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Capítulo 6.
La manera en que ambos me miran no me agrada, algo traman y lo voy a descubrir, la manera en que ella está cerca de mí ahora esposo y su aura me hace pensar: el jodido tiene una amante, trajo a su puta amante.
Inuyasha: bien señorita Takeda (voz dulce) cualquier cosa no dude en llamarme, estaré disponible para usted (toma y besa su mano) hasta luego (se marcha)
Kikyo: (se sonroja)
kagome: (toso) ¿y bien?
Kikyo: el señor Taisho es muy amable
kagome: lárgate de esta casa (digo molesta y de manera directa)
kikyo: ¿disculpe? (confundida)
Kagome: he dicho, lárgate de esta casa
kikyo: acabo de llegar y seré su asistente (hace una mueca de desagrado)
kagome: me vale un pito ¡lárgate de mi casa¡
kikyo: el señor Taisho se enojará (molesta)
kagome: ¿y qué más da? No permitiré que el imbécil pasee con su amante con total libertad
kikyo: (me cachetea) ¡Yo no soy su amante¡
La sangre me hierve, esa perra se atrevió a tocarme, no me dejaré vencer pero tampoco me rebajaré, la sujeto fuertemente y coloco sus brazos sobre su espalda, empieza a gritar pero poco me importa, abro la puerta y le doy una patada, sacándola de mi casa, mi casa, que bien se escucha eso.
Inuyasha: ¿Qué es ese alboroto? (apareciendo con una copa en sus manos)
kagome: oh querido esposo, la asistente renunció (sonriendo)
Inuyasha: ¿renunció? (sorprendido)
Se escuchan los gritos afuera, Inuyasha solo me mira con desaprobación, solo suspiro y estoy por irme pero me sujeta fuertemente del brazo, me hace girarme frente a él y me observa con detenimiento.
Kagome: ¿ahora qué?
Inuyasha: ¿ella te golpeó?
kagome: ¿de dónde sacas eso?
Inuyasha: (ríe) querida esposa tienes una gran marca en tu delicada mejilla (acaricia la zona donde me cacheteo)
Suelto un leve gemido de dolor, después de toda esa mujer si tenía la mano pesada, pero lo que más me impresione es el tacto delicado que tiene conmigo.
Kagome: ¿seguro que no quieres ir con tu amante?
Y el señor seriedad y maldad se río como un niño pequeño, era la primera vez que veía esa sonrisa en su rostro acompañado de una risa sincera, oh kami, si no lo conociera, me enamoro en este momento, tanto fue la sorpresa que inclusive Kaede llegó corriendo para saber que sucedía, cuando se dio cuenta que era Taisho quien se reía de igual manera se quedó impresionada, después de unos minutos Inuyasha acarició mi cabello.
Inuyasha: me has hecho reír como nunca
kagome: lo noto
Inuyasha: ¿creías que Takeda es mi amante?
kagome: oh vamos, el señor seducción se hace sordo
Inuyasha: mira Higurashi, no me casé contigo por amor, me debes mucho dinero, tu deber es darme un hijo y luego largarte de mi vida, no tienes que celarme y mucho menos reclamar lo que hago, puedo tener las amantes que yo quiera, no me da gracia tener sexo contigo
kagome: oh vamos, ayer me quitaste mi virginidad (indignada)
Inuyasha: no te opusiste ¿o sí?
kagome: no pero yo no llegué a la habitación de una mujer y empecé el acto
Inuyasha: (mira hacia otro lado) yo puedo tener las amantes que yo quiera
kagome: ¿entonces yo también puedo tener amantes?
¡Joder¡ fue lo que dije cuando el sujeto me estampó contra la pared, sujetó mi cuello fuertemente y empecé a marearme, la necesidad de oxígeno, me estaba por desmayar
Inuyasha: jamás vuelvas a decir tremenda estupidez, nunca tendrás amante, el único que tendrás entre las piernas seré yo ¿entendiste?
Suelta su agarre y caigo al suelo, llorando, este sujeto casi me mata, lo miro con odio y su mirada de furia desapareció, algo cambió en su mirada ¿lastima?, se marchó dejándome sola pero se detuvo y me dijo
Inuyasha: haz lo que quieras kagome, síguete comportando como la niña infantil que eres
Seguía llorando, como siempre, un hombre que no le interesan los sentimientos de una mujer, tampoco le van a interesar los sentimientos de su hijo, después de todo, solo quiere al niño para la herencia, Kaede sigue a lo lejos, mirándome con lástima, noto que quiere ayudarme pero no puede, Inuyasha se lo ha prohibido, no seguiré así, me levanto y corro a la puerta de entrada, la abro y ya no está la mujer, veo que hay gente de seguridad que me mira con detenimiento y empiezan a sacar sus radios, corro a la parte trasera de la casa, escapando de todos, necesito salir ¿pero cómo?, los de seguridad me divisan y empiezan a caminar tras de mi, sigo buscando escapatoria y la encuentro, es un gran jardín pero por suerte la valla de una parte esta corta, sigo corriendo y de me trepo en ella, escapando, escucho gritos –Señora Taisho-, al diablo, sigo corriendo y necesito escapar, necesito un vehículo, no me importa, viene una camioneta negra, hago señas y se detiene, abro la puerta del copiloto, me subo y sorpresa.
¿Habrá echo bien kagome en subirse a la camioneta? ¡No olviden dejar sus review¡
