7. Esme Cullen

¿Que se supone que le voy a comprar? Todavía no tengo ni la mas pálida idea de que comprarle y eso que se supone que lo conozco, quiero decir, soy su esposa, debería conocer sus gustos como la palma de mi mano y no encuentro nada pasable siquiera.

Estaba, al igual que Emmett, revisando páginas de Internet, buscando algo que me convenciera aunque fuera minimamente como para comprarlo. Bueno, estaba eso y el hecho de que tenía que conseguir la plata para comprarlo.

- ¿¡QUE!? – escuche el grito de Emmett y un impulso me obligo a pararme de un salto, sabia que no podía estar herido, pero me precipite hacia la puerta. – ¿¡COMO QUE QUINCE MIL!? – me quede quieta con la mano en el picaporte, para después comenzar a reírme. Aun después de que Carlisle le sacara la cartera el le iba a comprar un regalo y uno de quince mil dólares si no escuchaba mal.

Volví a ir hacia la maquina y me concentre en buscar mi regalo, escuchando las cavilaciones de Emmett y su decisión.

- Pobrecillo, vender su jeep. – susurre negando con la cabeza.

Entonces la encontré, era una moto, hasta ahora Carlisle se manejaba con autos, según el por que no quería llamar mas la atención, pero nunca le diría que no a una moto y menos a una como ESA. Era una Honda CBR 1000 XX, plateada y negra, que venia con casco. Nuevita, recién salida de la tienda.

¿Cuanto costaba esa preciosura? U$S 19.590.

- Moraleja de esta historia, nunca te rías de las desgracias del prójimo. – dije con sorna para mi misma.

Pero… yo no soy tan bestia como mis niñitos.

Lleve la flechita hasta el botoncito que decía "Buy" en rojo y le di clic. Al instante me aparecieron los datos del vendedor y aun mas datos de la moto, el hombre vivía en Seattle, por lo que no le iba a costar tanto traerla hasta acá.

Tome mi celular y realice la llamada, le di la dirección a donde quería que me la trajera y le pedí que por favor me la trajera el domingo.

Una vez que tuve la moto asegurada tome una cartulina azul, recorte un rectángulo del tamaño de una tarjeta de crédito y anote con letra clara, elegante y prolija: "Vale por una moto Honda CBR 1000 XX". Después tome un sobre del cajón y metí la tarjeta, cerré el sobre y escribí "Carlisle" con mi mejor letra.

Si creía que yo me iba a desvivir por conseguirle un regalo estaba muy equivocado, era capaz de vaciar una botella de vino, rellenarla con sangre de algún animal y dársela envuelta como regalo, no iba a poner el mundo de cabeza solo por ¡CONSEGUIRLE UN REGALO!

Apague la computadora después de anotar todos los datos en un papel y guardarlos bajo llave en uno de los cajones.

Todavía me quedaba mucho que hacer antes del viernes, para empezar, planearle la fiesta a Carlisle y hablar muy seriamente con mis niños y Bella.

Sonreí de manera angelical cuando me cruce con Carlisle al salir de mi estudio y en cuanto no me veía cambie mi sonrisa por una que variaba ente la diversión y la maldad, me iba a divertir tanto en esa fiesta.

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Notas de la loca y desquiciada de su autora, Karlita Ate:

Espero que les haya gustado tanto como me gusto a mí, en el próximo cap hay risas aseguradas y mucha diversión ;)

Por si quieren ver una imagen de la motito y enterarse más o menos de cómo es, en esta Pág., hay unas muy buenas fotos: http://elmundomotor.elmundo.es/elmundomotor/especiales/2005/11/motos2006/motos/honda/cbr1000x/

Bye, beshos y sigan leyendo :)