CAPÍTULO 7: CELOS
En estos momentos, Santana y yo estamos de compras. Hemos venido con Kurt y Blaine para que nos aconsejen... Es como tener dos estilistas gratis... El castaño ya sabe bastante del lenguaje de signos, aunque aun hay cosas para las que necesita la ayuda de mis amigos o de mi novia. Me encanta que pasemos tiempo los cuatro, somos tan felices juntos...
Estamos eligiendo ropa en una tienda cuando una chica rubia se acerca a Santana. Se saludan con un beso en la mejilla y veo como se ponen a hablar y a reír. No me gusta esta situación, no sé de que hablan ni quién es ella...
Kurt se acerca a mí y me dice que no me preocupe, que es Quinn, que no tengo nada de qué preocuparme. Son sólo amigas. Sin embargo, a mí no me parece que sean sólo amigas... Fueron pareja y puede que aun sienta algo por ella. Puede que sea tonto por mi parte, pero no me la ha presentado... ¿Por qué? ¿Se avergüenza de mí?
La chica se marcha, por lo que deduzco que ya han acabado de hablar... Miro a Santana y ella se sorprende de que esté enfadada... ¿De verdad? Creo que se avecina nuestra primera discusión, pero este no es el momento ni el lugar, por lo que seguimos con el día planeado.
Ya estamos las dos en mi habitación, ahora es el momento de hablar. Evidentemente ella con las manos.
– ¿Por qué te has enfadado? – Me pregunta... ¿En serio?
– Ni me has presentado ni me has dicho quién es.
– Lo siento, es que hacía mucho tiempo que no la veía.
– Y en ningún momento has pensado en contarle como te van las cosas últimamente.
– Si, le he contado sobre el trabajo.
– Pero no sobre mí.
– Ella es parte de mi pasado, hace mucho que no hablamos de nuestras vidas amorosas. De verdad que no tienes que preocuparte.
– Quiero estar sola...
– No me voy a ir sin solucionar las cosas.
– Vete por favor.
Ella se va y yo me paso a la habitación de Blaine, él está ya sólo porque Kurt tenía que ir al trabajo y Sam está en una sesión de fotos. Me abrazo a él y me pongo a llorar. Él no me pregunta nada, sabe lo que me pasa. Me acaricia dulcemente y me da besos en el pelo. Me quedo allí mucho rato, pero no puedo pensar en nada que no sea que Santana no me ha presentado a la chica esa y ni siquiera sé el verdadero motivo.
Me debo de haber quedado dormida porque de repente noto como Blaine me pasa suavemente a los brazos de Sam. Eso significa que el rubio ha llegado y el que se va es el ojimiel. Miró a mi mejor amigo y éste me sonríe mientras me abraza. Me vuelvo a tumbar, ésta vez sobre él y no tardo mucho en volver a dormir.
Ya es por la mañana, me visto y me voy al colegio. Con los niños me olvido de todo. No pienso en nada más. Ese día hacemos muñecos de plastilina y luego jugamos con ellos. Se lo pasan muy bien y eso hace que me olvide de mis problemas por unos momentos.
Cuando la clase acaba empiezan a entrar padres a recoger a sus hijos. Yo me voy despidiendo de ellos. En ese momento entra Santana con la rubia... ¿Qué harán aquí? Me saludan con la mano y se sientan en los pupitres a jugar con los niños que todavía quedan. Los pequeños les enseñan sus muñecos muy orgullosas y la morena les dice cosas con las manos.
Todos los niños se han ido y mi novia se acerca a mí con una sonrisa y me da un beso en los labios. Es rápido y casto, pero lleno de cariño... Sé que hace esto por mi enfado, pero no puedo evitar querer aclarar las cosas con ella, la amo demasiado como para seguir enfadada. Me presenta a Quinn y me dice que ha planeado una salida para las tres, para que su novia conozca a una gran amiga. Me siento confusa, yo no sé lo que le dice a la rubia sobre mí y, por la expresión de la ojiverde, ella tampoco sabe lo que le dice de mí... Va a ser una salida rara...
Vamos a un restaurante, no es muy romántico, pero es elegante. Pedimos la comida y el camarero se va. Santana comienza a hablar y mover sus manos, supongo que quiere que las dos la entendamos. Comienza a contar su historia con Quinn, se conocieron en el McKinley y fueron novias durante sus años de instituto. Eran Cheerios y pasaban muchas horas juntas. Sin embargo, al ir a diferentes universidades, la distancia acabó rompiendo su relación y desde entonces eran amigas... No sé por qué pero eso no me reconforta, si al menos hubieran roto por algo más sólido, no sé, una infidelidad o algo, pero por la distancia... ¿Qué pasará cuando no haya distancia?
Santana se va al baño y nos deja solas. No podemos empezar una conversación. Ella saca algo de su bolso y me lo da. Me sonríe mientras lo cojo. Es un sobre, lo abro y en él encuentro una carta. Ella me lo quita, mete la carta otra vez dentro del sobre y me hace un gesto con la mano para que espere. Creo que he entendido lo que quiere, pero será mejor que se lo pregunte.
– ¿Lo abro cuando esté sola?
Ella asiente con la cabeza y yo guardo la carta en mi bolso. La cena termina bien y me voy a casa. Cuando llego a mi habitación no me puedo resistir y abro el sobre.
Querida Brittany
Aun no me conoces, así que me presentaré. Me llamo Quinn Fabrey y soy amiga de Santana.
Ella te ama mucho, me atrevería a decir que más de lo que nunca me amó a mí. Sé que debiste sentirte incómoda por lo que pasó en la tienda, pero créeme cuando te digo que no tienes nada que temer, no soy una amenaza para vuestra relación.
San y yo nunca hablamos de nuestras relaciones, por eso no te lo ha podido contar, pero estoy casada. Mi mujer y yo esperamos nuestro primer hijo, Kate está embarazada de 5 meses. Sin embargo, tu novia no lo sabe porque llegamos al acuerdo de no contarnos las cosas porque no queremos que ninguna de nosotras se haga ilusiones por algo que no va a poder ser nunca. Tuvimos nuestro momento, pero ahora no somos nada. Es un gran paso el que ha dado al presentarnos, creeme cuando te digo que me sorprendió mucho.
Me ha contado maravillas sobre ti, por lo que te pido que me des tiempo para aprender el lenguaje de signos, quiero conocerte y presentarte a Kate y que las cuatro podamos compartir nuestras vidas, como amigas. Santana es mi mejor amiga, ahora y siempre, no es mi ex novia, para mí no. Sé que sonará raro, pero es lo que siento y es lo que ella siente. Las dos entendemos que te resultara incómodo y que creas que nuestra relación es rara, pero espero que la entiendas. Aunque debes saber que, si no lo haces, no tengo ningún inconveniente de alejarme y dejaros ser felices juntas.
Espero verte pronto.
Besos
Me siento una estúpida, he juzgado sin conocer... Con lo que me fastidia que los demás hagan eso... Mañana solucionaré las cosas con las dos, espero que todo pueda estar bien.
N/A: Feliz año nuevo a todos. Disfrutar el fin de año con moderación pero con mucha fiesta... Besos
