1 de abril
A leer lo que escribí por última vez –remontémonos al 28 de marzo- me da vergüenza al notar que parecía una psicópata anunciando que acosaba a un amigo -¿o ex amigo?- para que diera señales que sabía de su existencia. De verdad me parece increíble que haya trepado paredes, me colgara de las cortinas como digna heredera de Tarzán, me escondiera en la basura para aparecer mágicamente con una salida espectacular cuando Hikaru caminara por allí cerca, y hasta esperarlo a la salida de todas sus clases –aclarando que tres de ellas estamos juntos, y en las otras debía correr como un energúmeno para llegar a las suyas-… Y todo para que él me ignore. Si con suerte me mira, lo hace como si fuera la peor representación de la raza humana.
Vale, he actuado desesperadamente y acepto que haberlo acosado no funcionó en nada, así que es hora de emplear mi mente en vez de lo que cualquiera del Host Club haría en esta situación –actué como Senpai-.
Mi súper genialidad femenina me dice lo que es obvio: Ordenar prioridades, analizar tus posibilidades y pedir disculpas.
Así que, llegando a este punto, debo disculparme con Mori-senpai, Kyoya-senpai, luego con Senpai y por último con Kaoru. Cuando el gemelo bueno apruebe mis disculpas, él tendrá que ayudarme para que el gemelo malvado cambie su actitud.
¿Gran plan, no?
5 de abril
Resultados del plan con Mori-senpai: Sólo dijo su típico "hmm" y me sonrió. Creo que fue positivo.
Kyoya-senpai¡Ja! Me habló de los gastos que significaron celebrarme el cumpleaños a la rápida y de la pérdida de las ganancias de no-sé-qué antes de ajustarse sus gafas con el típico brillito maquiavélico antes de decir que no importaba que fuera fría, descortés, una maleducada que ni agradeció que se hayan gastado todas las ganancias de la semana pasada. No diré nada… sólo que estamos como siempre, maldito Rey de las Sombras.
Senpai: Lo encontré en los jardines en la hora del almuerzo y hablé un poco sobre mis razones para actuar de esa estúpida manera. Me entendió, aunque dijo que era una pena que odiara mi cumpleaños porque era un día para entretenerse y celebrar. Me dio un gran abrazo de oso –que me dejó morada y creí ver una luz al final del túnel sabiendo que mi fin podría estar cerca- y prometió que el próximo año no se excederían. Al menos me disculpó, aunque tendré que prepararme mentalmente desde ya para… mi cumpleaños ¬¬.
Aún no he podido hablar con Kaoru porque las únicas clases que compartimos hoy día fueron Historia y Química, ambas en las que dimos exámenes.
El día fue auspicioso en mi ritual de disculpas y me fue bien en los exámenes, no mayores problemas.
6 de abril
Luego del último examen –del cual tengo que hacer un bailecito de celebración porque la tortura ha terminado-, salí del salón de Arte para ir al de Economía. La gran mayoría ya se iba, y creo que por suerte divina, divisé a los gemelos cerrando la larga fila de estudiantes.
-¡Kaoru-kun! – grité desesperada y corrí como si en ello se me fuera la vida.
-¿Y a ti qué te pasa? – preguntó él tratando de ignorar las miradas espantadas del alumnado que se apartaban para no recibir daños del torbellino que dejaba tras mi paso.
-¡Tenemos que hablar inmediatamente! – respondí a… tres salones de distancia.
Vale, si me miraban como loca y todos salvaban sus vidas al punto de lanzarse por las ventanas para no interponerse en mi camino, tenían razón. Estaba poseída por algún demonio o por el espíritu del anticristo –esperen, eso de ser el anticristo es bastante deprimente-, así que no me responsabilicé de mis actos ni tampoco participe en calmar los cuchicheos asustados de los estudiantes que me miraban como si fuera mono de circo –bueno, me gustaría saber cómo me mirarían al saber que soy chica; sería denominada una "travestido 2.0".
Continuando con mi maravilloso relato… El gemelo malvado masculló algo que en ningún idioma podría haberse entendido y se fue escondiendo las manos en los bolsillos del pantalón, mientras saludaba a las diversas chicas que se le acercaban con miraditas estúpidas a pedirle un autógrafo o una palabra; incluso prendas íntimas. Y ahora que lo pienso, a mí nunca me han pedido prendas íntimas. Vamos, que si lo hacen recibirán un sostén y unas bragas, y no creo que a las chicas les guste usar ropa reciclada; pero mi popularidad no es tan alta como que lleguen a ese extremo. ¿Acaso el incesto es la nueva moda?... Tendré que hablar con el Rey de las Sombras para hablar de los índices de popularidad. Seré mujer, pero me deprime saber que siendo la más comprensiva de los del grupo, los que se llevan al público son los hermanitos raritos.
Kaoru dijo que tenía unos minutos de receso, porque tenía otra clase, así que me pidió que me expresara con rapidez.
-De hecho, fui el único que dije que si no habías revelado tu cumpleaños, entonces no era apropiado celebrarlo… Aunque admito que fue bastante productivo el día en que descargué la música de tus grupos favoritos. Descubrí un sitio de juegos demasiado bueno – me dijo luego de haber terminado de relatar mi drama resumidamente -. El problema lo tienes con Hikaru.
-Seré despistada, pero no idiota ¬¬.
-A veces no se distingue la diferencia, pequeño Haruhi-kun – Me sonrió y me pasó un brazos por los hombros, atrayéndome bruscamente y dándome golpecitos en la cabeza -. ¿Qué piensas hacer?
-Primero, demandarte por violencia física si sigues haciendo eso – repliqué golpeando con una cachetada la mano que me daba cojones en la nuca. De verdad no sé cómo los hombres creen que una actitud de macho es pegarse en la cabeza, darse abrazos estranguladores y dejar moretones con gestos de saludo -. Y segundo, vine a pedirte algún consejo.
-Mmm… Interesante - murmuró llevándose una mano a la barbilla. Meditó un par de segundos antes de seguir -. Está bien, te ayudaré a recobrar tu estatus de ser humano para Hikaru.
-¿Acaso no me ve como ser humano?
-No sé si estás más debajo de bacteria o de un hongo. No me ha dicho en qué nivel estás – Se alzó de hombros -. En fin. Todo tiene su precio.
-¿Y cuál sería? – Estaba preparada para que me pidiera algo realmente imposible, retorcido o perturbador a cambio de su ayuda.
-Dame una foto de cuando tenías el pelo largo… Sería mejor si era de tu época de primaria.
-Supongo que no puedo preguntar por qué.
-Aprendes rápido, Haruhi-kun – me felicitó.
Busqué en unas fotos que guardaba en un pequeño forro de la agenda del Instituto y le pasé una en donde tenía nueve años. Traía el uniforme de la escuela de entonces y sonreía porque había ganado un concurso de poesía, ése día se llevaría a cabo la premiación.
Ahora solamente me queda cruzar los dedos para que todo resulte bien… Y que Kaoru no me venga con una reverenda estupidez. Como dicen: Problemas desesperados, medidas desesperadas… ¿O no es así? Problemas desesperantes, medidas desesperadas. Bah, hasta puede ser encrucijadas fatales, soluciones denigrantes.
7 de abril
Me han pasado dos hechos muy extraños.
Uno: Fui al Host Club a pedir explicaciones de por qué nadie me pide ropa interior y a los gemelos sí. Kyoya-senpai me mostró un gráfico en donde demostraba que tenía la misma popularidad que Mori-senpai y Honey-senpai, los tres empatados en el cuarto lugar. En tercero está Kyoya-senpai; en segundo los gemelos y en primero Senpai. La única respuesta que me dio fue que mi personalidad de buen chico no ayuda a que me pidan ropa interior. O sea que por ser el chico que escucha sus problemas y las entretiene con conversaciones normales, soy la impopular, porque no trato de darle besos a mi hermana gemela. Y lo peor, es que debo seguir con ese tipo de personalidad porque perderíamos un buen porcentaje de la clientela. Bah, qué mierda; quédense con los hermanitos depravados.
Dos: Senpai tenía la foto que le di a Kaoru y la miraba como si tuviera un tesoro en las manos, mientras que Kaoru echaba una buena cantidad de billetes a su billetera.
8 de abril
Esto será estúpido dentro de todo, pero los granos y espinillas han empezado a desaparecer… Mi régimen a "no chocolate" está dando resultados. ¡Es genial ver que mi piel vuelve a tener su aspecto suave de lechuga!
8 de abril (luego de una llamada de Kaoru)
Kaoru me ha llamado contándome el plan de acción para el día de mañana. Me dijo que debía ir al Host Club luego de clases, allí me daría más detalles. Supongo que hablar en su casa tenía el peligro de ser descubierto por su hermano; y no quiero imaginarme qué haría Hikaru al saber que tengo un nuevo aspecto acosador y obsesivo al pedirle ayuda a Kaoru para que se atreva a mirarme de nuevo.
Oh, y mañana dan los resultados de los exámenes.
¿Podré dormir esta noche de la ansiedad?
…
¡Como se me hace agua la boca por un poco de chocolate para calmar los nervios!
Notas de la autora: Me demoré con el capítulo porque me fui unos días a la playa, y luego tuve una sequía de inspiración bastante grande. Bueno, para este fic. Es el único que estoy subiendo al sitio, pero tengo otros que aún están en la comodidad de mi computador guardados y avancé en ellos… Menos mal que logré subirme un poco el ánimo para poder pensar en esto y no dejarlos esperando por más días.
Muchísimas gracias por sus reviews tan kawaii, han sido realmente alentadores. A kazuyo debo decirle: No planeo seguir ninguna pareja porque algo que me agrada de esta historia es que hay libertad de parejas, e imponer una me cortaría bastante las ideas. He escrito muchos fics con romance y necesito librarme un poco de eso.
Y en el próximo capítulo sí está la gran idea de Kaoru… Que no fue del todo sincero con Haruhi en su llamadita telefónica.
Abrazos a todos y hasta la próxima, adiós!
