Lovesick
Kisshu&Ichigo
―¡Ichigo! ―exclamó en el silencio, seguido de un suspiro.
Bajó la mirada hacia donde se encontraba su mano derecha, causante de aquella maravillosa sensación obtenida. ―Tch ―quejó entre dientes ante la patética vista.
¿Cuántos días habían pasado ya? ¿Tres, cuatro, cinco días? Estaba consciente que de manera general eran pocos días, pero para él simplemente le parecían eternos, y aún más desde que había comenzado a conocer lados íntimos de su pequeña gatita.
Kisshu suspiró y cerró los ojos, imaginándose cierta líder Mew Mew lamiendo su palma, limpiando de sus restos. Disfrutaba de la imagen mental.
Abrió sus ojos nuevamente y meditó su situación por un momento. No estaba lo suficientemente cerca de hacer sus sueños realidad, pero tampoco lo lejos que estaba desde un inicio. Aunque tenía que admitirlo, había logrado mucho más en un par de días con una Ichigo en celo que en meses con la regular. Se incorporó en su cama y restregó su mano en sus boxers, permitiéndose así, sostener su rostro con la palma de su mano mientras ésta se recargaba de su codo en su rodilla.
La verdad es que la espera lo estaba matando, pero todos bien saben que dejarlas pidiendo por más era la mejor técnica en cuanto chicas. Le parecía un tanto decepcionante el no haber conseguido nada aún. Claro, era como estar en el paraíso al ver a Ichigo jadeando y estremeciéndose ante su tacto suplicando por más, sobre todo aún más con aquellas mejillas tan sonrojadas y sus lindas orejas y cola de gato alborotándose aquí y allá, pero nadie podía tenerse una idea del número de veces que había tenido que limpiar su ropa interior una y otra vez debido a las constantes fantasías que tenía desde que había visto a su gatita comenzar a tocarse. No era nada nuevo, eso era claro, pero no podía comparar el ver sus pantaletas una que otra vez debido a sus torpes y tiernas caídas con ser el causante de unos angelicales y desesperados gemidos. Si tan sólo…
Podía sentir cómo sus boxers le resultaban apretados una vez más.
―¡Agh! ―exclamó en la impotencia.
Habían pasado ya cuatro días desde que había visitado a Ichigo en su tina. Pasó la noche allí, entre las sombras, observando a su pequeño juguete 'divertirse' con sus amigas con cierto remordimiento en su interior. Le parecía adorable ver cómo tales experiencias resultaban ser de las primeras así y que le desconcertasen en su rutina cotidiana. Era simplemente tan casta y tierna que le provocaba ganas de azotarla contra la pared y apretar su cuerpo contra el de ella. Sonrió ante la imagen mental.
Tenía tantas ideas en mente de hacer con ella que ni sabía por cuál empezar. Quería hundir sus dedos en ella, -oh, aún podía recordar lo apretada que era-, explorarla y explotar cualquier punto débil que ella tuviese, lamer sus jugos de ellos y hacerla probar a ella también. También anhelaba explorarla con su lengua, -maldición, aquella idea siempre lo hacía estremecerse y suspirar-, quería lengüetear contra su clítoris tan rápido como su boca le permitiera, succionarlo y hacer de todo que pudiera hacerla sentir en los cielos. Pero había una en especial. Una que, rayos, siempre que pensaba en ella terminaba por masturbándose ante la escena mental. Ansiaba por una Ichigo con sed de complacer. Una Ichigo que, dejando a un lado sus deseos carnales, se enfocara en sólo brindarle placer y lo consumiese tantas veces como pudiese, tocándose mientras lo hiciera.
Una vez más, sus boxers comenzaban a resultarle incómodos…
―¡Ichigo~!―se quejó, cerrando los ojos en la exasperación, pataleando y golpeando la cama con sus puños infantilmente.
Era desastroso. Estaba seguro de que aquella chica sería su muerte.
No la había visto en días. Tart y Pie eran los encargados de los combates mientras él se la pasaba la mayor parte del tiempo en su habitación. En otras palabras, estaba castigado, por más que le fastidiase decirlo en voz alta. Cuando sus superiores se percataron de sus múltiples salidas sin órdenes algunas, decidieron mantenerlo bajo observación hasta obtener resultados positivos por parte de él. En otras palabras, Pie decidió mantenerlo en su habitación hasta que las salidas sospechosas cesaran.
Intentaba convencerse constantemente que era para lo mejor, que eventualmente Ichigo lo extrañaría y que para su regreso, ella lo recibiría con los brazos abiertos, y quien sabe, tal vez con las piernas abiertas también. Se emocionaba de sólo imaginárselo.
Cerró los ojos y se tumbó finalmente en su cama una vez más. Tantas imágenes de Ichigo en su mente… tantos deseos carcomidos…
―K-Kisshu… ―Podía escuchar con claridad su tímida voz resonar en sus oídos.
Maldición, simplemente ya no podía más. Chasqueó los dientes y frunció el ceño ante su debilidad.
Deslizó su mano derecha lentamente por su abdomen, intentando imaginarse cierta mano femenina en su lugar, jugueteando aquí y allá de manera traviesa y coqueta, llegando así hasta sus boxers. Extendió su palma y la posó sobre donde se encontraba su miembro ya erecto, frotando lenta y circularmente, molestándose un poco. Por más que le gustase realizar sus actos impuros de una manera acelerada y lujuriosa, simplemente adoró la idea de un molesto jugueteo antes de llegar a lo desenfrenado.
Instintivamente, empujó sus caderas al aire al sentir que ya no podía más con el juego, apretando su mandíbula al intentar callar un gruñido de placer y desesperación. Rápidamente, metió la mano por la abertura de sus boxers y jaló de su miembro, sacando un quejido al hacerlo.
Pese a que su tacto se sentía de maravilla de la manera en que lo ejercía, lo que realmente lo enardecía era la imagen de Ichigo haciéndolo tímidamente. Sus mejillas bien sonrojadas, sus cejas levemente oblicuadas y con unos pequeños destellos de lágrimas en el rabillo de sus ojos. Ambas pequeñas y débiles manos masturbándole de arriba y abajo, arriba y abajo, acelerando el movimiento conforme lo veía sofocarse.
Sentía su entero cuerpo caliente pero el calor se concentraba en aquella específica parte de su cuerpo en donde la fricción aumentaba conforme las embestidas comenzaban. Le gustaba pensar que aquel calor era gracias a las manos de Ichigo. Se quejó una vez más al imaginarla dando una pequeña lamida a la cabeza, volviéndolo loco.
―¡Ichigo! ―Ya podía sentirse cerca, sólo un poco más… no quería que terminara.
Ejerció más fuerza en su mano, llegando a incluso a sentir un pequeño rastro de dolor e incomodidad en su miembro, pero simplemente sentía que la sangre le hervía al igual que el resto de su cuerpo, queriendo explotar más de esa sensación. Sus caderas comenzaron a moverse desenfrenadamente de arriba abajo, sintiendo la intensa necesidad de hundirse en Ichigo. Su cuerpo rápido comenzó a sudar y sus dientes rechinaban en la exasperación.
No podía más, sintió una fuerte desesperación en agarrar a Ichigo de la nuca y jalarla a él, queriéndola a ahogar con su miembro y sentir su apretada y húmeda boca rodearle. Y, entonces, pudo sentirlo. Estaba cerca.
―¡AAgh! ―se quejó al sentir el clímax aproximarse, cerrando fuertemente los ojos y los dientes por igual.
Sus caderas se elevaban más cada vez que continuaba jalando de su miembro, sintiendo cómo estaba por llegar al punto culminante. Podía sentirlo cómo le recorría, cómo estaba por alcanzar el extremo, cómo…
―¡Ichigo! ―exclamó y empujó sus caderas una última vez en el aire, dando un brusco jalón final a la vez.
Tumbó su cabeza contra la cama al haberla levantado inconscientemente en la excitación, encorvando levemente su cuerpo, descansando y disfrutando de la placentera sensación que hundía su cuerpo. Dejó caer su mano derecha a un costado y suspiró, recuperando el aliento. Abrió sus ojos y observó el techo con una mirada decidida.
Tenía que verla esa noche.
esto es raro ? mmmm espero y no se decepcionen por el crappy capitulo y un pobre horny Kisshu y no travieso mm no se preocupen tho? esto es solo para que vean que este pendejete tampoco resiste mucho y sigue siendo un adolescente caliente jiji ademas supongo que ya era hora de ver un poco de acción de kisshu? después de todo ya escribi a ichigo tocándose, faltaba nuestro papishulo uvu prometo algo mejor para el siguiente capitulo? bueno eso quisiera… la verdad es que ya ni se lol
supongo que es algo inesperado que haya publicado esto? idk ya ni se que hago me gusta este fanfic pero no lo desarrolle bien (al menos no en los últimos capítulos jum) y me gustaría arreglarlo (si es que se puede) espero que el fandom no haya muerto? y aun haya gente que me apoye? uvu
no se si debería usar jerga ""obscena"" en cuanto escenas ~sexuales lol realmente le pensé en si usar glande o cabeza mmmm espero haberlo hecho bien? orz es la primera vez que escribo a un wey jalándosela |||orz asi se masturban? quien sabe ahahah yo digo que asi se siente no? la verdad es que es pura ficción lo que leyeron jum si un hombre lee esto notifíquenme si lo hice bien o si tienen algunas correciones (?) gracias jaja
por cierto disculpen mi narración? ya la verdad no escribo? ya me desacostumbre y ay dios ya no se escribir y si suena diferente al resto ya sabran por que orz
P.S admito que la idea de kisshu castigado y su ausencia es una referencia a mi ausencia jiji
por que hablo tanto ?
