Nota importante: Esta historia es de tipo alternativo, eso quiere decir que aunque está basada en la obra de Rumiko Takahashi, Ranma ½, se desarrolla en un contexto distinto al de la trama original. Es importante también recalcar que lo escrito a continuación fue hecho con fines de entretenimiento y sin ánimo de lucro, no recibo ninguna remuneración por estos escritos.

La Reina de la Nieve

Por Jade Haze

Capítulo 7

/1/

De seguir así, no le importaría que el reloj de mesa hubiera sido un regalo de Ryoga, lo arrojaría contra la pared para que se quebrara en mil pedazos y sólo así podría dejar de escuchar el tic-tac que parecía amplificado por un megáfono. Marcaba las 4:46 am y ella aún no había conseguido dormir un solo minuto. En la oscuridad de su habitación, cubriendo su cuerpo del frío con una manta blanca, Akane hacía todo lo posible por dejar de escuchar su respiración y poderse abandonar al descanso, pero le estaba resultando muy difícil. Se revolvió en la cama hasta quedar boca arriba y fijó su vista en el techo.

Por favor, no te enamores de él

Cubrió su rostro con la cobija, quedando completamente escondida bajo ella. Se movió para quedar boca abajo y hundió su cara en la almohada, resistiendose a recordar. ¿Por qué de pronto hacía tanto calor? ¿Que no se suponía que estaban en pleno invierno? ¿Por qué sentía que su cuerpo -sobre todo su rostro - era un horno viviente? Se revolvió de nuevo y quedó otra vez boca arriba. Tocó su frente, estaba mojada con sudor. ¿Cómo era eso posible cuando cualquier ser humano normal estaría congelándose de frío?

Quiso culpar de su insomnio al punzante dolor en el tobillo que no la dejaba desde algunas horas, pero Akane sabía que ése no era su problema, había soportado cosas más fuertes antes. No, sabía que si no podía dormir no era culpa de su herida. No podía dormir porque esa noche había sentido corrientes eléctricas vagarle por el vientre cuando estuvo tan cerca de él, y quizá habían llegado a su cerebro y la habían dañado. Todo por su culpa.

Su culpa.

Era un idiota, se trataba de convencer. Era un interesado, un playboy, un hombre cualquiera, como todos los que ella odiaba y soportaba sólo por compromiso. Pero entonces necesitaba una justificación para el hecho de que su corazón latiera tan rápidamente cuando sentía su respiración cerca. Necesitaba una explicación para entender porqué cuando él la abrazó en su inconciencia creyó que iba a desmayarse. Ansiaba encontrar una razón lógica por la cual sus palabras se habían grabado tan bien en su mente, al grado de que podía repetirlas una y otra vez, con su voz, con su tono, con ese ronco susurro, con la súplica. ¿De qué hablas? le contestó ella, pero él se sumió en un sueño profundo que le impidió dar alguna respuesta. Y ella se quedó ahí, no estuvo segura de cuánto tiempo, con la luz de la luna creciente atravesando la ventana, en sus brazos, en una posición demasiado incómoda, sin saber bien qué hacer para safarse de su abrazo.

¿Se refería a Kento?

¿A quién más?

Pero, ¿por qué?

Le pareció que Ranma Saotome estaba llevando demasiado lejos ése juego de seducción del que ella se había percatado desde el principio.

El problema es que, a pesar de saberlo, ella estaba cayendo en el juego.

Y el otro problema era que en dos horas tendría que estar en su oficina.

Y no había dormido ni un solo momento.

Maldijo al reloj, a su tobillo, tratando de responsabilizarlos de su insomnio.

Pero le aterraba la certeza de que ellos no eran los culpables.

/2/

-¡Akane! ¡No!

Fue lo que escuchó antes de sentir el agua fría empapar su cuerpo. Se incorporó de golpe, escupió el líquido que entró en su boca y talló sus ojos desesperadamente. Allí estaba ella, parada junto a la cama con un valde vacío en las manos, el cabello despeinado, un rostro endemoniado y círculos violáceos rodeando sus ojos tan intensos que podrían notarse a kilometros de distancia. Los recuerdos de la noche anterior, borrosos y confusos, volvieron a Ranma quien aún no podía conectar bien su adormilado cerebro con la realidad.

-¿¡Por qué rayos hiciste eso! - dijo cuando pudo reaccionar.

-Oh Ranma, ¡lo siento tanto! -dijo Rei, atrás de Akane, con el rostro muy pálido y las manos entrelazadas sobre su pecho.

-¿Que por qué lo hice? - las ojeras y los ojos terriblemente abiertos le brindaban a Akane un aspecto aterrador -¿¡Que…por qué… lo hice!

-¡Estás loca! - gritó Ranma

-¡Estás muerto, Ranma Saotome! - dijo tratando de abalanzarse hacia él para golpearlo.

Rei la sujetó por detrás con toda la fuerza que se permitió. Akane tampoco era tan fuerte, pero estaba furiosa, así que eso le dificultaba la tarea.

Y sí, estaba hecha una fiera. Después de la travesía por la que le hizo pasar, el tobillo adolorido y la noche de insomnio, no podía pensar mas que en desquitar su ira con él. Ranma la miraba perplejo, un poco avergonzado, un poco histérico, demasiado empapado para pensar claramente.

-¿¡Cómo puedes despertar a alguien así! ¿¡Es que has perdido la cabeza! -

-¡Tú! ¡Supongo que descansate perfectamente sin saber todo lo que yo pasé por culpa de tu irresponsabilidad! ¡Y mientras yo…! -

Mejor se ahorraba lo del insomnio.

-¡Eres un idiota! -

-Oye, ¡yo no…! -calló abruptamente al darse cuenta de que estaba en casa de Akane.

-¿Y qué más podía hacer? La tonta de tu representante jamás contestó mis llamadas -

-¡Oye…!

-¡Cállate! -Akane alzo la mano para alcanzar cualquier cosa que estuviera a su alcance, encontró una pequeña figurilla de cerámica y se la lanzó. Ranma pudo esquivarla con facilidad y esto la enfureció aún más.

-¡Eres una chica muy violenta! -le dijo

-¡Eres un gran estúpido! -

-Si soy un gran estúpido ¿por qué me trajiste aquí? ¿estabas preocupada por mí? -sonrió con burla.

-¿¡Quién va a preocuparse por ti! ¡Un hombre que ni siquiera sabe beber alcohol! ¿Estás seguro de que eres un hombre? -

-¿Q-Qué has dicho? - dijo Ranma levantando una ceja.

-¡Lo que escuchaste! -

Ranma salió de la cama y se colocó frente a ella. Akane tuvo que levantar la mirada hacia él, aunque era mucho más alto que ella debía demostrarle que no la intimidaba en lo absoluto.

-¿¡Ah sí! ¿¡Quieres que te demuestre qué tan hombre soy! -

Estuvieron varios segundos lanzándose fuego por los ojos hasta que las arcadas se apoderaron de Ranma y tuvo que correr al baño más cercano a arrojar. Akane contrajo el rostro por el asco y casi se le salen los ojos al ver que Rei corrió detrás de él y pronto se encontraba a su lado golpeándole la espalda.

-Oh, ¡pobre Ranma-kun! -

Akane abrió la boca para tratar de decir algo pero estaba atónita como para encontrar las palabras correctas. De pronto también tenía náuseas y quería vomitar.

-Akane, ¿podrías traerle un poco de agua? - dijo Rei con una voz tierna, aún dándole palmaditas a Ranma.

-¡Ni muerta! -contestó Akane antes de golpear el piso con el pie sano y dar la media vuelta para salir de la habitación.

/3/

Rei, ¿podrías…? -

Akane fue a despedirse de Rei, pero no pudo terminar su frase pues estaba demasiado impactada para continuar. Ranma estaba sentado en la barra de la cocina, observando a Rei prepararle algo para desayunar mientras platicaban animadamente. Él tenía el cabello mojado, se había dado un baño, vestía los mismos pantalones del día anterior pero se había quedado sólo con la camisa interior de color blanco. Parecía estar contandole cosas graciosas a Rei, quien reía a intervalos. La comida de Rei siempre olía delicioso, pero en ése momento el olor le provocó unas náuseas terribles. Caminó hacia ellos con los pasos más rápidos que le permitió su pie lastimado.

-¿Qué se supone que está pasando aquí? - lo dijo pausadamente, como si en cada espacio de cada palabra tratara de reunir su quebrantada compostura.

-Rei-san me está preparando algo para desayunar - contestó Ranma divertido.

-Es sundubu, para la resaca - dijo una sonriente Rei mientras colocaba un tazón humeante frente a Ranma. -Espero que te guste, Ranma-kun -

-¿Es que no tienes vergüenza? - dijo Akane a Ranma, quien se encogió de hombros y comenzó a comer.

-Akane-chan -dijo con ternura -es nuestro invitado y hay que tratarlo bien -

-¡No es nuestro invitado! -

-Pero -dijo inocente - tú lo trajiste aquí -

-Es deliciosa, Rei-san - dijo Ranma

-¡Gracias! Es un chico tan lindo, ¿no, Akane? -

Akane estaba rígida del coraje. Tenía los labios apretados y si seguía abriendo los ojos de tal manera seguro se saldrían de sus cuencas.

-Bien ¡Hagan lo que quieran! ¡No me importa! ¡Puedes decirle que se quede a vivir aquí también! -

-Oh, pero Akane… -

-Creo que está celosa -dijo Ranma por lo bajo, provocando la risa de Rei.

-¿Celo…? - la furia de Akane era indescriptible -¡Me largo!

Akane dio una vigorosa media vuelta y comenzó a caminar para salir de ahí. Iba a medio camino cuando un pinchazo en su tobillo la detuvo y la hizo perder el equilibrio y doblar su cuerpo para quedar en culclillas. Al percatarse Ranma dejó su comida y corrió hacia ella.

-¿Estás bien? -dijo Ranma mientras se agachaba a su altura para tratar de ayudarle a levantarse.

Akane le lanzó una mirada asesina. Ranma retrocedió un poco.

Se levantó por sí misma e intentó seguir con su camino, pero el tobillo le impidió cualquier movimiento. Pronto sintió unos brazos elevarla en el aire con demasiada facilidad. A pesar de sus protestas Ranma la cargó y depositó sobre una silla. Con agilidad -la suficiente para evitar que ella se resistiera - le quitó el zapato y tomó su pie lastimado entre sus manos, lo examinó con detenimiento.

-¡Suéltame! - dijo tratando de levantarse, pero los brazos de él volvieron a empujarla al asiento.

Ranma volvió a tomar el pie entre sus manos y lo examinaba de un lado a otro, como un experto tratando de dar reconocimiento.

-No te muevas -

Akane sintió una mezcla de vergüenza e irrealidad que la hicieron sonrojarse. Agradeció que él estuviera tan concentrado en su pie como para no verla, porque el cambio de su piel pálida al rosado ardiente era demasiado obvio. La seriedad que él tenía en ése momento le conferia un aire de madurez que ella no había visto antes. Normalmente siempre estaba seduciéndola o haciéndola enojar, así que verlo tan serio y concentrado era algo nuevo para Akane.

-Está inflamado. ¿Tiene hielo? - dijo dirigiéndose a Rei, quien asintió y desapareció por unos momentos.

Tocó el pequeño espacio entre el hueso de su tobillo y el pie, ella se quejó.

-¿Te duele aquí? - dijo señalándole y levantando su mirada hacia ella por primera vez.

Akane sólo asintió con una mueca dolorosa. Rei pasó a Ranma el hielo envuelto en un paño.

-Más vale que te relajes, estás muy tensa - dijo volviendo sus ojos al tobillo.

Masajeó su pie por unos minutos y después colocó el hielo sobre él. Ella lo observaba, entre avergonzada, molesta y curiosa. Rogaba a los dioses por no volverse a sonrojar, si lo hacía de nuevo él se daría cuenta y seguramente comenzaría a burlarse sin piedad.

- Puedo hacerlo sola- dijo inclinándose para tratar de arrebatarle el paño con hielos.

-Deja que yo lo haga - dijo Ranma con seriedad -aprendí a curar mis lesiones por los entrenamientos. Sé exactamente qué hacer.

El hecho de que no levantara su vista hacia ella no le ayudaba para nada. Estaba verdaderamente concentrado en atenderla y esto le provocó un sobresalto que no se esperaba. Parecía que miles de abejas la estaban picando al mismo tiempo en el vientre y había una sensación en su estómago como que algo subía y bajaba con tanta rapidez que le recordaba a un tren bala. No había desayunado aún pero de seguir así devolvería todo lo que había en su vacío estómago.

Posteriormente, Ranma colocó una venda alrededor de su herida. No preguntó nada durante todo el proceso, ¿De alguna manera sabía él que se había lastimado por su causa y por eso le estaba ayudando ahora? Seguramente así era.

Rei tomó su distancia para observarlos. Una pequeña sonrisa se formó en su boca. Se percató de que Akane no replicaba más, parecía oponer resistencia ante su cuidado, pero de alguna forma cedía ante él y lo dejaba hacer; y Ranma por su parte tan concentrado en hacer un buen trabajo y ayudarla a pesar de los problemas que le había causado la noche anterior. Ella se parecía más a la Akane que Rei conocía: dócil y atenta, un poco emocionada y lo suficientemente viva para sonrojarse. Eso la emocionó. Ése chico parecía provocar reacciones en Akane que hacía mucho tiempo que no veía.

- Está listo - dijo Ranma cuando terminó de hacer el vendaje, no tan ajustado para que no hubiera problemas con su sangre, pero lo suficientemente justo para que su tobillo pudiera sanar con rapidez.

-Si esperas que te de las gracias, no voy a hacerlo - Akane desvió su mirada.

Ranma rió.

-Lo sé. Siento haberte causado tantos problemas, Akane. De verdad lo siento - el tono con el que lo dijo, tan sincero y un poco avergonzado la desarmó por completo.

-Tengo que irme - dijo tratando de levantarse, pero de nuevo los brazos de Ranma la mantuvieron en el sillón.

-Será mejor que reposes, así tu tobillo sanará rápidamente -

-Tengo mucho trabajo qué hacer - dijo después de ponerse el zapato y salir a toda prisa de la habitación.

-Es muy necia - dijo observándola salir.

-No hay chica más necia en esta ciudad -dijo Rei, riendo.

Ranma hizo una mueca.

-Pero es linda, ¿no? - preguntó Rei sonriente mientras volvía a la barra para levantar los platos.

Él se quedó observando a la puerta por donde ella había salido sin estar seguro si "linda" era un adjetivo suficiente para describir lo que ella era.

/4/

-América es demasiado importante para mí. No te imaginas cuánto -

-¿Por qué? -

-Porque es una competencia. Mi hermano también quiere lograrlo con su empresa, pero sé que lo haré primero. Nadie puede robarme el triunfo. Absolutamente nadie -

Akane miró los ojos de su esposo, estaban demasiado sombríos y había una seriedad solemne en su voz que no le gustaba nada. Habían tenido que posponer la luna de miel por asuntos urgentes de negocios y era la primera vez, desde su boda, que compartían una mesa juntos. Ni siquiera había bebido de su taza para alargar el tiempo que pasaban juntos, así si él terminaba primero y quería retirarse, le pediría que esperara a que ella acabara su té.

-Cuando estuve en América… -dijo Akane -bueno, no la tienes fácil si eres asiático… - sonrió forzadamente.

-Sé que es difícil. Pero también sé que puedo lograrlo. Estoy a punto de lograrlo -dijo sin mirarla, Akane pudo ver que apretó el puño sobre la mesa.

-Mamá quiere que váyamos a cenar mañana -Akane trató de desviar la conversación -Nabiki cumplirá años y… -

-¿Quién es Nabiki? -

-N-Nabiki… -dijo Akane y su boca se quedó entreabierta, demasiado sorprendida para continuar -…mi… mi hermana -

-Ah -dijo él restándole importancia -Estaré ocupado mañana -

-Pero… -

-Oye Akane - la interrumpió.

-¿Qué? - preguntó Akane desconcertada.

-¿Podrías dejar de jugar con tus dedos? Es insoportable -

Sintió el impulso de levantarse y gritar, de alejarse indignada, de correr y aventar algunas almohadas, pero sus piernas no respondían a las órdenes de su cerebro. En lugar de ello se quedó ahí sentada, controlando sus dedos para que no volvieran a jugar los unos con los otros, viendo fijamente a la taza de té de la que ya no salía humo y la que no había tocado en absoluto. Saadaki se levantó de la mesa y pronunció unas palabras que ella no recordaría después aunque lo intentara mil veces, quiso decirle que esperara a que ella terminara su té, pero supo que no serviría en absoluto tratar de retenerlo, porque de alguna manera parecía más alejado que nunca. Quiso tomar la taza de té y arrojarla lejos, imaginó el estruendo que haría al golpearse contra el suelo y…

/5/

…el golpe sobre el escritorio la sacó de sus sueños. Cuando pudo reaccionar se dio cuenta de que se había quedado dormida sobre los trabajos pendientes y documentos que debía firmar -rogaba a los dioses no haberlos llenado de saliva -. Frente a ella, Ryoga la observaba divertido después de haberla despertado por sorpresa.

-Parece que no has dormido bien - dijo con una sonrisa burlona.

-¿Tú crees? - dijo Akane con ironía mientras se incorporaba y trataba de arreglar su desaliñada apariencia.

-¿Noches salvajes? -dijo Ryoga después de sentarse sobre la silla de piel con una sonrisa en la boca.

-No sabes cuánto -

Y entonces recordó que su compañero no había atendido al teléfono en toda la noche.

-¿Tú dónde la pasaste? -

-¿Yo? -Ryoga tomó un bolígrafo de la mesa y comenzó a jugar con él -Después de la fiesta fui por ahí a pasarla bien -

-¿No te parece una casualidad -Akane cruzó los brazos frente a ella -que ni Konji ni tú hayan contestado a mis llamadas ayer? -

Ryoga tragó saliva con pesadez, pero intentó mantener la calma lo mejor que pudo.

-Es, claro, una casualidad -se incorporó sobre la silla -¿Para qué me necesitabas? -

Akane se quedó viendo fijamente a su amigo y luego volvió los ojos a su trabajo. No tenía ánimo para explicar cosas en ése momento.

-Olvídalo -

-En fin, no tengo mucho tiempo -comenzó Ryoga -sólo vengo a avisarte que Kento ha elegido a una modelo para la siguiente publicidad -

-¿Quién es? -

-No lo sé. Dice que será una gran sorpresa. Según él la traerá en unos días cuando regrese de China.

-La publicidad es asunto tuyo -

-Sólo quería hacerte saber. Es mi obligación. Ya le daré el visto bueno cuando hagan acto de presencia -

Ryoga se alejó hacia la puerta con pasos veloces, tenía mucho trabajo por delante.

-Por cierto -regresó su mirada a Akane -creo que necesitas más maquillaje para cubrir esas ojeras -

Que se callara. Que se callara o no respondía por sus actos.

/6/

-Cio-Cio san -

Levantó la mirada y estaba ahí, parado en el marco de la puerta con los brazos cruzados. Akane sintió una oleada de nervios mezclada con ira. Puso los ojos en blanco para mostrarle todo su fastidio, pero lejos de alejarse, Ranma se introdujo en la habitación.

-¿Cómo sigue tu pie? -

-Deja de hacerte el amable y dime rápido qué es lo que quieres -

Ranma apretó los labios en un gesto frustrado. Caminó hacia ella con agilidad y se sentó a su lado en el sillón de la oficina. Instintivamente Akane se arrastró un poco sobre el sofá para alejarse de él.

-Tenemos que hablar -sentenció Ranma.

-¿De qué? - preguntó Akane tajante.

-De América -

Akane levantó una ceja.

-Deberías hablar eso con Ryoga, no conmigo -

Ranma acercó su rostro al de ella, examinándola. Akane se quedó de piedra ante la cercanía y estaba dispuesta a alejarlo de un golpe cuando él regresó a su antigua posición.

-¿De verdad no dormiste nada? -dijo al ver sus ojos rojizos y secos.

-Al grano -dijo Akane después de recuperar el ritmo de su respiración.

Ranma tomó una gran bocanada de aire antes de iniciar.

-No voy a trabajar para América. No me gusta el americano - dijo recostándose sobre el respaldo y cruzando los brazos, mirandola desafiante.

Akane sabía cuánto le gustaba hacerla rabiar, así que no iba a permitírselo en ése momento.

-¿Tu representante jamás te habló del término 'profesionalismo'? -dijo con la calma que pudo reunir.

-No es una cuestión profesional -contestó Ranma

-Qué cínico -

-¿Por qué te interesa tanto América? -dijo entrecerrando los ojos, escudriñándola con la vista -Tanto que eres capaz de estar al lado de ése hombre… -

Por favor, no te enamores de él

Un peligroso calor surgía desde la boca de su estómago y Akane temió que se convirtiera en sonrojo.

-Ése no es tu asunto -

-Mmm, sí lo es - Ranma se incorporó -más de lo que crees - dijo con una voz tan baja que Akane sintió cómo su cuerpo se erizaba.

-Déjate de tonterías y concéntrate en tu trabajo -

-Lo haré con un condición - dijo levantando su dedo índice frente a ella.

Akane lo miró, aún en guardia.

-Deja de verlo -

Akane bufó y cruzó los brazos frente a ella. Se dejó caer en el respaldo también y cerró los ojos. Ya era suficiente con los problemas que le había causado, no necesitaba más conflictos mentales.

-¿Por qué eres tan insistente? ¿A caso te gusto? -

-Creo que es obvio -contestó Ranma sin titubear.

Akane hizo el mayor esfuerzo posible para no sonrojarse como adolescente, de pronto pensó que debió ahorrarse esa pregunta.

-Lo que aún no me explico bien es por qué. Es decir, no eres mi tipo - sonrió -Las chicas que me gustan tienen, bueno, ya sabes, unas cuantas tallas más -

-Lárgate de aquí - contesó Akane apretando los dientes.

-Tengo algo mejor - chasqueó los dedos -Trabajaré para América con una condición -

-Si no lo haces tendrás que pagar mucho dinero por romper el contrato y punto. Konji ya lo firmó y… -

-Sal conmigo - dijo sin prestar atención a lo que ella acababa de decir.

-¿Eh? -

-Que salgas conmigo. Si sales conmigo no pondré ninguna oposición a trabajar para América, o a hacer lo que tú quieras -

El énfasis que hizo en la última frase no le agradó nada a Akane.

-¿Por qué habría de…? -

-El viernes. Parque de Hibiya. A las 7.

-Yo no he… -

-Soy muy puntual - se levantó de un salto y le sonrió antes de salir del lugar.

-¡Saotome! -

Pero él se había ido. Talló su rostro con sus manos, tratando de descargar toda la histeria que estaba a punto de apoderarse de ella. Respiró profundamente. Sólo quería ir a casa, tomar un baño y una larga siesta.

Lo que no sabía es que esa noche el tic-tac tampoco la dejaría pegar los ojos. -

/ CONTINUARÁ /

Hola (perdón, esto será largo)

He tenido tantos problemas para terminar este capítulo que no sé cómo lo hice. No son los típicos problemas que todos los que escribimos fan fiction atravesamos: tiempo, inspiración, internet… Estos problemas eran más de carácter existencial. De pronto me sentí muy tonta escribiendo Fan Fiction, ¿por qué? bueno, solía escribir y leer mucho cuando tenía como 14-15 años pero después entré en una etapa en la que el FF me pareció muy absurdo, decía yo ¿por qué rayos voy a tomar la historia y los personajes de otra persona y luego voy a escribir al respecto? Es como… bueno, no lees una novela de Murakami y luego te pones a hacer historias con Midori y Toru, ¿o sí?

Años después, cuando mi gusto por escribir se fue acrecentando, encontré que el FF era una oportunidad genial para "practicar" mi escritura y por otra parte para "extender" la diversión que de alguna manera terminó cuando finalizó la serie. En Ranma 1/2, por ejemplo, quedan muchos vacíos que no llenaron las expectativas de los fans y es por eso que, creo, el FF es muy popular (o al menos lo era, en mis tiempos) en este fandom. Y bueno, decidí hacerlo sólo por diversión.

Pero luego se me olvida que es diversión -sobre todo cuando me presiono mucho, soy una freak obsesiva disciplinada para escribir - y comienzan las preguntas bobas sobre ¿qué estoy haciendo? ¿por qué lo estoy haciendo? y de pronto hasta siento vergüenza de mí misma. Regreso a mis borradores, leo lo que he escrito y aunque me gusta, me pregunto ¿qué es esto? y me da la urgencia de dar por terminados mis escritos de una vez por todas. Será pues que quizá necesito relajarme, por que la verdad es que me encanta el Fan Fiction. Soy de las que llora con los escritos de otras y que termina con una sonrisa de boba en la cara al finalizar un buen capítulo.

Es una lástima que me sienta así, de pronto, porque tengo historias en mi mente que me gustaría desarrollar como Fan Fiction. Una en especial que me parece mil veces mejor que la que estoy haciendo. Lo único que me anima es saber que a varias personas les gusta lo que hago y también que hay historias en esta página que disfruto tanto como disfruté la serie original.

Y después de un largo rant y sentimientos feos, vuelvo a la historia.

Nuestros personajes ya se están relajando un poco, ¿no? Eso me gusta. ¿Creen que A. acepte salir con nuestro R.? Jijiji, yo espero que sí porque ya le hace falta un poco de romanticismo a nuestra historia, además se viene mucho drama y antes de eso hay que dejarlos ser felices por un rato.

Por cierto, como sabrán me he enterado de que se ha puesto roñoso con los FF que tienen l-emon incluído y todo eso, no sé si sea una exterminación total de los l-emon o sólo sea un "recordatorio" de su autoridad. Aunque aún faltan unos dos capítulos para que esta historia llegue a ÉSA parte, me preocupa un poco subirlo clandestinamente y que luego me den de baja para que se me quite lo tramposa x'D. Así que no sé qué hacer, si alguien tiene una sugerencia se la agradecería mucho.

Ahora, contesto sus reviews que agradezco y espero con todo mi cocaine heart:

Kikko: Thanx babe! So, new chapter is here. Hope you like it!

eleniak: Gracias, a mí también me da alegría cuando tu actualizas, jijiji. Espero que te guste este, sino por acá ando para que descargues tus quejas, ja ja :).

Rusa: Gracias por las fuerzas y por las felicitaciones, tienes toda la razón en que "hay que obligarse". Si esperamos a que llegue la inspiración nos hacemos viej/s, ja ja. Con respecto a tus interrogantes ¡sí es Shampoo! y Akane se desapareció por otras cuestiones, no estuvo con Kento :) Y tienes razón, ella realmente no tiene ningún interés en ése hombre. Gracias por la espera, ojalá te guste este capítulo.

Romi: :* besos, ja ja, creo que ya te contesté por pm, de todas formas gracias por los ánimos.

Ely: *_* yo amo tus reviews, espero poder ir develando las dudas que tengas sin ningún problema. Y sí, ya la historia está prácticamente terminada, pero como soy una perfectionist b*tch me tomo demasiado tiempo en revisar una y otra vez lo que me gusta y lo que no, ja ja. Gracias por tus comentarios, de verdad los agradezco, por cierto, a mí -y creo que a muchas -nos gustaría que escribieras algo :) ¿algún día nos honrarás?

Sandy: :D me alegras taaaaaanto con tus palabras, muchas gracias por tus comentarios, me hace muy feliz. Me da gusto que te haya gustado y espero que éste también, aunque sea un poquito :P Esperaré tu review, muchos besos :*

Pame-chan: T_T te extrañé, espero que ya hayas salido de vacaciones para que le dediques al Fan Fiction el tiempo que se merece (ok, son malos consejos, ja ja). Sé que lo preguntaste hace mucho pero por mí no hay problema en que distribuyas la historia en cualquier página, para mí mejor :), házme saber si a alguien le gusta, ja ja. Para la otra déjame tu e-mail o algo para poder contestarte rápido :). Espero que te guste el cap, nos leemos pronyo.

linaakane: Lo siento sweet pea, te prometo que es lo más rápido que dan mis dedos y mi mente T_T. Ya casi estoy libre de la escuela y el trabajo así que espero tener más tiempo para avanzar mucho y publicar con más frecuencia. Besos :*

Maru: */* gracias, muchas gracias. Me gusta que te guste cómo escribo, je je, espero que éste cap te guste también y ojalá me puedas dejar un comentario :*