Disclaimer: Los personajes son totalmente de Hajime Isayama, no me pertenecen, yo solo los utilizo para cumplir mis fantasías de fujoshi..

N/T): Creí que dejaría un capitulo agradable, pero al fila terminó en esto, si quieren saber a lo que me refiero sigan leyendo, hasta el final les explico que paso.

PD: Me han dicho que sí, llegue tarde al fandom y que ya nadie lee FF, pero gracias a las herramientas de FF, puedo saber cuántas personas entran a la historia y la leen, a esas 250 personas quiero darles las gracias. :D

-El paciente decide cuándo es el mejor momento para irse.

-Jack Kevorkian.

Parecía que Eren tenía suerte, Levi se cargó con bastante trabajo en los últimos días, así que el estudiante aprovechaba todo su tiempo libre para practicar con el permiso de su profesor, le costó mucho que le dejara ayudarle en el sótano, solo tenía permitido hacer algunas incisiones, pero con eso era más que feliz, en clase mejoró notablemente, en el área práctica muchos de sus compañeros pedían su consejo al momento de realizar algún procedimiento, conociendo al joven sabían que nunca se negaría.

-¿Música clásica otra vez?- Se quejó Eren.

-¿Qué tiene de malo?, me ayuda a concentrarme- Se defendió regresando a la mesa.

-Vamos, déjame poner algo más- Rogó el castaño, pero solo se ganó una mirada seria del mayor, -¡Por favor!- hizo pucheros poniendo cara de cachorro, Levi lo miro fijamente con los labios apretados, lo que no sabía Eren es que con esa mirada estaba rompiendo la dureza de Levi, todo se fue al demonio cuando ladeó un poco la cabeza e hizo temblar un poco su labio.

-Haz lo que quieras- Rodó los ojos apartando la mirada de aquellos manipuladores ojos verdes.

Eren canturreo feliz, y se dirigió hacia el reproductor el cual estaba conectado el celular de su profesor, abrió la aplicación de música buscando su canción preferida, tecleó unas pocas letras antes de dar con el artista Unlike Pluto "Everything Black"*, dio play y regreso moviéndose al rito de la música chascando los dedos. Levi le dirigió una mirada curiosa hasta que se acercó a la mesa quedando frente a frente, Eren tarareaba felizmente colocándose sus guantes, el pelinegro levantó una ceja divertido ante el joven.

-Baby you, Should come with me, I'll take you to the dark side- Apuntó con ambos dedos al mayor moviendo los hombros al bailar, -Me and You, You and Me,- Se apuntó primero y después al mayor repitiendo el movimiento al contrario. Lo último del verso lo murmuró con una sonrisa mirando al cuerpo que ya hacía en la mesa.

Por otro lado Levi lo miraba mordiendo el interior de su mejilla, evitando que una sonrisa saliera.

-¿Terminaste?- Soltó con una pequeña sonrisa haciendo que el castaño soltara una risa mientras asentía.

Debía admitir que el ritmo de la música era bastante pegajoso, se quedó un buen rato enseñando a Eren cómo retirar los órganos sin dañarlos, a pesar de que este repitió la canción fácil unas 5 veces Levi no se hartó en lo absoluto, estaba muy cómodo con el chico energético, Eren se estaba volviendo muy bueno con el bisturí, tenía un pulso firme y no dudaba al momento de hacer un movimiento.

Aún no le permitía hablar durante la descripción de los procedimientos, con una vez que lo intento fue más que suficiente, el chico no paraba de reír de los nervios, tartamudeando y disculpándose entre carcajadas, dejaría que hiciera las incisiones en silencio claro estaba.

-No olvides que el trabajo de mitad de semestre es muy importante, no permitiré que tú y tus amigos se plagien todo como lo qué pasó la anterior vez- Bajo su gafas mirando con seriedad a Eren, quien como otros días organizaba el papeleo sobre su escritorio.

-Ya he hablado con ellos, nos estamos ayudando pero esta vez será diferente- Le aseguró con una sonrisa.

Acomodó de regreso sus gafas volviéndose a su trabajo de traspasar unos documentos.

-Más les vale- Contesto sin mirarle.

-Levi, tengo que irme, tengo que ver a Armin, últimamente parece mi madre, quejándose de que no pasó tiempo con él- Contuvo una risita mientras recogía sus cosas.-Y la verdad no quiero que me haga un drama, lo veo mañana- Termino de acomodar rápidamente para salir con urgencia de la oficina.

Levi observó al chico marcharse, hasta que la puerta de su oficina se encontró completamente cerrada de nuevo, se recargó con pesar sobre la silla quitando sus gafas, se frotó los ojos con cansancio.

-¿Que estás haciendo Levi?, es solo un mocoso- Se dijo a si mismo soltando un suspiro.

Llevaban un mes conviviendo todos los días, en lo único que pensaba era en ese par de insoportables, manipuladores, brillantes y hermosos ojos verdes, ese maldito estudiante se le había metido en lo más profundo de sus pensamientos, debía admitir que cuando el chico llegaba corriendo a su oficina para "ayudarle", retenía una sonrisa de emoción de saber que estaría otra vez con él.

Se estaba comportando como un adolescente, pero él tenía que ser el adulto, no, él era el adulto y no podía dejarse llevar, tantas veces que solo escuchaba a Eren hablar sin prestarle un poco te atención, solo miraba sus labios moverse imaginando cómo sería besarlos y esa estúpida sonrisa perfecta, como si hubieran creado a ese chico para probar su fuerza de voluntad sobre la tierra.

-Maldito el día en que lo conocí- Bufó al percatarse que había perdido tiempo como otras veces pensando en el castaño.

Cuando Eren se retiraba de la oficina no taraba a mucho en irse a su hogar, pues ya no había esa razón, ese alguien para seguir en el trabajo, así que él también comenzó a guardar sus cosas hasta que una vibración lo distrajo.

Palmeo su celular en su saco pero este no era el que producía el sonido, de entre los papeles se escuchaba la vibración, movió algunos observando el celular que se encontraba olvidado. Lo levantó leyendo "Mommy" en la pantalla del celular, negó con la cabeza al ver lo distraído que podía ser Eren olvidando su teléfono, se aclaró un poco la garganta, pues se trataba de la madre del chico y tendría que explicarle lo sucedido con su hijo.

-¿Diga?- Utilizó ese tono profesional que lo distinguía.

-¿Eren?,¿Dónde mierda estás?- Levi se separó del celular con una cara de sorpresa sin entender, volvió a leer el nombre del contacto.

"Mommy"

Hizo una mueca de desaprobación, la voz estaba lejos de ser la de una mujer y estaba claro que si fuera su madre no le hablaría de esa manera, entonces recordó, "Armin, últimamente parece mi madre".

Gruño rodando los ojos, el castaño no podía ser más infantil, se preguntó cómo lo tendría guardado, pero estaba seguro que sería igual de ridículo que él de su amigo.

-¿Eren estás ahí?- La voz seguía reclamando.

-Señor Arlert- Contestó sin emoción.

-¿Quién habla?- El tono de voz cambio radicalmente.

-Soy el profesor Ackerman, al parecer su compañero olvidó su celular en la oficina-

-Doctor Ackerman, yo, yo, lo siento, sabe dónde está, mejor dicho ¿A dónde se fue Eren?- Hablo con nerviosismo al enterarse de quien estaba al teléfono.

-Tenía entendido saldría con usted- Ya había pasado un rato, se le hizo un tanto extraño que no estuviera con su a amigo.

-Precisamente, pero no logro encontrarlo, ¿Podría traer el celular de Eren a la explanada?, por favor- El mayor arqueo una ceja ante la petición del rubio.

-Lo veré frente al estacionamiento de maestros si gusta- No planeaba estar buscando al estudiante en la gran explanada.

-Muchas gracias profesor, lo veo ah...- colgó la llamada sabiendo que el chico lo encontraría en el lugar acordado.

Guardo el celular en su saco, se encamino por esos largos pasillos que bien conocía, ya tendría tiempo de burlarse del castaño por lo ocurrido, bajo las pequeñas escaleras para salir del edificio, al dar una vista rápida a los jardines reconoció a Eren, quien parecía estar detrás de un gran árbol y para su suerte salió poniéndose a su vista, camino unos cuando pasos acercándose al estudiante, su caminata se vio frenada en seco cuando frente al chico apreció ese estudiante que tanto despreciaba.

Levi observó la escena como si de una película de terror se tratase, la víctima tratando de escapar y del mismo árbol donde se escondía salía su asesino, Reiner tomaba a Eren de la cintura acercando su cuerpo para terminar con esa distancia en un beso, un beso que dolió en lo más profundo del mayor, un beso que hizo que le hirviera la sangre, ver cómo era ultrajado algo que él deseaba con tanto anhelo.

Dio media vuelta con los puños apretados por la impotencia de no poder ir y romperle a golpes la cara al rubio, por no tener razones para reclamarle a su estudiante, porque era eso, su estudiante, no su amante, no su pareja, solo su estudiante.

Respiraba agitado intentando controlar su cólera que crecía en su pecho, cólera que se trasformó en dolor, en una punzada de tristeza, porque sabía que él castaño quería al rubio, porqué lo había perdido.

-Profesor Ackerman- Lo llamó Armin volviéndolo a la realidad.

-Señor Arlert, aquí está el teléfono de su compañero, si lo busca está en la explanada, que tenga bonita tarde- Le extendió el celular de manera brusca sin dedicarle más de una mirada siguiendo con su camino.

Escuchó que le decían algo, pero no presto atención, al llegar a su auto lanzó todo dentro sin molestarse en acomodarlo, entró cerrando la puerta con brusquedad, estuvo unos segundos sentado intentando relajarse y lo único que consiguió fue golpear con fuerza el volante soltando un grito de rabia.

Encendió el auto para abandonar el campus con un rechinado de llantas.

...

Tenían que llegar con Armin lo antes posible, odiaba cuando le daba sermones por dejarlo olvidado como amigo, ya hasta reconocía todas las frases que usaba: "ya no pasas tiempo con nosotros", "solo llegas a dormir", "evitas nuestras salidas". Estaba seguro que su madre lo mando de encubierto para vigilarlo, ni aun así teniendo una relación con Annie lo dejaba en paz, se suponía que cuando conseguías pareja los primeros meses casi nunca te separaba de ella, pero al parecer al rubio nadie le aviso.

Llego a la explanada donde se suponía vería a Armin, pero no parecía estar por ningún lado, buscaba entre los demás estudiantes, paseándose por los jardines, giró su vista en otro intento de encontrarlo.

-No,no,no,no, por favor ahorita no- Mascullo al ver como Reiner se le acercaba con una sonrisa.

No podía huir o salir corriendo, se vería demasiado obvio que estaba evadiendo al deportista, miró a todos lados con desesperación esperando que su amigo apareciera para salvarle.

-Hola Eren- Soltó un gritito al verlo muy seca de él.

-Hey, hola Reiner, ¿Cómo va todo?- Puso su mejor sonrisa.

-¿Buscas a alguien?- Levantó una ceja observando como el castaño miraba a todos lados buscando a alguien.

-Oh, no es nada, bueno, la cosa es que saldría con Armin hoy, de casualidad, ¿No lo has visto?- Sonrió un tanto nervioso pues con eso le dejaba claro que no tenía tiempo para estar con él.

-No, no tengo idea de donde pueda estar, escucha, necesito hablar contigo aunque sean 5 minutos ¿Podemos?- Tomo al chico del brazo con un apretón fuerte evitando se le escapara.

-Est... Está bien solo 5 minutos- Puso su mano sobre su agarre intentando aflojarlo.

-Entonces ven- Reiner no cedió en el agarre arrastrando a Eren debajo de un gran árbol.

-Espera, espera, ¿Por qué estamos aquí?- Lo miró sin entender.

-Aquí estamos ocultos de los curiosos, ahora Eren, ¿Por qué me evades?- El rubio se cruzó de brazos mirando al ojiverde con seriedad, esa mirada hizo que se pusiera un tanto nervioso.

-Yo, yo no te evado, es solo que, que la carrera es muy difícil y estoy muy ocupado- Reiner lo miro sin creerle ni un poco.

-Antes aceptabas salir conmigo, te invité a mis fiestas, me dices que no tienes tiempo de salir aunque sea unas horas, pero estas aquí, buscando desesperadamente a tu amigo porque saldrás con él, ¿Es que ya no te gusta estar conmigo?- Eren abrió los ojos sorprendido, no sabía que contestar a eso.

No era que no le gustara estar con él, simplemente ahora estaba interesado en perder todo su tiempo libre con alguien más, un alguien que seguramente no lo vería con los mismos ojos, con ese mismo sentimiento que afloró durante los días que convivieron, o simplemente no sería correspondido por la diferencia de edad, simplemente porque él era un estudiante y esa persona era su profesor.

-Reiner, no digas eso, me gusta estar contigo, solo que no puedo por ahora, así que...- Reiner lo tomo por ambos brazos dejándolo con la palabra en la boca.

El deportista no quería seguir escuchando excusas mal pensadas, usando su fuerza apreso a Eren acercándolo a su cuerpo para besarlo evitando que siguiera hablando. Eren no reaccionó los primeros segundos, hasta que sintió la lengua del rubio intentando entrar en su boca, levantó los brazos empujándolo del pecho removiéndose entre su agarre para separarse.

-¿Que estás haciendo?- Eren tenía la cara completamente roja sin entender porque se atrevió a besarlo de esa manera.

-Eren, no seas idiota, me gustas y parecía que antes yo te gustaba, no te hagas el difícil- Se burló acercándose en un intento de volver a besarlo.

-N... no, no Reiner, estás confundido, esto está mal, yo no quiero esto, creo que debería llamar a Armin- Estiro una mano marcando distancia entre ambos, mientras con su otra mano buscaba desesperadamente su celular. -Maldita sea- Mascullo al notar que no lo traía consigo, recordando qué tal vez lo dejó en la oficina de Levi.

-Eren, no tiene nada de malo- Reiner lo tomó de la barbilla obligándolo a verle.

Eren notó como sus ojos brillaban, pero no era de felicidad o amor, no, ese brillo hizo que le diera un escalofrío sintiéndose vulnerable.

-Debo irme Reiner, olvidé mi celular- Retrocedió unos pasos alejándose de él.

Reiner no pretendía perder y dejarlo ir tan fácilmente, volvió a acercarse a él con rapidez apresando su cintura, juntó sus cuerpos y sus labios por segunda vez, en un gesto más brusco, dándole a entender que no estaba jugando.

Dentro de Eren afloró el coraje, rechazo al rubio de una manera no tan grosera, pero este seguía besándolo creyendo que con eso sería más que suficiente para tener a una persona a sus pies, lo empujó con brusquedad y sin perder tiempo lo abofeteó.

-Deja de hacer eso Reiner, dije que no quería- Soltó cabreado con la respiración agitada.

Reiner se sostuvo la mejilla, miraba el suelo con los dientes apretados, estaba hirviendo en cólera, nadie se atrevía a rechazarlo, mucho menos a golpearlo, levantó la vista dispuesto a regresarle el golpe, pero observó que varios estudiantes vieron la escena y tenían la mirada de muchos.

-Lo siento Reiner, no quería, pero no escuchabas, eres un buen amigo- Eren no dejaba de balbucear nervioso, también se percató que varios estudiante los miraban.

El deportista lo fulminó con la mirada pero no dijo nada, pasó de largo empujándolo con su hombro. Eren no sabía que hacer después de eso, no podía correr detrás de él pidiendo perdón, sería darle la razón sobre el sentimiento que no correspondía.

Ignoro las miradas que aún seguían sobre él, regresando al centro de la explanada, por suerte diviso a su amigo quien se acercaba corriendo al percatarse de su presencia.

-¡Eren!- Grito el rubio al verlo. -Wow, ¿Estás bien?, luces un tanto agitado- Armin lo miró de arriba abajo, tenía la cara roja con una expresión de molestia.

-No, no es nada, me alegro de encontrarte- Intento sonar tranquilo.

-¿Peleaste con el profesor?, él tenía la misma cara que tú, por cierto, ten, olvidaste tu celular- Eren lo miró sin entender. -El profesor te estaba buscando, bueno técnicamente yo te llame y él contestó, pero al parecer venía de malas, cómo sea, guarda bien tu maldito celular y ya vámonos, los chicos nos están esperando- Dejó el aparato sobre su mano jaloneándolo para que se diera prisa.

-Gracias Armin, si está bien, vamos- Eren guardo su celular y se dejó llevar por el arrastre de su amigo.

Levi estaba molesto, eso es lo que había dicho Armin, no tenía mucho de haberlo dejando, mañana le preguntaría si le ocurrió algo que le causara su actitud, por ahora en verdad quería salir con sus amigos, necesitaba distraerse después de la escena que montaron Reiner y él.

...

-Reiner basta, ya has destrozado dos casilleros- Bertolt intentaba razonar con su compañero quien ya tenía los nudillos sangrando de golpear con desesperación el metal.

-Se atrevió a golpearme- Gruñó soltando otro golpe.

-Ya me lo dijiste como 10 veces- Le recordó.

-¿Y qué es lo que no entiendes maldita sea?-

-Reiner deja al chico por la paz, ya te dio a entender que no quiere nada, puedes conseguirte a quien quieras- Intento calmar a su amigo colérico.

-Hice todo lo que me dijiste, me porte bien, fui amable, y esto es lo que recibí, una bofetada frente a todo el puto campus, oh no, esto no se va a quedar si Berth- Lo miró con esos ojos dignos de un desquiciado mental.

-Reiner por favor no lo hagas- Levanto sus manos intentando razonar con él.

-No te atrevas a decirme que hacer, ahora todo será a mi manera, basta de ser el chico amable, tomare lo que yo quiera aunque sea por la fuerza- Un puñetazo resonó en los vestidores seguido de un sonido metálico que hizo la puerta del casillero al caer.

Bertolt bajo la mirada apretando sus labios, ya no podía interferir, él también temía a las cosas de las cuales su "amigo" era capaz, creyó que el castaño se alejaría de una buena manera del atleta y ahora Berth solo podía quedarse ahí, esperando, observando lo que llegase a pasar.

Lo que Eren no sabía es que había cometido el peor de los errores y pagaría las consecuencias de la manera más cruel posible.

Es casi como si firmar su sentencia de muerte.

N/T): Me van a matar!, Pero tenía que cortar aquí el capítulo, de hecho es más largo, pero eso le quitaba emoción hahahaha.

La próxima actualización no será tan tardada ya que se podría decir que tengo la mitad.

Muchas gracias a ti querido lector, aunque no dejes comentarios sé que estás ahí, aprecio de corazón que sigan leyendo, y a los que dejan comentarios se ganaron un pedacito de mí.

Sin nada más que agregar, buenas vibras, que el universo este de su lado.

-B.