Capitulo 7: Nosotros, La Orden del Fénix
Nunca comprendí la magnitud de la situación. Quise creer que mi familia estaba a salvo, que íbamos a llevar una vida normal, y que otros magos, mas preparados, mas talentosos, iban a pelear contra Voldemort y sus seguidores. Estaba equivocada. Toda mi familia se vería envuelta y eventualmente todos pelearíamos hombro a hombro contra el lado oscuro.
Cuando la guerra termino tres años después, mi familia escapo con solo un caído. Y digo solo uno como si fuera algo bueno. Debo de decir que fuimos afortunados de solo perder a un miembro de la familia. Otras familias fueron borradas de la faz de la Tierra.
Voldemort nos quito mucho. Nos hubiera quitado más si hombres y mujeres valientes como mama y papa no se hubieran parado y dicho que no permitirían que un tirano como Voldemort controlara el mundo que tanto amabamos.
Ellos eran la Orden del Fénix, un grupo de personas que pelearon ferozmente cuando otros ni el intento hicieron. Tal vez no eran de alcurnia, pero eran los mejores. Estaban preparados. Estaban dispuestos a sacrificar lo que sea, incluso sus vidas, arriesgar a sus hijos, si eso significaba que mañana seria un mejor.
No importa lo que mama dice. Nosotros los hijos, como Harry, Ron, Hermione, Fred, George y yo misma, formábamos parte de la Orden del Fénix desde el momento que llegamos al 12 de Grimmauld Place. Creo que solo Dumbledore lo veía asi. Sabia que no nos íbamos a conformar, también era nuestra lucha, también era nuestra guerra. También eran nuestras vidas.
Una semana después de la clausura del curso entre a la cocina. Mis padres estaban ocupados mandando lechuzas a los lugares apropiados y acomodando lo que nos íbamos a llevar. Nos dijeron brevemente lo que pasaba y que nos íbamos a mudar a la casa de Sirius, la cual seria la nueva sede del cuartel de la Orden.
Papa se me acerco , "Como estas Ginny?" me dijo esto mientras me abrazaba.
"Bien."
"Te amo," me contesto mientras me despeinaba. "Sabes, no importa que crezcas, siempre serás mi pequeña."
"Le sonreí. "Espero que así sea, no creo que a Ron le guste andar por ahí con un vestido puesto."
Alzo las cejas. "Creo recordar que a ti tampoco te gustan los vestidos."
"Así es."
"Por cierto vi las fotos del baile de Navidad te veías preciosa y muy cómoda en uno."
Me encogí de hombros. "En ocasiones especiales no tengo objeción."
Fue cuando Percy interrumpió la conversación. "Papa, tengo una noticia que darte. Estaba feliz. No estaba segura por que. La semana pasada había estado sufriendo sobre salto mas sobre salto. Aparentemente lo mas grave fue que no se dio cuenta de que su jefe había estado actuando de forma rara. Que habría podido pasar en la vida de mi hermano para que su humor cambiara radicalmente?
"Que pasa Percy?" Pregunto papa. Su voz se escuchaba inquieta. Los últimos días había estado tratando de convencer a Fudge y al Ministerio de que el no estaba en el bando de Dumbledore. Salvo su trabajo pero por un pelito.
"Estas viendo al nuevo asistente junior del Ministro," soltó, su cara se torno roja y una sonrisa amplia apareció, esperaba que papa le palmera la espalda y empezar a planear una cena para celebrar.
"Te promovieron?" le pregunte, sin creerlo. "Ni siquiera te diste cuenta de que tu jefe había perdido unos cuantos tornillos. Como es que confiaron en ti?"
Papa me silencio y Percy me miro de una manera. "Ginny tu eres muy joven para entenderlo, obviamente están impresionados por lo bien que maneje los asunto de Crouch en su ausencia."
Papa lo miro con curiosidad, tratando de entender que era lo que pasaba. "Tan solo tienes un año de haber salido de la escuela, no lo entiendo." Dijo rascándose la mejilla.
Papa suspiro antes de decir algo, trataba de seleccionar las mejores palabras. "Sabes como es Fudge, no crees que te esta utilizando?" me volteo a ver por una fracción de segundo. "Para mantener un ojo en nosotros?"
Con cada una de las palabras Percy comenzó a temblar. Cuando papa acabo de hablar, Percy exploto. "Si no estuvieras haciendo nada malo, no te preocuparías de que alguien quiera espiarte!"
"Entonces lo admites?" grito papa, pero no tan alto como Percy.
"Nunca me pediría tal cosa!"
"Tu sabes muy bien lo que quiere Fudge!" papa volvió a gritar, nunca había visto que se enfureciera tanto. "Aceptando este trabajo, seria como si traicionaras a tu familia."
"Traicionando a mi familia?" escupió Percy. Como si los hubiera convocado, toda la familia bajo por las escaleras para presenciar la conmoción que se llevaba a cabo. "QUE TAL TU PADRE?" He trabajado mucho para desprenderme tu ilusa reputación. Ni siquiera recuerdo cuantas veces la gente me ha preguntado si soy hijo de Arthur Weasley el amante de los muggles?"
"PERCY!" grito mama, papa le pidió guardara silencio el se encargaría de la situación. Por primera vez mama escucho.
"Siento mucho que mi reputación te haya afectado, pero no te permito que cuestiones mi dedicación a esta familia."
"dedicación?" pregunto Percy, escupiendo un poco de saliva. "Si te hubieras dedicado un poco a esta familia, te habrías desprendido de tu decadente departamento y hubieras traído mas dinero a la casa. Por eso siempre hemos sido pobres, papa, o no? Por tu falta de ambición!"
La mirada de los gemelos parecía una tormenta de rayos. La boca de Ron se estremecía. Mama parecía que iba llorar y matar a la vez.
Papa no dijo nada, Percy seguía gritando. "Sabias que han destituido a Dumbledore de su puesto como jefe en el Warlock y le han quitado su Orden de Merlín? Creen que ha perdido la cabeza. Que piensas ahora del gran Albus Dumbledore, papa?"
"están tratando de desacreditarlo, Percy."
"El solo se ha desacreditado, el esta en problemas. Si sigues de su lado pronto seguirás sus pasos."
"Dumbledore es la única persona que esta tomando cartas en el asunto! Cualquier problemas es por que Quien-Tu-Sabes a regresado!"
"Que prueba tienes de eso? Las palabras de un mocoso de catorce años que no hace otra cosa que llamar la atención desde que llego a la escuela!"
Sin pensarlo, le grite. "Entonces crees que Harry esta mintiendo?" le golpee con fuerza el pecho. "ENTONCES QUIEN MATO A CEDRIC?" Lo hubiera golpeado mas si mama no me hubiera detenido.
Percy me respondió. "Siento mucho que hubieras presenciado esto, pero no debes de permitir que tu pequeño enamoramiento hacia Harry nuble tu razonamiento."
"Supongo que yo también miento con lo del diario." Le grite pero el no respondió."Solo imagine que Quien,-Tu-Sabes me poseyó? También imagine que casi me mata? Que me dices a eso Percy? Me supongo que arme el teatrito por mi pequeño enamoramiento hacia Harry verdad?" mama me sostenía con fuerza. "Eres un cobarde, TE ODIO!" Le grite mirándolo directo a los ojos.
"Ginny," papa me dijo en susurro, me tomo mucho trabajo controlarme. Se volvió hacia Percy. "Escucha la razón, hijo."
"Por una vez tu escucha!" Grito apuntándose en el pecho, "Yo se donde esta mis convicciones. Si te quieres convertir en un traidor para el Ministerio lo puedes hacer, pero yo no-"
"Nosotros somos tu familia, Percy," dijo mama en voz baja, enfatizando cada una de las palabras.
Percy meneo la cabeza. "Ya no mas."
Papa se enderezo. Despacio se acerco a Percy, espere lo peor. Papa estudio la cara de su hijo por unos instantes, mirando por algo, tal vez muestras de arrepentimiento, pero no encontró nada. Entonces hizo la cosa mas extraña, lo abrazo.
Lo tomo de sorpresa, su cara se lleno de confusión, sus manos estaban rígidas a los costados. Cuando papa lo soltó, vi que los ojos de papa se aguaron. Dijo en unas palabras inaudibles, "Quiero que te vayas."
A la hora Percy se había marchado.
Siempre habían dicho que Voldemort era un maestro esparciendo el caos. Como lo he mencionado anteriormente, no comprendía la magnitud de la situación. Fue cuando supe que no saldríamos de esta siendo los mismos.
Grimmauld Place ha sido el peor lugar en el que jamás he estado. Estaba llena de polvo, era vieja, húmeda y peligrosa. No puedo recordar ningún otro lugar en donde tantas creaturas vivieran y respiraran. Bajo las órdenes de mama, era nuestro deber limpiarla. Aparentemente era lo mejor que podíamos hacer ya que no podíamos ser miembros activos de la Orden.
No era casa sencilla de limpiar. Limpiar tipo muggle no era suficiente para esa clase de suciedad y magia. Mama hechizo unos cuantos cepillos como ayuda extra. Ron estaba acargo de las ventanas, los gemelos de los pisos y yo de las escaleras, estaba en eso cuándo la puerta se abrió.
"Veo que te toco el trabajo mas importante."
No reconocí esa voz. Deje caer mi cepillo y gire. Una joven mujer se encontraba parada mirándome, no podía ser mayor a mi hermano Charlie. Su cara tenia forma de corazón y sus ojos eran negros y hermosos. Su cabello fue lo que resalto, era de un azul como el hielo.
"Hola," la salude me había acostumbrado a ver diariamente a caras viejas como nuevas, especialmente este día. Bill y Charlie acababan de llegar, seguidos de Dumbledore, Kingley, Mundungus, Lupin, Diggle and Doge. Seria la primera reunión de la Orden del Fénix.
"Nymphaddora Tonks," dijo la mujer.
Que nombre tan extraño, pensé. "Es un placer conocerte, Nymphadora, soy Ginny."
"Weasley, supongo," dijo sonriendo."Y esta será la ultima vez que me llamas por mi nombre completo, " sonreía de manera amplia. "Llámame Tonks."
"Mi verdadero nombre es Ginevra, pero nadie me llama así."
"Yo desearía que nadie me llamara Nymphadora, Ginevra es un nombre muy bonito pero Ginny te queda mejor." Sus ojos se dirigieron a mi cabeza. "Tienes el cabello rojo mas despampanante!" frunció el ceño. Despacio su corto cabello comenzó a crecer y cambiar del azul hielo al rojo que cubría mi cabeza. Cuando termino, el suyo y el mio eran del mismo tamaño. "Esto esta mejor."
"Que hechizo fue eso?" le pregunte, admirando la nueva saturación de su cabeza. Definitivamente tenia que aprenderlo.
"Ningún hechizo, soy Metamorfomaga." Lo dijo como si fuera lo más normal del mundo, pero su habilidad era rara. Había leído acerca de eso. Podía cambiar de aspecto cuando ella lo deseara.
La puerta se abrió de nuevo, Ojo Loco Moody entro, era raro ver por fin al verdadero hombre, tras haber estado siendo enseñada por un año por un impostor. Sacudí los malos pensamientos, Barty Croch Jr, ya no podía hacer nada estuviera donde estuviera. Tonks se acerco a la puerta pero tropezó con una base.
"Profesor Moody?" le pregunte mientras el arreglaba la base quebrada.
"Tan solo soy Moody, pero debo decir que no se me permitió enseñar mucho dentro del baúl. Cuando será la reunión Tonks?"
Tonks no lo sabia, pero yo tenía una curiosidad. "Pensé que ya se había retirado Prof.…Moody."
"También pensamos que Quien-Tu-Sabes." Gruño, quitándose el abrigo y colocándolo cerca de la puerta. "Voy a buscar a Dumbledore." Mientras se iba el thunk thunk hacia eco por el corredor.
"Por que no tomas un descanso y nos tomamos una taza de te?" me pregunto Tonks tratando de suprimir una sonrisa.
No necesito preguntarme dos veces. Con cara de alivio, le advertí acerca del retrato de la señora Black y la conduje hacia la cocina. Lupin se encontraba en una esquina con una taza de te en las manos.
Los ojos de Lupin se dirigieron a su taza de te, a mi y después con mucho interés hacia Tonks. Dejo la taza de te y sonrío. "Tu debes ser Nymphadora Tonks, he escuchado mucho de ti."
Tonks me miro de reojo y volvió su mirada a Lupin. "Espero que hayas escuchado que no me gustan que me llamen Nymphadora."
La cara desaliñada de Lupin parecía que ganaba fuerza en presencia de esa mujer. Tomo su varita y convoco una tercera y segunda taza de te. "he escuchado acerca de tu reputación con…" Tomo la segunda taza y se la puso en las manos, pero Tonks fallo y la taza fue a caer al piso quebrándose y derramando el líquido. Lupin sonrío mientras continuaba, "…los accidentes."
Tonks se puso como tomate, bueno para ser justa, su cabello se volvió rojo, se puso aun más rojo que cuando trato de imitar el mío. "El sigilo nunca ha sido mi fuerte, pero…" su nariz se transformo en la de un puerco. "Tengo notas altas en transformacion."
Tanto Lupin como yo nos reímos por su nariz, mientras ella volvía su nariz a la normalidad ella también reía de manera traviesa. Le ofrecí mi taza de te, pero no la quiso, por lo que me senté para presenciar mas interacción entre esos dos.
"Yo también he escuchado acerca de ti," admitió Tonks. "Parece que tu también tienes la habilidad para transformarte…" Parecía que el pequeño problema peludo de Lupin en vez de causarle un efecto negativo lo hacia mas interesante.
"Haz estado hablando con tu primo, desafortunadamente, no puedo controlar lo bien que me veo cuando me transformo."
Hubo silencio. No uno molesto, pero uno de entendimiento. Tonks lo veía con curiosidad, tratando de entender si eso era un cumplido. Lupin miro un poco avergonzado su taza de te, rogando no haber ofendido a la chica.
La puerta de la cocina se abrió. Sirius estudio la escena, nos sonrío a los tres. Fue directo a abrazar a su prima, la cual se veía extremadamente feliz de ver a su primo. Ella era muy joven cuando lo mandaron a Azcaban y por lo que me dijo en conversaciones posteriores es que ella nunca creyó que el era culpable.
"Por cierto, Tonks, Molly te esta buscando." Le dijo Sirius. Se despidió con la mano de mi, una palmada a Sirius y le dirigió una mirada a Lupin antes de decirle adiós, en el proceso se tropezó con una silla. Me recordó a mi misma cuando me ponía nerviosa ante Harry, aunque pensándolo bien ella era una persona un poco torpe con las cosas.
Sirius se quito los cabellos de su cara. Me guiño un ojo y le dio unas palmaditas al callado Lupin en la espalda. "Sabes lunático, mi prima esta soltera. Nada me haría mas feliz que te convirtieras en miembro oficial de mi familia."
Lupin sacudió la cabeza mientras levantaba la silla del suelo. "El amor es un lujo para un hombre como yo." Dijo esto sin hacer contacto visual.
Tuve que hablar. "No párese que a Tonks le importe el hecho de que seas un hombre lobo." Finalmente tome un poco de te y decidí que la mirada de Lupin podía ser una buena rival de mi madre.
Sirius estudio la cara de Lupin. "Te gusta," bromeo con el dándole un codazo, pensé que tal vez así se llevaban cuando aun estaban en la escuela. "Eres un perro!"
"Se te olvida," dijo Lupin alzando sus ojos hacia Sirius. "Tu eres el perro, yo el hombre lobo," apuntando a Sirius y luego a el. Los dos compartieron una carcajada estupenda.
Lupin y Tonks inmediatamente se conectaron y su interacción era más asombrosa de ver. Lupin siempre se había visto gastado, cansado y viejo através de estos años, pero parecía que Tonks lo renovaba, no tenia que andar oyendo conversaciones ajenas para percatarme de eso. Siempre elegían hacer las misiones juntos. Creo que yo vi esa conexión primero.
Fue cuando Dumbledore entro en la cocina. "Remus, Sirius, la reunión esta apunto de comenzar." Dejo la puerta abierta para que los dos amigos pasaran, empujo sus lentes de media luna y me saludo. "Buenas tardes Ginny."
Parecía que había pasado por muchas cosas estos últimos días. Desde la muerte de Cedric, Dumbledore se había avocado a la causa en contra de Voldemort. A todos aquellos a quienes estaban dispuesto a escuchar y a los que no también. Con lo que se refería al Ministerio ellos trataban por todos los medios de desacreditar sus palabras como fuera posible.
"Hola profesor," le conteste, como no sabia si el iba estar muy ocupado los siguientes días me atreví a preguntarle. "Necesito preguntarle algo, será un buen momento ahora?"
"Por supuesto, pero no olvides que tengo que dirigir una reunión."
Asentí, indicando que no seria un cuento largo. "Puedo escribir y mandar cartas?"
"Si le mandamos cartas a Harry, no debemos decirle nada, hasta que este a salvo con nosotros," Dumbledore contesto. "Pero debo decirte, que no debes mandarlas si no es absolutamente necesario."
"Cuando lo van a traer?" le pregunte.
"No lo se, el esta mas seguro donde esta ahora," admitió.
Sabia que Harry iba estar muy inquieto. Unos cuantos días sin saber nada lo iban a volver loco. Estaba urgido por saber que era lo que pasaba y unirse a la causa si lo dejaban.
"Si eso es todo, los dos estamos tomando tiempo de nuestros importantes deberes," me dijo, tomando un cepillo del corredor. "Tengo un cuarto lleno de magos y brujas que estarán inquietos por no tener la atención requerida y tu…" sonrío mientras me daba el cepillo.
"…tengo el mejor trabajo en la casa?"
Sus ojos brillaron. "Precisamente." Salio del cuarto.
Unos cuantos segundos después salí del cuarto. No había manera de que empezaran su reunión sin que esta brujita escuchara. Me dirigí a la puerta del recibidor para ver que podía escuchar.
"Que vergüenza Ginny," la voz de Fred se escucho. Mirándome desde el corredor el y George me veían con desaprobación y las manos en las caderas. "Quieres escuchar, verdad?"
"Soy sus orejas extendibles, recuerdan?" les adverti a mis hermanos. Si ellos tenían curiosidad como sabia que la tenían mejor deberían callarse para que yo pudiera escuchar.
"Ya no mas" replico George. Sostuvo algo largo, delgado, color piel y sonrío. "Hemos estado trabajando en algo."
"Te veremos escaleras arriba," dijo Fred, cuando el y George desaparecían con un crack.
Debatí, no sabia si seguirlos o no. Si su invención fallaba, me perdería la mitad de la primera reunión, odiaba estar desinformada. Me di la vuelta y me encontré con Tonks, que llego sin que me diera cuenta, sabia que no me creería nada de lo que le dijera.
"Tarde o temprano cualquiera de nosotros pondrá un hechizo imperturbable para la reunión," dijo Tonks como que no quiere la cosa. "Es fácil de detectar. Solo avienta algo a la puerta, si no se acerca, bueno…" me guiño un ojo. "Pero no escuchaste eso de mi." Abrió la puerta y entro.
Algo toco mi cabello me lo sacudí. Lo tome y de inmediato reconocí el estambre color carne que Fred y George me habían mostrado. Siguiendo el camino de origen vi que desaparecía detrás del barandal. Le susurre, "Estoy con ustedes en un momento."
Las orejas funcionaban, nunca debí haber dudado. Los productos de los gemelos, probados por ellos mismos, rara vez fallaban y siempre hacían lo que ellos prometían. Fue así como Fred, George, Ron y yo supimos bastantes cosas que se supone no deberíamos saber. Hasta cuando Hermione llego, disfruto mucho el saber que teníamos información.
Mama se puso lívida la primera vez que lo descubrió. Ese fue el fin de nuestro espionaje. Nos tendríamos que conformar con los deslices que decían los miembros cuando hablaban entre ellos fuera de las reuniones.
"Crees que mis padres corran peligro?" me pregunto Hermione una noche antes de que Harry llegara a casa. Voltee a mirarla su silueta resaltaba, ella miraba hacia el techo. Estaba a punto de contestarle, pero ella sola lo hizo. "No lo creo. Dudo que Quien-Tu-Sabes sepa quien soy."
"Acaba de regresar, Hermione. La Orden cree que esta formando nuevamente su ejercito antes de atacar," le dije. Tome mi varita y aluce, mire la cara de Hermione, en sus mejillas había lagrimas.
"Tarde o temprano tendremos que pelear," susurro Hermione, mirándome finalmente. "Eso es inevitable, especialmente para mi que soy muy cercana a Harry."
"Se que nunca lo dejarías pelear solo."
"Entonces que?"
Trague fuerte. Mis padres eran magos podían defenderse. Por otra parte los padres de Hermione eran muggles, indefenso ante cualquier tipo de magia. Si Voldemort quería matarlos, no iban a poder ser hábiles de defenderse. "Cuando llegue el tiempo, ya veremos." le conteste.
"Le he estado escribiendo a Viktor desde que la escuela acabo," Hermione prosiguió como si yo le hubiera preguntado. "El es un buen hombre, pero le dije que solo podíamos ser buenos amigos."
Medio sonreí. Ni siquiera Hermione, la chica más talentosa de Hogwarts podía esconder sus sentimientos. Nunca seria feliz si no era con mi hermano. Por que piensan que nunca tuvo un novio después de lo de Krum? "Que vas hacer con Ron?"
"Lo mismo que he hecho siempre," quitándose una lagrima del ojo. "Hay cosas mas importantes en que pensar ahora que en el y en mi. Si…Si acaso el se da cuanta, tal vez…pero…" se desanimo yo la entendí perfectamente. Jalo la sabana hasta el cuello. "Cuéntame acerca de Michael?"
No había mucho que decir, le platique lo que había pasado en el tren, dejando a un lado el regalo que Harry hizo a mis hermanos. "Me gusta mucho. No puedo esperar para verlo y conocerlo mejor."
"Estoy orgullosa de ti," sus ojos se iban serrando con cada palabra.
"Hazme un favor," le dije y mis ojos igual que los de ella se iban apagando, "no le digas a nadie, especialmente a Ron, no lo entendería."
"No te preocupes, no le diré a Ron ni a…Harry." Dijo esto bostezando y serrando los ojos.
Bien, pensé.
"será mas fácil…hablar con Harry…ahora…que no hay presiones…" no supe de mi.
Tenía razón, los pensamientos de Hermione. Cuando Harry llego, sentí como si un peso se me hubiera caído de encima. Claro que no pude evitar las mariposistas en el estomago cada vez que el me miraba con esos bellos ojos y con su cabello desordenado, se veía adorable. Lo admiraba por la habilidad con que ahuyento a los dos dementores y también me dio pena cuando expreso el resentimiento de haber estado alejado por un mes. Podía hablar con el y no solo en frente de el. No, hablaba con el y el me contestaba.
Cuando la orden acabo de darle los por menores a Harry. Fred tenía razón. Al momento en que Hermione llego al cuarto me lo contó todo.
Todos estábamos preocupados por la audiencia de Harry. En cualquier otra situación, otro mago se abría librado fácilmente, pero nada era simple para Harry. Estaban en su contra desde que supieron que estaba del lado de Dumbledore y proclamaba que Voldemort había regresado. No se iban a dar por vencidos, querían acabar con Harry costara lo que costara.
Cuando Harry estaba en su audiencia, nosotros estábamos limpiando. De pronto me metí al cuarto de los utensilios de limpieza. Lo primero que salto a mi vista fue un inmenso tapete. En la parte de arriba, con grandes letras decía "La mas noble y vieja casa de los Black: Toujours Pur." Estudie el árbol con fascinación, tocando lugares con quemaduras que de seguro tapaban el lugar que alguna vez permaneció a alguna cara.
Tu deberías estar ahí," Dijo Sirius desde la puerta. Se acerco a mi, escaneo los dibujos y apunto un lugar. "Somos algo así como primos en tercer grado."
Debí haberlo sabido, estábamos emparentados. La mayoría de los sangre limpia lo están. Si te quieres casar con un sangre limpia, tus opciones son muy limitadas. "Tu tampoco estas," le dije.
"Bueno tu y yo somos ramas quebradas de este árbol," dijo Sirius mientras apuntaba un lugar quemado al lado de un mago ya fallecido de nombre Regulus. "Traidores de la sangre." Dijo "Obscenos y prejuiciosos parientes tenias, no crees?"
"Por decirlo de alguna manera."
Se puso pensativo, recordando talvez algo que había pasado en esa casa. Le dio la espalda al tapete y me miro. "He querido decirte desde que llegaste, que me recuerdas mucho a Lily."
La mama de Harry. Debió haber sido por el cabello rojo. Mi mano se dirigió a la cabeza, pero negó. "No solo eso, ella era tan valiente y determinada como tu." Sonrío
"Me habría caído bien?"
"Existen pocos a quien no," admitió Sirius. "No creo que siquiera los de Slytherin alguna vez no lo hayan hecho, incluso nosotros cuatro, James, Remus, yo y…"dudo al decir al cuarto integrante, "Nos gusto al mismo tiempo."
Recordé haber visto una foto de ella, era muy bonita e indudablemente Harry había heredado sus preciosos ojos verdes de ella. "Me hubiera gustado conocerla. Parece que era agradable."
"Le hubieras encantado estoy seguro," replico. Respiro profundamente y puso una mano en el tapete. Sus manos eran rudas, sin duda por el camino que tenia que recorrer desde el ministerio. Encontró el lugar en donde se supone estuvo, lo rodeo con la punta del dedo y dijo, "Cuando estaba en Azcaban todo lo que veía era esa noche, a ella y a James."
Temblé, pensando como los dementores te hacían recordar tus peores memorias. Mientras yo siempre volvía a la Cámara, Sirius imaginaba a sus dos mejores amigos muertos y una casa destruida, "Me imagino que difícil ha sido para ti, no puedo creer que no te volvieras loco."
"Mi inocencia me ayudo a estar a salvo," replico. "Y cuando me di cuenta de que ellos se alejaban cuando estaba en mi forma de animago, empecé a planear la manera de salir."
Frunciendo el ceño le pregunte, "Entonces por que duraste tanto?"
"Que razones tenia? Las únicas personas que podían testificar a mi favor estaban muertos, hasta que vi esa asquerosa rata en el periódico con tu familia…" Su cara decayó al recordar a Peter Pettigrew nuevamente. "Yo podía identificar ese apestoso roedor en donde sea."
Recordé nuestras vacaciones en Egipto y lo mucho que nos habíamos divertido. Era interesante pensar que inspiro una huida. "Estoy feliz de que estés afuera."
"Yo también" me dijo. Puso las manos en el aire señalando la casa. "Pero nuevamente estoy en una clase de presión, sino fuera por la seguridad de Harry, yo no estaría aquí. Estaría afuera, haciendo algo o nada."
"Harry tiene suerte de tener un padrino como tu, después de todo lo que ha pasado, se merece ser feliz. Creo que seria un desastre sin ti." Y yo seria un desastre si Harry lo fuera, pensé.
Sonrío y me dio un golpecito en la espalda. "Harry tiene suerte de tener una amiga como tu."
Sabia que ya me había dado por vencida con Harry, pero otra persona diciendo que era mi amigo lo hacia mas real. Tratando de ignorar mis sentimientos de tristeza, le dije suavemente, "Siempre seré su amiga."
Escuchamos a mama que estaba en la planta de abajo. "Harry llego!" Mis ojos se iluminaron deje a Sirius detrás de mí. Bajando de dos en dos los escalones, entre a la cocina, justo cuando Fred y George aparecieron en ella, unos segundos después entro Ron.
Harry estaba parado junto a papa, mama y Hermione y por la mirada de sus caras, había sido absuelto. Para hacerlo oficial le pregunte. "Harry como te fue?"
"Estoy absuelto," dijo Harry, sonriendo ampliamente como no lo hacia desde que llego.
"Absuelto!" gritaron Fred y George.
"Absuelto!" yo también grite, tratando de meterme el puño a la boca de la felicidad que sentía. Harry estaba absuelto. No lo iban a expulsar. No le iban a quebrar su varita. No iba a estar lejos de mí…
"Lo sabia!" grito Ron con el puño en el aire. "Siempre te sales con la tuya!"
"Era claro que te iban a absolver, no había caso en tu contra, ninguno…"
Fred me tomo de los hombros y me grito directo ala cara. "LO ABSOLVIERON!" los dos lo gritábamos. Tomo mi muñeca y fuimos por George para unirlo a la danza de la celebración. Cantando a coro la frase de dos palabras una y otra vez, nos fuimos por toda la cocina, cantando y bailando.
"CALLENSE!" Mama grito cuando ya no podía más.
Mire los ojos de Harry, tenia una gran sonrisa, feliz por que no lo habían expulsado y tal vez, asombrado por nuestro show.
Días después Hermione y yo abrimos las cartas de Hogwarts. Mirábamos nuestras listas de libros, nos sorprendimos al ver que teníamos asignado el mismo libro para las clases de DCAO.
"Al menos ya encontraron un maestro, Fred y George escucharon que esta vez estaba siendo realmente difícil encontrar uno."
"Ron cree que el puesto esta maldito, yo no le creía pero empiezo a pensar que tenia razón." Empezó a nombrar a todos los maestros que le habían tocado desde primer año, observando que Quirrell de hecho murió por darnos clases. "Lupin ha sido el único apropiado que hemos tenido."
"Crouch era un mortifago, pero nos enseño mucho, fue lo único que hizo bien, enseñarnos." le recordé.
Solo se encogió de hombros. Tomo su sobre para tirarlo a la basura, algo brillante y de metal callo al suelo, justo al lado de mis pies. Las dos nos quedamos paralizadas.
Acaso era…? Pensé. Tenia que ser. La reconocería en donde sea después de que Percy se quitaba la suya para darle brillo cada hora. Me agache para admirar la P que estaba sobre el león de Gryffindor. "Se me olvidaba que era en quinto cuando escogían a los Prefectos," le dije, mientras levantaba la insignia y se la daba.
Hermione tomo el símbolo en sus manos y lo veía con adoración. Abrió la boca tratando decir algo, pero no podía.
"Hermione, honestamente, deberás creías que no te la darían?"
El grito empezó despacio pero se elevo el volumen. En cosa de nada brinco sobre la cama con la insignia en la mano, examinándola. "No puede ser!" miro. "Te apuesto…Te apuesto que a Harry también le llego…Tengo que ir a checar!" Salto a suelo y fue directo a verlo.
Rodee mis ojos. Solo Hermione se podía emocionar tanto por ser nombrada Prefecta…Bueno, Percy, pero lo había desheredado por lo cual el no podía estar mas en mis pensamientos.
"Por que esta tan emocionada?" mama me pregunto cuando entraba al cuarto. Dejando un poco de mi ropa sobre la cama.
"No la había visto tan emocionada desde que se entero de que habría una secuela de Hogwarts, la Historia," le dije a mama, que me miro de manera rara y rio. "La han nombrado Prefecta mama."
"Que emoción!" mama replico, mientras sonreía ampliamente. "Con todo lo que ha pasado se me había olvidado que en quinto año escogían a los Prefectos, me pregunto si Ron…"
"De verdad mama?" le pregunte, tratando de ocultar la risa. "Hermione piensa que Harry obtuvo la otra."
Me miro decepcionada, pero se recobro rápidamente. "Ya llegaron las listas de libros?" pregunto mientras tomaba el trozo de papel de mi cama. "Puedo ir al Callejón Diagon después de comer a conseguir todo lo que necesitan." Tomo nuestra cartas las doblo y salio del cuarto.
"Dumbledore te nombro Prefecto?" le pregunte a Ron esa tarde, viendo como los chicos empacaban sus pertenencias. Le lance una mirada a Harry quien le ponía demasiada atención a un par de calcetines.
"Bueno disimula," dijo Ron mientras colocaba la insignia en su ropero.
"Quiero decir, vamos," le dije juguetonamente. "Debe ser verdad lo que dicen de Dumbledore. Debe de haber perdido unos tornillos por confiar en ti."
"déjame en paz Ginny," me dijo aventándome una almohada.
Moví mi cabeza lentamente a la derecha para que el objeto no me golpeara. Mire nuevamente a Harry quien seguía doblando los calcetines. Algo le pasaba, decidí que era hora de poner en practica mi recién adquirida habilidad para hablar con el. Pero que hacia con Ron? "Ron tienes tanta hambre como yo?"
Ron dejo de meter sus libros en su baúl. "Leíste mi mente." Froto su estomago. "Voy a ir por una botana, que quieres que te traiga?"
Fingí que lo pensaba, "Creo que esperare hasta la cena."
"Harry quieres chocolate?" le pregunto Ron,
"Hmm?" le pregunto Harry, sin voltearse. "No lo se Ron." Como la atención de Harry seguía en esas prendas Ron se encogió de hombros y se alejo en busca del arte culinario que saciara su hambre.
Estudie a Harry por un momento. "O te gustan mucho esos calcetines o algo te preocupa."
Harry dejo caer los calcetines y se volteo hacia mí. Esta vez si mal no recuerdo, era la primera que compartíamos un cuarto a solas desde la Cámara de los Secretos. Me sentí extrañamente cómoda me preguntaba si el se sentía de la misma manera. "No pasa nada, solo que…" su voz se apago.
"Harry a todos nos preocupa Quien-Tu-Sabes."
Solo alzo sus hombros en respuesta. Por una fracción de segundo sus ojos se fijaron en la insignia de Prefecto de Ron que estaba en su buró, supe lo que estaba pensando.
"Estoy segura que Dumbledore tiene sus razones para no nombrarte Prefecto," le dije casualmente, busque una reacción. Si, como lo supuse, su cara se desestabilizo, encontré la espinita que hacia que su estado de animo decayera. "Cuando fue la ultima vez que Dumbledore te llevo por el mal camino?"
"Er," dijo. Peleaba con algo en su cabeza, como si no supiera si contarme o no. Podía ser paciente, después de todo, había esperado por años poder hablar así, abierta y directamente con el. Cuando el estuviera listo para hablar de lo que le molestara, yo escucharía.
"Bueno veo que no estas listo,"
Me levante y deje el cuarto, choque accidentalmente con Hermione. Me miro de una forma curiosa. "Todo empaquetado?" le pregunte tratando de ignorar su mirada.
Cuando ya nadie nos podía escuchar, me regaño. "Pensé que ya habías superado lo de Harry."
"Ya lo hice."
"Que estabas haciendo a solas con el entonces?, crees que a Michael le parezca inocente?"
"Era inocente," le asegure. Sabía que ella solo se preocupaba por mí, pero no lo necesitaba. "Haz estado tan ocupada que no te haz dado cuenta que esta decepcionado por que no lo eligieron Prefecto? Solo trataba de animarlo, no de seducirlo."
Hermione me miro de forma escéptica. "Tienes un novio Ginny…" y ya no la escuche. Tenia novio si, pero eso no significaba que no podía ser amiga de Harry y tratar de animarlo.
"Hola chicas." La voz familiar de Tonks nos saludo al entrar a la cocina. Estaba feliz de verla, desde que se quedo en Grimmauld Place Hermione y yo nos la llevábamos muy bien con ella. Se quedaba despierta por las noches y hablaba con nosotros lo que quisiéramos. De lo único que no hablábamos era cosas relacionadas con la Orden o mi amor por Harry.
Ron se fue diciéndonos adiós con un montón de ranas de chocolate en las manos.
"Que pasa? Deberían de estar emocionadas, ya van a regresar a la escuela."
"Hermione me acusa de adulterio," le dije, sonriéndole a mí amiga para que supiera que no estaba enojada.
Tonks nos miro a ambas brindándonos una mirada inquisidora. Hermione lo soltó, "A Ginny le gusta Harry."
"Me gustaba," le interrumpí.
"…esta saliendo con Michael ." me miro para después devolverle la mirada a Tonks, "Todavía sigue tratando de llamar la atención de Harry."
"Si pero de una manera amistosa."
"…No creo que este bien que lo trate de seducir cuando ya tiene un novio…."
"HEY! Lo puedo seducir como a un amigo!"
Tonks solo sonrío, pero me estaba molestando con Hermione. Estaba tratándome de olvidarme de lo que sentía por Harry a toda costa, pero con esta constante, se me estaba haciendo muy difícil.
"Te gusta Harry?" me pregunto Tonks. Ya habíamos hablado mucho de Michael y siempre trataba de mantener lejos en tema de Harry y mi amor no correspondido.
"No," mentí.
Hermione me miro de forma incrédula. Si podía convencer a la gente tal vez también me convenciera a mi misma. Hermione asintio, golpee su hombro. Como podía alcanzar mi meta con esa clase de actitud?
Moví mi cabeza, asintiendo y negando a la vez. "Bueno, talvez…pero solo un poquito…trato de que no…por que Michael…"
"Te entiendo," dijo. Nos abrazo y se fue del cuarto, dejándome a solas con Hermione.
Estaba molesta con ella. "Si me voy a dar por vencida con Harry, necesitas dejar de decir a la gente que el me gusta."
"Quieres decir que no terminarías con Michael si…"
Le puse la mano sobre la boca. De verdad no creía en mí? "Ni siquiera lo menciones!, soy novia de Michael. Si a Harry se le cayera la venda de los ojos y se diera cuenta que existo, le diría que es muy tarde."
Al mirarme vi que no me creía. "Bueno si eso es lo que quieres…"
"Si,"
"Entonces podemos pretender que ya lo superaste."
"Ya lo supere, ya no me gusta Harry!" le grite y me fui de ahí, quitando el cabello de mi cara. Golpee la puerta con mi puño, por lo que se columpio, la señora Black comenzó a gritarme mientras subía escaleras arriba.
Colapse en mi cama y le di tres puñetazos a mi almohada. Odiaba estar enojada con mi amiga, especialmente por que siempre nos la habíamos llevado bien, me acosté boca arriba mirando el techo.
Hermione entro unos minutos después. Camino despacio a mi cama, se sentó junto a mí y me dijo, "Lo siento Ginny."
Murmure unas palabras que no escucho y no quiero repetir.
"Confío en ti," dijo mientras colocaba su mano en mi hombro. "De ahora en adelante, ya te olvidaste de Harry Potter." Acepte su disculpa y abrace a mi mejor amiga.
La mañana siguiente los deberes de Prefecto llamaron a Ron y Hermione, por lo que Harry se sentía perdido sin ellos. Debí buscar a Michael pero no podía dejar a Harry solo y no disfrutaba la idea de llevarlo conmigo y compartir el lugar con Michael.
"Vamos," le dije." Si nos apresuramos podremos guardarles un lugar." Estuve tentada de tomarle la mano y guiarlo, pero resistí la tentación. Después de todo, esto no se trataba de querer sentarme junto a el, esto se trataba de ayudar a un amigo…Al menos eso me decía a mi misma.
Ver la reacción de los chicos ante Luna valió la pena no haber buscado a Michael. Ni siquiera sentí el deseo de hechizar a Cho cuando fue a saludar a Harry al compartimiento. Pero la reacción de Ron no tenia precio, y la de Hermione fue mejor. Son polos opuestos.
Cuando llegamos al Gran Salón, vi a mis compañeras de cuarto al final de la mesa de Gryffindor, me despedí de los otros. Me senté junto a ellas y las salude. "Pensé que no volverías para este año." Le dije a una de ellas.
"Mama y yo fuimos al ministerio y hablamos con unos cuantos funcionarios, nos aseguraron que todo estaba bien."
La mire con incredulidad. "Y les creyeron?"
"Bueno, nadie sabe lo que realmente paso…"
"Harry lo sabe, el estaba ahí!"
"Ya vieron que Hagrid no ha llegado?" dijo Ethan, tratando de cambiar el rumbo de la discusión. Apuntando hacia la mesa de los profesores. "Grubblu-Planks esta en su lugar."
"Ya veo," replique. Sabía que Hagrid estaba haciendo algo para la Orden, no sabia que le llevaría todo el verano, pero como era información confidencial, no dije más.
"Prefiero a Grubbly-Plank," dijo una chica, quien miraba sus dedos con las cicatrices que una de las creaturas de Hagrid le había ocasionado.
La mire satisfecha, "Espero que regrese."
"Entonces," pregunto otra "Harry Potter paso contigo el verano?"
Mire encima de mi hombro, tratando de localizar a Michael. "Mas o menos, pero sabes, estoy saliendo con Michael Corner."
Por eso no te quita la vista de encima?" Ethan me pregunto.
"Lo esta haciendo?" le pregunte. Me levante buscando a mi novio, lo encontré estaba sentado junto a Terry Boot y Anthony Goldstein. Me cerciore de que la selección todavía no fuera a empezar y me fui derecho a la mesa de Ravenclaw.
Me senté en el asiento vacío de al lado y lo abraze con fuerza. "Michael!" Lo salude.
Su sonrisa creció y me devolvio el abrazo. "Estaba empezando a pensar que te habías olvidado de mi."
"Olvidado de ti?" le dije besando su mejilla, "No podría olvidarme del chico mas guapo de Hogwarts."
"No te vi en el tren"
"A Ron y Hermione los nombraron Prefectos y Harry se veía un poco confundidos, me sentí mal de dejarlo solo," lo dije de manera casual Michael se vio satisfecho. Me gire hacia Antonhy, "Tu también eres Prefecto, verdad?"
Apunto hacia su insignia bronce con azul con una súper P. "Mis padres están muy orgullosos."
Detrás de mi escuche un sollozo, me gire y encontré a una Cho con ojos enrojecidos. Obviamente había llorado. No me dieron ganas de hechizarla, le di la bienvenida con una sonrisa, después me di cuenta que estaba sentada en su asiento. "Tome tu lugar Cho?"
"Esta bien, querías estar junto a tu novio." Dijo esto ultimo con sentimiento. La entendía. Cualquier cosa que le recordara una relación le recordaba a Cedric.
Me volví a Michael lo bese en la mejilla lentamente y le dije, "Te veré al rato, la Selección del Sombrero esta a punto de comenzar."
Le cedí el asiento a Cho, su amiga que después supe era Marietta Edgecombe la tomo de la mano y le dio un abrazo.
Después de la cena, el profesor Dumbledore nos dijo lo de siempre, acerca del bosque prohibido, las encomiendas de Filch, los nuevos profesores y las practicas de Quidittch. Recordé como Zacharias se burlo de mí por no estar en el equipo y me pregunte si se me permitiría hacer la prueba en una escoba de la escuela, esperaba poder impresionar a Angelina aunque sea en una escoba así.
Después de qué la horrible vaca de Umbridge escupió su veneno, me reuní con mis compañeros y nos dirigimos a nuestra sala común. Iba preocupada pensando en si me admitirían o no en el equipo, por lo que choque con Neville.
"Puedes creer lo de el Ministerio?" Neville me pregunto, me hice a un ladito cuando su planta se movió peligrosamente hacia mí. Hace unas cuantas horas la planta me había dejado bañada en su caldo, no quería que se repitiera. "No entendí ninguna palabra, pero Hermione dice que el Ministerio trata de interferir."
"No se como pudo con eso y entender," Yo casi le lanzo un hechizo a Ron para desaburrirme.
"Tu conoces a Hermione, también me paso la nueva contraseña." me dijo esto enseñándome su planta.
"De verdad?" lo cuestione, ya que el no era precisamente bueno recordándolas. En tercer año las había escrito en una hoja y por eso Sirius pudo entrar a nuestra torre, claro después supimos que no era malo, pero cuando sucedió nos asustamos mucho.
"Estaba vez si la recuerdo, es Mimbulus Mimbletonia!" exclamo sonriendo.
No pude mas que sentirme feliz."Creo que Harry la necesita," le dije apuntando hacia arriba. Estaba confundido ya que la Dama Gorda no lo dejaba pasar.
"Cierto," y se fue directo a la escena. "Harry, se cual es la contraseña?" golpeo un poco a un chico de segundo en su afán de ayudar a Harry.
Tan pronto como Neville se alejo, Ron Y Hermione tomaron su lugar. "Hola, seguimos juntos?" y haciendo un poco de vaho en mi mano pretendí que le sacaba brillo a la insignia de Ron. "A menos que estés ocupado con tus nuevas responsabilidades?"
"Ser responsable es mas fácil de lo que pensaba, es solo mandar a la gente es muy divertido." Me contesto Ron.
"Ron," Hermione dijo molesta deteniéndose en la entrada esperando a que una pareja de primer año acabaran de pasar. "No se trata de mandar a la gente, sino de ayudar a tus compañeros. Honestamente Ron."
"Hey!" grito Ron, ignorando su comentario, volviendo su atención al par de primer año que seguían sin moverse. "Muévanse o les quitare unos cuantos puntos!"
"Tal vez están bloqueando la entrado por que vieron un Snorkack de cuerno arrugado," le dije a Hermione mientras pasábamos el agujero del retrato, esperando ver su reacción.
"Un que?"
"Es algo de lo que Luna siempre esta hablando."
"Luna Lovegood?" Hermione replico. Alzo las manos en ademán de –no la entiendo-.
"No hace daño," le asegura. Le explique que solo tenías que dejar que Luna sea ella misma y creer lo que quisiera.
"Pero ella esta en Ravenclaw," reto Hermione, como si eso arreglara el asunto.
Les di las buenas noches, dormí muy tranquila, soñando en la mirada de Harry cuando me convirtiera en el nuevo miembro del equipo.
"No creo que tengas ningún problema en entrar," Michael me dijo mientras me acompañaba a mi próxima clase, era mi primer periodo con Umbridge y después de lo que me había dicho Hermione, no quería tener problemas con ella.
"Ni siquiera me haz visto volar," trate de tentarlo, le apreté su mano con la mía y le di una de mis miradas para hacer mi caso mas creíble.
"No, pero yo se que puedes ser la mejor en todo lo que haces."
Ninguna sonrisa natural, era como si le diera miedo herir mis sentimientos. Y su comentario –Yo se que puedes ser la mejor en todo lo que haces- me enojo. Ni siquiera me conocía, el no podía saber si yo era la mejor. Trate de ignorar el hecho, tal vez estaba nervioso.
"Es esa Umbridge tan horrible?" le pregunte, tratando de obtener algo de que hablar.
"Es un monstruo," susurro, mirando alrededor, "De lo peor, aun mas que Snape."
No quería llegar a esta clase. Mire por encima del hombro de Michael cuando pasaba Cho son un pañuelo en la mano. "Me da pena Cho," le dije honestamente.
Se giro para ver a la chica. "Siempre esta llorando, ojala pudiera hacer algo por ella, yo fui quien la presento con Cedric."
"Estoy segura que no te hecha la culpa."
"Marietta esta bien, pero no creo que sea de gran ayuda, eres buena para esos asuntos? Tal vez la puedes ayudar, hablar con ella"
Ya no tenia sentimientos negativos hacia Cho, pero no estaba segura de querer ser su amiga o de entablar una conversación con ella. "No lo se," dije simplemente. "Ya veremos, tal vez se sienta mejor con el tiempo."
"La vi contenta hace una semana, fue cuando hablo con Harry."
Hmm…no sentí que mis tripas se retorcieran. No desee arrancarle el cabello a la chica. Pensé que eso era sentirse bien con Harry y Cho juntos. Satisfecha conmigo misma, le di un beso rápido a Michael, y me dirigí a la clase DCAO, me senté junto a Luna.
Antes de que Luna me pudiera decir nada, entro Umbridge y nos saludo con una sonrisa excesiva. "Buenos días, niños."
"Buenas tardes Profesora Umbridge," la mayoría de la clase saludo.
Rodee mis ojos. De seguro habían escuchado los comentarios de los más grandes. La cara de sapo se acerco a mí. "Por que, querida niña, no me saludaste junto con tus demás compañeros?"
"No sabia que se requería," dije, sentí que me enfermaba al ver esas pupilas, pero así me rehúse a romper el contacto visual.
"Por supuesto que es requerido," dijo dulcemente, rio de forma forzada. "Ahora que lo sabes, por favor salúdame como se debe."
Mordí mi labio, considere no decir nada, levante la mano y la salude, no con el entusiasmo que ella deseaba.
"Excelente!" dijo. Se dio la vuelta y regreso al pizarrón. "Guarden sus varitas y saquen sus plumas!" saco su varita y golpeo el pizarrón. Las palabras Defensa Contra las Artes Oscuras: regreso a los principios básicos, apareció.
"Este salón ha visto desfilar demasiados maestros, han sido estudiantes de solo tres de los muchos que han enseñado. Si estuvieran en quinto año nos preocuparíamos por sus Timos, pero, yo estoy aquí para rectificar esos errores."
"Bajo esta estructurada y cuidadosamente centrada teoría, que el Ministerio aprobó el curso de magia defensiva, finalmente tendrán la clase que siempre han querido y lo mas importante, necesitan."
Le pego otra vez al pizarrón. "Copeen esto en sus notas, por favor." El primer mensaje desapareció y continuación fue remplazado por esto:
Apuntes del curso:
1.Entender los principios subyacentes de la magia defensiva. 2. Aprender a reconocer en que caso se puede usar legalmente. 3.Localizar el uso de la magia defensiva en un contexto para un uso práctico.
Hermione ya me había dicho algo acerca de esta parte de la lección. No pensaba que Umbridge dijera lo mismo en cada clase. Moje mi pluma y comencé a escribir la información en mi pergamino, pero Umbridge comenzó otra vez.
"Algunos estudiantes sintieron la necesidad de criticar las disputas del Ministerio ayer."
Algunos estudiantes? Que tal toda la clase del quinto año de Defensa Contra las Artes Oscuras? Hermione se mostró brillante, al decir que no había nada acerca de usar hechizos de defensa. Recordé esa parte del relato, una sonrisa creció en mi rostro.
Se paro en frente de mí, sus ojos me miraron directamente. "Cual es tu nombre?" me pregunto, obviamente enojada.
"Ginny Weasley," le dije evitando romper el contacto ocular.
"La hija de Arthur Weasley? "Pregunto, yo asentí. "No esperaba mas." Sonrío, yo solo quería darle un golpe en su cara de sapo. "Señorita Weasley, puedo preguntarle por que sonríe?"
Cuando entre al salón, no tenía intenciones de hacer una escena. Honestamente, estaba preparada para morderme la lengua y disfrutar, si era posible la lección. Pero ella empezó, y no estaba en mi naturaleza retirarme en el campo de batalla. "Con todo el respecto profesora, sucede que estoy de acuerdo con los estudiantes en cuestión. Pienso que deberíamos aprender como utilizar los hechizos defensivos en lugar de solo aprenderlos."
Hubo murmullos y de acuerdos entre mis compañeros. Umbridge escaneo a los estudiantes y me dio la oportunidad de parpadear. "Silencio, por favor."
"Por que no vamos a usar magia?" pregunto uno.
"Si desean hablar, deben levantar la mano," mando Umbridge, su sonrisa se hizo aun mas amplia. "Pero no, no usaremos magia. Estoy segura que nadie los atacaría en este salón. Aprenderemos magia en teoría, eso será suficiente."
"Suficiente para que?" escupí, "En caso de que se le olvide, un mortifago se hizo pasar por maestro el año pasado."
"La mano señorita Weasley!"
Lo hice, no pude evitar sentirme como Hermione. Mirando a la izquierda observe que Luna hacia lo mismo.
"Señorita…? Pregunto Umbridge "…Lovegood."
"Estuvimos en peligro el año pasado por que como lo dijo Ginny un impostor nos dio clases, que acaso eso no es una buena razón para usar magia en el salón?"
"Bartemius Crouch Jr, estaba perturbado, imagino que era seguidor de un mago oscuro, que les recuerdo murió hace mas de una década." Dijo mirando a cada uno de nosotros, viendo que no nos veíamos convencidos, agrego, "Veo que les han llegado las mentiras que el señor Potter se empeña en esparcir."
"MENTIRAS?" grite, Luna me tomo del hombro, pero no lo podía evitar quite su mano de el, me sacudí con coraje y odio hacia esta cruel mujer. De alguna manera, Voldemort había vuelto. Como? No lo sabia, pero el encontró el modo. Yo era prueba de eso. Estoy segura de que si el haya tenido éxito con mi posesión, haya regresado dos años antes.
"No vi que levantara la mano, señorita Weasley." Umbridge me sonrío nuevamente. "Y si, mentiras, ningún mago oscuro ha vuelto de la muerte. Ningún mortifago anda suelto. La única cosa peligrosa ahora son las mentiras de Harry Potter."
"Harry no es un mentiroso, usted es la MENTIROSA!"
"Detención, señorita Weasley. Y si vuelve hablar sin consentimiento, no volverá a tener tiempo libre por el resto del año."
Temblé incontrolablemente por el coraje, usando cada gramo de mi autocontrol para no hablar. La profesora McGonagall ya había regañado a Harry por lo mismo. Mordí mi labio hasta que el sabor a sangre me lo permitió, "Si…Profesora."
"Viernes, 5:30 p.m."
Mi corazón se hundió. Eso era media hora después de las audiciones para el Quidditch. No iba poder llegar. Como odiaba a esta mujer!
Toque su puerta el viernes unos minutos antes de la hora fijada. Abrió la puerta y pude ver a Harry sentado escribiendo y dándole unas cuantas miradas a la ventana. Escuche unas cuantas órdenes de Angelina. Umbridge salio de su oficina y cerro la puerta detrás de ella.
"Gracias por llegar temprano, señorita Weasley," me dijo, esperando una respuesta, pero cuando fue claro que no le iba a dar una, continuo. "Siento mucho haber empezado mal. Quería que supieras que yo soy tu amiga…"
Una risita.
"…pero," pauso para darle emoción, "Si continuas esparciendo las mentiras del señor Potter, me veré forzada a tomar decisiones drásticas."
Me le quede viendo.
"Déjame explicarte," su boca se torció a manera de una sádica sonrisa, "No volverás a interrumpir mi clase de esa manera, o me veré obligada a revelar cierta información a tus compañeros, que estoy segura no deseas."
Que era eso? Que información podía tener ella sobre mi que me pudiera obligar a callarme durante sus clases? Me reí interiormente y la invite a que lanzara la primera piedra.
"En tu primer año en Hogwarts, hubo ciertos…accidentes. La persona culpable fue perdonada completamente." Al decir persona me miro intensamente.
Mis ojos se abrieron, como era capaz de saber acerca de la Cámara? Como fue que? No había forma de que ella se enterara…
"Seria una pena que esa información saliera al público."
No lloraba, pero las lágrimas amenazaban con salirse. Quien había…? Y de pronto lo vi claro. Percy. Mi familia, incluyendo a Percy estaba al tanto de lo que paso. No sabia si el le había dicho a propósito, había muchas formas de cómo la vaca se había enterado. No llore, sino que la mire llena de odio.
"Como tengo a otro alumno en detención, tendrás que acompañar a Filch esta noche a pulir las armaduras del primer piso. No usaras magia y no me importa cuanto puede tardar." Se veía satisfecha consigo misma. "Te puedes ir."
Me fui, cuando la puerta se serró, llore.
La siguiente mañana, me senté junto a Hermione después del desayuno. Hacia tarea. Le hice saber lo que había pasado. Cuando termine estaba furiosa.
"Esa vaca! Como supo?" dijo serrando su libro.
"Debió haber sido Percy, como el gran idiota que es, no creo que lo haya hecho con mala intención."
"Deberías contarle a Dumbledore."
"No, solo serrare el pico de ahora en adelante."
Me dirigió esa miradita, cuestionándome si tenia la habilidad de no hacer nada cuando las mentiras se esparcían. Jugaba con la pluma en su mano. "Es una mala mujer."
"Si, deberíamos de hacer algo contra ella." Esperaba que me regañara y dijera que ella era una maestra y que no se podía hacer nada contra ella, pero se quedo en silencio, "Que estas pensando Hermione?"
"Tienes razón"
"Que quieres decir?"
"No lo se a ciencia cierta, solo se que debemos a prender por nuestra cuenta, a espaldas de Umbridge…Solo necesito…prepararme para esa clase de rebelión."
A través de los años Hermione ha alcanzado tremendas agallas. Estaba tan orgullosa. "Crees que podrás enseñarnos?" le pregunte.
"De hecho, creo que Harry puede."
Asentí, sabia que al final llegaríamos a eso, aunque le tomara un poco aceptar que lo teníamos que hacer. Como estábamos en el tema le pregunte, "donde esta Harry?" me brindo una mirada acusatoria, levante las manos en son de paz. "Solo quería saber como habían resultado las pruebas de Quidditch."
"Creo que le ha escrito una carta a Sirius, se me olvido que habías llegado tarde a noche." Hermione me dijo quienes conformaban el equipo, cuando llego al nombre de mi hermano, sus ojos brillaban de orgullo.
"Ron es el guardián?" le pregunte.
"Necesita trabajar," respondió, pero ante sus ojos el era perfecto. Abrió su libro y volvió a la lectura.
Tome eso como que me podía escabullir. Quería encontrar a Michael y pasar el día con el. Lo busque por lo corredores pero no lo vi a quien si encontré fue a una llorosa Ravenclaw afuera de los baños de las chicas.
Cho me miro a través de su pañuelo. "Hola Ginny," me saludo, "Michael te ha estado buscando, creo que esta afuera."
"Gracias, como te ha ido en tu primer semana?"
"Difícil, lo extraño tanto."
No lo podía creer, estaba a punto de consolar a mi rival…mmm, no, mi ex rival. Ya no era mi competencia. Ella era la chica quien podía hacer que en el interior de Harry volaran mariposas y le causaran una sonrisa. Si ella era lo que Harry quería yo no iba hacer un obstáculo.
"Sabes Cho, Harry va directo a la lechucearía. Tal vez lo puedes alcanzar." Lo dije tan fácil, no me dolió.
Se dibujo una pequeña sonrisa. "Pero…" sollozo limpiándose la nariz con el pañuelo. "No tengo ninguna excusa para ir."
Como si gustarle el chico no fuera nada. "Bueno, si eso te preocupa, puedes decir que hoy es el cumpleaños de tu mama."
Me miro de una forma curiosa por unos cuantos segundos, me agradeció y se fue. Eso fue el comienzo de mi relación con Cho Chang. Nunca pensé mucho a cerca de ella, pero vamos, también es humana y tiene sentimientos. Había perdido a su novio y no tenia el corazón para hacerle maldades. Además ya me había dado por vencida con Harry y además tenia un novio con el que era feliz, o no?"
"Aquí estas Ginny!"
Me encontré a mi misma en los brazos de Michael Corner, que finalmente me había encontrado. Le sonreí y me permití perderme en sus lindos ojos. Era tan guapo. "Te estaba buscando." Le conteste."
"Como te fue en la detención?" me pregunto.
No podía decirle con que me había chantajeado Umbridge. Cuando le dije que tenia que pulir las armaduras, me contesto, "Eso no suena tan mal."
"La odio con pasión Michael." Mis ojos se iluminaron cuando recordé la propuesta de Hermione. "Hermione y yo hemos estado comentando acerca de practicar Defensa Contra las Artes Oscuras por nuestra cuenta. Que opinas?"
"Veo que quiere pasar sus TIMOS."
Golpee su brazo juguetonamente. "No es eso," le dije, "Pero si no estas interesado, me supongo que tendré que practicar yo sola." Lo mire furiosamente.
Frunció el ceño. "Vamos a pasar el día juntos, no hablemos nada que tenga que ver con Umbridge." Me tomo de la mano, nos salimos, estaba un poco enojada por la reacción del chico, no estaba entusiasmado como yo.
A pesar de mi enojo. Pasamos un día agradable, besándonos, conociéndonos mejor, cuando me acompaño y me dejo en el retrato de la Dama Gorda, ella bostezo, "Es un chico guapo." Susurro mientras pasaba.
Sabia que lo era, a pesar de ese hermoso día con Michael, solo había una cosa en mi mente, y no era Harry…Era Umbridge…
Algo se tenia que hacer, y rápido.
Gracias a todos los que leen y no dejan review (pero ya vi que agregan la historia como favorita!) y aquellos que lo hacen mil gracias. Por supuesto que no abandonare la traducción, me comprometo a ello. Que les puedo decir la historia de aquí en adelante se pone muy buena en cuanto a lo romantico se refiere, me encanto como lo maneja el autor.
