Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.

Diálogos — bla, bla, bla —

Pensamientos "bla,bla, bla"

Antes que todo quiero expresar mi agradecimiento por todos los comentarios que ha recibido este fic.

Pequeña Rivalidad


Sarada ya sentía sobre su cuerpo los cuatro meses de embarazo, siempre tuvo una figura delgada y esto resaltaba mucho más, parecía como si se hubiera metido una pequeña pelota dentro de su camisa, pensar en eso le causaba cierta gracia mientras se miraba en el espejo, quería pensar en cómo sería su hijo.

Sacaría sus ojos, su cabello, necesitaría gafas como ella, tantas cosas y cada vez más dudas que iba a preguntarle a su madre alguien que parecía tan reacia a tiempos y en otros tan ansiosa, tal vez era el hecho que su madre se sentía tan desilusionada de ella, por sus mentiras y por esto, pero como culparla, Sarada comenzaba a entender cada vez más a su madre.

Su padre bueno, parece ser que su plan de venganza no funciono. Su venganza que tonta, acostarse con Boruto el estudiante estrella de su padre, solo para hacerlo sentir a este mal por descuidar a su hija, había planeado hasta mil maneras de cómo decírselo, y bueno se dio cuenta y lo cierto es que solo vio desilusión en sus ojos y eso para Sarada fue como una puñalada directa al corazón lo peor es que esa fue su única reacción, la única.

Pero eso ahora no importaba, siguió tocando su pequeña barriga lentamente, pronto solo faltaban cinco meses, bueno nunca pensó que estaría tan ansiosa por algo como esto.

Ya no le importaba su joven edad, tendría que madurar prontamente y a la fuerza, todo lo haría por el bien de su pequeño o pequeña, aun no sabía y no quería saberlo, seria sorpresa para el disgusto de su madre que parecía más interesada en esto.

Su principal objetivo ahora era no darse el lujo a equivocarse como sus padres, pero no sabía cómo hacerlo, pensaba que su madre debió sentirse de esa misma forma cuando la estaba esperando, y que errores no quería cometer, era su gran duda, el olvido de sus padres, si se ponía a pensar en ello sería pronto madre necesitaba dinero y ella era una Kunoichi, tendría que ir a misiones, buscar quien cuidara a su retoño.

Maldición sarada maldijo mientras golpeaba la pared, esta vez no genero un gran daño como en otras ocasiones, había aprendido a controlar su fuerza, heredada de su madre. Entre más pensaba las cosas más dolor de cabeza le producía, estrés de todo.

Tenía suerte de aun tener un techo su madre y su padre estuvieron a punto de sacarla. Aunque pensaba que era más idea de su progenitor y su mama lo detuvo, no sabía que pensar, tampoco de quien fue la idea y eso daba a muchas posibilidades.

Al final se enteró por los gritos pero cuando ambos alzaban la voz era difícil saber quién era quien. No quería aceptarlo, o incluso pensarlo pero la idea del séptimo de aceptar su ayuda financiera cada vez parecía más aceptable, el único problema es que si lo hacia Boruto tarde o temprano aparecería a reclamar algo.

Y ahora que pensaba en el rubio, buen eso era un asunto complicado, el séptimo lo mando a una misión hace dos meses y desde entonces no lo ha vuelto a ver, ha enviado dos cartas pero ambas las quemo, su madre las leyó y pidió que las leyera y ella como buena Uchiha que era las lanzo directo al fuego de la chimenea.

—Yo cuidare de ti, no necesitamos a tu tonto padre —

Esta última palabra Sarada la dijo con tanto odio pero intento no decirlo fuerte, su pequeño no merecía sentir ese odio, no aún no. Su felicidad con este ser sería la mejor arma contra Boruto, contra su padre, contra todos, sería feliz sin ellos eso lo iba a demostrar sin importar nada más.

—Sarada, hija Bolt está aquí —

Era su madre quien entraba por la puerta y se quedó observándola en silencio. Porque tuvo que regresar ahora, que quería acaso no entendía que no deseaba ser nada de él.

—Dile que se vaya no quiero verlo… —

—Hija no creo que eso sea posible, el no viene solo —

—¿A qué te refieres mama? —

La mirada de Sakura le daba a entender a su hija que eran problemas y muy serios, sin necesidad de palabras pero debía decírselo, aunque fuera doloroso.

—Viene con agentes del servicio de familia —

Aquello se sintió como un frio baldado de agua, la piel de Sarada se erizo y sintió que todo a su alrededor caí sobre ella.


NOTAS DEL AUTOR

Primero las historias no se han detenido, la razón de mi demora es que he tenido exámenes finales en mi universidad y claro tengo un trabajo de medio tiempo para estas épocas.

Ire actualizando mis historias una por una. Próximo capitulo punto de vista de Boruto. Se que este capitulo es corto pero es que estoy muy ocupado.