Bienvenidos de nuevo chicos y chicas! Lamento tanto la demora, se que cada vez parece que dejare esto a medias, pero no! Les pido mil disculpas, se que había dicho que actualizaría después de Diario 1, pero el tiempo no se me acomodó como esperaba, y mis ratos libres no concordaban con mi inspiración, sin embargo por fin aquí está el nuevo episodio.
Por cierto, que les pareció la nueva temporada de Star?. Si quieren mi opinión al respecto háganmelo saber,.Y ya listos para el episodio especial? Yo quiero ver un beso Starco bajo el muérdago! Aunque sea solo en la mejilla. (Se vale soñar :,l ). Comencemos!
Anteriormente en The New Girl in Town…
-Oh no… no no no… que fue lo que hice…
-Todo está bien Star… se lo que estás pensando, pero no hiciste nada malo, créeme, estuve ahí, ahora date una ducha fría y te contaré todo.
-Díaz… dime una cosa…- Janna llamó la atención del chico una vez más antes de que bajara. –Sientes algo por Star?
–No quiero sacar conclusiones precipitadas Janna… pero… creo que Star me hace sentir cosas que hace mucho no sentía, podría decirse que ella… me hace sentir feliz.
Entonces… no estábamos haciendo nada malo?- Dijo la rubia preocupada.
-No Star, y dudo que aun como estaba Marco él hubiera hecho algo que te dañara…- Dijo Janna intentando animar a Star.
-No es eso lo que me preocupa Janna….- Dijo Star mirando hacia otro lado.
-Entonces de que se trata?- Dijo Janna interesada por la actitud de su amiga.
-… no estoy segura de poder corresponderle…
- Cuál es tu motivo para no tener novia entonces?
- la verdad es que… es más complicado de explicar…
-Es por Jackie no es así?- Dijo Justin interrumpiendo a Marco.
-… Algo así…- Dijo Marco con un semblante más serio.
-Sabes, ha pasado un largo tiempo desde que lo intentaste y no resulto, no puedo creer que la sigas esperando.
-No estoy esperando a nadie Justin, me quedo claro que ella no es para mí.
-Es porque no encuentras a la indicada o algo así?
… ya encontré a la indicada.- Dijo el chico en un susurro, mientras miraba hacia la ventana del segundo piso que daba justo a las escaleras para subir.- Star…
-Star…- Moon estaba a punto de hablar, pero fue interrumpida por River.
-No volverás a ver a Marco.- Dijo en seco River Johansen, ambos chicos, los Díaz y su esposa se impresionaron al escuchar esto, Marco se quedó de piedra al escuchar la seriedad con la que el señor River hacia esta declaración.
-Pero… yo… no puedo…
–Confié en ti chico, pasara mucho tiempo antes de que vuelva a hacerlo, mi hija es lo más valioso para mí, y fuiste descuidado, no importa lo mucho que lo desees no volverás a ver a mi hija.
–Star… lo siento mucho… no quería-
–Ya basta Marco… déjalo… así es mejor.
The New Girl In Town.
Marco despertó temprano por la mañana, al sonar su alarma a las seis de la mañana como había hecho desde hace ya dos semanas, se dirigió al baño para lavarse la cara, al mirarse al espejo, vio un rostro que si bien era el suyo, tenía un semblante de seriedad no muy común en él, uno que veía solo cuando observaba su reflejo en el backstage antes de subir al ring para una pelea difícil en sus torneos de box escolares, y en otra ocasión también se miraba de la misma forma, hacía dos años, después de meses de ver tristeza en su rostro, cuando decidió darle un giro a su vida, y cambió, paso de ser un chico inseguro y deprimido, a uno que se enfocara en sus metas y se esforzara para conseguirlas, el semblante de seriedad que el chico tenia era el mismo, el mismo que observo por meses en su rostro después de hastiarse de encontrarse deprimido por el rechazo de una chica que no estaba interesada en él, así es, ese semblante decidido a cambiar después de Jackie Lyn Thomas.
Marco se dirigió a su closet, se puso unos pantalones deportivos holgados, una playera sin mangas y sus tenis deportivos, tomó su mochila con su equipo de boxeo, y se dispuso a salir, el castaño pisaba cuidadosamente para no hacer mucho ruido, pues sus padres seguían dormidos, si bien sus padres solían estar despiertos desde temprano, en vacaciones rompían un poco esta regla, variando su hora de despertar entre las ocho o hasta las diez en otros casos, pero Marco ahora sentía la necesidad de estar solo, la necesidad de levantarse y hacer lo que más lo des estresaba desde hace años, golpear el saco de boxeo.
Al salir de su hogar el chico se colocó sus audífonos, poniendo algo de música para correr mientras se dirigía al gimnasio que se encontraba a un par de calles, aun cuando el chico intentaba distraerse poniéndose rutinas más exigentes, su verdadero problema siempre salía a flote quisiera o no, Star Butterfly, esa chica que tenía sin ver ya más de dos semanas, todo había salido de la peor manera, los Butterfly no confiarían más en él, probablemente esto afectaría a la relación de ambas familias, y lo peor de todo, lo que más le pesaba al chico, no poder ver ni hablar con Star.
¿Cómo podría dolerle algo así? Marco no era una persona que se encariñara con nadie de manera rápida, no desde su experiencia hace dos años, tampoco se llegaron a conocer al punto de ser indispensable el uno para el otro, no eran si quiera mejores amigos… entonces… ¿porque la echaba tanto de menos? De nada servía que el chico se lo preguntara, solo le daba vueltas a un asunto que ya sabía a que se debía, era simple, a él le gusta Star Butterfy, no hay otra explicación. Por más que lo intentara, por más que quisiera evadirlo, la imagen de la rubia siempre regresaba a la cabeza del moreno, lo que hacía más insufrible la tortura de no poder estar con ella, el nunca se había sentido así, nunca había sentido una ansiedad tan grande por ver y abrazar a alguien, ¿Seria acaso que, al igual que los drogadictos, alcohólicos, fumadores, o narcodependientes, Marco sufría de síndrome de abstinencia, por no tener su pequeña dosis de Star para él?
Sin darse cuenta, el chico llego al gimnasio, el cual apenas estaba abriendo, era curioso, como siempre empezaba intentando distraerse de la rubia, y al final era ella misma la que lo distraía y hacia el tiempo volar, claro, tiempo en el que el chico no podía hacer nada más que morder su labio inferior al desesperarse por no poder captar la deliciosa esencia de la chica de nuevo entre sus brazos como aquella noche.
El castaño se dio paso al lugar que se encontraba completamente vacío, uno de los entrenadores del lugar lo saludo, sin embargo no le dio ninguna instrucción, Marco a esas alturas conocía todos los circuitos de entrenamiento, sumado a esto, el chico tenía ya una rutina especialmente para él, pues era el que llevaba el título de campeón media wélter inter escolar, así que al tener la atención del entrenador en jefe, ya conocía exactamente su rutina y como debía seguirla cada día.
Marco decidió comenzar con la pera para mejorar su velocidad, la cual no había disminuido para nada desde la última vez que le tocó defender el título, después de un rato con la pera el chico se enfocó en lo que más lo liberaba de su rutina de entrenamiento, golpear el saco. Si bien Marco no era un chico rencoroso, si sabía cómo dar buenos golpes, los cuales se podía notar por su gesto y fuerza provenían inspirados de la furia, el enojo, Marco se encontraba realmente furioso consigo mismo, pues el ocasionó la separación entre él y Star, si él no hubiera sido descuidado desde un principio, no tendría prohibido ver a Star, y más importante, Star no lo evitaría como se dejó claro
–Ya basta Marco… déjalo… así es mejor.
Las palabras de la rubia resonaban en su cabeza casi tan fuerte como sus golpes en todo el lugar, no podía creer que Star no quisiera hablarle, y ahí era cuando las dudas llegaban, sería que ella realmente no quiere hablar con él? O lo que no quería era tener problemas con sus padres respecto a él, será que ella cree que pasó algo entre los dos aquella noche? Las dudas invadían al chico, y su ánimo se bajaba poco a poco, disminuyendo sus golpes, hasta el punto en el que se quedó completamente quieto, interrumpiendo su entrenamiento.
-Hey Díaz, todo bien?- Uno de los instructores le habló desde el otro lado del gimnasio
-Oh… si, si todo bien..- Marco agitó la cabeza intentando ordenar sus pensamientos y proseguir con su entrenamiento, pero la concentración nunca duraba lo suficiente para el chico.
Star…
La rubia se encontraba en su cama durmiendo, sin embargo, se notaba que no estaba tranquila, aun dormida su semblante demostraba preocupación y angustia, Star se movia de un lado a otro de la cama, su respiración era agitada, unas leves gotas de sudor hacían acto de presencia en su frente, entre sus labios podía escucharse escapar leves quejidos, sus ojos se abrieron de golpe, su respiración fue cortada tras tomar una gran bocanada de aire.
La chica se sentó en su cama, tocando pecho y sintiendo su acelerado corazón, al mirar alrededor agradece estar en su habitación, una pesadilla común y corriente, ya había olvidado que era exactamente lo que había soñado.
Normalmente la chica no tendría problemas de horarios, sin embargo el estar de vacaciones, estar en una nueva casa y el no tener mucho que hacer hacían que Star tuviera sus tiempos completamente desfasados, al no haber muchas tareas del hogar de las que se pudiera ocupar como para que consumiera todo su tiempo, la chica pasaba el día viendo series y películas, leyendo libros, chateando o simplemente tomando siestas, no tenía ninguna responsabilidad fuera de casa por lo menos hasta que entrara a la preparatoria, si bien se suponía que debía estudiar para el examen de diagnóstico, no le daba gran importancia ya que era una alumna con buen promedio. Le había pasado por la cabeza el conseguir un empleo de medio tiempo o quizá hasta tiempo completo a falta de cosas que hacer durante el día, pero, debido a los trabajos que tuvo en Mewni Ville anteriormente, el dinero no era algo que le hiciera falta precisamente, tenía una buena cantidad ahorrada, además de ello, desconocía aún mucho de la ciudad como para ir a buscar empleo por ahí. Gracias a este estilo de vida Star terminó por dormirse o demasiado temprano algunos días, o demasiado tarde en otros.
Star se levantó de su cama, sintiendo solo un poco de cansancio, pero no el suficiente como para dormirse inmediatamente sin darse cuenta, al observar el reloj que había en su mesa de noche, se percaptó de lo temprano que se había levantado, eran las seis y media de la mañana.
Sin mucho ánimo la chica suspiro, se sentó un momento en su cama de nuevo, tomó su celular y comenzó a ver las conversaciones que había dejado inconclusas la noche anterior, Lilacia y ella solían ponerse al día con frecuencia aun viviendo en la misma ciudad, obviamente estando Star lejos, esto era aún mas de vital importancia, al menos para Lilacia quien siempre quería estar al pendiente de los chismes del momento. Johnny o "Blowhole" como le gustaba que le llamaran, de vez en cuando la saludaba y al igual que sus amigos comentaba lo mucho que la echaban de menos, aunque el trabajo principal de Johnny en las conversaciones de Star era el de mandarle memes, los memes más graciosos y recientes siempre los encontraba tras recibir un nuevo mensaje de Johnny, también están Kelly y Tad, a quienes cuenta como uno solo, ya que suelen acudir a ella al mismo tiempo cuando tienen problemas en su relación, haciendo casi siempre que Star haga de mediadora imparcial en el predicamento. Tras leer los mensajes de las pocas personas con las que solía conversar, decidió que lo mejor sería responderles más tarde, después de todo, no querría despertarlos a esas horas de la mañana y aún menos en vacaciones, se encargaría de eso más tarde.
Star decidió bajar para tomar un vaso de agua, las altas temperaturas de la ciudad en esa época del año realmente deshidrataban a la gente, siendo asi, salió de su habitación, y con cuidado bajó las escaleras, antes de llegar a la planta baja, se dio cuenta de que la luz de la cocina se encontraba encendida, ahí se encontraba Moon aun en bata de dormir apoyada sobre la barra de la cocina y leyendo el periódico del día.
-Mamá? Preguntó la chica mientras se acercaba a la cocina.
-Star? Que haces despierta tan temprano?- Preguntó Moon extrañándose de ver a su hija a esas horas y en vacaciones.
-Bajé por un vaso de agua… por el calor… tu sabes- Respondió Star acercándose a la alacena junto a el refrigerador, abriendo la misma y sacando un vaso limpio. –Tu qué haces a estas horas?
-Me gusta despedir a tu padre antes de que se vaya a ver las cosechas, además, aún estoy buscando algún empleo de medio tiempo- Dijo Moon hojeando esa sección en el diario, esperando tener suerte.
-Mamá, deberías ir a la universidad a ver si puedes obtener un puesto como maestra, escuché que las ciencias sociales son un campo muy amplio también en la universidad de la ciudad.
-Me encantaría querida, pero esto no es Mewni Ville, Echo Creek es una gran ciudad, con cientos de egresados y más jóvenes, es más difícil conseguir empleo como docente.
-Bueno… tal vez en alguna institución de asesorías independientes, debe haber muchas en la ciudad.
-Star, los chicos necesitan ayuda con las matemáticas, la química, la física, o también en idiomas, pero para la sociología? Eso lo dudo… además, con mi título podría trabajar para alguna asociación
-Y piensas encontrarlo en el periódico? – Preguntó Star entre risas.
-Bueno… una nunca sabe, además, cualquier cosa que me mantenga algo ocupada estaría bien.
-… Mamá, puedo preguntarte algo?- La chica sonaba algo seria de repente.
-Claro mi niña, que sucede?- Preguntó Moon a su hija prestándole atención debido a ese tono preocupado.
-Muchas veces te he escuchado decir lo mucho que extrañas los tiempos en los que trabajabas en la universidad de Mewni Ville… cuando yo nací tuviste que dejarlo para cuidarme… alguna vez te molestó tener que dejar de dar clases por mi culpa?- Star se notaba triste, ella tenia un gran amor a sus padres, y pensar que lejos de llevarles felicidad pudiera haberles hecho pasar un mal rato, la idea de que fuera ella misma la razón de que su madre no estuviera ahora mismo viviendo de su vocación es simplemente angustiante.
Moon al escuchar las palabras de su hija no pudo evitar reflejar compasión en su rostro, dejando el periódico a un lado, juntó sus manos sobre la barra de la cocina, y con una sonrisa en el rostro comenzó a hablar;
-No me lo esperaba para nada cuando supe que vendrías al mundo Star, la verdad, es que ni siquiera habíamos discutido cuando ni cuántos hijos queríamos tener- Moon se levantó de donde estaba sentada para acercarse a su hija- Tu padre y yo llevábamos dos años de casados cuando me enteré….
Capítulo 6: El trabajo de una madre.
Moon se encontraba en el baño, caminando de un lado a otro del mismo, su corazón latía rápidamente y sus nauseas regresaban, estaba sudando frío, completamente nerviosa, eran los tres minutos más largos de su vida, después de aquello que le parecía una eternidad pudo comprobarlo, la prueba marcaba positivo.
-… voy… a tener un bebé…- Moon posó su mano sobre su vientre, de inmediato unas lágrimas escaparon de sus ojos sin querer, sin darse cuenta una gran sonrisa había aparecido en su rostro, lo cual sería completamente normal de no ser porque sus ojos parecían cascadas.
El sonido de la puerta delantera de la casa se escuchó mientras alguien se adentraba en el departamento.
-Moonpay? Volví!- River hablaba en voz alta esperando recibir el cariñoso saludo de su esposa de vuelta, era costumbre que Moon llegara de dar clases un par de horas antes que River volviera de su trabajo en el campo del cual era dueño, sin embargo el hombre no obtuvo ninguna respuesta de su esposa.
-Moon? Estas ahí cariño?- River se asomó a la cocina, no había nadie, caminó por el pasillo que daba a la habitación de ambos, pero Moon no se encontraba ahí. Inmediatamente escucho que la puerta del baño que estaba precisamente en el pasillo se abrió.
-Hola querida, que tal estuvo tu… Moon?- River se disponía a hablar con su esposa sobre su día, le fascinaba escucharla hablar sobre lo que había hecho, sin embargo al mirar el rostro de su mujer, se llenó de preocupación.- Que sucede Moon? – River se acercaba a su esposa para consolarla aunque no entendía que sucedía, inmediatamente la mujer se lanzó a los brazos de su marido, hundiendo su rostro en su hombro.
-Tenemos que hablar…-
Moon tomó la mano de su marido llevándolo hasta la cama para tomar asiento, siempre se imaginó dando la noticia de su embarazo de una manera especial, pero dado a que fue mucho antes de lo que siquiera se pudo imaginar, tenía que decirle directamente, ya que el shock no la dejaba ni siquiera saber cómo sentirse.
-River… hay algo importante que debo decirte…- la mujer por alguna razón tenia ese semblante preocupado.
-Que ocurre querida? Está todo bien?
-Sí… quiero decir… no… no sé cómo te vayas a tomar esto… yo…
-Dime amor… me estas preocupando…
-River yo… estoy embarazada.
-Tu padre de inmediato se emocionó por la noticia, yo la verdad me encontraba completamente en shock, no sabía cómo reaccionar, pero entonces tu padre dijo una frase que me hizo entrar en razón… "no importa nada, haremos que nuestro bebé crezca sano y fuerte, seremos una familia feliz…"… En ese momento supe que sin importar nada yo estaría siempre para ti, amándote y cuidándote con todo mi corazón, tu trajiste más felicidad a tu padre y a mí de la que jamás nos pudiéramos imaginar…
Moon se acercó a su hija para abrazarla con cariño, mientras Star escuchaba enternecida las palabras de su madre.
-Decidí desde el principio que quería estar completamente enfocada en ti, dejé mi trabajo porque quería atenderte en todo momento, y los nueve meses que estuviste en mi vientre, fueron una tortura… porque cada día que pasaba anhelaba tenerte entre mis brazos… cuando nos enteramos de que serías niña, tu padre casi se desmaya de la emoción… y yo… solo imaginaba como serías… como te compraría ropa linda y como algún día nos peinaríamos una a la otra…- Moon decía esto mientras acariciaba el cabello de su hija- Tu Star eres el más grande tesoro que tu padre y yo tenemos, eres lo más valioso e importante en esta familia… nunca en la vida me he molestado por dejar mi trabajo por cuidarte Star… fue lo que yo quería, puede que amase mi vocación, pero te amo mucho mas a ti hija… y no estaba dispuesta a perderme tus primeras palabras, tus primeros pasos, todos esos detalles que atesoro no los cambiaría por un puesto en la universidad, eso jamas… estuve feliz de tenerte entonces hija…. Y estoy feliz de tenerte ahora.- Moon acariciaba el cabello de Star, cuando sintío como su hombro comenzaba a humedecerse, Star derramaba lagrimas y sin embargo, en su rostro se dibujaba una sonrisa de oreja a oreja, las palabras de su madre la habían conmovido.
-Gracias Mamá… eres la mejor- La chica no encontraba palabras para corresponder a las de Moon, su madre no siempre expresaba el cariño con palabras, pero cuando lo hacía realmente llegaban al corazón, y esto ya había sucedido un par de veces en las últimas semanas, desde que llegaron a la ciudad.
-Lo siento Star, creo que me dejé llevar, no quería hacerte llorar- Dijo Moon mientras secaba las lagrimas de las mejillas de su hija.
-No… descuida, no estoy triste- Dijo Star mientras se tallaba los ojos.- Quieres que prepare el desayuno para las dos?- Dijo la rubia con mucho animo.
-De veras? No deberías subir a dormir un poco mas?
-Descuida… ya no tengo sueño- Dijo Star mientras se ponía un delantal, y sacaba de la alacena algunas cosas- Te parece si preparo hotcakes? –Preguntó a su madre.
-Bueno si insistes…- Respondió Moon, pero llamó su atención el hecho de que Star no alcanzaba lo mas alto de la alacena donde precisamente se encontraba la harina, al ver esto Moon río para si misma- "No importa cuanto tiempo pase, ella siempre será mi pequeña niña"- Pensó la mujer mientras se ponía de pie- Déjame ayudarte, si?
El chico caminaba de regreso a casa, esta vez decidió tomar la ruta larga, ya que a pesar de estar agotado, sentir el aire golpeando su cuerpo húmedo por el sudor era reconfortante, al igual que beber agua, la cual era como una recompensa por su arduo entrenamiento, durante el mismo el chico no se permitía beber ni una gota, de esta manera se motivaba para terminar su rutina.
El camino que tomó lo obligaba a pasar por un parque pequeño, el cual tenía en el centro una gran fuente, no era muy concurrido, pero a esas horas de la mañana había un par de personas trotando, otras caminando, algunos traían a sus perros para pasear, el chico camino por la acera contraria al parque, misma en la que se encontraban algunos locales, una tienda pequeña, una dulcería, un cyber-café, entre muchos otros, estos se encontraban rodeando al parque por decirlo de una manera, no era una zona comercial grande pero tenía lo esencial.
-Hey Marco! Chico no te he visto por aquí en un tiempo!- Una voz llamó la atención del chico, era el señor Smith, un hombre de tez obscura que barría fuera de su local, la barbería Smith, que llevaba el nombre de su familia, pues desde los años 60 los Smith heredaron en alguno de sus miembros el oficio de ser barbero.
-Buenos días señor Johnson, que gusto verlo- Dijo el chico deteniéndose mientras le tendía la mano al señor.
-Chico hace mas de un mes que no te pasas por aquí, planeas dejarte crecer el cabello o algo?... no te habrás hecho hippy o si?- Pegunto el hombre alarmado, pues no lograba entender del todo las modas de los jóvenes de hoy en día.
-Oh no, no es eso, es solo que lo he dejado pasar, pero vendré un día de estos, se lo prometo.- Marco ya tenía el cabello un poco más largo de lo normal, pues le gustaba tenerlo del mismo largo desde hace varios años, pero con todo lo que había estado inquietándolo desde el incidente de Star, se había olvidado por completo de cortarse el cabello, de hecho podía notarse que el poco vello facial que tenía comenzaba a salir, dándole un aspecto algo descuidado pero sin llegar lo in-pulcro.
-Bueno, te esperaré, ah, y menciónale a tu padre que cuando quiera puede venir por su corte y para arreglarle el bigote.- Dijo el señor mientras seguía con su tarea.
-Se lo diré, que tenga buen día señor Johnson! – Termino por decir mientras seguía su camino.
Mientras seguía a su paso el chico pudo notar algo que llamó su atención, del otro lado de la calle observó a una pareja de jóvenes, algo un poco mayores que el, simplemente sentados, tomados de la mano, mientras la chica apoyaba la cabeza en el hombro de el, parecían muy felices, el chico simplemente los miraba sin darse cuenta de que no retiraba la vista, se perdió en sus pensamientos, obviamente estos eran sobre la chica rubia que había estado rondando en su mente las últimas semanas, un fugaz pensamiento de el y ella sentados de la misma manera que esa pareja cruzó por su mente, la cual de inmediato era difuminada por la frase de la chica, una vez mas: –Ya basta Marco… déjalo… así es mejor.
-Piensas en una chica hijo?- Una voz de tras de el nuevamente llamó su atención.
-Oh… buenos días señora Warren, es un gusto verla.
La señora Warren era una mujer de la tercera edad, famosa en todos los vecindarios de los alrededores por ser la dueña de la florería mas popular de la zona, una apasionada de las flores y de la botánica en general, era bien sabido que en su hogar tenía un jardín y un pequeño invernadero en el cual cultivaba y cuidaba plantas y flores de todo tipo, además de esto los arreglos que vendían eran verdaderamente hermosos y a un precio justo, añadido a esto era una mujer amable y gentíl, apreciada por todos.
-Mira cuanto has crecido! Como están tus padres?- La mujer preguntó mientras acomodaba unos arreglos en exhibición fuera de su local.
-Muy bien, ellos están en casa ahora mismo.
-Me alegro, por favor dile a tu madre que cuando quiera puede pasarse a visitarme, podría ayudarle con su jardín, y agradécele a tu padre de nuevo por los cuadros que pintó para el local- Dijo la señora refiriéndose a un par de cuadros dentro del negocio en el cual podían observarse diversos arreglos florales, estos obviamente pintados a mano por Rafael.
-Se los diré, fue un gusto verla, que tenga un buen día.- Dijo el chico
-Hasta luego pequeño
Marco se detuvo por un momento, no había podido hablar con sus padres, no había discutido ni meditado sobre la situación, pero al ver de nuevo a la pareja sentada del otro lado de la calle, una idea impulsiva pasó por su mente.
-Disculpe señora Warren, antes de irme, quisiera preguntarle algo…- Marco regresó con la señora, la cual de inmediato prestó atención al joven.
-Dime hijo, en que te puedo ayudar.
-Bueno… usted es una experta en esto de las flores… yo… me preguntaba qué tipo de flores son ideales para… una chica…-Dijo el chico algo apenado.
-Oh! Vaya, ya eres todo un galán cierto? Y pensar que hace poco aun eras un niño!- Dijo la señora con gracia. –Piensas invitarla a salir?
-Bueno… mas bien es… para disculparme con ella… es una amiga, y puede que haya hecho algo que le haya molestado…
-Oh ya veo… entonces quieres arreglar la situación… veamos…- La mujer pensó unos segundos. –Creo que lo mejor para un caso así sería regalarle un lirio amarillo.
-Lirio amarillo…
-Verás, las flores amarillas pueden significar muchas cosas, pero un lirio, es para demostrarle que es importante para ti, y el tono amarillo del mismo representa un lazo fuerte e inquebrantable, además de que representa un arrepentimiento sincero, la honestidad…
-Ya veo… podría preparar un ramo de lirios para poder pasar por ellos más tarde?- Dijo el chico decidido
-Bueno…. Los lirios se venden normalmente solos, no es común regalar ramos completos, estas seguro?
-Seguro, no importa el precio, significa mucho para mi…
-De acuerdo, elegiré los mas estéticos y los tendré listos para mas tarde.- Dijo a señora con ánimos al ver lo decisivo que sonaba el joven.
-Muchas gracias señora Warren, volveré mas tarde.- Dijo el chico despidiéndose mientras se retiraba.
Después de una caminata el joven llegó a su hogar, como cada vez que regresaba no podía evitar echar una mirada a la casa de los Butterfly , cada que hacía esto un nudo se formaba en su estómago, parte de el anhelaba ver a la rubia fuera de su habitación en su balcón, i tal vez en la entrada a punto de salir, o en el garaje, pero de todas las veces que había pasado por ahí ninguna había coincidido con ella, quizás así sería mejo,r pues verse así de improviso podría hacer que arruinara las cosas, o tal vez ella lo evitaría, como fuere, el chico tenía una idea en mente, no sabía si resultaría o no, pero no podía seguir de la misma manera.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, el castaño observó que la puerta del garaje de su casa estaba abierto, su padre estaba ahí, al parecer estaba revisando algo de la motocicleta de Marco.
-Hola papá… que haces?- El chico llegó preguntándole a su padre, mientras dejaba su maletín deportivo a un lado.
-El escape que ordenaste llegó esta mañana, me tomé la libertad de cambiarlo por ti, espero no te moleste- Dijo su padre mientras aun trabajaba con la motocicleta.
-No claro que no, te lo agradezco.- Dijo el chico tomando de la mesa de trabajo el ahora viejo escape, por un momento observó a su padre sin estar muy seguro de que decir.
-Ya han pasado semanas desde el incidente con Star… has hablado con ella?- Su padre comenzó una de sus no muy recurrentes charlas, pero efectivas a decir verdad.
-Bueno… ella no quiere verme… pero…-
-Ella te dijo eso?- Rafael interrumpió a su hijo.
-Bueno… tu la escuchaste ese día.
Rafael con una sonrisa negó con la cabeza, aveces Marco podía ser muy maduro, y en otras aun parecía un niño.
-Hijo, tienes que aprender a escuchar a las personas, ella dijo que era lo mejor… no que no quisiera verte.
-Bueno pero, es igual … no? Si ella cree que es lo mejor, sería correcto que yo me entrometiera?
-Tal vez eso fue lo correcto entonces, pero que es lo que puedes hacer ahora?- El hombre le planteaba estas cuestiones a su hijo, intentando ayudarlo. Marco había explicado todo a sus padres, al principio se enojaron con el, como no hacerlo, fue muy irresponsable de su parte, pero poco a poco se fue notando que la situación afectaba al chico, y no era por estar castigado o por no poder salir a rodar, si no porque realmente estaba arrepentido, y aunque hace bastante tiempo que no solía encariñarse rápidamente con la gente, pero Angie y Rafael podían sentir que asi sucedió con Star, por lo que intentaron aconsejarle en su momento, pero hasta los Díaz sabían que tenían que dejar enfriar las cosas.
-Estaba pensando en disculparme con Star, ir a su casa mas tarde y pedirle que me perdone por los problemas.
-Bueno, es un buen paso, pero recuerda que no solo ella es la del problema, sus padres confiaron en ti y tu fuiste descuidado, les debes una disculpa mas formal.
Marco volteó la mirada, sabia que era verdad, tenia que disculparse con la familia Butterfly, pero recordad las palabras del señor River le helaban la sangre, y pensar que un señor que se ve tan bonachón podría ser tan terrorífico.
- Lo que puedo aconsejarte es que te disculpes con ellos, y después podrás hablar con Star, ella decidirá si quiere seguir siendo tu amiga o si lo mejor es separarse, pero almenos tu como caballero que eres, habrás hecho lo correcto.- Dijo el hombre mientras se levantaba del suelo, dándole una palmada a su hijo en el hombro. –El escape esta listo, porque no la enciendes para ver que tal suena?- Dijo el hombre tomando una toalla para secarse el sudor de la frente mientras entraba a la casa.
Marco sonrió, mientras veía a su padre alejarse, el chico se acercó a la moto, poniendo su mano sobre el manubrio del lado derecho, tomó asiento, encendiendo la motocicleta sin problemas, ahora el motor sonaba mas fuerte gracias al escape sin silenciadores nuevo, el chico miró de nuevo la puerta por la que su padre había entrado a la casa.
-Tiene razón… tengo que hablar con el señor y la señora Butterfly…-dijo el chico decidido en bos baja, mientras forzaba el motor para escucharlo.
Rafael caminaba a la cocina, donde se encontraba Angie cocinando, con música jazz de fondo y una mirada algo angustiada.
-Amor, esta todo bien?- Rafael se acercó a la cocina con su esposa, ella no solía cocinar, a Rafael le gustaba encargarse de eso, pero Angie se ofrecía a hacerlo solo cuando se encontraba realmente estresada, por alguna razón las labores culinarias la mantenían tranquila y a su mente ocupada en ello, siempre con su música de Jazz.
-Si, todo esta perfectamente cariño.- Dijo Angie mientras dividía un paquete de carne molida en porciones equitativas.
-No puedes mentirme querida, hemos estado juntos por años y sabes que…. Espera, eso es vino?- Preguntó Rafael mientras tomaba la botella, mirando a su esposa extrañado.
-No estoy bebiéndolo, es para los medallones.- Dijo Angie sonriendo por las ocurrencias de su esposo.
-Medallones? Pero si eso solos los preparas en año nuevo… dime querida que sucede.- Dijo Rafael ya algo preocupado.
-Tu sabes, esta materia que tengo que impartir… simplemente no la entiendo, no puedo con ella, no es lo mío!- Dijo Angie dejando las cosas de lado.
-Bueno… diles que contraten a alguien mas, no nos urge el dinero y lo sabes- Dijo Rafael intentando ayudar a su esposa.
-Es mas difícil de lo que parece…. Ah perfecto, va a faltar tocino- Dijo la mujer empezando a ponerse nerviosa.
-Si hay algo que pueda hacer para ayudarte cariño solo dímelo- Dijo Rafael intentando no perder el tema de conversación.
-Si, podrías ir dándole forma a la carne? Voy a la tienda, vuelvo en unos minutos.- Dijo Angie ignorando por completo la preocupación de su esposo, no porque no lo apreciara, pero cuando se trataba de cocinar Angie Días era perfeccionista y no se enfocaba en otra cosa que no fuera terminar la receta,
-Umm… de acuerdo- Dijo Rafael quedándose solo en la cocina.
Angie caminaba rumbo a la salida, cuando vio que Marco entró por la puerta que daba al garaje.
-Hola hijo, la comida estará lista en una hora solo iré por algo a la tienda, porque no te das una ducha? Vuelvo enseguida.
-Marco ni siquiera pudo decir nada antes de que su madre saliera de la casa, se imaginó de inmediato que debía estar estresada, por lo que decidió hacer lo que le aconsejo y se dirigió a su habitación y prepararse para una ducha.
Angie conducía con precaución mientras escuchaba la radio, aunque no tenia mucho sentido tenerla encendida pues en cosa de nada se llegaba a la tienda, una vez llegó aparcó. El ligar mas grande que las tiendas que hay en las estaciones de gasolina, pero no llegaba ni de cerca a ser tan grande como un supermercado. Una vez que bajó, tomo una canasta de la entrada, aprovecharía para comprar un par de cosas que se pudieran necesitar. Al entrar se dirigió al fondo de la tienda, donde se encontraban todos los productos en refrigeración. La mujer pudo sentir como alguien se acercaba, y una voz la llamó amablemente;
-Angie, que gusto verte- Moon se encontraba a un lado de ella en el pasillo de sopas, con una canasta en mano también.
-Oh Moon, que bueno verte de nuevo… haciendo compras?
-Si, es que olvidé ir al supermercado ayer y tengo que preparar la comida para la familia, tu sabes.
-Si te entiendo- Dijo Angie riendo un poco. –Te importa si te hago compañía?
-Oh para nada! Tenemos mucho de que hablar hace tiempo que no nos ponemos al día.
-Si tienes razón, dime como se encuentra Star?- Pregunto Angie, esperando no ser inoportuna por lo sucedido entre sus hijos.
-Oh ella esta bien, un poco hastiada, resulta que tiene una prueba para la preparatoria de la que no tenía ni idea, aunque le diga que no se angustie demasiado aun asi no tiene mucho que hacer en casa… como está Marco?
-Bueno… estas semanas no ha sido el mismo… es como si volviera a tener 14 otravez…
-14?- Moon no entendía a lo que Angie se refería.
-Lo que sucede es que… hace tiempo Marco era un chico muy diferente, era timido y no tenía muchos amigos, a pesar de eso siempre fue muy buen estudiante y un chico muy ordenado, el único problema era que no socializaba mucho
-Ya veo…
- Asi es… pero un día eso cambió de repente- Angie comenzó a desenvolverse, al parecer no tenia reparos en explicarle a Moon la situación, quizás en el fondo para que entendiera lo mucho que la situación significaba para su hijo.- Marco a pesar de ser tan reservado, había algo que no temía ocultarnos, el decía estar enamorado de una chica… Rafael y yo la conocemos desde que ambos estaban en el jardín de niños… pero nuestro hijo nunca tuvo el valor para hablarle…
Moon escuchaba atentamente, quería entender como se relacionaba eso con la forma de ser del chico hoy en día.
-Un día decidió arriesgarse e invitar a la chica a salir… pero eso no salió como esperaba, ella no estaba interesada… mi hijo quedó devastado, se que es solo algo pasajero pero tu sabes como son los jóvenes- Dijo Angie. – Marco consiguió salir de esa depresión y hacer amigos, y hoy en día es muy apreciado por muchos chicos de su escuela, pero ya nunca volví a ver que tuviera esa sonrisa ilusionada…
-Ya veo… supongo que el rechazo lo dejó marcado… se entiende…
-Si… pero sabes… la última vez que vi esa sonrisa en mi hijo… fue cuando conoció a Star.- Dijo Angie mirando a Moon.
La ojiazul comprendió lo que Angie trataba de decirle con toda esa explicación, Marco se sentía culpable, y la situación con Star lo tenía afectado, realmente le importaba, Moon siempre fue una mujer de confiar en los demás, a veces incluso en gente que no se lo merece, pero siempre intenta ver el lado bueno de las personas, y una vez recapacito la situación por la que su hija y el chico pasaron, llegó a la conclusión de que Marco no podría ser tan malo como su esposo planteaba al prohibirle ver a Star… todos merecen una segunda oportunidad.
-Sabes… Star solía ser una chica alegre y extrovertida todo el tiempo… ella y su grupo de amigos eran inseparables y siempre se divertían…
Ambas pasaban por los pasillos tomando productos de un lado y otro, mas concentradas en la plática que en las compras.
-Unos años atrás, Star conoció a un chico, ella estaba perdidamente enamorada, incluso River y yo le tomamos cariño… sin embargo… el pues… cometió errores, llego un momento en el que no trató bien a mi hija, River y yo estábamos decepcionados, Star estaba realmente afectada… fue una situación en verdad difícil… no suena tan grave como lo fue… si me explico…
-Creo que entiendo… - Dijo Angie intentando no imaginar lo peor.
-Bueno… Star siguió saliendo con sus amigos, conociendo gente aquí y allá, pero… no volví a verla con esa sonrisa que mencionas, igual que Marco… hasta que nos mudamos aquí, la pobrecita no quería mudarse, se notaba en su expresión… pero el día que llegamos aquí y convivió con Marco… fue como ver a esa niña extrovertida otra vez…
Ambas intercambiaron miradas, sabían que a pesar de que la situación fue incomoda y fue un error que ambos cometieron, en realidad ambos eran buenos chicos y se merecían poder convivir, Marco para sentirse mejor y hacer sentir mejor a Star, y Star para convivir con el chico que mejor conoce en esta nueva ciudad y animarse un poco.
-Bueno… supongo que no dañamos a nadie si… tu sabes… les damos un pequeño empujón para que se reconcilien.- Dijo Moon.
-Estoy completamente de acuerdo.- Dijo Angie concordando con Moon.
-Definitivamente hablare con mi esposo al respecto, creo que ambos ya han sufrido suficiente estas semanas.
-Disculpa Moon… pero… estas completamente segura de que eso es lo que quiere Star?
-Lo estoy, conozco a mi hija, ella necesita a Marco…. Y que hay de el?
-Oh el se muere por hablar con ella, estoy segura- Dijo Angie riendo.
-Bueno, veamos que podemos hacer al respecto.- Dijo Moon animada, esperando poder ayudar a su hija.
Después de un rato charlando sobre temas de interés ambas llegaron a la caja.
-Por cierto Moon, no vi tu auto estacionado afuera.- Dijo Angie.
-Quise venir a pie, para estirar las piernas un poco, pero… no creí comprar tantas cosas,- Dijo Moon viendo como sus víveres ocupaban cuatro bolsas.
-Vamos a donde mismo, obviamente te daré un aventón- Dijo Angie.
-Me salvas la vida amiga- Dijo Moon riendo apenada. –Oh podrías pasarme los clasificados de empleo?- Dijo Moon señalando un pequeño periódico donde se solicitaban empleados de diversos tipos.
-Oh claro… Star busca un trabajo de verano?- Pregunto Angie.
-En realidad… es para mi- Dijo Moon algo apenada.- Es que, no hay mucho que hacer en casa y ahora que Star ya es grandecita y no necesita que la cuide, pues pensé en conseguir un empleo, aunque no sea nada lucrativo, solo quiero mantenerme ocupada, estar en casa sin hacer nada me vuelve loca!- Dijo Moon observando el periódico.
-Ya veo… sabes cuando quieras puedes pasarte por la casa para charlar y ponernos al día, asi matarías algo de tiempo.
-Que amable de tu parte Angie, pero no te quitaría tiempo?- Pregunto Moon mientras pasaba sus compras a la caja para que cobraran.
-No te preocupes, hay días que no tengo que ir a trabajar.- Dijo Angie mientras ayudaba a Moon a acomodar las compras.
-De verdad? Tu también eres artista como Rafael?- Pregunto Moon, pues ahora que lo pensaba no habían hablado sobre el empleo de Angie, solo mencionaron las pinturas de Rafael cuando tenían que irse a su galería.
-Bueno, quiero pensar que en parte lo soy, pero en verdad doy clases en la universidad de Echo Creek.
-En serio? Vaya no tenia idea, de que eres maestra?- Pregunto Moon interesada por su vocación en común.
-Bueno doy clases de poesía, arte dramático, y soy encargada de el taller de danza de el área de artes.
-Se escucha maravilloso, me encantaría regresar a esos pasos- Dijo Moon con ilusión en su rostro, recordar su alma mater y la época en la que comenzó sus pasos como pedagoga la hacían rejuvenecer y ponerse nostálgica al mismo tiempo.
-Serían veinte con cincuenta señorita- Dijo el chico tras la caja quien ya había acabado
-Volver? Te refieres a la universidad?- Dijo Angie confundida
-Oh.. es que hace muchos años, cuando aun no teníamos a Star, yo era maestra en la Universidad de Mewni Ville, fue una época maravillosa.- Moon tomaba el cambio y tomaba ambas bolsas llenas con los víveres
-Con que otra apasionada de la enseñanza eh, espera a que se lo cuente a Rafael- Dijo Angie entre risas,- Y en que área te especializabas?- Pregunto Angie mientras pagaba sus compras.
-Bueno di varias clases, historia de la humanidad, sociedades humanas, dinámica del cambio social, y es que tengo una licenciatura en sociología, daba clases en área de filosofía en general.
Angie dejó caer accidentalmente el canasto donde llevaba sus compras, sería posible que tuviera tanta suerte? Moon sería la respuesta a su problema laboral? Posiblemente.
-Estas bien Angie?- Pregunto Moon preocupada.
-Claro que sí, todo está bien- Dijo la mujer levantando la canasta y poniéndola apilada con las demás.- Ven Moon tengo que contarte algo que podría interesarte.- Dijo Angie mientras caminaba rumbo a la salida de la tienda.
El chico castaño sentía el agua golpear contra su cabeza, con los ojos cerrados se dejaba llevar por la refrescante sensación de las líneas de agua cayendo por su torso, no había nada como un buen baño después de entrenar, el chico a pesar de estar adolorido, se encontraba con ánimos y energías.
Después de una exhaustiva limpieza personal, el chico cerró por fin la llave de la regadera, saliendo de la misma el chico tomó su toalla, con la cual comenzó por cecarse un poco el cabello, seguido de esto, frotó sus extremidades superiores, al igual que la mayor parte de su torso, para finalizar poniéndose la toalla alrededor de la cintura. El joven se acercó al espejo, y lo que observó le hizo expresar una sonrisa algo engreída si se lo podía permitir, Marco no era un chico vanidoso ni narcisista, pero ver su cuerpo tonificado y con un volumen bastante aceptable, resultado de su arduo entrenamiento las últimas semanas y una dieta balanceada, hacían que el chico sintiera cierta plenitud por su apariencia, cosa que ni de chiste sucedía hace años, cuando tenía que cubrir el espejo del baño para no verse.
Salió de su baño, con otra toalla mas pequeña simplemente reposando sobre su cabello para absorber la humedad, el chico se dirigió a su escritorio, el cual debajo tenía un pequeño frigobar retro que había restaurado junto con Rafael como un pequeño proyecto padre e hijo, hará ya un año aproximadamente, de el mismo, sacó una botella de agua, a la cual le dio un par de sorbos, para luego dejarla a un lado.
Pensando en lo que había hablado con la Señorita Warren, el chico observaba la puerta corrediza que daba al balcón, la cual estaba cubierta por la cortina, así llevaba desde el incidente, no lo seguiría soportando mas tiempo, el debía actuar. Buscó ropa para ponerse, unos jeans ajustados, una playera blanca de cuello v , unos tenis skate de color guinda.
-Marco! Ven a ayudar a tu madre con las bolsas!- Se escucho la voz de Rafael hablando desde la cocina.
-Voy!- Contestó el chico mientras se disponía a bajar.
Al llegar a la planta baja su padre cargaba una bolsa entrando por la puerta que daba a la cochera, Angie se encontraba en la cocina, sacando los artículos que había comprado y guardándolos en sus respectivos lugares en la cocina. El joven salió para ayudar a meter las demás bolsas.
-Marco, la comida estará lista en unos minutos, por favor pon la mesa y lávate las manos.- Dijo Angie mientras terminaba de acomodar los víveres.
-Claro Ma,- Dijo el chico mientras entraba a la cocina dejando las ultimas bolsas.
Después de preparar la mesa ya estando todos sentados en la mesa, Angie decidió sacar a la luz un tema que le interesaba sacar;
-Rafael, Marco, recuerdan esa materia que me habían encomendado impartir en la universidad?
-Te refieres a aquella por la cual te has estado quebrando la cabeza estas ultimas semanas? Si la recuerdo- Dijo Marco recordando como su madre no había hecho mas que estudiar estas ultimas semanas y preparando un plan de estudio para los alumnos.
-Si lo recordamos querida, pasa algo con eso?
-Así es, les contare!- Dijo Angie con una sonrisa victoriosa en su rostro. –Resulta que cuando fui a comprar lo de la comida, me topé con Moon.
-Moon Butterfly?- Preguntó Rafael.
Marco ahora tenía toda su atención en la conversación, si tenía algo que ver con los butterf;y no podía evitar interesarle.
-Así es, y estuvimos charlando un buen rato mientras hacíamos las compras juntas
-Vaya, ahora entiendo porque tardaste- Dijo Rafael con gracia. –Pero que tiene que ver eso con la universidad?
-Bueno… entre una cosa y otra terminamos hablando de nuestros trabajos, y ahora estamos viendo la posibilidad de que Moon entre a dar clases a la universidad de Echo Creek.
-En verdad? Entonces… ella se encargaría de esa materia que no te gusta cierto?
-Así es, además ya tiene experiencia , ella dio clases en Mewni Ville y eso podría facilitarle mucho las cosas, sumado a eso, las huelgas de los maestros no han cesado mucho y están cortos de gente el el área de humanidades, seguro que podrían acomodarla de alguna manera… Más tarde iré con Moon para hacer unas llamadas y agendarle una cita con la directora de la facultad para ver que se puede hacer, deséenos suerte- Dijo Angie cruzando los dedos.
-Claro que la tendrán, desde antes que Marco naciera ya le dedicabas todo a esa universidad, apuesto que tomaran seriamente tu recomendación querida- Dijo Rafael dándole ánimos a su esposa.
Marco pensó por un momento, le aliviaba el pensare que la relación entre su madre y la de Star no se había visto afectada por su error, pero no podía contar con ese tipo de suerte en todo, asi que tendría que actuar.
-Mamá… crees que pueda acompañarte cuando vayas a casa de los Butterfly?
Rafael y Angie observaron a su hijo, el hombre imagino que se había inspirado en lo que le había dicho hace poco.
-Quieres ver a Star, verdad hijo?- Pregunto Angie, imaginando que Marco quería aprovechar el momento para volver a ver a la hija de los Butterfly.
Marco negó con la cabeza- Quiero hablar con la mamá de Star… quiero disculparme con ella.
Angie le sorprendió la respuesta de su hijo, pero después de mirar a Rafael comprendio mejor la situación, poniendo la situación del chico en un contexto similar al que habían tenido Rafael y Angie años atrás.
-Bueno… supongo que a Moon le parecerá muy apropiado de tu parte, esta bien, puedes venir conmigo.
-Genial… solo, ay algo que debo hacer antes- Dijo Marco levantándose de la mesa. –No tardaré, vuelvo enseguida.
-Pero a dónde vas? Marco?
-No se preocupen solo recogeré algo!
El chico llegó a paso apresurado a la florería de la señora Warren, algo agitado, se abrió paso para adentrarse al local.
-Oh Marco, vienes por el ramo de lirios?- Pregunto la señora Warren, quien estaba regando unas cuantas flores que tenia de muestra en la pared.
-Así es… lamento no avisarle que vendría- Dijo el chico apenado.
-Oh descuida… ya tengo tus flores listas… las puse en agua para que no se secaran..- Dijo la señora mientras tomaba un ramo de lirios amarillos- Aquí tienes hijo- Dijo mientras se las daba al joven.
-Muchísimas gracia, cuánto sería?- Pregunto el chico.
-No te preocupes por eso, asi está bien.
-Como dice? Oh no no podría, por favor déjeme pagarle- Dijo el chico buscando su billetera.
-Insisto querido, solo ve y haz lo tuyo, pide esa disculpa- Dijo la señora Warren mientras animaba al chico.
-Yo… se lo agradezco mucho…- Dijo el joven, observando el ramo de flores.- Bien… debo irme.
-Adelante hijo, y mucha suerte.- Dijo la señora despidiéndose del chico.
Moon se encontraba en casa preparando la comida, cuando escucho unos pasos bajando por la escalera. –Star?
La joven bajaba bostezando, mientras se estiraba- Hola mamá… necesitas ayuda con la comida?- Dijo Star acercándose a la cocina.
-No te preocupes hija, lo tengo todo controlado- Dijo Moon mientras terminaba de preparar la comida y sacaba del horno un pan de maíz, valga la redundancia, recién horneado. –Puedes poner la mesa hija? Tu padre llamó, llegara algo mas tarde así que empezaremos sin el- Dijo Moon dejando la bandeja sobre una rejilla.
-Claro mamá. – Dijo la rubia mientras pesadamente buscaba los cubiertos para ponerlos sobre la mesa.
-Te encuentras bien Star?- Pregunto Moon al ver que su hija actuaba con mas pereza que de costumbre.
-Eh?... oh si, si, todo está bien, solo que estudiar lo mismo tantas veces es tan agobiante!- Dijo Star haciendo un puchero, mientras ahora buscaba dos platos para su madre y para ella.
-Creí que te sentías segura para el examen.- Dijo Moon llevando la cacerola con la comida a la mesa, poiendola sobre una tabla de madera para no dañarla.
-Pues si, asi es… pero tampoco tengo mucho que hacer- Dijo la rubia llevando un vaso para ella y uno para su madre.
-Ya veo… sabes, deberías salir por ahí, aun que tengas tu examen aun eres una adolecente, mereces divertirte.
Star se quedó extrañada, su madre era muy comprensiva, pero que le sugiriera salir aun después del problema que había tenido semanas atrás no parecía del todo normal.
-Umm… lo haría pero la verdad, no he tenido tiempo de conocer a mucha gente por aquí, tendré que esperar hasta entrar a la preparatoria.- Dijo la chica mientras se sentaba en la mesa.
-Bueno, que me dices de Marco?- Pregunto Moon como si nada.
-Marco?- Pregunto Star con sorpresa, no se imaginaba que Moon hablaría del tema.
-Si, ya tiene tiempo que no lo ves… cierto?-Pregunto Moon sirviendo porciones de comida para su hija y para ella.
-Mamá… Papa me prohibió verlo, recuerdas?-Dijo Star, con una expresión algo triste sin darse cuenta.
-Si bueno… tu padre dice muchas cosas cuando esta tan enojado… pero también se que todos cometemos errores, y se que una chica de tu edad en una ciudad completamente desconocida, en verdad necesita un amigo.
Star miraba con asombro la tranquilidad con la que Moon tomaba el asunto.
-Dime, confías en el?- Preguntó Moon a su hija con toda naturaleza.
-Eh… yo…- Star no sabia que pensar, le dio muchas vueltas al asunto, y si bien no creía que el chico hubiera querido aprovecharse de ella, pero no sería la primera vez que confiaba en alguien y resultaba ser… un monstruo.
-Querida… se que has pasado por muchas cosas- Dijo Moon dejando sus cubiertos a un lado- Sabes, la gente siempre aconseja que uno tenga cuidado, que seamos precavidos, que no confiemos en todos, porque no todos tienen buenas intenciones…. En tu caso mi niña, tu problema es todo lo contrario… temes confiar… no es asi?
Star de la nada se vio envuelta en otro de sus discursos de su madre, no eran ni siquiera sermones, de hecho le sorprendía la cantidad de adolescentes que se quejan de las charlas con sus padres, a ella las charlas con Moon siempre le parecían reveladoras, nunca la aconsejaría mal y siempre tenia algo que decir que le ayudaba a resolver sus problemas.
-Supongo que tienes razón…- Dijo Star pensado, tal vez debería darle su voto de confianza al castaño. –Pero… creo que si el hubiera querido hablarme ya lo hubiera hecho… no es asi?- Dijo Star preocupada.
-O esta haciéndote caso y respetando lo que le dijiste, que asi era mejor… aveces una es la que tiene que dar el primer pas …
En ese momento el timbre de la casa se hizo escuchar Star levantándose de la mesa, dirigiéndose a la puerta. Unos cuantos pasos fueron necesarios, el comedor estaba casi enfrente de la puerta principal, la chica abrió la misma sin pensarlo, y la imagen que observó fue todo un golpe de sorpresa.
-O tal vez no…- Dijo Moon contradiciendo lo que acababa de decir, obsevando con la misma sorpresa la escena frente a ella.
-Marco…- Ahí se encontraba el chico castaño, sosteniendo un ramo de lirios amarillos.
-Tiempo sin verte Star…- Dijo el chico con algo de nervios en su voz.- Me darías un minuto?
Continuara…
Hasta aquí el episodio de hoy, se que no avance mucho con el desarrollo de la trama pero les pido que sean pacientes xD, deben pensar que no tengo vergüenza pidiéndoles eso después de todo lo que demore en actualizar, de nuevo les pido disculpas, me encantaría decir que no tardare tanto en actualizar de nuevo, y les juro que esa es mi intención, pero uno nunca sabe, de igual manera les prometo que escribiré lo mas que pueda en mi tiempo libre, ahora respondamos sus reviews:)
TemplarioObscuro: Lamento tanta demora, quisiera prometer que no tardaré en sacar los episodios pero nunca se sabe, de igual manera intentare escribir lo mas que pueda.
AaronVS3: Efectivamete hasta ahora Janna la ha hecho de intermediara y casi que chaperona, pero es cuestión de tiempo para que ella también tenga problemas que resolver.
KamenDoctor: Aprecio el comentario, y espero que sigas con la lectura, lamento no ser constante, pero agradecería que siguieras al pendiente.
Guest: Me facina leer reviews tan consistentes, agradezco tu opinión, en verdad no quería pintar a los personajes como los "malos" de la historia, pero si que quería mostrar que los peligros se encuentran ahí afuera, es uno mismo el que se expone a ello, y Marco y Star tuvieron que afrontar las consecuencias, Como tu comentas, de vez en cuando también me saca mucho de la historia que los padres se ecnuentren ausentes, o que simplemente sean punto y aparte, me gusta darles cierta aparición a todos los personajes, y los padres tanto de Marco como de Star son en especial un apartado del fic que, si bien, no es el tema principal, si que me parece interesante indagar un poco por el momento, tengo planeado para después profundizar mas en ello, pero aun no es el momento.
Recuerden que si quieren mandarme un mensaje privado o dejarme una review, sean bienvenidos, criticas comentarios y sugerencias también! Nos vemos!
