¡Hola a todos! En verdad no puedo creer que haya terminado el capítulo. No tienen idea de lo que me ha costado terminarlo. Este capítulo es el más largo de todos los que he escrito con más de 4.400 palabras ¡Bien! Y además está dedicado a Seddiento, que me ha ayudado mucho, mucho, muchísimo con este capítulo y con la historia en general además de esperarlo con ansias. ¡Muchas gracias!
Ahora sin más dilación… el capítulo.
Disclaimer: iCarly no me pertenece. Si, ya está. No hay comentario divertido :D
CAPITULO 7: Todo por unos zapatos
Parecía que Carly llevaba esperando este día desde que el viaje empezó. Llevaba más de media hora dando vueltas por la habitación, y eso después de haberse arreglado… ¡Y solo eran las 8 de la mañana! Sin duda la su gran pasión son las…
-¡Compras!
-¡Ya Carly! –dijo Spencer levantándose de la cama y agarrando de las manos a su hermana -¡Tienes que parar!
-Pero es que… ¡Compras! Estamos en Inglaterra, ¿sabes lo que eso significa? ¡Ropa inglesa! ¡Amo la ropa inglesa! –dijo Carly de una forma que parecía que estaba completamente loca.
-Aún asi… -empezó a decir Freddie –Spencer tiene razón, tienes que tran…
-¡No lo digas! –gritó Spencer de repente y acercándose mucho a Freddie –No lo digas si no quieres morir.
-Vale… -dijo Freddie tragando saliva y desviando la mirada, topándose con Sam, que dormía en su cama –No puedo creer que siga durmiendo después de estos gritos.
-Bueno, Sam es así, come y duerme, es lo que más le gusta –dijo Spencer mirándola también mientras Carly seguía con su ataque.
-Y amenaza, insulta y pega –dijo Freddie riéndose un poco.
-Si bueno… es su forma de… -empezó a decir Spencer pero…
-¡Buenos días! –dijo Melanie entrando por la puerta.
Por lo visto el viaje daba los mismos hoteles a todos los participantes del concurso. Melanie tenía su habitación en el 10A mientras que ellos la tenían en el 11F y G, lucharon mucho para que la pusieran más cerca. Casi lo consiguen, pero entonces Spencer incendió medio vestíbulo… Todavía no saben como. Pero el caso es que el recepcionista del hotel se enfadó y no les cambió la habitación.
-¿Qué hay planeado para hoy? –dijo Melanie sentándose en la cama de Carly.
-¡COMPRAS! –dijo Carly sonriendo de una forma un tanto extraña.
-¿Enserio? ¡Bien! –dijo Melanie sonriendo.
-¡No! ¡No es bueno! –dijo Spencer acercándose a Melanie junto con Freddie.
-Pero… ¿Por qué? –dijo Melanie dijo sorprendida.
-Porque Carly tiene un pequeño… problema con las compras –dijo Freddie.
-¡Oh vamos! No puede ser tan malo
-¡Ok! A lo mejor si… que era tan malo –dijo Melanie cuando salían de la decimoquinta tienda, con una Carly muy emocionada corriendo a todas partes -¡No es justo! Los chicos se libraron de esto…
Unas horas antes…
-Arggh… ¿Por qué gritáis tanto? -dijo Sam impidiendo que los chicos respondieran a Melanie.
-¡COMPRAS! –gritó a Carly mirando a la rubia antes de que nadie pudiera decir nada. Sam entonces la miró con una cara asustada y dijo:
-Oh no… -ella no era una chica que se asustara fácilmente pero conocía a Carly y sabía lo que la obsesionaban las compras, sobretodo las de otros países.
-¡Oh si! –dijo Carly acercándose rápidamente a la cama de la rubia y tirando de las sábanas lo cual hizo que la chica cayera al suelo.
-Ok.. Sé que eres mi mejor amiga y todo eso, pero vuelves a hacer algo así y te quito la obsesión por las compras de un golpe –dijo la chica levantándose del suelo –Y… no voy a ir de compras.
A esto la castaña miró a su amiga con una mirada que hizo que la otra se estremeciera y dijera:
-Ok, iré de compras… Odio cuando sacas tu lado irritable –esto último lo dijo rodando los ojos.
-Bien… entonces nos vamos los cinco. Chicos vos… -empezó a decir Carly pero se dio cuenta de que los chicos intentaban huir sin llamar mucho la atención, estos, al percatarse de que Carly los miraba salieron corriendo -¡Hey! ¡Esperad! –y con esto corrió hacia la puerta solo para ver a los chicos desaparecer por una esquina.
-Han huido –dijo en ese entonces Melanie como señalando el hecho.
-Son listos… -murmuró Sam para que Carly no pudiera oírlas y Melanie rió un poco.
-Ay… estos chicos… Bueno, creo que solo quedamos nosotras así que… -dijo Carly y en ese momento las dos Pucketts se taparon los oídos -¡COMPRAS!
Tiempo presente.
-¡Cobardes! ¡Deberían comportarse como hombres! –seguía quejándose Melanie.
-No pueden comportarse como algo que no son, ¿no te parece? –dijo Sam ya harta de la actitud de su hermana.
-Pues… ¡Eso es verdad! –dijo Melanie con el mismo tono enfadado que había usado antes. Pero luego cambió su tono a otro interrogativo –Oye… ¿Y Carly? –dicho esto las hermanas siguieron caminando y la encontraron poco después con la cara pegada al espejo de un escaparate.
-Esto… Carly ¿Qué est…
-¡SHHHH! –murmuró Carly con un dedo en los labios como símbolo de que se callara.
-¿Qué pasa? –dijo Melanie bajando el tono y acercándose a la castaña.
-En esta tienda están los SZC... Por lo que he visto sólo queda un par, y no puedo permitir que nadie los compre…
-Ok, dos preguntas. Primero… ¿Qué son los "SZC"? –dijo Melanie haciendo las comillas con los dedos –Y segundo… ¿Por qué estas aquí fuera mirando por el escaparate en lugar de entrar y comprarlos? –Carly reaccionaría indignada por la primera pregunta.
-¿Que qué son…? –dijo la castaña que parecía que se iba a desmayar en cualquier momento -¡Son los mejores zapatos de la historia! ¡Están hechos de una piel muy exclusiva! Además tienen un tipo de suela se adopta al pie que los lleva puesto… ¡Y son monísimos! Y SZC es la abreviatura de Susan Zmith Carlson, la diseñadora y creadora principal de estos zapatos.
-Aunque… son más comúnmente conocidos por el nombre de "Super Zapatos de Carly" –dijo Sam con falsa emoción para luego rodar los ojos y añadir –Carly lleva un año y medio buscando unos. No hay ninguna tienda en Seattle en la que no estén agotados.
-¡Y por fin los encontré! Y… con respecto a tu otra pregunta… -dijo Carly y se quedó pensando para luego decir –Ni idea. ¿Qué estoy haciendo aquí fuera?
Dicho y hecho Carly se dirigió a la puerta decidida a comprar esos zapatos, iba tan decidida que no se dio cuenta que una señora de aproximadamente 70 años salía por la puerta y chocaron.
-Oh… ¡Lo siento señora! –dijo Carly para luego continuar su camino. Minutos después la castaña salía de la tienda hecha una fiera -¡No me lo puedo creer! ¿Dónde está?
-Hey… ¿Por qué tan enfadada? –preguntó Sam acercándose a su amiga.
-¿Recordáis la señora que se ha chocado conmigo antes? ¡Pues resulta que compró los zapatos! –gritó Carly asustando a Melanie quien se alejó un poco de la chica -¡Y además los envolvió para regalo! ¡Los envolvió para un maldito regalo!
-Carls… -dijo Sam poniéndole una mano en el hombro a su amiga –Sólo son unos zapatos.
-¿Sólo unos zapatos? ¡¿SÓLO UNOS ZAPATOS?! –gritó Carly tan fuerte que incluso asustó un poco a Sam, quien retrocedió –¡No son solo unos zapatos! Sin ellos no encontraré un vestido de graduación apropiado y ningún chico se fijará en mi. No entraré a la universidad y seré pobre, acabaré viviendo debajo de un puente e incluso los gatos huirán de mi. ¡¿Os dais cuenta?! ¡Esa señora acaba de llevarse mi futuro envuelto para regalo!
-Ok… -dijo Melanie mirando a Carly de forma extraña mientras esta se lamentaba –No… creo que eso pase. Pero en cualquier caso no podemos hacer nada… No es como si fueras a quitarle los zapatos a la señora.
-¡Ahí está! –dijo Carly señalando a la señora que ahora mismo subía a un coche -¡Hay qué seguirla! –y salió corriendo hasta la carretera gritando: ¡Taxi!
Mientras tanto los chicos habían decidido esconderse dentro del armario de la limpieza del pasillo hasta que las chicas se fueran.
-Creo que ya se fueron –dijo Freddie pegando el oído a la puerta –Ya podemos… -pero no pudo terminar porque abrieron la puerta y se fue de narices contra el suelo.
-Emm… dos preguntas. Primero, ¿Quiénes sois? Y segundo… ¿Por qué estáis en el armario?
-Bueno… -dijo Freddie levantándose pero se paró al ver a la chica que tenía enfrente y se quedó atontado mirándola –Ehh… -Y razón no le faltaba para estar así, era una chica preciosa, morena pero sin pasarse, pelo negro brillante y rizado con ojos castaño claro. Medía aproximadamente 1'69.
-Emm.. ¿Hola? –dijo la chica pasando su mano por la cara de Freddie -¿Esto es normal? –le dijo la chica a Spencer que se levantaba.
-Si… -dijo Spencer rodando los ojos y se acercó al oído de Freddie -¡FREDDO!
-¡Spencer! ¡No grites! –dijo Freddie saliendo de su ensoñación y luego dirigiéndose a la chica –Lo siento, soy Freddie, Freddie Benson. Y lo del armario lo entenderías si tuvieras unas amigas locas por las compras.
-Entiendo. Bueno yo soy Holly Skin y… Espera. ¿Freddie Benson? ¿El de iCarly? –dijo Holly emocionándose.
-Bueno… si, soy yo
-¡No puedo creerlo! Me encanta vuestro show –dijo Holly mirando a Spencer -¿Tu eres Spencer verdad? Encantada. Me encanta el bebé Spencer.
-Si, bueno es... –dijo Spencer pero se calló por alguna razón.
-¿Es..? –dijo Holly mientras Freddie le miraba raro y decía:
-Spencer… ¿Estás bien?
-¿Eh? –dijo Spencer como despertando de una ensoñación -¿Qué? Si, si… estoy bien. Oye tengo… tengo que hacer unas cosas, ya… te veo en la habitación. Chao –y salió corriendo.
-¡Spencer! ¡Espera! ¿A dónde… -empezó a decir Freddie pero Spencer ya no estaba a la vista -…vas?
-Creo que te han dejado solo –dijo Holly riéndose –Puedes venir conmigo si quieres… Pensaba ir a dar una vuelta después de hacer unas cuantas cosas…
-¡Pues vamos! –dijo Freddie sonriente y caminando a su lado.
-No me puedo creer que estemos haciendo esto.. –dijo Melanie mirando a Carly que iba en la parte delantera del taxi.
-No puedo permitir que mi futuro se arruine por culpa de esa señora –dijo Carly con rabia y sin apartar los ojos de enfrente –Además ni siquiera le quedarían bien esos tacones, le estoy haciendo un favor… ¿No podría conducir más rápido?
-¿Quiere estrellarse usted? –dijo el taxista y Carly hizo un gesto negativo con la cabeza –Pues entonces no, no puedo conducir más rápido –terminó a lo que Carly respondería con un suspiro frustrado.
-No me parece comprensible que hagas esto por unos simples tacones. Es una tontería. Además no puedes robárselos a la señora así como así –dijo Melanie intentando convencer a Carly mientras su hermana solo miraba por la ventana.
-No son unos simples tacones. Es mi futuro. Y no se los voy a robar, se los voy a arrancar de las manos con delicadeza –contestó Carly suavizando el tono a medida que hablaba. Entonces Melanie se acercó a Carly para que solo ellas dos oyeran lo que iba a decir a continuación:
-Carly… ¿No crees que deberías preocuparte un poco menos por los zapatos y un poco más por el concurso? ¡No hemos avanzado nada! –dijo Melanie frustrada pero luego dijo –Espera… Somos contrincantes, ¿por qué te pregunto? ¡Ve a por esos zapatos!
-¡Eso haré! –dijo Carly con un tono de voz que demostraba iniciativa y el taxi siguió su camino.
-Y… ¿qué te trae por este hotel? –dijo Holly mientras Freddie y ella se acercaban al ascensor y entraban.
-Bueno, Spencer ganó un viaje por Europa en un concurso así que… aquí estoy –dijo Freddie con un tono raro lo que hizo que la chica riera -¿Y tu?
-Mi padre es el dueño –dijo la chica lo cual hizo que el castaño abriera mucho los ojos.
-Ehh… yo… -empezó a decir Freddie preguntándose como dirigirse a la chica ya que acababa de darse cuenta de que el nombre del hotel "Skin's Hotel tenía el apellido de la chica.
-No me trates como alguien diferente –dijo la Holly sin dejar de mirar al frente, y Freddie se calló –Que mi padre sea el propietario y tenga dinero no significa que yo sea una pija rica sin escrúpulos –entonces por primera vez en la conversación, ella le miró y dijo –Así que hablame con confianza… ¿vale?
Cuando dijo esto desprendió una ternura que no había visto hace tiempo, y lo dejó tan asombrado que solo pudo murmurar –Vale.
Hubo un silencio que fue roto algo después por el castaño.
-¿Y qué cosas eran esas que tenías que hacer? –preguntó mientras salían del hotel.
-Bueno… tengo que ir a comprar unas cuantas cosas a "El Mercado"… y llevárselas a mi madre. ¿Ya has ido? –preguntó la chica a lo que el castaño negó con la cabeza –Ooo… ¡Te va a encantar!
Dicho esto cogió al chico de la mano y salió corriendo. A él le sorprendió este gesto pero solo siguió corriendo con una sonrisa.
-Esto ya es subrealista –dijo Melanie intentando no caerse.
-Tampoco es para tanto… -comentó Sam sin darle mucha importancia.
-¿Qué no es para tanto? ¡Estamos en un árbol! –dijo Melanie perdiendo la paciencia. Carly había visto a la señora entrar a una casa, y no se le ocurrió otra cosa que subirse a un árbol a espiar por la ventana –¡Yo creo que sí es para tanto!
-¡SHHHH! –dijo Carly en ese momento sin apartar la vista de la casa -¡La señora está saliendo! –y seguidamente la señora salió por la puerta mientras una mujer, que debía ser su hija, la saludaba con la mano desde la puerta con la caja en la otra mano. -¡No lo puedo creer!
-Bien, creo que esta "aventura" se acabó, vámonos –dijo Melanie empezando a bajar, pero una chica se asomó a la ventana y dijo:
-¡Hola! –de la impresión Melanie casi se cae del árbol y entonces Sam le preguntó con el tono más despreciante que pudo:
-¿Quién eres?
-¡Soy Hayley! –dijo la chica con una sonrisa. Parecía, según la opinión de Sam, ese tipo de chicas odiosas y macabras que siempre se pasaban el día sonriendo y alegrándose por todo -¿Y vosotras quienes soís?
-Yo Carly –dijo la castaña dejando su locura de lado por primera vez en todo el día, y sonriéndole a la chica.
-Sam.. –sinceramente no le daba mucha buena espina esa chica.
-Me… lanie… -dijo la otra rubia subiendo lo que había caído del susto con dificultad. Cuando llegó y se sentó en la rama dijo –Y tu… ¿vives aquí?
-¡Si! –contestó la chica.
-Y esa que acaba de irse… ¿Es tu abuela? –preguntó Carly mirando a la señora alejarse en su coche ya volviendo a su locura.
-Si… por desgracia. Odio que siempre intente que me ponga cosas de chicas… ¡Iugh! –dijo la chica con cara de asco.
-Pues no estarás muy contenta… -dijo Sam con indiferencia.
-¿Por qué? –dijo la chica sorprendida.
-Tu abuela acaba de comprarte unos tacones –dijo Melanie terminando lo que había dicho su hermana.
-¡Oh no! Le dije que no se lo contara… -dijo la Hayley frustrada.
-¿Que no le contará el qué? –dijo Melanie interesada.
-Pues… hay un baile en mi colegio. Al que mi mejor amiga me obliga a ir… -en ese momento a Sam le calló menos mal la chica –Y le dije a mi madre que no se lo contara a mi abuela, pero veo que lo hizo y me compró unos estúpidos tacones.
-¿Estúpidos? –dijo Carly temblando de rabia -¿Cómo puedes llamar estúpidos a mmmmmmmm mmmm mmm? –Sam le había tapado la boca con una mano a su amiga.
-Tengo una idea –dijo Melanie y las demás chicas la miraron –Si ella tiene los tacones pero no los quiere y ella los quiere pero no los tiene… -continuó señalando a Hayley y a Carly respectivamente -¿Por qué no le das los tacones?
-¿Enserio los quieres? –dijo Hayley mirando a Carly que seguía con la boca tapada y solo respondió –Mmmmm -la chica se tomó lo "dicho" por la castaña como un si y prosiguió -¡Genial! Pues no hay problema, cuando mi madre me de los tacones os los doy. Pero… mejor bajaros del árbol porque si no os verá.
-Ok –dijo Melanie y empezaron a bajar el árbol –Espero que se acabe aquí nuestra pequeña "aventura" –No sabía lo equivocada que estaba..
-Hemos llegado… -dijo la Holly mientras Freddie recuperaba el aliento y cuando consiguió controlar su respiración y mirar al frente se quedó de piedra.
-¡Wow! –eso es lo único que pudo decir, y la verdad es que no era para menos. "El Mercado" era una callecita peatonal en la que ambos lados estaban repletos de puestos de comida… ropa… todo lo imaginable.
-¿Verdad que es genial? –empezó la chica con un brillo especial en los ojos que el castaño notó.
-Si… Nunca había oído hablar de él. No viene en la guía de viajes… -comentó el castaño empezando a caminar junto a la chica.
-No sale en casi ninguna, e incluso aquí poca gente lo conoce… Pero para mí es lo mejor del mundo. Yo nací aquí ¿Sabes? –dijo Holly mirando todo con nostalgia.
-¿Enserio? Yo creía que tu… -empezó a decir Freddie pero la chica lo cortó.
-¿Que yo había nacido en una mansión? No… cuando era pequeña vivía en una de esas casas –dijo la chica señalando unas casas que se encontraban detrás de "El Mercado" –Quizás no era mucho… pero me encantaba. Después mi padre consiguió comprar el hotel y desde entonces ha estado muy ocupado –la chica hablaba con la voz cargada de nostalgia y parecía que se echaría a llorar en cualquier momento –Lo siento solo… lo hecho de menos. Aquellos días.
-No lo sientas –dijo Freddie y la chica lo miró –Creo que tuviste que divertirte mucho aquí cuando eras pequeña… Ojalá yo hubiera podido divertirme así.
-¿Por qué no pudiste? –dijo Holly todavía mirando al chico.
- Mi padre murió cuando tenía unos cinco años –dijo el Freddie y la chica abrió un poco más los ojos – Desde ese momento mi madre siempre fue muy sobreprotectora conmigo. No iba a jugar con otros niños… Si Carly no se hubiera mudado enfrente y Sam no fuera siempre con ella probablemente yo no tendría ningún amigo.
-Las quieres mucho por lo que veo –dijo la chica.
-Demasiado. Son como mis hermanas. Igual con Spencer –dijo Freddie sonriendo.
-Yo tengo tres hermanos –dijo Holly todavía algo nostálgica –Pero no nos llevamos tan bien.
-Bueno, pero eso no quiere decir que no os tengáis el mismo cariño –dijo Freddie y la chica lo miró y de repente sonrió.
-Si… supongo. ¿Cuántas cosas en común verdad? Los dos tenemos un padre ausente y tres hermanos –la chica tenía una sonrisa muy amplia que Freddie pensó que le quedaba muy bien.
-Es cierto –dijo el castaño sonriendo también.
-Bueno Carly, ya tienes los benditos tacones. ¿Podemos irnos? –dijo Sam que había estado muy callada. Probablemente por el hambre.
-Si, si que podemos –dijo Carly muy sonriente. Las chicas siguieron caminando con Carly feliz por sus tacones nuevos. Entonces Sam le preguntó a su hermana.
-Oye… ¿De verdad ganaste el mismo concurso que nosotros? –hablaba en voz baja para que solo su hermana pudiera oírla.
-Claro, ¿Por qué? –dijo Melanie. Ella, al igual que su hermana, tenía esa extraña habilidad para mentir y que todos lo creyeran.
-Bueno, me parece que es demasiada casualidad que hayamos ganado el mismo premio. Además, Spencer ganó 4 entradas, ¿Por qué tu solo una? –preguntó Sam no convencida.
-No sé… Pero Sam no lo pienses mucho… Lo importante es que estamos aquí. Juntas –dijo Melanie emocionada. En realidad le encantaba estar con su hermana, pero sabía que a Sam no le gustaban mucho estas cosas.
-Wiiii… -dijo Sam con falsa emoción.
-Chicas… -dijo Carly sonriendo de una forma falsa que no engañaría a nadie. –Hace más de media hora que ese de allá nos está siguiendo –dijo señalando la acera de al lado –Y ya me está dando miedito…
-¿Quién? –dijo Sam mirando hasta que vio un hombre que se acercaba hacia ellas.
-… -el hombre solo se quedó callado mirándolas. Carly ya no soportaba el silencio así que quiso preguntar:
-Ehh… ¿Necesita usted algo? –el hombre no contestó y Carly giró un poco la cabeza para hablar con las chicas, pero entonces el hombre cogió la caja que contenía los zapatos de los brazos de Carly y salió corriendo.
-… -Carly miraba a sus manos y al hombre que seguía alejándose alternativamente hasta que pareció comprender lo que pasaba -¡Oh no! ¡Devuelvalos!
-¡Carly! –gritó Sam antes de salir corriendo tras su amiga que se había puesto a perseguir al hombre.
-¡Chicas! ¡Yo…! Yo me vuelvo al hotel –dijo Melanie rodando los ojos y caminando en dirección contraria.
-Bueno… -empezó a decir Holly. Hacía un rato que habían terminado las compras y se dirigían hacia la casa de la chica–Ya hemos llegado.
-Bonita casa –dijo Freddie mirando a su alrededor mientras subían las pequeñas escaleras que daban a la puerta.
-Gracias –dijo Holly sacando la llave y abriendo la puerta –Entra. Siento que hayas tenido que cargar con todas esas bolsas.
-No es nada –dijo Freddie mientras los dos entraban. Justo en ese momento aparecieron corriendo dos niños, un chico y una chica, que por el impulso tiraron al chico al suelo.
-¡Freddie! –Holly miró al chico tirado en el suelo y luego a los niños –Chicos… -La chica ayudó a Freddie a levantarse y el niño se adelantó y preguntó:
-¿Y tu quién eres?
-Soy… Freddie –dijo el chico.
-¿El de iCarly? –dijo la niña poniéndose al lado del niño.
-Si chicos, es el de iCarly –a lo dicho por la chica los dos niños sonrieron –Ahora pedidle perdón.
-Lo sentimos…
-No pasa nada –contestó Freddie con una sonrisa que a los niños pareció darles confianza porque empezaron a bombardear al chico con muchas preguntas.
La rubia llevaba un rato caminando y observando el paisaje, cuando de repente chocó con alguien.
-¡Oh! Perdón, no estaba… ¿Scott? –dijo Melanie mirando a la persona con la que se había chocado. Era un chico alto pero no demasiado pelo negro y ojos del mismo color.
-Al fin nos encontramos… -dijo Scott con una sonrisa.
-¿Qué estás haciendo aquí? –gritó Melanie indignada. Obviamente no estaba muy contenta.
-No pareces muy feliz de verme –dijo Scott con burla
-¿Quién estaría feliz de verte?
-Pues… todas las chicas que me conocen –dijo Scott con un tono creído que a la chica le darían ganas de vomitar por escucharlo.
-Yo te conozco y ojalá nunca te hubiera visto –dijo Melanie con asco –Ahora respóndeme. ¿Qué estas haciendo aquí?
-Digamos que… gané un concurso –dijo Scott sonriendo y Melanie abrió mucho los ojos.
-¡Oiga! –Carly seguía persiguiendo al hombre que acababa de entrar en una tienda, la misma tienda donde las chicas habían estado esa misma mañana -¿Eh?
-Gracias por traérmelos, pero… ¿era necesaria la adolescente enfadada? –dijo el dueño de la tienda al hombre, quien solo se encogió de hombros y salió por la puerta.
-Carly… -dijo Sam que acababa de llegar intentando recuperar el aliento –Por fin te… Espera, ¿esta no es la tienda de esta mañana?
-Si… hay alguien aquí que tiene mucho que explicar –dijo Carly señalando al dueño -¿Cómo es que ese hombre le ha traído los zapatos que vendió esta misma mañana?
-Bueno yo… el negocio no va muy bien. No me puedo permitir comprarle a la sucursal más de un par de esos zapatos. Así que vendo los mismos zapatos una y… -dijo el dueño, pero Carly lo interrumpió.
-¡No me interesa! Lo que me importa es que quiero esos zapatos, y los quiero ahora… -dijo Carly de forma amenazadora.
-¿A sí? ¿Y qué vas a hacer para conseguirlos? –dijo el dueño restándole importancia a la amenaza de Carly, aprovechando la oportunidad le quitó los zapatos de las manos y salió corriendo riéndose como una posesa.
El dueño hizo un ademán de ir tras ella, pero Sam le interrumpió.
-No se moleste. No va a conseguir arrancarla de esos zapatos –comentó tranquilamente.
-Lo suponía… -dijo el dueño dándose la vuelta y volviendo a la tienda.
-No me digas que… -dijo Melanie muy sorprendida y mirando al chico que estaba delante de ella.
-Si, y por lo que veo tu también… ¿O me equivoco? –dijo Scott con una sonrisa cínica.
-¿Desde cuando tu eres Seddie? ¿Desde cuando ves iCarly? ¿Desde cuando participas en algo que no tiene que ver contigo? –dijo Melanie muy sorprendida e ignorando la pregunta del chico.
-Muchas preguntas… Ja… Es mucho más grande de lo que crees.. Ya nos veremos –dijo Scott y dicho eso dio la vuelta y se fue, dejando a la chica muy pensativa.
-Siento lo de los niños.. –dijo Holly con un tono cansado.
-No importa. Tus hermanos son adorables –la verdad a Freddie le había gustado que por una vez le reconocieran y no solo a Carly y Sam así que estaba muy feliz.
-No es para tanto… -dijo la chica y los dos empezaron a reírse. Entonces llegaron a la puerta de la habitación del chico, en el hotel.
-Bueno, supongo que ya nos veremos… -dijo Freddie parándose frente a la puerta y mirando a la chica.
-¿Sabes? Tengo un par de días libres, podría haceros una "visita guiada" a ti y a tus amigos –dijo Holly
-¡Claro! ¡Me encantaría! Les preguntaré a los chicos y ya te llamo –dijo Freddie. Hacía un rato se habían dado los teléfonos.
-¡Vale! ¡Nos vemos! –dijo la chica y luego le dio un beso en la mejilla al chico y sé fue. Él sólo se quedó allí mirando al infinito.
Melanie seguía pensando mientras caminaba de vuelta al hotel.
-¿Qué voy a hacer? Le conozco… Tiene un plan y no va a ser nada bueno –dijo en voz baja y preocupada –¿Qué es lo que nos va a hacer? Yo… -seguía diciendo pero entonces…
-¡LOS TENGO! ¡Los tengo! ¡Los tengo! –decía Carly mientras corría en círculos enfrente de Melanie quien solo la miraba con una cara extraña.
-Ehh… ¿Carly? –comentó tratando de captar la atención de la castaña que al darse cuenta solo dijo:
-¡Los tengo! –y salió corriendo en dirección al hotel que ya se veía a lo lejos. Entonces llegó Sam corriendo.
-¿A dónde… -preguntó intentando recuperar el aliento. Melanie sólo señaló la dirección en la que se fue Carly. Su hermana iba a salir corriendo cuando Melanie dijo:
-Oye Sam… Yo… -Sam se giró para mirar a su hermana –Es… Nada, es una tontería.
-¿Segura? –dijo Sam con una ligera preocupación en su voz. Quizás no se llevaran bien, pero no dejaba de ser su hermana.
-Segura, ve con Carly –contestó la otra con una sonrisa. Sam sonrió también y salió corriendo –Espero que de verdad sea una tontería… -dicho esto se levantó y siguió a su hermana.
Y hasta aquí. ¿Qué? ¿Os ha gustado? Eso espero porque me ha costado muchísimo acabar el capítulo. Lo recordaré siempre, sin ninguna duda. Dejad reviews con lo que queráis y ya nos leemos en el próximo capítulo.
