Un poco más de impulso para esta historia, así es, y a ver qué opinan ustedes al respecto. Comobien saben, ToLove Ru no me pertenece, o el hentai vendría de lleno.

Sacando lo mejor

Ya con la reanudación de la campaña, y con la voz casi inexistente por lo ronca que estaba, Run empieza el día de una manera sencillamente desastrosa. En primer lugar, tuvo que enviar a Ren para que repartiera panfletos, en vista que no sería capaz de cantar por aquel día. Ren definitivamente no quería seguir adelante con eso, principalmente porque jamás quiso formar parte de aquello, pero también porque los receptores de su propagando no eran muy agradecidos por su labor de voluntario.

─ ¡Queremos a Run-chan, no a ti! ─ protesta un joven de tercero.

─ ¿Y qué puedo hacer yo si se siente mal para cantar? ─ protesta Ren muy enfadado ─ Y al próximo que me hable como si me fuera a levantar la mano, le digo a Run para que lo elimine de su lista de seguidores en sus redes sociales y lo bloquee, ¿quedó claro?

Por lo menos una decena de chicos alrededor endurecen el gesto y se detienen sobre lo que iban a decir. Para Ren era frustrante tener que tratar así con tantos fans dementes, pero por su hermana debía aguantar un poco más, si bien tendría que hablar nuevamente con ella al terminar esa labor de voluntario.


Con Yami

A mitad del pasillo, y con una parima hecha con su propio cabello, Yami estaba rodeada de un sinfín de alumnos de primero que aplaudían todo cuanto decía, justo en el momento en que se aparecían Tearju, Rito y Yui. Desde luego, a Tearju le maravilló bastante ver a Yami de esa manera.

─ Odio a los pervertidos ─ empieza Yami con su discurso, y los presentes aplauden a rabiar, pero pronto se detienen ─. Ya lo saben, voten por mí, y no tendré piedad con aquellos que se atrevan a abusar del espacio personal de los demás, especialmente de las chicas ─ las jóvenes de primero son las que más aplauden en ese momento ─. Seré implacable con los pervertidos, con los mañosos, con los acosadores y con los buscapleitos también. Mi ley caerá como un martillo sobre la cabeza de quienes actúen de forma incorrecta…

Con lo de martillo sé que será literal ─ opina Némesis.

Sí, yo también lo veo así ─ responde Rito.

─ ¡Sugoi! Yami se ve la mar de bien haciendo estas cosas ─ dice Tearju con un brillo en los ojos.

─ Pero acuérdese que usted es una profesora, Tearju-sensei ─ aclara Yui ─. La mejor muestra de confianza que le puede dar es tomar su mensaje y actitud de forma imparcial y actuar como con cualquier otro alumno que sea candidato.

─ Oh, es verdad ─ Tearju se acomoda los lentes y respira hondo mientras adopta una pose seria ─. Supongo que es momento de hacerle algunas preguntas de rutina para aclarar su mensaje. Ahí voy.

Apenas da un par de pasos, y Tearju se resbala (nunca se sabrá con qué), dándose de cara contra el suelo y subiéndosele la falda justo enfrente de Rito, quien ve imposibilitado el apartar la vista de su trasero y su entrepierna, por lo que él se puso rojo a más no poder.

─ ¿Q-qué cree que hace, sensei? ─ aprovecha Yui para quejarse.

Antes de que nadie dijese otra cosa un enorme mazo golpea a Rito y lo casi lo hace atravesar el techo de la escuela. Aquel mazo no podía venir de nadie más que de Yami.

─ Esto es solo una pequeña muestra de que voy muy enserio ─ concluye Yami en cuanto el mazo vuelve a convertirse en cabello, y todos aplauden contentos.

Rito se levanta mientras se sobaba la cabeza por el golpe que había recibido, cuando siente que había alguien detrás de él, así que voltea a ver, y sólo se trataba de Honekawa-sensei, quien estaba allí simplemente de paso. Rito no pudo evitar notar que el profesor llevaba una camiseta bastante juvenil y muy bien hecha. A Rito le pareció por un momento conocida aquella camiseta, pero prefirió dejarlo pasar, y Honekawa-sensei siguió su camino como si nada, apenas dando un breve saludo a Tearju. Su paso pronto quedó para el olvido, y Tearju formuló su serie de preguntas a Yami en completa normalidad, mientras Yui se regresa al escritorio del comité disciplinario para atender los papeles de todos los días.


Con Mea

Mea y Nana se encontraban dentro del salón de clases comiendo su desayuno (habían venido tan temprano que no pudieron desayunar en casa), y también se entretenían con un pequeño libro de animales que había traído Mea de su casa. Ambas amigas pasaban un rato de lo más tranquilo y normal, algo que sin duda ayudaba a Nana a disminuir la ansiedad que le había causado aquel reporte médico sobre Rito, y es que, aunque no lo admitiera todavía, había estado bastante preocupada, y cada vez se le hacía más difícil ocultarlo.

─ ¿Te ocurre algo, Nana-chan? ─ Mea logra notar la inquietud de su amiga.

─ No es nada. Por cierto, ¿qué tienes pensado hacer ahora con tu fulana campaña? ¿Ya te aburriste y decidiste retirarte?

─ Para nada ─ responde Mea muy contenta ─. Aproveché el día de ayer para ganarme la atención de todos, y te aseguro que mi mensaje cala muy bien en la aceptación general de todos.

─ ¿A qué te refieres? ─ se extraña Nana.

─ Quiero decir que finalmente me he decidido ir con todos los hierros. Ya esto ha dejado de ser una simple broma para harenchi-senpai, sino que ha pasado a ser algo muy serio.

En vista que Nana seguía sin comprender qué estaba diciendo su amiga, Mea se acerca a la ventana y la abre para mostrarle algo en específico. Desconfiando un poco, Nana mira por la ventana, solo para encontrar a un montón de extraños apostados en la puerta de la escuela, claramente clamando el nombre de Mea.

─ ¿¡QUÉ ES ESTO!? ─ se sorprende Nana.

─ Pues que ayer estaba paseándome por el mercado y otros lugares, siempre difundiendo mi mensaje electoral, y resulta que agrado mucho más de lo que yo mismo pienso ─ Mea infla el pecho con mucho orgullo ─. Yo misma no lo pensaba posible, pero ahora me siento capaz de aspirar a llegar muy alto, y con el apoyo de estas personas tengo la presidencia del comité disciplinario en el bolsillo. Y no te preocupes, Nana-chan, que podrás mantener tu puesto que te fue otorgado por harenchi-senpai. Por nuestra amistad te digo que siempre tomaré en cuenta tu opinión al momento de llevar mi gestión a puerto seguro por el bien de esta nuestra comunid… quiero decir, por esta nuestra escuela.

─ En primer lugar, Mea, sólo pueden votar los alumnos de esta escuela. En segundo lugar, creo que te pasaste trayendo a toda esta gente ¿Cómo le hiciste para captar tanta atención?

─ Parece que tengo un don natural que ni yo misma conocía ─ continúa muy feliz Mea ─. Antes no tenía ningún interés en esto, pues Neme-chan me decía que no valía la pena todo aquello, y ahora resulta que me sale bastante natural eso de "influir en las masas". Ahora entiendo lo que quería Rito-senpai cuando intentaba que me integrara un poco más en la sociedad, y es que se siente fenomenal hacer esto.

─ Se nota ─ Nana mira nuevamente hacia la multitud que aclamaba a Mea ─. Parece que, después de todo, empiezas a apuntar alto, y espero que eso te sirva para actuar acorde a la decencia.

─ No es que me agrade tanto esa parte, pero ahora comprendo que tengo que mantener cierta imagen para conservar la simpatía de la gente. Bueno, desde que llegué a la Tierra vengo manteniendo una imagen, ¿no es así? Entonces ya tengo algo de práctica al respecto. Así que ya lo veo clarito: Kurosaki Mea, presidenta de Japón. Qué bien suena eso.

─ Mea, no es por querer bajarte de esa nube, pero en Japón no hay presidentes, sino un primer ministro, y para aspirar a ese puesto necesitas llegar primero a cierta edad. Dudo mucho que te tomen enserio si lo intentaras ahora.

Mea simplemente se encoge de hombros y no dice nada más, aunque sí se toma el momento para devolver el saludo a su enardecido público. Nana estaba indudablemente pasmada por ese giro tan extraño y repentino de Mea, y ahora parecía realmente capaz de desbancar a Yui, cosa que no le agradaba del todo, pero por su amistad con Mea, sólo podía darle el apoyo que necesitara.


Con Risa

Habiendo terminado con su discurso del día (con complemento y todo), Risa y Mio estaban refrescándose con un refresco recién sacado de la máquina, y al lado tenían a Lala y Haruna, y esta última tenía la cara completamente blanca por aquel momento de humillación pervertida que tuvo que pasar "por el bien de la campaña de Risa". Lala por su parte estaba como si nada (como siempre).

─ ¿Por qué nos hiciste eso, Momioka-san? ─ dice Haruna casi en un lloriqueo.

─ Es que era necesario, Haruna. Esta clase de estratagemas siempre son necesarias para ganar votos en esta escuela ─ responde Risa con un tono sabiondo.

─ Igual no fue tan malo, Haruna ─ dice Mio ─. No es que pensemos que vamos a ganar, de hecho, Risa ya se hubiera retirado si no fuesen por nuestras maravillosas ideas de campaña, pero al menos nos divertimos mucho en estos comicios.

Lala asiente alegremente, y Haruna no ve otra alternativa que suspirar derrotada, sabiendo que iba a ser una tarea imposible convencer a las tres de lo contrario. Risa le ofrece un refresco a Lala y a Haruna, y ellas desde luego aceptaron, y así pasarían las cuatro amigas hablando un rato sobre lo raro que se sentía estar tanto tiempo sin las actividades escolares habituales. Realmente se sentía extraño, pero sabían que pronto volvería todo a la normalidad, una vez que se acabara todo aquello de las elecciones.

Sí, una realidad que muy posiblemente acabaría extrañando Risa.


En el parque

─ …Y entonces le pregunté que si querría salir conmigo al parque el próximo sábado ─ culmina Saruyama.

─ ¿Y qué te respondió aquella chica? ─ dice Ren.

─ Me dijo que ya tenía planes con sus amigas ─ responde Saruyama muy desilusionado ─. Por una vez pensé que conseguiría una cita de las buenas. Cómo se nota que Riko-chan no anda por aquí. Estoy seguro que ella sí hubiera querido salir conmigo ─ mira por un momento a Rito con cara de pocos amigos ─. Tú en cambio eres bastante afortunado, desgraciado.

─ No vengas con eso, Saruyama ─ se defiende Rito.

Saruyama, Ren y Rito habían salido juntos de clases y se dirigían a casa del segundo para llevar a cabo juntos una tarea en equipo. No era nada del otro mundo, sólo un poco de búsqueda en los libros, algo de trabajo manual, unos ensayos sencillos de oratoria, y ya lo tendrían todo listo para salir bien parados al momento de las evaluaciones, además que Ren ayudaría a Run, por medio de Rito, a tener un rato agradable por el día tan apagado que tuvo en su campaña. Ya ellos estaban llegando al parque y se detienen un momento para descansar y comer un poco, y es Rito quien le brinda a Saruyama y Ren, siendo el aperitivo de la ocasión un montón de taiyaki. Era tanto que el maletín de Rito casi reventaba.

─ ¿De dónde salió tanto taiyaki? No nos vengas con que los robaste de una fábrica ─ se sorprende Saruyama.

─ Fue Yami. Ahora le dio por entregar un panfleto con un tayaki a cada persona que pase enfrente de ella, y a mí me dio un montón de panfletos con lo correspondiente, y hasta ahora solo he podido comerme unos quince, y encima le he dado unos cuantos a Tearju-sensei y a Kotegawa para que me ayudaran ─ explica Rito un tanto divertido por la anécdota ─. En todo caso, es demasiado como para que pueda comerlo yo solo, y podría echarse a perder aunque decidiera no comer la cena que hará Mikan más tarde, así que mejor comamos juntos.

Saruyama y Ren aceptan sin poner peros, y los tres pasan el rato en completa calma, cuando escuchan el lamento de una mujer que se ponía a buscar por todas partes. Rito no pudo evitar sentir curiosidad por lo que estaba pasando, y Némesis se da cuenta instantáneamente de sus intenciones.

Parece que tiene un problema muy serio. Se ve desesperada ─ dice Némesis.

Rito se acerca a paso ligero a la desconsolada mujer, y Ren y Saruyama van tras él, también para saber lo que ocurría.

─ ¿Ocurre algo, ciudadana? ─ dice Saruyama con un parodiado tono de policía.

─ ¡Es mi bebé! Se me ha perdido, y ahora no puedo encontrarlo.

CONTINUARÁ…


Un poquito de acción diferente para aderezar esta historia, y es que, en lo personal, me encanta cuando se hace algo diferente para añadir nuevas emociones que valgan la pena, aunque sea simple relleno. Les dejo esto hasta aquí, pues me encanta el suspenso y pienso que es la mejor manera de hacer esperar la continuación 😊, pero les prometo que para el siguiente capítulo sí les revelo la "enfermedad" de Rito, y les aseguro que se quedarán con la boca abierta.

Hasta otra