CAPITULO 7: Golpe bajo

Kasumi estaba de pie frente a la estufa esperando paciente a que la tetera comenzara a silbar, atrás, sentada a la mesa y con aspecto demacrado Akane se limpiaba las lágrimas con una servilleta.

-¡Era Ryoga! –Exclamó por enésima vez- ¡Todo este tiempo era el y yo nunca me di cuenta! –Se limpió la nariz en un gesto para no soltar el llanto- Me siento tan, pero tan estúpida… Y Ranma siempre lo supo…

Después de eso guardó silencio escondiendo la cabeza entre sus manos; la tetera comenzó a silbar y Kasumi la retiró del fuego mientras colocaba una segunda más pequeña: Con su habitual eficiencia puso una taza delante de su hermana menor, dejo un sobre de té dentro y después vertió el agua caliente, un suave aroma a hierbas salio de la taza. Antes que Akane tomara la bebida su hermana sacó una botellita de su delantal y le puso dos gotitas de un líquido oscuro al té.

-Es un poco de Ginsen –Explicó Kasumi mientras regresaba la botellita a su delantal- Te sentirás mejor.

Akane bebió un poco y suspiró. Un momento después por la puerta de la cocina se asomó una Ranma-chica despeinada y con cara de asustada; Kasumi le hizo una seña para que pasara pero ella permaneció en la puerta dándole miradas de desconfianza a Akane.

-No te voy a hacer nada Ranma –Dijo la muchacha sin voltear- No estoy enojada contigo… No tanto como lo estoy conmigo.

Kasumi puso en la mesa una segunda taza con té en la mesa, con un par de gotas de aquella botellita y también la otra tetera con agua tibia. Ranma suspiró y armándose de valor se acercó a la mesa; tomó la tetera y se la hecho tratando de no salpicar. El cambio fue instantáneo, Kasumi sabía la temperatura exacta para lograrlo. Tomó su taza y se bebió el contenido de golpe. Apretó los labios para ahogar una exclamación ya que la bebida estaba muy caliente. Finalmente volteó mirar a Akane, algo de su miedo inicial había desaparecido.

-Entonces tu y yo… ¿Estamos bien?

La chica se levantó sin decir nada. Pasó un lado de Ranma ignorándolo pero al llegar a la puerta de la cocina se detuvo.

-Hablaremos camino a la escuela. Se hace tarde.

Ella se fue y el se quedó un momento mas en la cocina

-Quiere hablar… Eso es buena señal ¿Verdad Kasumi?

La mayor de los Tendo asintió en silencio. Ranma sonrió y salió corriendo de la cocina. Casi tropieza con Soun quien iba llegando en ese momento.

-¡Lo lamento señor Tendo! –Se disculpó el chico rápidamente- ¡Se me hace tarde!

Soun Tendo vio salir al muchacho dando saltos. Sintió algo de envidia al ver como parecía superar tan fácilmente todos los problemas que se le presentaban. Si tan solo el pudiera hacer lo mismo.

-¡Buenos días hija! –Soun apeló a toda su fuerza para fingir una sonrisa- ¿Qué tal un poco de café para tu viejo padre?

Kasumi sonrió a modo de saludo y después sacó de la alacena la cafetera y la taza favorita de el.

El hombre sintió un nudo en la garganta al ver a su hija tan activa. Había tanto de su madre en ella: Gestos, miradas. Esa necesidad de ocupar su mente cuando algo les molestaba.

-Supe que el doctor estuvo aquí anoche –Soun notó un ligero brincó en la chica- pero claro con todo lo que le pasó a tu hermana no hubo tiempo de hablar contigo.

Kasumi hizo una pausa antes de ver a su padre. La mascara de tranquila indiferencia jamás había pesado tanto.

-Estuvo aquí solo un momento para saludar –Dijo ella mientras ponía el café frente a Soun y después se dio la vuelta para terminar de lavar la loza sucia.

-Ya veo –Contestó el en un tono casual mientras le daba un sorbo a su bebida- Pensé que su visita tenia que ver con la "distinguida señorita" que se esta hospedando con el.

¡CRACK!

Una taza menos. Soun meneó la cabeza y se aproximó a su hija. Kasumi estaba inmóvil frente al fregadero sosteniendo aun las dos mitades de la taza. Puso las manos en los hombros de ella y la sintió estremecerse.

-Se que por lo general no soy muy útil hija… Pero aun soy tu padre –Lentamente la hizo voltearse para que lo encarara- ¿Qué te esta molestando?

La mascara de tranquila indiferencia se hizo añicos en ese momento. Las mejillas de Kasumi se encendieron, los ojos se le llenaron de lágrimas y le comenzó a temblar el labio inferior.

-¡Es qué el vino!... Y dijo que el… ¡Se portaba como si no le importara! Y luego me dijo Kasumi san, me quería explicar… Pero el estaba… Y yo no quise… ¡Y el muy idiota se fue! Yo lo corrí pero… Pero…. ¡Si de verdad le importara se hubiera quedado! Y le pegué con un mazo y… Y… ¡AY PAPÁ!

Finalmente rompió en llanto y se abrazó a su padre. Soun paciente la tomó entre sus brazos y le acarició el pelo esperando a que la tormenta pasara.

Un par de minutos después la chica se había calmado un poco, tenía los ojos hinchados y lanzaba uno que otro suspiro lastimero. Soun la apartó un poco para mirarla a los ojos.

-Veamos… -El hombre estaba sorprendentemente tranquilo- Tu fuiste a ver al doctor Tofu y te diste cuenta que esta señorita estaba con el…

Kasumi movió la cabeza afirmativamente.

-… Y antes de que el pudiera decir o hacer algo le diste con el legendario "Mazo Tendo"

Kasumi se puso muy colorada y asintió de nuevo.

-... Y a pesar de eso vino hasta acá para hablar contigo y tu simplemente lo rechazaste.

Otro movimiento afirmativo de la chica.

-Esto me resulta familiar. –Soun acariciaba la cabeza de su hija- ¿Cuántas veces Ranma no ha estado en la misma situación?

Kasumi miró a su padre sin comprender.

-Es decir ¿Cuántas veces el pobre muchacho termina en una situación incomoda con una chica por su propia voluntad? –Soun sonrió de lado- Por lo general eso es lo último que desea y sin embargo…

Kasumi ladeó la cabeza pensativa.

-Y claro que Akane nunca lo deja explicarse y si el alcanza a dar su versión de las cosas ella no le cree. Es algo ya muy común en ellos. Pero el problema aquí es que ni tu eres Akane ni el Ranma.

La chica se llevó una mano a la boca y abrió mucho los ojos como si acabara de entender algo. Poco a poco recuperó la compostura; miró la taza rota en el fregadero y después a su padre. Había una ansiedad mal contenida en sus ojos.

-Padre si me disculpa tengo que comprar una taza nueva…

Soun asintió en silencio. Su hija le hizo una reverencia y después de colgar su mandil salió de la cocina con su habitual calma. El señor Tendo se recargó en la mesa. Sintiéndose muy cansado. Un ruido le llamó la atención: En la ventana de la cocina estaba Genma-panda viéndolo muy serio. Se notaba que lo había oido todo.

-Kasumi no es la única que puede fingir que todo esta bien –La voz del patriarca Tendo estaba temblorosa- Pero…. ¡Vaya que cuesta trabajo!

El enorme panda murmuró algo al tiempo que sacaba tímidamente un letrero que decía "¿sake?". Al ver que dudaba lo hizo girar y en el anverso decía: "Yo invito". Tendo sonrió y aceptó aun sabiendo que quizá al final el pagaría la cuenta.


La gente salía del consultorio del doctor Tofu con la sensación de que algo no estaba bien. Tofu siempre cordial y atento, la doctora nueva eficiente y muy atractiva. Huesos eran acomodados, ligamentos sanados, ungüentos aplicados… Pero había un aire de vacío en el ambiente, una ausencia que nadie podía determinar y que molestaba como el zumbido de un mosquito.

-El último cliente de la tarde Tofu –Helga se asomó al recibidor encontrándolo vacío- ¿Qué te parece si pedimos algo de comer?

No hubo respuesta; Helga vio a Tofu parado frente a una ventana con los brazos cruzados y la mirada perdida en algún lugar. El sentimiento de culpa volvió a saltar en el pecho de la mujer, suspiró hondo antes de acercarse a el y tocarle un brazo. El doctor reaccionó lentamente como si saliera de un trance.

-Dije que si pedíamos algo de comer –Repitió Helga.

-Buena idea –Dijo Tofu todavía algo ausente- Y ahora que lo recuerdo necesitamos algunas hierbas para la medicina de la señora Hirume.

-Entonces ordena tu tovarish –Helga sonrió bastante mas animada al ver que Tofu recobraba algo de su habitual humor- Yo me encargaré de conseguir las hierbas. –No había dado ni dos pasos cuando sintió que el doctor la tomaba del brazo.

-Deja eso, yo iré –Tofu se veía mas animado- Además hay algunas hierbas que aun no conoces y a mi me hacen descuento.

Quedaron muy cerca uno del otro, ella se acercó mas a el buscando sus labios, el se acercó un poco mas y Helga cerró los ojos reteniendo la respiración. Solo para sentir que Tofu la besaba en la mejilla. Algo desilusionada abrió los ojos para verlo salir del consultorio.

-Solo tardare un poco –Dijo Tofu mientras se ponía los zapatos en el recibidor- Tu pide la comida, no tardare.

-Tofu…

-¿Si Helga?

-¿Ya pensaste en lo que te propuse?

-¿Irme a Tokio contigo? –El hombre se puso las manos en la cintura y pareció meditarlo un momento- Pues tendría que buscar un reemplazo. La doctora Takahashi podría estar interesada.

-¿Eso es un si? –Helga tenía ganas de bailar.

-Significa que tengo que ver quien se quedara –El doctor se dio la vuelta- Pide al Ucchan's tenemos descuento de cliente frecuente.

La doctora lo vio dar la vuelta a la esquina y después canturreando algún estribillo de su tierra se puso a buscar el teléfono del Ucchan's. No había encontrado el dichoso teléfono cuando escuchó la campanilla de la entrada. Se asomó para dar la bienvenida al recién llegado y se topó con la chica que había golpeado a Tofu. Solo que ahora vestía bastante mas conservadora

-Buenos días –Dijo Kasumi en un tono frío y formal- Vengo a ver al doctor Tofu.

-El doctor no se encuentra –Respondió Helga en el mismo tono- Y me parece que va a tardar.

-En ese caso –Kasumi se quitó los zapatos y entró- lo esperaré aquí.

Helga se mordió el labio inferior mientras analizaba a la chica.

-Tú eres Kasumi Tendo.

-Así es –Contestó ella sintiendo la agresión implícita en la afirmación.

-¿Acaso vienes a pegarle de nuevo? –La doctora apretó las mandíbulas- Me parece que ya lo lastimaste bastante.

Kasumi se sonrojó molesta por el comentario y por la actitud de la extranjera ¿Porqué le reclamaba esas cosas? Había algo en la manera de decir "El doctor". Era un tono que indicaba una familiaridad nada aceptable.

-Me parece que ese es tema que solo nos incumben a… A Tofu san y a mi –Tragó saliva con dificultad, jamás pensó que decir el primer nombre de el le costara tanto trabajo.

-Pues me incumbe –Helga se mostró abiertamente hostil- No pienso permitir que Tofu salga herido otra vez.

¿Cómo se atrevía a llamarlo por su nombre con semejante confianza? Kasumi estaba indignada y dispuesta a rectificar la actitud de la mujer esa.

-Usted no tiene ningún derecho… -Comenzó a decir Kasumi.

-Al contrario. –La interrumpió Helga- Usted es la que no tiene ningún derecho "Señorita" –Dio un paso adelante haciendo retroceder uno a Kasumi- Si de verdad sintiera algo por Tofu hace mucho tiempo que se lo hubiera expresado.

-Yo…

-Anoche llegó aquí un hombre deshecho, triste, con el corazón destrozado –Helga apretó los puños para controlarse un poco y continuó- ¿Qué le da derecho para jugar así con los sentimientos de una persona?

-Yo…

-Anoche estuve aquí por el… para el. Que es mas de lo que podemos decir de usted y de todos esos años de verlo. –La mujer suspiró- Tengo mucho más derecho de cuidarlo y llamarlo como yo quiera del que usted pudiera imaginarse "Señorita"

Kasumi sintió que el alma se le iba a los pies. Quería contestarle, gritarle. Algo, lo que fuera pero sentía que no tenía las palabras necesarias para hacerlo. "Anoche estuve aquí por el… Para el" No entendía esa frase pero le atemorizaba su significado. Una urgente necesidad de salir de ahí la invadió. Sin más se dio la vuelta y calzándose de nuevo abandonó el consultorio. Helga hizo un ademán débil de detenerla pero al final desistió. Tratando de olvidar lo sucedido tomó el directorio y llamó al primer restaurante que encontró.


Tofu regresaba de sus compras acompañado de un ayudante de la tienda. Seguía meditabundo. Las cosas habían pasado demasiado rápido. La llegada de Helga, Su "milagrosa" curación de la timidez crónica que lo afectaba… Las duras palabras de Kasumi y después esa situación con Helga. Algo en su corazón le decía que era imposible. Pero las circunstancias decían lo opuesto y aunque ella tratara de minimizar los hechos, el como hombre de honor tenía que responder… Pero Kasumi…

-¿Cuándo mi vida se volvió tan complicada? –Dijo Tofu en voz baja.

-¿Dijo algo sensei? –Preguntó el muchacho que lo acompañaba

-No nada –Tofu sonrió al chico- Cosas que pasan por mi cabeza –Rió sin ganas- Muchas últimamente.

-Ya veo –Dijo el muchacho- ¿No ha visto a Kasumi-san, verdad?

-¿Por qué lo preguntas? –Le gustara o no el nombre de ella lo hizo saltar.

-Solo se pone así cuando no la ve seguido –El muchacho se sonrojó de inmediato- Pe… Perdón sensei no quise ser entrometido.

-No te preocupes muchacho. –Tofu le trató de dar una sonrisa, aunque solo lo logró a medias- Solo es una preocupación temporal.

Miró al suelo por un momento. Al doblar la esquina casi choca con otra persona que venía corriendo en dirección opuesta. Por puro instinto sujetó a la persona por los brazos y se quedó de una pieza al ver de quien se trataba.

-¡Kasumi-san!

El rostro de la chica tenía una expresión de tristeza que cambio cuando reconoció a Tofu. Era una expresión que le resultaba familiar al doctor, La había visto en la cara de otra persona.

¡¡BAM!!

Y mientras trataba de sacar la cabeza del pavimento recordó que era la misma cara que hacía Akane antes de atizarle a Ranma con el mazo. El chico que acompañaba al doctor sintió que el fin de los tiempos se acercaba. Conocía el carácter de la mayor de los Tendo y aquel desplanté era impensable en ella.

-¡Kasumi-san! –Gritó Tofu mientras se ponía de pie. La muchacha se había alejado- ¡¿Por qué fue eso?! –Volteó a ver al chico que permanecía estupefacto- Por favor lleva las cosas al consultorio y dile a la doctora que voy a tardar.

-¿A dónde va sensei?

-A hablar con Kasumi-san –Dijo mientras caminaba y después agregó- De nuevo…

El chico asintió y tomó el camino al consultorio, pero miraba al cielo de tanto en tanto. Estaba seguro de que Buda bajaría de un momento a otro.

CONTINUARA…


Notas del autor:

Pues si que me tarde. Mas que nada este fic es 100 emotivo y necesitaba estar del humor adecuado para poder escribirlo. También se debió a que me estaba poniendo demasiado trágico con esto. Le quedan tan solo un par de capítulos más a la historia. Así que estén pendientes.

Desde mi pequeño planeta en algún lugar del anime.

EL GRAN KAIOSAMA.