Capítulo 7: De cómo Jolie sobrevivió a una catástrofe nuclear y descubrió que la mejor escena de ducha no es la de psicosis.

Estamos en el 2010 después de Jesucristo, el año del burro si lo preferís. Está amaneciendo y todos los habitantes de Seúl ya empiezan a despertar ante la promesa de un nuevo día. ¿Todos? ¡No! Un heterogéneo grupo de irreductibles vagos resiste todavía y siempre al invasor.

Así es, amigos, en la mansión de Super Junior solo Jolie está despierto. El perrito, confuso, avanza esquivando los cuerpos que yacen en el suelo. Parece el superviviente de una catástrofe nuclear, como aquella película que vio una vez. También la protagonizaba un perro. Y a ratos salía Will Smith.

Finalmente se detiene, agitando jovialmente la cola, frente a uno de los cuerpos inconscientes. Es una de las chicas nuevas, de eso está seguro. Aquella que jugó con él antes de que se lo llevaran a grabar. Duerme en una postura francamente incómoda, con la mitad del cuerpo encima de la cama y la cabeza en el suelo. Está abrazada a una botella de cristal que despide un olor muy desagradable. Parecido a aquello con lo que sus dueños le curan cuando se hace daño con los matorrales.

Los humanos son gente muy rara.

Se acerca a ella y le olisquea la cara. Sigue oliendo a ese líquido extraño. Le da un lametazo para despertarla.

-Oh, Chinorris, para…-murmura ella entre sueños con voz pastosa- Siwon está en la habitación de al lado y puede vernos.

Jolie ladra suavemente y ella abre los ojos confusa.

……………….

-¡Por el amor de Dios! -Silvia se dio un golpetazo contra el suelo al levantarse bruscamente- ¿Acabo de escribirle un punto de vista al perro?

Se llevó las manos a la cabeza, dolorida, y miró a su alrededor. Por alguna razón, a lo largo de la noche anterior todos habían decidido quedarse a dormir en el mismo sitio donde había empezado la fiesta. La habitación que los chicos les habían asignado estaba hecha un desastre. Los muebles estaban fuera de sitio, la ropa que habían traído desde España estaba arrugada y desperdigada por doquier, y lo que era más inquietante todavía: las muñecas de sus amigas campaban a sus anchas.

Casi tropezó al levantarse, enredando sus pies con el cuerpo inerte de uno de los chicos (hubiera jurado que era Sungmin, aunque no podía asegurarlo), que había decidido utilizar las cortinas a modo de colcha y dormía enroscado a los pies de una de las camas. Se mareó. ¿Cuándo habían bebido? Lanzó la botella de vodka a la papelera.

Buscó a sus amigas con la mirada, no podían andar muy lejos, pero era difícil distinguirlas en la penumbra de la habitación. Parpadeó y sus ojos empezaron a acostumbrarse a la oscuridad. Jolie la miraba, moviendo la cola, con la lengua fuera.

- Me has despertado de un sueño precioso -le recriminó con una sonrisa mientras le acariciaba la cabeza.- ¿Cuándo has vuelto? Se suponía que tenías que estar grabando con… Déjalo, ¿qué más da? ¿Me ayudas a encontrar a mis amigas, eh bonito?

El perro la miró sin entender. Ella avanzó por la habitación, esquivando a los Super Junior. Se obligó a si misma a dejar de mirar a Siwon que dormía sentado en uno de los sillones, con la cabeza apoyada en el respaldo.

-¿Se puede saber que pasó anoche? -le preguntó a Jolie mientras deambulaba sin rumbo-Lo último que recuerdo es que los chicos vieron el cutrevídeo -sintió un escalofrío y dio una patada a la Pullip más cercana, que cruzó la habitación y fue a caer encima de Shindong que roncaba en una esquina- y entonces nos escondimos aquí, ellos vinieron y…

Se calló bruscamente. Todo a su alrededor daba vueltas y un sonido zumbante llegó a sus oídos. La luz mortecina del amanecer se intensificó hasta cegarla.

-No puedo creerlo -fue lo último que dijo.- ¡Creo que estoy teniendo un Flash-Back!

WOOOOOOOOOSSSSSSSS-WOOOOOOOOOOOOSSSSSS-WOOOOOOOSSSSSS

-¡Esperad! Estoy pensando… ¡Tatiana! ¿No tenías un momento mejor y menos vergonzoso para pasarme el relevo? ¡Eres una cobarde!

Una almohada aparecida de ninguna parte le golpeó en la cara y la hizo callar. La risa de los chicos inundaba toda la estancia.

-¡No, parad! -gritó Nazaret, divertida.

Kangin y Leeteuk se estaban ensañando con ella a base de bien. Llegado un determinado momento, Leeteuk debió comprender que ya era demasiado y cambió de bando. Entre Naza y él sujetaron a Kangin contra el suelo y empezaron a lanzarle almohadones.

Heechul observaba reír a Nazaret con una expresión extraña. Sin atreverse a intervenir. Hangeng, al pasar por su lado, le empujó y lo lanzó encima de la chica. Este se levantó al instante y persiguió a su amigo por toda la habitación.

Tatiana reía feliz. Eunhyuk y ella luchaban contra Kyu y Donghae, este último esquivó uno de las almohadas con una voltereta lateral y contraatacó. Kyu, al borde del ataque de risa interceptó el proyectil destinado a Tatiana con su propio cuerpo.

-Tranquila, Noona, yo te protegeré -intervino en un acto de afectada caballerosidad, antes de que tres de sus Hyungs se lanzaran sobre él entre burlas.

Durante un rato siguieron así, jugando. Felices. Como si el tiempo se hubiese detenido. Las chicas empezaban a pensar que por fin sus penas habían concluido y que aquel fic se había convertido en lo que siempre debió haber sido: un maravilloso fic Mary Sue. Punto y final.

Entonces fue cuando se fue la luz y llegó el alcohol. Básicamente por ese orden.

Ya era bien entrada la noche así que cuando se fundieron las luces de toda la urbanización apenas se podía ver nada. Al principio todos se quedaron quietos, en silencio. Algunos aferrados aún a los almohadones.

-¿Qué demonios?

-No puedo ver nada…

-Ouch, Hyung, esa era mi cara.

-Tranquila, noona, no te separes de mí, tengo una gran visión nocturna.

-Déjalo ya, chaval…

-¡Coño! El gato de Cheesire.

-No, es solo Kibum, sonriendo.

-Kibum, sonríe en esta dirección un momento, ¿quieres? Creo que por aquí guardamos algunas linternas.

Las chicas se quedaron quietas y calladas mientras ellos buscaban nuevos focos de luz que no implicasen obligar al pobre Kibum a sonreír durante toda la noche. Hubo algún accidente y alguna rodilla dolorida pero, al final, consiguieron encontrar a tientas un par de linternas y unas cuantas velas.

-Si os dais cuenta -les susurró Silvia a sus amigas- ahora el ambiente es más romántico.

-¿Y esto qué es? -inquirió la voz de Heechul a sus espaldas. Había abierto una de las maletas de las chicas, aparentemente en busca de velas- ¿Os habéis traído muñecas?-parecía encantado.

-Retiro lo dicho- añadió Silvia, horrorizada. A la luz de las velas aún daban más miedo.

Por suerte, como ya hemos dicho, después del apagón vino el alcohol.

WOOOOOOOOOSSSSSSSS-WOOOOOOOOOOOOSSSSSS-WOOOOOOOSSSSSS

De regreso al presente, Silvia se secó el sudor de la frente con el dorso de la mano y se dirigió a Jolie, conmocionada pero orgullosa.

-Solo a un súper genio creativo se le ocurren estas cosas, ¿sabes? Primero el song fic y ahora el flash back. Puto arte americano, chaval.

Si hubiese sido posible hubiera jurado que Jolie la miraba levantando una ceja, burlón.

Silvia desvió su atención del perro, por fin había encontrado a una de las chicas. Tatiana dormía sobre una de las camas, junto a Kyu que en estos momentos se daba la vuelta en sueños y la abrazaba. Tuvo que reprimirse para no despertarles. No terminaba de convencerle esa historia. Sí, Kyu era una monada y sí, Tatiana y él hacía una buena pareja pero… ¿Qué interés podía tener? La historia de Naza y Heechul podía ser entretenida con ese pique que se traían, pero esta era tan perfecta… Además, concluyó para sí misma, todo el mundo sabe que el OT3 es el estado natural del ser humano.

Se volvió sonriente hacia Siwon y buscó con la mirada a Hangeng pero no pudo encontrarlo. Molesta revisó uno a uno a los durmientes de la habitación. Hasta se acercó a uno de ellos, que dormía en la entrada del baño, y levantó la toalla que le tapaba la cara. Nada, era Yesung. Debía haberlo imaginado.

¿Entonces, dónde estaba SU Hangeng? ¿Qué sentido tiene un OT3 si uno de sus miembros no está nunca?

Se acercó alicaída hacia los pies, femeninos, que asomaban de debajo de una de las camas y tiró de ellos. Nazaret hizo su aparición, semi inconsciente y con el pelo revuelto. Alguien, y podía imaginar quién, le había pintado mientras dormía, bigotes de gato con lápiz de ojos en la cara.

-Naza, despierta…

-Ohhh, un poquitito más… La torre de Londres no abre hasta las diez…

Jolie le dio un lametón y ella abrió los ojos confusa.

-Silvia, ¿qué…? -se llevó las manos a la cabeza- ¡Oh, joder! ¿Qué hemos bebido?

Silvia puso lo ojos en blanco en un claro mensaje sin palabras que decía "no preguntes".

-Nacica…-dijo con voz melosa -ayúdame a encontrar a mi chinorris…

-¿Qué? -la aludida se levantó y entornó la mirada observando a su alrededor, asustada-¡Mierda! Las Pullips… ¿Qué ha pasado?

Silvia acabó relatándole su flash-back, de mala gana.

-Vaya… -intervino Nazaret, finalmente- Solo tú alter-ego podía convertir una bonita escena marysue en el resacoso despertar de una orgía de alcohol y muñecas rotas.

Los bigotes de gato hacían que su reproche perdiese fuerza pero aún así

Silvia asintió, afectada.

-Ya lo sé, es horrible -¿de qué sirve su enorme talento literario si no lo encauza en hermosas escenas de amor?- ¡Ni siquiera sé dónde está Hangeng!

-Ahora que lo dices… -Naza se levantó con torpeza, apoyándose en la cama y observó con gravedad a su alrededor -Heechul tampoco está.

Contó las personas a su alrededor.

-Doce, más nosotras dos y el perro. Solo faltan ellos.

Se miraron un rato, asqueadas. ¿Por qué Tatiana dormía en los brazos de Kyu y ellas estaban ahí, despiertas y solas? Entonces escucharon el tenue ruido de la ducha en la habitación contigua.

…………………………….

Despertar a Tatiana sin que se enterase el chico que dormía a su lado no fue tarea fácil. Y menos para dos histéricas al borde del colapso como eran Nazaret y Silvia en esos momentos, tras haber solucionado la sencilla ecuación:

HEECHUL + CHINORRIS + RUIDO DE DUCHA = CÁMARA DE FOTOS.

Tatiana se despertó con una sonrisa en la boca y los ojos brillantes. Silvia hubiera jurado que su amiga no había bebido tanto. Sintió una punzada de envidia y miró a Kyu con desgana.

-¿Qué pasa chicas? -inquirió Tatiana con voz dormida. Miró al durmiente que yacía a su lado y su sonrisa se intensificó.

-Tati -Silvia intentó atraer su atención con voz ansiosa- ¿Recuerdas ese fic que estabas escribiendo? ¿Ese en el que Siwon, Heechul y Hangeng se montaban un trío?

-¿Ese que cada vez que te enviaba un capítulo para que me lo betearas lo devolvías cambiando el nombre de Heechul por el tuyo propio? -le inquirió, perspicaz, mientras se incorporaba.

-Exacto.

-Sí, lo recuerdo.

-Pues nena -intervino Naza con una sonrisa- vamos a darte inspiración para que escribas una trilogía.

…………………………….

-¿Estáis seguras de que se están duchando juntos? -susurró Tatiana, una vez en el pasillo.

Las tres amigas se acercaron con cuidado a la habitación que compartían Siwon, Heechul y Hangeng. El ruido de la ducha era inconfundible.

-Claro que sí -susurró a su vez Nazaret.- Ninguno de los dos está durmiendo y si algo nos ha enseñado youtube…

-¡…es que Hangeng y Heechul se duchan juntos y se hacen fotos desnudos! -terminaron las tres a la vez, llevándose las manos a la boca, entre risas pues habían levantado demasiado la voz.

-Dios, es como si el Karma nos estuviese recompensando por toda la humillación que hemos vivido hasta ahora -añadió Tatiana, apasionada.

-¿Humillación? ¡De qué te quejas! Tú eres feliz, tu chico te adora. Mírame a mí…

-Si, ya me he dado cuenta de lo de los bigotes…-se compadeció Tatiana.

-¿Bigotes de qué…? -Naza se llevó la mano a la cara y la retiró manchada de negro -¡Oh mierda! -fue corriendo a buscar un espejo.

-Y que sepas -intervino Silvia muy digna, mientras esperaban el regreso de su amiga- que el nombre de Heechul y el de Silvia son fonéticamente muy parecidos y el Word a veces los confunde.

Nazaret regresó murmurando algo entre dientes sobre hombres vestidos de rosa que no eran capaces de madurar.

-Bueno, ¿qué hacemos? -dijo al fin- ¿Con qué excusa entramos en su habitación, a su cuarto de baño y los pillamos en la ducha?

-Esperad, esperad… -la cortó Tatiana- ¿De verdad vamos a hacerlo? ¿De verdad vamos a interrumpir la ducha de dos chicos que conocimos ayer solo para ver qué están haciendo?

Sus dos amigas parecían inflexibles.

-De acuerdo -aceptó ella- ¿Cuál es el plan?

Silvia pareció meditar.

-Podemos decir que nuestra ducha está rota y que pensábamos que no les importaría que usásemos la suya porque dábamos por hecho que ellos estarían en nuestra habitación durmiendo con los demás.

-¿Y qué pasará cuando vayan a nuestro cuarto de baño y comprueben que nuestra ducha está en perfecto estado?

-¡Podemos romperla! -añadió Nazaret.- Cogemos la alcachofa y la golpeamos contra la pared hasta que se rompa.

-Despertaremos a los chicos que duermen en nuestra habitación -intervino Tatiana, hastiada.

-Es verdad -admitió Silvia- algunos hasta están durmiendo en el propio baño. Kibum se ha quedado dentro de la bañera. Está tan mono…

-¡Eso es! -dijo Tatiana- Hay chicos durmiendo en nuestro baño, no queremos despertarlos así que…

-¡…utilizamos el baño de la habitación mas cercana!- concluyó Naza por ella.

Era un plan perfecto. No cabía duda. Las chicas, emocionadas abrieron la habitación que compartían tres de sus nuevos amigos. Dos de los cuales esperaban ver ducharse juntos en breves instantes.

-Ala… -intervino Silvia, maravillada- Es la habitación de el Hombre, ya sabéis…¡el prota de YAB!

-Si, es super bonita -añadió Tatiana, conmovida, mirando a su alrededor.

Se pararon justo en frente de la puerta del baño. Las tres tenían en la cabeza el mismo video de youtube, aquel en el que Hangeng hacía las maletas para irse a China durante una temporada, Heechul se despedía de él y entre risas enseñaba una foto que tenía en el móvil. La había hecho mientras ambos se duchaban, estaban posando desnudos.

-Está bien -exclamó Naza, con voz firme, aunque temblorosa.- A la de tres entramos.

-Uno, dos…

-Un momento -la interrumpió Tatiana.- ¿A la de tres . o a la de tres .tres.?

Nazaret meditó durante unos momentos.

- A la de tres, dos, uno y ya- contestó, finalmente- como cuando veíamos los videos durante el pacto.

Las tres recordaron durante un momento el primer mandamiento de su religión "Anti-pacto es ver Suju, cualquiera de los trece".

-De acuerdo, yo ya estoy preparada -dijo Tatiana.

-Y yo, Naza, cuando quieras.

-Muy bien. Tres, dos…

-¡Espera!- la interrumpió Silvia- ¡Se me ha olvidado ponerlo a cargar a 480!

-A la mierda -murmuró Nazaret, hastiada y agarró con firmeza el abridor de la puerta.

-¿Qué hacéis en nuestra habitación exactamente?

Las chicas se volvieron. Nazaret todavía agarraba el abridor con la mano. Detrás de ellos Heechul y Hangeng las observaban confusos. Ambos estaban ya bien vestidos y acicalados, en claro contraste con el aspecto que presentaban las tres amigas.

-¿No estáis dentro? –inquirió Tatiana, con un hilo de voz. Parecía ser la única capaz de hablar.

-Ummm, no -añadió Heechul como si intentase hacer razonar a un niño pequeño- estamos justo aquí.

-Ya, es que hemos oído el ruido de la ducha y…

-…esperabais encontrarnos dentro ¿no es así? –Su mirada insolente fue directamente hacia Nazaret- ¿Qué esperabais ver?

-Nada -bufó Nazaret, molesta-¿Qué os creéis? ¿Que nos morimos por veros en la ducha? No nos interesáis en ese sentido en absoluto…

-Esta mujer no me representa -interrumpió Silvia, mirando directamente a Hangeng.

-Nuestro baño estaba ocupado así que pensamos en utilizar el vuestro -concluyó por fin Tatiana, recordando repentinamente la versión que habían preparado antes de irrumpir en la habitación.- Necesitamos asearnos y arreglarnos.

-De eso no cabe duda -murmuró Heechul despectivo.

-Podéis utilizar cualquiera de los otros -intervino Hangeng, más cordial- pero este ya está ocupado.

Entonces fue cuando las chicas se dieron cuenta por primera vez. Si ellos estaban allí y no faltaba nadie más en su habitación… ¿Quién demonios estaba dentro de la ducha?

La puerta se abrió, empujando para dentro a Nazaret que aún asía con fuerza el abridor. Cuando el vapor se disipó, surgió entre la niebla una hermosa aparición. Una chica preciosa, alta y delgada, de largos y lisos cabellos castaños, tapada solo con una toalla, les sonreía.

-Oppas, gracias por dejarme vuestro baño. El viaje ha sido tan agotador que necesitaba relajarme

Estiró los brazos, complacida. Finalmente pareció percatarse de las chicas que la miraban aturdidas.

-Sois vosotras, ¿no es así? ¡Las chicas del vídeo! Oh dios mío, estoy tan encantada de conoceros por fin. Mientras venía, mi querido Kyu-oppa me envió vuestro precioso vídeo clip. ¡Estaba deseando conoceros!

Silvia se dirigió a sus amigas confusa.

-No estoy segura pero, ¿esta chica no es una de esas…? Ya sabéis… Las de ese grupo que son tantas…

Naza asintió, sin dejar de mirarla con cierto resquemor.

-Sí creo que sí. Las Girls Generation.

-Las Zorras Generation- le corrigió Tatiana- ¿Ha dicho que Kyu le ha enviado nuestro vídeo? ¿Mi Kyu? ¡Y lo ha llamado querido!

Silvia se volvió hacia su amiga, que parecía a punto de sacar humo por las orejas.

-Yo no quiero hacerme responsable de esto - añadió atemorizada- ¡Deja de escribir ya!-gritó a nadie en concreto.- Acaba el capítulo y pásalo.

-Ey, ni hablar…-intervino Nazaret, observando de reojo la furia contenida de la más joven de las tres -ni se te ocurra cargarme con esto ahora.