Esta historia es Arsinoe de Blassenville , gracias a Angela Black Blood por betear

Capitulo 7

Harry no estaba apurado en dejar el restaurante. Su garganta estaba suave gracias a la rica leche, y tanto hablar—hoy había hablado más que en toda su vida. Era simplemente genial, sentarse con alguien que lo comprendía, no le gritaba, no lo hacia a un lado o le decía sobrenombres. La tía Petunia siempre se aseguraba de "advertirle" a sus profesores sobre él cada año, diciéndoles que era un problemático y un mentiroso. Después de eso, incluso los más amables lo miraban con sospecha.

Aunque no el Profesor Snape. Él sabía que la tía Petunia era la mentirosa. Él se había enfrentado a ella—él la había amenazado y había echo que ella lo escuchara. Le había mostrado a Harry un nuevo mundo secreto—un mundo donde Harry Potter pertenecía. Le había prometido a Harry que tendría una habitación para el y que asistiría a la escuela mágica del Profesor Snape, en vez de a la Secundaria Stonewall. Hasta ahora, todo era— ¡genial!

¿Pero que diría el tío Vernon? pese a lo desagradable que podía llegar a ser la tía Petunia, pese a lo matón que era Dudley, Harry sabía que el verdadero poder en el numero cuatro de Privet Drive yacía en las carnosas y húmedas manos de Vernon Dursley. Harry siempre estaba pendiente de esas manos con el rabillo del ojo. Él tenia su orgullo, y hacia todo lo posible por no estremecerse, y nunca postrarse, y velar por si mismo lo mejor que podía, pero siempre era bueno mantener vigiladas las manos del tío Vernon…

Las manos del Profesor Snape eran muy diferentes. Con dedos largos y expresivas, Lucian como manos que hacían cosas interesantes. Eran callosas y marcadas con algunas pequeñas cicatrices. Harry se preguntaba que implica hacer pociones exactamente. Las manos de Harry también tenían marcas como esas, por cortar vegetales y ser salpicado con grasa caliente. El hecho de que sus manos se parecieran a las del Profesor Snape lo complació mucho.

Y tengo ojos verdes igual que mi mamá.Ella había sido una verdadera bruja y muy inteligente. El Profesor Snape había dicho que había sido una excelente estudiante, y le gustaban Hechizos y Pociones. Harry no podía esperar a ver sus libros del colegio. Él no le había contado al Profesor Snape ni la mitad de las cosas horribles que había escuchado decir de su mamá y papá. El Profesor Snape ya estaba suficientemente molesto cuando escucho la historia del accidente de automóvil. ¿Que diría si supiera que el tío Vernon dijo que eran unos borrachos? Y si supiera que la tía Marge decía que su papá era un vago inútil, y que su mamá era—que su mamá era—

Harry frunció el ceño y apretó los labios. Él jamás repetiría esas mentiras a nadie. Intensamente, deseo que la tía Marge también estuviera aquí, ¡para que el Profesor Snape la pusiera en su lugar!

Snape vio que el chico frunció el ceño, y levanto sus cejas. "¿No estas ansioso de discutir el asunto con tus familiares?"

"¡Oh!" Harry se dio cuanta que el Profesor Snape había estado hablando sobre volver a Privet Drive. El se encogió de hombros. "Al tío Vernon no le gusta que nadie le diga que hacer. Su rostro se pone de un gracioso tono púrpura, y aprieta sus manos así"—Harry hizo un puño—" y entrecierra sus ojos así-"

Snape resoplo ante el atento de Harry de una mirada amenazadora.

"—y luego comienza a gritar. Cuando esta realmente enojado comienza despacio y después va aumentando cada vez mas. Harry hizo una mueca agria. "Se que usted es un mago y todo eso, pero debería tener cuidado alrededor de él. Usted sabe que algunas personas dicen '¿que su ladrido es peor que su mordida?' eso no es para nada como el tío Vernon. Los profesores en mi escuela le tienen miedo. Los vecinos también. Me he dado cuenta."

"Me he encontrado con cosas peores que un muggle color púrpura en mi tiempo, Sr. Potter. Sin embargo, le agradezco la información. No es bueno subestimar a un oponente, incluso aunque no tenga varita."

Snape pago la cuenta y ambos dejaron el restaurante, que ahora se estaba llenando de clientes. Pese a lo ocupada que estaba, la camarera le dio a Harry una brillante sonrisa y un "¡Buenas noches! ¡Feliz Cumpleaños!" cuando se marchaban. Harry le sonrío, y se preparo para enfrentarse a la confrontación que vendría.

"Profesor Snape—"

"¿Que sucede, Sr. Potter?"

"No importa lo que suceda, quiero que sepa que este fue el mejor cumpleaños—no, el mejor día de mi vida. Y quería agradecerle por los libros y la cena y por el pastel y por salir conmigo y conversar. Fue realmente bueno, hablar con usted. Nunca he hablado mucho con un adulto." Él pateo una piedra. "Nunca he hablado mucho con nadie antes. Así que—gracias."

Snape repentinamente se dio cuenta que el chico no creía que las cosas fueran a resultar bien esta noche. El tomo a Harry por el hombro y miro en sus ojos por un segundo, vio un atisbo de si mismo alejándose, con la cola entre las piernas, vencido por un muggle con forma de troll. La siguiente imagen era del niño siendo tirado a la fuerza en su alacena, mientras los Dursley reían triunfales.

Irritado, dijo con fuera, "Detente de inmediato y escucha bien. ¡Vernon Dursley no va a vencerme, Sr. Potter! ¡Y usted tendrá una habitación propia e ira a Hogwarts!" él hizo un gesto hacia el callejón, "Vamos hacia allí. Nos apareceremos directamente hacia Privet Drive. De echo—" el se concentro, y en el espacio de dos respiraciones estuvieron parados en el recibidor de la casa de los Dursley. Harry se quedo con la boca abierta, y Snape levanto un dedo para que mantuviera silencio.

Él susurro, "Normalmente, es completamente de mala educación aparecerse directamente en la casa de alguien. Sin embargo, no tengo deseos de que tu tío trate de cerrar la puerta en mi cara. Veamos si tu tía ha echo lo que le pedí."

En silencio, se dirigieron hacia la habitación más pequeña. El miro hacia atrás y vio a Harry caminando de puntillas tras el, luciendo totalmente ridículo. Harry le dio una inocente y confiada sonrisa. Snape rodó sus ojos. De alguna manera yo realmente no veo a Slytherin en su futuro.

Ellos entraron a la habitación y miraron. Snape resoplo. ¡Que basurero! ¿Acaso no había escuchado esa frase en alguna película? "¡Que basurero!"

Era un lugar triste y desolado. Petunia en realidad había limpiado. Las ventanas estaban lavadas, el piso de madera desnudo había sido barrido y las pilas de basura habían desaparecido. Lo que quedaba era la habitación más inhóspita que Snape hubiera visto aparte de su celda en Azkaban. De hecho, parecía una celda de prisionero. La estrecha cama estaba echa con sabanas que parecían papel de lija, una gris y tacaña manta y una excusa de almohada. La silla de madera parecía provenir de una oficina. La cómoda se veía aun mas gastada que antes. Era de pino sin barnizar, y el interior de los cajones era poco más que cartón. Encima estaba la única lámpara de la habitación: un horrible objeto que representaba a dos niños con grandes cabeza y grotescos ojos como de lémur. Snape se giro para expresar su opinión sobre esta atrocidad cuando lo vio.

El niño estaba radiante, como si pensara que la habitación era magnifica

Es toda mía!" murmuro. "Nunca he dormido en una cama de verdad, sabe."

"Si," apenas logro decir Snape, tratando de no maldecir algo. "Lo se." el aclaro su garganta despacio, y dijo, "Sorprendamos a tus familiares." El salio de la habitación y frunció el ceño. Había ruido en la habitación de al lado. El miro precavido, y Harry también observo con precaución, al lado de el. El niño gordo estaba mirando su televisión, los oídos cubiertos con enormes audífonos. Estaba devorando un enorme plato de helado, chorreando chocolate en el piso con su recargada cuchara. Como un ganso para el matadero,Snape pensó en asco.

"Es su programa favorito Harry susurro. "¡Él no escuchara nada, ni siquiera si hay truenos y relámpagos!"

"Bien," bufo Snape. "Muy bien. Ahora vamos, pero quédate detrás de mi." Él aferro su varita con fuerza, y se dirigió hacia la escalera.

Desde la parte baja de la escalera se veía la entrada y la puerta principal. Snape doblo la esquina y escucho a los Dursley antes de verlos. Estaban esperando tras la puerta principal como unos gatos fuera del agujero de un ratón.

"—decirme que hacer en mi propia casa!" una voz de hombre, latiendo con furia. Una voz pomposa y satisfecha de si misma. Snape odió esa voz.

"Tenemos que tener cuidado, Vernon," estaba diciendo Petunia. "¡Tu no sabes todos los trucos que esos fenómenos pueden hacer! Lo conocí cuando éramos niños, y el era igual que el niño—vil y engañoso, ¡haciendo problemas cada vez que podía! ¡Él es vicioso, Vernon! ¡Una vez uso sus poderes fenómenos para hacer que una rama de árbol me cayera en la cabeza!"

Snape sonrío de lado. Harry sonrío.

Petunia todavía recordaba eso. "¡Yo podría haber sido asesinada! Pero es típico de ellos. Él es uno de los peores, Vernon. Estaba aterrorizada esta tarde. ¡No podía emitir ningún sonido! ¡Él me lanzo al sofá y no podía moverme! ¡Él dijo que te convertiría en una cucaracha si le dabas problemas! ¡Y luego amenazo a nuestro Dudley!"

La voz del hombre adquirió un tono astuto. "¡Entonces no le daremos una oportunidad, Petunia! Cuando vuelvan, abre la puerta y déjalos entrar. Luego ciérrala tras ellos y tirate al piso. ¡Veremos quien es el mejor hombre! ¡Nadie amenaza a Dudley!"

¿Tirate al piso? ¿Que cosa esta planeando? Snape se arriesgo a mirar-

-y vio la luz reflejándose en la reluciente escopeta que tenia Vernon Dursley en sus manos.

Snape agarro a Harry por el hombro con mucha fuerza. Cuando el niño lo miro, con los ojos abiertos, Snape apunto con fuerza al piso y dijo en un susurro,"¡espera aquí!"

Por dos knuts él los habría matado. O transfigurado en cucharas y luego los habría pisado. O en moscas y luego abriría la ventana – la vida de una mosca era extraordinariamente corta. En un día o dos—

Había una Antigua maldición Romana que podía convertirlos en pilas humanas de polvo de lava. Había una pala y un barredor en la alacena de Potter. Quizás eso seria justo—

El brevemente se permitió fantasear, pero sabía que tenia que enfrentarse a Dumbledore después, y Dumbledore no comprendería. Ni siquiera si hubieran amenazado su vida, y posiblemente la del niño.

Por ende, él haría esto con un mínimo de violencia. No de la forma que Dumbledore habría escogido, quizás, pero sin embargo con extrema moderación.

Suavemente, lanzo el hechizo de piernas de gelatina primero en Vernon, y luego en Petunia. Mientras tropezaban y caían, completamente desorientados, se hizo cargo de la escopeta.

"Buenas noches," los saludo, terminando de bajar las escaleras. "tan amable ustedes de espéranos."

Petunia lanzo un salvaje chillido. Vernon bufo enrabiado, removiéndose torpemente en rodillas y manos, buscando su arma. El se giro hacia Snape, con el rostro púrpura.

Con aire frío, Snape pregunto, "¿Va a golpearme con ese-"

Vernon la alcanzo, y trato de disparar.

"—pescado?"

"¡Maldito bastardo!" Vernon dejo caer el brillante salmón de veinte libras al piso que salto en el piso. Petunia chillo, apuntándolo en incrédula indignación.

"¡Siéntense y cállense!" Snape gruño la orden. Con unos cuantos movimientos de su varita, los Dursley estuvieron inmovilizados, mirándolo con silencioso odio y horror. "Así esta mejor. Nunca he visto un par igual de idiotas descerebrados. Aunque claro, eso no disculpa sus malas acciones. ¿Acaso de verdad creyeron que podrían salirse con la suya matándome? ¿Como iban a mantener al niño en silencio después me imagino?"

Él miro profundamente en sus ojos, y lo que vio le revolvió el estomago. Petunia, por lo menos, solo tenía imágenes de encierro y amenazas de hambruna. La imagen de Vernon de dos bultos siendo botados en un sitio de construcción cercano y cubiertos con cemento lo perturbo más. El salmón dio un salto levemente en la alfombra blanca, y ya no se movió.

Mirando al hombre, siseo, "¿Dos pájaros con un solo tiro? ¿Es así como lo imaginó? Jamás sucederá. Usted no tiene idea de las cosas que puedo hacerle, pero a diferencia suya, tengo un poco de decencia. Oh—no hemos sido presentados, ¿cierto? Soy el Profesor Severus Snape, Maestro de Pociones en la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería. Y usted es Vernon Dursley, ¿presumo?"

El rostro del hombre se puso pálido. Snape lucho por contener una sonrisa, y llamo, "Puede bajar ahora, Sr. Potter. Tengo la situación bajo control."

El chico bajo las escaleras lentamente, con ojos grandes y fijos en la desamparada pareja que yacía en el piso. "¿De donde salio el pez?" se pregunto. "¿Debería botarlo? Esta ensuciando toda la alfombra."

"Eso," Snape dijo fríamente, "es problema de los Dursley, no tuyo. Y nunca más lo será. Veras que no pueden hacer nada para lastimarnos. Y tu tío se ve bastante colorido, diría yo. Ese particular tono de color rosado –violeta se llama pardo rojizo, Sr. Potter. Es justo el tono que usted quiere lograr al hacer una poción llamada Regeneradora de piel. Que no se le olvide."

"Si señor," Harry respondió obediente."Rosado rojizo,"murmuro para si mismo, tratando de recordar la extraña palabra.

Un grito interrumpió la lección. "¡Mamá!" Dudley grito desde arriba. "¡Necesito mas helado!"

"Ah, si," dijo pensativo Snape, "el tercer miembro de la impía familia. Creo que debemos hacer que Dudler se una a nuestra reunión. Sr. Potter, vaya a buscar a su primo."

Harry respiro profundamente y subió corriendo las escaleras. Dudley todavía estaba mirando televisión, gruñendo con aprobación ante una explosión.

"¡Dudley!" Harry grito para llamar su atención. El saco los audífonos de una sus orejas y grito, "¡Dudley! Tus padres te quieren abajo."

Dudley se giro y entrecerró los ojos antes de empujarlo con fuerza. "¿Que estas haciendo aquí, fenómeno? Papá dijo que te habías ido para siempre."

"Bueno, no me he ido, ¡y quieren hablar contigo de inmediato!" el se agacho cuando Dudley le arrojo el control remoto, y bajo corriendo las escaleras. Dudley pesadamente bajo tras el, gritando, "¡Dame helado o lo lamentaras!"

Dudley iba a mitad de camino de la escalera cuando vio a Snape. Su mirada aburrida se agrando, cuando vio a sus padres, yaciendo inmóviles en el piso. Con un chillido, trato de darse la vuelta y correr, pero luego de un "¡Immobilus!" y un "¡Mobilicorpus!" se encontró abajo al lado de sus padres, con los ojos como platos.

"Dudley—puedo llamarte Dudley, ¿cierto?" pregunto Snape, con una sonrisa burlona. "Tus padres y yo—y el Sr. Potter también—" él inclino su cabeza en dirección a Harry—"sentimos que es tiempo que aprenda muchas cosas importantes de su historia familiar. Primero que todo, la magia es real. Es por eso que estas en el piso, incapaz de moverte. Yo hice eso. Soy un mago. Al igual que tu primo. Vine hoy, porque tu primo pronto comenzaras sus estudios en la mejor escuela de magia del mundo, Hogwarts. Tus padres parecen tener problemas con eso, pero que mal. El Sr. Potter es un mago y debe ser educado como le corresponde en su vida. Su madre—tu tía Lily-era una bruja y su padre un mago. Eran altamente respetados en el mundo mágico. Ellos no murieron en un accidente de coche, sino que fueron asesinados por un ser malvado llamado—" el se estremeció—"Lord Voldemort. Después que el malvado mago matara a tus tíos, el trato también de matar a tu primo, pero fallo y fue destruido. El Sr. Potter ahora es muy famoso en el mundo mágico, y fue ubicado con sus familia muggle para que no fuera molestado por acosadores de celebridades. Muggle quieres decir 'persona no-mágica,'" él explico condescendientemente. "Ustedes tres son muggles.

"Sin embargo, tu, tu madre y tu padre han fallado en asemejarse a una familia decente y normal. Ustedes atormentaron a un niño huérfano. El ha sido mal alimentado, abandonado y encerrado en una alacena. Dinero que legalmente le pertenece no ha sido usado para su beneficio. Por esos crímenes tus padres podrían ir a prisión muchos años. ¿Has escuchado el termino 'abuso infantil,' Dudley? Estoy seguro que los has echo. ¿Acaso lo asociaste con tu primo? bueno, debiste hacerlo. Tu maltrato de tu primo termina ahora. Cualquier acoso al Sr. Potter—" el dirigió una mirada amenazadora a los tres Dursley en turno—"para hoy, o habrán consecuencias. Consecuencias permanentes. El Sr. Potter ahora tiene su propia habitación—que antes era tu segunda habitación. Cualquier cosa allí es de el. Tu no lo insultaras, no lo molestaras, y no se lo ofrecerás a tus amigos para que lo golpeen."

Snape se detuvo, sintiéndose frustrado. Su Legilimencia hacia evidente que no estaba convenciendo a esas personas. Ellos estaban esperando que se marchara para castigar al niño. No se daban cuenta de que estaban equivocados: simplemente había rabia, miedo y resentimiento. Ellos habían tenido control sobre el chico tanto tiempo que veían su tratamiento hacia él como parte del orden natural de las cosas, como un monstruo que estaba tratando de domar. Era tiempo de tratar algo diferente.

"¡Stupefy!"al lanzar el hechizo en ellos, sus ojos se cerraron. Cansado, se dirigió a Harry. "Estoy enfermo de ellos. Echémosle otra mirada a tu habitación. Ellos se quedaran allí hasta que les quite el hechizo."

"¿Usted cree que ellos harán lo que les pidió?" Harry pregunto mientras subían las escaleras.

"Ello lo harán cuando termine con ellos. Me encargare de que estés seguro por la noche, y luego iré donde el director para contarle sobre tu situación. Quizás sea mejor que vivas en otro lado." Snape considero llevarse al chico directamente a Hogwarts, pero se sintió inquieto sobre eso. Dumbledore siempre había sido muy claro de que Potter necesitaba estar con su familia. Era posible que hubiera algo en la situación que Snape no sabía. "Te prometo que volveré en la mañana, y luego decidiremos que hacer."

Harry corrió hacia su nueva habitación y cuidadosamente se subió a su nueva cama. "¡Esto es genial!" dijo con una brillante sonrisa. "¡Mire! ¡Incluso tengo un closet!" el corrió hacia el closet y abrió la puerta.

"¡Uyyy!" el salto a aun lado para evitar la avalancha de juguetes, libros y ropas. Petunia, al parecer, había abarrotado el closet con los contenidos de la habitación. Una maleta también cayó y se abrió con el golpe. Un globo terráqueo, suelto de su pedestal, cayó al piso y rodó hasta chocar con la pared bajo la ventana.

Snape y Harry se miraron, y luego a todo el desparramo enfrente de ellos. Snape bufo, "Mujer estúpida. No se preocupe, Sr. Potter, ¡me encargare de esta basura!" el levanto su varita para hacerla desaparecer.

"¡Espere!" grito Harry. "¡Alguna de estas cosas están buenas! Usted dijo que todo en la habitación era mío, ¿cierto?"

"Cierto."

"Bueno, déjeme revisar. Mire, hay algunos libros aquí, y el planetario de Dudley que no quería, ¡y muchos Legos!" ansioso, comenzó a revisar la pila, sacando mas cosas del closet. "¡Hay una chaqueta de cuero aquí!" le dijo a Snape, muy emocionado. "la tía Petunia siempre tiraba la mejor ropa, ¡pero todavía no se llevaba esta ultima!" Harry le mostró a Snape una chaqueta casi nueva de cuero, y pidió, "¿usted cree que pudiera encoger algo mas de ropa para mi como hizo antes? ¿Por favor, profesor?"

Snape hizo una mueca y asintió, "Supongo. Pero no hoy. Debo regresar a Hogwarts y reportarme con el director. Quiero que saques las cosas que necesites de la alacena y te prepares para dormir. Aprovecha de traerte un vaso de agua. Porque antes que me vaya, encerrare a los Dursley en sus dormitorios por la noche y me asegurare de que duerman hasta tarde mañana. Pondré protecciones en tu habitación para que no puedan venir a molestarte. Deberás estar vestido y listo antes de las siete, porque volveré a esa hora. No le abras la puerta a nadie excepto a mi. ¿Quedo completamente claro?"

"¡Como el cristal señor!" Harry luego le dijo, "No tengo reloj."

"Hay uno en la habitación de huéspedes. Puedes tomarlo prestado por esta noche."

Mientras el chico recolectaba sus pertenencias y se duchaba—"¡usando tanta agua caliente como quisiera!"—Snape se encargo de preparar las cosas que no quería que el chico viera. El despertó a Petunia, y saco la ubicación de los documentos del seguro social del chico y cualquier información relevante directamente de su mente. Aturdiéndola nuevamente, el ubico los documentos apropiados y luego saco ochenta libras de la billetera de Vernon. Dumbledore quizás no estaría de acuerdo con la maldición Imperius, pero Snape tenia pociones en sus bodegas que servirían casi tan bien mañana.

Visitaremos el banco, y le conseguiremos al chico más ropa muggle—

"¡Estoy listo para acostarme ahora, señor!" grito el niño dijo con voz clara.

"Iré de inmediato," Snape le respondió. Rápidamente llevo al viejo Dursley a su habitación, y a Dudley a la suya. El pago las luces y la insoportable televisión. El les quito los hechizos aturdidores solo para aplicar un hechizo Morpheus en ellos para que durmieran por doce horas.

Cerrando las puertas, se dirigió a encontrar a Potter, bien limpio y sonriendo, sentando en medio de su recompensa.

"Necesitas descansar, Sr. Potter," Snape le dijo. "Tuviste un día ocupado, y mañana será lo mismo."

"¡No se si puedo dormir!" dijo Harry. "¡Esto es tan genial! ¿De verdad volverá mañana, señor? ¿Lo promete?"

Snape levanto su varita, y dijo, "Yo, Severus Snape, juro por mi magia que regresare mañana. ¿Estas satisfecho ahora?"

"¡Si señor! ¿Me puedo quedar despierto un rato mas?"

"No. ve a acostarte. ¿Pusiste la alarma?"

"Para las seis, señor. Quiero levantarme y encargarme de mis cosas en la mañana."

"Muy bien. Tus familiares no despertaran hasta después de las ocho. Espérame a las siete. ¿Y que dije sobre abrir la puerta?"

"Solo si es usted."

"Esta bien." El le hizo un gesto hacia la cama, y el chico se acostó rápidamente, subiendo las mantas hasta su barbilla.

"¡Tengo sabanas de verdad!" le dijo a Snape.

"Las tienes." Snape le lanzo un hechizo a la puerta y luego de un momento de duda, a la ventana. Ningún muggle podría entrar través de ellas, y a menos guiado directamente hacia ellas, ningún muggle se daría cuenta de su existencia. Él vio al niño mirándolo intensamente, repitiendo las encantaciones en voz baja. Él premió su atención con una agria sonrisa, y apago la luz.

Harry dijo suavemente, "Buenas noches, Profesor Snape. ¡Muchas gracias!"

"Buenas noches Sr. Potter. Duerma bien, y—feliz cumpleaños."

El cerró la puerta dejando atrás la oscura habitación, y lanzo un hechizo escudo a ella. Ahora los muggles ni siquiera podrían golpearla, incluso si la notaban. Sintiendo que había echo todo lo posible para proteger al hijo de Lily por el momento, se apareció silenciosamente hasta las puertas de Hogwarts.

Harry se mantuvo despierto durante un tiempo, sonriendo en la oscuridad, disfrutando la suavidad del colchón bajo su cuerpo. El creyó, por primera ves desde que podía recordar, que tenía un futuro que valía la pena vivir.