Capitulo 6

-Sakura. ¿Estas segura de que ira?- dijo Ino en el departamento de la nombrada.

-No estoy segura pero creo que si ira. Digo eran los mejores amigos desde que los conocemos.-

-Si Sakura eso lo tengo claro, pero, han pasado seis años créeme que no todo es lo que solía ser.-

-Tengo un presentimiento. Pero a ver, ya eso lo dejamos para el rato. ¿Que vestido crees que sea el mas conveniente para usar?- dijo volviendo a ver los vestidos que estaban regados en su cama.

-A mí me gusta el rojo, pero se verá demasiado provocador, el negro está muy cubierto pareces monja, no sé porque sigues conservándolo. El azul es el que más me gusta.-

-Tienes razón me llevare este, Ino puedo pedirte por favor que te lleves los demás la verdad no estoy segura de cuánto tiempo estaré en Konoha.-

-De acuerdo frente pero me mantienes al tanto de lo que ocurra.-

-Está bien, bueno si quieres quédate aquí ya que es bastante tarde y con lo loca que pareces al volante prefiero que te quedes aquí.-

-Está bien, hay veces que debo de dejar a Sai solo para que piense las cosas.-

-¿Qué ocurrió ahora entre los dos?- dijo curiosa.

-Nada importante solo quiero que me valore.-

-De acuerdo.-

Las dos jóvenes se quedaron hablando por un largo rato hasta que les empezó a vencer el sueño por lo que la rubia se fue a la que era la habitación de huéspedes y dejo a la peli rosa sola. Ella simplemente tenía recuerdos vagos de la preparatoria lo cual le saco una hermosa sonrisa llena de esperanza y alegría; con ella logro conciliar el sueño recordando lo más hermoso que ella había vivido.

Por otro lado estaba un azabache totalmente nervioso en la habitación de un hotel, parecía un león enjaulado dando vueltas por todo el lugar repitiendo su recorrido una y otra vez. Estaba ansioso por que llegara el próximo día, o más bien diría noche en el cual sabría si su intuición había sido la correcta o no.

-Amor mío, espero que si estés aquí. Te he extrañado tanto.- dijo sentándose en un sillón.-Esperemos que vayas mañana a la inauguración.-

Poco a poco se fue entregando a los brazos de Morfeo llevándose los recuerdos de seis años que había desperdiciado.

Amaneció y el peli azabache fue despertado por los rayos de sol que le acariciaron el rostro y además de eso sufría una fuerte tortícolis por haberse quedado dormido en toda la noche en el sillón. Al despertarse se tomo el cuello y empezó a masajeárselo intentando disminuir el dolor del cuello aunque sabía que no era suficiente. Así que se puso de pie y se estiro haciendo que se tronaran todos sus huesos y músculos que tenia tensos. Así que para poder relajarse mejor decidió darse una ducha además lo ayudaban a despertarse. Abrió el grifo tanteando la pared ya que todavía tenia sueño pero debía arreglarse para ver que todo estuviera listo para la noche, era una de las cosas que odiaba de abrir una nueva sucursal pero valía la pena. Entro en la ducha todavía con el agua fría pero así pudo despertarse por completo y se aseo, salió con una toalla cubriéndole de la cintura para abajo para dirigirse a la recamara y ponerse su traje. Salió de la habitación del hotel con su traje negro su camisa blanca, corbata negra y sus zapatos negros por igual. Era algo muy monótono y aburrido pero era su estilo. Al llegar a la recepción vio que sus dos amigos estaban entrando al hotel y los tres se fueron al comedor de este.

-¿Listo para la noche?- dijo su rubio amigo.

-Si, solo debo ir al salón a ver que todo esté en orden. ¿Ya fuiste a ver a tu hermana Gaara?- dijo viendo al pelirrojo.

-Si. Te manda saludos.-

-¿Cómo esta ella?-

-Todavía está algo deprimida, no supera la muerte de Hidan. Pero está un poco mejor a la última vez que la vi, me alegra que Kankuro se haya quedado con ella.-

-Oye, tranquilo por lo menos esta mejor.-

-Si, la invite a que saliera el día de hoy, pasare por ella un poco más tarde.- dijo mas alegre.

-Eso es bueno, me gustara verla de nuevo.- dijo el Uchiha.

Así los tres siguieron platicando, pidieron algo de comer que fue como gloria para el Uchiha ya que no había probado bocado en casi un día. Después de ello se dirigieron al salón en donde se celebrara la inauguración del edificio. El rubio estaba bastante aburrido por lo que se sentó en unas escaleras y se dedico a dormir. Mientras tanto los otros dos iban del tingo al tango buscando algún imperfecto y arreglándolo lo más que podían, verificaron el menú, la bebida y demás.

-¿Sasuke estás seguro de que vendrá?-

-Esta confirmado sus padres avisaron la asistencia de los tres.-

-¿Qué harás cuando la veas?-

-No tengo idea, ya pensare en algo.-

-Me parece perfecto.-

Salieron y cada uno volvió a su hotel para esperar a que pasaran las horas. Al llegar dicha hora el azabache salió como alma que lleva el diablo hacia su destino, en primera porque debía recibir a los invitados y en segunda porque quería ver a esa persona en especial. Saludo a los Uzumaki, los Hyuuga, Sabaku no, Inuzuka, Yamanaka, Aburame, Nara y otros más invitados además de que su tío estaba también haciéndole compañía en lo que hiciera falta o cualquier otro percance. Ya estaban más de la mitad de los invitados por lo que decidió que era tiempo de interactuar antes de tener que hablar para dar a conocer oficialmente la nueva sucursal de las empresas Uchiha. Estaba hablando con Gaara y Temari, la cual a su punto de vista estaba bastante descuidada, pero era comprensible. Había perdido a su marido en un terrible accidente automovilístico y ella había estado gravemente herida en el hospital. Así que le alegraba el poder verla y que ella se distrajera aunque fuera por un momento de aquel luto que había llevado desde aquel trágico día. De vez en cuando volteaba a ver hacia la puerta rogándole a dios que ella llegara.

-Sasuke, ¿Me estas escuchando?- dijo la rubia.

-Si, Temari, te estoy escuchando. Me veo distraído y me andas regañando por ello. Deja de actuar como si fueras mi hermana.-

-Siempre lo he sido para ustedes así que déjame molestarlos.- dijo sonriendo revolviendo su cabello.

Sasuke se medio peino de vuelta, aunque el llevarlo siempre alborotado no había tanto problema mientras la veía con reproche pero al ver que ella sonreía, Sasuke cambio su gesto y le devolvió la sonrisa. Volvió a mirar hacia la puerta y esta vez quedo conmocionado al ver a esa persona que tanto había esperado ver entrar con sus padres. Estaba hermosa con ese vestido azul marino que le llegaba un poco mas arriba de las rodillas, el cual hacia resaltar la palidez de su piel

-Sakura.- dijo sorprendió al verla entrar.