. Kagome había acelerado los movimientos sobre el pantalón y él sin poder aguantar mas comenzó a jadear desesperado por aire- que sucede Inu-kun?

-"por qué me pasa esto a mi?"- pensó Inuyasha con su cuerpo tensionado por el placer-no puedo mas Kagome…- le dijo en un ronco jadeo. Kagome lo miro excitada y lo apretó con más fuerza- por favor… necesito que… te… detengas…

-no quieres terminar?- le pregunto provocativamente apretándolo mas fuerte y frotándolo mas rápido.

-si quiero…- dijo en un gemido- pero… es… la… casa…- gimió un poco mas fuerte al sentir que estaba cerca- de… Miroku…

-de acuerdo… tu ganas- Kagome lo soltó como si nada y se levanto para arreglar sus ropas. Inuyasha suspiro. No sabía si sentirse aliviado o frustrado. Estaba a punto de tener un orgasmo en manos de Kagome, pero claro… su consciencia había hablado que no era el lugar.

- "a la mierda el lugar… quiero que su mano este sobre mi pero no con tanta ropa puesta"- Kagome lo miro con picardía como si supiera lo que estaba pensando. Él se sonrojo y esquivo su mirada avergonzado- "así como vamos no creo responder por mis futuras acciones"

-creo que es tarde ya Inuyasha…- Kagome miro el reloj de la casa y suspiro. La verdad era que no quería volver a su casa, sabía que su padre la regañaría por haberse ido, no es como si le importara, pero por su madre estaba dispuesta a todo.

-te dejo en tu casa- Kagome iba a protestar pero Inuyasha la callo- y no me digas nada…

-de acuerdo general!- Kagome lo beso en la mejilla e Inuyasha la abrazo.

-voy a dejar a Kagome, Miroku!- el aludido grito desde el segundo piso.

-que este bien Kagome san!

-igualmente!- contesto ella antes de salid de la casa.

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-la biotecnología se ha usado en la agricultura para poder usar los recursos naturales de una manera…- Inuyasha suspiro y dirigió su mirada al lugar de Kagome. Ella otra vez no había ido a la escuela, le había mandado un mensaje de texto que por tercera vez en el día estaba leyendo

Iré hoy al taller de música como siempre…

No te preocupes, no pasa nada cariño… cosas de casa XD

Te veré pronto

Te quiero

Suspiro de nuevo pensando en que es lo que le pasaba a Kagome. Le dolía que ella no confiara en él para decirle lo que le pasaba. Él sin ningún tapujo le había contado de la situación con su familia, pero ella parecía querer ocultar cosas de él, solo pensar en que realmente no tenia su confianza hacia que se sintiera pésimo… sentía dudas con respecto a lo que ella sentía y eso no le gustaba… sabia que ella lo quería… nadie hacia lo que ella por él, el departamento… el trabajo… él quería hacer algo por ella…

-eso es!- exclamo con alegría al pensar en el taller de música. El maestro que llevaba el taller lo había desafiado (como un juego de ambos) a que compusiera una canción, él había hecho una pensando en Kagome… se la cantaría para que supiera lo que sentía.

-con que no presta atención en mi clase?… váyase al pasillo Taisho- Inuyasha ni siquiera discutió lo que dijo el maestro y salió disparado del salón a buscar a su profesor de música para ensayar su canción...

-te daré una sorpresa…- murmuro mientras corría lleno de entusiasmo.

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-Kagome chan!- grito una chica.

-hola Ayumi!- exclamo con entusiasmo Kagome al verla.

-que paso Kagome? Porque no habías venido hoy a la escuela?- pregunto la muchacha de rizos castaños a la pelinegra. Kagome sonrió con tranquilidad.

-tuve que ir al doctor- mintió. No iba a decirle a nadie lo que había pasado en su casa esos días… no quería que hablaran de ella- nada grave la verdad- agrego al ver que su compañera de taller, Ayumi, quería preguntar.

-chicas! Acérquense! –Ayumi y Kagome se acercaron a la chica que las había llamado.

-que haremos hoy?- pregunto Kag con curiosidad. La chica le sonrió y miro hacia el pequeño escenario.

-Al parecer Taisho kun será el que presente una canción hoy- dijo Eri. Otra chica del taller con el cabello corto y liso color negro. Kagome sintió un apretón en el estomago al pensar que Inuyasha cantaría. Nunca lo había escuchado cantar, a pesar de que iban al mismo taller nunca le había tocado escucharlo cantar, sabía que tocaba muy bien la guitarra, pero ahora tenía mucha curiosidad y ansias por escucharlo- no es emocionante? Ese chico es muy guapo y además es músico! Ya quisiera yo que un chico como él fuera mi novio…

-Eri chan… Inuyasha kun es el novio de Kagome chan- le reprendió suavemente Ayumi. Eri miro a Kagome con los ojos bien abiertos y soltó un grito emocionado.

-enserio! Te lo tenias bien guardado!... aunque te entiendo con un chico así, yo también no querría que nadie ni lo mirara- Kagome soltó una risita por su amiga y miro a su profesor que se veía emocionado-cuanto llevan?

-unos días- dijo suavemente un poco sonrojada.

-que tierno!- dijo Ayumi- y quien fue el que dio el primer paso?

-bueno pues…- Kagome se sonrojo al recordar ese día en su habitación- digamos… que los dos…

-que romántico- dijo con las mejillas arreboladas Ayumi. Kagome la miro con ternura. Ayumi era una chica muy dulce y una romántica por naturaleza, aunque tenía un fuerte carácter cuando se enfadaba a pesar de no ser tan seguido, no tardaron nada en hacerse amigas una vez se conocieron en el taller de música.

-chicos por favor… acérquense- les llamo el profesor- Higurashi! Que gusto verla, pensé que no vendría…

-nunca falto profesor- le dijo simplemente. Ese maestro le caía bien. Era joven y un tanto alocado, pero solo se comportaba así con los estudiantes que se quedaban es su taller, en las clases normales se comportaba como un estricto profesor, incluso hasta amargado, pero era solo una fachada para las clases, cuando salía del salón era un joven maestro bastante simpático y divertido.

-hoy le tocara a Taisho romper nuestros tímpanos como Saske el viernes pasado- el aludido se sonrojo y todos se comenzaron a reír al recordar lo mal que cantaba pero lo mucho que se esforzaba-es un broma chico… la verdad es que nadie te supera en el bajo…

-que cantara?- pregunto un chico de casi un metro noventa, que se veía un poco intimidante. Kagome sonrió, la verdad es que todos los que estaban en el taller eran demasiado divertidos y desordenados, el chico que había preguntado por ejemplo… era demasiado tierno al escribir canciones, a Ayumi ese chico le gustaba y se notaba que a él también.

-pues no se- dijo encogiéndose de hombros- si se quedan es bajo sus propios riesgos…- todos volvieron a carcajearse y el profesor sonrió- Taisho! Entra de una vez y muéstranos tu obra maestra antes de que me impaciente y te tire desde la azotea!

-ya voy!- Inuyasha entro con una preciosa guitarra eléctrica de color negra con dibujos de flamas en color rojo sangre.

-wow que precioso instrumento- dijo el maestro mirando la maravilla.

-gracias… la compre yo- Inuyasha sonrió al mirar a Kagome y esta le modulo un "suerte".

-pues entonces muchacho muéstranos que hace esta maravilla con tu voz- el maestro se sentó frente al pequeño escenario y los demás lo imitaron.

-pues- miro hacia atrás y apareció Miroku con los parlantes y el micrófono. Al ver a Kagome sonrió y la saludo levantando la mano y agitándola. Kagome respondió de la misma forma el saludo y lo invito a sentarse junto a ella con una indicación de cabeza, Miroku negó y señalo la batería, Kagome asintió con una sonrisa y espero a que todo estuviera listo para escuchar a Inuyasha. Miroku tomo su posición en la batería y miro a Inuyasha asintiendo, este se acerco al micrófono y miro a Kagome fijamente. Miroku comenzó a golpear las baquetas y dijo:

-un, dos, un, dos tres

Solo por esta ocasión

Déjame ver tu corazón

Y yo lo aceptare sin condición.

De nuevo te lastimaras

Al no dejarte ayudar,

Algo estas tratando de ocultar,

No lo niegues más…

Se te nota en tu cara…

Kagome miro a Inuyasha y sintió un nudo en la garganta al saber que la canción que cantaba estaba dedicada especialmente a ella. Inuyasha no le quitaba la mirada de encima, y cuando lo hacía solo era algunas veces para ver los cambios de acordes en la guitarra.

-"esta canción es para mí… la hizo para mi"- pensaba embobada mirándolo.

-"escúchame Kagome… esto es lo que siento"- pensó Inuyasha sin dejar de cantar.

Y cuando sientas miedo

Yo tus manos sostendré,

Sin rumbo a donde ir,

Comencemos a correr…

Por favor dentro de mí ser,

Por siempre quédate,

No hay nada que temer,

Yo te cuidare…

Todos en la sala comenzaron a mirar alternadamente a Inuyasha y a Kagome, al ver que él no le quitaba la vista de encima mientras cantaba. Ayumi estaba fascinada con la canción y movía de vez en cuando la cabeza de forma alocada. Eri se mordía las uñas de la felicidad al ver que su amiga había conseguido un novio que le dedicaba canciones. El maestro estaba complacido y miraba de vez en cuando a Kagome para sonreírle.

-"el amor es una fuente de inspiración"- pensó al ver a sus mejores estudiantes mirándose sin siquiera pestañar en ocasiones.

Dame tu corazón,

Solo yo, solo yo…

Te protegeré…

Mira que hay en mi interior

Y veras que lo dicho hoy,

No es ningún error…

Vamos iniciemos con un nuevo amor

Que sea muy fuerte!

Kagome comenzó a llorar sin darse cuenta al notar a través de la canción lo que pasaba por la mente de su Inuyasha, ella no quería ocultarle nada, pero no quería preocuparlo y meterlo en su desastrosa vida, quería que él estuviera alejado de eso, Inuyasha sintió un dolor en el corazón al verla así. No quería que su canción la hiciera llorar, él no quería ser la causa de sus lágrimas. Por el contrario, quería hacerla feliz, que se apoyara en él… él quería protegerla de todo lo que la lastimara…

y cuando sientas miedo

Yo tus manos sostendré,

Sin rumbo a donde ir,

Comencemos a correr…

Por favor dentro de mí ser,

Por siempre quédate,

No hay nada que temer,

Yo te cuidare…

Sin importar que cosas pasen

No me alejare..

El miedo hay que perder,

Siempre a tu lado estaré…

Si tu valor flaquea ahí,

Te hace retroceder…

Cerca me podrás ver…

Y sonreiré…

-excelente muchacho!- exclamo el maestro. Inuyasha no le prestó atención y dejo la guitarra en el suelo rápidamente y se bajo del escenario para atrapar a Kagome que se había ido corriendo al terminar de cantar- Taisho! Taisho!

-déjelo sensei… su chica lo necesita…- el maestro miro a Eri quien le había dicho esas palabras y asintió.

-se ve que están enamorados…- murmuro simplemente el hombre con una sonrisa.

-demasiado- agrego Ayumi en un suspiro enamorado.

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-Kagome! Kagome! Detente!- Inuyasha la llamaba corriendo a toda velocidad. Aunque era rápido, Kagome le llevaba la delantera- para Kagome!- ella no se detenía, no prestaba atención. Las palabras de la canción las tenia gravadas en el corazón y no supo porque pero quiso salir corriendo de ahí cuando él termino- TE AMO!- Kagome se detuvo cuando escucho aquello y se volteo con los ojos llenos de lagrimas- te amo Kagome…

-tú no puedes… no puedes hablar enserio…- ella lo miro sintiendo como su corazón comenzaba una loca carrera. Se sonrojo al ver que la miraba fijamente con una expresión seria.

-no te quedo claro ya después de escucharme?- Inuyasha aunque su cara no lo demostraba tenía el corazón en la boca producto de los nervios. Ni siquiera había pensado en declararle aquello, solo sintió la necesidad de que ella lo supiera en ese momento.

-pero… yo no soy buena para ti… no soy buena para nadie…yo…-Kagome comenzó a soltar sollozos y se tiro al suelo de rodillas para abrazarse a sí misma.

-no tengas miedo preciosa- le dijo él con un nudo en la garganta-yo estoy aquí contigo…

-no me dejes Inuyasha…- lo miro a los ojos y él se perdió en su mirada llorosa y vulnerable- no me dejes…

-no lo voy a hacer Kag…- la abrazo contra él con fuerza y suspiro con alivio cuando por su cabeza paso la idea de que ella lo iba a dejar entrar en su corazón esta vez- solo prométeme que pase lo que pase Kag no vas a soltar mi mano…

-no lo hare Inuyasha…- se aferro mas a él y busco la protección en su abrazo.

-recuérdalo siempre amor… no voy a dejar que nadie te lastime… voy a protegerte de lo que sea… pero tú no sueltes mi mano nunca… nunca me escuchas?- la tomo de las mejillas y lo hiso mirarla a los ojos. Kagome asintió perdida en el dorado intenso, Inuyasha quito las lágrimas de sus mejillas y la volvió a abrazar contra él. Kagome lo tomo del cuello y lo beso con desesperación- te amo hermosa no lo olvides y no me sueltes… siempre tendré los brazos y mi corazón abiertos para ti…- le dijo tomándola de las mejillas otra vez y volviéndola a besar.

-gracias…- Kagome se abrazo a él y suspiro con el corazón feliz por primera vez en meses-oye…- murmuro despacio.

-que sucede?- pregunto el acariciando su cabeza.

-te amo…


NINA S/E 3

Continuara…