Recuerden que esta historia es de temática yaoi: chicoxchico
Disclaimer: los personajes no me pertenecen… si así fuera jejeje(pensamientos pervertidos) ejem…y esta historia es sin fines de lucro…
Esta historia es responsabilidad de quien la recomienda y de quien la lee.
Diálogos entre -.-
Pensamientos en cursivas
Un hotel de lujo llamado Impel Down (nótese el sarcasmo)
Sabo x Luffy
Volvió a mirarlo por una onceaba ocasión, de pies a cabeza, pausando su comida tan indiscretamente que el rubio y media tripulación podía darse cuenta
Sabo intentó tranquilizarse, debía hacerlo, después de todo era apenas la segunda vez que podía estar en compañía de su ototo y la primera fue demasiado rápido demasiado emergente, reemplazarlo en el coliseo para hacerse con la fruta de su hermano de la cual ahora su poder le pertenecía a él.
Luffy retomo su comida no sin antes exhibir una de esas enormes y contagiosas sonrisas
-entonces… Koala…-
-hai Nami-chan?-
-cómo fue que nos encontraron? Creí que aun estaríamos escondidos de oídos ajenos-
-si bueno, fue difícil, pero enfrentarse a un yonkou… de nuevo, no es algo que pase desapercibido en los bajos mundos… fue cuestión de tiempo una vez que ustedes hicieran su movimiento, las transmisiones no se hicieron esperar-
-souka(ya veo)… -
.
-Luffy, necesito hablar contigo- el rubio revolucionario se acomodó los cabellos y el sombrero mientras miraba a los alrededores buscando alguna una ruta solitaria
-claro!- Luffy se afianzó un trozo de carne para el camino y se dispuso a seguir a su hermano mayor por un sendero isla adentro
-que ocurre Sabo, ¿a dónde vamos?-
-solo a cualquier lugar donde podamos hablar en privado-
-ok!... aun no me has dicho donde anduviste por todos estos años… o sea entendí que con los revolucionarios, pero eso no me dice nada shishishi, ni siquiera sé si eres capitán del barco-
-claro que soy el capitán, no inventes… -
-pero no eres pirata- Luffy devoro el ultimo pedazo de carne y analizo el lugar donde se encontraban… ya se habían alejado bastante del grupo, ya no podía oír sus voces o sus risas, y el mar apenas y se escuchaba
-no, no soy pirata, soy revolucionario; pero no es eso de lo que quería hablar contigo- Sabo se detuvo de improviso y el menor casi se estrella contra su espalda, los ojos negros vislumbraros curiosos la semi-iluminada playa que había alrededor, la arena blanca se veía extrañamente brillosa debido a la enorme luna llena que iluminaba el cielo, las palmeras de coco una tras otra como si fuera un bosque, pequeñas plantas verdes muy bajas cubrían parte de la arena
Sabo se quitó el sombrero y antes de que Luffy pudiera reaccionar este ya se había ferrado a sus piernas, arrodillado frente a él escondiendo su rostro entre los pantaloncillos azules del capitán de los Mugiwara
-Sabo!- la sorpresa fue grande, la confusión también
-GOMENNASAI!... gommenasai!-
-basta Sabo levántate! Que estás haciendo! omae!- la alarma en la voz de Luffy era notable, sentía un vuelco en el estómago por la repentina muestra de humillación que estaba demostrando su querido hermano mayor, Sabo siempre había sido el más amable y el más educado de ellos tres, le recordaba por eso, entre esas cosas en que se parecían era que los tres eran sumamente orgullosos, existían muy pocas cosas en este mundo que los obligara a humillarse y a arrodillarse de la manera en que ahora el rubio estaba haciendo. Pero el moreno podía intuir el porqué, incluso el mismo estuvo tentado después de que supo de su existencia, a decir esas palabras que aun en su pecho las sentía una especie de extraño tabú…
-Lu… no lo entiendes!, tengo este dolor en el pecho desde el instante en que supe que todo había terminado! Quise confiar… que estúpido fui… debí dejar todo lo que estaba haciendo e ir por lo que debió ser más impórtate para mí, ¡debí hacerlo! Estoy tan arrepentido!–
La fuerza en su voz se fue apagando y sus palabras se estaban quebrando- Luffy… onegai… perdóname…- el perdóname fue una palabra que apenas se había escuchado como un suave murmullo ahogado en un silencioso llanto…
-PERDONAME POR NO HABER IDO!- su alarido lastimero, Luffy no sabía que hacer, uso buena parte de su fuerza para intentar quitarse esos brazos que aferraban sus piernas pero había sido inútil, el llanto de su hermano retumbaba en sus oídos y le despertaba a el mismo esos doloroso recuerdos que creía ya haber superado, lo suficiente al menos como para no tener que volver a llora por ellos, pero podía sentir las gruesas lagrimas que se derramaban sin que pudiera hacer nada por evitarlo
-basta Sabo! Basta… - dio un nuevo empujón, pero el rubio parecía querer fusionarse con él
- EGOISTA!- grito el menor, mordiéndose sus labios después de lanzarla esa palabra que sabía le haría daño a su hermano, pero era necesario, si el rubio había tenido la cara como para intentar redimir su propia culpa a costa de Luffy, entonces el moreno tenía unas cuantas cosas por decir.
Esa frase hizo que Sabo perdiera la fuerza de sus brazos a lo que el pirata aprovecho para sacárselo de encima, cayendo sentado tan solo a medio metro de separacion
Las lágrimas caían gruesas de esos ojos negros mientras sujetaba sus manos casi como si estuviera intentando contenerse de golpear algo o a alguien
-lo dices como si hubiera sido mejor el que tu hubieras estado ahí en lugar de mi! –
-no!-
-tomaste tu decisión! Y no soy yo quien debe perdonarte!, - las manos cerradas en puños de Luffy temblaban levemente, mientras el mayor frente a él intentaba sacar fuerzas para hablar
-sería ilógico… yo… yo quien no pudo hacer nada a pesar de que estuve ahí- seco sus lágrimas con rabia y trato como pudo de sostenerle la mirada a esos ojos azules pasmados tan desconcertado e igual de tristes que tenía enfrente
-eres un egoísta porque tienes la cara de venir a pedirme perdón, a mí! cuando soy yo soy quien debería pedirte perdón... porque… porque al final no pude hacer nada para evitarlo-
-qué?¡ no! … Estuviste ahí, te enfrentaste a la marina, a los almirantes de la marina! Un maldito ejercito entero y aun así lo… contra toda expectativa… lo liberaste… - Sabo limpio con fuerza las molestas lagrimas que no dejaban de brotar- y yo… yo ni siquiera sabía que era lo que estaba pasando exactamente, viéndolo todo por la maldita pantalla- apretó con fuerza su rubio flequillo que tenía en la frente intentando calmarse, mordió sus labios con fuerza arrancándose incluso un par de gotas de sangre, solo para evitar decir alguna otra cosa que se escuchara más como una lastimera escusa, muy lejos de lo que realmente quería decir
-de nada sirvió, igual está muerto… y yo… yo he tenido que aprender a vivir con eso, no me pidas que te perdones, eso tienes que hacerlo tú mismo, no pienso cargar con tus lamentaciones… pero no me malentiendas, no te culpo en absoluto- la voz del menor era apenas un triste llanto
Sabo deseaba asumir la responsabilidad de sus actos, de sus malas decisiones, lo último que quería era recordarle a Luffy el dolor de la muerte de su hermano, del hermano de ambos… pero esas gruesas lágrimas y esa voz cortada le decían que eso ya era muy tarde
Su voz era un murmullo apenas lo suficientemente audible para asegurarse de que el menor le escuchara
- pero estuviste ahí, te aseguraste de darlo todo por salvarle, aunque haya pasado lo que sea que haya pasado… pero yo no… -
– aun pienso que no deberías pedirme perdón a mí, así como creo que yo tampoco debería de hacerlo, al final de cuentas no importa lo que hagamos nada cambiara, paso lo que paso y ya no…- no pudo continuar su voz se congelo, sabía que si intentaba decir cualquier otra cosa lo único que saldría seria ese llanto que sentía atorado en sus cuerdas vocales
-lo-lo se… yo solo… necesitaba… decírtelo- Sabo se acomodó en la arena, sentado con las piernas cruzadas, recupero su sombrero que había quedado relegado por ahí, perdiendo su mirada en el reflejo de los googles de la parte superior
-en verdad… lo necesitaba-
-…-
-lamento haber sacado el tema, pero me comía por dentro… gommene, Luffy- el rubio apretó su sien mientras respiraba profundamente
El aludido simplemente se acomodó a su manera mientras evitaba ver a la cara a su hermano mayor, intentaba calmar las lágrimas y el dolor en el pecho
-baka…- dijo suavemente, aunque ese si fue un reclamo, uno por toda la escenita que el mayor le había armado. Luffy se incorporó y Sabo detrás de el
-espera Lu, ¿a dónde vas?-
-de regreso, a donde más- los ojos negros quedaron fijos en los azules retándolos a que este intentara seguir con una conversación ya zanjada
-espera… no quiero que te vean así, menos si es por mi culpa- se acercó hasta él y con ayuda de su manga larga seco las ultimas lagrimas que aún se empeñaban en salir de esos oscuros ojos
-no quisiera que tu tripulación me odiara tan pronto… listo-
Luffy le miro por algunos cuantos segundos, su hermano mayor parado frente a él, le llevaba varios centímetros mas de altura, su rostro se veía mucho más adulto y en ese sentido se parecía mucho a Ace, incluso su voz era gruesa con un tono de amabilidad igual que la de Ace cuando habla con él tan seriamente. Luffy miro el piso sintiéndose abrumado por el sentimiento de pérdida y encuentro.
-dos hermanos mayores y solo un hermano menor… después fue solo uno mayor y uno menor… y ahora de nuevo… - se dejó ir hacia el frente hasta que su frente topo con el pecho del rubio, aun cubierto con la casaca azul, Luffy reconoció ese aroma familiar que creía haber olvidado hace ya muchos años, increíblemente estaba rodeado de ese leve aroma a madera quemada que le recordaba tantísimo a su otro hermano… pero eso era el efecto de la fruta, ahora se daba cuenta
-hueles un poco Ace-
-qué?-
-este olor a quemado pero agradable, como a una fogata siempre encendida… ya sabes, pero al mismo tiempo es diferente-
Sabo no dijo nada solo rodeo con suavidad la cabeza y la espalda de su ototo y dejo que este se acomodara en su pecho
-debe ser por la fruta-
-Sabo…-
-mm?-
-tengo hambre… quiero regresar-
-jajaja lo se lo sé, solo… solo un poco más… en serio no quiero que me odien, y además Koala se pondrá de fastidiosa si sabe que estuve llorando y tampoco confió en tu espadachín, tiene cara de psicópata, no quiero saber que me hará si sabe que su capitán…-
-moi! Pero yo tengo hambre!- la mirada del menor era de un caprichoso odio, nadie que le separa de su amada comida podía caerle bien, aunque fuera su hermano. Luffy se soltó de su agarre y empezó a correr de regreso hacia donde estaban los demás, aunque estuvieran algo lejos a la velocidad a la que iba llegaría pronto, un extraño calor se igualo a su paso mientras unas flamas doradas lo rodeaban sin tocarlo y una especie de tubo estuvo por golpear su pecho, solo que sus rápidos reflejos le ayudaron esquivarlo con facilidad
-hagamos algo Luffy! Si me ganas regresaremos y no solo comerás tu parte sino que además podrás comerte la mía-
-deberás!- sus ojos ilusionados brillaban con anticipada emoción
-pero si pierdes… tendrás que quedarte conmigo el resto de la noche, y no regresaremos hasta en la mañana!-
-jajaja voy a ganarte! Sobre todo si el premio es comida-
-seguro, según recuerdo nunca pudiste ganarme antes, ni una sola vez-
-eso fue hace muchos años ahora soy mucho más fuerte-
-yo igual- el mayor sonrió con emoción, con malicia, con felicidad.
Intercambiaron algunos golpes y la sonrisa era notoria en el rostro de ambos, la rapidez de Luffy era increíble y puso en aprieto a Sabo en un par de ocasiones, obligándolo a usar su logia, las primeras dos veces funciono, hasta que Luffy empezó a golpearlo con haki
-dejémoslo en empate- recostados en la arena con la respiración agitada el capitán pirata y el revolucionario notaban como su jueguecito había destrozado parte de la isla, el rubio sabía que si seguían así llamaría la atención de todos
-que me dará el empate?- pregunto el menor aun recostado en la arena, los ojos azules vieron la decisión en el pequeño capitán, este ya estaba listo para la segunda ronda y aunque él también, quería dejar las cosas así,
-podríamos cazar algo… para comer-
-yosh!-
Entrados en madrugada mientras la tripulación de ambos capitanes semidormitaba alrededor de una fogata casi extinta, el bullicioso regreso de ambos los despertó a todos, entre los dos habían cazado un jabalí tamaño gigante y una extraña ave igual muy grande y les arrastraban sin problemas
-Sanji! Cocínalos tengo hambre!-
-capitán no baka! Aunque los prepare en este instante tardaran un par de hora en cocinarse! Y es de madrugada! Teme!– el cocinero simplemente se volvió a acomodar entre su pedazo de sabana.
-oi! Oi Luffy, toma aquí te guarde tu parte!- fue Ussop que entre su enorme mochila había logrado rescatar un trozo de carne
-souka! Bien, te lo encargo entonces para mañana- el capitán se sentó a lado de su francotirador y la cena desapareció en cuestión de segundos.
Para los ojos azul oscuro de Koala el leve matiz extraño en los ojos de su capitán no paso desapercibido. Pero hablaría de eso en otra ocasión.
La mañana llego rápido, el olor comida fue despertando a todos, mientras Franky y Ussop preparaban todo para zarpar de nuevo, Nami y Robin comprobaban los suministros y Sabo checaba la radio intentando detectar alguna señal de los piratas corazón que se suponía debían verlos en la isla a más tardar por la mañana, pero al rubio le preocupaba que no habían mandado ninguna señal, por el contrario no dejaba de entrar una señal altamente codificada de una tal miss Wednesday. Sabo apago la radio un poco cabreado, tendrían que ir directamente hacia el segundo punto de encuentro, lo malo es que ese punto sería el de partida de regreso hacia el cuartel de los revolucionarios. El simple hecho de estar aquí en esta isla con su pequeño hermano ya era una enorme desviación de la que era originalmente su misión.
-todo bien?- la sonrisa divertida de koala contrastaba enormemente con la mirada iracunda del rubio, ella ya sabía lo que pasaba y lo fastidiaba por lo mismo.
.
El Sunny anclado a la mitad del mar se mecía con tranquilidad mientras en la cubierta del barco un par de ojos azules veían con cierta pereza el cielo estrellado
-estará bien que se hayan ido sin ti?- Luffy apoyado al mástil secundario veía con cierta preocupación a su hermano mayor
-está bien, llamaran menos la atención si van solos, además es solo es una cosa sin importancia, no quería hacerlo pero Hack se ofreció, ya metí en suficientes problemas al ejército revolucionario, así que me tomare las cosas con calmas
-ok… oh! Es verdad!- Luffy golpeo un puño en su palma como si acabara de recordad una gran idea
-conociste al viejo?-
-que viejo?-
-a mi padre…- los ojos confundidos de Sabo lo vieron unos segundos antes de reaccionar
-no sabia que sabias que era tu padre…-
-el abuelo me lo dijo después de que rescatáramos a Robin, no lo sabía hasta entonces, …es verdad! También debes de conocer a Ivan-chan-
-la reina okama… si, por desgracia- la tez de Sabo se cubrió de tono azulado presa de los malos recuerdos que tenia de la persona que para terminar de amolar, era de quien se había responsabilizado de curar sus heridas después de que Dragón le salvara la vida.
- si lo vez mándale mis saludos a Ivan-chan y cangrejito… sin ellos no hubiese sido capaz de salir de impel down… o llegar tan lejos-
-si algo escuche sobre eso… creí que era mentira- el moreno solo sonrió afirmando que era verdad, el comandante de los revolucionarios se recostó de nuevo en la cubierta dejando pasar el tiempo
Antes de darse cuenta el sol de la mañana estaba dándole de lleno en el rostro obligándolo a levantarse, el rubio se incorporó notando lo entumida que tenía la espalda por haber dormido en el suelo de madera del Sunny
-ah! Pero qué? … demonios me quede dormido…- se desperezó mientras recordaba donde demonios estaba, la bandera pirata que ondeaba sobre su cabeza no era la suya…
Se sentó de golpe entre asustado y confundido, entonces vio en su pierna el rostro de su hermanito que aun dormía con toda tranquilidad, respiro relajado y divertido, levemente asqueado por los litros de baba que este había dejado sobre su pantalón, pero nada que un poco de agua no pudiese resolver
-Lu levántate… Luffy!- los ojos negros se abrieron con pereza, mientras estos parecían intentar reconocer a la persona que tenía enfrente, Sabo presencio de nuevo ese momento en que esa mirada se llenaba de alegría de la más pura
-Sabo!- cayó sobre el abrasándolo unos segundos antes de que con la misma fuerza y velocidad este le levantara corriendo dirigiéndose hacia la cocina, cantando su ya conocido "Sanji Meshi"
El día corrió con tranquilidad, todos en sus respectivos deberes, lo que significaba que la mayoría no hacía nada, los otros veían la manera de divertirse, Sabo y Robin estaban frente a la radio y a lo largo del día se turnaban para detectar las trasmisiones codificadas, habían un montón y era difícil saber cuál era la "buena"
-maldición esto es castrante- el comandante dejo caer su frente contra la pequeña mesita de madera
-comandante-san, si quieres yo te reemplazare un rato… ¿exactamente que estás buscando?-
-estoy buscando la trasmisión que deben mandarme Hack y Koala… pero es difícil, de por si siempre lo es y ahora hay una que no deja de entra una y otra vez, quién demonios es Miss Wednesday? Y porque insiste tanto en capturar esta línea-
- Miss Wednesday! Oh! – la mirada sorprendida de Robin confundieron aun mas al rubio
-le conoces- su única respuesta fue una mirada enigmática de la arqueóloga, después de esperar mayor respuesta sin conseguirlo Sabo finalmente opto por dejar tranquilas las cosas un rato, iría a divertirse un rato con su hermano que ya le hacía falta, toda la mañana había intentado llamar su atención, hasta que finalmente le había mostrar un mohín molesto en sus labios, y le había dejado de insistir
Tocaron tierra avanzada la tarde, en una isla que se veía común del todo, así que solo pudieron esconder el barco en la parte más desolada y desembarcar las casas de campaña antes de que anocheciera totalmente, aun así la mayoría opto por buscar el pueblo, quedándose los que usualmente solían quedarse, como Brook, Zoro y Franky.
La isla se veía pacifica, contaba con un extenso centro comercial y un gran puerto, lo que significaba mucha ropa y compras para las dos integrantes femeninas del grupo que no tardaron en alejarse por su cuenta siendo escoltadas por el cocinero que nunca se separaba de sus ladies y del renito que quería compartir con Robin alguna librería de camino
Quedando únicamente el capitán, el francotirador y el revolucionario que no tardaron en enredarse en las fantásticas historias del mentiroso del grupo, con expectores al pendiente disfrutaban de magnificas hazañas tan increíbles, como imposibles, como completamente irreales, Sabo se ahogaba de risa en la mayoría de sus relatos en especial por la forma en que Luffy le seguía el paso, casi como si realmente se lo creyera, o tal vez si, un poco, cuando el menor quería podía ser tan ingenuo que era casi imposible de creer, lo que solo le daba aún más risa al revolucionario, quien no recordaba cuando había sido la última vez que se había reído tanto sin importarle quien lo veía. Aunque por supuesto la cafetería-bar en la que estaban pasando el rato no tardó en llegar a sus oídos las palabras, piratas, Mugiwara y recompensa
-bueno chicos creo que mejor nos vamos antes de que las cosas se pongan feas- Luffy aun comía la carne que el mesero les había traído y Ussop intentaba crear una torre de vasos que no tenía buena pinta, el francotirador entendió de inmediato, pero el capitán estaba menos propenso a salir de ahí y abandonar toda esa hermosa comida
-vamos Luffy-
-pero Sabo! Aún están trayendo mas! Uoh! Sugoi!-
-deja! Eso no es tuyo!- se armó el alboroto cuando la habilidad de Luffy robo de la bandeja del mesero un enorme platillo de lomo de cerdo que se veía realmente caro, platillo que claro no era para ellos. Los meseros gritaron los comensales igual, el dueño salió de detrás de la barra junto con dos de sus más enormes personal de seguridad y bien armados
-ma, ma… vamos a calmarnos todos… tranquilos lamento lo de mi torpe hermanito, por favor pagaremos la comida… Luffy deja ahí!- el rubio intentando todo lo posible por apaciguar la situación mientras Luffy fingiendo demencia o sordera, solo veía que más robaba, hasta que finalmente ya arto el mayo le palmeo las manos en son de regaño y el moreno solo le vio con esos ojitos de súplica que hubiesen tenido más efecto si este no tuviera aun media pierna de puerco saliéndole de la boca. Ahí fue cuando Sabo y el nariz larga supieron que no importa lo que hicieran esto ya se había salido de control; unas enredaderas salieron del piso agarrando a todos a su paso, el comandante se subió al hombro su ototo mientras esté muerto de la risa terminaba de robar lo que le quedaba a la mano, que total estaba huyendo por eso mismo, un poco mas no haría daño. A pesar de todo, Sabo lanzo directo al rostro del dueño una bolsita con algunas monedas que si bien sabía que no cubrirían los destrozos y la comida al menos seria lo suficiente para que no quisieran llamar a la marina, o al menos eso esperaba
-oh! Que susto!- se escondieron en un callejón oscuro mientras veían como un par de guaruras corrían buscándoles
El revolucionario bajo a su hermanito de su hombro mientras aun reía divertido y este último disfrutaba de los últimos trozos de carne que se había robado
-bueno, ya está muy oscuro y están cerrando todo, será mejor que regresemos al barco- Ussop acomodo sus cabellos notando el leve nivel de alcohol que parecía empezar a marearle
- Ussop kun, si no te molesta me gustaría andar un rato más por ahí con mi hermanito-
-oh… bueno, no se- el francotirador miro a ambos con un poco de inconformidad, en teoría él debía asegurarse que el capitán no se metiera en ningún problema, se suponía que siempre debía de haber alguien de la tripulación para acompañarle, por otro lado era el hermano de Luffy y por la enorme sonrisa del capitán este estaba más que encantado con la idea
-bueno, igual me estoy empezando a marear- el alcohol se le había subido muy rápido a Ussop y Sabo sentía que igual a él algo le estaba afectando
-Luffy, ven quiero llevarte a un lugar que vi por aquí antes… pero tienes que prometerme que vas a comportarte-
-ok!- una gotita resbalo de la cien del comandante, no le creía a esa afirmación hecho con tanta facilidad, pero no podía hacer nada
Ambos recorrieron las calles hasta que llegaron a un lugar que parecía más bien una cosa común y corriente, pero la extraña luz de neón en el frente no correspondía muy bien a una simple vivienda
-estos son unos privados si no me equivoco-
-privados de qué?-
-de todo…- el menor no entendió pero tampoco le importo mucho, el lugar era como una casa llena de cuartos uno tras otro, todos parecían ocupados y a la vez era difícil ver hacia adentro
-con los revolucionarios solemos reunirnos en lugares como estos, por eso puedo distinguirlos con facilidad- una hermosa chica ataviada en un quimono de apariencia muy elaborado les hizo una reverencia y los guio sin palabra alguna hacia su propio privado. Un pequeño cuarto especial para dos, máximo tres personas, el piso forrado en suave tatami, una mesita baja para tomar él te, varios almohadones y muros de intricado bambú tallado que les daban una privacidad exclusiva.
-desea algo para tomar-
-lo que sea que sirvan más comúnmente me servirá-
-muy bien señor, para iniciar serán 3mil beries-
-aquí tienes-
-wuo! Si Nami te viera se infartaría-
-si bueno, son gustos caros, pero vale la pena, lo prometo-
La plática fluyo tan fácil, como en los viejos tiempos, les trajeron sake y otros licores extranjeros, la chica igual había colocado un incienso que al principio Sabo pensó que era solo ambientación pero después de unos minutos cuando empezó sentir su cuerpo extraño fue que noto que no era simple incienso
-diablos, debí notarlo antes- Sabo apago la varita de humo que salía de un elaborado inciencero
-que pasa Sabo? Algo no está bien?-
-que? No Lu… no pasa nada… ¿te sientes bien?-
-yo? Mmm si…-
-debe ser porque el hecho de que comió mucho antes de venir-
-bueno da igual, entonces, que me decías?-
-oh si! Entonces en la isla del cielo estaba este tipo con si logia así como sintiéndose un dios, pero resulta que la electricidad no me hace nada, jajaja fue graciosa si cara cuando lo golpeé, entonces con me puso unas kintama-
-unas que?¡-
-kintama! Si! Lo que pasa es que él podía moldear el oro, y era muy caliente cuando recién las fundía-
-ah! Literalmente... ok- kintama podía referirse tanto a bolas de oro de manera literal como a testículos, de ahí la sorpresa del mayor
-Sabo, estas bien? Te noto un poco extraño- el rubio se dejó caer hacia atrás, quedando recostado en el piso de tatami, se froto la frente quitando una ligeras gotas de sudor.
-no es nada Lu, es por el incienso de hace unos momentos, creo que era una especie de droga, supongo que primero debí preguntar antes de pedir el especial, jejeje es que me confié en que usualmente es alcohol fino y cosas así, no creí que algo como esto estuviera incluido en el paquete- Luffy gateo sobre su hermano y con coloco una de sus manos sobre la frente del mayor, este estaba un poco caliente y las mejillas las tenía levemente arreboladas
-Sabo… le diré a chopper que te revise-
-no Lu… no es nada, es un efecto normal, como si estuviera ebrio pero un poco diferente-
-diferente cómo?- Sabo se sonrojo aún más y se preguntó si sería prudente contestar algo como eso… el sabia, después de apagar el incienso, el olor dulzón le había revelado que era, el conocía esta droga en particular, oh si, aunque no era de su agrado, Ivankov solía usarla en sus "reuniones especiales" ese pervertido okama y su enferma tripulación ya antes habían intentado "adormecerlo" con algo similar, esa vez se había zafado por muy poco, aunque claro ahora con su ototo no temía que algo malo le pasara, aunque aun así no sabía si podía confiar plenamente, las travesuras de su hermanito solían ser de oportunidad, justo como ahora
-el alcohol usualmente te anestesia… pero la mezcla de estas dos cosas, te pone… como decirlo… más sensible- los ojos azules se abrieron con pánico al ver esa enorme sonrisa perturbadora en el rostro del menor,
-sensible eh?- si bien la intención de Luffy era de causarle un ataque de cosquillas el comandante sí que se estaba riendo y casi se ahogaba producto de esas manos que le recorrían buscando sus puntos de quiebre pero además de la molesta y asfixiante risa que este le provocaba, de mala manera también estaba despertándole otras sensaciones
-basta Lu! Jajaja! No entiendes jajajaa! Lu! jajaja – después de un intenso forcejeo, de los intentos de uno por defenderse de los ataques de cosquillas del otro, el menor se dejó vence por su hermano mayor dando por terminada su "broma" Sabo había logrado dominarle tirándole al piso y sosteniendo sus manos contra el tatami para detenerlo, ambos respiraban agitados y aun con resquicios de risa, un momento agradable para ambos, pero para Sabo la droga estaba haciendo girar su cabeza
-más importante Lu, como te sientes tú, - con la diestra maestría que el comandante de los revolucionarios era reconocido, con los dedos de una de sus manos se las ingenió para atrapar ambas manos del moreno sobre la cabeza de este, y con la mano libre levanto ese chaleco rojo como si quisiera tantearle las cosquillas o al menos eso pensó el menor antes de notar que las caricias eran muy suaves y lentas
-no siento nada…- ante esa declaración el mayor aplico más fuerza y se deslizo por todo el abdomen del capitán, subiendo hasta llegar a esa parte levemente diferente que era la cicatriz en el forma de cruz
-nada?, ni cuando hago esto?- con picardía apretó uno de los pezones del moreno
-nop- Sabo dejo lo que hacía mientras una gotita decepcionada caía de su sien
-bien supongo que en verdad la droga no te hizo nada-
-ah! Es por eso?… soy inmune a los venenos-
-a si?! Pues bien!- con un extraño sentimiento de molestia palpitándole en el pecho el mayor busco a tientas la botella de sake que recién le habían traído momentos antes y que aún no habían abierto, soltó el corcho usando solo una de sus manos y la clavo en los labios de Luffy como si fuera un biberón
El menor cerro los ojos abrumado por el escozor que el alcohol le provocaba pero la posición no le dejaron más alternativa que beber o ahogarse, pues las manos de Sabo tampoco le dejaban girar la cabeza
Cuando la última gota callo de la botella finalmente pudo respirar y viéndose más libre y sin riesgos forzó sus manos aprisionadas hasta que el rubio finalmente le soltó, lo empujo molesto apartándolo de si, mientras Sabo solo reía divertido
-jajaja gomene Luffy, pero te veías gracioso, …oh demonios!- Sabo se froto el rostro notando lo caliente de sus pómulos, esa droga no hacía más que subírsele poco a poco, sentía como su cordura y prudencia se iban guardando al fondo de su mente
-omae! Casi me ahogas!- el menor había intentado incorporarse para darle fortaleza a su regaño pero parecía que alguien le había movido el suelo, regresándolo de rodillas al piso, acción que solo le soltaron una risotada al mayor
-vaya, maldición! ya era hora! Tu si que aguantas! Tal vez sea porque comes mucho-
-aguantar que? tu! Teme!- aplicar poca fuerza a su empuje fue suficiente para hacer caer al capitán, Sabo con una enorme sonrisa en los labios y Luffy cabreado por su repentina debilidad
-ahora si, ¿Cómo te sientes?-
-mareado! Pero es por el alcohol!-
-si, eso pensé…- con toda la libertad que el estar dopado te puede ofrecer, el rubio gateo de nuevo por sobre el cuerpo de su débil hermanito y tomándoselo con calma sujeto su mentón y unió sus labios en un superficial beso.
Continura: kyaaaa! si jajaja lo sé, no me odien, esta historia vino a mi mente en el momento que vi a Sabo salir en el manga, el encuentro de ambos hermanos me emociono a tal grado TT_TT bueno, ahora por fin le he dado forma a la continuación de esta historia, gracias por leer arigatou!
Espero sus reviews, sé que lo digo mucho y ya no debe significar nada para ustedes pero sus comentarios son el alimento de mi torpe y perezosa musa!
Atte: Kagome Nekko
