Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, sólo la satisfacción de que la gente lo lea.


Futuro alternativo

Capítulo 6: Lujuria

Piccolo huyó de aquel sitio bastante furioso. ¿Porqué Goku se había atrevido a hacerle algo como eso? El ya se había cansado de darle a entender que no iba a interferir en su vida, ¿Porque se empeñaba en interferir en la suya? ¡Y sobre todo hasta ese punto! Encima de todo se sentía algo mareado y confuso, no sabía que le estaba pasando, quizá todo esto se debía al shock que todo esto le había provocado, ¡Malditos jóvenes del futuro! Nada más habían vuelto para interferir en su vida y arruinarla por completo, llegados a este punto, creo que el hubiese preferido morir en aquella batalla en vez de haber pasado por todo esto, las consecuencias eran realmente peor que la propia muerte. La amistad de Goku, arruinada, su relación con Gohan seguramente arruinada también, su redención, quizá estuviese a punto de terminar con ella después de todo.

Piccolo optó por ir a relajarse a las montañas donde usualmente entrenaba sólo. Ahí se dispuso a entrenar sólo todo el día y más tarde dedicarse a la meditación, quizá era todo lo que su cuerpo necesitaba, liberar tensión y relajar su cuerpo. Sin embargo, no estaba funcionando, sus intentos por concentrarse eran en vano, no conseguía relajarse, no sabía que le pasaba, pero estaba claro que su cuerpo le estaba pidiendo algo que el en ese momento no entendía. Decidió ignorar aquellas llamadas biológicas, pensaba que quizá todo se debía a los recientes acontecimientos, quizá en unos días desaparecí para su desdicha, fue todo lo contrario, cada día se intensificaban más y más. Cada día era mas difícil, y llegó a tan punto en que cada ser vivo, cada criatura en aquel planeta que se le acercaba le producía un deseo incontrolable, que, de no ser por su fortaleza mental, no sabría que sería capaz de hacerles, esto era demasiado, tenía que ver a Kamisama, aunque aquel hombre no fuera de su agrado, era la única persona de su raza que se encontraba cerca, ¡Debía hacer algo y pronto!

- ¿Que te trae por aquí Piccolo? - Preguntó el Dios de la Tierra curioso, generalmente su contra-parte no se presentaba en sus aposentos de no ser por algo realmente importante.

- ¡Kami necesito tu ayuda! - Le contestó con desesperación en su voz, alejado de el, sus impulsos eran demasiado fuertes, por lo que evitaba estar cerca de cualquier ser viviente mientras esto no parase. Aunque no sabía de lo que podía ser capaz, sabía con certeza que no sería nada bueno.

- Ya veo, todo esto tiene que ver con la visita que me hizo Goku semanas atrás, ¿O me equivoco?

- Un momento... ¿Goku estuvo aquí? ¡¿Y que quería ese infeliz?! - Gritó Piccolo bastante sorprendido.

- Quería saber si había alguna forma de evitar que un namekusei sintiera deseo sexual por una mujer humana. Le expliqué la forma de adaptarnos a nuestro entorno, la forma de que al tomar una decisión de reproducirnos con otra especie, nos adaptamos al género de ese ser vivo.

- Entonces por eso me hizo esto. ¡Voy a matarlo! ¡Y debería matarte a ti también por darle ideas! - Gritó colérico.

- Pero Piccolo, ¿Qué fue exactamente lo que hizo Goku?

- ¡Intentó cambiar mi cuerpo! No creo que quieras que entre en detalles. - Contestó más calmado pero aún con ira en su tono de voz, pero con un ligero rubor en sus mejillas, a pesar de todo, todo este asunto lo avergonzaba bastante. Kamisama, a pesar del asombro que esto le causó, no quiso decir nada sin antes oír la historia completa. - Afortunadamente conseguí escapar, pero desde ese momento, me siento extraño todo el tiempo. Quería saber si sabias una forma de frenar esto, siento una extraña necesidad te hacer cosas de las que preferiría no hablar.

- Creo que ya entiendo que te está pasando. - Contestó Kamisama muy nervioso, no esperaba que esto fuera a suceder. - Debes tener mucho cuidado Piccolo. Goku ha activado en tu cuerpo tu parte sexual, y hasta que no hayas completado un ritual de apareamiento con algún ser vivo, no dejarás de sentir esa lujuria que ha invadido tu cuerpo. Y cada día se hará más intensa.

- ¡¿Lujuria?!...Pero.. ¡Debe haber una forma de detener esto!

- No la hay Piccolo, tendrás que completar el ciclo de alguna forma, de lo contrario, va a llegar un momento en el que no puedas controlar tus actos.

- ¡Maldito Goku! ¡Esta si me las va a pagar! - Gritó Piccolo ahora si ciego de rabia.

- Espera Piccolo, ten mucho cuidado, en vez de pensar en vengarte de Goku te recomiendo que pienses que vas a hacer con tu problema, es muy peligroso que vayas en ese estado.

- ¡No podré pensar con claridad mientras no le de su merecido a ese infeliz! - Gritó Piccolo a su contra-parte, y sin esperar más tiempo, salió volando a toda velocidad de allí. Iba tan deprisa que no tardó ni media hora en llegar a la casa de Goku.

- ¿Piccolo? Que haces aquí? - Preguntó Chichi, que había oído como el namek había llamado fuertemente a la puerta de su casa. Le parecía raro verlo por allí, después de lo que había pasado la ultima vez, Chichi se ruborizó un poco al recordarlo, pero el mal humor que traía el namek era tal que olvidó lo que había pasado en unos instantes.

-¡¿Donde esta Goku?!, ¡Necesito hablar con el urgentemente! - Gritó Piccolo entrando sin avisar a su casa al momento de abrir la puerta. Empezó a entrar en todas las habitaciones buscando un rastro de aquel maldito sayayin.

- El salió a entrenar con Gohan. Pensé que estarían contigo. No se que pasó la ultima vez. - Contestó la terrícola. Maldita sea, con esa maldita lujuria invadiendo su cuerpo, era incapaz de sentir el ki del sayayin.

- Oye Piccolo, ¿Te encuentras bien? Te ves muy demacrado. - Preguntó Chichi, la verdad no había dormido en días por culpa de todo esto, tanto tiempo sin relajarse le estaban pasando factura.

- ¡¿Dime a donde fue?! ¡Quiero verlo ahora! - Piccolo intentó localizar su ki, pero no podía, su cuerpo empezaba a sentirse aún más extraño que antes, necesitaba salir de ahí cuanto antes.

- Tranquilo Piccolo, llegará en unas horas, de verdad te veo muy mal, ¿No estarás enfermo? - Chichi acercó su mano a la mejilla del namek, era mucho más pequeña que el, y no alcanzaba su frente, y a pesar de que Piccolo rápidamente se alejó de ella, pudo ver claramente que estaba ardiendo en fiebre.

- Piccolo, estas ardiendo. Necesitas recostarte, no creo que esté bien que vayas a ver a Goku en estas condiciones.

- ¡No necesito nada!¡Y si no me dices donde está, ¡Voy a ir a buscarlo por mi cuenta! - Gritó Piccolo colerizado, tratando de salir de casa para volar, pero empezó a sentir un fuerte vértigo, todo esto lo estaba destrozando por dentro, además, la presencia de esa terrícola estaba incentivando esa lujuria. Es verdad, lo que le había dicho Kamisama, debía salir de allí rápidamente si no quería que su cuerpo dejara de responderle e hiciera algo de lo que pudiese arrepentirse.

- ¡No, no vas a ningún lado, estás enfermo, y si sales puedes desmayarte! No, ¡Tu te quedas aquí! - Gritó la terrícola tomandolo por una de sus muñecas, dios mío, ¡Este hombre necesitaba ver a un médico y pronto!

- ¡Aléjate de mi mujer, no te lo repito más veces! - Gritó Piccolo empujándola con las pocas fuerzas que le quedaban.

- ¡Pero estás ardiendo! ¡Te exijo que te recuestes! - Le dijo, tomando su muñeca. - Piccolo ahora si no podía más, ya no podía controlarse, ese maldita sensación, ¡Y esta humana no se lo ponía nada fácil! Así que perdiendo totalmente el control de sus actos, Piccolo se lanzó agresivamente a los labios de la terrícola, ahora si, su cuerpo le había ganado.

Chichi estaba muy confundida, Piccolo la estaba besando de una manera muy violenta, no entendía muy buen lo que estaba pasando, ese beso estaba siendo demasiado agresivo, no es que deseara besar a aquel namek, simplemente no le desagradó la ultima vez, pero ahora, esto la estaba poniendo muy nerviosa, Piccolo estaba siendo muy brusco, y sin querer mordió su labio, no esto no puede estar bien. Aunque lo que realmente aterró a la esposa del sayayin fue ver como sin previo aviso, este la lanzó fuertemente al suelo, acto seguido se quitó rápidamente el turbante y su pesada capa, para segundos más tarde volver a lanzarse junto a la terrícola, que ahora estaba tumbada en el suelo de aquella casa. No, ¡Esto no iba a acabar bien!

- ¡Piccolo, que estas haciendo! ¡Suéltame ahora mismo! - Gritó desesperadamente Chichi en el momento en que Piccolo separó sus labios de los suyos. Piccolo no le contestaba, simplemente, le arrancó la blusa y la falda, dejándola en ropa interior. - ¡Suéltame ya, te lo ruego! - Chichi intentó defenderse, pero claramente no podía, ese hombre era mil veces más fuerte que ella. Piccolo le arrancó las bragas violentamente y besó su cuello, y sin previo aviso, penetró fuertemente a la terrícola. Chichi gritó desesperada, todo esto era demasiado agresivo, afortunadamente no era virgen, por lo que esto no fue tan doloroso como esperaba. Chichi entendió que no podría zafarse de aquel extraterrestre, por lo que decidió dejarle continuar sin luchar más, de todos modos era en vano. Afortunadamente no duró mucho todo esto, Piccolo llevaba muchos días reprimiendo lo que su cuerpo le pedía, por lo que no tardó en alcanzar su orgasmo.

Finalmente todo había acabado y Piccolo reposó su cabeza al lado de la de la terrícola unos segundos, finalmente su mente se empezaba a aclarar poco a poco, estaba recuperando su conciencia y su cuerpo empezaba a relajarse después de tantas semanas agonizantes. Cuandopor fin pudo recobrar totalmente sus fuerzas y la compostura, levantó su rostro lentamente, para darse cuenta finalmente de lo que había hecho. Maldita sea... Chichi estaba mirándolo fijamente, con los ojos llenos de lágrimas y algo asustada, maldita sea, Piccolo no esperaba que esto fuese a acabar de esta forma. ¡Porqué Goku lo había orillado a esto! ¡El era tan feliz siendo asexual! ¡Goku fue quien provocó todo esto! Y ahora había hecho algo imperdonable. Piccolo se dio cuenta de que su miembro aún estaba dentro de la terrícola, por lo que lo sacó lentamente, y incorporándose lentamente decidió hablar.

- Chichi, lo siento. - Contestó el namek. Realmente se sentía fatal por lo que había hecho, le había agarrado cariño a esa terrícola, además era la madre de Gohan, ¡Seguro que el jamás le iba a perdonar por esto! Piccolo dirigió su mirada hacia la humana, la cual se encontraba frente a el, con la ropa desgarrada, con miedo en sus ojos y cubriéndose avergonzada por lo que él le había hecho. Es verdad Chichi era la esposa de Goku, y ahora el la había deshonrado. Piccolo no soportó seguir viendo esto, no podía seguir allí, así que salió por la ventana, volando lo más rápido que le daban sus fuerzas para alejarse de allí! Por fin esa sensación que le había torturado por días había desaparecido, pero sin embargo, ahora tenía que lidiar con este nuevo sentimiento que invadía su cuerpo, la culpa, aunque siendo franco, Gokú lo había orillado a esto.

Continuará...